Queridos Lectores:

A fin de poder brindarles un mejor servicio y para que cierta persoa me deje dormir tranquilo (Inner: Se refiere a mi ^_^) Aqui les traigo el primer capítulo de esta semana esperando que sea de su agrado.

Mañana voy a estar bastante atariado de trabajo, pero voy a darme el tiempo para leer cada uno de sus gentiles reviews, confío en que el presente capítulo aunque algo corto les va a dar bastante de que hablar. (Inner: Siempre dice lo mismo... aunque esta vez es verdad XD.) ¿Acaso tienes críticas de mi trabajo? (Inner: Claro que no, pero deberìas intentar publicar màs seguido) Ya va, ya va, cuando termine toda la historia prometo publicar tres por semana vale. (Inner: Te tomo la palabra, si no cumples ya sabes...)

Bueno amigos mi Inner y yo nos retiramos por ahora, esperando disfruten el presente capítulo, agradeciendo de antemano sus reviews.

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, los personajes de Tenchu son propiedad de la empresa From Software desde el 2004, anteriormente de Activision quien los compró directamente de Sony Entretainment. Sólo la presente historia es de mi propiedad intelectual y no guarda ninguna relación con el manga/anime o el precitado juego.


Recuperando Konoha

- Naruto ¿Qué demonios estás haciendo? – le reclamó el zorro mientras veía como su jinchuriki se ponía de rodillas frente al enemigo.

- Estoy tratando de acercarme lo más posible a los chicos, para luego liberarlos a todos al mismo tiempo.

- Eres un gran tonto mientras tu expones tu vida para liberar a esos chicos esos insectos te van a asesinar. – le increpó el Kyubi.

- Kurama, sabes bien que estoy dispuesto a dar mi vida por el bienestar de mi gente, así que mejor cállate y prepárate para despedazar a esos sujetos. – dijo el rubio mientras parecía seguir pensando en un plan que le permitiera tener éxito, mientras que el zorro sonreía ampliamente ante la posibilidad de despedazar a los tres enemigos del rubio.

- ¿Estás listo para morir Uzumaki Naruto? – pregunto el hombre con las garras de hierro mientras se acercaba lentamente hacia él.

- Acaba ya con esto cobarde. – respondió el jinchuriki mientras trataba de encontrar una oportunidad.

- Hasta nunca Uzumaki Naruto. – dijo el ejecutor mientras alzaba su mano derecha en el aire y se preparaba para dar el golpe final.

Sin embargo, ese golpe nunca llegó, pues tanto el brazo como el cuerpo de su agresor quedaron envueltos por unas misteriosas llamas negras haciéndolo caer al suelo gritando de dolor antes de consumirse por completo.

Al ver el dantesco espectáculo, los otros dos shinobis perdieron la concentración por un par de segundos, lo que fue aprovechado por Naruto para capturarlos con dos de sus colas y triturarlos como si se tratara de un par de nueces, dejando sólo dos masas sanguinolentas donde antes se encontraban sus rivales

- ¿Tenía que ser tan violento? ¿Acaso no te das cuenta que hay niños presentes? - pregunto el Uzumaki al enorme zorro mientras se cruzaba de brazos.

- Tu me dijiste que los podía despedazar así que no te qujes. - respondió el zorro sonriendo.

- En ocasiones eres medio sádico Kurama. - dijo Naruto mientras movía la cabeza de lado a lado.

- Yo nunca hago las cosas a medias. - respondió Kurama mientras miraba a los ojos a su jinchuriki.

- ¿En qué diablos pensabas dobe? – dijo Sasuke saltando al lado de Naruto.

- Gracias teme, tenía pensado escapar en el último segundo y aniquilarlos a todos con ayuda de Kurama.

- ¿El jutsu del Dios del trueno volador? – pregunto el Uchiha.

- Exacto. Ahora ayúdame a terminar con la limpieza aquí y luego vamos donde Hinata y Tsunade oba-chan, necesito cerciorarme que todo está bien con ambas. - Dijo el jinchuriki mientras se ponía de pie con la ayuda de su amigo.

- Olvídate de la Hokage, ella está en buenas manos en cuanto a tu esposa, eso también está cubierto, ahora pongamos la basura en su lugar. – dijo el Uchiha sonriendo sinceramente por primera vez en su vida.

Luego de liberar a los cautivos y ponerlos en un lugar seguro, Naruto y Sasuke recuperaron el control de los sectores diez y cinco, acabando con cuanto enemigo les hiciera frente, provocando el caos y el terror entre las fuerzas del Ranmakyukage, las mismas que empezaron a huir en desbandada mientras eran ultimados por los demás defensores de la villa.

Mientras Sasuke corría al lado de Naruto, sentía como la oscuridad que había dominado su corazón por todos estos años se iba despejando poco a poco, el luchar de nuevo al lado del rubio era como un nuevo despertar para el Uchiha, quien por primera vez en mucho tiempo sentía que luchaba por una causa que trascendía a su propia existencia lo que le causaba mucha alegría.

Sin saber cómo, Sasuke había perdido ante la argumentación de Naruto y aunque sabía que la aldea lo consideraría siempre un traidor, eso ya no le importaba, el sólo deseaba ayudar a su amigo a salvar aquello que era realmente importante, todos los meses que paso encerrado en prisión, conjuntamente con las continuas charlas con el rubio, habían cambiado por completo su perspectiva de la vida. Naruto lo había logrado, no sólo había traído de vuelta a Sasuke, sino que lo ayudo a liberarse de sí mismo, el último deseo de Itachi era ahora una realidad, finalmente Sasuke podría enmendar su camino.

Aunque el Uchiha sabía que no sería fácil, por alguna razón el sentía que si contaba con el ayuda de Naruto, sólo sería cuestión de tiempo antes de que su paso por las sombras no fuera más que un infeliz recuerdo, apenas una pequeña mancha insignificante. Por su parte Naruto, sentía que debía agradecerle a Son Goku y al mismo kami-sama por la decisión de su amigo, sin embargo ya habría tiempo para eso, ahora debían encargarse de los invasores.

Con la ayuda de Gamabunta y Sasuke, recuperar el sector diez fue un juego de niños, en el camino Naruto y Sasuke lograron apoyar a varios equipos que aún se encontraban luchando contra el enemigo. Cuando Naruto ingreso al sector cinco decidió dejar al jefe sapo a cargo de la defensa del sector diez por si es que los enemigos volvían.

Una vez en el sector cinco, el rubio liberó todo el poder de Kurama, en tanto que Sasuke uso al Susano, con lo cual procedieron literalmente a barrer con el enemigo, el mismo que al verse superado en fuerza por ambos shinobis decidió emprender la retirada antes de sufrir bajas considerables.

Por otro lado en el sector dos, Tsunade luchaba una batalla excesivamente complicada con el shinobi que había liderado el ataque contra el clan Inuzuka. Este sujeto era endemoniadamente fuerte y veloz, sus jutsus eran sumamente versátiles y de gran poder destructivo, lo que explicaba como había logrado poner en jaque a todo el cla Inuzuka y sus feroces canes.

La situación de la sanin era muy difícil, pues no sólo tenía que derrotar al capitán enemigo, sino que tenía que no podía contar con el apoyo de Katsuyu, pues la poderosa babosa se encontraba haciéndose cargo de los heridos, en especial de la líder del clan quien se había llevado la peor parte y se debatìa entre la vida y la muerte a causa de la pérdida de sangre.

Por su parte, los equipos que la Hokage llevó como respaldo ya se encontraba luchando fieramente con los enemigos, por lo que el apoyo tardaría mucho en llegar o al menos eso creía ella.

- Tsunade-sama, Sasuke me envió aquí para ayudarla, déjeme hacerme cargo de este sujeto. – dijo Juugo haciendo acto de presencia en el campo de batalla.

- Tú ¿Cómo escapaste? – pregunto la sanin mientras esquivaba otro ataque de Raiton.

- Eso no importa ahora, sólo déjeme hacerme cargo de este sujeto y luego responderé a tods sus preguntas. – dijo Juugo mientras empezaba a transformarse.

- Está bien Juugo, pero te advierto que es muy rápido. – dijo la Hokage.

- Nadie es más rápido que yo cuando me pongo serio. – dijo el hombre bestia mientras corría a toda velocidad contra el atacante de la sanin.

La batalla de Juugo fue excesivamente corta, pues la velocidad del hombre bestia era demasiado para el usuario de Raiton quien no tardó en darse cuenta de su tremenda desventaja y ordenó la retirada de sus tropas a fin de evitar mayores daños. Con dos de los hombres más fuertes del Ranmakyukage fuera de juego, recuperar los sectores uno, dos, cinco y diez fue bastante simple.

Sin embargo, los sectores tres, cuatro, siete, ocho y nueve, eran zonas muy problemáticas.

- Cuidado chica, si algo te pasa, Sasuke es capaz de matarme. – dijo Suigetsu apareciendo justo detrás de Hinata para bloquear un ataque asesino.

- ¿Quién eres tú? – dijo Hinata, girando sobre sus talones.

- Por ahora un aliado. – dijo el de cabello celeste mientras hacía aparecer una densa bruma alrededor de Hinata ocultándola del asesino fantasma.

Luego de recuperar el control del sector siete, Ibiki y Kakashi tomaron el mando de todas las tropas defensoras y partieron a retomar el control de los sectores colindantes. Kakashi se hizo cargo del sector ocho en tanto que Ibiki y sus hombres se dirigieron al sector tres. Con la ayuda de los refuerzos de Kakashi, el grupo de Yamato pudo finalmente forzar al enemigo a retroceder hasta los lìmites de la aldea.

Por su parte, Suigetsu seguía buscando por doquier al asesino que iba tras la cabeza de Hinata, el cual ya había tomado la vida de varios de los defensores de Konoha y herido gravemente a Sakura, quien luchaba por mantenerse con vida.

- ¿Tú eres del tipo sensor verdad? – preguntó Suigetsu mientras bloqueaba otro ataque.

- Sí ¿Pero a qué viene eso? – reclamó molesta la Hyuga.

- Viene a que nuestro adversario no se encuentra en esta zona, sólo está controlando sus armas como si se tratara de marionetas, encuentra los hilos de chakra y yo me haré cargo del resto. – dijo el chico de cabello azul mientras se preparaba para lanzar un ataque veloz.

Al cabo de un par de segundos Hinata fue capaz de sentir todos los hilos de chakra y dirigir a Suigetsu hacia cada uno de ellos.

Luego de que Suigetsu cortó los hilos de Chakra, las fuerzas de Konoha finalmente se libraron del asesino invisible y finalmente fueron capaces de repeler al enemigo. Al parecer el éxito de la estrategia enemiga en ese sector se debía sólo al misterioso asesino que se encontraba oculto en alguna parte de la aldea, lejos de los ninjas sensores.

Tan pronto las fuerzas del Ranmakyukage perdieron su ventaja, estas emprendieron la retirada, lo que le permitió a Hinata y a sus amigos llevar a Sakura y los demás heridos ante el personal médico. Sakura fue atendida por Shizune en persona quien fue capaz de arrancarla de las frías garras de la muerte.

Finalmente, luego de tres angustiantes horas, el ataque sobre la aldea había llegado a su fin, con un saldo de quince muertos y treinta y cinco heridos, por parte de Konoha, diez de ellos de gravedad, entre los que se encontraba la propia Sakura y Sai, en tanto que los invasores perdieron sólo diez hombres y dejaron atrás a quince heridos, los cuales ya estaban bajo custodia y listos para ser interroogados por Ibiki quien los miraba con ansías.