El despertar del demonio.
Capítulo 36. Estado síquico
Llevando la bandeja en su lomo, Fluttershy llega a la enfermería. Al abrir la puerta vio una cama donde descansaba Maud Pie, en estos últimos días la terrestre gris ha mejorado bastante. Aún tiene que estar un tiempo en cama, pero ahora solo tiene algunos moretones a lo largo de su cuerpo, en lugar de cientos de vendajes y algunas costillas rotas. Todo es gracias a un tratamiento a base de cremas que bajan la hinchazón y anestesian su dolor, sumado al tiempo de reposo y cuidados que esta ha recibido. Ahora ya puede caminar, pero es mejor para ella permanecer en cama hasta su total mejoría.
Fluttershy se acerca a la cama, donde la terrestre permanece con su misma cara inexpresiva.
- Te traje el desayuno – dice Fluttershy con un tono amable y mostrándole la bandeja, esperando asi animarla un poco.
- No es necesario que te molestes con eso – dice Maud con tono calmado viendo a la pegaso.
- Oh, no es molestia. Me gusta ser tu enfermera, jeje- ríe la pegaso.
Maud se mantiene viendo a Fluttershy un rato y luego se acomoda sentándose. Fluttershy aprovecha a colocarle la bandeja en la cama.
- Gracias – suspira la terrestre con su característico tono inexpresivo.
- No es nada-
Fluttershy se sienta en una silla al lado de la cama, mientras Maud toma una cuchara y empieza a comer la avena del plato. En ningún momento Maud muestra alguna expresión por el sabor de la comida, pero algo en Fluttershy le hacía suponer que le gustaba. La pegaso solo observa comer a Maud en silencio. Fluttershy entonces se lleva un casco al vientre para acariciarlo, pues sabe que allí se encuentra su futuro bebe. El vientre aun no es muy notorio, pero Fluttershy sabe bien que pronto crecerá.
- Gracias por la comida- escucha la pegaso desprevenida, Fluttershy reacciona y ve como Maud había terminado de comer.
- Que rápida – piensa Fluttershy asombrada.
La pegaso rápidamente se levanta de la silla y empieza a recoger los platos. En eso Maud nota que Fluttershy está algo triste, pese a intentar aparentar lo contrario, ella pudo notarlo.
-¿pasa algo Maud?- pregunta al notar que la terrestre no dejaba de mirarla mientras acomodaba las cosas.
- ¿Hoy también te quedaras hasta tarde?- pregunta la terrestre, Fluttershy se siente algo apenada al creer que le molestaba su presencia.
- Oh, lo siento – se disculpa Fluttershy apenada – Si quieres te dejo sola.
- No, me gusta que me acompañes. Solamente es un poco extraño-
- ¿Extraño? ¿Por qué?-
- Desde que regresaste del examen, te la pasas aquí conmigo, creí que querías ser madre-
-si quiero... es solo que... em... -
-¿pasa algo?-
-no... no... no tiene nada que ver con el bebé- suspira Fluttershy.
-¿Pasa algo con Rainbow Dash entonces?- la pregunta tomo desprevenida a la pegaso, como si hubiera dado en el clavo.
Fluttershy se pone nerviosa. Empieza a pensar en aquel beso que tuvo con Rainbow Dash en el imperio de Cristal. Desde que volvieron a Canterlot, Fluttershy ha hecho todo lo posible para evitar a su amiga, pues siente una gran pena y nerviosismo al verla. Ahora se la pasa todos los días con Maud, pero casi ni conversan, Fluttershy solo se asegura de que la terrestre coma bien. La pegaso amarilla se sonroja y empieza a sudar. Rápidamente se dirige hacia la salida de la habitación, pero se detiene en la puerta a pensar en lo acontecido.
- Si no quieres decirme, está bien – dice Maud con su típica inexpresividad.
Fluttershy se queda con la garganta seca, quería hablar pero algo en ella se lo impedía. Sentía que tenía que consultar esto con alguien, pero no podía pedírselo a Celestia, pues también tuvo un momento con Discord y dicha cosa le confundía mucho más, sin mencionar que temía en lo que esto repercutiría, el cómo reaccionaría ella si supiera que beso a su esposo, el solo pensarlo hacían que su corazón estuviera a poco de estallar, y temiera porque les desterraran o algo peor, era todo un caos en su mente esta idea, y desde que paso, intento olvidarlo, aunque no sabe que de echo la princesa del sol no solo ya lo sabe si no fue testigo del acontecimiento, aun así, por no hablar más de ello, desarrollo un fuerte miedo que intenta olvidar. La pegaso amarilla no lo resiste más y se desploma, quedando sentada en la entrada de la habitación, llorando. Quería consultar sus dudas con Maud, pero no sabía ni como comenzar a explicarse.
Maud permanece un rato observando a la pegaso amarilla, pero eventualmente se levanta de su cama, y se dirige con ella. La terrestre se sienta a su lado, y la rodea con su pata para darle un abrazo. Fluttershy queda asombrada por el acto de Maud. La terrestre mantiene en todo momento su expresión seria, pero Fluttershy puede sentir todas sus buenas intenciones.
- Ya, ya – dice Maud dándole palmadas suaves a la pegaso – No llores. Si quieres decirme algo, no se lo diré a nadie.
- ¿Pinkie te contaba todo? – pregunta Fluttershy aun entre lágrimas.
- Sí, incluso las cosas que yo no quería saber. Ella me contaba todas sus penas y secretos. Yo le prometí ser como una tumba.
Fluttershy se seca sus lágrimas y respira hondo, para luego abrazar con fuerza a Maud.
- Esta bien, hay algo de lo que quiero hablar- dice luego de un momento de llanto y desahogo.
La pegaso inmediatamente empieza a contarle a Maud todo lo que paso en el Imperio de Cristal. Le cuenta todo, incluyendo como beso a Discord y a Rainbow Dash. Fluttershy estaba hablando bastante cosa que tomo por sorpresa a Maud, mas esta no lo expreso físicamente, manteniéndose seria en todo momento, enfocándose en escuchar lo que le decía y armar el rompecabezas en su mente.
- No sé en qué estaba pensando – explica Fluttershy rápidamente – Me siento tan confundida, ya no sé qué sentir. Ahora tengo que preocuparme por mi embarazo, y Rainbow me ayudara, ¿pero qué pasa si nuestra amistad se arruina? -
Maud escucha atentamente cada palabra que Fluttershy dice. Es hasta que la pegaso termina, que Maud le responde.
- No creo que hayas hecho nada malo, entiendo por qué lo hiciste-
-en... en... ¿enserio?-
-si - asiente Maud- ¿Qué fue lo que sentiste al besarlos?
- No lo sé – responde Fluttershy con pena – No sé cómo expresarlo-
Maud se queda pensativa un rato, mirando en dirección al techo mientras Fluttershy se sentía cada vez más intrigada por su silencio, luego de un momento la terrestre habla.
- En ese caso, ¿que sientes por ellos?-
Esa pregunta hace que la mente de Fluttershy haga clic. ¿Qué siente por ellos? La pregunta parece simple, pero realmente es muy difícil de responder.
- Pues si llegue a querer a Discord en un momento. Antes de que él se... se... em, Siempre me hacía reír, era muy divertido pasar tiempo con él. Sabía bien como animarme. Pero sé que todo eso ya quedo en el pasado, él ahora tiene familia… una esposa, hijos, cosas más importantes en que pensar- dice dolida.
- Entiendo, ¿y qué hay de Rainbow Dash?
- Rainbow… ella ha sido mi mejor amiga desde pequeña. Siempre me defendía cuando se burlaban de mi - sin darse cuenta empieza a soltar algo de llanto – Cuando algo malo me pasaba, ella siempre se aseguraba de que yo estuviera bien. Y sé que soy lenta, pero ella nunca me abandonaba para poder viajar más rápido – el llanto sale con algo más de fuerza – Ella permaneció conmigo cuando todos dejaron Ponyville. Siempre me está cuidando-
Maud se mantiene inexpresiva mientras sigue abrazando a Fluttershy, para que esta suelte el llanto que traía. La pegaso ya no hablaba solo lloraba luego de haber hablado de Rainbow Dash.
- Suena a que la quieres mucho-
- Si la quiero mucho. No quiero que me deje.-
-creí que era Rainbow la que se quiso quedar en el pueblo para buscar a... -hace una breve pausa y traga saliva- a Pinkie...-
-en parte es cierto... pero yo tampoco quería irme, nunca me quise ir... ella no se habría quedado en Ponyville tanto tiempo de no ser por... mi...- solloza Fluttershy.
Maud se queda pensando por otro momento antes de continuar.
- ¿Y si le dices cómo te sientes?
- No sé cómo. ¿Y si no soy buena para ella?
- La verdad, a mí me parece que van bien juntas.
- ¿Enserio lo crees?
- Sí. Creo que ella te quiere.
Fluttershy se sentía demasiado confundida, al punto de que se empezó a sentir algo mareado.
- Lo siento, necesito aire.
Fluttershy sale corriendo de la habitación dejando sola a Maud.
Dar una mala noticia puede ser uno de los trabajos más duros de todos, pues sabes que veras a alguien siendo lastimado por tus palabras. Eventualmente el dolor sana, y la vida sigue, pero siempre puede aparecer otra herida en el futuro. Así es como se siente Twilight Sparkle. Ahora mismo se encuentra de regreso en el palacio de cristal, luego de haber ido a esa horrible reunión del consejo. Tristemente, Twilight traía muy malas noticias para su familia, noticias que ya le habían afectado antes en el pasado.
Tiene que ir con sus hijas a darles la mala noticia, pero no se siente con el valor para verlas a los ojos. Simplemente no sabe cómo decírselos. ¿Cómo reaccionaría Starlight al saber que la apartaría de su familia otra vez? Al llegar a la enfermería, Twilight quedó totalmente paralizada del miedo.
Twilight no se encuentra sola, a su lado está la princesa Celestia, quien la acompaño desde que regresaron.
- No tienes que hacer esto Twilight – dice Celestia con preocupación.
Twilight no escucha a su maestra, por andar muy perdida en sus pensamientos. Solo se acerca a un cuarto de la enfermería, y observa por la ventana de este. Del otro lado del cristal se encontraba su hija Luthien, llevando su traje especial. Luthien no está sola, en la cama se encuentra el pequeño Eclipse jugando con ella.
Él bebe estaba riendo en la cama, mientras Luthien le hacía cosquillas en su panza. Twilight no podía asegurarlo, pero podía sentir que Luthien estaba sonriendo debajo de ese traje. Desde que despertó, Luthien se la pasaba jugando con su hermanito, pero… ella no sabía que Eclipse era su hermano.
Twilight amaba a sus hijos, y haría por ellos lo que sea, incluso mentirle a Luthien sobre quien era realmente Eclipse. No podía hacer nada más, simplemente no podía romperle de nuevo el corazón a su hija mayor. Ella sabía bien que Luthien necesitaba al bebe, y… no era la única que lo pensaba.
Flashback
-ya quedo acordado, será la princesa Luna la nueva tutora de la princesa Starlight- decreta la dignataria superior, y Twilight baja la mirada, cerrando los ojos con resignación- ahora solo quera decidir quién era el tutor del pequeño príncipe Eclipse-
-¿Qué dijo?- dice Twilight abriendo completamente los ojos y mirando de nuevo hacia los dignatarios.
-usted ha aceptado ceder los cuidados de sus hijos, eso incluye a sus otros dos hijos restantes.
-ahora se decidirá quién será el tutor del príncipe Eclipse y la princesa Lúthien, los hechos que se deben tomar en cuenta es que con respecto al pequeño Eclipse son a) aún es un bebé de apenas algunos meces ; y b) posee una discapacidad debido a la perdida de uno de sus cascos traseros, cosa que hará más difícil su aprendizaje a la hora de aprender a volar o caminar-
-¿discapacidad?-
-¡otro niño enfermo!-
-¿Qué está pasando aquí?-
Se escuchan los murmullos de varios de los miembros, algunos de intriga y otros de enojo y furia contra la yegua lavanda. Los miembros exigían una respuesta ante el estado del bebe de Twilight, no todos estaban al tanto de su situación, por lo que les resulto muy desconcertante y hacia que vieran con peores ojos a la acusada.
-yo se los diré- se levanta Cadance una vez más, Twilight oculta su mirada, pero Luna observa a la princesa del imperio con severidad.
- hace aproximadamente4 meces si mi memoria no me falla, la princesa Twilight en un acto de total irresponsabilidad y descuido piso al pequeño Eclipse.
-¡Cadance!- exclama Luna levantándose de súbito.
-princesa Luna, le pido que por favor se siente y guarde respeto a con su sobrina o le negaremos la tutoría de la princesa Starlight. Luna estuvo a punto de ir con Cadance, sentía muchas ganas de reprenderla, pero no podía hacerlo, y si quería conservar la custodia de Starlight, no podría hacer nada, al menos por el momento- princesa Cadance continúe-
-como decía, en un acto de irresponsabilidad y descuido, la princesa Twilight Sparkle, pizo a su hijo, pero no fue algo tenue o sin intención, literalmente ella apoyo toda su fuerza y peso en ese solo pisotón-
-¡eso es mentira Cadance! ¡¿Pero qué pasa con tigo?!- exclama Luna alterada.
-princesa Luna, por favor siéntese o salga de inmediato- le regaña la dignataria superior- prosiga princesa del imperio-
- los huesos del pequeño bebé reventaron en miles de pedacitos, estuvo a punto de morir, se le genero una infección y tuvimos que retirarle su casco trasero antes de que la infección se esparciera, ahora está marcado de por vida, todo gracias a la estupidez de su madre- murmura Cadance con un falso sentido de resignación y pesar, mientras no lograba evitar soltar una tenue sonrisa ante esto.
Cada palabra que decía Cadance en Twilight era como una daga directo a su corazón, no podía soportarlo, era demasiado para ella, no podía asimilarlo, todo era su culpa, el mal que pasan sus hijos, ella se los provoco, ella les provoco este mal a todos y cada uno de ellos, de por vida sus hijos vivirán con severas marcas que por siempre y para siempre les acompañaran, ella no merecía ser madre, sus hijos no merecen seguir sufriendo por su culpa, tal vez era lo mejor, simplemente dejarlos ir.
La dignataria superior esbozo que se levantaran los cascos por quien sería el tutor del pequeño Eclipse, pero nadie levanto el casco o garra, nadie quería hacerse cargo de un pequeño bebe discapacitado. Los dignatarios preguntaron dos veces más, pero nadie resultaba responder, Luna aunque quisiera no podía levantar el casco y ofrecerse por el cuidado de Eclipse o Lúthien, pues ya era la tutora de Starlight. Twilight comenzó a llorar, y Luna ante la impotencia de poder hacer algo más por ayudarle, la princesa de la noche se acercó a la poni lavanda y le dio un fuerte abraso.
-muy bien a falta de una mejor opción, él bebe Eclipse será cuidado por nosotros, al menos hasta que encontremos un tutor que se haga cargo enteramente de él, se criara y crecerá aquí, y no regresara a Equestria hasta su mayoría de Edad- dicta la dignataria con seriedad. Ese último decreto casi hacían que Twilight se desplomara, de no ser porque Luna le sostenía, no vería a su bebe crecer, no estaría con el nunca más, el crecería sin saber quién era su madre y no importaría, porque no la recordaría, no sabría quién es ella, y seguramente tendría una vida feliz y sin más tragedias que le acompañen, Twilight comenzó a evaluar la posibilidad en su mente y empezó a aceptar que eso era lo mejor para su bebé. Lo mejor para todos.
-¿está usted de acuerdo con nuestros términos? Señora Sparkle-
-si… estoy muy segura, es lo mejor para todos- responde Twilight con resignación.
-eso es correcto, ahora solo falta continuar con quien será el tutor de la princesa Lúthien Sparkle-
-si me permite- se escucha, todos voltean y se percatan que se trataba del señor grifo.
-señor Crown, je, supongo que usted mantendrá su tutorado por la princesa Lúthien- dice la dignataria superior con una sonrisa.
-diría que eso es lo mejor por el estado de la princesa, los médicos del reino de Mana son de los mejores del mundo- comenta uno de los concejales del rey grifo.
-tu cállate- le bufa la hija del rey.
-si su majestad- se cohíbe el concejal.
-¿Cómo dice? ¿No se hará cargo de la princesa Lúthien?- pregunta la dignataria con extrañeza.
-jeje, no, no, claro que no-
-entonces tendremos que buscar a otro tutor para….-
-no seré su tutor, porque la princesa Lúthien ya no requiere de un tutor- dice el rey grifo con una sonrisa, todos menos su hija le miran confundidos- vera, princesa Twilight Sparkle, ¿puedo decirle así?-
-dígame como usted quiera- piensa Twilight mientras miraba al rey grifo sin mucho entusiasmo, casi como su hubiera perdido los ánimos por vivir, como un cuerpo sin alma.
-¿puede responderme una sencilla pregunta?-
-adelante…- suspira la yegua.
-¿Qué edad tiene su hija?-
Twilight se queda seria por unos instantes, procesando lentamente lo que este le había dicho, finalmente ella responde- tiene 19, está cerca de cumplir los 20-
-¡20 años! Jeje ¿Cuánto tiempo la tendré en mi cuidado? ¿Un año? Jejeje, no, sé que en cada reino las cosas se aplican diferente, en Equestria por ejemplo, la mayoría de edad se considera a los 18, en Maretonia por su parte es hasta los 21, pero en mi reino y el de los minotauro concordamos en que aun crio se le considera adulto a los 14, ahora, si dejamos de lado mis creencias y aplicamos el estatus de edad de ustedes, Maretonia, significaría que solo estaría a cargo de la princesa por poco más de un año, una cantidad de tiempo casi nula. ¡Además! Tenemos que considerar otra cosa y es que el estado de la princesa Lúthien está muy delicado-
-por eso queremos que usted sea su tutor, puede proporcionarle los medicamentos y tratamientos adecuados-
-puedo si, si, si puedo, pero lamento informarles que el estado de la princesa es tan, pero tan delicado, que no puede viajar, no puede abandonar el imperio de Cristal, podría morir en el camino y eso jeje, no se vería bien en los periódicos ¿verdad?- esboza el señor grifo con una sonrisa bien marcada, mirando a los dignatarios fijamente con su mirada de águila, Twilight no comprendía que es lo que estaba pasando- yo me encargare de que no le falte nada a la princesa Lúthien, tendrá todos los médicos y tratamientos que necesite, eso vendrá directo de mi cuenta, y si de pura casualidad la princesa Cadance decidiera por cualquier razón, no darles asilo a la princesa Lúthien y su familia, yo mismo me encargare de trasladarla junto a mi equipo a un mejor lugar para que se recupere, y si lo amerita, moveré cielo y tierra por regresarla a mi reino, solo y solo, si las circunstancias lo ameritan.
Por un instante las miradas de Cadance y el rey grifo chocan. Ese último comentario, parecía como un reto u ofensa contra la princesa del imperio, camuflado por sentido común y buenas intenciones.
-muy bien, la princesa Lúthien Sparkle queda fuera del dictado, ahora que se ha decidido quienes serán los tutores del príncipe Eclipse y la princesa Starlight supongo que este caso queda por…-
-no se quedaran con el bebé- interviene de nueva cuenta el rey grifo.
-señor Crown, usted no votó a favor de ser el tutor cuando se le dio la oportunidad, y a falta de tutor, nosotros nos….-
-muy bien, muy bien, quédense con él bebe, pero, si lo hace Lúthien morirá, y será su culpa-
-¿Cómo dice usted?- reclama la dignataria indignada.
-jeje, se me ocurrió una idea un poco rebuscada, legalmente la princesa Lúthien ya posee la edad para ser parte de nuestro consejo, porque no que ella sea la tutora del pequeño Eclipse-
-eso es una completa estupidez, la princesa Lúthien aún no tiene el reconocimiento para formar parte de los nuestros- se queja la señora de los perros diamante mientras bebe una copa de vino tinto con total clase.
-además esa niña está en estado cadáver, debería ya estar bajo tierra- reclama Blueblood.
-¡TÚ CÁLLATE BLUEBLOOD!- chilla Twilight, quien pese a ya estar destrozada aun no concebía el hecho de que su hija mayor debería estar muerta, no quería eso para ninguno de sus hijos. Podía aceptar que le separaran de ellos, pero no que terminen con sus vidas.
-señor Crown no estamos de juegos- le regaña uno de los dignatarios.
-si lo entiendo- ríe por un instante- pero aun así, no se quedaran con el bebé- murmura este con un tono severo.
-¿Por qué no?- pregunta la dignataria superior.
-la princesa Lúthien, se encariño mucho con su hermanito, desarrollo un vínculo afectivo muy fuerte, no sé si recordaran todos que ella estaba embarazada, razón por la que se le separo de sus padres por segunda vez, perdió a los bebés en ese trágico ataque a Ponyville- dice el rey grifo con seriedad mientras volteaba a ver a Twilight, la princesa de la amistad le miraba con mayor confusión- ahora ¿Cómo creen que reaccionara si le quitamos él bebe?-
-dice usted… que si le arrebatamos al bebé, la princesa Lúthien…-
-antes de que mi padre de más explicaciones sin sentido, quisiera dirigirles una situación a todos ustedes- interviene la hija del rey grifo- ¿Cómo se sentirían ustedes? Si desde jóvenes no han pasado más que peripecias, nacer enfermos, crecer sin amigos, perder un miembro, y al final después de tanto, sufrir una serie de malformaciones gracias a un trágico incidente, ¿se sentirían muy mal no? Ahora, díganme ¿Cómo se sentirían si les arrebatáramos lo único que les permite seguir adelante?-
-si le quitan al bebé, la princesa Lúthien perderá la fuerza para vivir, y la culpa, será enteramente de nosotros- concluye el señor Crown con seriedad, todos los miembros del consejo se quedan pensando por unos instantes, se llegaron a escuchar algunos murmullos entre algunos de los miembros.
-lo siento señor Crown pero no podemos acceder a….-
-escuche señorita Ariel, conozco su caso mejor que nadie, usted no tiene hijos, estuvo casada sí, pero no puede tener hijos, y ahora le quiere quitar los hijos a alguien más solo para sentirse mejor consigo misma, je-
-¡señor Crown, le recuerdo que usted también uso a Lúthien para…!- se defiende la dignataria.
-para ayudar a mi hija, ¿usted que sabe lo que es ser un padre o, una madre?- le encara el señor grifo- sé que lo que hice fue egoísta, y por eso ahora mi deber es corresponderle como es debido a la familia Sparkle-
-señor Crown, salga-
-¿por qué?-
-salga de aquí, su boto ya no es válido- dice la dignataria dolida.
-¿no? Je ejem, ejem que todos los miembros que prefieran que me retire, levanten el casco o garra por favor- esboza el señor grifo, evidentemente los dignatarios de Maretonia, la princesa Cadance y por supuesto, Blueblood levantaron el casco, pero fuera de ellos, el único miembro que levanto el casco, o en este caso pata, fue la señora de los perros diamante.
-creo que me quedare- dice el señor grifo con una sonrisa.
-ahora, si el pequeño Eclipse requiere de un tutor activo del consejo, yo me ofrezco como tutora- se levanta la princesa Grifo, Luna y por sobretodo Twilight, los miran con asombro.
-pero no lo llevare a mi reino, los cargos de Twilight solo requieren que cada uno de sus hijos sea cuidado por uno de nosotros o de alguno de nuestros súbditos, ahora mismo uno de nuestros miembros de mayor confianza se encuentra en el imperio de Cristal, él se hará cargo del cuidado del pequeño, mi padre y yo iremos de visita con relativa frecuencia- dicta la princesa.
-eso es estúpido- gruñe Cadance en su mente.
-¿alguna objeción?- declara el señor grifo con una sonrisa mientras apoya su garra contra el hombro de su hija.
Se guarda un silencio incomodo entre el consejo, hubo quien intento objetar lo que el rey grifo y su hija habían establecido, pero al final nadie dijo nada más, ni siquiera Cadance.
Fin del Flashback.
- ¿Twilight?-
La alicornio lavanda reacciona al escuchar la voz de Celestia detrás de ella. Se voltea y ve a la alicornio blanca viéndola preocupada.
- Perdón princesa, ¿me dijo algo? – dice Twilight apenada.
Celestia suelta un suspiro, y pone un casco sobre su alumna.
- Te decía que no tienes que hacer esto. Puedo convencer al consejo de que anulen la sentencia. No importa que me suspendieran, no voy a dejar que te hagan esto.
Twilight ve en los ojos de su maestra que esta hablaba enserio. Ella confiaba en Celestia, y sabía que ella no la dejaría abandonada, pero no estaba segura de querer que anularan la sentencia.
En ese momento, Luthien levanta un poco al bebe en sus cascos, y Twilight ve algo que era una prueba de que la sentencia no debía anularse. Ella divisa que a su hijo le faltaba una pata trasera, y recuerda que ella fue la que le hizo a su bebe. Por no pensar con claridad, ella lo había discapacitado. Aun podía escuchar en su mente aquel desgarrador grito que su bebe soltó cuando ella lo piso con fuerza. Su mente comienza a taladrar con fuerza y las voces de que es una mala madre se hacen aún más potentes en ella. La alicornio lavanda hace lo posible por mantener la compostura, respirando hondo y manteniendo una cara seria.
- No, el consejo tiene razón. Soy una mala madre. Starlight no puede seguir conmigo.
Celestia está a punto de darle un sermón rea Twilight. Pensó en decirle a Twilight que el que se vaya no la convierte en una mejor madre, pero decide callar ese comentario al ser consciente de que Twilight no estaba en condición para recibir ese tipo de regaños. Lo mejor que puede hacer ahora es tratar de aliviarle la tensión.
- Twilight, si quieres… yo puedo darle la noticia a Starlight.
- No… yo… yo tengo que hacerlo, solo… necesito tiempo para pensar como lo haré.
- Entiendo – suspira Celestia – Debo regresar a Canterlot. Regresaré en dos días por Starlight.
- Está bien – responde Twilight sin emoción.
Celestia mira con pena a su alumna. Enserio quiere ayudarla a sentirse mejor, pero no hay nada más que pueda hacer si ella ya se resignó a la decisión del consejo.
- Te prometo que cuidaré bien a Starlight. Y… cuando pienses en lo que es mejor, te apoyaré en todo lo que pueda.
Twilight rápidamente abraza a su maestra, haciendo esfuerzo por no llorar.
- Gracias, princesa.
- Lo que sea por ti, Twilight – respondió la alicornio blanco abrazando a su alumna.
- Por favor no se esfuerce mucho, usted ya tiene bastante con su embarazo. ¿Segura que está bien?
- ¿Lo dices por lo que paso en la junta? – suspira Celestia – Tranquila, eso es normal. Lamento haberte asustado.
- Entiendo… gracias por defenderme.
- Es hora de que me valla.
- Gracias por todo.
Celestia se empieza a marchar caminando con algo de dificultad. Su embarazo desarrollado y la falta de patas traseras le hacían difícil moverse. Discord siempre le insiste en que utilice silla de ruedas, pero Celestia prefiere estar de pie con sus prótesis. Los miembros del consejo serían incapaces de tomarla enserio si la veían en un estado tan débil.
- ¿Twilight? – habla Celestia deteniéndose y viendo a su alumna.
- ¿Sí, princesa?
- No te rindas. No eres una mala madre, solo tuviste mala suerte.
Twilight suspira, y gira la cabeza para no ver a Celestia a los ojos. No responde. Celestia comprende que Twilight ya no quería hablar, y se marcha de allí.
Twilight entonces se dirige a otra habitación que se encuentra cerca de allí. Sin tener aun la fuerza para entrar, solo observa desde fuera de la ventana. Allí se encontraba su hija Starlight, quien estaba siendo cuidada por Spike.
Adentro, Spike le da a Starlight su jugo de zanahoria, pero esta se encontraba algo mareado, por lo que se le mancha un poco su boca. Spike aparta el vaso, y toma una servilleta para limpiar a la joven princesa como si fuera una bebé.
- No me trates como una bebe – se queja Starlight.
La alicornio amarilla odiaba que la trataran en ese estado, pues no era la primera vez que le pasaba. Cuando dono sangre por primera vez, fue Wes quien la acompaño y la cuido de esa misma forma. En aquel entonces le gustaba que el potro la acompañara a cada momento, pero ahora odiaba todo lo que le recordara a los momentos que paso con él.
- Jeje, pero si para mí siempre serás una bebita – responde Spike con tono divertido, limpiando la mancha.
En ese momento entra Twilight Sparkle a la habitación, llamando la atención de Starlight.
- Mama… - Starlight aparta la mirada, pues aún no se sentía capaz de ver a su madre a los ojos luego del incidente.
Twilight suspira, y se acerca. Tanto Starlight como Spike ven preocupados como Twilight tenía una mirada vacía, per en el fondo esta hacia un esfuerzo por no llorar.
- Spike, nos das un momento a solas.
- Em… Oh, claro.
El dragón mira preocupado a su familia y luego sale de la habitación, esperando que nada malo fuera a pasar.
- ¿Qué pasa, mama? – pregunta Starlight ahora si viendo a su madre directamente.
- Cariño… tengo… tengo algo que decirte.
No muy lejos de donde ellos se encontraban, un grifo amarillo de con algunos plumajes azules les observaba, como parte de su trabajo para con su rey.
De regreso en Canterlot, luego de un largo día, finalmente las princesas llegar a su hogar, con nada más que deseos de descantar tras una larga jornada. Celestia se encontraba caminando sola hasta su habitación, o bueno no tan sola.
-cariño, por favor déjame cargarte hasta la cama- le insiste Discord con preocupación.
-no Discord, ya te dije que no-
-ya estamos en casa, no hay ninguno de esos amargados que te vea, déjame darte al menos tu silla de ruedas-
-que no Discord, yo puedo llegar sola a mi cuarto-
-tienes 8 meces y apenas puedes sostenerte en lo que quedan de tus cuatro patas, por favor ¡deja a un lado tu orgullo y piensa en él bebe!-
La princesa del sol se detiene a medio pasillo con la mirada baja, como si lo último que dijo Discord le hubiera llegado. Discord al darse cuenta de lo que le dijo a su esposa se tapa a sí mismo la boca, si la ofendió o la hizo enojar, no estaría preparado para confrontar a su esposa en otro más de sus arranques de ira, no quería comenzar una discusión, no solo él bebe y lo que repercutiría en la salud de su esposa, sino también porque sabe que con Celestia en ese estado de irritabilidad nunca ganaría, y la pelea verbal seria eterna si Celestia esta de malas. Discord cierra los ojos, esperando a que comiencen los gritos de su esposa.
-está bien, llévame a mi cuarto- suspira Celestia con resignación, pero aun sin mirar a Discord. El draconequus se sintió inseguro al no poder ver los ojos de su esposa, no estaba seguro si lo que le decía era una indirecta, o en verdad le decía que le llevara a la cama, Discord es muy consciente de que su esposa en el último trimestre de embarazo es muy cambiante en su humor, tenía que ser cauteloso, pero tampoco podía tardarse, o eso podría empeorar las cosas.
Con cautela Discord avanza hasta su esposa, y al ver que ella seguía sin mirarle, siguió preocupado, pero lentamente la acomodo entre sus garras, Celestia se aferró a su cuello, Discord solto un breve alarido de impresión, pero luego se calmó y sonrió. Desapareció al instante, y reapareció en sus habitaciones. Con mucho cuidado este se la llevó hasta la cama, y la recostó en esta, Celestia seguía ocultando su rostro debajo de su larga crin. Discord al no saber qué hacer, opto por preparar a su esposa para dormir, comenzando con sus arneses que sostenían sus prótesis, al retirarlas, Discord queda sin aliento al ver los muñones de su esposa, enrojecidos y con fuertes marcas que presionaban esta parte del cuerpo de Celestia.
-¡Cariño!- exclama Discord con asombro y preocupación- por favor… ya no uses las prótesis, cargas demasiado peso….-
-si, él bebe ya viene, dentro de poco- murmura Celestia con inexpresividad.
-sí, si, por eso tienes que quedarte aquí-
-no podía dejar sola a Twilight, y si me encontraba en una silla de ruedas, esos infelices no me tomarían enserio- murmura Celestia con inexpresividad.
-cariño, no puedes seguir involucrándote en estos asuntos, no hasta que nazca nuestro pequeño, recuerda lo que dijo la doctora, no puedes seguir alterándote-
-¿Qué podía hacer Discord?- esboza Celestia con un tono melancólico que intento ocultar.
-yo em…. No lo sé, ¿pero qué hubiera pasado si hubieras dado a luz hay mismo frente a ellos? Dudo que eso ayude a Twilight, y de hecho, creo que nos metes a nosotros en un conflicto similar-
-tenía que intentarlo, no podía dejarla sola, no podía dejarla sola con ellos- repite Celestia con cólera.
Un silencio se cierne por un instante, hasta que Discord rompe el silencio.
- bueno, la cena estará en un momento, ¿quieres ducharte antes de dormir?- le pregunta Discord con atención, dispuesto a el mismo preparar la tina y todo lo que sea necesario.
-sí, pero… antes quiero hablar con Luna- murmura Celestia, en eso Discord le dirige una mirada seria- te prometo que no me alterare otra vez-
-está bien- acepta Discord.
Fluttershy sale del castillo y se sienta junto a un árbol, donde se quede el resto de la tarde hasta llegado el anochecer. Se sentía mejor al relajarse en un ambiente natural, pero eso no aclaraba sus dudas. Se sentía demasiado confundida por sus sentimientos. No sabía bien que hacer, y con su bebe en camino, todo era más complicado. Estaba llorando. Solo quería que todas sus dudas se aclararan.
- ¿Fluttershy? ¿Estás bien?
Fluttershy reacciona y levanta la mirada. Para su mala o buena suerte, Rainbow Dash es la que estaba allí.
- Oh… em… - Fluttershy baja la mirada en intenta buscar una explicación para su llanto, pero no encuentra ninguna.
- Maud me dijo que algo malo pasaba – explica Rainbow preocupada - ¿Estas bien? ¿Por qué estas llorando?
- Pues… yo…
Rainbow suelta un suspiro, pues ya entendía lo que molestaba a su amiga.
- Fluttershy – empieza Rainbow poniendo un casco en la barbilla de Fluttershy, levantándole la mirada - Solo quiero que seas feliz.
Fluttershy no lo resiste más, quería gritar.
- ¡Pero no es justo para ti! – Exclama Fluttershy con fuerza – Tu eres tan buena conmigo. No mereces a alguien tan insegura de lo que siente como yo.
En ese instante Fluttershy abre los ojos como platos al sentir algo rodeándola. Rainbow Dash le da un fuerte abrazo a Fluttershy, lo cual la confunde totalmente.
- Siempre has sido insegura, ¿y qué? Yo no soy precavida.
- Pero…
Rainbow se separa del abrazo y mira a Fluttershy.
- Yo enserio quiero intentarlo. ¿Qué me dices, Fluttershy? ¿Lo intentamos? – pregunta Rainbow Dash acariciando la cara de su amiga.
Fluttershy pone su casco sobre el de Rainbow Dash, para que la calidez de este no se separara de su cara. Cierra los ojos, respira hondo, y al abrirlos ve a su amiga aun sonriéndole.
- ¿Y si no funciona? – pregunta Fluttershy con pena.
- Nah, no pienses en eso. Seguro que funcionará. Soy un gran material para novia.
Fluttershy se empieza a reír al oír ese comentario de Dash. Le divertían bastante las actitudes de Rainbow.
- Así me gusta – ríe Rainbow Dash. – Te ves más linda sonriendo.
Fluttershy se sonroja un poco aparta la mirada apenada por ese cumplido.
- ¿Qué me dices, Fluttershy? – pregunta Dash.
Fluttershy sonríe, se acerca a Rainbow Dash; y, sin aviso, le da un beso en los labios, lo cual sorprende a la pegaso cian. Fluttershy se separa y ve que ahora es Dash la sonrojada, lo cual la hace soltar una risita.
- Sí. Te quiero Rainbow Dash. Gracias por estar siempre para mí.
Ambas pegasos se juntan, y permanecen allí unidas por un beso. En ese beso Fluttershy pudo aclarar la mayoría de sus dudas. Quizás aún sentía algo por Discord, pero no podía permitir que eso interfiriera en su felicidad. Ella quería estar con Rainbow Dash, la poni que siempre la ha cuidado, y que lo seguirá haciendo cuando tenga a su bebé.
Celestia se encontraba recostada en su cama, esperando a que Discord llegara con Luna para poder hablar con ella con respecto al caso de Twilight. La princesa del sol se encontraba esperando en su cama acariciando su vientre con sumo cariño para relajarse un poco. Un movimiento muy simple pero que causaban un efecto relajante en ella, haciendo que al menos por un momento se olvidara de sus problemas.
En eso comienza a percatarse del sonido de un lento galopeo acercándose, inmediatamente Celestia reacciona, apartando sus cascos de su vientre y tapándose con una manta para apartar la atención de este mismo.
-hermana, por favor pasa- murmura Celestia con la mirada baja mientras se percata de como su hermana se sienta a su lado.
Se guardó silencio por un instante, había tanto que decir, pero era un tema muy delicado y serio como para tomarlo a la ligera por cualquiera de las dos. Luego Luna prosiguió a contarle con mayor detalle todo lo acontecido con el caso Sparkle, la reacción del consejo y por sobretodo como el rey y la princesa grifo ayudaron a Twilight.
-el señor Crow resulto ser de mayor ayuda que yo en el caso, hermana… me sorprendió mucho como aporto su apoyo con la familia de Twilight-
-conozco a la familia de Crown desde hace 15 generaciones, es una familia de honor y respeto, él puede ser un manipulador y un cabeza dura en ocasiones, pero tiene un corazón dentro, no sé, quizás con el tiempo pueda ser mejor rey de lo que fue su padre… o su bisabuelo-
-lo siento, debí ayudar más-
-hiciste lo que pudiste, si alguien debe disculparse, debo ser yo, no debí perder el control, tuvimos suerte que Crow estuviera de nuestro lado esta vez-
-si… - asiente la princesa de la noche, en eso esta piensa en algo que le comenzaba a intrigar desde aquella junta- ¿hermana?-
-dime Luna-
-hay algo muy serio que debo decirte con respecto a la actitud de Cadance en la junta- le dice Luna con seriedad, Celestia mira con algo de intriga a su hermana- presiento que hay algo muy serio con ella-
Dos días pasan, pero para Twilight Sparkle fueron una eternidad. Sabía que cuando el plazo se cumpliera, ella se despediría se su hija Starlight. El momento ya ha llegado, y todo es mucho más difícil de lo que había imaginado.
En las afueras del palacio, se encontraban Twilight y su familia, viendo cómo llega la princesa Celestia en una carroza tirada por pegasos. Spike se encontraba al lado de Twilight, tomándola del casco para intentar consolarla, pero este también se sentía bastante devastado. Lúthien también estaba presente, en una silla de ruedas, pues aún no se recuperaba lo suficiente como para caminar. En sus cascos estaba el pequeño Eclipse, quien estaba sonriendo, pues no entendía lo que estaba pasando.
Starlight se encontraba atrás de todos, sentada en unas escaleras con inexpresividad. No llevaba maletas grandes, solo unas alforjas donde guardaba las posesiones que valía la pena llevarse. Su pata aún estaba vendada. Por fortuna, ya se sentía mejor. La espera de dos días había sido para que se estabilizara y pudiera viajar.
Al ver que la carroza había llegado, Starlight se levanta. Su madre rápidamente se aproxima a ella y le da un fuerte abrazo.
- Te prometo que te iré a visitar pronto.
- Gracias, mamá – murmura Starlight con inexpresividad.
Twilight mira muy preocupada la falta de sentimientos en su hija, pero no podía culparla. Como madre ella ya estaba sufriendo, y no se imaginaba como se debía estar sintiendo su hija. Aun recordaba bien como fue ese duro momento donde le tuvo que dar la mala noticia.
Flashback.
Hace 2 días, Twilight se encontraba en la enfermería con su hija. Le acababa de explicar la decisión del consejo, y por lo tanto, su inminente separación.
- No… - murmura Starlight – No otra vez… ¡No otra vez!
- Starlight…
- ¡No quiero que nos separen de nuevo! – Estalla Starlight en llanto - ¡Por favor no!
Twilight siente como si le atravesaran el corazón al ver a su hija en tanto llanto. La joven princesa antes estaba en un estado muy somnoliento, pero esta noticia la hizo despertar. Twilight se preocupa que esa exaltación pueda ser mala para su salud, por lo que rápidamente abraza a su hija.
- Lo siento – dice Twilight tratando de no llorar – Esto es mi culpa.
- ¡No lo es! – Sigue llorando Starlight - ¡Soy una estúpida! ¿¡Por qué siempre nos separamos por mi culpa!?
- Es lo mejor para ti, mi cielo. Te iras a Canterlot, allí estarás mejor.
- ¡No quiero ir a Canterlot, quiero quedarme aquí!
Algo de llanto sale de Twilight, pero logra contener la mayoría de lo que iba a salir.
- Lo siento. Lo siento tanto. Ya no… ya no puedo cuidarte. No puedo cuidar a nadie. Por favor Starlight, esto es por tu bien.
- ¡No! ¡No quiero! ¡NO QUIERO!
Twilight no lo resiste más y empieza a soltar todo el llanto que tenía guardado. Starlight está igual. Madre e hija se abrazan con fuerza, pues no querían separarse. Querían seguir juntas como una familia, pero eso ya no podía ser.
Flashback.
En ese momento Celestia se acerca a Twilight y a Starlight, viéndolas con pena.
- Es hora de irnos – murmura Celestia con tristeza.
- Okei – responde Starlight.
Starlight se acerca un poco a su hermana mayor, y la mira fijamente. No puede ver sus ojos debido a que la máscara del traje la cubre, pero sabe que Lúthien la está viendo.
- Lo siento… - murmura Starlight inexpresiva – Solo quería decirte eso. Lo siento por todo lo que te hice.
Lúthien permanece viendo a su hermana un momento, antes de responderle lentamente.
- Yo también – murmura Lúthien con la voz asmática que provoca el traje – Yo también tuve la culpa de lo que paso ese día. Yo… te amo, Starlight, por eso te protegí-
Por primera vez en el día, Starlight cambia su mirada inexpresiva por una de sorpresa. ¿Enserio escuchó bien? ¿Enserio Lúthien le había dicho que la amaba? Inmediatamente la alicornio amarilla se paró en sus patas traseras y le dio un abrazo a Lúthien.
- Yo también te amo – dice Starlight mientras una lagrima sale de su ojo – Siempre fuiste una gran hermana mayor.
Lúthien no responde esa afirmación de Starlight, simplemente no quería responder.
- Cuídate mucho, Starlight-
- Gracias-
Ambas hermanas se separan. La alicornio amarilla le hecha una última mirada a su hermanito, el cual sigue en los cascos de Lúthien. El pequeño mira a los ojos a la hermana que lo había cuidado cuando su madre estaba indispuesta, y suelta una risita. Starlight suspira, y pone una sonrisa. Le da un beso en la mejilla a su hermanito, haciéndole algo de cosquillas.
- Adiós, Eclipse.
Starlight se aleja de sus hermanos y se sube a la carroza. Celestia aún estaba afuera, despidiéndose de Twilight.
- Te prometo que la cuidare bien – afirma Celestia.
- Gracias por todo – responde Twilight dándose un abrazo con su maestra.
La alicornio blanco se separa, viendo como Twilight rápidamente se seca unas lágrimas en su cara. Luego de soltar un suspiro, Celestia se sube con Starlight a la carroza.
- Ya podemos irnos – murmura la joven con calma.
Celestia suspira y le ordena a los pegasos despegar.
Los pegasos al frente agitan sus alas, y se levantan del suelo. Starlight ve como poco a poco se aleja de su familia. Finalmente alcanzan una altura cercana a las nubes, y la carroza se nivela.
Celestia mira con preocupación a Starlight y le intenta hablar.
- Tranquila, te haremos sentir cómoda en el castillo. Tara está muy emocionada por que llegues.
Starlight seguía con los cascos sobre el borde, viendo el paisaje con tristeza, pero si había escuchado las palabras de Celestia.
- Sí… yo también.
Mientras en el palacio de Cristal, todos siguen viendo el cielo hasta que la carroza desaparece de la vista. Twilight no llora, pues debe mantenerse fuerte. Lúthien la estaba observando, y Twilight no quería que la situación fuera más dolorosa para nadie.
En lo alto del palacio, la princesa Cadance había observado todo. Cuando finalmente Starlight se fue, ella empezó a reírse, como si fuera la mayor victoria en su vida.
- Eso te enseñara a no meterte con mi hijo, zorra-
