ELIZA

Estaban en el set, más bien en la calle en pleno Vancouver, eran los dos últimos días de rodaje de la tercera temporada y la ciudad de la luz estaba ambientada ahí. Los fans se agolpaban por los alrededores y habían nervios porque el tiempo para rodar allí era limitado. Estaba muerta de frío, era Enero y encima comenzaba a llover, llevaba un enorme abrigo azul y sabía que en cuanto se lo quitara para rodar le iba a dar algo, además estaba cansada, tras los brindis con Lindsey y Marie Alycia tuvo que irse a practicar la coreo de la lucha de espadas y cuando volvieron a estar juntas se pasaron toda la noche recuperando el tiempo perdido y habían dormido unas tres horas aunque no iba quejarse por ello precisamente.

Habían llegado juntas al set pero Eliza ya había empezado a rodar algunas de sus escenas mientras la morena estaba con Teresa en maquillaje. Sintió como alguien le daba unos toques en el brazo llamándola, se giró y vió a Alycia sonriéndole ya con el maquillaje de Lexa puesto, no pudo evitar sonreír también y abrazarla.

-Pero si nos hemos visto hace nada- dijo Alycia en su oído.

Le daba igual, habían estado demasiado tiempo separadas y se arrepentía profundamente, tanto que ahora no quería despegarse de la morena ni un segundo llegando a gobiarla a veces ante lo que la rubia solo podía reír. Volverían a separarse en poco tiempo y aunque no estaba preocupada porque sabía al cien por cien que les iba a ir todo bien no podía evitar querer sentirla a su lado todo el tiempo que fuera posible.

-Da igual, he estado demasiado tiempo echándote de menos- dijo Eliza separándose del abrazo- ¿Aún no vas vestida?

La morena aún iba con ropa de calle, entera de negro y con zapatillas de deporte.

-Sí, me han dicho que ahora me avisan para que vaya a vestuario- dijo Alycia- Lo que estoy es muerta de frío.

-Enero en Vancouver- dijo Eliza sonriendo.

-Hola de nuevo Heda- dijo un miembro del equipo que pasaba por allí con un montón de cables en la mano.

-Hola Paul- dijo Alycia sonriendo.

Jason también andaba por allí, más preocupado por hacer fotos y Twittear que por otra cosa, la llamaron para la siguiente escena y a Alcyia para que comenzara a vestirse. Se quitó el abrigo y, efectivamente, casi se muere, por suerte el director era uno de los más geniales y amables con los que habían trabajado y comenzaron a trabajar intentando hacerlo lo más perfecto posible.

Tras un rato la vio aparecer, Alycia se acercaba hasta ella ya totalmente vestida como Lexa mientras se colocaba los guantes, la acompañaba una asistente de producción, iba riendo, se la veía feliz de volver, a ella y a todo el equipo a pesar del frío. Eliza sintió como le temblaron un poco las piernas al ver lo guapa que estaba, había echado demasiado de menos verla así vestida, la morena le dedicó una sonrisa antes de comenzar los primeros ensayos de la lucha de espadas, Eliza la observaba atentamente, cada movimiento, su concentración, sus ganas e ímpetu por hacerlo mejor, era asombrosa. Suspiró, estaba completamente embobada con la boca abierta.

-Que se te caen las bragas amiga- se giró y vio como Teresa la miraba sonriendo.

-No voy a negarlo- dijo Eliza sonrojándose un poco.

-Cuando me dijeron que volvía casi grito de la emoción- dijo Teresa mientras ambas veían como Alycia comenzaba a rodar la escena.

-A Alycia le encanta Lexa, nunca hay un no por respuesta si hay una mínima posibilidad de volver a interpretarla- dijo Eliza.

-Cuando emitan el capítulo de la muerte se va a liar mucho- dijo Teresa.

-Ya lo se, pero bueno, prefiero no pensar mucho en ello- dijo Eliza entristeciéndose.

Se quedaron en silencio viendo como se desarrollaba la escena, Eliza sonrió al ver como la morena manejaba las dos espadas, la noche anterior le comentó que le daba un poco de miedo no hacerlo bien pero en realidad parecía que hubiera estado luchando con ellas toda la vida, era hasta elegante en sus movimientos.

-Si alguna vez se me vuelve a pasar por la cabeza separarme de ella mátame por favor- dijo Eliza mirando a Teresa muy seria.

-Tranquila, lo haré- dijo la chica- Pero según tengo entendido te has currado de lo lindo el recuperarla.

Eliza la miró sorprendida frunciendo el ceño pero sonriendo.

-Me lo ha contado Alycia en maquillaje- terminó de decir Teresa.

-Aún siento que no está a la altura- dijo Eliza.

-Joder- dijo Teresa- No pienses eso, jamás la he visto tan enamorada de ti, y ya es decir.

Eliza sonrió, ella también se sentía más enamorada que nunca y era algo que la sorprendía. El director la llamó y se despidió de Teresa, se quitó el abrigo azul y se colocó al lado de Alycia siguiendo atentamente las indicaciones, tras ello se sentó en la escalera a la cual la morena tendría que llegar para ayudarla a levantarse, ella tenía que hacerse la sorprendida, Alycia diría su frase, se levantarían y se acabaría la escena.

Esperó unos segundos concentrada hasta que por fin oyó "acción", Alycia se acercó agarrándola de la mano y se sentó en las escaleras, estaban mirándose la una a la otra fijamente, debían levantarse pero ninguna dio el paso, se perdió en aquellos ojos verdes que la cautivaron desde el primer día y comenzó a tocar suavemente el rostro de la morena haciendo que ésta mostrase una tímida sonrisa, no era la primera vez que improvisaban y les encantaba hacerlo, no se lo pensó dos veces y la abrazó, Alycia le devolvió el abrazo agarrándola con fuerza, cerró los ojos, sintió como la realidad y la ficción se mezclaban creando algo único. Oyó el "corten" del director pero aún así siguieron abrazadas unos segundos más, fundiéndose la una con la otra, nadie decía nada, todos estaban en silencio. Eliza sintió como una lágrima comenzaba a recorrer su mejilla y se separó de la morena lentamente viendo como el director se acercaba hasta ellas con cara de asombro, Eliza no supo distinguir en un primer momento si su gesto era bueno o malo.

-No se dónde ha salido eso- dijo el director llegando hasta ellas, Eliza tragó saliva, muchas veces no eran amigos de las improvisaciones aunque a Jason no solía importarle- Pero joder ha sido maravilloso- terminó de decir.

Se giró para mirar a Alycia y ambas respiraron tranquilas y comenzaron a reír. Algunos miembros del equipo incluso aplaudieron.

Terminaron de rodar la escena justo en el tiempo marcado y se fueron juntas al trailer de maquillaje, Alycia había olvidado allí su móvil, Eliza intentó convencerla de dejarlo allí e ir directamente a una tienda a buscar otro, la rubia estaba empezando a pensar que esa podría ser la única manera de hacer que la morena se comprara otro que funcionara bien, eso o tirarlo por la ventana directamente. Pensaban que se encontrarían a Teresa pero estaban solas, la Alycia se sentó en una de las sillas cogiendo el móvil de encima del tocador y comenzando a ojearlo. Eliza se sentó sobre las piernas de Alycia, de lado y pasándole los brazos alrededor del cuello, la morena la miró sonriendo.

-No sonrías así con ese maquillaje y vestuario puestos que se me va la cabeza- dijo Eliza besándola en los labios suavemente.

Se separaron mirándose dulcemente.

-Mira lo que me manda mi madre- dijo Alycia enseñándole la pantalla de su teléfono, era una foto en la que aparecía su madre con una pequeña tortuga en la mano.

-¿Es una tortuga?- preguntó Eliza riendo.

-Sí- dijo Alycia riendo también- A dos perros y tres gatos súmale ahora una tortuga.

-Las tortugas son bonitas- dijo Eliza.

-Otras cosas también lo son- dijo Alycia tirando hacia abajo de la camiseta de la rubia agrandando aún más su escote y comenzando a besarlo lentamente.

-Alycia...- dijo Eliza respirando hondo con lo ojos cerrados.

-Que- dijo la morena sin parar de besarla.

-O paras o vamos a tener un problema- dijo una rubia aún con los ojos cerrados notando como se le aceleraba el corazón.

Alycia paró levantando la cabeza para mirarla sonriendo, la rubia agarró su cuello y la besó en los labios, entreabrió la boca recibiendo la legua de la morena aferrándose más a su cuello.

-Madre mía cuanto amor, preciosas.

Se separaron de golpe y Eliza vio a Teresa en la puerta con su móvil en la mano sonriendo.

-¿Nos has hecho una foto?- preguntó Alycia.

-Sí señorita- respondió Teresa.

-¿A ver?- preguntó Eliza levantándose de las piernas de la morena, Teresa le enseñó el móvil, la foto del beso era preciosa.

-¿A que soy buena fotógrafa?- preguntó Teresa.

-Pásamela- dijo Eliza.

-A mí también- dijo Alycia desde la silla.

-Voy a ello- dijo la chica- ¿Se puede saber que hacéis las dos aquí? ¿Estábais profanando mi templo haciendo guarradas?

Alycia rió, Eliza notó como su móvil vibraba al recibir la foto de Teresa.

-A Alycia se le había olvidado aquí el móvil y hemos venido a buscarlo- dijo Eliza tendiéndole la mano a la morena para que se levantara.

-Ya, ya... - dijo Teresa riendo.

-Tranquila que ya nos vamos de tu templo de castidad- dijo Alycia riendo avanzando hasta la puerta de la mano de la rubia.

-Así me gusta- dijo Teresa asintiendo.

Tras despedirse de Teresa y quitarse el vestuario de la serie un coche de la productora las recogió y por fin llegaron al hotel, a Alycia la llamó su madre por lo que la rubia decidió ducharse primero y tras ella lo hizo la morena.

Se tumbó en la cama, estaba cansadísima pero feliz, miró alrededor observando la habitación aún llena de rosas y sonrió. Le pareció que Alycia ya había acabado pero escuchó atentamente y no, el agua de la ducha seguía cayendo. Cogió su móvil y volvió a ver la fotografía que les había hecho Teresa, le encantaba, era preciosa. Quería que la gente lo supiera, quería que la gente viera que tenía a su lado a la mujer más maravillosa del mundo y comenzó a hacer algo que no estaba segura de si a la morena le iba a gustar o no.

Tras unos minutos Alycia salió de la ducha dejándose caer en la cama a su lado aún con la toalla puesta.

-Estoy muerta- dijo Alycia llevándose las manos a la cara.

-Yo también- dijo Eliza- Necesito dormir.

Vio como Alycia se levantaba y cogía su móvil, se puso nerviosa, le costaba trabajo respirar, al ver como la morena estaba con la boca abierta y los ojos como platos supo que lo había visto.

-Eliza... ¿Qué has hecho?- preguntó mirándola con asombro para a continuación volver a fijar su vista en el móvil.

-Lo que sentía- dijo Eliza nerviosa.

Había publicado la foto en Instagram, su móvil no paraba de vibrar y el de Alycia supuso que estaría igual o peor, la morena miraba la pantalla concentrada, Eliza suspuso que estaba leyendo el texto que le había dedicado a la foto.

"Miro esta imagen y no puedo evitar sonreír y llorar de felicidad, nos veo a nosotras y a la vez a esos dos maravillosos personajes que nos han unido, es una sensación indescriptible. Se que puede que te enfades por esto porque nunca hemos hablado seriamente de cómo o cuándo hacerlo público pero he sentido la necesidad de subir esta foto para que todo el mundo sepa lo mucho que te amo. Te conocí hace dos años y aún sigo recordando aquella noche como si fuera ayer, creo que nunca te lo he dicho pero deseaba con todo mi corazón no encontrar el hotel para seguir perdida a tu lado aunque fuera un segundo más porque desde aquel preciso momento supe que te necesitaba, lo cierto es que te necesito conmigo para siempre. Necesito despertarme cada mañana y ver que estás a mi lado, necesito que sigas mirándome como solo tu lo haces porque jamás he amado a nadie como te amo a ti. Solo puedo decir que eres la persona más maravillosa que he conocido y que te adoro cada día más, siento muchísimo haberme rendido y haber tirado la toalla en algunos momentos y solo puedo prometerte aquí y ahora que jamás volveré a separarme de ti. A veces tengo dudas con respecto a las cosas pero si hay algo de lo que puedo decir que estoy completamente segura es de que eres el amor de mi vida y siempre lo serás, pase lo que pase. Te amo con toda mi alma Leashy-Loo.

P.D Muchísimas gracias por la foto Teresa y Lindsey, como se te ocurra venir a interrumpir te mato"

Vio como Alycia se llevaba una mano a la frente mientras leía y se temió lo peor, la morena dejó el móvil sobre la mesa del escritorio dándole la espalda, no se movía, no decía absolutamente nada, Eliza tampoco sabía que decir, estaba muerta de miedo y tenía un nudo en la garganta. Se incorporó sentándose en el borde de la cama, no sabía que hacer, la morena seguía sin decir nada y estaba viviendo unos minutos agónicos.

-¿Cómo se te ocurre hacer algo así?- preguntó la Alycia aún de espaldas.

Definitivamente el mundo se le vino encima, pensó en borrar la foto pero no serviría de nada, miles de capturas inundarían ya la red. Le entraron ganas de llorar.

-Leashy yo... - Comenzó a decir Eliza pero no le dio tiempo a continuar, la morena la interrumpió.

-Lo siento mucho Eliza- dijo Alycia girándose, tenía los ojos llenos de lágrimas.

-¿Qué?- preguntó Eliza sintiendo como le temblaba todo el cuerpo.

-Lo siento mucho pero me temo que esta noche tampoco vas a dormir- dijo Alycia al tiempo que comenzaba a avanzar hacia ella parándose a unos centímetros, comenzó a quitarse la toalla lentamente lanzándola finalmente a un lado. La morena se colocó a horcajadas completamente desnuda sobre la rubia.

-Me has asustado- dijo Eliza comenzando a llorar liberando la tensión del momento.

-Perdón- dijo Alycia sujetando su rostro con ambas manos y comenzando a besarla- Yo también te amo para siempre cariño, ha sido precioso, tanto que creo que esto es un sueño del que no quiero despertar.

Eliza sonrió.

-En cuanto a lo de no dormir- dijo la rubia agarrando los pechos de la morena haciéndola gemir en su boca- Creo que estoy de acuerdo.

Eliza vio como la morena sonreía llorando, ni ella misma se podía creer lo que había hecho, comenzó a besarla con más pasión que nunca mientras los móviles de ambas no paraban de vibrar, ya tendrían tiempo al día siguiente de ver la que se estaba liando porque en ese momento solo pensaba en sentirla de nuevo durante toda la noche.

El próximo capítulo es el último y solo puedo decir GRACIAS.

Twitter Elegarvi