Una profecía incompleta se convierte en un legado por siglos, a través de los milenios los elegidos han reencarnado... hasta que el destino es reescrito en el libro y el hijo de la diosa debe enfrentarse al malo. Amor, sueños y pelea.

Heero es un chico importante con problemas familiares, pero de un momento a otro decide tomar rebeldía en sus decisiones y más tarde conoce a un chico que le cambia las metas que tenia previstas...

Disclaimer: Los personajes de Gundam Wing no me pertenecen, esta historia es sin fines lucrativos sino tan solo de aficionados.

Este FanFinc tiene contexto yaoi, si eres intolerante y/o crees que no estas apto a leerlo, está bajo tu decisión; yo te advertí xD

Parejas: 01x02, 04x03

Comillas: ' '

Dialogos: - -

Pensamientos: " "

Opening Song: Hillary Duff - Fly

Ending Song: Celine Dion - My Heart Will Go On

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

'Any moment, everything can change

Feel the wind on your shoulder

For a minute all the world can wait

Let go of your yesterday

Can you hear it calling?

Can you feel it in your soul?

Can you trust this longing… and take control?

Fly

Open up the part of you that wants to hide away

You can shine

Forget about the reasons why you can't in life

And start to try

'Cause it's your time

Time to fly

All your worries

Leave them somewhere else

Find a dream you can follow

Reach for something when there's nothing left

And the world's feeling hollow

And when you're down and feel alone

Just want to run away

Trust yourself and don't give up

You know you better than anyone else

Fly

Open up the part of you that wants to hide away

You can shine

Forget about the reasons why you can't in life

And start to try

Fly

Forget about the reasons why you can't in life

'Cause it's your time

Time to fly

In a moment, everything can change'

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

... Estaba seguro de que ella estaría feliz de eso, todo niño sueña con ser un príncipe o princesa y a ella se le cumpliría, entre Lidia y Duo la iban a consentir demasiado... también tenía que encontrar la forma de que aprendiera ingles porque estando en Japón seguramente solo sabía ese idioma, pero no podría quitarla de su ambiente, seguramente tenía muchos amigos y no quería quitarle aquella felicidad, Maaya debía continuar viviendo en Japón hasta que tomara una decisión propia con respecto a su vida, dentro de ser la princesa que era por supuesto.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

La mañana siguiente fue muy ajetreada, Heero y Lidia casi ni estuvieron en la casa por lo que Duo y Relena fueron los únicos que permanecieron allí, la joven ayudo al trenzado a preparar el almuerzo y los quehaceres normales de la casa ya que a pesar de ella no saber casi nada del asunto no quería sentirse inservible y aburrirse.

El oji-violeta estaba no sólo preocupado sino también confundido, era increíble que tan lejos había llegado Low esta vez... era increíble que un Rey se comportara de ese modo tan vulgar, pero sin embargo lo hacia y eso era lo más extraño... quizás ya se estaba volviendo loco, jamás entendería aquella situación. Por un momento, mientras Relena leía un libro de los tantos que tenía Heero en su biblioteca y Tsume jugaba con sus manos en el cochecito, se dispuso a divagar su mente llegando a un punto de relajación en la cual todo su exterior no existía, pudo entonces llegar hasta el Limbo donde casualmente Midori le esperaba y ambos comenzaron a hablar sobre Low... tenía muchas dudas sobre ese hombre pero ella no le respondió nada, simplemente le aseguró que su hora estaba más cerca de lo que pensábamos, luego el tema desvarió increíblemente y ella terminó contándole un modo de traspasar la magia de un elegido a otra persona y cosas parecidas las cuales Duo, o Shinigami, apuntó en su memoria para recordarlas más tarde; también le contó un modo de aprovechar la luna nueva para las invocaciones y diferentes símbolos que ayudaban a la hora de utilizar magia.

Lidia llegó a la casa en la tarde traída por uno de los autos escolta enviados por Heero, pero él en cambio se quedó en la embajada dando últimos detalles y ordenando algunas cosas en la casa de su padre para las empleadas que ahora se quedarían con la bestia.

Llegada la noche ahora la mujer se encargaba de bañar al bebé mientras Relena ayudaba a Duo ahora con la cena que en pocos minutos estuvo lista, justo para cuando Lidia terminó de bañar y cambiar a Tsume entregándoselo a su papá para que le diera la leche entre tanto ambas mujeres ponían la mesa. Cuando todo estuvo listo el príncipe llegó a la casa, mucho trabajo, pero a pesar de encontrarse agotado su humor se mantenía tranquilo; había arreglado todo para que ningún problema surgiera en los próximos días y hasta había tenido tiempo de hablar con Traize para solucionar le problema de Joseph Calment llegando a una conclusión bastante coherente, claro que aún tenía que hablar con otra persona que seria quien llevara la magia del cuarto elegido... antes de eso debía charlar con Duo la decisión y preguntarle cuando podían utilizar el conjuro de luna nueva para ver a su madre.

Cenaron en completa tranquilidad, pero nadie decía absolutamente nada con respecto a nada, el oji-cobalto estaba agotadísimo por tener que estar de un lado al otro, Relena no tenía deseos de hablar, Lidia estaba deprimida y Duo estaba en la primer fase de somnolencia por estar dándole la leche a Tsume entre que hablaba con Midori sobre algunas cosas poco importantes como Heero en su niñez. De repente un pico de energía provocó que la mirada cobalto se posara sobre su pareja penetrantemente, como preguntándole con ella lo que había sucedido, al sentirla el trenzado sonrió y alzó la vista para darle su respuesta.

- No fue nada, estuve toda la tarde comunicándome con Midori y creo que ya no me queda energía para seguir la charla -contestó con una sonrisa tranquila-

- ¿De que hablaron? -preguntó volviendo a su cena-

- Muchas cosas, Joseph, conjuros, símbolos, tu padre, incluso tu -sonrió un poco más- me contaba las travesuras que hacías de pequeño.

- ¿Cómo puedes hablar con ella? -preguntó Relena-

- Con magia -respondió el oji-violeta sonriendo-

- ¿Hablaron sobre luna nueva? -lo miró-

- Si, ya tengo el símbolo, el conjuro y el tipo de magia -asintió- También me contó como hacer para pasar la magia del elegido, los pros y los contras.

- Hable con Traize sobre eso, la semana entrante arreglamos ese problema... primero tengo que hablar con el que llevará la magia.

- ¿Y quien será? -cuestionó intrigado-

- Tu sabes quien -lo miró profundamente-

- Esto me va a gustar -sonrió abiertamente- dudo mucho que se niegue debido a que tiene a quien proteger, además no le gusta sentirse inservible...

No hablaron más del asunto, entre ellos sabían perfectamente todos los detalles así que no debían de contarse con palabras frente a los demás. Luego de cenar ambas mujeres ordenaron toda la mesa y la cocina entre que el trenzado se fue a dormir porque tenía sueño, luego cuando todo estuvo en orden los otros tres habitantes subieron a sus habitaciones para disponerse a descasar.

A la mañana siguiente todos se despertaron temprano y luego de desayunar, ordenar y tener todo listo citaron a todos los elegidos, sinners y demás a la casa, Relena y Lidia también serían expectantes pero no era gran problema... de hecho iba a servir ya que la concentración de magia aunque sea humana dentro de la casa ayudaría a la invocación; Llamarían a Midori. Entre Traize y Milliardo corrieron todos los muebles para dejarlos en una pared y dejar el centro de la sala limpia, en uno de los sillones se sentaron Lidia, Relena, Wufei y Hilde, ésta última con Tsume en brazos, y en suelo estaban Milliardo, Trowa, Quatre, Heero, Joseph y Traize en ese orden mientras que Duo permanecería al medio ya que sería quien iniciara la invocación por ser Shinigami el intermediario entre ambos mundos.

La casa se cerró completamente tanto de ventanas como puertas para que no se viera nada desde afuera haciendo que adentro hubiera un aire misterioso y oscuro iluminado solo en algunas lámparas, una vez que todos estuvieron acomodados en sus lugares Shinigami hizo acto de presencia soltando toda su magia al extremo, el despliegue era increíblemente alto, tanto así que el suelo se tornó negro por causa de la niebla.

- No vallan a utilizar magia, sino mi cuerpo material quedará encerrado entre ambos mundos -advirtió el trenzado cerrando los ojos y aumentando aún mas su poder- No creo que a Heero le haga chiste quedarse sin Duo. -sonrió divertido-

- ¿Y para que nos tienes aquí entonces? -preguntó Milliardo-

- Idiota, ustedes tienen magia pero les prohíbo usarla, serán mi base de energía para extender la apertura de los mundos, yo la tomaré sin permiso -rió-

- Eso es violación... -susurró Quatre-

- ... ¿Seremos violados por un dios?... -continuó Joseph-

- Lo mato -concluyó Heero-

- Concéntrense cabezas huecas -advirtió el moreno de ojos celestes-

Shinigami sonrió gracioso por los comentarios tan fuera de lugar e hizo aparecer su hoz rápidamente mientras marcaba un circulo al borde de los demás (estaban sentados en circulo) el cual se tornó brillante, un verde brillante, seguidamente en su interior se formó el kanji de la muerte en igual tono entre tanto el oji-violeta hacía desaparecer su hoz y cerraba los ojos uno instantes, al volverlos a abrir estos ya no eran violetas sino negros, más negros que la noche, negros azabache y su cabello cambió de tonalidades concluyendo en el castaño original con pequeñas mechas en negro.

La magia continuó incrementándose, ahora por límites inimaginables mientras todos miraban atentos y asombrados.

La mirada del anteriormente oji-violeta se perdió en un punto vacío de la casa mientras una columna de luz verdezca se formaba a su alrededor encerrándolo por unos instantes, la sala permanecía ahora iluminada por la luz esa ya que las lámparas se habían apagado misteriosamente instantes atrás sin que nadie lo notase. De repente el tubo de luz desapareció y se difuminó por el suelo, mezclándose con el humo negro emanante del símbolo, todo permaneció calmo mientras Shinigami volvía a abrir sus ojos negros y levantaba la vista hasta uno de los lugares vacíos del circulo donde comenzaba a concentrarse el humo negro y verde; minutos más tarde la figura de un cuerpo comenzaba a materializarse de entre el humo y de pie ahí frente a ellos se formaba lentamente la imagen del Midori, el cuerpo que tenía antes de morir pero sin ningún tipo de mancha, puro, limpio, inmaculado... como bajando del mismo cielo...

Las miradas de todos observaron asombradísimos aquel cuerpo corpóreo y nítido entre tanto abandonaban el círculo poniéndose de frente a la mujer para observarla mejor, la transformación de Shinigami no se desvaneció sino que permaneció allí mientras Midori abría lentamente los ojos con una sonrisa siempre de pie, sin moverse. El primero en romper el hielo fue el mismísimo Dios de la Muerte, con su tono jovial y arrogante.

- No hay mucho tiempo Midori-san -pronunció con una sonrisa-... aún no controlo toda la magia que me diste.

- Lo sé Shini-chan -correspondió la sonrisa-... pero si nadie dice nada, no sé por donde empezar...

- Están asombrados, déjalos, creo que será mejor que yo empiece a preguntar... -concluyó suspirando- ¿No hay modo de mantenerte sin que yo tenga que trasformarme? Es pesado estar así ¿Sabes?

- Deberás acostumbrarte... es parte del entrenamiento, sólo que tu quisiste evitarlo -respondió sentándose en el suelo de rodillas-

- Ja, se supone que un Dios no tiene que pasar por esto -masculló amargamente pero sin borrar la sonrisa y después se puso serio perdiendo su vista en el suelo-... están haciendo apuestas... malditos demonios... -comentó mas para sí mismo-... me están subestimando...

- No pienses en eso, son los que después le causan estragos a Duo -alertó la mujer amargamente-

- Ya sé, pero no puedo ignorarlos -sonrió volviendo a la realidad- ¿¡Oigan cabezas de chorlito no piensan decir nada?

- ¡¡Shinigami...! -regañó Quatre mirándolo en forma de reproche mientras abrazaba suavemente al príncipe quien mantenía la cabeza gacha-

- ¡¡Que no me venga con que se deprimió! ¡¡Fue él quien me pidió que trajera a Midori, ahora que la tiene aquí que diga algo! -se defendió mostrándose molesto, aunque no lo estaba.-

- ¡¡TE MATARÍA SI NO FUERAS DUO! -estalló el oji-cobalto fulminándolo con la mirada-

- No empiecen a pelear chicos, no es momento -refutó el profesor-

- ¡¡Él empezó! -se defendió Heero- ¡¡No me venga a decir eso a...! -se quedó en silencio tras sentirse abrazado por atrás, ese aroma era de su madre... aún tenía su aroma... -

Nadie dijo nada, nadie podía romper el momento y simplemente bajaron la vista dolidos... Shinigami comprendía mejor que nadie ese sentimiento tras reencontrarse con alguien tan querido, lo sabía por Duo, y porque a él le hubiese sucedido igual de estar en lugar del príncipe... los demás simplemente sabían que ese momento era especial, y no convenía romper la magia del lugar.

Heero tuvo que hacer muchos esfuerzos por no llorar, intentaba no llorar, pero era casi imposible porque sus ojos insistían en llenarse de agua y se vio obligado a cerrarlos con fuerza mientras los brazos de su madre continuaban a su alrededor, sujetó con fuerza esos brazos ahora materiales mientras dejaba de contener las lágrimas, ya no tenía sentido contenerlas... ya no podía, no podía evitar sentirse tan débil y dolido, necesitaba llorar... necesitaba que ella supiera cuanta falta le hacia, pero no quería hablar, no quería que vieran que tan destruido estaba por dentro; sus lagrimas cayeron de sus ojos lentamente directo al suelo con su rostro oculto por el flequillo, no se oyeron sollozos, sólo se vio las lágrimas caer una tras otra al suelo en silencio mientras Quatre le imitaba pero con una sonrisa amarga.

De repente Shinigami se puso de pie, ya no lo aguanto más, no soportaba verlo llorar y sentir toda esa angustia viniendo de su corazón... no le gustaba gozar de aquel modo especialmente esa depresión, proveniente de esa persona; caminó rápidamente hasta quedar frente a Heero y se agachó ante la mirada expectante de todos, pero el trenzado no dijo nada sólo levantó una mano y la colocó en la cabeza del príncipe absorbiendo una buena cantidad de su energía hasta que éste no pudo mantenerse sentado por su cuenta debido al mareo y tuvo que ser sostenido por Quatre y Midori, aún a pesar de eso, el oji-cobalto no dejó que nadie le viera los ojos, no dejó que nadie le viera las lágrimas.

-... ¿Por qué lo hiciste?... -preguntó en un susurro con la mirada en el suelo, pero nadie podía verla.-

- Porque me está fastidiando tu depresión -contestó volviendo al centro del circulo- no te olvides que yo absorbo eso, así que mejor distráete o te quito la conciencia, agradece que te halla dejado algo de energía para estar conciente. -se cruzo de brazos mientras cerraba los ojos haciéndose el enojado-

- ¿Cuánto tiempo nos queda? -preguntó Traize-

- Bastante, la energía de Heero me ayudó a reforzarme así que tenemos un buen rato más -abrió los ojos con su mirada fría- ¿Midori que era eso tan importante que querías avisarme?

- ¿Recuerdas que Heero no es elegido? -preguntó ella sin soltar a su hijo mientras Shinigami asentía- Cuando la pelea llegue el principio y el final serán uno para dar la conclusión.

- Pero eso es una profecía ¿Cuál es su traducción? -cuestionó Milliardo-

- No puedo decírselas, eso depende de ustedes... y si no lo descubren la Gaia desaparecerá junto con toda la vida que pueda formarse. -habló seriamente-

- Repítela -ordenó Traize frunciendo el ceño-

- 'Cuándo la pelea llegue el principio y el final serán uno para dar la conclusión'-recitó Shinigami- Yo tengo una pregunta ¿Qué es lo que busca exactamente Harpagón?

- La Gaia -lo miró- pero ésta se encuentra protegida por el anterior heredero, cuando la Gaia salga del escudo en el que está entonces él vendrá a buscarla, pero para eso tiene que matarlo a Heero... y es ahí donde ustedes tienen que pelear, si Harpagón elimina completamente la esencia de Heero y de Tsume entonces la Gaia quedará en sus manos.

- ¿Qué tiene que ver el pequeño Tsu-chan en todo esto? -preguntó Quatre-

- Es el hijo de Heero, si mi hijo no cumple su deber entonces todo pasa a manos de su hijo como me pasó a mí. -miró al rubio-

- Pero yo no perderé -sentenció sentándose por cuenta propia-

- Pero si Shinigami pierde es lo mismo -todas las miradas se fijaron en ella- es algo que deben averiguar ustedes... no puedo decirles por ahora -cerró los ojos- sólo deben pensar en la profecía, recuerden que el principio y el final deben ser uno para dar una conclusión...

- Esa no es la profecía de la vez anterior -aclaró Zechs- ¿Qué es esta profecía?

- Ustedes quieren buscar una forma de que la historia no se repita, ésta es la única que existe luego de rescribir el libro.

- Creo que entiendo -sonrió el trenzado mientras todos le miraban- Midori ¿entonces quien la llevará no es quien nosotros creemos? ¿Entonces cuando dice el final quiere decir...? -sonrió maliciosamente-

- Eres muy inteligente -sonrió la mujer- ¿A qué conclusión llegaste?

- ... -bajó la mirada con el ceño fruncido-... mi única duda es por qué...

- Piensa detenidamente Shini -expresó la mujer animadamente, como ansiosa- dime algo, si el final y el principio se unen ¿Dónde terminará el libro? ¿Dónde comenzará? Lamentablemente este es el único camino.

- ... si, eso lo sé... -suspiró angustiado- espera que lo digiera.

- ¿No nos vas a decir a que conclusión llegaron? -cuestionó Joseph-

- No -sentenció el pelilargo poniéndose de pie- es mejor que no lo sepan, sólo cuídense de no morir. -caminó hasta Traize- eres el siguiente, me queda poca fuerza -colocó su mano en la cabeza miel absorbiendo su energía-

- Y algo más -continuó- quiero que se mantengan alejados de Harpagón... quiero que se cierren como grupo y no acepten a nadie mas que no sea elegido.

- ¿Por qué? -preguntó el rubio de ojos aqua-

- Por que Harpagón estoy segura que atacará desde el punto más débil de todos ustedes, y eso no les conviene, porque si daña ese punto débil entonces no ganaran.

- Entonces no aceptaremos a nadie más en el grupo -concluyó Zechs-

- y Shinigami, la vida de todos está en tus manos, creo que es más que obvio el porqué. -lo miró con el ceño fruncido-

- Claro, lo sé bien -asintió con una sonrisa arrogante-

De repente el trenzado cayó de rodillas al suelo mientras su transformación se desvanecía y volvía casi inmediatamente, Midori también sufrió un leve bajo y se mareó siendo sostenida por su hijo hasta que de pronto la energía comenzó a variar dentro del cuerpo de Shinigami, ambas personas venidas del otro mundo comenzaron a respirar agitadas.

- ¿Qué paso? -preguntó Heero sosteniendo a su madre-

- Son ellos... se enojaron... -susurró la mujer agitada-

- ¿Ellos? -cuestiono Joseph-

- Los Shinigami's... -contestó el trenzado-... ellos están... malditos demonios... -se agarró el pecho fuertemente-

- Déjalos Shini, mejor me voy -pidió al ver el desgaste de energía que hacia-

- No, aún no hemos terminado de hablar, aún no es momento -tosió- aún no te irás.

- Pero... -intento cuestionar la mujer-

- ¡Cierra la boca Midori-san, te digo que aún no te iras, todavía tienes cuentas pendientes con Heero! -ordenó cerrando los ojos y concentrando su magia absorbiendo otro poco de los demás para mantenerse-

Absolutamente todos comprendieron a lo que se refería el trenzado y no pudieron cuestionar nada, comprendían que tanto madre como hijo debían necesitar tiempo para charlar solos y aclarar las cosas que había entre ambos, por eso ellos también concentraron su magia para poder brindársela a Shinigami y así mantener el enlace con el otro mundo entre tanto el Dios de la Muerte hacia esfuerzos gigantescos por no perder todo aquello.

La magia estaba escapándosele de las manos, sentía que lo que le brindaban no era suficiente pero no podía exigirles más, sentía como su mente comenzaba a confundirse debido al Limbo y los Shinigami's pero intentó ser fuerte y continuar, él era El Dios de la Muerte, nadie debía ni podía ganarle... nadie era superior ¡¡Él era el mejor de todos!...

Heero estuvo a punto de ponerse de pie para decirle que dejara eso, que no importaban las cosas que quería decirle a su madre... que más le valía el cuerpo de Duo, que más le importaba él que su madre... lastimosamente era así, Midori ya estaba muerta y no podía hacer nada para revivirla, por ello quería conservar lo que tenía y ese era a él ya fuera Duo o Shinigami, ambos eran lo mismo, a ambos los adoraba tremendamente a pesar de que con uno se llevara siempre la contra; pero no pudo ni acercarse siquiera que una columna de luz verde envolvió por completo el cuerpo del trenzado haciendo que la luz destellara en la casa. La magia que se desprendía desde el portal interdimensional era tremenda, muy fuerte y tanto que quizás no habría modo de combatirla.

Nadie dijo una palabra, todos intentaban mirar a cualquier lado salvo aquella columna de luz que cegaba a cualquiera con el fuerte brillo pero al mismo tiempo deseaban observar como se desencadenaban las cosas, todo sucedía muy rápido y no lograban comprender nada... aquello parecía un sueño, o una pesadilla. De repente las luces comenzaron a mostrar como si figuras o cuerpos se estuvieran moviendo dentro de aquella columna en la que estaba encerrado Shinigami, pero no podían divisar nada más que sus contornos deformados, eran como personas moviéndose continua y rápidamente entorno al trenzado de quien no tenían ni pista hasta que Quatre logró sentir sus sentimientos, logró percibir una fuerte tristeza, susto, depresión, angustia, confusión dentro del alma de su amigo e instintivamente miró al príncipe mientras el dolor en su pecho aumentaba indicándole que la tristeza del oji-violeta crecía y se vio obligado a sostenerse de Trowa para no caer; el oji-cobalto entendió el mensaje y dejando a su madre al cuidado de Zechs y Joseph concentró lo que le quedaba de magia para intentar disolver aquella columna de luz, pero luego recordó que si hacia eso quizás el cuerpo de su koi desapareciese y quedara entre ambos mundos... se vio obligado a desistir y quedarse sin hacer nada, que frustrante...

Duo estaba asustado, ahí adentro frente a él solo veía oscuridad y más oscuridad, silencio y más silencio, no había a nada a lo cual aferrarse ni nadie al cual pedirle ayuda, hasta que sintió una presencia y miró en todas direcciones para encontrarla pero frente a él apareció el cuerpo de una mujer de estatura promedio, cabello castaño claro y ojos violáceos como los de él, pero no era una persona cualquiera, no era una mujer cualquiera... ¡¡Era su madre!; atrás de ella un hombre, de cabello castaño algo más oscuro y ojos azules, apareció con el rostro serio, era alto, bastante alto y corpulento... no lo reconoció en una primer instancia, pero luego algo le llamó la atención y era que sus facciones eran muy parecidas a las de... Hilde... ¡Imposible ese hombre era su padre, ¡¿Pero como, ¿¡No se suponía que estaban muertos, ¿¡Acaso de nuevo venían a acecharle?. A una distancia de ellos apareció una mujer de bucles rubios y ojos negros, ella estaba vestida de negro como monja... un escalofrío recorrió la espalda del joven pelilargo al reconocerla, esa mujer era la que le cuido durante niño, la cual murió en un incendio dentro del orfanato, la hermana Helen. Al lado de ella y con una sonrisa apareció un hombre bastante anciano por sus arrugas sosteniendo un librito pequeño, sus ropas eran de negro y su mirada muy dulce... él era... su tío, el tío Maxwell, el tío que había cuidado de él sin saber que eran parientes, el tío que años después murió en el mismo incendio que Helen... el tío que tanto le quiso y le hizo sentir querido en ese espantoso orfanato.

Todo era un nudo de sentimientos, desde alegría por verlos hasta tristeza por recordarlos, no quería tener que sufrir esas pesadillas de nuevo... ahora estaba bien, ahora tenía a Heero, ahora tenía a sus amigos, ahora tenía una familia, no quería tener que volver a sufrir por su pasa ¡¡no era su culpa lo que sus padres hubieran hecho!... Pero sin embargo ahí estaban, todo a su alrededor comenzaba a dar vueltas en círculos mientras los cuerpos de esas personas que alguna vez amo comenzaban a desgarrarse aterradoramente hasta convertirse en demonios del bajo mundo, esas cosas horribles con cuernos, comnillos, piel marrón oscura y grasienta, ojos grandes y negros y dientes rojos como la sangre; esos seres eran repugnantes y lo peor era que se acercaban rápidamente mientras que él a su vez intentaba alejarse pero parecía que la distancia nunca crecía sino que se achicaba por más que corriera en otra dirección para que no lo tocasen. Grito y grito pidiendo ayuda pero no había caso, nadie le oía, estaba desesperado, necesitaba salir de allí como fuese ¡¡QUERÍA VOLVER A SU CASA, CON SU HEERO, CON SU HIJO, CON SUS AMIGOS!...

De pronto una luz blanquecina cubrió el cuerpo de Midori mientras la columna de luz verde desaparecía por completo mostrando así al trenzado con el cabello suelto ya de su color natura únicamente de pie con los ojos cerrados y un semblante relajado a pesar de las lágrimas que recorrían sus mejillas. El chico estoico no lo dudó sabiendo que su madre estaría bien con esos otros así que se acercó rápidamente al igual que Quatre junto a Duo quien al tenerlos cerca se desplomó inconsciente en los brazos de su pareja sin siquiera abrir los ojos, el oji-cobalto lo abrazo fuerte sosteniéndolo mientras se arrodillaba para poder revisarlo con el rubio pero notó que algo no andaba bien, la piel del trenzado estaba helada... muy helada.

-... No puede ser... -susurró tocándole el cuello y buscando el pulso sin encontrarlo- Quatre, Quatre, dime que... -llamó desesperándose-

- Por dios -buscó los latidos con su magia- ¡Heero recuéstalo en el sillón, no puede haberle pasado algo! ¡¡nadie intervino! -habló exaltado-

- ¿Qué le paso? -preguntó Midori-

- ¿Qué tiene mi hermano? -cuestiono acongojada Hilde-

Los demás continuaron haciendo preguntas pero Heero no escuchó ni respondió ninguna, estaba demasiado asustado por Duo, no podía estar pasando esto... simplemente era inentendible, inexplicable, irracional... pero ahora lo importante era asegurarse que su Duo estuviera bien, tenía que estar bien, se prometieron estar juntos siempre... no podía dejarlo, no debía, no tenía... ¡¡Tenía que estar a su lado!. Quatre al ver que era el único capaz de arreglar esto intento buscar algún signo de daño ya sea mental como físico o astral pero todo estaba tranquilo, como inexistente... como si Shinigami o Duo Maxwell jamás hubieran existido, esto no era posible, las cosas no tenían que terminar así... ¡¡DUO NO PODIA HABER MUERTO!...

Los minutos pasaron y el rubio no se rindió, continuó intentando buscar una brecha que le indicara la vida de su amigo trenzado sin lograr conseguir nada, ahora el príncipe estaba recargado hacia delante en el respaldar del sillón sobre sus codos mirando como perdido el rostro de su novio, prometido y amante como esperando verle reaccionar, Hilde lloraba desconsoladamente siendo consolada por Lidia entre tanto los demás mantenían silencio comprendiendo lo que había sucedido, pero Midori estaba atenta a la situación buscando entre sus conocimientos una explicación para todo esto, hasta que la encontró.

-... déjalo Quatre... -pidió en un murmullo cerrando los ojos para que nadie viera su dolor-

- ¡¡Pero Heero y si realmente...! -no pudo pronunciarlo, la sola palabra le daba pavor- ¡¡Si Duo realmente esta... esta así, yo tengo que hacer algo tiene que haber algún modo de salvarle! ¡¿O ya te rendiste a perderlo!

- ¡Claro que no! -respondió cerrando mas fuerte los ojos- No lo hagas más difícil, dejémoslo así ahora.

- ¡¡PERO HEERO...! -intentó protestar el rubio- ¡¡NO PUEDO DEJAR QUE DUO MUERA SIN QUE YO HALLA INTENTADO ALGO! ¡¡NO PUEDO ES MI AMIGO, TU PROMETIDO, EL PADRE DE TSUME, EL HERMANO DE HILDE!

- ¡¡CALLATE! -estalló mirándolo con los ojos aguosos- ¡¡Y dime que vas a lograr, esto no es una enfermedad o herida, esto es magia, no lo vas a salvar con magia sinner! ¿¡Por que no me dejas a mi buscar el modo de hacer algo? ¡¡SE SUPONE QUE DUO ES MI RESPONSABILIDAD QUATRE! -levantó la voz irguiéndose y apretando sus puños-

- Tu tampoco podrás sacarlo de ese estado -comentó Midori suave y angustiadamente mientras Tsume comenzaba a llorar-... Esto sucedió por su culpa, fue muy débil, Shinigami no fue capas de proteger su mente, los demonios fueron mas vivos que él y tocaron su punto débil... Duo no resistió y su vida fue intercambiada por la mía.

Un silencio amargo y tenso recorrió la sala y la mente de los ocupantes quienes terminaban de asumir las noticias lentamente, pero el llanto de Tsume no cesaba así que su padre caminó lentamente y lo tomó en brazos dejando a Hilde libre del trabajo; El bebé se medio calmó rápidamente una vez acomodado entre el calor de los brazos pertenecientes a su padre pero aún así continuó algo inquieto y lloriqueando por lo que Heero únicamente pudo soltar un suspiro cerrando los ojos, sentía una profunda pesadez en su pecho pero no la iba a dejar ver ahí frente a todos, iba a ser fuerte, las cosas no podían terminar así, Duo y él habían prometido seguir juntos todas sus vidas, tenían muchos planes... no podía tirarlos abajo ahora, menos ahora que faltaba tan poco para el casamiento, menos ahora que tenían a Tsume para criarle...

- Arreglemos esto -ordenó en tono serio caminando hasta el carrito de su hijo y dejándolo allí-

- ¿Arreglar que? -preguntó Joseph sin comprender-

- La sala, yo me encargo de lo demás -aclaró mirando de frente a los demás-

- Ya te dije que no lograras hacer mucho... -repitió la mujer dolida- Heero yo te entiendo pero en tus condiciones no podrás, el único que puede seria Shinigami pero... no tengo idea de cómo contactarlo.

- Duo ya no esta con vida ¿Cierto? -pronuncio lo más fríamente que pudo- yo puedo establecer un hilo mental hasta los principios del Limbo, quizás sea algo.

- ¿Crees poder? Tu magia no es mucha luego de la invocación -habló Traize poniéndose de pie-

- Yo puedo reponer sus energías -se ofreció Quatre-

- Trowa llévalo a mi habitación -señaló con la mirada a su novio- Quatre vamos a mi despacho, Hilde lávate la cara y se positiva, luego ayuda a Lidia, Relena y Joseph a correr los muebles de nuevo.

- ¿Y nosotros? -cuestiono Zechs-

- Recobren energías y busquen información -respondió- ¿Madre... podrías cuidarlo?... -preguntó algo temeroso mirando a su progenitora-

- Claro -asintió sonriendo- me va a encantar, cualquier cosa avísanos, suerte -levantó el pulgar en simbolización-

Con todo arreglado cada cual se puso a hacer lo indicado, cada uno en silencio y angustiado por los acontecimientos menos la mujer... ¿Revivida?... si, prácticamente era una revivida; Ella estaba sonriente, confiaba en Heero y sabía que algo se le ocurriría, su niño era listo eso lo tenía seguro, además estaba fascinada con su nieto, era una belleza, tan chiquito y adorable... le recordaba mucho al mismo Heero de bebé, siempre tranquilo y vivaz.

En el despacho del príncipe ambos adolescentes buscaban información en libros de apuntes y mágicos, necesitaban buscar un modo de mantener aunque sea a Duo entre ambos mundos, si llegaba a ir al Limbo entonces pasaría directo al otro mundo y eso no era positivo, el rubio estaba preocupadísimo en especial porque sentía como su mejor amigo se rompía por dentro, era increíble lo bien que lo ocultaba... ni una sola muestra de dolor, ni una sola muestra de angustia, simplemente frialdad y seriedad aunque su corazón se estaba desmoronando y ya casi no quedaba nada de él; Por otra parte el oji-cobalto se sentía destruido, él amaba a su madre pero sabía que ella estaba muerta, siempre lo estuvo y estaba acostumbrado a no tenerla consigo por más que la extrañase... pero no estaba acostumbrado a estar lejos de su Duo, no quería tenerlo lejos, necesitaba a su trenzado ocurrente y divertido a su lado para toda la vida... moría de ganas por llorar, pero no lo haría, no lloraría ahora, tenía que buscar la solución rápido en debe de perderse en la depresión, Duo volvería a su lado y volvería a pelear con Shinigami como antes, volverían a enojarse y volverían a pegarse con lo primero que encontraran como esa mañana que en debe de despertar su Duo despertó el Dios de la Muerte, se enojó tanto que terminaron haciendo guerra de almohadones... a pesar de todo, lo había disfrutado mucho.

Las horas pasaron y aún no tenían nada, ya eran las nueve de la noche y aún no encontraban ningún dato que les ayudase; Hilde estaba haciendo la cena mientras charlaba con Joseph, Trowa y Relena entre tanto Zechs y Milliardo ayudaban a Quatre y a Heero con la investigación, las otras dos mujeres estaban en la sala sentadas y sin decir nada, una de ellas dándole la leche al bebé después de bañarlo y la otra simplemente tensa ya que a su lado se encontraba la primer esposa de su marido.

- No te preocupes -rompió el hielo Midori- yo lo odio, no tienes que cuidarte de lo que dices... estoy al tanto de todo.

- Perdóname... no eh sabido cuidar muy bien de tu hijo. -se disculpó mirando al suelo- ni siquiera sé cuidar bien de mi hija.

- Eso ya está hecho, sólo no vuelvas a cometer el mismo error... aún puedes ser feliz -sonrió poniéndose de pie- iré a ver a Heero, ya deben tener avances.

Lidia observó como aquella mujer se alejaba por el pasillo de la casa, no podía evitar sentirse confundida pero en el fondo admiraba a aquella persona, quizás comprendía porque Heero jamás dejo de pensar en ella.

Cuando Midori llego hasta la puerta del despacho entró sin tocar la puerta y la mirada de todos los hombres se centraron en ella pero tres de ellos volvieron a los libros y sólo uno le sonrió dulcemente.

- ¿Sucede algo Midori? -preguntó Quatre amablemente-

- Creo que es mejor que descansen, aunque sea quince minutos, pronto estará la cena. -informó con un tono de hablar muy suave poniendo a Tsume con la cabeza en su hombro para que eructase-

- Entiendo pero dudo que todos estos hombres se muevan de aquí, recuerde que todos estamos muy preocupados -volvió su vista a los libros-

- Dije que es mejor que vallan a descansar, ahora -en tono amenazante-

Traize y Zechs reconocieron ese tono de voz, era el que usaba cuando no admitía un no por respuesta y si se lo dabas era capas de clavarte en la pared con una estaca de hielo, así que obedecieron sin ninguna palabra y salieron del despacho ante la mirada sorprendida de Quatre, algo le indicó que también debería irse si quería preservar su vida así que acató la orden de la mujer poniéndose de pie y encaminándose a la puerta en silencio; Heero sólo lo miró de reojo mientras se alejaba y volvió al libro, poco le importaba todo lo que estuviera excluido de su tema principal, 'DUO'

- Hijo deberías descansar -sugirió sentándose a su lado aún con el niño en la misma posición, pero nadie le respondió- Heero no me ignores, -advirtió en tono amenazante, pero nadie le hizo caso- ¡No me ignores niño mal criado! -le pegó con la mano en la cabeza-

- ¡Oye! -exclamó sobándose la cabeza- Tienes mano pesada, mide la fuerza.

- Entonces aprende a hacer caso a tu madre cuando te dice algo -refutó entregándole al bebé y quitándole de las manos los libros-

- No me hace gracia -susurró en tono frío mirando a su madre de igual modo-

- A mí tampoco -sonrió- vamos Hee-chan debes de relajarte un poco, comprendo tu situación pero no te descuides tampoco, tienes que...

- No me vuelvas a llamar así -cerró los ojos recargándose en el sillón-

- No seas arisco neko, -lo abrazó recostándolo de espaldas en su pecho- ya verás que todo estará bien, Duo estará bien. -le acarició la cabeza-

- ... Suéltame... -pidió confundido e intentando enderezarse-

- ¿Por qué? -preguntó mirándolo dulcemente- ¿Por qué no quieres que te abrace?

- ¿No es obvio?... -sarcástico- No es el momento para esto, no puedo sentirme feliz a pesar de tenerte si sé que es a expensas de la vida de Duo, si lo tuviera a él también justo ahora entonces todo seria distinto. -jugó con las manitos de su hijo que comenzaba con sus gorjeos-

-... ¿Sabes algo?... -le miró nostálgica pero con una sonrisa amarga- Tsume se parece mucho a ti cuando eras bebé, siempre estabas tranquilito pero a la vez despedías mucha alegría y vida -estiró su mano hasta tocarle los cabellos a su hijo-... es increíble como has crecido, te ves tan bien -sonrió divertida- ahora comprendo como has hecho para que Shinigami caiga en ti, si yo tuviera la edad de Duo también te querría para mi -bromeó-

- ... -guardó silencio, no por haber oído su nombre... sino porque la ocurrencia de su madre le recordó mucho al día de ayer cuando hablaron sobre las fans-

- Heero -llamó haciéndole girar- se vienen tiempos difíciles para todos, por nada en el mundo desconfíes de tus amigos, no desconfíes de Duo en especial... y nunca lo descuides, porque a la mínima brecha que dejes posiblemente lo pierdas, el peligro no ah pasado por más que él te ame.

- Tu y Shinigami nos ocultan muchas cosas -aseveró pensando en las palabras de su madre-

- Si, pero a su debido tiempo lo sabrán todo, sólo confíen mutuamente y nada malo sucederá -sonrió triste acariciándole la mejilla-... perdóname por no estar contigo, si yo hubiera ido al entrenamiento con Traize y Zechs ese día entonces aún estaríamos juntos mi pequeño... -se lamentó comenzando a llorar silenciosamente-

- Mamá... -susurró tragando saliva-

- Ya sé, no tiene caso, lo hecho, hecho está y no hay vuelta atrás... -cerró los ojos aún acariciándole-... pero lo único que quiero que sepas, es que hagas lo que hagas yo siempre estaré ahí secundándote, siempre lo eh estado... yo también sé que hay cosas de tu vida que no comprendes... pero lo harás, te aseguro que lo entenderás, se fuerte como hasta ahora, se valiente y positivo como hasta ahora, nunca olvides tus metas, tus principios y tus sentimientos que son lo mas importante en todo ser humano... -las lágrimas continuaron cayendo, ahora siendo imitada por su hijo-... no quiero asustarte, pero vive cada día como el último de tu vida... Heero mi amor, falta muy poco tiempo para el final... -abrió los ojos mientras su cuerpo era cubierto de luz- y cuando ese día llegue algo terrible pasara, él lo decidió así, es lo mejor, nunca olvides que tu eres mi pequeño rayito de luz y no te quiero perder ¿Si? -sonrió forzosamente-... se fuerte mi niño, de ahora en más no olvides que tienes a quien cuidar, alguien depende mucho de ti... continua adelante por él, pase lo que pase.

- ... No entiendo... ¿Quién decidió que? -cuestionó con la voz quebrada-

- No puedo decirte -sonrió un poco más- cuando llegue el momento lo sabrás mi pequeño... -su cuerpo comenzó a desvanecerse-

- Mamá... -susurró dejando caer las lágrimas y abrazándola con un brazo debido a que aún tenía a Tsume-... te quiero mucho...

-... Yo también mi tesoro...

La luz inundó la habitación por unos cuantos minutos en un despliegue de magia y cuando todo volvió a la normalidad nuevamente dejó a su hijo en el sofá más delante de sí para poder llorar abiertamente, le dolía el pecho increíblemente, no podía aguantar ese peso en su corazón, sintió una leve presencia cerca de él y se secó los ojos con la manga de la camisa para luego levantarla vista nublada pero sólo logró ver un brillo que le produjo dolor de cabeza debido a las lágrimas; luego la presencia se consolidó pero no logró abrir los ojos por el dolor de cabeza y las lágrimas que luchaban por continuar cayendo, aquella persona se arrodilló a su lado y sintió una mano en su pierna como apoyándose, entonces lucho contra el dolor de cabeza para poder ver.

-... Heero... -susurró acongojado-

El susodicho al reconocer la voz simplemente le abrazó con fuerza arrodillándose a su lado para estar más cómodo y desahogándose abiertamente, no entendía nada de lo que había sucedido ni quería que se lo explicaran, solo quería llorar, abrazarlo, besarlo, tenerlo, disfrutarlo, saber que estaba ahí. Duo le correspondió el abrazo sin comprender mucho de lo que sucedía, pero sólo sabía que su príncipe estaba llorando y eso tenía que ser por algo fuerte ya que Heero no lloraba por cualquier cosa; lo abrazó bien fuerte mientras el oji-cobalto hundía más y más el rostro en el cuello de su novio sin ocultar para nada sus sollozos.

La puerta del despacho se abrió y el trenzado giró su vista automáticamente chocándola con la aqua sorprendida de Quatre que luego le sonrió, con la mirada comprendieron todo y volvió a cerrar la puerta para darles privacidad; Se había sentido un despliegue gigante de magia y luego de eso como el corazón de Heero se destruía más de lo que ya estaba, entonces todos se asustaron y corrieron al despacho... pero ahora entendían todo perfectamente; aunque ellos no sabían bien del todo lo que sucedió, sólo sacaron conclusiones tras verlo al príncipe llorando sin restricción entre los brazos de su novio, ambos parecían estar bien.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

'Every night, in my dreams,
I see you, I feel you.
That is how I know you go on.
Far, across the distance
And spaces between us,
You have come to show you go on.

Near, far, wherever you are,
I believe that the heart does go on.
Once more, you opened the door.
And you're here in my heart.
And my heart will go on and on.

Love can touch us one time,
And last for a lifetime.
And never let go till we're gone.
Love was when I loved you,
One true time to hold on to.
In my life, we'll always go on.

Near, far, wherever you are,
I believe that the heart does go on.
Once more, you opened the door.
And you're here in my heart.
And my heart will go on and on.

You're here, there's nothing I fear.
And I know that my heart will go on.
We'll stay, forever this way.
You are safe in my heart.
And my heart will go on and on.'

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

N/A: COMO LO PROMETI! LO TERMINEEEEEEEEEE! NO SABEN ME COSTO HORRORES, EN EL SIGUIENTE CAP... LAS QUE ODIAN A TRAIZE Y WUFEI NO LEAN SII? HABRA UN LEMON DE ELLOS, CREO ASÍ QUE SI NO LES GUSTA LO SIENTO, PERO NO SE CONFÍEN, ESO NO QUIERE DECIR QUE LO VALLA A DEJAR CON ÉL O SOLO NECESITO QUE WUFEI SE ACUESTE CON TRAIZE XDD YA VERAN PORQUE!

BUENO ESPERO LES HALLA GUSTADO ESTE CAP TUVIERON LA OPORTUNIDAD DE CONOCER A MIDORI! ELLA CONTINUARA APARECIENDO, LES AVISO, ES QUE SU PRECENSIA ES IMPORTANTE...

EN CUANTO AL ELEGIDO, ESO SE SOLUCIONA MAS ADELANTE, EL ALTERCADO DE LA MUERTE DE DUO NO DEJO TIEMPO PARA MOSTRARLES QUIEN SERA LE REEMPLAZO DE JOSEPH PERO SI FUERON OBSERVADORAS SE HABRAN DADO CUENTA DEL UNICO NORMAL QUE ESTABA EN EL CIRCULO DE MAGIA NO? JEJE...

PRONTO APARECERA ALGUIEN MAS CON PODERES, SERAN DOS, UNO DE ELLOS BUENO... Y EL OTRO MALO... HABRAN NUEVOS PERSONAJES NUEVAMENTE YA QUE ASÍ LO REQUIERE LA SITUACIÓN, Y SUBIRE UNA FOTO DE HARPAGON DENTRO DE UN TIEMPO CUANDO EL FANFINC LO DESCRIBA! YA VERAN LO CHULO QUE ES! -BABAS- XDDD

BUENO DEJEN COMENTARIOS, YO ME VOY! BESOS! GRACIAS A TODOS LOS QUE LEYERON Y ME AMENAZARON SI NO ACTUALIZABA! BESOS Y MIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIL GRACIAS!

Ryoko Yuy