NOTA: Me ha dado cuenta con el tiempo que he tenido (aparte de mis muchas erratas de escritura) una errata importante. No se llaman armados, son destructores, así que de a partir de ahora será destructores, pero es lo mismo que hasta ahora he llamado armados.

Cap 36: Peligro.

-No puede ser, es imposible, no tendremos oportunidad contra ellos. Repetía una y otra vez la castaña tras enterarse del movimiento masivo de tropas por parte de la Primera Orden para acabar con ellos. -En cada uno de esos destructores puede haber más de 40.000 efectivos… y son dos. –Clavó la vista en el joven, tras sentarse en su cama resignada. –Ni con todos los hombres que podamos reunir y contando a civiles llegaríamos a igualar uno de esos destructores. ¡Ni siquiera en la mitad! –Negó varias veces mientras se llevaba las manos a la cabeza.

El joven asustado se agachó frente a ella. –Pero podemos destruirlos antes de que movilicen a las tropas de su interior, eso ya se ha hecho antes. –Señaló con un deje de esperanza, recordando cómo durante su estancia en la Primera Orden recordaba haber vivido sucesos similares.

-Sí, se ha hecho, por la resistencia. –Aclaró alzando la mirada cargada de pánico. –Ellos tienen naves más grandes y mejor preparadas que nosotros, sobre todo para luchar contra los destructores. Los martillos que ellos usan, prácticamente han sido diseñados para ello. –Hablaba gesticulando en exceso, obligando al joven a dar un paso hacia atrás para no recibir un impacto por error. –Nosotros, lo máximo que tenemos son las naves que hemos requisado de la Primera Orden, el resto son pequeñas, demasiado para atacar una nave tan grande en igualdad de condiciones. Podemos hacer frente a los TIEs y otros tipos de naves algo mayores, como la mía o la de Kylo, pero no un destructor. –Negaba de nuevo volviendo a esconder su cabeza entre sus manos.

-Pero… Uri, es probable que no lleven a todos los efectivos, si se han movilizado a prisa, seguramente no lleven ni la mitad. –La castaña, abrió los ojos de improvisto y alzó la mirada para observarlo con atención mientras en su cabeza hacia cálculos.

-Un destructor necesita de mínimo 5.000 miembros para poder tripularla… serian 10.000 si van con el mínimo, pero si van a enfrentarnos, llevaran más, aunque nuestro asentamiento no es tan grande, quizás no nos hayan tenido tanto en cuenta… -susurraba para ella misma los datos que recababa. -¿De dónde vienen los destructores? ¿Sabes de donde han salido? –Preguntó a prisa, recibiendo una negativa por parte del muchacho. Se alzó casi de un salto, recibiendo el dolor de su abdomen en consecuencia.

-¡Uri! –Corrió a agarrarla cuando el dolor hizo que la mujer se doblara sobre sí misma.

-Tranquilo, ha sido mi culpa. –Y dicho eso le hizo una señal para que la acompañara. –Tenemos que saber de qué base provienen, si tenemos suerte es de las que hay próximas al borde exterior, quizás podremos hacerles frente el tiempo suficiente para que desalojen este lugar. –Hizo una pausa agarrándose el abdomen. -Son bases tranquilas, sin mucho movimiento, no superan cada una de ellas los 25.000 efectivos. Y no todos podrían estar en el destructor, siempre se debe dejar una cantidad mínima en la base por emergencias. –Informó mientras con ayuda del muchacho, intentaba semi correr para alcanzar la sala de información.

-¿Entonces habría una posibilidad? –Preguntó alcanzar la sala, mientras dejaba a la mujer junto a la mesa de los reportes. Ella afirmó y de inmediato comenzó a reubicar la información y a pedir detalles de todas las localizaciones donde habían sido vistos, al igual que cualquier información, de los aliados que tenían en zonas de la Primera Orden, que muy probablemente podrían aportar datos de gran relevancia sobre el número de efectivos movilizados.

Kylo y Phasma por su parte alcanzaron su destino tras largo rato viajando. Como pudieron comprobar en una primera instancia las naves de la resistencia se estaban afanando en dar batalla, aunque poco a poco iban viendo reducido su número. La cantidad de TIEs que despegaban en cuanto los pilotos estaban preparados no mermaba, o no aun, mientras hubiera pilotos en tierra dispuestos a correr a la batalla.

Por otro lado, los soldados de tierra si estaban teniendo más problema en parar las acometidas de los muchos miembros de la resistencia que los acosaban. Ambos descendieron a prisa de la nave al ver el estado actual de la contienda, corriendo a dar apoyo donde fuera necesario, sin miramientos. Las pocas tropas que habían llevado con ellos, hacían lo propio recorriendo el lugar, aumentando las filas de la Primera Orden, y replegando en muchos focos a la resistencia, que ya fuera por bajas o por la superioridad numérica comenzaban a replegarse poco a poco hacia sus naves.

-No dejéis que lleguen a las naves. –Dio la orden Phasma al ver como varios ya las habían alcanzado y tenían la intención de partir del lugar. Tenían la oportunidad de acabar con un amplio número de enemigos. Si los dejaban escapar en un futuro volverían para atacar, con más opositores y más preparados.

Varias naves de la resistencia pasaron sobre sus cabezas seguidos por varios TIEs, que incansables les daban caza, hasta que una de las naves tras recibir un impacto, no pudo virar y dando vueltas sobre sí misma se estampó contra el suelo al otro lado de la pista de aterrizaje. Kylo alzó la vista comprobando que de esa nave no salía nadie con vida, antes de proseguir esquivando y frenando disparos desde todas las direcciones.

Una voz aterrizaje captó la atención de moreno entre los ruidos de explosiones y la batalla. Buscó con la mirada por todo el lugar. –¡Finn! Tenemos que irnos nos están masacrando. –Gritaba la mujer dueña de la voz, mientras miraba con pesar la multitud de cadáveres que se iban acumulando por toda la zona.

-¡Da el aviso, yo ahora mismo no puedo! –Le gritaba en respuesta el joven, mientras con dificultad hacia frente a varios soldados, atrincherados donde a su pesar el exsoldado no era capaz de alcanzarlos. La muchacha corrió cuanto pudo esquivando disparos en busca de uno de los superiores de la resistencia.

-Tenemos que irnos, en el otro lado de la pista apenas y quedan de los nuestros con vida. -El hombre afirmó a su pesar, pero en cuestión de segundos la información de una retirada ya se había extendido por todos los comunicadores de la resistencia.

-¡Chatarrera! –Bramó con fuerza captando su atención el caballero desde la distancia, provocando en la joven un pequeño sobresaltó que por poco le vale el impacto de un disparo.

-¡Oh! ¡No! ¡No, no! –negó rotunda la susodicha mientras apremiaba el paso a los demás para que subieran a las naves, mientras intentaba cubrirles la huida con la fuerza. -¡Correr! –les apremió el paso, al ver como Ren se aproximaba directo hacia ella. Uno de los rebeldes tropezó en su carrera por alcanzar la nave. La padawan se lanzó a ayudarle al tiempo que el caballero alzaba su mano para impedirle hacerlo.

Rey apretó con fuerza los dientes mientras prácticamente inmóvil se oponía al control del caballero, para alzar su propia mano y con ello lanzar al rebelde hacia el interior de la nave. -¡Iros! –Gritó con fuerza, al ver que tras un paso en firme hacia adelante, podía de nuevo moverse. El hombre voló y la nave comenzó a elevarse aun con la compuerta abierta.

-¡Rey! –La voz de Finn se escuchó desde la nave, mientras aferrándose a lo que podía sacaba la mitad de su cuerpo por la compuerta.

-¡Iros! Os alcanzaré. –Gritó a la vez que con un rápido giró conseguía frenar la acometida del caballero, que frente a ella había intentado cortarla con el sable. –Ren –siseó su nombre retándolo con la mirada.

-Al fin te has aprendido mi nombre. –Ironizó, dando un paso atrás para volver arremeter varias veces consecutivas. –Te has quedado sola, ya no hay forma de que salgas de aquí con vida. –Le aseguró con prepotencia al ver como las naves partían dejándola en el lugar.

-No necesito a nadie para salir de aquí, me basto y me sobro, sea como sea escaparé, aunque tarde, pero lo haré. –Lo encaró sin un ápice de miedo. –No pienso morir aquí, y mucho menos ahora. –Agregó con furia ejerciendo fuerza contra el caballero, obligándolo a dar un paso hacia atrás, cuando ella comenzó a atacar no limitándose a solo defenderse.

-¡Nunca lo lograras!

-¡Rétame! Y ya veremos quién es el que gana.

Mientras en el extremo de la pista de aterrizaje ocurría eso, al otro lado, aun varias naves de la resistencia eran incapaces de escapar de la zona. El enfrentamiento se había agravado en cuanto los soldados se concentraron en ellos. Fue entonces cuando la señal que esperaba la ahora Comandante llegó. Un comunicado se difundió con rapidez por las tropas. La otra base necesitaba de apoyó.

Phasma buscó con la vista al caballero, y al verlo en la distancia ocupada con la padawan, sonrió bajo el casco. –Que mi destacamento se preparé saldremos a dar apoyó a la otra tropa. Aquí ya os valéis solos. –Informó al ver la facilidad en la que estaban enfrentando a los rezagados, de los cuales varios ya se encontraban capturados para sacarle información.

-Comandante, ¿y Ren? –Preguntó uno de los soldados, a sabiendas que el caballero había llegado con ellos.

-Ren tiene una prioridad ahora mismo. –Sentenció segura. –La padawan de Luke Skywalker, él se quedara aquí hasta capturarla o matarla. –Y dicho eso se movió a prisa movilizando a sus soldados, que se iban adentrando en las naves, en cuanto sabían de la orden. Las dos naves tardaron apenas minutos en despegar. Los soldados en tierra ni siquiera desviaron la atención para ver partir las naves, mientras la contienda continuaba.

El zumbar de las espadas no cesó por largo rato. Kylo y Rey se movían a pesar de los escombros. Las heridas ya eran más que evidentes en ambos, cortes y quemaduras adornaban sus cuerpos, pero por suerte habían logrado esquivar los golpes más dañinos.

Había caído ya la noche, cuando ambos sin aliento se afanaban por aguantar las acometidas. Sus pechos se movían agitados por el cansancio, el dolor de sus cuerpos era evidente por tanto esfuerzo. –Ríndete, no tienes oportunidad contra mí. –Le espetó el caballero.

Rey apoyó su espalda contra el tronco de un árbol, en la zona colindante a la pista de aterrizaje, buscando calmar su respiración. –La he tenido hasta ahora. –Logró decir agitada. Agachándose con rapidez cuando el sable, pasó prácticamente rozando su cabeza, provocando que el árbol comenzara a caer.

-¡Pretendías cortarme la cabeza! –Inquirió alterada. -¿Así quieres convencerme de que me rinda? –arremetió de nuevo en sucesivas ocasiones.

Ambos estaban igualados, ninguno tenía las de ganar, solo el paso del tiempo y el cansancio podría decir quien sería o no el vencedor. Pero un mal movimiento inclinó la balanza hacia uno de los lados. Uno de los escombros se movió de su lugar. Provocando que la joven se desestabilizara. Rey hizo el amago por agarrarse a lo que fuera, pero de nada sirvió, un gritó ahogado se escuchó antes de que el caballero frenara sus movimientos en seco.

-Estúpida… debías haber dejado que te cortara la cabeza, hubiera sido más fácil de lo que ahora tendrás que pasar. -Fue lo único que añadió, antes de agacharse para coger el cuerpo inconsciente, por el golpe, de la castaña. No sin antes guardar ambos sables, donde la joven no pudiera alcanzarlos.

La batalla había estaba prácticamente acabada en aquel lugar. Los soldados se afanaban por mantener presos a los de la resistencia que aún seguían con vida, mientras los llevaban hacia el interior de las instalaciones para encarcelarlos. El caballero llegó captando parte de la atención de los soldados, al verlo llegar con la joven. –Señor ¿Está muerta? –Preguntó uno de los soldados al alcanzar su posición.

-No, pero no despertara, yo me encargaré de ello. Maniatarla lo mejor que podáis y metedla en mi nave. La llevaré con el líder Snoke, en cuanto ambas bases están completamente recuperadas. –Informó, recibiendo la afirmación del soldado, que rápidamente llamó a varios más para poder encargarse de la muchacha.

Otro de un rango superior se acercó a informar de inmediato. –Señor, hemos conseguido neutralizar a todos los de la resistencia en este lugar. Los pocos que quedan ya han sido apresados, el resto están muertos o han escapado.

-¿Y la Comandante Phasma? –preguntó no logrando verla por el lugar.

-Se pidieron refuerzos para dar apoyo a la otra base atacada desde la central. La Comandante marchó con las tropas que había traído, mientras usted luchaba contra la discípula de Luke.

-¿Desde la central? –Preguntó con molestia, recibiendo una nueva afirmación por parte del soldado. El moreno afinó la mirada, había pretendido desde un inicio no perder de vista a la rubia, pero ante su obcecación con la chatarrera, su principal preocupación, había quedado relegada a un segundo plano, teniendo como consecuencia el desconocimiento de su situación. -¿Cuál es el estado de la otra base?

-Según la información que poseemos aún se encuentran en plena batalla. Al ser más pequeña tenía menos efectivos y se les está haciendo difícil recuperarla. Pero ya se ha dado orden a que las tropas que puedan ir desde esta base, deberán salir cuanto antes. ¿Piensa dar apoyo?

-Si, en cuanto metáis a la prisionera dentro de la nave partiré hacia la otra base. –Se giró sobre si mismo de inmediato rumbo a su nave. Se le estaba descontrolando todo, al menos tenía la certeza que el hecho de haber capturado a la joven supondría un giro a su favor con respecto a Snoke.

Se situó en el asiento del piloto, preparando el posible despegue mientras escuchaba como los soldados entraban y salían de la nave. Activó las comunicaciones, recibiendo los reportes de lo ocurrido y las distintas ordenes que se seguían dando. La batalla parecía que aún seguía en pleno climax, no había reportes positivos por ningún lugar y se pedían en repetidas veces que se enviaran tropas para hacer frente a enemigo. Viró su atención un segundo al ver como el soldado reportaba que todo estaba listo. –Bien. –Musitó antes de esperar a que el silencio predominara en el lugar, para hacer despegar la nave, cuando ya no hubiera ningún soldado.

Apenas fueron unos minutos lo que tardó en alcanzar la otra base. Al estar situada en el mismo sistema, la cercanía permitía alcanzar el lugar incluso con naves de corta distancia, incluso con TIEs, los cuales varios de ellos sobrepasaron su posición, gracias a la mayor velocidad que poseía. –¡Urge apoyo en las lanzaderas de despegue! –Habló alarmado uno de los oficiales por los comunicadores. Kylo al escucharlo viró con rapidez hacia la zona indicada, al llegar se apreciaba como varias de las naves de la resistencia se afanaban por destrozar la lanzadera para impedir con ello que más naves pudieran despegar para hacerles frente.

El caballero con rapidez inició una persecución. Las naves enemigas rápidamente desviaron su ruta ante la amenaza. Los soldados en tierra se apresuraron a despejar la zona, quitaban escombros y defendían el lugar, en cuanto las nuevas naves enemigas se acercaban para intentar recobrar la tarea que en un inicio mantenían las que ahora estaban siendo acosadas por el caballero.

-¡Derribar las naves! Es de máxima prioridad, si no nuestros cazas no serán capaces de despegar. –Dio la orden en pleno gritó el moreno, alcanzando al fin a una de las naves que se precipitó de inmediato contra el suelo, creando una enorme voluta de humo que cubrió en parte el cielo de aquel lugar.

-Señor, tienen más naves actualmente en el cielo que nosotros. –Informó uno de los oficiales. –Los pocos TIEs que lograron salir antes de que interrumpieran los despegues han sido casi todos neutralizados, solo los recién llegados de la otra base y dos de los iniciales están en el cielo. Su nave en la excepción, hasta que no lleguen los refuerzos de la otra base, no hay más naves disponibles. –El silencio del caballero era evidente, mientras analizaba la situación, no era posible que solo su nave estuviera en el cielo junto a los TIEs, Phasma se suponía que había llegado hace tiempo con más naves. -Estamos intentando derribarlos desde tierra, pero en cuanto ven los antiaéreos los neutralizan. –Habló de nuevo el oficial captando su atención, sacándolo de sus pensamientos.

-¿Y los refuerzos de la Comandante Phasma? ¿Han caído? –Inquirió, con severidad, mientras buscaba darle caza a otra de las naves. –Partió desde la otra base hace largo rato.

-¿La Comandante Phama? Señor, la Comandante no está aquí, no tengo reporte alguno al respecto. Su llegada y las de los TIEs momentos antes, son los primeros refuerzos que han venido a dar apoyo desde que la batalla dio inicio. –Desvió de nuevo su atención de la nave enemiga cuando le llegó la información, dejando con ello, que escapara de su persecución.

-¡¿Dónde está Phasma?! –Alzó la voz alarmado virando completamente la nave, para sobrevolar la zona en busca de algún rastro al respecto de las naves de la rubia.

-Señor… no sabemos nada de la comandante. No tenemos reporte alguno. –Intentó serenarlo en cuanto escuchó los gritos.

-¡Maldita sea! –Bramó toqueteando varios de los botones, buscando algo en concreto, hasta que dio con la línea de comunicación que buscaba. -¡¿Dónde esta Phasma?! –Alzó la voz de nuevo, sorprendiendo en el otro lado al oficial en la base principal.

-Señor… -Consiguió hablar en un breve susurro, asustado por el reciente contacto. –No, se nada. –Intentaba hablar sin que los otros oficiales escucharan.

-¡Pues busca! ¡Dime donde esta Phasma! ¡De inmediato! –Apremió al oficial, que con un llamativo titubeo afirmó en su centralita. Los minutos pasaban, la impaciencia por parte del caballero se evidenciaba más y más mientras no cesaba en la búsqueda por todo el lugar, desfogándose en ocasiones su rabia con las naves enemigas que se cruzaban frente a la suya, no teniendo miramiento alguno en disparar en contables ocasiones, hasta que por fin la respuesta llegó.

-Señor. –El susurró captó su atención. –De nuevo esta en el borde exterior. –Hizo una pausa antes de añadir. –En la misma zona, con varias naves, y destructores. Los altos mandos están llevando el seguimiento de la misión. –Finalizó la información. –No puedo saber más, me he arriesgado mucho para saber eso. –Añadió con la esperanza de que no le pidiera que indagara más sobre el asunto.

-¡Maldita sea! -Un sonoro puñetazo resonó en el metal de la nave, antes de que el caballero la hiciera virar por completo. Ignoró las peticiones por información por parte de los oficiales que controlaban la situación en el lugar. Le daba igual ya que se recuperara o no la base, ahora tenía una prioridad distinta. La academia había sido descubierta, y estaba siendo atacada, no podía olvidarse y hacer como si nada ocurriera.

No tenía sentido, los destructores eran una ofensiva demasiado exagerada para el tamaño del asentamiento, eso solo significaba una cosa. Su maestro no le había creído y a pesar de ello, le había dado órdenes como si hubiera sido así.

Salió de la atmosfera de aquel planeta. Tenía autonomía suficiente para alcanzar Nixus. Activó la hipervelocidad tras meter las coordenadas adecuadas. El saltó fue rápido, estaba cerca. Intentaba contactar con la academia, sabia cuáles eran las líneas seguras, llevaba años usándolas, pero esta vez era incapaz de conseguir contactar. –Contesta, contesta… -susurraba una y otra vez mientras proseguía buscando. Se acercaba poco a poco a la situación del planeta. El movimiento de naves era evidente, poco a poco los puntos en su pantalla se mostraron. Una cantidad abrumadora de ellos llenaba casi por completo la zona, junto con dos más grandes y llamativos.

-¡Kylo! –Escuchó la voz llamándolo al fin desde el comunicador. -¡Mierda! Responde. –Le apremió la castaña al otro lado del intercomunicador.

-¡Uri! ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado? –Preguntó preocupado.

-Estoy bien, estamos bien. –Corrigió, al mirar a todos a su alrededor. -Han movilizado dos destructores, estamos haciéndoles frente, pero estamos perdiendo muchos hombres. Llegaron antes de tiempo, son pocos no están completos. Nos llegan refuerzos constantemente, pero tenemos que inutilizar la infraestructura. Con ello sus soldados serán inútiles. –Hizo una pausa cuando unos disparos se escucharon a través del comunicador. –Mis hombres aguantan bien, pero tenemos que salir de aquí, he movilizado a los civiles y los niños, ya están yendo hacia la otra burbuja por los túneles, solo quedamos los que podemos luchar. Si esto continua ordenaré la retirada. No puedo permitirme el que todos mueran. –Agregó con seriedad y desesperación a lo que el caballero apretó los mandos de la nave con fuerza.

-Aguanta, ¿me escuchas? Aguanta, me da igual como lo hagas, pero tienes que aguantar. Destrózalos, usa la fuerza, usa tus habilidades, lo que sea necesario pero hazlo. No mueras. –Le habló con severidad, antes de dirigir la nave hacia uno de los destructores. -Escúchame. –Le llamó la atención una nueva vez. –Busca una nave, cualquiera que no sea identificable como de la academia, coge a Yul y llévatelo contigo, haz lo que sea posible, busca la forma de que no te identifique como de la academia, y parte hacia el segundo destructor. –Informaba, mientras analizaba las posibilidades. –Equípate como soldado o piloto, que Yul haga lo mismo, quiero que te unas a mi nave, necesito. –Matizó. –Que te unas a mi nave, vamos a inutilizar uno de los destructores. -Hizo una pausa antes de añadir. –Y voy a destrozar a los desgraciados que han intentado matarte. –Sentenció.

-¿Seremos capaces?-

-Lo haremos, debemos hacerlo. -Aseguró antes de moverse del asiento y dirigirse hacia la estancia que hacía las veces de celda. Abrió la puerta a prisa, y se abalanzó hacia el cuerpo inconsciente de Rey.

Pasó su mano sobre la frente de la joven que tras unos segundos despertó, alarmada al ver al caballero frente a ella. Intentó escapar, escurriendo su cuerpo hacia atrás, pero la pared se lo impidió. –Estate quieta chatarrera. -Le espetó el moreno mientras la liberaba de cualquier prisión, que tuviera.

-¿Qué me vas a hacer? –Preguntó preocupada, al ver que solo el hombre estaba en se lugar, nadie podría impedirle hacer lo que quisiera con ella.

Cierra esa maldita boca que tienes y ven ahora mismo conmigo. –Se alzó en pie, agarrándola del brazo con brusquedad para tirar de ella, y moviéndose por toda la nave, prácticamente la arrastró hacia la cabina del piloto, donde la empujó hacia el asiento del copiloto.

-¿Qué haces? –Preguntó sin comprender nada de la situación. El caballero le dedicó una mirada de odio, antes de agarrar los mandos.

-Querías acabar con la Primera Orden ¿no? –Le escupió las palabras mientras proseguía acercando la nave al destructor. –Vamos a tomar ese destructor. –Agregó mientras le lanzaba su sable laser, la cual la joven cazó al vuelo, antes de mirar que era cierto que se dirigían hacia la gran nave.

-¿Por qué?

-Han atacado la academia, en Nixus. –Fue su única respuesta. El silencio por parte de la castaña fue más que evidente cuando comprendió que era lo que ocurría.

-Has desertado… -susurró levemente. No hubo respuesta ya fuera afirmativa o negativa, solo silencio. Desde sus posiciones hacían el seguimiento a las naves, estaban en un lugar en el que pasaban desapercibidos, su nave no llamaba la atención ya fuera para un bando como para otro. Una de las naves la Primera Orden comenzó a moverse de forma errática a causa de un fallo en su motor.

-Uri esa nave no va a aguantar. –Sentenció el caballero al identificarla mediante la fuerza.

-Dame apoyó, no había otra, estaba en tierra es una de las que derribamos. –Informó la mujer. El caballero varió su rumbo hasta alcanzar la nave de la mujer buscando acoplarla. Fue cuestión de tiempo, pero pronto el chasquido de los metales, se hizo evidente. Kylo se alzó en pie, y de inmediato Rey lo imitó corriendo hacia la compuerta, cuando las puertas se abrieron, la joven dio un paso hacia atrás.

-¡Era una trampa! Sabía que era una trampa tuya. –Acusó al caballero, antes de ver como el piloto corría a abrazar al caballero. –Oh… oh no. –Susurró sorprendida por ese gesto, antes de saber quiénes eran los recién llegados, calmando sus nervios levemente.

-Todo es un caos, ahí abajo no paramos, estamos movilizando a todos, los equipos no paran, cada vez que una nave de las nuestras cae, buscamos supervivientes e intentamos hacer que otra ocupe su lugar. –hablaba a prisa con preocupación en el rostro y gesticulando en exceso, recibiendo más de una afirmación de apoyó por parte de Yul que corroboraba la información. -La enfermería está llena, los heridos se amontonan en las paredes. Es horrible… -hizo una pausa pasándose la mano por el cabello de forma desesperada. –Han buscado aniquilarnos, si los destructores hubieran estado completos ahora mismo seriamos ya un mero recuerdo. –Finalizó mientras se agarraba al caballero buscando que al no moverse el dolor del estómago mermara.

Al ver ese gesto el caballero se preocupó y la agarró, mirándola con cuidado. -¿Estas bien? –Preguntó mirando como ella se agarraba la zona de la herida.

-Si tranquilo, no es nada, los droides se han afanado por acelerar la curación, son restos, necesito un poco más con ellos y ya estará lista. –Mintió. Yul a su espalda negaba evidenciando la mentira.

-No digas tonterías, ¿Por qué no me dijiste que estabas tan mal? Yul podría haber venido solo. –Gruñó el caballero mientras la guiaba hacia uno de los asientos desplegables de la nave.

-Estoy bien, haría lo mismo ahí debajo de lo que pienso hacer aquí, la diferencia es que mis acciones aquí serán más efectivos, abajó ya tienen mis órdenes, podrán moverse libremente. Y aquí puedo ayudar. –Respondió segura.

-Aun así…

-Nada, es hora de luchar, no voy a quedarme de brazos cruzados mientras mis hombres se exponen a la muerte. –Hizo el amago por alzarse pero el caballero se lo impidió. -¡Kylo!

-No te muevas hasta que lleguemos. –Le ordenó antes de moverse hacia la cabina del piloto. -¡Chatarrera! ¡Ocupa tu puesto!

-¡Si! Si. –dio un pequeño respingo ante el grito y corrió hacia el lugar asignado para ella.

-Uri… -Le llamó Yul -¿Qué hace aquí Rey? ¿Y por qué esta con Kylo? –Preguntó curioso a lo que la mujer se encogió de hombros negando.

Se movieron con rapidez, abandonando en el espacio la nave dañada, hasta que alcanzaron la zona de abordaje del destructor, cuando el hombre se alzó en pie y sin mirarla Rey lo imitó y escuchó las instrucciones que este daba hacia los presentes.

-Eres mi prisionera, vamos a inutilizarlo desde dentro. Comporte como siempre haces. –Le indicó mientras esperaba a que alcanzara el lugar a su lado, donde le dio una especie de grilletes, que le tendió para que ella misma se los colocara de forma que pudiera soltárselos en cuanto sea necesario. –Sabes de naves, lo demostraste hace años. Tenemos que inutilizarlo, no hace falta que destrocemos la nave, mientras no puedan moverse ni enviar efectivos será suficiente, así podrán acceder a ella. –La joven dudó, pero afirmó una única vez. –Aquí los cuatro podemos usar la fuerza, ellos no lo saben, aprovechemos eso. –Hizo una pausa para mirar a su discípulo y mujer. –Vosotros conocéis la estructura, sabéis moveros, en caso de ser necesario inutilizar los sistemas de comunicación y armamento. Nosotros. –Señaló a Rey. –Inutilizaremos los motores.

-Mis hombres se centraran en el otro, ya he dado el aviso. –Afirmó Uri.

-Entonces es hora de comenzar. –Sentenció el caballero, captando la atención de Rey que mirando a los otros tres aun no llegaba a comprender en que facción de la guerra se encontraban.

-¿Me vais a matar después? –Ninguno respondió. El caballero agarró con fuerza su brazo para guiarla como su escolta. Y los otros dos se posicionaron tras ellos. Lo que fuera a pasar, más tarde pasaría, ahora solo había una opción y era ese destructor.