Gracias a Angela Black que bueno que terminaron tus vacaciones

Capitulo 36

Habían pasado menos de diez minutos cuando el primer golpe a la puerta sonó. "Buenas noches, Severus," Minerva dijo con calma, entrando a la habitación.

"Pasa," le dijo sarcásticamente Snape, metalizándose para la que seguro seria una molesta diatriba.

"¿Confío en que le explicaste el error de sus acciones al Sr. Potter?" le pregunto.

"Por supuesto."

"¿Y el permanece generalmente intacto?" continuo ella.

Severus rodó sus ojos. "¡Potter! Asegúrale a tu Jefa de Casa que todavía te encuentras entre los vivos," dijo en voz fuerte.

"Hola, Profesora McGonagall." La respuesta floto desde la parte trasera de la habitación – Snape estaba sorprendido de notar – en tonos de extrema melancolía.

McGonagall asintió. "Buen trabajo, Severus."

Snape la miro con los ojos bien abiertos. "¿Perdón?" apenas logro decir.

"Tú reacción hará extremadamente improbable que otro estudiante sea lo suficientemente tonto para emular la broma del Sr. Potter," le explico ella. "Difícilmente podemos tener estudiantes volando por los pasillos en escobas. Ahora," ella cambio el tema mientras Snape parpadea sorprendido, "acerca del castigo del Sr. Potter..."

Ah. Bueno. Para esto había estado preparado. "Ya que los otros pequeños idiotas obviamente no pueden resistir tomarle el pelo al Niño-Que-Vivió," dijo Snape, sarcasmo goteando del titulo, "y Potter es demasiado orgulloso para ignorar un desafío, él no puede volver al dormitorio hasta que su comportamiento mejore."

"Si, si," Minerva movió su mano impaciente. "No estoy aquí por eso."

"¿Tú no?" Snape se detuvo. "Oh. Bueno, si no es porque discipliné a Potter en el Gran Comedor," comenzó, recapturando su beligerancia.

"Severus, trata de concentrarte," McGonagall sonaba exasperada. "Difícilmente voy a interferir entre un padre y su hijo sobre una simple y bien merecida palmada en el trasero."

Snape meneo su cabeza, tratando de aclarar sus oídos. El no había escuchado bien lo que McGonagall había dicho.

"No, estoy aquí por algo importante." Ella lo miro significativamente. Al ver su mirada de completa confusión, ella suspiro. "Su escoba, Severus. ¿Por cuanto tiempo la confiscaste?"

Snape apenas logro no lanzar un bufido. No seria bueno para su imagen. " Quidditch." El debió haberlo sabido.

"Exactamente," asintió ella, complacida de que por fin él había entendido. "Como Jefa de Casa de Harry, debo insistir que ya que fue removido de su dormitorio, entonces se le permita seguir jugando Quidditch como medio de mantener sus lazos con Gryffindor."

"Y el próximo juego contra Ravenclaw no tiene nada que ver," observo secamente Snape.

McGonagall simplemente levanto una ceja. "¿Bien?"

"Oh, esta bien," Snape se dio por vencido sin gracia. No es como que quisiera ser molestado por el pequeño monstruo llorando en su habitación, quejándose sobre haberse perdido el partido y lloriqueando por su escoba perdida. Ambos profesores ignoraron el ahogado gritito de alegría que provino del dormitorio. "También le permitiré asistir a clases y comer con sus compañeros, pero no puede entra a la Torre hasta que demuestre que realmente lamenta sus acciones."

McGonagall asintió, secamente. "Entiendo. Buenas noches, Sr. Potter," le dijo mientras se dirigía a la puerta.

"¡Buenas noches, Profesora!" Harry le respondió, su tono significativamente más feliz que antes. Snape bufo molesto.

Al poco rato, Dumbledore, Flitwick, y Hagrid vinieron en forma separada, urgiendo a Snape a ser misericordioso con el chiquillo travieso. Para sorpresa de Snape, Dumbledore no trato de desautorizarlo en el asunto del castigo, pero si animó a Severus a " darle al joven Harry cosas que hacer para que demuestre que ha recuperado tu confianza, mi muchacho, y así ganar el regreso a su Casa con sus amigos." Snape de mala gana había accedido a esto – no había razón para no hacerlo y hacia feliz al Director.

Apenas el desfile de miembros de la facultad termino la de estudiantes comenzó. Como era de esperar, Ron y Hermione fueron los primeros.

"Em, hola, Profesor," Ron trago en seco, mirando al apático rostro. "Nosotros – uh – solo pensamos… bueno…"

"Solo queríamos asegurarnos que usted y Harry estaban bien," Hermione dijo rápidamente.

Snape bufo. Por lo menos la sabelotodo tenia la inteligencia de pretender que estaba preocupada por ambos. "Su compañero no esta siendo torturado, si es lo que esta preguntando."

Hermione se sonrojo. "Nunca pensamos que lo fuera, Profesor," protesto ella poco convincente. "estábamos – estábamos preocupados. Por los dos," insistió ella.

Snape rodó sus ojos. Jamás se desharía de ellos hasta que Potter demostrara que no había sido golpeado hasta la inconciencia. "¡Potter! Reasegura a tus amigos."

"Estoy bien, chicos," vino la lastimosa respuesta del dormitorio. "De de verdad…" Snape estaba impresionado. Eso casi había sonado como un sollozo.

"¡Ese fue un vuelo genial, amigo!" Ron no pudo evitar decir eso al escuchar la voz de Harry. "¡Todo el equipo esta muerto de la envidia y ese ultimo giro sobre la mesa de los Hufflepuff fue asombroso! Tú – ¡OW!" Ron se detuvo con un grito cuando una furiosa Hermione lo golpeo con fuerza en el brazo.

Al escuchar el grito de dolor de su amigo, Harry salio corriendo de su habitación, sospechando lo peor. "¡Pa! ¿Le pegaste?" demando acaloradamente.

Se detuvo en seco al ver a Ron sobándose el brazo, no el trasero, pero antes de que pudiera decir algo más, Hermione había hecho erupción como el Vesuvio. "¡Harry James Potter! ¡Que estabas pensando! ¿Perdiste la cabeza? ¿Que clase de acrobacia idiótica fue esa? ¿Aceptando un desafío? ¿Acaso tienes cinco años? ¿Como pudiste? –" ella grito, avanzando hacia él.

Harry abrió los ojos asustado y comenzó a caminar hacia atrás. "¡Her-Hermione! ¡Estoy sien siendo castigado! ¡No puedo hablar contigo!" el se detuvo con un chillido cuando la mano de ella agarro su polera en un puñado.

"¡Me escucharas, Harry Potter!" dijo ella con fuerza, sonando tan amenazadora como su guardián. "Si alguna vez VUELVES a hacer algo como esto, ¡Te matare!"

Harry trago en seco y asintió vigorosamente. Después de fulminarlo con la mirada, Hermione lo dejo ir, y él corrió a la seguridad de su habitación. "Vamos, Ronald," le ordeno, dándose la vuelta.

Ron sabía que era mejor no discutir. El salio rápidamente de la habitación antes de que Hermione pudiera desatar su terrible temperamento en él (nuevamente). Hermione comenzó a seguirlo, solo para ser detenida por la mano del Profesor Snape en su hombro. Sorprendida, ella lo miro.

"Srta. Granger, mientras aprecio sus sentimientos," dijo firmemente, "Le sugeriría que recordara que usted no es la madre del Sr. Potter, sino su amiga. Molestas sabelotodo son soportadas por su necesidad educativa, pero insultantes arpías rápidamente se encuentran sin amigos. Su intelecto puede ser formidable, pero su desarrollo social deja mucho que desear. Usted deber aprender de que, por el hecho de estar en lo correcto las demás personas no necesariamente recibirán bien sus consejos, censura, o interferencia. Sino que todo lo opuesto. Hacer que otras personas se sientan estúpidas o insignificantes es un acercamiento equivocado, y si usted no quiere ser catalogada como una desagradable, aunque brillante bruja, debe poner más atención en mostrar respeto hacia sus compañeros. No estoy disputando su opinión sobre la última acrobacia del Sr. Potter, pero soy más que capaz de convencerlo de su error de juicio. Él no necesita que usted actúe como su madre, Srta. Granger, ni es la más apropiada para el rol. Ya ha probado ser una valiente y leal amiga. Le sugiero que trabaje en ser una compasiva y que lo apoye también." Y con eso, la empujo por la puerta y cerro con fuerza tras ella.

Hermione se paro, con la boca abierta y sus ojos llenos de lágrimas. Sus pensamientos estaban en completa confusión. ¡Él la había llamado una "molesta sabelotodo"! pero también le había dicho "valiente y leal amiga", sin mencionar "brillante". Ella no sabia si largarse a llorar de mortificación o alegría.

La preocupada cara de Ron se asomo al frente de ella. "Uh, ¿estas bien, Mione?"

Hermione lloriqueo apenadamente. "¿Cr …crees que soy una arpía, Ron? ¿O una sabelotodo?"

"Em…" los ojos de Ron se posaron en todas partes buscando una ruta de escape. Sus peores miedos se realizaron cuando Hermione se lanzo a llorar y se arrogo hacia él.

"¡Lo siento!" ella lloro en su hombro. "¡No debí pegarte! ¡Lo siento! No era mi intención ser tan mandona."

"Errrrr, bueno, es solo porque tu eres tan inteligente, 'Mione," dijo Ron, dándole palmaditas en la espalda incomodo. "No es sorpresa que nos vuelvas locos a todos." Él trago con dificultad. El no recordaba haberse sentido tan incomodo en toda su vida. "tú – tú solo debes recordar tener, um, mas paciencia."

"¿Tú crees que soy inteligente?" pregunto Hermione esperanzada.

"¡Bueno, si!" Ron dio vuelta los ojos. "Y muy valiente también," añadió generoso. "¿Pegarle a Quien-Tu-Sabes de esa manera? ¡Caracoles! Yo no habría podido hacer eso ni en un millón de años."

Los ojos de Hermione ahora estaban brillando con adoración, no lagrimas. Nadie (aparte de sus padres) había dicho cosas tan buenas sobre ella. "¡Oh, Ron!"

"Errrrrm, ¿estas mejor ahora?" le pregunto esperanzado, un poco incomodo por la mirada de la chica.

Ella asintió y le tomo la mano. "Uh huh."

Ron se puso colorado. El no estaba seguro de querer sostener la mano de una niña – no ahora – pero su brazo aun dolía un poco y se dio cuenta de que era mas seguro no reclamar. "Bueno, um, vamos entonces.".

Ella asintió feliz.

La peregrinación de Ron y Hermione a las habitaciones de Snape fue seguida de cerca por visitas de Wood, Jones y Percy, Flint, e incluso Draco y Neville – un par que Snape no había esperado. "Estábamos estudiando Herbología y Neville quería – em – hacerle una pregunta de Pociones," Draco le explico sin convencer a su Jefe de Casa, mientras que el Gryffindor torcía su cuello para ver por el pasillo hacia el dormitorio de Harry.

Snape suspiro. Ojala los chicos aprendieran a ser mas astutos pronto. "El Sr. Potter esta confinado a su habitación. Sus órganos no han sido utilizados para hacer pociones. Él se unirá a los demás estudiantes mañana. Ahora, ¿Tiene alguna otra pregunta, Sr. Longbottom?"

"No, señor," admitió Neville, colorado.

"Bueno. ¿Sr. Malfoy?"

"No, señor. Dijo un poco avergonzado Draco.

"Entonces buenas noches."

Snape cerró la puerta tras de ellos y respiro profundamente. Los próximos minutos no serian placenteros, pero él sabía que no debía escapar de su deber.

"Potter." Se paro en la puerta de la habitación del chico. Había tenido cuidado de no cerrarla y solo había dado una orden oral para confinar al chico, para evitar así que Harry se recordara del tiempo que había pasado en la alacena de los Dursley.

Harry lo miro y trago en seco. Él había tenido la esperanza de que su profesor no hubiera notado su error, pero era obvio por la expresión de Snape de que si lo había hecho. Harry dejo caer los ojos y se maldijo. ¡Estúpido! ¡Eres tan ESTUPIDO, Harry! ¿Como pudiste hacer eso?

Bueno, esta bien, quizás en ocasiones pensaba en esos términos acerca de su profesor (bueno, mas que ocasionalmente), pero nunca, había planeado decirlo a la cara del hombre. Era solo que después de la conversación de hoy con su padrino, había pensado más y más sobre eso. Y se había molestado tanto cuando escucho gritar a Ron pensando que su guardián le había dado una palmada solo por expresar admiración por la hazaña de Harry… y solo se le había salido.

Él sabía que había sido una completa imprudencia llamar de esa forma a su profesor. El Profesor Snape había mostrado enorme generosidad en acceder a ser su guardián y continuar con él en vez de mandarlo a vivir con su padrino, cuando era claro que Canuto esperaba eso. Mucha gente habría estado feliz de deshacerse de un inesperado protegido a la primera oportunidad, pero cuando Harry había dicho que no quería vivir con Sirius, Snape no había discutido. Él solo había accedido a mantener a Harry. ¿Y como Harry le pagaba por su generosidad? Siendo tan presuntuoso de llamarlo "Pa", como si Snape quisiera que un huérfano fenómeno lo llamara de esa manera.

Harry sabía perfectamente bien que su profesor se preocupaba por él – era obvio en todo lo que el hombre hacia – pero eso no le daba el derecho de dirigirse al hombre en esos términos. Él claramente se había sobrepasado. Ni siquiera su padrino querría que Harry lo llamara por un titulo familiar como "tío", ¿y quien podía culparlo? ¿Quien querría pretender estar relacionado con él por otra cosa más que un deliberado sentido de la obligación? Era una cosa aceptar noblemente la carga de cuidara un huérfano, y otra totalmente distinta dejarle saber a todo el mundo que estabas relacionado de otra forma con semejante fenómeno.

"Siento mucho haberlo llamado así," Harry dijo rápidamente, esperando prevenir el duro reto o – peor – una delicada y cuidadosa explicación de porque ese termino no era apropiado o apreciado. "No volverá a suceder. Lo juro."

Snape no trato de pretender el no saber a que se refería el chico. Harry estaba rojo por la vergüenza, y Snape podía comprender el porque. El debía estar pensando – al igual que Snape – que su verdadero padre debía estar dándose vueltas en su tumba por el error del chico. Como el mocoso pudo confundirse tanto para decirle "Pa", nunca lo sabría. ¿Quizás la reunión con Black y Lupin había causado que pensara en James y Lily?

"No creo que tu padre se hubiera… molestado… contigo, Potter," Snape dijo con precaución, mintiendo entre sus dientes. El James que él conoció seguramente estrangularía al chico por confundirlo con un grasiento Slytherin. "Tuviste un día muy largo y emocional. Es comprensible que cometieras un error."

Harry sintió un poco de alivio, pero también una gran cantidad de rechazo. Era bueno que su profesor no pareciera furioso por su audacia, pero un pequeñito pedazo de su corazón había esperado que el Profesor Snape se hubiera sentido por lo menos un poquito complacido. No halagado, exactamente, pero por lo menos no repudiado por la idea de tener a Harry como hijo. Harry con firmeza aplasto un pensamiento tan insolente y se recordó lo mucho que el profesor había hecho por él.

"Me asegurare de decirle a Ron y Hermione que no le digan a nadie," prometió. De esa forma el profesor vería que el comprendió y que trataría de no volver a ofender al hombre.

Snape levanto sus cejas. ¿Acaso el mocoso imaginaba que sus amigos lo molestarían por lo que había dicho? "Dudo mucho que ellos lo mencionen."

"Si, bueno, les diré para estar seguro. Quiero decir, estoy seguro de que usted realmente no quiere que nadie piense que usted es mi papá." Harry logro una pequeña sonrisa. "No es como si alguien de verdad me quiera. Como hijo, quiero decir."

"¿Que?" pregunto Snape, su voz dura por el asombro.

"Quiero decir, usted a sido genial," Harry dijo, asustando ante la expresión del hombre. ¿Acaso su profesor pensaba que estaba siendo ingrato? "Usted a actuado como – un verdadero padre lo haría, así que yo, sabe, pretendo en mi cabeza de que es real – solo por un minuto," dijo rápidamente, mandose cuenta de que estaba enterrándose aun mas. "Yo se que usted no quiere que yo sea mas que su protegido, y eso es suficiente, de verdad. Quiero decir, el hecho de ser su protegido es, realmente genial. Yo no lo culpo por no querer que el hijo de otra persona lo llame 'Pa' – quiero decir, se que eso es rudo. Lo se, de verdad. Y no volveré a llamarlo… por ese nombre… nunca más. ¿Esta bien? Se que soy un fenómeno," Harry dijo sin pensar, ahora desconcertado por la mirada de Snape que no estaba notando lo que decía, "y usted a sido genial y todo y…"

"Harry." Snape finalmente logro que su voz volviera a funcionar. Salio un poco firme, y aclaro su garganta y trato de nuevo. "Potter. Ven para acá." Ahí. Eso era mucho mejor.

Involuntariamente, Harry se paro enfrente de él. Era obvio por su postura que esperaba – por lo menos – que le gritaran. El tenía sus ojos firmes en el suelo, hombros caídos en espera del reto.

"¿Quieres sugerir que – " Snape tuvo que aclarar su garganta de nuevo. " – tu piensa en mi como un padre? ¿Como tu padre?"

"Lo siento," Harry susurro, preguntándose si se podía morir de humillación.

"Esa no es una respuesta," su profesor respondió secamente.

Harry apretó sus ojos. Oh, Merlín, ¿Podría ponerse esto peor? "Si," admitió finalmente, su voz apenas audible.

Snape rehúso a ceder ante el incesante sonido en sus oídos. Casi desmayarse en frente de Black ya había sido suficientemente malo. "Tú – ¿tú deseas llamarme… 'Pa'?" la palabra se sentía extraña en su lengua.

"Solo estaba pretendiendo," Harry dijo suplicante. "No era mi intención decirla en voz alta. No quería hacerlo enojar."

"¿Porque crees que algo así me haría enojar?" Snape pregunto sin entender.

Harry se encogió de hombros, abatido. "¿Porque usted querría a un fenómeno, inútil niño como hijo? Quiero decir, todos saben que uno se hace cargo de un protegido por que es su deber, pero uno no esta, usted sabe, relacionado."

Snape se quedo mirando al chico. El chico seriamente pensaba que contaminaría a otros. Que el llamar a Snape "Pa" de alguna manera ensuciaría a Snape. Severus ahogo una risa histérica. Como si el no estuviera ya sucio sin redención por el tatuaje en su antebrazo.

"Potter, tu has… entendido mal… la situación."

Eso hizo que Harry levantara la cabeza, frunciendo el ceño sin comprender. "Huh?"

"No estoy molesto por que me hayas llamado 'Pa', chiquillo tonto," dijo Snape, logrando mantener su voz firme. "Pero afiliarte comigo en esa forma hará daño a tu reputación no a la mía."

"¿Huh? Pero eso es estúpido," protesto Harry, demasiado choqueado para reconocer lo rudo que había sido. "Quiero decir, usted es brillante. Es un Maestro de Pociones y Jefe Slytherin, y usted lucho con Voldesnort y nadie se mete con usted y usted me salvo y – " Harry se detuvo " – y a otros también, y usted no le teme a nadie, ¡ni siquiera al Director! Todos saben que usted es inteligente y fuerte, ¡e incluso Fred y George no hacen travesuras en su clase! Y los demás profesores nos dicen que no portemos bien o sino le pedirán a usted que se haga cargo de sus clases por un día. Y esa reportera hizo lo que usted le pidió, y tía Molly y tío Arthur dicen que usted es el mejor padre que hay e incluso el Director y el papá de Draco lo escuchan a usted. Y todas la s chicas están poniendo sus fotografías en las paredes, como hicieron con las de Canuto," añadió Harry, arrugando la nariz. "incluso Madame Hooch tiene una en su oficina, al lado de su escoba."

Snape parpadeo. Escuchando como lo veían los demás te hacia, para ponerlo suavemente, que te volara la cabeza. ¿Har-Potter pensaba que era inteligente? ¿Y fuerte? ¿Y respetado? ¿Y las chicas lo consideraban un modelo? ¿Como las descripciones de él podían omitir las palabras "grasiento", "narigón", "cruel", "Mortífago", "injusto", "enojón", y "malvado"?

"¿Pero yo? Quiero decir, solo soy Harry. Nadie quiere a un huérfano. Ni mis propios tíos me podían soportar, incluso cuando era un bebé y no me había vuelto un fenómeno. Y ahora que puedo hablar con – bueno, usted sabe – eso lo hace peor. Y sigo echando las cosas a perder y saliendo en el periódico y ahora Voldesnort esta enojado conmigo, mas de lo que estaba antes, y sigo necesitando que usted y la Profesora McGonagall me rescaten y –"

Snape detuvo la letanía de auto denuncia de Harry simplemente envolviéndolo en un abrazo. El no pudo suprimir un quejido cuando la frente del chico choco una vez más con su esternón, y entonces Harry estaba agarrando su tunica y llorando. "¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Seque nadie me quiere! ¡Seque usted nunca me amara como yo lo amo! ¡Siento mucho haber pretendido que usted lo hacia!"

"Calla, ¡mocoso ridículo!" le ordeno Snape, su voz temblando. "Esos innaturales Muggles han sembrado mentiras en tu cabeza. ¿Tú no entiendes lo especial y talentoso que eres? Todo el mundo mágico prácticamente se postra a tus pies. ¿Que nadie te ama? Hay muchas personas que te aman, chiquillo tonto."

"¡Pero usted no!" lloriqueo Harry. "¡Y no me importan los demás!"

"Idiota. Por su puesto que te te amo," Snape dijo con fuerza, abrazando con mas fuerza al chico.

Los sollozos de Harry se detuvieron como si hubieran apagado el interruptor. Lentamente, sin atreverse a respirar, Harry levanto su cabeza y miro a la seria cara de su profesor. "¿De verdad?" susurro incrédulo.

Snape trato de no removerse frente a los penetrantes ojos verdes. "Si. Te amo. "Ja. Ahora lo logro sin tartamudear.

Los ojos de Harry estaban increíblemente abiertos en su pálida cara. "¿De verdad? ¿Cierto?"

Severus rodó los ojos. "Si. ¿Necesito repetirme nuevamente?" al ver el tembloroso asentimiento de Harry, el bufo. "Esta bien. Te amo. ¿Satisfecho?"

Y entonces Harry estaba llorando con más fuerza y abrazándolo hasta que Snape pensó que se le romperían las costillas. "¿Es este otro ejemplo de tus 'lagrimas felices'?" Snape eventualmente pregunto dudoso.

Harry logro reír y sollozar al mismo tiempo. "Uh huh."

Snape suspiro y siguió esperando hasta que pasara la tormenta. Finalmente pudo sentir que los sollozos del chico disminuían. "¿Te falta mucho?"

Harry asintió junto a su esternón. "Uh huh. Em… ¡Esta enojado conmigo?"

Severus casi gruño. ¿Acaso este chico no tenia nada de autoestima? "¿Porque estaría enojado contigo, Sr. Potter? ¿No dejamos claro de que estoy feliz de que me llamaras 'Pa'?"

"S- si, eso creo." Harry no pudo mantener la sonrisa fuera de su voz.

"Bueno. Porque aunque no tengo objeción de que me llames por ese termino, creo que si tengo objeciones a que tu te llames 'fenómeno'. Creo que ya hemos hablado de esto en el pasado."

Harry trago y hundió más su rostro en la tunica de Snape. Uh oh. "Si señor," murmuro, aunque para ser sinceros el no se había dado cuenta de que lo había hecho. Aunque no estaba preocupado porque Snape se enojara. ¿No se suponía que los papas se aseguraban de que nadie te dijera cosas feas? Ni siquiera uno mismo. "No jabón, ¿esta bien? No lo volveré a hacer," prometió, arrugando la cara al pensar en su boca llena de burbujas de jabón.

Una ligera palmada aterrizo en su trasero, causando que chillara en sorpresa y mirara a su profesor. "Si te vuelvo a escuchar, no te perdonare tan fácil," Snape le dijo seriamente.

Harry agacho nuevamente su cabeza, escondiendo su sonrisa en la tunica del hombre. Incluso mientras le daba la palmada con una mano, con la otra mano Snape seguía sosteniendo con firmeza a Harry. "Si señor," dijo obediente.

"Ponte el piyama. Creo que el que te acuestes temprano es apropiado hoy,"le ordeno Snape. "Tú obviamente estas alterado."

Harry dio un gran suspiro y le dio a su guardián un último abrazo antes de dejarlo ir. El se limpio la nariz con una mano y se sobo el trasero con la otra. No es que la palmada le hubiera dolido, era solo por el mantener las apariencias.

Snape agarro al pequeño monstruo por el (más o menos seco) hombro y lo encamino hacia el baño. "Lávate y cámbiate, Sr. Potter. Regresare pronto y mas vale que estas acostado."

"Si… Pa." Harry se armo de coraje y probó la nueva palabra, mordiéndose los labios ansioso y feliz de no poder ver la cara del hombre.

Una palmadita en el hombro fue su respuesta y se relajo con un suspiro, dirigiéndose a la ducha.

Snape vio como se cerraba la puerta del baño tras el pequeño monstruo, entonces fue directamente a su alacena y se tomo dos pociones Calmantes rápidamente, medito brevemente, y se tomo otra más. Fue solo después de eso que sus manos dejaron de temblar.

Estaba sorprendido de encontrar que su felicidad – oh, ésta bien, esta ridícula alegría – ante la declaración del chico actualmente aventajaba su alegre anticipación de la reacción del perro. Aunque después de los inesperados eventos de hoy y el para nada característico discurso de Black, suponía que el Gryffindor quizás no encontrara esto tan sorprendente. O por lo menos no se sorprendería tanto como Snape lo había estado.

Cuando regreso a la habitación del chico veinte minutos después, encontró al mocoso acostado, sus ojos verdes esperanzados. "¿podemos practicar Oclumancía esta noche, Pa?" Harry pregunto, encantado por el sonido de la palabra y la forma en que rodaba por su lengua.

Su profes - padre gruño, pero se sentó al borde de la cama de Harry. "Oh, esta bien. Date vuelta y comienza a despejar tu mente."

Harry dejo escapar un suspiro de pura felicidad cuando los fuertes dedos de su padre comenzaron a masajear su espalda y la aterciopelada voz del hombre lo guiaba en los primeros pasos de la relajación. Hace menos de cinco meses, él había estado viviendo en una alacena, sin ningún amigo, odiado por sus únicos familiares. Ahora el tenia una nueva vida, completa con un algo peculiar (pero bien intencionado) padrino, maravillosos amigos, y el mejor padre de todo el mundo.

Snape masajeo la espalda del chico, ociosamente notando con un extremo de su mente que el chico estaba actualmente comenzando a construir unas respetables barreras mentales. Su cabeza dada vueltas mientras ausentemente recitaba las palabras para los ejercicios de visualización de Harry. Hace menos de cinco meses, había estado viviendo en sus mazmorras, sin ningún amigo, y despreciado por el mundo mágico británico. Ahora tenía una nueva vida, completa con enamoradas adolescentes, colegas que lo admiraban, y un hijo que lo amaba. El frunció el ceño; ¿acaso ese tonto Señor Oscuro actualmente creía que Snape permitiría que algo dañara a ese niño? Voldemort nunca sabría lo que lo golpeo.