Advertencia: Nuevo agregado de Mercenarias, obviamente con la expectativa de agradar a ustedes, distinguido público. Pasen adelante y lean como gusten.
Mercenarias 7: Mirakurun
Luego de un rato bastante largo esperando por la llegada de su oportunidad, Kurumi estaba más que lista para entrar en acción. Le parecía injusto que la hubiesen hecho esperar por tanto tiempo para participar en la misión. Luego de escuchar al detalle las instrucciones del jefe Irons, Kurumi se transforma en Mirakurun y sale en busca de su aventura.
Estación
La experiencia obtenida de seis chicas que estuvieron antes que ella permite a Mirakurun saber qué decisiones tomar al momento de enfrentar a los zombis. Alza su báculo mágico para aparecer una pistola simple con la que dispara a todos y cada uno de los zombis a gran velocidad hasta acabarlos a todos. Mirakurun avanza hasta llegar a la barricada y liquida a todos los zombis que se apostaban allí. Una vez limpiado el camino, hace desaparecer la pistola y continúa para enfrentar la siguiente amenaza.
Más adelante
La habilidad mágica de la brujita hace prácticamente innecesario el tener que hacer alguna contorsión o pirueta para esquivar a los zombis u optimizar la puntería. Mairakurun físicamente ni siquiera se esforzaba más allá del hecho de correr, e incluso eso lo hacía a un ritmo más bien moderado para mantener el ritmo un trayecto largo. Mirakurun se emociona cuando ve que era su turno de ponerse a prueba ante la horda de zombis que tapaban los caminos que llevaban a la gasolinera y a la imprenta. Nuevamente haciendo uso de su magia, Mirakurun hace levitar su arma hasta una altura adecuada para acabar tanto con el zombi que se le acercaba como con el grupoque se hallaba congregado alrededor del bidón de gasolina, y entonces dispara.
Como si fuera una medida de seguridad, Mirakurun se tapa el rostro con un brazo mientras los zombis volaban en pedazos por la tremenda explosión que se origina por el disparo al bidón, y luego avanza para cerciorarse que no quedaran más zombis. Una vez hecha la revisión, Mirakurun continúa con su camino, ansiosa por iniciar un nuevo combate.
Gasolinera
Los cerberus no resultan ser más que un trámite en el avance de la brujita, quien no pierde el tiempo y se dirige rápido al local para encontrar a la primera chica a rescatar. Valiéndose de su báculo mágico, Mirakurun intenta dar con alguna presencia, pero extrañamente no encuentra nada.
─ ¡Qué raro! Juraba que aquí podría rescatar a alguien, pero parece que no hay nadie. Bueno, supongo que mejor sigo…
─ ¡AYUDENMEEEEEEE! ─ Mirakurun se sobresalta al escuchar aquel grito.
─ ¿Sí hay alguien? Pero mi báculo me dijo que no había nadie. No detecté ni un mínimo rastro de presencia.
No viendo de otra, Mirakurun acaba con todos los zombis y se encuentra con Akari, la única persona que, estando presente, podría escapar a la detección mágica de Mirakurun. La brujita avisa a Akari que ya estaba a salvo y espera muy contenta el bonus que le da la pelirroja, revisa las armas que tenía y retoma su camino.
Imprenta
Siendo observadora como era ella, Mirakurun ve que había un faro encendido al lado de los zombis, le apunta y hace que algunas bolas de fuego alcanzaran a los zombis, aunque esa estrategia apenas alcanza para derribar algunos.
─ Mmm… Creo que debo reorganizar mi estrategia…
Los zombis avanzaban hacia Mirakurun, algunos de ellos indiferentes ante el hecho de que estaban siendo consumidos por el fuego que les había alcanzado. Mirakurun vuelve a la forma acostumbrada de derrotar zombis e invoca una escopeta normal para acabarlos rápidamente, y después continúa hacia el interior de la editorial.
Los hunters no tardan en entrar en acción y atacar de forma despiadada a Mirakurun, pero ella reacciona rápidamente y se protege usando su magia, y luego usa la escopeta para vencer a los BOWs sin ningún problema. Sube las escaleras en apenas unos cuantos saltos y se prepara para llevar a cabo el segundo rescate.
No escucha ningún grito, pero esta vez Mirakurun prefiere no confiarse en ello, ni tampoco en que su báculo tampoco detectó ninguna presencia, así que vence a todos los zombis que estaban allí, y así hasta que alcanza a Rise Matsumoto.
─ Con razón. Alguien que no se oye bien no puede tener mucha presencia que se diga.
─ …
─ ¿Eh?
─ …
─ Bueno, no importa. El caso es que ya estás a salvo.
Matsumoto se pone de pie y le da su bonus a Mirakurun antes de retirarse tan silenciosamente que Mirakurun no dio cuenta ni en qué momento se fue. Esa habilidad la ponía un tanto nerviosa, pero decidió que era mejor no pensar en ello y continúa con su misión.
Restaurante
Mirakurun prácticamente se divierte en su encuentro con los cerberus, y luego vence de manera holgada a los hunters y casi desfila hasta llegar a la escalera de mano que la baja hasta el cuarto de los refrigeradores, donde la esperaba otra horda de zombis.
─ ¿Hay alguien por ahí? ¡Ayuda!
A Mirakurun le incomodaba tener las piernas completamente bajo el agua, además que la falda se elevaba ligeramente, así que decide esta vez ser rápida y liquida a todos los zombis en apenas un instante, usa su magia para elevarse y vuela hasta alcanzar a Nishigaki-sensei.
─ No se preocupe, ciudadana docente, ya usted está a salvo.
─ Vaya, no me imaginaba que la chica mágica Mirakurun fuera la que me iba a salvar esta vez ─ dice Nana ─. Supongo que Toshino mataría por estar en mi lugar. Bueno, creo que mejor me voy de aquí, y toma tu bonus. Nos vemos, Mirakurun.
Mirakurun recibe su recompensa y se va de allí lo más rápido que podía. Estaba empapada hasta la cintura, y no quería también empaparse con sangre infectada.
Paso a la planta eléctrica
Podía esperar cualquier cosa. Mirakurun estaba lista para enfrentar a Némesis en cualquiera de sus versiones, por lo que encontrarse con Ganbo, acrecentado más de diez veces, la hace quedar totalmente sorprendida. Ya no iba a ser cuestión de usar armas de fuego para derrotar al "monstruo", pues Mirakurun conocía perfectamente a Ganbo.
─ ¡Bo! Nuevamente nos encontramos, bo.
─ Lo mismo digo, Ganbo. ─ Mirakurun blande su báculo, lista para lanzar su ataque especial ─. ─ Prepárate para perder una vez más.
Ganbo se lanza al ataque, pero Mirakurun responde transformando su báculo en un bate e impacta directamente en el rostro de su enemigo, le hace rebotar contra las paredes una y otra vez y le deja contra el piso. Ganbo ahora quedaba incapacitado para moverse siquiera, por lo que Mirakurun ve su camino nuevamente libre para seguir, viendo que, si Ganbo era el gran enemigo de su extra, entonces no tendría demasiados problemas para llegar hasta el final.
Planta eléctrica
Mirakurun vence sin sobresaltos a las arañas gigantes, no le parecían muy rápidas para reaccionar ante su llegada, ni tampoco para realizar su ataque. En cuanto pasa por la primera puerta de la planta se lleva una sorpresa con los monstruos que custodiaban el pasillo a la segunda puerta, pero no consiguen dañar a Mirakurun y son derrotadas sin mayores sobresaltos para la brujita. Lo siguiente Es entrar de verdad en la planta eléctrica para determinar a quién debía salvar.
─ ¡Onee-san! ¡Onee-san!
Pensando que se referían a ella, Mirakurun se siente muy importante e inspirada para derrotar a los zombis que la estaban rodeando, e incluso toma por primera vez en sus manos la pistola para acabar con ellos, no necesitando demasiado esfuerzo más allá de mantener la estabilidad con cada disparo. Al llegar hasta donde estaba la chica a rescatar, encuentra que se trataba de Chizuru, la cual al verla se muestra decepcionada.
─ ¿Por qué onee-san nunca viene a rescatarme? Esto me empieza a frustrar.
Mirakurun ni siquiera tuvo la oportunidad de decir nada cuando Chizuru deja a un lado el bonus y se va de allí como si nada. La brujita tenía un tic en el ojo por la forma tan despectiva en que había sido tratada, pero como sea tomó lo que le correspondía y continuó con lo suyo.
Callejón
Mirakurun había pasado tan rápido por el estacionamiento y había derrotado por vez segunda a Ganbo a tal ritmo que no hubo en realidad nada que destacar, fue casi un paso directo hasta el tercer encuentro con Ganbo, ahora rodeado de varios zombis.
─ Nos volvemos a encontrar, Mirakurun. Espero que estés lista para enfrentar tu fin, bo.
─ ¿Enserio no te cansas de perder, Ganbo? Me empiezas a parecer aburrido.
Los zombis avanzan hacia Mirakurun, en vista que Ganbo no parecía atraerles en absoluto, así que Mirakurun actúa usando su magia para invocar su pistola y dispararles a todos y liquidarlos en ese único intento. Pronto quedaría Ganbo como el único en el camino de Mirakurun, y Ganbo la enviste, sin éxito.
─ Bo. Eres ágil, Mirakurun, pero no podrás esquivarme por siempre, bo.
─ Y tú no podrás jamás alcanzarme, Ganbo.
Mirakurun invoca sorpresivamente su martillo y golpea con una fuerza brutal a Ganbo, logrando así derrotarlo por tercera ocasión seguida. A Mirakurun le decepcionaba el tener que hacer tan poco a cambio de un buen bonus en tiempo, pero se tuvo que resignar a que eso era lo que había, y decidió seguir.
Más adelante
En vista de lo confiada que estaba Mirakurun por la facilidad con que había llegado hasta allí, ella casi no se da cuenta cuando una de esas bestias carnívoras que parecían pulgas salta encima de ella. Resulta casi un milagro cuando Mirakurun reacciona y usa su magia para repeler a la criatura, y de pronto tenía a tres en frente, y todos preparados para lanzar su ataque implacable.
No era práctico usar solo la pistola para derrotar a esos bichos, así que Mirakurun saca la escopeta y manda a disparar, manteniendo siempre su escudo para mantenerse a salvo. Las tres criaturas son vencidas completamente, así que Mirakurun aprovecha la oportunidad para procurar no cometer otra vez ese error de principiante, o quizás no reaccionaría lo bastante rápido a la siguiente emboscada que le tendiesen.
Luego, Mirakurun tendría ante sí el reto de juntar nuevamente a una gran horda de zombis alrededor de un bidón de gasolina. Ya lo había hecho antes, y Mirakurun no veía demasiado problema en intentarlo nuevamente, sólo tenía que arrojar una piedra al bidón para que el ruido llamara la atención de los zombis, Mirakurun espera un poco y dispara cuando considera pertinente el intento. Su segundo intento resulta tan limpio como el primero, y los zombis quedan completamente deshechos por el camino. Mirakurun para corriendo, evitando pisar sobre los restos calcinados.
Oficina de ventas
Las sanguijuelas eran demasiado repulsivas para el gusto de Mirakurun, así que vuela para evitarlas. En la entrada al edificio, unas criaturas de cinco patas estaban patrullando por la zona, y Mirakurun las ataca de manera sorpresiva, logrando así una fácil entrada. Y en el interior de las oficinas ve a un montón de zombis pululando al azar, nada del otro mundo.
Tomando el asunto con calma, Mirakurun va deshaciéndose de cada uno de los zombis y se cerciora de que no quedara ninguno que pudiera levantarse de forma sorpresiva, y luego se toma la molestia de ir a ver dentro del almacén de ese edificio.
─ ¡SOCORROOOOOOOOO!
Viendo que tenía una nueva oportunidad de hacer ver lo heroica que era, Mirakurun hace frente a los hunters y une las fuerzas de la escopeta y su martillo, para así liquidar a los BOWs rápidamente, y luego se dedica a hacer entrar en razón a Sakurako, lo que significó la parte más difícil.
─ ¡Tú eres Mirakurun! ─ salta muy contenta Sakurako ─ Kyouko-senpai se alegrará mucho cuando sepa que estuviste por aquí, y seguro que querrá un autógrafo tuyo.
Cediendo ante su status de celebridad de anime, Mirakurun firma sobre un cuaderno que Sakurako tenía guardado, y luego recibe su bonus para seguir adelante, ahora sabiendo que sólo le quedaba un rescate por realizar.
Paso al bar
Los perros no fueron rivales para Mirakurun cuando ella levita, y eso dio un toque ridiculizante a los canes antes de ser derrotados Mirakurun. Luego de eso, la brujita va a la siguiente zona para hacer frente a lo que sea que se le atravesara, y lo que ve es a dos Ganbos.
─ ¡Bo! ¡Sorpresa, Mirakurun! ─ dicen ambos enviados del imperio Giga Giga a la vez.
─ Genial, ahora son dos ─ suspira Mirakurun.
─ Bo. Ahora sí vamos a derrotarte de una vez y para siempre, bo.
Esta vez Mirakurun no tiene la oportunidad de sacar su martillo, y de todos modos no había casi espacio para maniobrar con él. Mirakurun esquivaba de forma precaria los ataques de ambos Ganbos, y en una oportunidad tuvo la oportunidad de pegarle una patada a uno de ellos para lidiar más fácilmente con el otro, pero esta vez se tornaba más difícil el superar este reto. Primero se hizo necesario eludir los ataques conjuntos de los Ganbos e irse moviendo rápidamente hasta el patio de juegos que había enfrente de la entrada trasera del bar, y allí Mirakurun se vio con mayor espacio para maniobrar e invocar su martillo.
─ Prepárense, malandrines. Con mi martillo justiciero les haré papilla.
Los Ganbos no pudieron frenar ni virar a tiempo para evitar que Mirakurun les golpeara al mismo tiempo con el martillo y les hiciera quedar incrustados la pared más alejada, y ahora se encontraban temblorosos, incapaces de hacer nada y derrotados. Mirakurun consigue la maravillosa suma de cien segundos de bonus por vencer a los dos jefes del nivel a la vez, pero en vez de celebrar sigue con su camino. La verdad es que no le apetecía celebrar algo tan sencillo y cotidiano como derrotar a Ganbo.
Bar
Dentro de ese lugar estaba Himawari, quien no duda en anunciar su presencia con un grito apenas llega Mirakurun, y Mirakurun se dispone a salvar a la pechugona de grupo de zombis que allí se encontraban. No le toma casi nada de tiempo, fue simplemente darle un disparo certero a cada uno y luego decirle a Himawari que ya estaba a salvo.
─ Gracias. Acepta esto de mi parte, por favor ─ dice Himawari.
─ Es todo un placer ayudar.
Himawari se retira de allí corriendo, y Mirakurun prepara todo para dar fin a su recorrido, que bien ha resultado mucho más ameno de lo que esperaba.
Entrada frontal del bar
Sabiendo perfectamente lo que le esperaba, Mirakurun saca la escopeta y empieza su batalla contra los hunters, los cuales no resultaban ser oponentes dignos a pesar de pelear en grupo e ir con todo lo que tenían. Mirakurun sencillamente era demasiado para ellos. Pero las cosas no se quedaron allí, pues Mirakurun continuó arrollando por donde fuera que pasara, siempre con el uso de su magia que la aventajaba de manera considerable.
Almacén
Ya viendo que estaba por terminar su misión con éxito, Mirakurun veía como algo innecesario el tener que vencer a la horda de zombis que enfrente de ella estaban. Para un humano normal sería imposible pasar normalmente sobre ese grupo sediento de sangre, pero Mirakurun tenía su capacidad de vuelo, y eso fue lo que usó para eludir el combate y pasar directamente a la oficina. Luego de dar un último vistazo a los zombis que ahora se esforzaban en dar torpemente media vuelta, Mirakurun toma el pomo de la puerta, abre y pasa para verse con el jefe Irons.
─ Me ha sorprendido la manera en que has completado tu misión ─ dice Brian Irons con tranquilidad ─. Por el desempeño que has tenido, podrás quedar completamente libre de esta misión. Ya para la próxima no tendrás que volver a aparecer en peligro.
─ ¿De verdad? ─ se extraña Mirakurun ─ Se supone que ya hemos pasado la misión todas las que estábamos implicadas: Akaza Akari, Nishigaki Nana, Matsumoto Rise, Ikeda Chizuru, Furutani Himawari, Ohmuro Sakurako, y finalmente estoy yo ¿Quién asumirá la próxima misión entonces?
─ No necesitas saberlo por el momento ─ responde Irons con un toque de maldad en su voz ─. Mejor dejémoslo en que es una sorpresa.
Viendo que no iba a ser posible hacer hablar a Irons, y recibiendo el maletín ofrecido por la asistente del jefe, Mirakurun usa su magia y desaparece en apenas un destello.
Fin de Mercenarias 7
Así es, tal y como lo leyeron de Irons, la próxima misión de Mercenarias contará con un personaje secreto que no revelaré hasta que sea el momento, y tampoco me molestaré en dejar pistas :p, pero sí les diré que, dependiendo de la decisión tomada en cuanto a la pregunta en el último capítulo, el próximo podría o no ser el último especial. Bueno, hasta aquí los dejo, que la pase bien mientras estoy fuera (Y)
Hasta otra
