¿Otra vez?

En la habitación de Lavi y Allen, se ve al primero sentado en la cama con Kailan a horcadas sobre sus piernas. Ambos se besan con pasión. Kailan tiene apoyadas sus manos en los hombros de él y él las tiene en la cintura.

En medio del beso, con sutileza el pelirrojo lleva sus manos a las piernas de la peli-azul, estremeciéndola. Siente como sus manos suben y le toman las nalgas, apretándoselas, sacándole un jadeo.

Venga, que las cosas se están calentando, se le están saliendo de las manos, Kailan lo sabe, sino lo detiene no habrá marcha atrás, y aunque este segura de sus sentimientos ahora se siente insegura de ella misma, él se ha acostado con muchas, ella con ninguno, teme que no lo haga bien y él se decepcione, pensando que espero mucho por nada.

Y como cuando ella entra en un dilema, se frustra y cuando se frustra ella…

Lavi sale disparado estrellándose contra la pared gracias a un puñetazo que Kailan le dio en la mejilla. No queriéndolo ni ver Kailan sale de la habitación estando más roja que un tomate.

Lavi cae al suelo boca abajo, con la cara pegada al suelo y pompas paradas, teniendo los ojos en forma de espiral, con suerte no se quedó chimuelo, Kailan esta vez le dio uno de los fuertes.


Kailan está apoyada en la puerta de la habitación del pelirrojo, está muy roja, respira agitada, sus labios están hinchados, su corazón palpita como loco y está muy caliente.

Últimamente cada que están solos las caricias y besos suben rápidamente de volumen, sabe lo que él quiere y ella también lo quiere, pero tiene esa jodida inseguridad y miedo que no puede evitar reaccionar así.

- ¿Por qué cojones no tengo experiencia? Sería más fácil si la tuviera. –pedirle consejos sobre sexo a su hermana es una opción, pero la verdad no confía en ella, menos si es tan amiga de Lavi.


En uno de los patios de la orden se ve a Kanda y Eiren entrenando cuerpo a cuerpo. Ambos vistiendo ropa deportiva, solo que la de Eiren es más ceñida y no trae blusa, solo top. Se les ve agitados, sudados y en caso de Kanda excitado. Entrenar con ella no es bueno para su salud mental.

Eiren le hace una barrida tumbándolo al suelo, Kanda se distrajo mirándole los pechos subir y bajar ante su agitada respiración, no pudo evitarlo, se ve como cuando se la está cogiendo.

Eiren sonriendo triunfante se sube a horcadas sobre su estómago.

- ¡Gane! –exclama emocionada, alzando sus manos, pero hace una exclamación de sorpresa cuando él ágilmente cambio lugares con ella.

Kanda le ha inmovilizado sus muñecas con una sola mano por sobre la cabeza, apoyándolas en el suelo y con su otra mano le alza una pierna, moviendo su cadera hacia su sexo como si la estuviera penetrando, sacándole un jadeo de placer.

- ¿Me darás mi premio? –pregunta coqueta, relamiéndose los labios.

Kanda estampa sus labios con los de ella en respuesta, besándola de forma fogosa y ella respondió gustosa el beso. Kanda sabe que están en un patio, que cualquiera podría pasar por ahí y verlos, pero ya no puede soportarlo, lleva rato con la verga dura, fue doloroso entrenar así, además de incomodo, solo se la quiere tirar en este jodido momento. Al menos ya sabe que entrenar con ella cuerpo a cuerpo no es buena idea.


Sentados frente a la barra del bar de la orden se encuentran Lavi y Eiren, con unos vasos de wiski frente a ellos. Lavi tiene expresión de patético y Eiren de completa satisfacción.

- Siento que Kai-chan no me desea… sé que eso es imposible y no creeríamos que hubiera mujer en el mundo que no me deseara, pero creo que lo imposible existe… no hablo de ti, tú no eres mujer, eres changa.

- Yuu-yuu es tan intenso, no pensé que entrenar lo calentara así, de haberlo sabido antes entreno diario con él. –Eiren sonríe bobalicona.

- Cuando empezamos se me hizo bien esperar, sé que ella es virgen, la respeto y quería darle su espacio, pero ya llevamos casi siete meses y no me deja salir de segunda base. –Lavi se ve más acongojado.

- ¡Grr…! Me lo hizo tan rico. –Eiren se limpia la sangre que sale de su nariz al solo recordar lo rico que se lo hizo Kanda hace una hora.

- Siento que tanto tiempo sin sexo me ha hecho perder la técnica. Ósea antes con un solo beso ya las tenía comiendo de mi mano, con Kai-chan es diferente… ósea sé que sería diferente con ella, pero hablo de que es diferente a que no la tengo caliente con un solo beso…

- Mira los chupetones que me dejo. –Eiren se descubre el cuello mostrándoselos. –y no te enseño los demás que están en zonas privadas. –dice falsamente avergonzada.

- Cuando estamos en mero faje la siento tan caliente como yo, pero luego me golpea de la nada, dejándome fuera de combate y cuando despierto ya no está…

- Y cuando me sometió obligándome a mamársela… ¡Oh mi ser! ¡Amo cuando me somete! –exclama orgásmica.

- Amo a Kai-chan, estoy dispuesto a esperar el tiempo que sea, pero mi cuerpo no… ya hasta se me para solo viéndola. –Lavi comienza a derramar lágrimas como borracho llorón. –el cuerpo pide y yo ya no puedo controlarlo. –dice con pesar.

- Y vaya que el cuerpo pide, ya nada mas Yuu me besa y mi cuerpo ya está listo para él. –Eiren sonríe bobalicona. –aunque te confieso que a veces quisiera que fuera menos seco, más abierto… se la pasa insultándome, nunca me responde las cosas, es un bastardo conmigo—Eiren hace un puchero de indignación.

- ¡Tanto yo como mi anaconda sufren por Kai-chan! –exclama dramático y Eiren comienza a reír.

- ¿Anaconda? –pregunta burlona. –solo te digo que me das lastima, por creer que tienes una anaconda y porque llevas siete meses sin sexo, mientras yo follo todos los días mínimo dos veces y mi Yuu-yuu sí que tiene una anaconda… ¡grr!

- ¡Serás desgraciada, si tengo una anaconda! –exclama indignado. –y por lo demás… te tengo envidia maldita perra. –Lavi la mira rencoroso y Eiren sonríe burlona.

Ninguno de los dos se dan cuenta que un encapuchado de lo más misterioso está sentado cerca de ellos y ha oído toda su plática.

- Ya tengo con quienes probar mi nueva poción mágica. –el encapuchado comienza a tener leves espasmos donde se está conteniendo su risa de villano.


Camino al comedor se ve a Lavi y Eiren teniendo una de sus muy interesantes platicas…

- Así como lo vez Lavi, hoy soñé que conquistaba el mundo. –Eiren asintió dándose la razón a sí misma.

- Yo soñé que me hacía más sexy y me dije no manches, eso es divinamente imposible. –comenta con obviedad. –después de todo en este momento soy jodidamente sexy, es imposible que lo sea más, este mundo terrenal no lo resistiría.

- Oh, entiendo Lavi… eso si fue un sueño, más sexy no se puede ser, de hecho ni sexy eres amigo. –la pelinegra sonríe de forma socarrona.

- Cállate changa que tú no puedes conquistar el mundo sola, porque para empezar una chica con limones por bubis no puede conquistar nada. –le dice de forma infantil, sacándole la lengua.

- Cállate pito de lombriz… puedo hacerlo, el tamaño de mis bubis no importa. –dice tomando sus pechos entre sus manos.

- ¿Lombriz? Mi pito es una anaconda. –Lavi asintió dándose la razón a sí mismo. –y para empezar el tamaño de las bubis sí importa, apuesto a que no le puedes hacer una rusa a Yuu-pon con esos limones.

Eiren le saca la lengua y Lavi se la saca a ella, están por lanzarse encima del otro para jalarle los pelos y empezar una infantil pelea cuando oyen pasos acercándose, Lavi voltea viendo a Kailan y Kanda, cuando la primera se topó su mirada con la de él se sonrojo toda, recordando el sueño húmedo que tuvo con él.

- ¡Buenos días! –exclama rápidamente Kailan para después salir corriendo por donde vino.

Lavi mira por donde se fue sin entender y Kanda se acomoda el cabello que se le puso en la cara gracias a la ventisca de viendo que creo Kailan cuando corrió.

- Eiren. –la llama mirándola serio.

- ¡Yuu-yuu! –exclama melosa, echándosele encima, colgándosele como chango.

Si, cuando no tenían nada esa acción lo tensaba y quería alejarla. Ahora ya no lo tensa y deja que se le cuelgue, digamos que las cosas cambian cuando llevas seis meses follando con ella.

- Yuu-yuu cuando desperté no estabas, si ibas a entrenar me hubieras despertado para ir contigo. –le dice melosa, apoyando sus brazos en los hombros de él y teniendo su rostro muy cerca del de él.

Kanda comenzó a caminar teniendo a Eiren colgándosele como chango por la parte de enfrente.

- ¿A dónde vamos?

- A comer.

- ¿Cómo sabias que iba al comedor? Muero de hambre, sabes que me despierto hambrienta. –Eiren juguetona rosa su nariz con la de él.

Kanda la ignora y sigue caminando, ya está acostumbrado a cualquier clase de contacto con ella, es difícil que se sonroje ahora, ¡claro!; cuando están follando termina sonrojándose por lo acalorado que esta, y algunas veces, raras, pero algunas se sonroja cuando esa loca sale con alguna cosa melosa.

- Aww… yo también quería ir a comer con Kai-chan, y vernos así de melosos… jodida Eiren te envidio, y eso que Yuu-pon es más frio que mi Kai-chan, aun así tienen más intimidad de la que Kai-chan y yo tenemos. –un deprimido Lavi camina todo encorvado al comedor, con aura deprimente rodeándolo.


Lavi entra al comedor, se sirvió su comidita, estando tan deprimido ni el cómo las mujeres lo devoran con la mirada lo anima. Y es que la que quiere que se lo trague con la mirada ahora parece que le huye.

Ya con su comida servida camina hacia la mesa de sus amigos viendo a Allen siendo alimentado por Lenalee, ambos teniendo un aura de lo más melosa rodeándolos. Luego ve a Eiren sentada alado de Kanda, ambos comiendo o más bien Kanda comiendo y Eiren parloteando, aunque para quienes no lo conocen parece que Kanda la ignora, Lavi sabe que en verdad la está oyendo, porque aunque sea casi imprescindibles él sonríe muy levemente cuando ella sale con alguna tarugada, además se siente en el aura lo coladitos que están por el otro.

- Solo haré mal quinteto… se me ha ido el apetito. –Lavi deja la bandeja y sale más deprimido de la cafetería que como entro.


- ¡Joder! En momentos así quisiera ser más aventada como nee-san… a ella no le importa si la ven fajando con senpai, de hecho creo que no conoce la vergüenza. –una gran gota de sudor resbala por la nuca de Kailan.

La peli-azul está sentada bajo la sombra de un árbol, teniendo las piernas flexionadas, apoyando sus brazos en las rodillas y escondiendo su cara. Cuando siente una sombra frente a ella alza la mirada viendo a Komui sonriéndole amigable y sus lentes brillan de forma misteriosa, al instante tuvo un mal presentimiento.

- Kailan, ¿quieres dejar de ser tímida con tu pareja? ¿Te gustaría ser más aventada? –le pregunta como actor barato de infomercial.

Sí, es lo que quiere, pero conoce a Komui, no es de fiar, cuando este ofrece ayuda es una navaja de doble filo, hasta a su hermana se la jode, ahí no casi la deja pelona. Todo lo que Komui hace trae grandes consecuencias y te sale más cara la ayuda.

- Explícate. –sí, la curiosidad puede más con ella.

- Solo prueba este delicioso trozo de pastel. –de quien sabe dónde Komui saco un plato con una rebanada de pastel de chocolate, relleno de chocolate y con betún de chocolate que a Kailan se le hizo agua la boca a su vez que lo mira con desconfianza, como ya dije, Komui no es de fiar.

Kailan se lo pensó, lo que sea que Komui le dé como "solución" puede que solo la cague más, por otro lado podría funcionar y si no lo hace es hora de que Lavi sufra las consecuencias de caer en una de las de Komui. Siempre las sufre ella, es injusto y su hermana también debería sufrir a ver si así aprenden a ser más cuidadosos con Komui.

Con su decisión tomada, que más bien dejo influenciarse por sus ganas de vengarse, quitarse lo tímida y conseguir follar con Lavi… digo, omitamos lo último, solo son las ganas de vengarse y darle una lección.

Kailan estira su mano hacia el pastel pero frunce el ceño cuando Komui lo aleja y le sonríe con burla.

- Antes de tenerlo tienes que ayudarme en algo.

- Oye bastardo te salve hace una semana, lo menos que puedes hacer es dármelo sin pedirme nada. –le dice indignada.

- Esas son cosas del pasado. –Komui agita su mano libre restándole importancia y Kailan lo mira como el cabrón que es. – ¿lo tomas lo o dejas?

Kailan entrecierra los ojos, pensando, analizando la situación.

- ¿Qué quieres? –decisión tomada, así que le seguirá el juego a ese loco, Lavi se lo merece además si le quita lo tímida e insegura bienvenido.

Los lentes de Komui brillan nuevamente de forma misteriosa y se acerca a Kailan para susurrárselo al oído. Kailan sonríe de forma tétrica, y ella que pensó que solo sería Lavi el de la lección.


Kanda va caminando tranquilamente por los pasillos de la orden, cruzándose con Kailan que va de lado contrario. La peli-azul paso alado de él coloco su mano en su hombro haciéndolo voltear pero ensancha los ojos cuando todo su cuerpo se congela.

- Lo siento, es por mi bien. –le dice traviesa y Kanda la fulmina con la mirada

Su cuerpo comienza a crear rayos eléctricos pero Kailan no deja de usar su magia, no dejando de congelarlo, cubriéndole el cuerpo de capa tras capa de hielo haciéndosele imposible que se libere.

- ¡Komui!

El mencionado salta a todo estilo ninja frente a Kanda que con verlo le recorrió un escalofrió, no sabe que planean, pero que esos dos se unan para algo y en contra de él no trae nada bueno.

- ¡Ataque culinario! –Komui sostiene una rebanada de pastel con intensión de metérsela a la boca pero Kanda aprieta su boca no dejando que meta nada en ella. – ¡traga desgraciado! –Komui usando un guante de látex le tapa la nariz haciendo que un furioso Kanda comience a ponerse morado, ahogándose, buscando aire abre la boca y Komui le mete todo lo que puede de pastel.

Kanda sin querer término tragando, Kailan dejo de cubrirlo con hielo y Komui se alejó con un salto hacia atrás. Kanda termino rompiendo el hielo y cae en cuatro al suelo, tosiendo, intentando vomitar lo que le han hecho tragar.

Por más que lo intenta no puede vomitar, sabe que el condenado de Komui le hecho algo al pastel para que no pueda vomitarlo, el cabrón es bueno para pociones estúpidas, sombrío voltea a ver a esos dos amenazante.

- ¡Corre! –exclaman ambos y comienzan a correr.

Kanda mira como esos dos se alejan corriendo alzando sus manos que se mueven como víboras de un lado a otro. El peli-azul se pone de pie y desenfunda su espada, y corre atrás de ellos, los mata porque los mata.

Komui y Kailan corren por sus vidas, conocen a Kanda y saben que una pequeña distracción o disminución de velocidad y serán cadáveres pronto.

- ¡Dame mi jodida rebanada! –ordena Kailan mirando a Komui, tiene que comérsela antes de que Komui se escape, es bueno huyendo el condenado.

- ¡Toma! –Komui la avienta y Kailan salta atrapándola, se la traga en el aire, pero cuando cae Kanda la tacleo haciéndola caer de lleno al suelo, dándose en la mera cara.

Kailan alza el rostro viendo como Komui sigue corriendo, el puto ni se detuvo o volteo para ver si estaba bien, pero es Komui, ¿qué esperaba? Inclusos sospecha que el hijo de puta le lanzo el pastel para usarla como señuelo con Kanda.

Kailan se estremece cuando siente un aura sombría muy cerca de ella, voltea sobre su hombro viendo a un espeluznante Kanda.

- Solo por ser su hermana, te doy diez segundos para correr. –le dice tétrico.

Kailan ni lo pensó dos veces, se puso de pie y continúo corriendo.

- Tres, dos uno…

- ¡Dijiste diez! –grita con reproche volteándolo a ver sobre su hombro viendo que casi le pisa los talones.

- Mentí. –le dice sombrío para después reír de forma espeluznante, como todo un psicópata.


Eiren y Lavi van caminando por los pasillos de la orden pensando en la mortalidad del cangrejo. Ambos alzan el rostro al oír una estampida acercándose, y Lavi ve a Kailan correr como si su vida dependiera de ello y así es, lo confirmo al ver a Kanda atrás de ella con intensión de matarla.

Kailan salta colocándose cobardemente atrás de Eiren, y Kanda frena haciendo derrapar sus pies en el suelo, deteniéndose a centímetros de Eiren, mirando amenazante a la enana que se esconde atrás de la pelinegra, intenta rodearla para agarrar a esa enana y sacarla de su escondite pero como él se mueve ella mueve a Eiren, dejándola como un escudo humano.

- Buena esa Kai-chan. –Lavi sonríe divertido, viendo la escena.

- Qué bueno que te encontré nee-san, por muy bastardo que sea bakanda es incapaz de lastimarte. –Kailan siente que su vida ya no será acortada de pronto.

Eiren se muestra confundida, siente a su novio enojado frente a ella como siente a su hermana atrás de ella, y su hermana la mueve de un lado a otro, si pudiera ver notaria que la mueve conforme Kanda se mueve para que no la atrape.

- ¿Qué pasa? –Eiren parpadea confusa. – ¿Qué le hiciste a Yuu-yuu? –la pelinegra le pregunta a su hermana, para que la esté usando como escudo es obvio que algo le hizo, además hay que sentir el aura asesina de su novio para asegurárselo.

- ¿Qué te hace pensar que hice algo? –pregunta nerviosa, pero sin desviar la mirada, si se distrae y Kanda logra esquivar el escudo de su hermana será mujer muerta.

Eiren simplemente apunta a Kanda que gruñe como perro rabioso, hasta pelo los dientes.

- Solo lo hice comer un pastel. –Kailan sonríe nerviosa y Kanda gruñe como perro rabioso.

- Yuu-yuu, sé que el dulce no es tu alimento favorito, pero ¿no crees que exageras? –pregunta algo incrédula, es un sádico, pero que se ponga así por un pastel es muy exagerado hasta para ellos que son los reyes de la exageración.

- Si, exageras Yuu-pon. –Lavi asintió dándole la razón, aportara lo que sea para defender a su novia.

Kanda gruñe peor que dragón furioso teniendo una uña enterrada, si pudiera echaría fuego por la boca.

- Dile quien hizo el pastel. –ordena sombrío alimentando la curiosidad de Eiren y Lavi.

- Komui. –Kailan se rasca la nuca apenada.

Lavi y Eiren ensanchan los ojos, después Lavi se contiene para no soltar la carcajada, no es tiempo de burlarse sino de defender a su novia que como rara vez ha hecho una travesura quien sabe porque, tal vez ya le pego lo travieso, quién sabe, han intercambiado muchos fluidos que tal vez eso se contagia.

- ¿Tan mal repostero es Komui como para ponerte así Yuu-pon? –pregunta el pelirrojo con inocencia que no tuvo ni cuando fue esperma.

- No te hagas imbécil, sabes que si Komui lo hizo algo raro tendría. –le dice sombrío, viendo amenazante a Lavi que rápidamente se escondió atrás de su novia que a su vez usa de escudo a Eiren.

Kanda gruñe más furioso, su jodida debilidad no lo deja dañar a Eiren para matar a esos bastardos que se aprovechan de su debilidad.

Eiren se rasca la nuca, por un lado le dieron algo a su novio que podría cambiarle el sexo o algo peor, por otro lado no puede dejar que maten a su hermana… Lavi que se muera el puto, pero como es listo el cabrón y cobarde para amolar al esconderse atrás de dos mujeres no cree que lo maten.

Lavi aventó a Eiren hacia Kanda, quien la atrapo de en sus brazos y apoyo un pie un paso atrás para no caer. Lavi rápidamente tomo la mano de Kailan y huyo con ella, usando su magia viento para ir muy rápido, Kailan solo se dejó arrastrar mientras la salven no importa que la lleven jaloneando.

Kanda los ve escapar y está por ir tras ellos, pero Eiren se le cuelga del cuello y se restriega melosa con él, rosándole con la rodilla la entrepierna, comenzando a excitarlo.

- Estoy muy furioso, atente a las consecuencias, así que no te quejes si mañana no puedes caminar. –le susurra sombrío en el oído.

- Imoto lo hago por ti. –Eiren pone expresión heroica mientras que Kanda se la eche al hombro como costal de papas.


Ya es de noche, en la habitación se encuentra Allen completamente dormido, todo desparramado, con baba escurriéndole de la comisura derecha de la boca, la sudadera alzada descubriendo su vientre sobre el que tiene su mano.

En la otra cama esta Lavi acostado de lado, abrazando una almohada. Solo trae puesto los bóxer y se ha destapado completamente.

La puerta de la habitación se abre y una figura femenina entra a la habitación de forma sigilosa y silenciosa.

La mujer se dirigió hacia la cama de Allen, a quien cargo echándoselo a los hombros, camino con él hacia la puerta, la abrió y aventó a Allen sin consideración, estampándolo en la pared, si el putazo lo despertó lo volvió a dormir.

La mujer se volvió a adentrar a la habitación y sus ojos brillaron con perversión al ver a Lavi, incluso una sonrisa traviesa adorno su rostro. La intrusa camino hacia la cama del pelirrojo, lo movió dejándolo boca arriba y se subió a horcadas encima de él, quedando encima de su entrepierna donde comenzó a moverse de arriba abajo a la vez que comienza a darle húmedos besos en el torso.

Lavi comienzo a despertarse al sentir algo de cosquillas en el torso y sintiéndose excitado ante lo que se restriega en su entrepierna. Abrió el ojo topándose con la oscuridad de la habitación y sintiendo un peso extra. El pelirrojo alza el rostro topándose con una extensa cabellera, estira su mano hacia la lámpara y la prendió.

Parpadea confuso, tal vez sigue soñando porque le parece que ese es el cabello de Kailan.

- Hasta que despiertas dormilón.

Si, debe de estar soñando, solo de esa forma vería a Kailan sentada encima de él, solo vistiendo un babydoll negro, de encaje que se la transparenta todo menos de los senos y deja ver esa pequeña tanguita roja. Si debe ser un sueño, no cree que Kailan tenga esa clase de ropa interior.

- Y algo aquí también despertó. –Kailan gime apoyando sus manos en el torso, restregándose más, disfrutando la dureza que se restriega con su húmedo sexo.

A Lavi se le acelero la respiración, es el mejor sueño húmedo que ha tenido, se siente tan real, pero sabe que es un sueño, su inocente Kailan jamás haría algo así, sentir como sus bóxer se mojan a través del bóxer le hace plantearse si en verdad es un sueño.

Así que para probarse lleva sus manos a los pechos de ella, y los aprieta, si ella lo manda a volar de un golpe es que no está soñando, sino es que si lo está haciendo.

- ¡No solo toques, chúpalos! –exclama en un gemido, arqueando la espalda.

Es el sueño húmedo más excitante y real que ha tenido con ella, y piensa disfrutar su sueño. Soñar con su Kailan siendo toda una guarra es muy excitante. El pelirrojo se sentó haciendo que su cara quede enterrada en sus pechos, lamiendo la iniciación de ellos mientras sus manos no dejan de masajearle esos pechos que lo vuelven loco.

- ¡Oh Lavi! –gime arqueando la espalda, restregando más su sexo con el duro de él,

- Querías que los chupara ¿ah? –Le dice ronco y provocativo, descubriéndole un pecho, y se deleitó al verle el pezón, endureciéndose ante lo excitada que esta, ¡joder!, se siente tan real que no quiere ni despertar. Lavi le pasa la lengua, oyendo como jadea y se estremece. – ¿te gusta?

- ¡Si! –exclama en un gemido.

- ¿Quieres más? –Lavi le pasa un dedo por el pezón, torturándola un poco, quiere disfrutar de todo a todo este sueño.

- ¡Si!

- ¿Cómo se pide? –Lavi sonríe de forma torcida, haciendo que su respiración choque con el húmedo pezón, estremeciéndola toda.

- ¡Por favor! –exclama desesperada, poniendo una mano en su nuca y empujándola a su pecho.

Lavi no se hizo más del rogar y tomo el pezón en su boca, succionando y usando sus lenguas. Kailan se restriega mas con él y su respiración es cada vez más acelerada.

Ella no deja de restregarse con él y de gemir así mientras le mama un pecho, lo está volviendo loco, necesita metérsela, necesita hacerlo, es la primera vez que esta tan excitado así y tan rápido. Todo se siente tan real, su sabor, su olor y sus gemidos. Necesita entrar en ella antes de que despierte.

Ágilmente cambio lugares con ella, dejándola acostada debajo de él, quedando arrodillado en medio de sus piernas, alza el rostro viéndola agitada, sonrojada, y llena de deseo, con un seno descubierto dejando ver lo hinchado y erecto de su rosado pezón. No lo resistió más, siendo algo brusco le arranco las bragas.

Lavi se bajó el bóxer liberando su erección y guio su pene a esa húmeda entrada y ella le abrió las piernas deseosa porque se la meta. Cuando su punta toco la entrada ambos gimieron, él ronco y ella deseosa arqueando la espalda.

- Lo quiero dentro Lavi-kun. –le dice provocativa, deseosa y relamiéndose los labios, como jamás se imaginó verla.

Y así se fue su autocontrol a la basura, empujo y ensancho los ojos cuando su pene entro completamente sintiendo como atravesó esa barrera que la hacía virgen, eso no es un sueño, es demasiado real, la sensación de su pene en esa húmeda y esa estrecha entrada, el cómo rompió el gimen.

Asustado alza la mirada viéndola mostrar dolor e incomodidad.

- ¡Mierda! No es un sueño, y fui un jodido bruto… no debió haber sido así, debería haber sido más lindo y tierno, no caliente y desesperado. Debí contenerme más, debí notar que no era un sueño. –Lavi no entiende lo que pasa. – ¿Kailan? –la llama inseguro.

- Mmmm… Lavi-kun es tan grande que duele… lo quiero todo. –le dice provocativa, sonriéndole coqueta y relamiéndose los labios provocándolo más.

Es su Kailan pero a la vez no, esta es más osada, más desvergonzada y golosa. No entiende lo que pasa, entonces recordó lo de la poción, pero se supone que solo Kanda la tomo…

- Kailan ¿tú también tomaste la rara poción de Komui? –le pregunta serio.

- ¡Solo muévete más Lavi-kun! –suplica moviendo sus caderas.

Lavi entrecierra el ojo, es imposible mantenerse cuerdo estando dentro de ella, viéndola así de deseosa por él, no quería que su primera vez fuera así y la ha cagado en grande, sin darse cuenta se aprovechó de ella estando bajo un hechizo y eso le pesa, intenta salirse pero ella le rodea las caderas con las piernas no dejándolo, haciéndolos gemir más porque eso provoco que él entrara por completo en ella.

- Follame Lavi-kun. –Kailan lleva sus manos a los pechos y comienza a masajearlos, para él.

- ¡Mierda! –con ella no tiene control, lo sabe y no ayuda en nada que ella lo provoque así. –lo siento. –la mira arrepentido mientras se inclina y une sus labios con los de ella en un fogoso beso, lleno de pasión y amor, intenta disculparse con su beso, disculparse por no notar que no era un sueño, por no haber sido tierno en su primera vez, por sin querer aprovecharse de ella.

Kailan responde el beso solo que ella siendo más fogosa mientras Lavi lleva sus manos a la cadera y comienza a mover sus caderas, empezando a penetrarla, saliendo y entrando, empezando lento e ir aumentando conforme pasa el tiempo.

Estar dentro de ella es la mejor sensación que ha tenido en su vida, no importa con cuantas se haya acostado, para él solo excite Kailan y lo maravilloso que es estar dentro de ella, lo completo que se siente.

- ¡Mas! –suplica en un gemido, sobre sus labios, rosándose al ritmo de las penetraciones, con sus pesadas respiraciones chocando.

- Te amo. –necesita que ella tenga presente que la ama, que sería incapaz de lastimarla con intensión, sabe que ahorita ella solo quiere sexo por culpa de esa jodida poción, y sabe que cuando vuelva a la normalidad ella se enojara y mucho, pero no es su jodida culpa, él estaba más dormido que despierto, pensó que era un sueño, si hubiera estado en sus cinco cabales se hubiera detenido… o eso quiere pensar para no sentirse tan culpable por haber sido egoísta en la forma que la tomo.

Tomo con una de sus manos el pecho de Kailan, masajeándolo, rosándole con el pulgar el pezón, aumentando el ritmo de sus penetraciones, oyéndola gemir llena de placer y él gruñendo sobre los labios de ella, los cuales volvió a besar de forma apasionada y ella le respondió gustosa el beso, entregándose completamente a él y al placer.

Kailan está cegada por el placer, solo quiere más y más placer, sintiendo que dentro de poco vendrá un placer aún más grande que tanto ansia, lo necesita, lo desea, solo quiere que la folle así todo el noche.


Eiren abre los ojos despertándose, su respiración esta agitada, sus mejillas sonrojadas y al darse cuenta que no fue un sueño húmedo, que en verdad está sintiendo como le lamen el coño, más específicamente el clítoris se extrañó.

Apoya sus codos en la cama para alzarse, si pudiera ver, vería el cabello de Kanda quien tiene la cara metida entre sus piernas haciéndole sexo oral.

- ¿Yuu?—lo llama adormilada, si tienen poco que se quedaron dormidos satisfechos sexualmente y cansados.

- Al fin despiertas. –Kanda se endereza relamiéndose los labios con sensualidad, mostrando una mirada pervertida. –tuve un sueño de lo más cachondo contigo y quiero hacerlo realidad.

Eiren alza ambas cejas, su novio se oye raro, su tonalidad de voz no es cortante o indiferente, o de ese ronco provocativo que tiene cuando esta excitado… es como más pervertida.

Kanda se inclina hacia ella, rosando su nariz de forma provocativa.

- ¿Estás lista nena? Te cogeré por todos lados. –le dice antes de besarla de forma fogosa.

- ¿Nena? ¿Yuu me dijo nena? –Eiren está tan sorprendida por como la llamo que solo responde el beso de forma mecánica, teniendo los ojos abiertos, para ella que si está soñando, Kanda jamás le llamaría nena.


La alarma suena y Lavi comienza a abrir su ojo, despertándose y dándose cuenta que está solo en la cama.

- ¿Un sueño? –en verdad desea que lo haya sido, porque si no lo fue cuando Kailan regrese a la normalidad lo va a querer matar.

Pero el olerla en su cama le dejo ver que no fue un sueño, tal vez ella regreso a la normalidad, tal vez ella lo odia, tal vez… ¡oh mierda! No importa el tal vez, quiere disfrutar la felicidad de haber sido uno con ella. Sonriendo bobalicón, sintiéndose el macho alfa de pecho peludo abraza su almohada donde aún percibe el aroma de Kailan.

La puerta se abre de golpe dejando ver a un sombrío Allen, no está de humor, tiene hambre y despertó en el frio suelo, tiene hambre y le duele la espalda, tiene hambre y siente que le dará gripe por dormir en el frio suelo, tiene hambre y pisadas de todos los que pasaron encima de él valiéndoles madre, ¡Y TIENE HAMBRE!

- ¡TU! ¡BASTARDO! –el albino apunta de forma acusadora a Lavi, seguro ese bastardo lo saco de la habitación.

- ¿Ah? –Lavi lo mira confundido, no entendiendo porque esta tan enojado, tal vez… — ¿Tienes hambre?

- ¡Si y ganas de matarte! –como leona encelo el albino se le echa encima al pelirrojo para romperle su mandarina en gajos.


Eiren comienza a abrir los ojos, despertándose y buscando el calientito cuerpo de Yuu, al no encontrarlo no se le hizo tan raro, casi siempre pasa porque él se levanta muy temprano para irse a entrenar.

- Qué bonito sueño tuve. –una sonrisa bobalicona adorna su rostro, en el sueño Yuu le daba tanto placer mientras le susurraba en el oído cosas pervertidas a la vez lindas, no cansándose de decirle lo mucho que le gusta acariciarla y besarla, lo mucho que le gusta su olor y sabor, en especial sin dejarle de recalcar lo hermosa y sexy que ella es. Si, solo debió haber sido un sueño, Yuu ni renaciendo le diría eso aunque lo piense.


Lavi sale de su habitación aun teniendo esa expresión de "soy el macho alfa de pecho peludo", dejando inconsciente a Allen en el suelo teniendo las pompas paradas. Si, el pelirrojo ya trae puesto el uniforme y si tiene algunos parches en la cara debido a los putazos que le dio Allen, incluso tiene un chichón en la frente, pero nada le quita su felicidad de "macho alfa de pecho peludo y verga satisfecha".

Siguió su camino y unos metros adelante vio a Eiren ya con el uniforme puesto, caminando y guiándose con el bastón, así que corre para darle alcance pero cuando voltea hacia ella la ve sonriendo como pendeja enamorada.

- Te ves más estúpida de lo normal… ¿Yuu te golpeo duro con la cabecera mientras te cogía? –pregunta curioso.

- Tuve un lindo sueño. –su sonrisa bobalicona aumento y un aura brillante la rodeo, es tan intensa que casi ciega a Lavi.

- Yo no soñé, todo fue real. –Lavi sonríe bobalicón y un aura brillante lo rodea, si Eiren en ese momento por milagro hubiera recuperado la vista vuelve a quedar ciega ante el aura de Lavi.

- ¿Al fin Kailan te dio su tesorito? –pregunta curiosa.

- Es un se-cre-to. –Lavi la voltea a ver teniendo los ojos en forma de corazón.

- Te oyes más pendejo de lo acostumbrado. –comenta con mofa pero Lavi no quito esa cara de sufrir retraso mental.

Ambos siguieron su camino hablando pendejadas como siempre hasta llegar al comedor, pero ambos se detienen al oír chillidos femeninos como cuando Lavi anda de ególatra y coqueto. Lavi ve como una bola de femeninas rodean a alguien y otra masculina alado rodea a alguien más, viendo que ambas estampidas de magos desprenden corazones.

Lavi se rasca la nuca confuso, normalmente él suele estar dentro de la bola, pero está ahí en la entrada, de hecho ninguna chica lo mira.

- No se amontonen pollitas, hay Yuu para todas.

Eiren y Lavi ensanchan los ojos, esa no puede ser la voz de Kanda, claro que no, seguro hay una confusión, pero ese ser con voz de Kanda dijo su nombre.

- No se amontonen, me sofocan mortales.

Los ojos de Eiren y Lavi se ensanchan más, esa fue la voz de Kailan, no se lo creen, ella hablo en ese tono coqueto y prepotente que usa la misma Eiren.

- Otra vez Lavi y Eiren haciendo de las suyas. –comenta Lenalee entrando al comedor al ver la bola de magos y magas hormonales, pero se sorprende al ver a Eiren y a Lavi alado de ella mirando incrédula hacia la bola de magos y magas.

Lenalee mira de la bola a ellos una y otra vez no entendiendo lo que pasa.

- ¡Oh Kanda-sama antes me daba miedo, pero ahora…!

Todas chillan orgásmica.

- ¡Kailan-sama es tan sensual y hermosa!

- ¡Kanda-sama hágame un hijo!

- ¡Kailan-sama déjeme hacerle un hijo!

- ¡Kanda-sama soy suya!

Lenalee está incrédula, no se puede creer que Kanda y Kailan estén en medio de esa bola de hormonales, pero al sentir intensas auras asesinas voltea y casi se zurra del miedo al ver a Lavi y Eiren, dan más miedo que la niña del exorcista.

- Dame más de ese pastel, mortal.

Kailan está acostada en una especie de diván de terciopelo y oro, digno de una reina. Un mago le pinta las uñas de los pies, otro le lima las de las manos y otro la alimenta con postres mientras los demás la idolatran.

La pelinegra no trae puesta la chaqueta de su uniforme y los primeros botones de su blusa los trae desabrochados dejando ver un sensual escote e incluso parte de un provocativo sostén negro de encaje.

- Ustedes. –Kailan apunta a los demás magos. –Sigan alagándome.

- ¡Kailan-sama la amamos!

- ¡Es tan hermosa!

- ¡Tan sexy y poderosa!

- Lo sé. –Kailan comienza a reír como villana.

- ¡Kailan-sama le trajimos un regalo!

La mencionada alza la mirada viendo como entre dos magos cargan una gran escultura de hielo de ella.

- Déjenla por ahí para contemplarme a mí misma. –ordena apuntando despectiva frente a ella.

Los magos como fieles sirvientes la obedecieron.

- Nada mal. Soy hermosa y sexy. –Kailan le guiña un ojo a su escultura y varios hombres ahí tuvieron un paro y no cardiaco.

Todos los hormonales quitan su expresión bobalicona y casi se zurran del miedo al ver a Lavi de pie atrás de Kailan, es la primera vez que Bookman se ve así de espeluznante, les recordó a Kanda Yuu cuando se enoja.

Kailan voltea y le sonríe coqueta a Lavi.

- Hola cariño. –le dice coqueta y Lavi casi tiene un paro, insisto, no cardiaco, pero al notar que no es el único alza su espelúznate mirada a los demás mortales, dispuesto a sacarles los ojos. –la pase de maravilla anoche. –Kailan ronronea hacia Lavi que se le intensifico el paro…. Y no, no el del corazón y no fue el único.

- ¡Kailan-sama es tan sensual! –corean todos, sacando a Lavi del trance.

- ¡Explícate Kai-chan! –exige apuntando a los demás desgraciados.

- Déjales que se deleiten conmigo mi vido, tú eres el dueño de mi cuerpo y corazón.

Todos miran con envidia a Lavi, quisieran ser ellos. Lavi entro en una especia de shock.

- La actitud de Kai-chan me recuerda a…


- Una a la vez. –Kanda se hace el cabello hacia atrás, haciéndolo ver más sensual.

La chaqueta de su uniforme la trae desabrochada, los tres botones de la camisa no están abrochados y va desfajado, dándole un aire más rebelde y provocativo.

- ¡Oh Kanda-sama, por favor pose sus ojos y manos en esta simple mortal!

- ¡Kanda-sama hágame su esclava sexual!

- Kanda-sama…

Las femeninas se cortan al divisar a Eiren alado de Kanda, quien sabe cómo llego ahí, pero da igual o más miedo que la versión Kailan demoniaca, lo que las hace casi zurrarse del miedo. Yuu voltea viendo a Eiren y le sonríe coqueto.

- Ya despertaste dormilona. –comenta meloso, alzándole la barbilla y haciendo que todas las chicas la miren con envidia. –sé que anoche te deje cansada, no quise despertarte. –coqueto inclina su rostro, rosándole los labios, pero Eiren no se le quita lo sombría.

- Explícate Yuu... ¿estabas ligando con otras?

- Solo les daba un poco de atención, me dan lastima. –una sonrisa prepotente adorna sus labios. –sabes que tú eres la dueña de mi corazón y cuerpo.

Las chicas miran con más envidia a Eiren que entro en una especie de shock, ese no es su Yuu enojón y amargado…

- Tu actitud es como la de…

- ¡Lavi/Eiren! –exclaman ambos desde diferentes ángulos viéndose horrorizados, ver a sus parejas comportarse como ellos es lo más traumático que puede existir. –Komui estás muerto.

Sombríos ambos dejan expulsar su poderosa magia de sus cuerpos mandando a volar a todos esos pervertidos que rodean a sus parejas. Kanda y Kailan solo se cubren con sus brazos la cara y cuando los quitaron de su cara ven a Lavi y Eiren sombríos, tétricos y amenazantes.

- Como me excita verte enojada. –ronronea Kanda viendo a Eiren con perversión.

- Te vez tan sexy enojado Lavi-kun. –Kailan se muerde el labio inferior y gime viendo a Lavi.

Eiren y Lavi quieren llorar, no, eso no debe ser así, es como ver a sus artes ego y no es excitante, quieren que les devuelvan a sus parejas.

- ¡Komui! –gritan ambos corriendo hacia la puerta para buscar al desgraciado y exigirle que regrese a sus parejas a la normalidad.

- ¡Espérame cariño, quiero que cumplas tu responsabilidad como novio y me folles duro! –Kailan corre atrás de Lavi.

- ¡Vamos nena, solo quiero darte tu lechita! –Kanda corre atrás de Eiren, sonriendo pervertido y con su objetivo reflejado en sus ojos.

Lenalee despeinada, está sentada en el suelo alado de la entrada, si, el aura de batalla de Eiren y Lavi también la saco volando. Mira por donde salieron esos cuatro y se rasca la nuca, pero luego reacciono.

- ¡No maten a nii-san o tendré este jodido calzón por toda mi eternidad! –horrorizada corre atrás de ellos.

Continuará

jajajjajaj ahora les tocaba a eiren y lavi sufrirle

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss