Amigos míos:
Aquí les traígo el nuevo capítulo de esta historia, espero sea de su agrado, la verdad que este me costó un poco más de trabajo que otros capítulos que he escrito con anterioridad, dado que he tenido que trabajar mucho con la personalidad de..., bueno mejor no les doy más detalles, pero me gustaría saber que opinan ustedes de los eventos de este capítulo en especial de la interacción entre el personaje central del mismo y los personajes creados por Kishimoto-dono.
Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, yo sólo los estoy tomando prestados para brindarles una bonita historia alternativa no relacionada con la trama del manga o el ánime.
Sentimientos
Al día siguiente Naruto se encontraba descansando en la sala de su casa cuando Natsuki llegó en compañía de Naoko.
- Otou-san quiero pedirte un favor. – dijo la castaña.
- ¿De qué se trata hija?
- Quiero pedirte que entrenes a Naoko.
- Lo haría con gusto pero no creo que este yeso me lo permita.
- Naruto-sama entiendo que necesita descansar pero la verdad es que me gustaría mucho aprender la técnica de bloqueo de chakra.
- Ya veo, si es así, entonces creo que sí puedo ayudarte, pero quiero que los tres entrenen conmigo. – dijo el jinchuriki, tomando por sorpresa a Naoko y Natsuki.
- ¿Los tres? ¿Eso quiere decir que Itachi-kun y yo también podemos participar en el entrenamiento? – pregunto Natsuki emocionada.
- Claro que sí hija.
- ¿Cuándo podemos empezar Naruto-sensei? – pregunto la Uchiha
- Esta misma tarde si todos tienen tiempo. – respondió el rubio con una sonrisa.
Mientras Naoko iba en busca de su hermano dos pares de ojos curiosos la observaban de cerca esperando el momento exacto para actuar.
- Deberíamos actuar ya
- No, debemos esperar la orden de Ryukk además está el problema de esos tres curiosos que vigilan la casa del jinchuriki.
- Maldito Naraku, seguro que el Uchiha ya le saco todo lo que sabe sobre nosotros.
- Tranquilo, tarde o temprano nos iban a descubrir, si no era el Uchiha iba a ser Orochimaru o ¿Acaso te has olvidado de los espías que se enfrentaron a Koga?
- Muy cierto Tatsumi.
No muy lejos de allí dos shinobis de raíz vigilaban la casa de Naruto.
Aquella tarde mientras Hinata cocinaba, Naruto se reunió con su hija y los hermanos Uchiha en el patio de su casa para su primera lección sobre el uso de la energía espiritual.
- Muy bien chicos ¿Quién de ustedes puede decirme qué es el chakra y de qué se compone? – inquirió Naruto.
- El chakra es la energía vital que los ninjas usan para poder crear sus jutsus y se compone tanto de energía física como de energía espiritual. – respondió Natsuki.
- Muy bien hija. Ahora díganme ¿Qué creen que pasaría si uno de los elementos que compone el chakra se desvaneciera?
- Supongo que la energía vital del ninja quedaría desequilibrada y no podría manejar su chakra. – respondió la castaña.
- Interesante respuesta, pero es incorrecta. Naoko ¿Qué opinas tú? – dijo el rubio con una sonrisa al tiempo que acariciaba la cabeza de su hija con mucho cariño.
- Yo creo que si alguno de los elementos faltase, el ninja no podría generar chakra pues tanto la energía espiritual como la física por si solas son incapaces de convertirse en chakra. – dijo la joven Uchiha algo dubitativa.
- Eso es correcto, incluso en el senjutsu se requiere la combinación tanto de la energía física como la espiritual con la energía natural y si alguno de esos elementos faltase no se podría crear el flujo de chakra necesario para hacer un jutsu. Ahora Itachi, dime ¿Qué función tienen los sellos de mano en la elaboración del jutsu?
- Los sellos de mano nos sirven para modelar el flujo de chakra y así crear el jutsu empleando sólo el chakra necesario para la existencia del mismo. – respondió con seguridad el joven Uchiha.
- Muy bien, ahora con estos conceptos claros creo que podemos empezar, lo primero que tienen que saber es que mi técnica de bloqueo no consiste en bloquear el flujo de chakra como lo haría el juken de los Hyuga, sino más bien impedir la generación del mismo a través de la manipulación de la energía espiritual de mis adversarios, pero antes de poder manipular la energía espiritual de otras personas, primero deben aprender a manipular la propia y eso se logra sólo a través de la meditación, a mí me tomo casi tres año aprender a manipular mi propia energía espiritual y otros dos el manipular la energía de otras personas, así que no se desanimen si no lo logran a la primera. Ahora todos siéntense en posición de loto y pongan su mente en blanco, vamos a empezar con meditación básica. – dijo el rubio mientras empezaba a mostrar a sus nuevos alumnos las bases del manejo de la energía espiritual. (Nota del autor: Recuerden que nuestro protagonista se desapareció por diez años y es recién a partir de su reaparición que puede hacer todo lo que sucede en el capítulo tres de este fic.)
Durante las siguientes tres semanas todo estuvo en calma en Konoha y los chicos parecían progresar muy bien con su entrenamiento, casi tan bien como el brazo del propio Naruto, el mismo que ya había sanado casi por completo gracias a los cuidados de Hinata y Tsunade quien semanalmente recargaba el chakra curativo de los sellos del yeso.
- Hoy le quitan el yeso a tu padre ¿Verdad Natsuki-chan? – pregunto Itachi mientras jugaba con un shuriken entre sus dedos.
- Quizás, todo depende de lo que diga Tsunade-sama.
- Natsuki ¿Crees que después de que se incorpore al servicio activo pueda seguir entrenándonos? – preguntó Naoko
- No lo sé, pero creo que sí. – respondió la castaña con una sonrisa.
- Por cierto – dijo Itachi- ¿No han notado que últimamente no nos han asignado ninguna misión?
- La verdad es que no me había dado cuenta, pero me alegro que así sea, pues nos ha dado tiempo extra para entrenar con mi padre y pasar más tiempo juntos. – respondió Natsuki abrazando a Itachi.
- Creo que mejor los dejo solos, yo aquí salgo sobrando. – dijo Naoko mientras se ponía de pie.
- Espera Naoko-chan no te vayas. - dijo la castaña.
- Tranquila, no estoy molesta, sólo que no me siento cómoda cuando ustedes se ponen tan melosos. – dijo la Hyuga antes de desaparecer usando el Hiraishin no jutsu.
- ¿A dónde crees que haya ido? – preguntó Natsuki
- Ni idea, pero es mejor dejarla sola cuando está de ese humor. - respondió el Uchiha.
- Si tú lo dices.
Mientras tanto, al otro extremo de la villa Naoko empezó a arrojar guijarros al lago haciéndolos rebotar en la superficie del mismo hasta seis veces.
- Eres buena. - dijo una voz familiar para la pequeña Uchiha.
- ¿Qué haces aquí oka-san?
- Sólo salí a dar una vuelta, necesitaba aire fresco.
- Ya veo. – respondió la joven con un tono monocorde muy similar al de su padre.
- ¿Quieres decirme que te pasa? – pregunto Sakura con una sonrisa.
- ¿Cómo sabes que me ocurre algo?
- Soy tu madre, te conozco mejor que nadie.
- No es nada grave, sólo es que me molesta un poco cuando Itachi y Natsuki se ponen muy melosos. – dijo Naoko antes de arrojar otro guijarro al lago.
- ¿Celos? Me parece muy poco propio de ti hija. – dijo Sakura confundida.
- No son celos madre es sólo que no tolero a las personas tan efusivas. – respondió Naoko cruzándose de brazos
- Ya veo. – dijo Sakura con un sonrisa.
- ¿Dije algo gracioso? – pregunto la joven Uchiha algo indignada por la actitud de su madre.
- Para nada hija, es sólo que a veces me recuerdas mucho a tu padre. – respondió la peli rosa mientras se sentaba en el pasto, haciéndole señas para que se siente a su lado.
- No te entiendo madre. – dijo Naoko mientras tomaba asiento al lado de su madre.
- Como ya sabes, en mi juventud, Naruto, tu padre y yo fuimos un equipo bajo las órdenes de Kakashi sensei, luego tu padre dejó la villa y el resto es historia antigua.
- Lo sé pero ¿Qué tiene que ver esto con mi hermano y Natsuki? – preguntó Naoko bastante intrigada, sabiendo de antemano que su madre no suele irse por las ramas en ninguna conversación.
- A eso voy hija, yo siempre estuve enamorada de tu padre, pero de niña yo era muy infantil y hasta algo acosadora y tu padre, por otro lado, era un chico rudo a quien no le interesaba nada excepto vengarse de tu tío Itachi y eso lo convirtió en una persona fría y distante, lo que a su vez lo llevo a tomar malas decisiones. No quiero decir que tu vayas a cometer los mismos errores que tu padre, pero a veces me preocupa un poco que seas tan fría como él. – dijo Sakura abrazándola
- Madre yo no soy una persona fría, sólo que no soy efusiva. –se defendió Naoko.
- En ocasiones lo eres y eso me preocupa porque te amo muchísimo, me gustaría que te dejarás llevar un poco más por tus emociones de vez en cuando y que aprendieras a apreciar la belleza del amor. – dijo Sakura con una sonrisa.
- Pero ¿Acaso las emociones no son algo malo para un shinobi? – preguntó la joven algo intrigada.
- Lo son sólo si no sabes manejarlas y manejarlas no quiere decir suprimirlas, si no aprender a aceptarlas, disfrutarlas y mantenerlas bajo control en situaciones de riesgo, pues sin emociones no seríamos humanos sino simples máquinas, piénsalo. – dijo Sakura antes de darle un pequeño beso.
- Está bien madre, lo voy a pensar. – dijo la joven Uchiha abrazando fuertemente a su madre.
- Esa es mi niña. Ahora si me disculpas debo regresar al hospital, pues creo que ya me ausente demasiado tiempo. – dijo Sakura con una sonrisa.
Mientras veía a su madre alejarse lentamente, la joven Uchiha tomo una piedra del suelo para luego lanzarla sobre la superficie del lago, al tiempo que reflexionaba sobre las palabras de su madre.
No muy lejos de allí Naruto intentaba convencer a Tsunade para que le retirar el yeso, sin embargo la Hokage se mantenía firme en su decisión de dejarle el yeso una semana más, puesto que su hueso aún no se encontraba totalmente curado.
- Vamos oba-chan, ya me siento como nuevo, no tiene sentido que permanezca con este yeso una semana más, ya quiero volver a la acción-datebayo. – dijo el rubio haciendo un puchero.
- De ninguna manera, el daño en tus huesos es bastante serio y aunque estás mucho mejor no es buena idea correr riesgos con tu recuperación, así que olvídalo Naruto, no voy a ceder así que mejor te comportas como alguien de tu edad o la primera misión que te asignaré será en preescolar. – respondió la Hokage bastante seria.
- Está bien. – respondió el rubio resignado.
- Muy bien ahora ve con Shizune para que refuerce los sellos.
- Como ordene Hokage-sama.
Finalmente, tras cuarenta y cinco minutos de terapia con Shizune, el rubio se puso en marcha hacia su casa mientras Naoko daba un pequeño paseo por los alrededores de la villa.
Mientras caminaba, Naoko reflexionaba sobre las palabras de su madre cuando de pronto el silencio del bosque llamó su atención, por lo que decidió subirse a la copa de un árbol para intentar sorprender al culpable de aquel silencio.
Algunos minutos más tarde, Naoko llegó a un pequeño claro en donde Yami se encontraba meditando en compañía de Hanabi.
- Sal de allí o te arrepentirás. – dijo de pronto Yami mientras la oscuridad se hacía presente a su alrededor.
- Espere por favor Namikaze-san, soy yo Uchiha Naoko. – dijo la joven mientras hacía acto de presencia.
- No es correcto espiar a la gente mocosa. – respondió Yami en tono hosco.
- Lo siento, no fue mi intención.
- Tranquilo Yami, ya se disculpó, además no creo que supiera que estábamos aquí. – dijo Hanabi en tono conciliador.
- En realidad me percaté de que el bosque estaba en completo silencio, por lo que supuse que había alguien cerca y decidí investigar de quién se trataba. – respondió Naoko con calma.
- Ya veo. – respondió Yami bastante más tranquilo.
- Namikaze-san, Hyuga-san ¿Puedo hacerles una pregunta?
- No veo porqué no. – respondió Hanabi por ambos.
- ¿Qué piensan ustedes de los sentimientos? ¿Son una fortaleza o una debilidad para los shinobis? – dijo Naoko tomando por sorpresa a Hanabi y Yami.
- ¿Perdón? – inquirió Hanabi algo confundida.
- Sí que es una extraña pregunta mocosa, pero la respuesta es obvia, los sentimientos son tanto una fortaleza como una debilidad, dependiendo de cómo los manejes, por ejemplo la furia y el odio pueden darte una fuerza excepcional, sin embargo pueden nublar tu razón y hacerte caer en las garras de tu enemigo. – respondió Yami.
- Pero ¿Cómo puedo manejar mis sentimientos y emociones? – preguntó Naoko.
- Eso pequeña es algo que se aprende sólo a través de múltiples experiencias, algunas de ellas muy dolorosas y otras simplemente maravillosas. – respondió Hanabi con calma
- Ya veo.
- Por cierto Namikaze-san ¿Por qué las criaturas del bosque han huido? – preguntó Naoko cambiando de tema.
- Debe ser por mi meditación, mi energía espiritual suele asustarlos, en especial porque se manifiesta como un manto de oscuridad. – respondió Yami.
- Pero ¿Por qué se manifiesta de esa manera? Según Naruto-sensei la energía espiritual de una persona refleja la verdadera naturaleza de la misma. – dijo Naoko confundida.
- Eso es porque dentro de mí, casi todo es oscuridad. – respondió Yami con total calma.
- Ya veo. Bueno creo que es mejor que vuelva a casa ya se está haciendo tarde y mi padre nos ha ordenado llegar a casa antes del anochecer. – dijo Naoko antes de despedirse.
Cuando Naoko llegó a su casa, su padre se encontraba en la sala revisando unos pergaminos.
- Buenas noches Otou-san – dijo Naoko en el tono más neutro posible.
- Buenas noches Naoko. – respondió Sasuke mientras dejaba de lado sus pergaminos.
- Otou-san puedo hacerte una pregunta. – dijo Naoko mientras intentaba leer el rostro de su padre.
- Te escucho. – dijo el Uchiha estudiando el rostro de su hija.
- Padre ¿Qué piensas de las emociones y los sentimientos?
- Interesante pregunta, pero ¿Cuál es el propósito de la misma? – interrogó Sasuke.
- Verás hoy en la mañana Itachi y Natsuki se pusieron demasiado melosos y aunque entiendo que eso es normal, la verdad es que me resulta un poco molesto.
- Ya veo, al parecer Itachi se parece más a tu madre que a mí. – respondió Sasuke con calma.
- ¿A qué te refieres?
- Verás cuando tu madre y yo teníamos tu edad, ella era una verdadera acosadora y yo simplemente no estaba interesado en ella, es más en aquella época creía que los sentimientos eran una debilidad, pero luego algo cambio, fue un proceso lento y complicado, pero finalmente, gracias a tu tío Itachi y a Naruto comprendí que yo estaba en un verdadero error.
- Algo así me dijo mi madre más temprano.
- ¿A qué te refieres? – preguntó Sasuke intrigado.
- Ella dijo que tú antes eras una persona muy fría y distante y que eso te llevo a tomar malas decisiones. – respondió Naoko.
- Pues tiene mucha razón, en esa época tome muy malas decisiones, sólo porque no conocía el verdadero poder de los sentimientos, en especial del amor. Sé que esto puede sonar cursi e incluso ilógico, pero el amor puede llegar a cambiarte por completo y volverte una mejor persona, por ejemplo tu tío Itachi y su mejor amigo Shisui sacrificaron todo por el gran amor que le tenía a la villa incluso sus propias vidas, pero bueno esa es una historia que tú ya conoces. – dijo Sasuke con una sonrisa.
- Entonces Otou-san ¿Tú crees que los sentimientos son una fortaleza? – dijo Naoko.
- Definitivamente, así que te aconsejo que abras tu corazón hija. – respondió el Uchiha mientras la abrazaba.
Aquella noche antes de dormir, Naoko decidió realizar un pequeño ejercicio de meditación para mejorar el manejo de su energía espiritual.
Conforme la joven Uchiha iba entrando en trance una misteriosa presencia espiritual empezaba a manifestarse en su habitación frente a ella.
- Buenas noches Naoko. – dijo de pronto una figuras fantasmal tomando por sorpresa a la joven Uchiha.
- ¿Quién eres tú? – preguntó Naoko bastante nerviosa.
- Soy tu tío Itachi.- respondió la figura mientras terminaba de manifestarse.
- Mi tío, pero tú ¿Acaso no estás muerto? – inquirió Naoko dubitativa
- En efecto, sí que lo estoy, pero tranquila, tú no lo estás. – dijo Itachi con una sonrisa.
- No lo entiendo ¿Qué haces aquí? – preguntó la joven confundida.
- Yo siempre estoy aquí, cuidando de ti y de tu hermano, lo que me sorprende es que tú puedas verme. – respondió el fantasma.
- Yo tampoco lo entiendo, según Naruto-sensei, el mundo físico y el espiritual se encuentran separados y no es fácil atravesar el velo que los separa. – respondió Naoko.
- Ya entiendo, al parecer tú tienes una conexión muy fuerte con el mundo espiritual, es por eso que puedes verme. – dijo Itachi con una sonrisa.
- Tío ¿Puedes responderme una pregunta? – dijo Naoko con curiosidad.
- La que quieras pequeña.
- Mi padre me dijo que tú y Naruto sensei le abrieron los ojos y le ayudaron a abrir su corazón ¿Podrías enseñarme a abrir el mío? – dijo la pequeña Uchiha algo dubitativa.
- Lo haré con mucho gusto, siempre y cuando me prometas que me vas a ayudar a cuidar del cabezotas de tu padre, pues se vienen tiempos muy difíciles para él y ahora más que nunca necesita de ti, de tu hermano y tu madre. – dijo Itachi con seriedad.
- Lo prometo tío.
- Muy bien, entonces yo te ayudaré a abrir tu corazón, pero por ahora debes descansar pequeña, pues mañana te espera un largo día. – dijo Itachi antes de besarla en la frente, para luego desaparecer mientras ella salía de su trance.
Any-m3: Finalmente mis musas volvieron y eso me hace muy feliz pues puedo compartir con ustedes el fruto de mi trabajo.
Netokastillo: Me agrada mucho que compartas mi visión del personaje, la veredad es que a mi siempre me ha gustado ir desarrollando lentamente a los personajes a tal punto de que no parezcan súper humanos pues de lo contrario la historia se podría volver un tanto predecible y algo aburrida para el lector.
Bueno me despido de ustedes hasta la próxima quincena, gracias por su apoyo.
