Capítulo 35

Por fin había llegado el día de su partida.

-Que rápido ha pasado un mes – dijo Wires.

-¡No te vayas! – dijo en lágrimas Heat.

Todos los miembros de la banda de Kid que conocían con anterioridad a Mina se encontraban llorando a pleno pulmón ante la partida de su ex enfermera.

-Venga chicos, haréis que vuestro capitán se enfade.

-¡NOS DA IGUAAAAAL! ¡MINA-CHWAAAAAAAN!

La chica rió.

-Bueno, creo que tienes todo lo necesario para estar como mínimo un mes en el mar sin pisar tierra.

-No estaré tanto tiempo.

-Más vale que sobre y no que falte.

-Muchas gracias Killer – agradeció con una sonrisa.

-No hay de qué – la abrazó – sabes que siempre te consideraremos nuestra nakamas hagas lo que hagas.

-¿Y tú? ¿No piensas decir nada? – dijo con una sonrisa divertida al pelirrojo, quien se encontraba de brazos cruzados y haciendo pucheros.

-No es como si te fuera a echar de menos o algo – dijo mirando hacia otro lado.

-Eres toda una tsundere – se rió.

-Cállate mujer.

-Ten cuidado Kid – se acercó más a él y comenzó a hablarle bajo, casi susurrando – no confíes en nadie.

-Ya lo sé, no soy un crío, maldición.

-¿Te acuerdas de las rutas que te he dicho?

-Sí, no te preocupes, no las olvidaré, pero no estaría de más que se las hubieras dicho también a Killer…

-Será mejor así.

-No creo que sea una buena idea.

-Si no es ahora, nunca lo será.

-Coincidiréis con una guerra entre piratas probablemente, no os podremos ayudar, ni yo ni Trafalgar.

-Pero el Reverie sólo es cada cuatro años, además, este año es importante.

-Lo que vas a hacer es una locura.

-Bueno, todo lo que hago lo es – dijo con una sonrisa.

Kid puso cara seria, pero no pudo mantenerla ante la sonrisa de la revolucionaria.

-Estás loca - dijo abrazándola.

-No quiero que el chico-imán sea quien me lo diga fufufu.

-¡Mina-san! ¡Todo está listo! – dijo alguien desde la lejanía.

-Bueno, es hora de que te vayas.

-Sí que lo es.

Se hizo un silencio incómodo.

-Será mejor que me vaya ya – cogió una bolsa y se dio la vuelta – cuídate Kiddy.

El capitán sonrió.

Cuando la revolucionaria embarcó en su pequeña embarcación y todos estaban ya alejándose, el pirata gritó:

-NI SE TE OCURRA MORIR MALDITA MUJER.

Antes de que distancia fuera demasiado grande como para perderla de vista, el capitán consiguió escuchar una frase junto con una sonrisa

-Ni tú, estúpido pelirrojo.

-Hace dos semanas-

La pareja se encontraba en el taller de Kid. Como siempre, el pelirrojo se encontraba perfeccionando su brazo, cambiando piezas, ajustando funciones…

Mina estaba al otro lado de la mesa en la que trabajaba el pirata, leyendo lo que parecía ser un libro de medicina.

-¿No te molesta el ruido?

-Nada de lo que tú hagas me molesta Kiddy – contestó sin levantar la mirada.

-¿Por qué demonios me llamas así? Ya sabes que odio los apodos.

-Lo sé – dijo soltando una risilla.

-Demonios, mira que eres molesta a veces – dijo resoplando, pero en el fondo le gustaba.

Se hizo el silencio entre los dos durante un par de minutos.

-¿Qué estás leyendo?

-"Desollamiento y cómo evitar la muerte en el proceso".

-No me jodas.

-Es broma.

-Menos ma…

-Es sobre amputaciones.

-Da igual.

Estuvieron otros diez minutos en silencio.

-¿Ya has pensado qué hacer si consigues derrotar a Akagami?

-¿Eh? Pues la verdad… no he pensado a tan largo plazo. Ya se me ocurrirá algo cuando termine con lo que planeo ahora mismo.

-Deberías tener un plan B por si las cosas no salen bien Kid.

-¿Qué eres? ¿Mi madre?

-¿Tu madre? Para nada

-Pues es…

-Supongo que… ¿amantes?

El pirata se giró avergonzado.

-No lo digas con tanto descaro…

-Ohhh vaya, lo siento ¿El temible pirata Eustass Kid, capitán de los piratas de Kidd, con una recompensa de 470 millones de berries se sonroja ante las palabras bonitas de una chica? – claramente se estaba metiendo con él.

-No… ¡no me hagas reír mujer! ¡Yo ja… jamás me sonrojaría por algo así!

-Ohhhh

-¡No digas con tanto escepticismo ese "Ohhhh"! A cualquiera que se metiera conmigo le arrancaba los ojos y luego le daba una muerte lenta y dolorosa.

-Que miedo.

-Tu ironía no suena nada convincente.

-Esa era mi intención - se levantó y le dio un beso

Se rieron

-Sólo tú tienes las pelotas de vacilarme ¿Eh?

-No es como si tú pudieras si quiera rozarme.

-¿Perdón? ¿Acabas de insinuar que soy débil? – hablaban de broma

-No lo he insinuado, lo he afirmado.

-No es como si tú también pudieras tocarme.

-No te lo crees ni tú.

-La verdad es que no.

-No te preocupes, yo siempre acudiré a ti cuando me llames.

-Oi, no necesito tu ayuda.

-Yo seré la única que te mate.

-Créeme, tu eres la ÚLTIMA persona de la que quiero ser asesinado.

-¿Por qué no? Acéptalo, es un buen trato.

-¡No quiero ese tipo de relación tan retorcida!

-Yo jamás te mataría mientras no te pases de la raya y si alguien te mata le faltaría mar, tierra, cielo y universo para poder huir de una muerte espantosa, lenta, dolorosa, agonizante…

-Lo he pillado

-…humillante, desgarradora, sucia, repugnante…

-Yo también te quiero.

-Veo que pillaste la metáfora– dijo con una sonrisa.

-Fin del Flasback-


-Tres días después-

Una joven hermosa rubia con una ceja rizada se encontraba sentada en la terraza de una bonita cafetería en un país del Nuevo Mundo, mientras bebía una taza de café leía el periódico con las últimas noticias.

-Pues al final tenías razón, estalló una guerra civil en Dresrossa.

-Lo que no me esperaba es que terminara en un día – dijo la persona que estaba sentada enfrente suya.

-Yo lo que no esperaba es que consiguieran arrestar a Doffy.

-Ni yo, pero el Gobierno siempre ha querido librarse de él.

-Los peligros de ser un caído. De todas formas sabemos como son los Bajos Fondos, alguien acabará rescatando a tu tío.

-No lo doy ni un año en Impel Down.

-Dijeron que habían aumentado la seguridad y que ahora era el doble de segura...

-Oh, vaya. Entonces no tenemos nada que temer...

Se hizo el silencio.

Inmediatamente ambas mujeres estallaron de risa.

-Te doy treinta minutos para escapar de ella.

-¿Treinta? Con quince y aún me sobra para jugar una partida de cartas.

-Estúpida Marina, no aprenden.

-Me siento mal por reírme de mis aliados Reiji – dijo mientras aún reía.

-Es que eres muuuuy mala Mina – contestó la asesina del Germa66.

¿Germa66 y Armada revolucionara? Sí, una unión imposible. En realidad no era como si fueran enemigos o estuvieran en bandos contrarios, el Germa66 era más bien neutral. No trabajaban para el Gobierno, trabajaban para CUALQUIERA dispuesto a pagar la desorbitante cantidad de dinero que pedían a cambio de uno de sus trabajos.

Tampoco es que fueran aliados de la Armada Revolucionaria, ellos no creían en que pudiera existir un mundo mejor.

-De verdad que intento entender vuestra labor, pero me parece tan… irreal.

-No te culpo, yo tampoco estoy del todo convencida, pero seguiré a Dragon-sama en su sueño.

-Siempre habrá alguien abusando en el poder, da igual si derrocáis al Gobierno, aparecerá con el tiempo alguien igual o peor.

-Lo sé. Pero bueno, no se pierde nada por intentarlo.

-Sois demasiado inocentes Mina, y acabaréis heridos. O muertos.

-A veces tengo miedo de morir. ¿Es normal sentirse así Reiji?

-Por supuesto, y más para alguien como tú o yo, que trabajamos todos los días codo con codo con la muerte. Nadie como tú o yo conoce la fragilidad de la vida, lo fácil que es desaparecer de este mundo sin dejar rastro, la cantidad de formas que existen, el dolor… Por eso la gente como nosotras es superior al resto.

-No todos piensan lo mismo

-Desde luego, no todos son capaces de afrontar la vida tal y como es, mira a mi hermano pequeño Sanji, no pudo soportar este ritmo de vida y decidió abandonarnos. O mira a la Armada, mucha justicia y ayuda a los débiles, pero siguen necesitando de gente como tú, siguen necesitando a alguien que les haga el trabajo sucio.

-Por cierto ¿sabes algo de tu hermano?

-Se cree que padre lo iba a dejar en paz. Pobre, en realidad Sanji siempre fue mi hermano favorito, me gustaría que padre le dejara vivir tranquilo.

-¿La frase de "Sólo vivo" de su recompensa tiene algo que ver con tu padre?

-Desde luego, lo ha vendido como marido de una de las hijas de Big Mom para aliarse con ella. Cuando se entere se va a enfadar mas…

-¿Queréis hacer alianza con Big Mom? No veo la necesidad, no necesitáis más fuerza militar, sois asesinos, no un ejército.

-Lo sé, la verdad es que yo tampoco entiendo del todo lo que pretende padre, pero bueno, probablemente las cosas se arreglen cuando el capitán de mi hermano se entere de su desaparición.

-Luffy-senpai se va a enfadar mucho

-Me parece un chico muy interesante fufufu.

Las dos mujeres continuaron hablando de sus cosas. Lo cierto es que la asesina del Germa66 y la revolucionaria llevaban siendo amigas bastantes años. Se conocieron cuando la joven pelirrosa tenía catorce años durante una misión. Reiji también fue destinada a espiar al mismo sujeto que ella, solo que a ella sí que le pagaban. Como resultaron estar en el mismo bando y tampoco es que la presencia de una molestara a la otra en sus respectivas misiones decidieron colaborar para deshacerse de aquel sujeto.

A pesar de que una vez cumplida la misión cada una volvió a lo suyo, continuaron estando el contacto, total, habían congeniado y no es que sus respectivas organizaciones fueran enemigas.

Lo cierto es que Reiji había sido lo más cercano a una "figura materna" para Mina. A lo largo de aquellos cuatro años, siempre que ella tenía algún problema "de chicas" solía hablar con la rubia, quien encantada le aconsejaba de buen humor. Tampoco era tan mayor, pero Mina jamás le había preguntado su edad, aunque calculaba que rondaría la misma edad que Eustass.

Además, ella también había ayudado a Mina a mejorar sus dotes de espía y asesina.

"-Eres mujer, y además bastante atractiva, debes de aprovechar los atributos con los que la genética de ha bendecido.

-No te sigo.

-Los hombres son muuuuuy fáciles de engañar Mina-chan. Alguno que otro no caerá con trampas fáciles, pero la mayoría se pierden ante un poco de coqueteo descarado.

-¿Y los que no?

-Mina-chan, todo ser humano tiene una debilidad en cuanto a personalidades, como espía o asesina es nuestro deber saber engañar a las personas. Adoptar la actitud o el carácter con la que nuestra víctima más simpatice es nuestro trabajo. Crearle la falsa ilusión de que nos cae bien, que somos amigos, que estamos dispuestos a una aventura, un romance, que nos encanta su colonia, esos zapatos o vestido tan bonitos, sus ojos, su voz, el color de su piel… todo el mundo se puede comprar con halagos, simplemente tienes que descubrir cuales son los que ellos quieren escuchar.

-Parece difícil Reiji-san…

-No te preocupes Mina-chan, ahora que eres joven puedes utilizar las bazas de la inocencia, la debilidad infantil, la adorabilidad… cuando seas mayor podrás utilizar tu cuerpo, tu cara… siempre encontrarás algo a lo que sacarle provecho."

No eran manipuladoras, o puede que sí, pero únicamente lo hacían por trabajo. Era su único modo de sobrevivir. Reiji había sido criada desde su más tierna infancia por una familia de asesinos, a Mina en cambio la vida le había enseñado que esa era la única forma para sobrevivir.

-¿Y qué harás ahora? ¿Irás directa a Marijoa?

-No, primero iré a Zou.

-Qué mona… ojalá mis hermanitos también vinieran a visitarme de vez en cuando – dijo con pucheros.

-Además creo escuchar que por ahí se encontraba Jack. Tengo ciertos… asuntos pendientes con él.

-¿Lo tacho de mis contactos del mercado negro?

-Ve tachándolo, no nos hará más falta.


Lo siento, no subí la semana pasada por ver si esta semana salía algo más del Germa, pero bueno, no ha sido el caso. De todas formas he querido incluir a Reiji en la historia porque me encanta ¡espero que sea buena! bueno, todo lo buena que puede ser una asesina jajaja. En fin, muchas gracias por leer mi historia y ya sabéis, si queréis podéis dejar cualquier sugerencia para la historia o contarme vuestra opinión en las reviws :D