Los personajes de este fanfic, pertenecen a Masami Kurumada y colaboradores, a excepción de Jeruza que es de mi autoría.

Advertencias:

Lemon y leguaje fuerte

Cap 38:

"¿Milo aun quieres que yo sea tu esposa?"

Shaina le susurró al oído a Milo, quien por inercia la tomo de la cintura y la sentó en sus piernas.

— ¿tú que crees? — pregunto travieso, sabiendo la respuesta de su amada.

La joven de cabellera verde sonrió a plenitud, hacía mucho tiempo no se sentía dichosa en los brazos de quien realmente amaba

—Veo que ya me perdonaste Shai…— dijo Milo acariciando la espalda de la joven amazona.

—si…no me digas… tendrás que hacer mucho más para que termine de perdonarte— decía Shaina traviesa.

—Vamos amor…—le susurraba el Escorpión dando suaves mordiscos en el cuello de la Cobra— no te resistas a perdonarme…

El guardián de la octava casa, tomo suavemente a la Saint de ofiuco en sus brazos y la llevo a su alcoba.

Lentamente, Milo fue despojando a Shaina del vestido para contemplar a plenitud su belleza.

—Acuéstate — le dijo Milo con su tono de voz ansioso.

Tímidamente, la Cobra se acostó en el blando colchón de su cama, las sabanas impregnadas de su perfume invadía todos sus sentidos, no pudo evitar sentirse expuesta, y con sus manos trato de cubrirse, puesto que tenía mucha vergüenza que Milo la desnudara con su mirada.

El joven se tumbó sobre el regazo de su amada, y se hundió en el fino cuello de ella, saboreando cada centímetro de su delicada piel, logrando con esto, que cada ápice del cuerpo de Shaina se estremezca con la sensación electrizante de los labios de su amado.

Milo, descendió por el exuberante cuerpo de Shaina, hasta saborear los abundantes pechos de la Saint de Ofiuco que acariciaba la cabellera azul sedosa de su amante, mordiendo con ansias su labio inferior, aferrándose a su amado con fuerza.

Con una mano, el caballero de escorpión, acariciaba uno de los pechos de Shaina y con la otra recorría al sur del cuerpo de la amazona hasta encontrar la suave textura de la ropa interior de su mujer.

No quiso retirarla, con sus dedos palpo la húmeda intimidad de su mujer, Milo sabía exactamente como tocar y donde, conocía perfectamente cada rincón de la piel y del cuerpo de Shaina.

Rápidamente, él se puso de pie al lado de la cama, comenzó lentamente, a despojarse de su ropa, comenzando por la remera…

Hace tanto tiempo que la Amazona de Cobra no se deleitaba observando el cuerpo perfecto de su amado, se sentó al borde de la cama y con sus propias manos, tomo el cierre del pantalón de Milo y lo deslizo haciendo lo mismo con su ropa interior dejando libre su masculinidad, la cual tomo con sus labios y lentamente muy suave, la comenzó a introducir en su boca.

Los gruñidos de placer de Milo no se hicieron esperar, había sido demasiado tiempo de abstinencia sexual para alguien como él, la joven lo miraba a los ojos directamente cosa que lo enloquecía aún más. Con sus gruesas manos, acariciaba con mucha suavidad y tacto el cuero cabelludo de la amazona, toda vez que ella acariciaba su hombría con la lengua.

Milo la tomo ambas muñecas de la joven con una sola mano y las puso sobre su cabeza en muestra de dominancia, para nuevamente con su mano libre adentrarse en intimidad de Shaina.

El Escorpión no pudo contenerse más y haciendo que la cobra rodee su cadera con las piernas, de adentro en ella. Los gritos de su mujer eran tan fuertes, que el escorpión arremetía más duro contra ella.

— ¡Te amo! ¡No voy a volverte a dejar ir!— exclamaba él con su voz entrecortada, mientras que con devoción besaba sus labios como si se le fuera la vida en ello, la abrazo estrechándola contra su piel, para fundirse con ella, como si de un solo ser se tratase.

En un solo giro, la amazona se colocó encima del Escorpión, empezando a cabalgar sobre él, acariciando su tallado pecho, intercambiando entre besos y caricias sobre la piel de aquel Adonis que la observaba embelesado.

Con sus manos completamente libres, Milo se dio la libertad de acariciar a plenitud la suave piel de Shaina, al verse cerca al clímax, la joven acelero los movimientos de su cadera, terminando por humedecer el cuerpo de su amado.

Shaina se apartó por instante de él, para acostarse a su lado y con su mano tomo el miembro de él, mientras lo besaba, acariciaba su hombría logrando que Milo colapsara de placer..

—te amo Shaina, te amo demasiado… eres la mujer más bella de este Santuario—le decía él acariciando con sus nudillos el rostro de ella —extrañaba tu sonrisa, tu mirada tan profunda, ese chasquido en tu nariz cuando te enojas mi amor, por las que con gusto me iría al infierno, con tal que seas feliz.

En el pecho de Milo recostada, la cobra lloraba, ella también lo había extrañado...

—Por un momento pensé que lo nuestro acabaría para siempre— musito ella.

—yo no hubiera permitido que eso sucediera— respondió el joven.

Más tarde después de haber tomado una siesta, Milo se despertó y fue a la cocina por un vaso de agua, mientras Shaina aun dormía.

Salió un momento a tomar el aire con el vaso en la mano, era cerca de la media noche, al lado de su puerta, en el buzón, reposaba un sobre que venia del Templo.

En su interior había un mensaje para él, donde se convocaba a todos los caballeros y amazonas el día de mañana para la recepción de la diosa Athena.

vaya por fin ha regresado nuestra diosa…— pensó, mientras se adentraba a su morada.

— ¿¡Tu sabias!?—Inquirió Jeruza con un evidente enojo que no era habitual en ella— ¡Shaka, dime por favor de una maldita vez!—

—Mi Jeru yo… lo siento muchísimo— contesto Shaka cabizbajo.

Jeruza recordó, el primer día que invito al Santo de Virgo a pasar a su habitación cuando recién llego a casa de cáncer, la sabana que había encima del espejo y que no recordaba haberla puesto allí.

— ¡la sábana! ¡Ahora veo que esa sábana la pusiste tú encima del espejo! ¡Tú sabias todo!

¡ARRRGGGG!

La enojada jovencita comenzó a aventar objetos a diestra y siniestra, frente a la sorpresiva mirada de los presentes, Death trataba de contenerla aprisionándola en sus brazos…

— ¡Ya contrólate Jeruza! ¡Vas acabar con mi casa!—

— ¡Me importa -un -jodido -culo! ¡Ustedes me dan asco! — dijo la joven tratando se soltarse de los brazos de su maestro, escupiendo todo tipo de obscenidades y maldiciones.

— ¿¡cómo pudieron reírse de esa forma de mí!? ¡MALDITA SEA!, ¿¡CUANTOS ME VIERON MIENTRAS ME PASEABA DESNUDA POR MI HABITACION!?—Maldecía Jeruza con el llanto a flor de piel — ¿¡que es lo que tanto les debo a ustedes!? ¡Desde que pise este cochino Santuario, no he visto más que burlas y denigre hacia a mí!

Al verla tan alterada, Kanon soltó una risita, al parecer todo esto le divertía mucho.

— ¿¡qué te parece tan gracioso asqueroso gusano!?— vocifero la joven de ojos verdes.

— ¡Vamos Jeruza no te hagas! ¡Aquí todos los dorados sabemos cómo gozas con tus dos noviecitos! ¡Eres toda una meretriz! —contesto Socarronamente el Marino, quien disfrutaba de hacerla enojar.

El corazón dela joven aspirante a Santo de bronce, brinco violentamente dentro de su pecho, ante esas infames palabras…

— ¿¡Qué quieres decir Kanon!?

— "me acabo de entregar… a dos… a dos hombres, a…aunque se sintió divino… es mejor…es mejor alejarme de ellos"— citó Kanon las notas de Jeruza falseando su voz intentando imitarla.

La joven enfurecida encendió su cosmos, que emanaba odio en su más pura esencia.

— ¡tú, cretino! ¡Leíste mis notas mientras me bañaba! ¡Malditos Dorados ojala la furia de los dioses caiga sobre todos ustedes, me daría un gusto enorme verlos muertos en alguna guerra santa! ¡MUERANSE TODOS!

—Vamos cálmate preciosa, a ti te gusta que los hombres te jodan, no entiendo tu sobresalto, eso no tiene nada de malo, aquí mis camaradas compartimos mujeres siempre, y si quisieras ya mismo, podrías entregarte a todos nosotros…— decía Kanon para encender más la chispa en Jeruza.

Al escucharlo, Shaka se enfureció de sobremanera, de hecho, nadie había visto en el esa mirada tan llena de odio, el Santo de la sexta casa encendió su cosmos y atesto un certero golpe en el rostro de Kanon reventándole la boca y estrellándolo contra la pared.

— ¡NO TE ATREVAS A INSULTAR A MI JERUZA DELANTE MIO MALDITO ANIMAL!—

— ¡Eres un idiota Shaka! ¿Acaso olvidaste como tú también la observaste desnuda? —contesto el marino, limpiándose toscamente la sangre de su boca, y dirigiéndose a Jeruza —y tú mocosa… ¡deberías agradecer a los dioses, tu posición! ¡Cuántas mujeres aquí en el Santuario y en Rodorio quisieran ser deseadas por los Santos Dorados! ¡Si Jeruza! ¡Nosotros gozamos de verte preciosa! ¡Aquí más de uno quiere darte unas cuantas embestidas!

— ¡SIGUES INSULTANDO A JERUZA, TE VOY A MATAR!- vociferó Shaka

— ¡Fue suficiente!—intervino Saga— hermano estas insultando por demás a esta jovencita, eso que ustedes han hecho con ella, no ha sido nada correcto—y dirigiéndose a Mascara— más te vale que si tú, seguirás siendo el maestro de esta muchacha, mejor guarda tus distancias con ella, y retires ese tal espejo desde donde la estas espiando, es una falta a la ética contra nuestros aprendices femeninas hacer tal cosa.

El santo de Cáncer bajo su mirada… en realidad, antes que este problema se presentara, hacía varios días que ya había pensado en retirar el infame cristal de la discordia, sinceramente él le había tomado un afecto muy especial a su joven pupila, y últimamente se sentía muy culpable de tener ese objeto maldito en su habitación, Jeruza en realidad había tomado mucha importancia en su vida, había llenado de luz su casa, y le había dado algo que ninguna amante o ser humano pudo brindarle, afecto verdadero.

—Jeru… lo siento muchísimo—dijo Death con mucha dificultad—yo en realidad te guardo mucho aprecio y estoy muy arrepentido de haberme burlado de ti.

La joven lo vio a través de sus enrojecidos luceros verdes llenos de ira, toda vez que rechazaba los intentos de Shaka por abrazarla.

—Mira Mascara Mortal— dijo lacónica, con la garganta hecha un nudo—yo llegue a sentir mucho aprecio por ti, si…. ¡pero usted con sus compañeros y sus burlas lo arruinaron todo! ¡De ahora en adelante tú y yo seremos Maestro y alumna, nada más! En ese sentido seguiré guardando respeto hacia ti, como tu pupila.

El joven Maestro, quedo mudo antes las palabras de la jovencita, y extrañado, pues era la primera vez que lo llamaba "Mascara Mortal" y no "Narciso"

—Jeru…—dijo Shaka—por favor perdóname por no haberte dicho nada antes, pero en realidad no quise predisponerte contra tu Maestro.

—Los detesto a todos…— contesto Jeruza dirigiéndose a la puerta dispuesta a salir del cuarto templo.

— ¡Espera Jeruza!—dijo Saga tajantemente

— ¿¡que quiere Señor!? ¡Quiero largarme!—

—Pues vas a tener que escucharme jovencita—dijo Saga con toda la firmeza propia de un antiguo Patriarca— aunque quieras irte de aquí, eso no será posible, a menos que Athena asigne otro lugar para ti, y eso tampoco puede ser, tendrás que seguir el entrenamiento con Mascara, en estos días, yo en persona te hare un análisis y avanzare contigo en otros aspectos, pero eso es un tema que ahora no nos concierne, por ahora—dijo Saga entregándole a Jeruza una caja enviada a la casa de Cáncer, con el remitente de Saori en persona—Nuestra diosa tiene una recepción mañana y te solicita en la cámara del Patriarca con tu instrumento, temprano.

Más calmada la aprendiz, tomo la caja delicadamente y frente a los presentes la destapó y sus ojos brillaron al ver la belleza sorprendente del atuendo, sin duda digno del gusto de alguien con la alcurnia de Saori Kido, el vestido de Alta costura en seda verde oscuro, tenía una abertura en la pierna izquierda, la falda era interminablemente larga, con una tela que caía deliciosamente en el cuerpo de la dama que lo portase, las tirillas del vestido adornadas con piedras preciosas terminaban en un escote que llegaba casi al ombligo, el mismo en la espalda era bastante pronunciado, como complemento, una capa del mismo color en suave velo, bordado con brillantes

Como joyería, había en otra cajita de terciopelo una hermosa gargantilla bordada con diamantes negros, aretes a juego, una fina pulsera y un antifaz de fiesta, puesto que Athena aun ignoraba el hecho que Jeruza ya no portaba su máscara.

Shaka de Virgo, fantaseo con el hecho de ver a Jeruza, cantando para ellos, portando este bello y sensual traje de gala.

—Solo Athena podrá superarte en belleza extrema con este hermoso vestido ¿no lo crees?—le dijo Saga tratando de empatizar con ella, colocando su suave pero firme mano, amistosamente en la espalda de Jeruza.

—Señor…muchas gracias, en serio ha sido muy amable conmigo—dijo ella soplándose un mechón que cayó en su frente, tomando de nuevo la caja, se dirigió a la puerta—estaré expectante a su entrenamiento, Señor Saga de Géminis—dijo ella dándole una reverencia en muestra de respeto.

— ¡Espera Jeruza!— dijo Shaka tomándola del brazo— ¿A dónde piensas pasar la noche?

—es obvio que mientras ese maldito espejo siga en mi cuarto, no me asomare por allá, solo una cosa más—la joven se adentró en su cuarto, tomo su cuaderno, el reproductor de música, la cajita de donde guardaba sus cremas y maquillaje y su guitarra, volvió a salir—que carajos les importa donde pase yo la noche, adiós….

Shaka de virgo salió tras ella, y la sostuvo en un cálido abrazo.

—por favor…Jeruza quiero hablar contigo, necesito hacerlo o no podré seguir soportando otro día mas así, ven a mi casa y pasa conmigo esta noche.

—de acuerdo Shaka, pero por favor, mantén la distancia, invades mi espacio personal.

—Está bien Jeruza—

Ambos jóvenes, subieron por las escalinatas que se dirigían hacia el sexto templo, Shaka ayudó a Jeruza con sus pertenencias, el silencio se hizo pesado durante aquel breve trayecto.

Jeruza y Shaka se internaron en la Casa de Virgo, y el santo, sirvió algo de cenar ligero, una vez terminaron, Shaka tomo la palabra.

—Jeru una vez más, te pido de corazón que me perdones, no soportaría recibir tu desprecio.

—Shaka, está bien déjalo así, no te voy a culpar de nada—dijo la joven tomando una servilleta para limpiarse la boca.

—Jeruza, lo que tengo que decirte hace tiempo necesito sacarlo o no tendré paz— dijo Shaka sintiendo nervios e inquieto.

Por encima de cualquier cosa, Shaka era su mejor amigo, Jeruza ablando su mirada hacia él, y lo tomo con sus perladas manos de las mejillas, sentando un casto beso en su frente.

—Dime… ¿qué te inquieta tanto? Caballero de Virgo—

El guardián de la sexta casa, tomo aire intentando tranquilizarse, levantando sus ojos al rostro de Jeruza.

—te he pensado mucho, últimamente no sales de mi cabeza, tu rostro lo veo en mis sueños, invades todos mis 7 sentidos que necesitan alimentarse de ti cada día... en Cabo Sounión, te sentí tan mía, eres la primera mujer de mi vida, mis manos mueren por hacerte gemir de placer nuevamente, Shura cree que esto fue una simple diversión, pero yo esto lo hice porque en realidad te amo, y quería tenerte aunque sea una vez.

Jeruza sorprendida de sobremanera ante las palabras de Virgo, retrocedió un poco, se llevó una mano al pecho, tratando de calmar los latidos de su corazón en cual quería explotar.

Miro a su amigo, no quería negarlo, Shaka tenía la apariencia de un ángel con su reluciente armadura, ella siempre lo había sabido, bajó su mirada al suelo para no delatar sus verdaderos pensamientos.

Sin embargo, el Santo dorado de Virgo la tomo del mentón para obligarla a mirarlo, y una vez más intercambiaron sus miradas. El joven quería bucear por aquellos mares verdes repletos de negras y arqueadas pestañas, la joven podía inspirar el increíble aliento mentolado de Shaka, los Santos de Athena parecían seres inmaculados en todo sentido, los labios del virginiano, estaban a escaso milímetros de su boca.

—dime una cosa Jeru…en tus palabras, ¿Cómo te parezco como hombre, no como amigo?

La sangre se subió a las mejillas de la joven llenando su tez pecosa de un rojo encendido, se sentía demasiado confundida, ¿acaso estaba dudando del amor que sentía por Shura de Capricornio?

—…Shaka por favor… no…—

—mi Jeru, me pereces una mujer muy hermosa, ¿no te das cuenta de mis sentimientos?

Shaka de Virgo junto sus labios acercándose a Jeruza con toda la intención de besarla, mas ella interpuso su mano deteniéndolo.

—por favor Shaka, esto no está bien, así como lo que sucedió entre nosotros en la madrugada, ni siquiera sé cómo pude aceptarlo, ahora ya no sé quiera continuar mi relación con Shura, el parece no razonar, esta llevado de sus impulsos.

—De acuerdo Jeru, no voy a forzarte, pero no voy a negar que estando a solas aquí contigo, quisiera hacerte el amor, besar cada centímetro de tu cuerpo hasta lo más íntimo, adentrarme en ti y hacerte toda mía.

Con solo oír esas palabras, la joven de larguísima melena, sintió arder su bajo vientre, un suave cosquilleo palpitante se apodero de su entrepierna, y sintiendo vergüenza, de inmediato tomo sus cosas y entró a una de las habitaciones, que el santo de Virgo preparo para ella, la joven se adentró en las cobijas y sin poder contenerse, deslizó una mano dentro de su panty y acaricio su intimidad emitiendo gemidos fuertes inconsciente que el Santo de Virgo podría oírla, y en efecto, los jadeos placenteros de Jeruza en pleno acto de autocomplacencia, hacían que el Santo esbozara una sonrisa de satisfacción, pues sabía que ella con total seguridad estaba pensando en él, era su mano a través de la de ella, recorriéndola en total plenitud. Pronto los jadeos se hicieron más fuertes, dando lugar al llanto.

Sí, Jeruza lloro, porque se sentía culpable de lo que estaba sintiendo, amaba a Shura, pero sentía que no podía vivir sin Shaka, en resumidas cuentas necesitaba a los dos.

Pronto, más calmada, reviso detenidamente la nota que el Patriarca había escrito para ella, con las instrucciones sobre la hora a la que debía estar en el Templo de Athena, así como una lista de canciones…

"Dressed in White"… —pensó la joven viendo el nombre de una de los temas y acomodándose los audífonos buscando en su reproductor—es una canción de alto nivel vocal, recuerdo como mi padre la cantaba con tanto sentimiento, lo mejor será entrenar mi voz para cantarla mañana…

El Santo de Virgo había deseado tanto que Jeruza se quedara en su casa, aunque le hubiera gustado más que hubiese sido bajo otras condiciones, ver tan pensativa a su Lolita no era precisamente lo que tenía en mente ahora que ella, lo único que buscaba era guardar las distancias con él. Shaka se adentró en su habitación a meditar, sin embargo la voz de Jeruza entrenando su voz, atravesaba directo en su mente para internarse en su corazón.

"…She's Wearing White Again But Colors Always Betray
Don't Look Into Her Eyes, There's an Evil Darkness Inside

You Might See Her But She Is Not Here
Leave Her Alone Don't Get To Near
One Touch And You'll Disappear
What A Scream You'll Never Hear

¡She carries A Secret!
And where she must go...You'll Never know…°

Ya había pasado varias horas, y la voz de la joven finalmente ya no se escuchaba más, la sexta casa se encontraba totalmente silenciosa. Shaka sigilosamente entro en la habitación donde se hallaba Jeruza, quien dormía con el reproductor aun encendido en su pecho y los audífonos puestos, con la frazada a medio cubrir su figura, como precaución apago su cosmos por completo para no sobresaltar a la joven.

El guardián de la sexta casa, nuevamente, no perdía de vista cada ápice del cuerpo de la joven que tenía frente a sus ojos, le encantaba verla mientras dormía, Jeruza hacia unos gestos graciosos y chasqueaba su nariz dormida, trasmitiéndole ternura a su mejor amigo, quien la observaba detenidamente. Shaka acaricio el rostro de su Lolita con los nudillos de sus manos en una forma apenas perceptible.

Sin mediar las consecuencias, no pudo resistir más, Shaka acerco su rostro a ella y la beso en los labios con pasión pero muy suavemente , para no despertarla, la joven pronto se acomodó de otra manera, como si estuviera dándose cuenta de lo que sucedía, sin embargo, Shaka corroboro que ella estaba en un sueño profundo.

A la mañana siguiente ambos jóvenes, desayunaban en silencio, Jeruza se había duchado antes y puesto su ropa habitual, prefería ir a vestirse y arreglarse directamente en el templo de Athena, no se veía subiendo por los templos restantes vestida tan elegantemente y con esos incómodos tacones.

Jeruza tenía puestos sus audífonos con la música alta, era una forma de decirle al Santo de Virgo que no quería que le hablara.

El Caballero hizo señas a Jeruza para que se quitara los auriculares un momento.

—cuéntame Shaka— dijo ella jugueteando con los restos del té que quedaban al fondo del vaso.

— ¿aun sigues enojada conmigo?—

—No estoy enojada Shaka… es solo que no puedo asimilar las cosas que me dijiste ayer, pensé que solo me veías como una amiga y simplemente lo que sucedió entre nosotros con Shura, era un juego nada más…—

El Santo de Virgo se levantó tomando lugar junto a Jeruza tomo la mano de ella y rodeando sus hombros con el brazo, la chica trato de rechazarlo, pero Shaka la tomo con firmeza y la miro a los ojos fijamente.

—Dime una cosa Jeru… — dijo el rubio, cerca de su rostro— ¿te gusto lo que hicimos ayer?

—es que… no lo sé— respondió con las mejillas encendidas y apartando su vista de Shaka.

—Contéstame Jeruza, dame una respuesta valedera — dijo el virginiano con cierto aire pedante en su voz.

La joven lo miro a los ojos sabia la respuesta pero no tenía el valor de admitirla, Shaka lo sabía, mas sin embargo, quería escucharla en boca de Jeruza.

—Shaka… yo… me siento confundida, no puedo vivir sin ti, pero tampoco puedo dejar a Shura, lo necesito.

—Jeru, esa no es la respuesta, quiero saberlo, quiero escucharte decirlo—

La joven se sentía presionada por el Santo de Virgo, quien no estaba dispuesto a dejarla ir sin una respuesta. Observo a Shaka y por fin lo vio como el hombre que era, teniéndolo de frente, Jeruza sabía muy bien que antes ya se había fijado en él, pero siempre procuraba guardar las distancias con su amigo, así evitar cualquier tensión entre los dos, la misma tensión que ahora existía entre ellos y que ella tanto había querido evadir.

Jeruza fijo su vista en el Santo dorado, Shaka parecía un ser inmaculado, su aroma era increíble, la cabellera dorada del virginiano, caía sobre su espalda como una hermosa capa de oro, el atuendo típico que lucía esa mañana dejaba entrever sus pectorales y dejaba un brazo desnudo, sin lugar a dudas, Shaka era uno de los hombres más arrolladoramente sexys que había conocido.

—Amigo…—retomo la palabra la jovencita— lo que sentí contigo, tu cercanía se sintió como en el paraíso…No soy ciega Shaka, eres un hombre muy atractivo, siento que no puedo vivir sin ti, tu cuerpo tan cerca me pone muy nerviosa.

—entonces Jeruza… —contesto Virgo — ¿yo te gusto?

La joven miraba a otra dirección, quería ignorar esa pregunta, pero tanta proximidad con el Santo, le paralizaba las piernas

— ¡Dime Jeruza! —Insistió — ¡dímelo o no te dejo ir!

— ¡de acuerdo Shaka! —Contesto Jeruza cediendo a la presión — ¡SI! ¡Me gustas!

—respóndeme esto Jer…— le dijo tomándola fuerte de las manos, acercando su rostro al de ella— ¿entonces por qué insistías en conseguirme una novia?

— ¿Es obvio no?— respondió ella— al salir tú con otra mujer, podrías olvidarte de mí, y yo no resultaría quemada, yo le pertenezco a Shura. Sin embargo sé que si hubieras conseguido una mujer, me hubiera muerto de celos…

— ¡Jeru… muero por besarte!

Antes que el caballero se acercara más a ella, Jeruza se paró de la mesa, tomó sus cosas y salió de allí,

Una de las cosas que la joven había aprendido a hacer durante el entrenamiento, fue incrementar su velocidad y apagar su cosmos, en definitiva ya no era la muchacha vulnerable que la diosa Athena invito por primera vez a la cámara del Patriarca.

Este truco le resulto muy útil, ya que ningún caballero dorado se atravesó en su camino y sin inconvenientes pudo llegar al templo de la diosa por los atajos.

Al aproximarse al Templo de Athena, vio como un grupo de extranjeros salían de allí con cara de satisfacción.

—es bueno poder contar con la ayuda del Santuario para poder dar captura a ese criminal— decía uno de ellos, alcanzando la jovencita a escuchar parte de la conversación.

Saga esa mañana se encontraba de mejor semblante, aunque con el pijama y el cabello alborotado, había preferido ocupar su mente en otras cosas, pues aún seguía confundido con el rumbo que podría tomar su relación con Saori.

Bajo a la cocina y como siempre su hermano estaba preparándole el desayuno.

— ¿Kanon como estas?—

—Muy bien Saga, riéndome un poco con lo que sucedió anoche…—

Tomando una caja de jugo de naranja del refrigerador, el mayor de los gemelos, calmo su sed matutina bebiendo directamente del empaque.

—a mí no me pareció gracioso hermano— contesto — es muy bajo lo que ustedes han hecho con esa jovencita, las aprendices merecen respeto…la mujeres en general todas merecen respeto—

Kanon con parsimonia batía los huevos para hacer una tortilla y controlaba el fuego de la estufa. Soltando una risita.

— ¡Vamos hermanito! ¡No seas aguafiestas! Es que esa jovencita da mucho pie para que nos burlemos de ella…¡no viste como casi arruina la casa de Cáncer y fuera de todo, Shaka actuando como menso detrás de ella, definitivamente la tontuela lo trae loco… me imagino que debe ser un huracán en la cama esa tal Jeruza…

— ¡Ya basta Kanon!— le reprendió el mayor — vas hoy mismo a pedirle perdón a esa jovencita…

Kanon estaba poniendo la mesa, invitando a su hermano a sentarse.

—Como digas Saga…— contesto sin dejar su expresión divertida que pronto cambio a un semblante más serio— a propósito ¿iras hoy a la recepción?

—no es que tenga muchas ganas sinceramente, pero sería muy sospechoso que no fuera—

—Saga… ¿Qué fue lo que sucedió?

El caballero de Géminis, cerró sus ojos endureciendo su puño sobre la mesa.

—hay un estúpido detrás de ella, Julián Solo…la última vez la vi tan animada hablando por teléfono con el… como nunca me había hablado a mí—

Kanon se acercó a su hermano y acaricio suavemente su espalda.

—hermano… ¿no crees que estas agrandando el problema? Digo... solo fue una conversación, realmente no sabes de lo que estaban hablando esos dos.

— ¡Kanon! ¡Ella estaba hablando muy emocionada con ese sujeto! ¡Decía que lo iba a compensar quien sabe de qué! ¡Además ese idiota está detrás de ella todo el tiempo, no lo soporto!

Una cosa que siempre le pareció increíble al menor de los Gemelos, era la inseguridad de Saga, sencillamente ese tipo de cosas no cabían en su mente, puesto que su hermano mayor no tenía nada que envidiarle a nadie, y desde que todo se resolvió después de su caída como Patriarca, el carácter del mayor, se volvió más taciturno.

—Yo solo creo que estas exagerando un poco, tal vez es un mal entendido, ¿al menos le diste la oportunidad de explicarte?

—la verdad, preferí largarme y venir para acá, no lo soporte, no soporte su melosería con ese mocoso—

Kanon se rasco la cabeza, levantando sus cejas, en un gesto incrédulo…

—la verdad es que ni yo entiendo esto, vamos Saga, estamos hablando de nada menos que Athena, nuestra diosa…y tú hablas de ella como si se tratara de cualquier jovencita.

Saga se terminó el último bocado de su desayuno y se levantó de la mesa

—Así es Kanon, tú lo has dicho, Athena es nuestra diosa y así debe continuar...fin del tema — dijo el mayor, dirigiéndose a la ducha sin decir más.

Saori esa mañana había tenido un día bastante ocupado, en realidad prefería mantenerse así, para no pensar en sus crisis sentimentales, que lógicamente no podría mostrar delante de sus caballeros, sus idas al baño a trasbocar se hacían más frecuentes y sus siestas más largas.

Pocas eran las ganas de recibir la recepción que Mu había preparado para ella, pero negarse era un desplante para todos sus Santos, así que era mejor cambiar el semblante que de por si lo tenía bastante demacrado.

Tatsumi se encontraba muy preocupado por su salud, así que pronto, mando a llamar a un médico de la fundación Garaad.

Para suerte de todos esa mañana Mu de Aries después de despedirse de los extranjeros, se fue a Star Hill, así la visita del médico no despertaría ninguna especulación al respecto.

El médico y Tatsumi fueron a los aposentos de la diosa.

—Doctor— dijo Saori—cualquier información que obtenga con respeto a mi estado de salud, por favor debe manejarse con total discreción.

—como usted lo prefiera—

El joven médico tomo muestras de la sangre y demás fluidos de Saori, después de varias horas, llego con el resultado de dichos exámenes en un sobre que se lo pasó a la joven.

Una vez se encontraba sola es sus aposentos, la joven quería saber sobre su estado de salud ya que hacía varios días que andaba sin apetito, tal vez el saber que Saga solo quería guardar su distancia con ella y no respondía a los llamados de su cosmos, había minado su estado.

Saori tomo el sobre, rasgándolo saco una hoja con un sello que decía

"Positivo"

Continuara…

….

Buenas Noches mis amigas, pido disculpas por la ausencia, estuve sin computador varios días, pero tengan por seguro que pronto llegara el desenlace de esta historia.

También quería comentarles que estoy iniciando un fan Page en Facebook, donde pueden seguirme como Eville de Capricornio Fanfics, allí publicare lo referente a mis proyectos como ficker de Fandom asi como los distintos fan arts de esta historia. Está en construcción pero pueden irse añadiendo y siguiendo.

No siendo mas…

Les deseo un hermoso fin de semana…