Capitulo 35- Did My Time
-Me doy cuenta que jamás puedo ganar…- susurró Sakura con lagrimas en los ojos y la mirada perdida.
-¡¿Sakura?!- exclamó Shino llegando con sus compañeros.
-¡Shino!- exclamó Kakashi adelantándose al chico- ¿Dónde esta Kurenai? Debemos salir de aquí…
-…
-¿Shino?
-La maestra…
-¿Dónde esta la maestra?- preguntó Kiba llegando también con el grupo, tambaleándose.
-¡Kiba, estas bien!- exclamó Naruto aliviado, acercándose a su compañero.
-Shino…- llamó Kiba a su compañero.
Todos permanecieron en silencio y voltearon a ver al chico, quien agacho la cabeza, abatido; incluso Shizune se sintió incomoda ante el prolongado silencio evasivo del chico: Shino era un joven de pocas palabras, pero no un imbécil. Algo andaba mal…
-¿Shino?- exclamó desesperado Kiba esperando la respuesta.
-Kurenai… Kurenai murió…
-¡Nooo!- gritó Hinata horrorizada.
-Diablos, no…- susurró Kakashi abatido.
Naruto permaneció en silenció impactado por la noticia, para después desplomarse de rodillas; Kiba estalló en una furia ciega y corrió hacia su compañero propinándole un fuerte golpe en la mejilla. Shino cayo al suelo y Kiba se abalanzo sobre él.
-¡Kiba!- gritó Kakashi corriendo hacia los chicos.
-¡¿Qué quieres decir con muerta, imbécil?!- exclamó Kiba con lagrimas en los ojos, tomando a su compañero de los hombros- ¡Estabas con ella! ¡Debías cuidarla!
-¡Yo quería protegerla!- replicó Shino con serenidad.
-¡Es nuestra maestra!- exclamó Kiba furioso- ¡¿Cómo murió?!
-¡Los Akatsuki!- dijo Shino-. Ellos nos emboscaron, no fuimos lo suficientemente fuertes; la misión estaba a punto de terminar y…
-¡La misión!- Kiba propino un golpe a Shino en el rostro.
Las gafas del chico cayeron al suelo y este permaneció con la cabeza agachada y los ojos cerrados; Kakashi tomó a Kiba por los hombros, pero no era necesario. Ya no había furia en el chico; Kiba observaba atónito como las lágrimas corrían por las mejillas de Shino, quien permanecía en silencio, tal vez esperando la golpiza. Kiba se levantó en silencio, dejando caer sus lágrimas también.
-Fue una orden…- susurró Shino-. La única que me arrepiento de haber cumplido…
Hinata se desplomó en el suelo, sollozando desconsolada; desde la partida de su madre, Kurenai había sido como una madre para ella. Siempre la había ayudado a entrenar incluso antes de su graduación de la academia y si no fuera por ella no podría haber llegado a ningún lado. Ella siempre la ayudaba, la trataba con comprensión y cariño… Ella la había animado a visitar a Naruto en el hospital y siempre hacia esas bromas respecto a ser su dama de honor en su boda…
La chica miró al suelo desconsolada sintiendo como las lagrimas corrían por su rostro; quería gritar, quería golpear pero estaba paralizada por el dolor que sentía en su pecho, una opresión desconsolada que no la dejaba ni respirar. No podía alzar la cabeza, no podía moverse y sin embargo era terriblemente consciente del hecho de que estaban en medio de una guerra. Se sintió basura por preocuparse por su propia vida cuando acababa de saber de la muerte de su maestra.
-No…- susurró cerrando los ojos, con las lágrimas corriendo por su mejilla- ¡No!
Y entonces lo comprendió: no era su vida lo que le preocupaba, era la vida y seguridad de los demás. Debían continuar, debían continuar…
-Chicos, se que es un momento difícil…- dijo Kakashi acercándose a Hinata.
-Debemos continuar…- exclamó la chica levantando el rostro, bañado en lágrimas.
-Estamos en medio de una batalla- dijo Kakashi con serenidad-. Kurenai murió luchando, no debemos morir llorando…
-Es mi culpa…- susurró Sakura mirando fijamente a su inconsciente maestra siendo atendida por Shizune, quien a su vez lloraba.
-¿Sakura?- exclamó Shino levantando sus gafas y colocándoselas.
-Algunas veces siento como si hubiera fallado…- susurró la chica con la mirada perdida-. Dentro donde yo comienzo… Mi mente se burla de mí…
-¿Por qué recibo yo este castigo?- susurró Naruto con lágrimas en los ojos.
-¿Naruto?- llamo Hinata viendo a su compañero.
-Ambos somos lo mismo… por eso…- susurró Naruto mirando su mano vacía, pensando en el Kyubi.
-¿Qué es eso?- exclamó Kakashi mirando a Naruto.
El chico permanecía con la mirada agachada, observando su mano en silenció, pero su aura cambio notablemente; no se trataba de chakra, ni de algo realmente visible. Era una especie de sensación desconocida. Era la primera vez que Kakashi podía admitir sentir miedo de Naruto.
Cuando sus heridas estuvieron totalmente curadas por los dos ninjas médicos, ellos dos intercambiaron una mirada para confirmar su labor terminada; Fû actuó con rapidez y noqueó al más joven de una sola patada mientras cubría la boca del otro; dio un codazo en la nuca del restante y este se desplomó en el suelo en silencio. Aun así, su abuelo se giró para verla ponerse de pie, con ambos ninjas tirados en el suelo.
-Debes controlar tu temperamento, Fû- dijo el anciano sonriendo-. El enemigo es la cascada y la roca, yo me ocupare de Akatsuki…
-Y yo me ocupare de ti…- dijo la chica con lágrimas en los ojos.
El anciano apenas pudo alzar una ceja antes de que recibir un puñetazo en pleno pecho; pero Sangeki ni siquiera se tambaleo, y tampoco hizo ademan de regresar el ataque. Simplemente alzó su mano y acarició el rostro de la chica que se mantenía sorprendida ante su propia debilidad.
-No, no, no es eso- dijo el anciano sonriendo-. Yo soy el invencible, Fû… Por cierto ¿Hay algo que te moleste? Te notó ligeramente extraña…
-¡Tu ni siquiera me conoces!- explotó Fû golpeando el rostro de Sangeki; en esta ocasión el anciano si giró su cabeza, pero su cuerpo no se movió mas-. Me mandaste a un templo desconocido por seis años… seis malditos años…
-Era parte fundamental del plan, Fû- dijo Sangeki con ligereza-. No te pongas sentimental a esta altura…
-¿Sentimental?- exclamó la chica- ¡Si es por eso que acepte! ¡Para proteger a mi hermano que murió en tu estúpido plan de obtener al Sanbi!
-Oh… es eso…- asintió Sangeki divertido.
-¡Bastardo!
-Hermana, no deberías ser tan dura con el abuelo…- dijo una voz a sus espaldas
Fû se giro sorprendida y su intuición se vio confirmada; frente a ella, un chico de pelo verde y corto permanecía parado en silencio, sonriéndole. Entonces se dio cuenta que uno de los médicos ninja ya no estaba, solamente la ropa blanca tirada; el chico amplió su sonrisa mientras se estiraba.
-Golpeas fuerte- dijo el chico sobándose la nuca-. Pero estoy acostumbrado… Mi entrenamiento medico fue duro…
Su voz era distinta, su cara, su estatura… pero sus ojos. Tenia años sin verlos y sin embargo sus lagrimas empezaron a caer por su rostro cuando el alivió invadió su pecho matando toda su determinación de hace pocos segundos. Pero no podía moverse, aun estaba demasiado sorprendida al tiempo que apenas distinguió a las demás personas que acompañaban a su hermano. Su supuestamente muerto hermano. Din estaba ahí, sonriendo a solo un metro a la derecha de su hermano.
-¿Bann?- exclamó con un susurró Fû.
-Si…- dijo el chico del pelo verde.
-Disculpa la broma, hermana- dijo Din sonriendo-. Ordenes de nuestro líder…
-Solo fue para… bueno, hacerte comprender quien es tu familia…- dijo Sangeki tomando a la chica de los hombros.
Detrás de Bann, dos ninjas de pelo negro permanecían en silencio observando la escena; ella creyó reconocerlos también, pero entonces sintió una terrible presencia y no pudo menos que girarse espantada. Su abuelo también se giró, al parecer igual de perturbado que ella.
Vio a Naruto, despidiendo su conocida aura de odio; pero no era su presencia. Una chica a unos metros, de pelo rosa. Ella permanecía inmóvil y aparentemente perdida, pero su aura de odio se acumulaba de manera por demás insana y horrorosa. Fû no pudo evitar retrocedes dos pasos inconscientemente ante tanto y tan devastador poder. No podía saber que tan fuerte era su abuelo, sobre todo después de tantos años y al parecer tantos avances, pero esta chica tenia un poder por demás perturbador que ya había superado hace tiempo su propio poder o el de Naruto. Normalmente eso no significaba mucho cuando la habilidad también era un factor decisivo en batalla, pero su odio era abrumador.
-El viento de Orochi…- susurró Sangeki confundido- ¿Cómo es posible?
-¿Viento de Orochi?- repitió Fû observando a la chica.
Entonces ambos, tanto la chica como Naruto, alzaron el rostro en distintas direcciones. Fû supo que algo terrible estaba por suceder.
-Nunca podre cambiar esto que arde en mi interior- dijo Sakura alzando la cabeza.
Una explosión de chakra negro envolvió a la chica, desplegando unos látigos negros que golpearon el suelo a su alrededor, destruyéndolo con facilidad; Shino y Kiba retrocedieron a una distancia segura, pues eran los que estaban mas cerca y todos miraron atónitos este despliegue desconocido de poder.
-¿Qué es esto?- exclamó sorprendido Kakashi.
-Yo soy el único que escoge mi camino- exclamó Naruto furioso-. Nunca quedare al último…
Otra explosión de chakra sucedió, esta vez alrededor de Naruto, pero su poder era mas centralizado y controlado; el chakra era rojo y al instante todos pudieron saber que se trataba del Kyubi. El rostro de Naruto se deformo ante la furia ciega que lo invadía y rápidamente se arrojó al ataque contra Sangeki. El anciano retrocedió dos pasos y alzo sus antebrazos; una pared de piedra se elevo del suelo, pero el chico saltó y paso la pared con facilidad. Sangeki alzó un brazo y una ráfaga de viento arrojó a Naruto lejos de él.
-Idiota, no puedes vencerme- dijo el anciano-. Din, Bann, lárguense; Fû, sella al maldito Sanbi de una vez. Kan, Goro, maten a los otros de Konoha, el Kyubi es mío…
-Si, señor- dijeron ambos chicos de pelo negro.
Din y Bann se alejaron sin cruzar una palabra mas con Fû, quien permaneció confundida y paralizada en medio de la batalla. Los chicos de pelo negro avanzaron con rapidez a atacar a Shino y Kiba, quienes eran los mas cercanos; los chicos se pusieron en posición defensiva con rapidez, dispuestos a iniciar la pelea. Kakashi se adelanto, pero sobre su hombro salió disparada una ráfaga de aire. Frente a sus ojos, vieron a uno de los chicos detenerse en seco sin otra reacciona que cerrar su ojo derecho…
-¿Kan?- exclamó el otro chico del clan Houkou viendo una lágrima de sangre escurrir por la mejilla derecha de su compañero…
De pronto el chico se desplomó boca abajo; solo entonces pudieron ver la Katana encajada en un árbol detrás del chico y su nuca destrozada. La espada estaba llena de sangre y huesos, el árbol parecía tener pedazos de carne indescriptibles, pero todo el trayecto estaba perfectamente limpió. Goro, el otro chico, abrió su boca aterrorizado, pero no pudo llegar a gritar.
Kakashi giró su cabeza para ver la procedencia del arma y pudo ver a Sakura alzando una mano, aun cubierta del chakra negro; la chica bajo su mano al tiempo que avanzaba silenciosamente.
-Son míos…- dijo Sakura con un tono tétrico.
La chica paso corriendo al lado de su maestro, y con un solo movimiento corto la cabeza de Goro antes que este pudiera si quiera cerrar la boca. Sangeki observó atónito la escena, pero Naruto seguía perdido poseído por la furia y tan pronto cayo al suelo se arrojó al ataque. Sangeki alzó nuevamente una pared, pero esta vez Naruto no se desvió; golpeo con furia la roca, la cual permaneció inmóvil. El anciano sonrió.
-Ve…- susurró Sakura con serenidad.
La roca entonces se tambaleó; Naruto dio un segundo golpe, soltando gran cantidad de chakra contra la piedra. Sangeki no pudo menos que alzar una ceja. Un tercer golpe hizo caer desmoronada la parte derecha de la piedra y un cuarto golpe la destruyo por completo; la mirada furica de Naruto entonces se cruzo con la del anciano. Sangeki maldijo entre dientes.
El chico se arrojo nuevamente al ataque, pero ahora tenia tras de si totalmente visible una cola de chakra; sus compañeros quedaron atónitos ante esto. Sakura hizo un movimiento de muñeca y la Katana encajada en el árbol volvió a su mano, conectada por un largo lazo de chakra negro. Kakashi hizo ademan de ir tras la chica, pero se doblo de rodillas adolorido; Shizune se puso entonces de pie y avanzo corriendo hacia el hombre.
-¿Estas bien?- preguntó Shizune con preocupación.
-No…- contestó Kakashi.
-Lo siento, yo…- Shizune agachó la mirada-. No puedo hacer mucho mas por ti; gaste lo poco de mi chakra en Ken, ahora estoy… estoy muy débil…
-¿Y ella?- preguntó Kakashi volteando a ver a la inconsciente ninja de Takumi.
-Vivirá…- dijo Shizune.
Su brazo ya no sangraba y se le veía increíblemente pálida, pero el semblante de dolor había desaparecido; aun así, tenia gotas de sudor en su cara y se revolvía incomoda de vez en cuando. Kakashi volteó a ver de nuevo al descontrolado Naruto y a Sakura… Debía ayudarlos, pero no podía siquiera tenerse en pie.
-Esta pasando de nuevo…- dijo Shizune mirando a Naruto pelear.
-No, esto es diferente…- exclamó Kakashi con convicción.
-¿Diferente?
-No se describirlo, pero esta vez… esta vez temó por nuestra propia seguridad- exclamó Kakashi con firmeza.
Gaara se acercó a los demás y los miró interrogativamente, pero los otros chicos simplemente devolvieron la mirada; Kiba aun estaba demasiado abatido para pensar; Shino no consideraba buena idea acercarse a ninguno de los chicos sin saber antes que estaba pasando… sobre todo Sakura lo preocupaba.
Hinata observaba indecisa a Naruto, por alguna razón lo reconocía, este no era Naruto ¿Ese era el estado que tanto temía Naruto? Debía salvarlo de si mismo. Debía salvarlo. Pero por primera vez tenia que admitir que realmente tenía miedo; ese no era Naruto. Ya lo había visto descontrolado anteriormente, pero esta fase era distinta; era odio puro explotando en el chico, arrasando todo a su alrededor. Sangeki seguía simplemente parando los envistes de Naruto con elementalismo, y ella no pudo menos que preguntarse porque no atacaba, pero la respuesta quedo clara en pocos segundos.
-¡Fû, sella al Sanbi!- gritó furioso Sangeki-. No puedo luchar con el Sanbi ahí…
Ese fue el grito que hizo reaccionar a los chicos; voltearon a ver a sus superiores. Kakashi estaba luchando por mantenerse consciente, Shizune estaba exhausta, Ken inconsciente; Jiraiya y Anko habían quedado atrapados con el Sanbi; hace tiempo que habían perdido de vista a Ebisu, y Kurenai estaba muerta. Ahora todo quedaba en sus manos. Intercambiaron una mirada de aprobación.
-Ire por Fû…- dijo Kiba.
-¿Podrás?- preguntó Shino
-Debo hacerlo- dijo Kiba sonriendo.
-Shino, no te acerques a Sakura- ordenó Hinata antes que el chico pudiera decir nada.
-Pero…
-Cuida a los heridos- dijo Hinata mirando a Ken-. Gaara vigilara a Sakura…
-¿Vigilarla?- pregunto el chico de la arena.
Sakura avanzó corriendo hacia Kakuzu, que parecía estaba a punto de dejar el campo de batalla.
-Encontraremos la manera de detenerla, pero necesitamos a Fû- dijo Hinata con seguridad.
-Bien…- asintió Gaara.
-Yo iré por Naruto…
-Eso es muy peligroso- replicó Shino.
-Soy la única que puede hacerlo- dijo ella sonriendo-. Son mas veloz que cualquiera de ustedes, y puedo bloquear chakra y crear muros…
Los chicos guardaron silencio unos segundos antes de asentir y dirigirse a sus objetivos, a excepción de Shino que permaneció en la retaguardia. Pero en realidad todos los ignoraban en la batalla. Solo deseaba que Sakura estuviera bien; no entendía ese raro despliegue de poder, pero lo perturbaba en gran medida.
-Diablos…- susurró el Kyubi en las puertas de su jaula mientras sentía como su chakra empezaba a salir del recinto.
Naruto estaba poseído por la furia, una furia asesina que estaba directamente conectada al viento de Orochi de la chica; él mismo estaba conectado al viento de Orochi, y eso era malo. Nunca había sentido una influencia tan poderosa desde su pelea con el Hachibi, y sentía como poco a poco se iba perdiendo. La furia no podía controlarlo, no debía controlarlo, de ser así significaría la muerte de Naruto y romper su promesa a Kushina… Además, también moriría en el proceso y nunca mas podría ver a Hinata.
Sacudió su cabeza molestó consigo mismo, la furia no lo dejaba pensar bien; lo peor era que la influencia de un viento de Orochi tan poderoso y tan descontrolado podía provocar una catástrofe terrible. No se trataba de quien venciera a quien o como; el viento de Orochi no tenia saciedad, era incontrolable. Empezaba con enemigos y terminaba con amigos, con familia… Naruto podría llegar a matar a Hinata si el viento de Orochi seguía influenciándolo. Solo un Sharingan podía llegar a detenerlo, y había visto como Itachi era cegado. Debía pensar en alguna manera, en alguna forma de evitar una catástrofe mayor; tenia que pensar, tenia que pensar, tenia que… matar… matar.
-¡No!- gritó furioso el Kyubi revolviéndose en su jaula-. Necesito… control… matar…
El Kyubi se golpeó contra las rejas mientras intentaba recuperar el control de si mismo, pero empezó a ver como un chakra negro invadía ya su estancia; con Naruto despierto, no podía salir de su jaula. La única forma de controlarlo era explotar su propio chakra e invadir la estancia, expulsando el viento de Orochi. Pero eso podría repercutir terriblemente en Naruto.
-Lo siento, chico…- susurró el Kyubi al tiempo que veía el chakra crecer en cantidad, como si de niebla se tratara. Si en poco tiempo no sucedía algo, debería expulsar su chakra en una sola explosión. El mejor de los panoramas era un Naruto inconsciente; el peor era un Naruto con la columna destrozada por el exceso de poder…
-Akatsuki…- susurró Sakura corriendo sin esfuerzo alguno hacia Kakuzu.
El aludido volteó con suficiente tiempo de antelación para ver a la chica correr hacia él; supo que algo no andaba bien cuando los ojos de la chica brillaban morados. Brevemente se preguntó si era mejor luchar o escapar, pues no quería perder mas tiempo; pero la respuesta se hizo evidente cuando la chica alzó ambos brazos.
-Diablos…- susurró Kakuzu descontento.
Una ráfaga de viento salió de las espadas a una velocidad vertiginosa; espadas elementales, bastaba con aplicar chakra para obtener un ataque del elemento asignado, aunque entre mas chakra se aplicara mas poderoso era el ataque, el cual venia notablemente poderoso. Con rapidez realizo los sellos pertinentes y elevó una pared de piedra; la chica la rodeó con rapidez y dio la primera estocada.
Kakuzu la esquivó, pero el elemento de viento ensancho el ataque rasgándole el abdomen un poco; el hombre bufo molesto, antes de golpear con firmeza el rostro de Sakura. La chica cayó al suelo y Kakuzu soltó una patada para aplastar su cabeza, pero ella giró y cortó la extremidad, para después retroceder y evaluar a su oponente. Atónito, Kakuzu unió su pierna con sus hilos negros y miró fijamente a la chica.
Su mirada, su actitud era perturbadora; tenía una determinación realmente perturbadora, con una mirada serena y sin embargo realmente poderosa y expresiva. Odio, poderoso y perturbador odio; no había dolor, no había tristeza, miedo o alegría; no había satisfacción o resignación. Era solamente odio lo que reflejaba en un estado tan puro que casi podría parecer serenidad. Pero su odio era palpable, era perturbador… Era contagioso. Sentimientos de odio empezaron a invadir su mente, y sintió que odiaba a esa chica. Podría escapar, seria realmente sencillo; ella era rápida, pero bastaba con ponerla en la línea de otra pelea y él podría confundirse… Pero la odiaba, realmente la odiaba. No podía dejarla escapar con vida.
-¿Qué diablos?- susurró Kakuzu agarrándose la cabeza confundido-. Ni siquiera la conozco…
La odiaba, pero no la conocía. Y eso lo confundió terriblemente. No tenía un motivo, no tenia una razón, pero odiaba a la chica. Su mente se nublo y Sakura atacó aprovechando el momento. Kakuzu esquivó los ataques de la Katana, pero el elemento viento extra empezaba a hacer estragos en su cuerpo. Furioso, Kakuzu arremetió con su cuerpo, separando sus extremidades. Sus hilos negros inundaron a Sakura y la amarraron totalmente, empezando a asfixiarla.
-Tonta- dijo con furia Kakuzu-. Morirás, perra…
En un solo movimiento, sus hilos negros fueron cortados por ambas Katana de la chica; se movían solas, de forma torpe pero veloz. Los hilos negros quedaron lo suficientemente flojos para que Sakura lograra escapar. Rapidamente cogió con ambas manos sus armas y girando cortó los hilos de Kakuzu. Antes de que el Akatsuki pudiera reaccionar, la chica corrió y corto su espalda, atravesando limpiamente una mascara de Jabalí. Con eso acababa de perder su corazón de tierra.
Kakuzu se desplomó en el suelo deshecho y rápidamente se replegó, pareciendo como si serpientes negras arrastraran pedazos humanos; Kakuzu rearmo su cuerpo mientras Sakura lo observaba fríamente, solo acariciándose el cuello con serenidad. Solo le quedaban dos corazones: viento y fuego. Tendría que ser suficiente para que la perra ardiera sin cesar.
-Te odio…- dijo Kakuzu poniéndose en combate-. Te odio!
-¡Las cosas se salen de control, estamos perdiendo!- exclamó un ninja de la roca.
-Mantengan la posición- ordenó Ion con enojo-. El maestro esta ocupado, debemos seguir con sus instrucciones.
-¿Y el Sanbi?- preguntó otro de los ninjas a su alrededor-. Lo tenemos enfrente, pero esa cosa cubre el lago, no podemos llegar hasta él…
-Por eso debemos esperar al maestro- dijo Ion con firmeza.
-Nos están masacrando- replicó una mujer-. Ellos tienen esos… brazaletes dorados… antes no podíamos avanzar, ahora estamos retrocediendo.
-El maestro esta peleando contra un Ermitaño- dijo furioso Ion-. No podemos hacer otra cosa. Avanzare al frente, yo me hare cargo de esos imbéciles…
-Ion, no puedes con ellos- replicó un joven detrás del aludido. Su pelo era rojo intenso y su mirada serena.
-Guy, soy el segundo al mando y mano derecha del maestro- dijo el hombre con serenidad-. Es lógico que sea quien toma responsabilidad. Además, soy el segundo más fuerte de la aldea…
-Te acompañare- dijo con ligereza Guy.
El chico de pelo rojo se plantó con decisión frente a su superior; el otro era un hombre de pelo gris, mucho más alto que el de pelo rojo. Ambos vestían chalecos cafés y ropa negra, portando sus protectores de la roca en la frente.
-Que así sea…- dijo Ion sonriendo.
-Bien…
-Prepárense para el ultimó ataque- ordenó Ion mirando alrededor, pero apenas alzando la voz-. Iremos a abrir la maldita brecha para dar con el Sanbi; si en media hora no lo hemos conseguido, o si alguien alcanza a ver nuestra muerte, abandonen la misión y regresen a casa…
-¡¿Qué?!- una exclamación general se genero a los alrededores.
-El maestro no los ocupa para ganar su batalla, pero los necesita en su guerra- replico Ion con serenidad-. Mi muerte significa una pérdida estratégica irremplazable, pero no puedo permitir que nuestro ejército muera. Iré al frente y abriré la brecha que el maestro no a podido o moriré en el intento. Asumo la responsabilidad completa, viva o muera el día de hoy…
Sin mediar más palabras, Ion se giró y salió corriendo al campo de batalla, acompañado por Guy.
-No puedo… pensar…- susurró Naruto deteniéndose brevemente en su ataque.
Sangeki aprovecho el instante para arrojar una bola de fuego contra el chico, el cual la recibió de lleno; el ataque no le hizo el mas mínimo daño físico, pero lo arrojo varios metros lejos de su enemigo. Al instante una serie de ninjas atacaron a Sangeki, quien alzó la mano nuevamente; pero esta vez fue diferente. El brazalete de su brazo derecho brillo desde una piedra negra incrustada, que al instante se hizo azul; entonces una serie de pilares de tierra se alzaron golpeando a todos los ninjas.
Naruto se dispuso a atacar nuevamente cuando frente a él apareció una persona conocida. La chica de ojos blancos extendió sus brazos con decisión, bloqueando a Naruto; por su rostro corrían lágrimas, pero su expresión era serena y decidida. Por un momento dudo antes de avanzar, después simplemente saltó a un lado. Ella reaccionó rápidamente y girando volvió a colocarse frente al chico.
-No debes pelear, Naruto…- ordenó la chica.
-Quítate- dijo Naruto tomando su cabeza entre sus manos-. No puedo… no puedo pensar…
-No debes pelear así- repitió la chica-. Tu eres mas que solo el Kyubi…
-Quítate…- susurró Naruto-. No quiero lastimarte…
-Entonces no lo hagas- dijo la chica con la voz entrecortada-. Me lastima verte así…
Naruto alzó la mirada y el odio lo abrumó; sentía ganas de golpear a la chica, de enseñarle una buena lección y que no volviera a meterse en su camino. Era él quien decidía sobre su vida, ella no tenia derecho a siquiera pensar en detenerlo; solamente él debía dirigirse. La odiaba, la odiaba profundamente.
-¡No!- exclamó Naruto agachando abrumado la cabeza-. No…
-Te necesitamos- dijo Hinata acercándose al chico-. Pero no así… así no…
-Siento el odio cambiándome- dijo Naruto cayendo de rodillas.
-Tú puedes detenerlo…
-A veces no puedo decir si aun tengo algo de mi- exclamó Naruto sin alzar la cabeza.
La chica se acercó y abrazo firmemente a Naruto, agachándose junto con él]; al instante el chakra del zorro desapareció, pero él no levantó la mirada. Ella lo abrazo fuertemente, alegre de que hubiera sido más fácil de lo que había pensado en un principio. Las lagrimas corrían por las mejillas del chico y pudo verlas claramente, pero sus ojos permanecían velados por una sombra.
-Es por eso que termino rogando y suplicando porque esta maldición termine…- susurró Naruto.
-No es una maldición- replicó la chica-. Solo debes aprender a controlarlo…
-No es sencillo…
-Aun así, no estas solo…
-Gracias…- dijo Naruto sonriendo con amargura.
-No te dejare… te a… te… no te dejare- dijo la chica con tartamudeos.
-Gracias…
-¿Si el líder es Sangeki, no debería Han enfrentarlo?- preguntó Guy un poco inseguro.
-El maestro esta ocupado con el mas poderoso de todos los ermitaños, el cual NO SE SUPONE que debería estar aquí- contestó Ion con ligereza-. Es nuestro turno eliminar los estorbos restantes…
-¿Por qué no destruir la barrera?
-No sabemos que son esos "catalizadores"- dijo Ion suspirando-. Así que matando o derrotando a su líder, podemos olvidarlos a "desactivarlos" o lo que sea que se ocupe para que ya no nos estorben.
-¿La chica esta lista para sellarlo?
-Supongo…- dijo Ion con inseguridad-. Si no esta muerta, debería poder…
-No eres muy buen segundo al mando…
-Mi fuerte es pelear, no planear- bufó Ion molestó-. Al ataque…
-¿Fû?
La chica volteó a ver a Kiba quien se mostraba visiblemente herido y cansado, pero que le sonreía con sinceridad; la chica agacho la mirada perturbada. El chico avanzo unos pasos confundido, ante la reacción de ella.
-¿Fû?- llamó Kiba-. Debemos irnos, ellos nos esperan…
-No puedo…
-Es el momento ideal, ellos están distraídos- exclamó Kiba sonriendo-. Sella al Sanbi y vámonos… solo no lo hagas cerca de ellos.
-Mi hermano…
-¿Eh?
-Mi hermano esta vivo- dijo ella alzando la mirada, reflejando desolación en ella. Kiba retrocedió un paso inseguro de a que se debía tan perturbadora mirada, entonces ella volvió a hablar tratando de explicar sus pensamientos- ¿Qué se supone que deba hacer? No puedo pelear con mi hermano, él esta con ellos…
-Ese siempre ha sido tu problema- dijo Kiba acercándose a ella-. No todas las batallas se ganan con peleas…
-¿Qué quieres decir?- preguntó ella con lágrimas en los ojos.
-Se que odias a tu abuelo mas que nada en el mundo, pero tal vez la venganza no es la respuesta- dijo Kiba un poco sorprendido de sus propias palabras-. Si lo matas no eres mejor que él…
-¡No estoy obligando a su hijo a matarlo y arrancarle el corazón!- gritó ella furiosa.
-Estas masacrando a tu clan por tu propia venganza- replicó Kiba negando con la cabeza-. Ellos lo siguen ciegamente porque tienen miedo, no saben a donde ir o que hacer; es la confusión lo que los tiene así, tu propio abuelo lo dijo: todo es parte de su plan.
-Yo…
-Tu estas actuando como el quiere que actúes- siguió Kiba-. Aunque lo traiciones y lo mates ¿Cuántos de tu propio clan morirán por defenderlo o lo vengaran ciegamente? ¿Matarías a tu propio hermano por venganza contra tu abuelo?
-Yo…- la chica se desplomo de rodillas-. No lo había pensado… ¿Qué debo hacer?
Kiba se acercó a ella y la abrazo poniéndose de rodillas, mientras ella sollozaba desconsolada. Acarició su cabello unos segundos antes de decir nada.
-Su plan, toda su credibilidad se basa en este plan y tu puedes arruinarlo sin matar a mas gente- dijo Kiba con convicción-. Sella al Sanbi lejos de tu clan, lejos de la roca. Escaparemos juntos… Ambos bandos perduran lo que venían a buscar y no tendrán un motivo por el que pelear… Después, dependerá de tu clan darse cuenta lo que les conviene…
-Suena…- Fû se enjugo las lagrimas-. Suena bien…
La chica alzó la mirada y sonrió con una sinceridad que cautivo el corazón de Kiba, quien no pudo menos que sonrojarse; ella lo abrazo con fuerza. Pero su mirada volvió a ser sombría.
-No puedo hacerlo…
-¿Por qué?- preguntó Kiba confundido.
-Yo… yo estoy muy herida, mi cuerpo no soportaría al Sanbi- dijo Fû con mirada sombría.
-¿Puedo serlo yo? Estoy herido pero…
-No- interrumpió la chica con rapidez-. Los sellos… Están diseñados para el cuerpo de una mujer…
-¿Qué clase de sellado sexista es ese?- preguntó Kiba molesto.
-¡Yo no lo hice!- replicó ella-. Necesitamos una mujer…
-Bien, será mejor que escojas una de nuestra poca variedad- dijo Kiba levantando en brazos a Fû-. Vayamos con los otros y ya lo decidiremos…
-Kiba…
-¿Si?
La chica besó en los labios al chico antes de que este pudiera reaccionar, ni siquiera respondió el beso de la impresión, lo cual se le hizo muy lindo a Fû, quien sonrió divertida.
-Gracias…
-Esta fuera de control- exclamó Kakashi-. Pero su forma es… es algo mas…
-Es algo siniestro- dijo Shizune al lado de Kakashi- ¿Qué se supone que es eso? ¿Un Biju?
-No…- dijo Kakashi observando fijamente.
-Lo que sea…- dijo Shino-. No se limita a ella ¿Lo sienten, no?
-¿Qué cosa?- preguntó Shizune confundida.
-El odio…- dijo Kakashi mirando a Shino-. Pensé que yo… que estaba alucinando.
-¿Odio?- repitió confundida Shizune.
-Es como un deseo asesino de pelear- dijo Shino con serenidad-. Empezó con ella, estoy seguro; explotó y arrastro a Naruto… y va a arrastrando a otros… El Akatsuki no pelea con serenidad…
-Es cierto- reflexiono Kakashi.
-Es el viento de Orochi…- susurró una voz tras de ellos.
Se giraron con rapidez para ver a Ken intentar ponerse de pie; Shizune corrió hacia la mujer y la ayudo a equilibrarse, pero la hizo volver a sentarse en el suelo.
-No debes esforzarte- ordenó Shizune con serenidad.
-Es el viento de Orochi- exclamó Ken con dificultad, respirando entrecortadamente-. Deben… detenerla o infectara… a todos aquí…
-¿Qué es el viento de Orochi?
-Odio…- dijo llanamente Ken-. Sourukattā… puede detenerla…
-¡No vamos a atacar a Sakura con esa cosa!- gritó Shizune molesta.
-No… catalizador…
-¿Es un catalizador?- preguntó Kakashi confundido-. Bien, pero aun no sabemos como funciona un catalizador ni que diablos es realmente…
-Absorbe chakra…- dijo Ken entrecerrando los ojos, con cansancio-. Absorberá el viento… Sakura libre…
Ken se desmayó nuevamente, y Shizune la dejo en el suelo; Kakashi y Shino buscaron el arma de Ken y la encontraron a pocos metros tirada en el suelo. Rápidamente Kakashi fue por ella, seguido por Shino.
-Debemos entonces dárselo… y ya?- preguntó Kakashi observando el arma en el suelo.
-Fue lo que dijo Ken…
-¿Podemos confiar en ella?
-Kurenai murió confiando en ella- exclamó Shino mirando a Kakashi-. Si ella ordena algo, yo lo hare…
-Bien…- Kakashi alzó el arma, pero le costó un esfuerzo superior del que pensaba. Aun con ambos brazos, prefirió dejar la gran arma en el suelo antes que levantarla del todo-. Sera difícil darle esto a Sakura sin ser atacado en el intento…
-Yo lo hare…- exclamó Shino alzando el arma con ambos brazos.
-Disculpa, estoy algo… hecho polvo…
-Vamos- fue la respuesta de Shino antes de avanzar con dificultad, apenas logrando caminar.
Hinata y Naruto regresaron hasta el lugar donde se encontraba Shizune y Ken; no pudieron dejar de notar la ausencia de Shino y Kakashi, pero antes de que pudieran decir nada, Kiba y Fû llegaron al grupo.
-Necesitamos recuperar a Jiraiya y Anko- dijo Shizune apresuradamente- ¿Cómo podemos atravesar esa barrera?
-Es imposible- dijo Fû-. Los catalizadores están funcionando; son una barrera de energía perpetua que no se acabara.
-¿Energía perpetua?- preguntó Naruto confundido.
-Cada catalizador ha sido cargado por tres días con chakra de miembros del clan- explicó Fû con tranquilidad-. Estamos hablando del chakra equivalente a ciento cincuenta o doscientos ninjas, acumulado en los catalizadores y liberado de forma que explote y recorra cada uno de los puntos, evitando su difusión y perdida.
-¿Qué?- preguntó confundido Naruto.
-La energía no se pierde ni desperdicia- explicó Shizune con tranquilidad-. Y nadie puede atravesar el chakra de tantas personas… ni siquiera el Sanbi?
-De un solo golpe no, sin embargo…- Fû volteó a ver a su abuelo-. He visto ninjas del clan con brazaletes dorados; son catalizadores también… Pero inversos.
-¿Inversos?
-No se de donde los sacaron, pero parecen gastar chakra de la barrera en la batalla- dijo la chica con seguridad-. Eventualmente, si la batalla continua, la barrera será tan débil como para ser destruida por el Sanbi…
-No podemos continuar en esto…- dijo Shizune con cansancio-. Fû, no tenemos refuerzos; nos iremos tan pronto recuperemos a Sakura… Haz el sello de una vez…
La chica guardo el silencio volteando a verlos; puso su mano en su abdomen, cubierto de hilos negros, antes de volver a hablar. Los chicos supieron por su expresión que no eran buenas noticias.
-No puedo hacerlo- dijo ella-. Mi cuerpo esta muy dañado; no solo moriría al hacerlo, sino que simplemente dejaría al Sanbi libre de la prisión de chakra…
-¿Puedes hacer el sellado a través de la barrera?- preguntó Shizune.
-Si…
-Bien- exclamó Shizune- ¿Puedes hacerlo en alguno de los hermanos? Son gente confiable…
-Debe ser una mujer- explicó Fû con tranquilidad-. Y debe estar fuera de la barrera; no tengo suficiente chakra, así que tampoco puedo hacerlo yo directamente, le explicare a alguno como hacerlo…
-No tengo chakra- exclamó Kiba apenado.
-Yo tampoco- admitió Shizune.
-Yo… yo supongo que estoy bien…- dijo Naruto con nerviosismo-. Nunca he hecho técnicas complicadas, no se si sea el mas apto…
-Eres el único disponible…- replicó Fû-. Y la mujer…
-Yo…- dijo Shizune alzando la mano.
-No, esta muy débil también- dijo Fû con serenidad-. Sakura tampoco es buena idea…
-Kakashi y Shino fueron a ayudarla, pero no creo que esté en condiciones- admitió Shizune.
-Yo lo hare, entonces…- dijo Hinata con seguridad.
Todos guardaron silencio mirando a la chica que se mostraba muy segura de su decisión.
-No- dijo Naruto hablando primero-. No sabes lo que es ser un Jinchuriki, te estas condenando…
-Puedo con eso…
-¡No, no puedes!- replicó Naruto molesto-. No es tan fácil, tener al Sanbi dentro de ti te marcara de por vida…
-Soy la única que puede hacerlo…- dijo Hinata con tranquilidad-. Toda esta guerra es por el Sanbi, porque todos lo quieren; para detener la guerra debo tenerlo aunque no lo quiera…
-Yo… no es buena idea…
-Todo estará bien- dijo Hinata sonriendo.
-Naruto tiene razón, no es fácil ser Jinchuriki- dijo Fû con serenidad-. Mataron a mi padre por el Gobi ¿Estas segura?
-Si…- dijo la chica sonriendo.
-Hinata…- Naruto agacho la mirada confundido.
-Gracias Hinata- dijo Fû con sinceridad-. Esto era mi deber… he fallado…
-No has fallado aun…- dijo Kiba con convicción.
-Hagamos ese sello- dijo Shizune sonriendo.
Los chicos intercambiaron una mirada de aprobación, y aunque el semblante de Naruto era triste, no contradijo más la decisión de Hinata. Todos se pusieron alrededor de Fû esperando las instrucciones que terminarían la guerra.
-No puedes vencerme- dijo Han molesto.
-¿En serio?- dijo sonriendo Akai-. Nunca he perdido…
-Un perro viejo tendrá que aprender un truco nuevo: muere…
-No se porque la gente cree que eso es un insulto- dijo sonriendo Akai-. Ataca cachorro, dame lo mejor que has logrado aprender con el robo infame del Gobi…
-¡Sangeki!- Ion gritó el nombre de su enemigo antes de arremeter con una ráfaga de fuego.
El anciano alzó una pared de viento y desvió el ataque lateralmente. Ion cayo al suelo con serenidad.
-¿Quién eres tú?
-Soy tu nuevo enemigo- dijo Ion con serenidad-. Pelea por tu vida, desgraciado…
-Parte del plan, una muerte más- dijo Sangeki satisfecho-. Ataca…
"Traicionada. Me siento tan… insana"
-Realmente lo intente…- susurró Sakura tratando de volver en si-. Realmente lo intente… Hice mi parte…
Kakuzu atacó con rapidez, pero Sakura lo esquivo más por reacción que consciente; se cubrió el rostro confundida con una mano, pero su otra mano arremetió con facilidad con su Katana. La otra katana restante cayó al suelo, pero la chica se giro y el lazo de chakra negro la regreso a su mano.
Kakuzu ya no realizaba sellos o pronunciaba palabra, su ataque era constante, enloquecido y furioso; ella simplemente lo atacaba, preguntándose con cada estocada, con cada corte, porque demonios no moría su oponente. De cierta forma eso la hacía odiar aun mas, perderse aun mas, pero su odio era indiferente; lo odiaba por no morir, pero no porque estuviera perdiendo. De pronto vio a Gaara atravesarse en su camino, al tiempo que Kakashi y Shino llegaban.
-Seré tu oponente- dijo Gaara con ligereza, interponiéndose entre Sakura y Kakuzu.
Shino entonces arrojó aquella pesada arma que le parecía conocida hacia Sakura; la chica soltó sus Katana y con habilidad tomó a Sourukattā, pero algo sucedió el mismo instante en que agarró el arma. El chakra negro a su alrededor giró solo un segundo antes de invadir al hacha en sus manos. Sakura torció su espalda adolorida mientras una ráfaga de viento absorbía el chakra negro; ella se desplomó en el suelo en pocos segundos, soltando el arma y ya sin rastros del viento de Orochi.
-¡Sakura!- exclamó Shino tomándola de los hombros.
-Oh Dios… siento el odio… cambiándome…- dijo Sakura cansada, empezando a sollozar-. Cambiándome…
Corenote:
Siguiente capítulo de Jinchuriki Escape; muy largo y muy emocionante, espero. Realmente me costó algo de trabajo pues seguía siendo un songfic, pero me divertí mucho; bien, espero que este giro final de eventos les haya encantado, pues este y el siguiente capítulo son los últimos de esta historia (tal vez haga un epilogo).
Algo decepcionado por la poca cantidad de comentarios respecto al otro capítulo, pues realmente lo considere bueno. Aun así, espero les encante este capítulo; ya al final de la historia, me siento conforme en cómo he desarrollado la historia. Sangeki, Ion, Han, y otros tantos más que he logrado colocar en tiempo y forma para darle un argumento a la historia suficientemente sustentable. Espero les encante y no dejen de comentar pues este es EL PENÚLTIMO capitulo de FORSAKEN CREW JINCHURIKI ESCAPE…
Larga vida al Forsaken Crew! Este es el gran fin de Jinchuriki Escape, esperen la siguiente parte de la Saga, Akatsuki Rising, que viene con grandes sorpresas… Hasta pronto!
PD- FAQS
1-¿Qué es el viento de Orochi?
La mitología y esencia del viento de Orochi se explicaran posteriormente; pero en pocas palabras es odio, puro y llano, poder del odio. Que clase de odio y de donde proviene o porque afecta a unos mas que otros, se explicara después…
2-¿El viento de Orochi tiene algo que ver con Orochimaru?
Para mi son cosas separadas, la mitología la explicare después, pero en pocas palabras: no.
