-creo recordar que el causante de romper nuestra "hermandad", fuiste tú, Harry. –siseo, Hermione. –yo solo continúe con mi vida a lado de mi verdadera familia, y no, a un espejismo de hermandad. –afirmo. Harry la miro, arrepentido.

-lo siento, Hermione, pero me cuesta creer que tanto años de haber estado juntos, nuestra amistad quede reducida en nada. –dijo, contrito.

-en eso te equivocas. –rebatió, seria. –la prueba está en James, la muestra de que hubo un tiempo donde confiabas en mi para velar por tu hijo, en caso que no estuvieran sus padres. –aseguro.

-sé que fue un error el no haberte escuchado… -decía, tratando de disculparse pero fue interrumpida por una carcajada sarcástica de Hermione.

-¿error? –dijo, burlona. –error hubiera sido que no me fueras hablando por un tiempo, pero después de tomarte el tiempo para digerir mi noviazgo con Draco, te fueras acercado y hubiéramos hablando civilizadamente. –afirmaba con mortal seriedad. –pero lo que hicieron la gran mayoría de tu familia y tú, fue meterse en mi vida y en la vida de mi esposo; por el solo hecho de sus rencores hacia nosotros. –Harry estaba en shock.

-¿de qué nos estás acusando? –pregunto, Harry confundido. Hermione ladeo una sonrisa, burlona.

-¿crees que no se, que ustedes se encargaron de desacreditar a Draco con su socio, para que mi marido saliera perdiendo en su proyecto? –comento.

-seguramente Malfoy te metió esa idea en la cabeza… -bufo molesto, Harry.

-te equivoca, Draco nunca me dijo nada, aunque sospecho que él sabía algo. Eso me lo mostro con evidencia y todo, mi abuelo. –rebatió. Harry abrió los ojos sorprendido. –Pero, si no tienes el valor para aceptarlo, espero que tengas el valor de aceptarlo en nombre de tu familia, que fueron los causantes de que no me eligieran como la jefa del departamento de regulaciones… -Él palideció. –Tanto fue su rencor y su egoísmo que se encargaron de hablar pestes de mí hasta dar falsa información a los amarillistas… -fulminando al azabache. –ahora, dime, crees que debería tratarte como si no hubiera pasado nada. –pregunto, desafiante. Harry no sabía cómo defenderse de la verdad. –no tienes nada que decir, Harry.

Se hizo un silencio sepulcral, Hermione lo miro y suspirando lentamente.

-pero a pesar de todo, los perdono. –aseguraba. –y no lo hago por ustedes, lo hago por mí y por mi familia. –Harry lo miro sorprendido. –No quiero empañar mi felicidad con las cosas del pasado, y menos si se trata sobre los prejuicios que solo dañan la paz de mi familia. –él lo miro esperanzado. –pero como te dije, jamás volvería tener algo con tu familia o contigo; sabiendo que nunca creerían que mi familia ha cambiado y que no son los mismo que conocieron años atrás… –Harry lo miro abatido. Suspirando, continúo. –por un tiempo fuiste el hermano que nunca tuve y que desee, pero tu decidiste que eso terminara. Me rompiste el corazón por tu decisión, pero… -mirándolo directamente a los ojos. – no me asombro en nada que hubieras elegido a los Weasley y no escucharme a mí. Siempre supe que si debías escoger entre Ron y yo, tú lo escogerías… y obviamente a tu novia con su familia. –reconoció, Hermione. Harry abrió los ojos sorprendido.

-¿Por qué suponías eso? –Hermione sonrió, afable.

-lo hiciste, creo que eso debe responder a tu pregunta. –Harry lo miro apenado, sin saber cómo proceder, dijo lo que tanto tiempo había sentido.

-te extrañado todo este tiempo, no sabes cuánto. –aseguro. –cada vez que estoy reunido con mi familia, trato de imaginar que estas hay con nosotros, en especial con James, aconsejándole. –Hermione se sorprendió, pero rápidamente enmascaro su emoción.

-lo siento, Harry, pero eso nunca pasara. Y en cuanto a James y Louis, siempre velare por ellos, las puertas de mi casa estarán siempre abiertas para recibirlos. Pero con tu familia y contigo, prefiero dejar las cosas tal y como está ahora, y cada uno seguir por su camino y con sus vidas como hasta ahora está pasando. –aseguro, Hermione sin dudar.

-lo se… ahora lo sé. –afirmo con un suspiro. –pero aun así, quiero saber cómo has estado durante todo este tiempo… -carraspeo. –Supe que tus padres fueron asesinados por algunos mortífagos, lo siento mucho. –dijo, sinceramente. Hermione lo miro detenidamente hasta que suspiro.

-gracias. Y pues, ¿qué ha pasado conmigo?... como puedes ver, ando de aquí y haya con Draco, viajando, atendiendo nuestros negocios. He vivido por un tiempo en Francia con mi esposo y mis hijos hasta que mis suegros insistieron muchos en que regresáramos… -respondió tranquilamente.

- y como te va con ellos. –pregunto, Harry curioso. Hermione ladeo una sonrisa, sus ojos brillaban.

-más que mis suegro, se han convertidos en mis segundos padres. –Harry lo miro sorprendido. –Son en lo que más confió para dejar a mis hijos a sus cuidados mientras Draco y yo no podamos estar con ellos. –aseguro, Hermione.

-y no crees que eso es un poco peligroso… -Hermione frunció ligeramente las cejas. Harry continuo, ignorando la tensión –digo, ellos podrían inculcarles a tus hijos sobre las ideas de los sangres puras, ellos… -decía, pero fue interrumpido.

-basta. –ordeno, Hermione con voz fría y firme. Harry lo miro directo a los ojos, percibiendo lo molesta que estaba ella. –creo que es mejor dejar la conversación hasta aquí, Harry e irte,

-Hermione, yo… –iba disculparse, Harry.

-no es necesario, decir nada, Harry. –acorto, segura. Mirando hacia su reloj, miro de nueva al azabache con frialdad. –mi marido seguramente no demorara en llegar y prefiero estar sola, antes que llegue. –afirmo, inflexible. Ignorando la mirada angustiosa del azabache.

-discúlpame…

-quiero que entiendas algo definitivamente… -le decía, Hermione con mortal seriedad. –mi familia siempre será primero, Narcissa y Lucius son parte de mi familia; así que, no permitiré que nadie hable en contra de ellos en mi presencia. Y es por esto que se, que mi familia nunca podría estar con los tuyos, Harry. –aseguro. –es mejor llevar la fiesta en paz, Harry. Por lo cual, prefiero que dejemos las cosas tal y cual como están ahora. Te lo dije desde un principio, no me interesa cambiar nada de mi vida. –el azabache lo miro consternado hasta que suspiro.

-está bien, Hermione, no te presionare. –acepto, Ella asintió. Caminando hacia la entrada, se detuvo y se giró, viendo que la castaña se había sentado nuevamente mirando hacia el paisaje. El azabache carraspeó, trayendo la atención de la castaña. –tengo la esperanza de poder conversar nuevamente contigo. –aseguro, Harry con una pequeña sonrisa antes de entrar.

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Diez minutos después apareció Draco, bajándose del auto y sacando una pequeña compra se dirigió hacia su esposa. Dándole un beso, le pregunto si se encontraba bien. Hermione le brindo una sonrisa…

-todo bien, no te preocupes. Solo hablamos un poco sobre… –Ella le conto de manera rápida y concisa lo que Harry había querido hablar con ella.

-y piensas aceptarlo nuevamente en tu vida. –pregunto, Draco mirándola directamente a los ojos.

-no, ni Harry ni su familia tienen cabida en mi vida, ni ahora ni en el futuro… y si lo perdone a él o llegara a perdonar a su familia, será por la sencilla razón de evitarle tanto problema a nuestros hijos en el futuro y no alimentar rencillas desde ahora. –aseguro. Draco asintió con entendimiento.

-apoyo tu decisión, y hare mi mejor esfuerzo para que estemos pacíficamente con ellos, señora Malfoy. –aseguro, Draco colocando sus manos en la cintura de su esposa. Hermione sonrió.

-gracias por su apoyo, señor Malfoy. –dijo, pasando sus brazos por el cuello de Draco. Dándole un casto eso, se separó. – y ¿qué has comprado? –Draco sonrió, abriendo la bolsa.

-mmm, unas cuantas frutas… -respondió, sacando una manzana verde y un paquete de fresas. –en especial nuestras favoritas. –dijo con una cejas levantada y una sonrisa sensual muy sugerente. Hermione ladeo una sonrisa, pero cambio sus expresiones a una afligida.

-lástima que no tengamos vino y chocolate, fuera sido muy… -hizo una pausa deliberada. –placentero disfrutarlo juntos. –Draco sonrió, gratificante.

-ah, y quien ha dicho que no he traído eso también. –comento, Draco. –sabes querida que siempre estoy pendiente de cada detalle.

-lo sé. –acepto. Acercándose a su esposo. –pero sabes bien, que aquí no podemos, está prohibido. –susurro. Draco sonrió, burlón.

-por favor, leona. Ni que fuera la primera vez que desafiamos lo prohibido. –aseguro. La mejilla de Hermione, se sonrojaron ligeramente.

-sí. –Draco sonrió, triunfal. –pero ahora mismo hay demasiados magos por aquí y nos podrían atrapar…

-bueno, podemos tomarlo como un desafío. –sugirió en un susurro. Hermione lo miro con los ojos entrecerrados. –mostrar porque somos los mejores en ocultamiento. –su esposa sonrió.

-creo que estoy demasiado loca para aceptar tu sugerencia. –dijo, dándole un casto beso. Draco la apretó contra él.

-y yo estoy demasiado loco por ti, mi leona. –dijo, Draco besándola.

Al separarse, los dos sonrieron cómplices antes de caminar hacia el bosque, cuidando que nadie los viera a donde ellos se dirigían.

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La semana prosiguió su curso, Harry había dejado de estar haciendo comentarios contra los Malfoy, cuando veía a Hermione, la saluda mientras que con Draco, solo se daban un saludo de asentimiento de cabeza. Ron por su parte seguía con su inmadurez y rencor en contra de ellos. Draco deseaba muchas veces hechizarlo, pero manteniendo su palabra con Hermione, no se dejaba llevar por la provocación de Ronald. Siendo el último día de entrenamiento, Elliot y los Malfoy convocaron un duelo, uno a uno. Elliot fue el primero en pelear contra Zabini. El punto no era ganar, si no saber que su nivel de pelea era superior ha cuando habían llegado. Draco se enfrentó a Bastián y Hermione contra Scamander.

Progresivamente, el segundo grupo fue Nott, Corner y Longbottom. El tercer grupo fue Harry contra Elliot, el enfrentamiento fue feroz, pero la gran experiencia del francés, se las arregló para vencer a Harry. Al terminar, el francés lo felicito por su gran desempeño, diciéndole que ahora entendía porque sus compañeros y amigos le tenían gran respeto. El azabache le agradeció su gesto de aprobación. Draco peleo contra Daubney. Ron no sabía con quién le tocaría pelear hasta que el francés hablo…

-bueno, solo queda el señor Andrews y el señor Weasley… -mirando a Michael. –bien, señor Andrews, usted peleara contra el señor Malfoy; por lo tanto… -mirando al pelirrojo con una socarrona sonrisa. –señor Weasley usted le tocara pelear con la señora Malfoy. –el pelirrojo iba a replicar, pero Elliot prosiguió rápidamente. –bien, señor Andrews… suba a la plataforma.

Mientras Andrews peleaba contra Draco, Harry miro a Ron…

-sabes que no debes subestimar a Hermione, ¿verdad? –comento, Harry un poco preocupado.

Durante la semana, Harry había intentado aconsejar a su amigo de no seguir provocando a Malfoy, pero el pelirrojo no le hizo caso. Él había visto que Malfoy no reaccionaba contra Ron, pero sí que le tenía ganas de responderle. Pero con la sola mirada de Hermione, Malfoy se calmaba tomando aire y restándole importancia las palabras de Ronald. También había observado que Hermione, tenía una mirada fría cada vez que escuchaba las groserías de Ron. Sospechando que su examiga se vengaría; así que trataba de advertirle a su amigo.

-no te preocupes, Harry. Veraz que le daré una lección a esa; ya no soy el mismo, cuando ella me ganaba en el colegio. -aseguro, Ron con orgullo.

Antes que Harry pudiera decir algo más, Draco término de derrotar a su compañero. Bajando los dos magos, Elliot miro a Hermione con una sonrisa…

-mi Lady es su momento. –le comento, haciéndole una reverencia para que subiera a la plataforma.

-gracias. –dijo, sonriéndole al francés. Miro a Draco, él solo asintió, en signo de apoyo.

-suerte, Ron. –le dijo, Harry.

Los dos se colocaron en posición de combate, cuando Elliot dio el inicio de la pelea, Ron rápidamente ataco a la castaña, ella rápidamente se defendió. Él hizo varios ataques, pero Hermione se defendió fácilmente hasta que suspiro…

-es todo lo que tienes. –pregunto, aburrida. Ron lo fulmino con la mirada, molesto.

-no, solo estoy calentando. –aseguro. Hermione elevo una ceja.

-pues, no juegues tanto, y pelea enserio. –comento, burlona.

-te derrotare a ti, y al maldito y poca cosa de mortífago que tienes por esposo. –aseguro, Ron con desdén. Los ojos castaños de Hermione por un momento se volvieron pardos antes de volver a su color, mostrando la ira que sentía. Ella sonrió, mostrando paz que no sentía.

-bueno, si solo vas hablar, entonces iré en serio. –comunico, Hermione.

Sin darle tiempo a reaccionar, Hermione lo ataco sin decir ni una palabra, con movimiento elegante pero certero, apunto a los pies de Ron, haciéndolo que trastabillara hacia atrás. Él le apunto, pero Hermione lo desarmo rápidamente. Sin terminar con el pelirrojo, de la punta de su varita, salió una cuerda en forma de serpiente, aprisionando a Ron, por todo el cuerpo, cayendo estrepitosamente al suelo.

- oh, no te tomaste en serio este duelo… -brindándole una sonrisa de superioridad. –oh, soy demasiado fuerte para ti, Weasley. –dijo, quitando el hechizo de Incarcerous.

Ron rápidamente se levantó furioso, sacudiéndose. Recogió su varita y apunto a Hermione que se dirigía hacia la escalera. Olvidándose quien estaba presente, exclamo…

-perra, me las pagaras. Desmaius…

Hermione lo bloqueo rápidamente, alzando su mano sin su varita, esto sorprendió algunos de sus espectadores. Ron cayó al suelo, retorciéndose del dolor.

-deberías aprender a perder, Weasley… es el primer paso a la humildad. –termino de decir, antes de bajar su mano, se volteó a ver al pelirrojo. Levantándose con dificultad, Ron la señalo…

-has usado una maldición imperdonable, es ilegal y más, si estamos en duelo practico… -Hermione elevo una ceja, estaba relajada y tranquila.

-primero, no estamos en territorio donde lo prohíba y dos, decidí usarlo desde el momento que atacaste por atrás, cuando ya habías perdido. –rebatió, Hermione con sencillez. Mirando a sus espectadores. –Y esto es un consejo a todos para su prueba, si intentan atacar a traición como lo hizo el señor Weasley… -aseguraba. – inmediatamente el consejo lo despachara de regreso a su casa, no sin antes darle una probadita de tortura por ser un mago de poco honor… -lo último lo dijo mirando con desdén a Ron.

Nadie comento nada, Hermione termino de bajar de la plataforma. Aunque Draco no comento nada, con solo una mirada, se dijeron muchas cosas, entre ellos, la satisfacción de haberle dando una lección humillante al pelirrojo egocéntrico. Elliot le sonrió con burla, Draco le dirigió una sonrisa socarrona y petulante al pelirrojo. Apretando los dientes, Ron bajo de la plataforma, eludiendo la mirada de sus compañeros por su bochornoso y cobarde duelo.

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Elliot le termino de darle algunas indicaciones para el día de la prueba, que sería en dos días. Comunicándole que al día siguiente le mandaría a cada uno, su traslador. Terminando la hora, los Malfoy y Elliot le deseo buena suerte a todos, para su día de prueba y se despidieron. Cuando Ron y Harry fueron a su habitación, el pelirrojo comenzó a despotricar sobre lo que hizo la castaña…

-esto se lo diré al ministro, no creo que sea permitido usar los maleficios imperdonables en nosotros… esa perra me las pagara… -aseguraba, Ron. Harry cansado de estar escuchando a su amigo, exploto.

-tu no harás nada, Ron. No acusaras de nada a Hermione, porque tú mismo te lo buscaste. Y si es necesario, intervendré ante al ministro para que no haga nada en contra de Hermione. –aseguro, Harry rojo.

-¿Qué diablos te pasas, Harry? ¿Por qué defiende a esa traidora? –dijo, Ron asombrado, mirando a Harry como si le fuera salido otra cabeza.

-pasa, que estoy harto de estar escuchando tus inmaduras querellas… -aseguraba, Harry iracundo. –madura de unas vez por toda, Ron. Y deja de una vez por toda decir puras estupideces.

-no digo ninguna estupidez, solo digo la verdad, y si le duelen tanto es porque lo es… -aseguro.

-no, no lo es… lo único que dices son puras palabra para ofender a Hermione o a su esposo. –afirmo.

-esa escoria de mortífago, no merece otra cosa que palabras de desprecio de todo el mundo mágico. –dijo con desdén, Ron furioso.

Harry lo miro detenidamente, analizando las expresiones de su amigo, respirando profundamente, comento…

-antes pensaba que si había reaccionado duramente con rencor a Hermione, cuando nos comunicó sobre su relación con Malfoy, era porque veías inconcebible que ella estuviera con la persona que la había hecho un infierno en el colegio. Además pensaba que al igual que Ginny y yo, Malfoy no le convenía a Hermione por ser un mortífago de una infame familia que solo usaban a las personas para su conveniencia…-mirándolo a los ojos. –pero me doy cuenta que en realidad, lo que siempre has sentido es rabia que ella nunca más regreso contigo, que nunca más te mirara y te dedicara amor, confiando que ella te esperaría el tiempo necesario. –aseguraba. Tomando aire, continúo. –y lo que más te ha lleno de rencor fue, al saber con quién ella se relacionó, y lo peor ahora darte cuenta que ella ama y mira a Malfoy como nunca te miro a ti…

-ella era mía, Harry. Mía y de nadie más, pero ese estúpido, Malfoy la engatuso… -exclamo, Ron enrojecido de la ira.

-sabes que eso no es verdad, a leguas se puede ver que Hermione ama sinceramente a Malfoy, y no se ve en ningún momento le estén obligando… y si era tuya, pero fuiste tú quien la alejo de ti. Tu decidiste que ella no estuviera contigo, una decisión que nunca podrás revocar y que has tenido que vivir, así como yo no puedo revocar la decisión que tome al no escucharla, cuando ella me suplico que la escuchara. –dijo afligido, cayendo pesadamente a la cama. Ron quedo sorprendido al escuchar la voz arrepentida de su amigo y cuñado.

-te has arrepentido de ese día como la tratamos. –más que pregunta, fue una afirmación que dijo, Ronald. Harry suspiro y lo miro.

-sí, cada día que pasa. –aseguro. Por un momento todo quedo en silencio hasta que hablo el pelirrojo.

-crees que si nos disculpamos con Hermione, ella nos perdonara.

-ella lo hizo. –aseguro, Harry.

-¿Cómo?, ¿Cuándo hablaste con ella? –pregunto, Ron confundido y asombrado.

-Hace una par de semana. Me disculpe con ella, me confeso que nos perdonaba…

-así tan fácil… -pregunto, Ron asombrado.

-si… -aseguro, Harry. –pero me aclaro que eso no significaba que podríamos ser amigos nuevamente, y aun mas, por la mala relación que tenemos con su marido.

-y ¿a quién le importa lo que piense o haga, Malfoy? –comento, Ron obstinado.

-a Hermione. Para ella, Malfoy y su familia es primero que nada, creo que debiste darte cuenta hoy de lo sucedido. –comento, Harry. –ella me aclaro que si nos perdonaba, era por el bienestar de sus hijos y los nuestros en el futuro. Ya que, ellos no tenían nada que ver con los rencores de nuestra familia con la de ella. –aseguro. –por eso decidí, no tener más enfrentamiento innecesario con Malfoy, ni meterme con la familia de ella. Desde que nos hemos encontrado, tanto Hermione como Malfoy o su familia, han evitado enfrentamientos con nosotros; por lo cual, yo también he decidido hacerlo por el bien de mi familia y no llenar a mis hijos de rencor contra ellos. No quiero que crezca con ese sentimiento tan dañino. –dijo con total convicción, Harry. Levantándose tomo su ropa para cambiarse. –debería pensarlo, Ron. –sugirió, caminado al baño pero antes de entrar, Ron hablo.

-sabes, Harry. El día que Hermione me encontró con Romilda, ella me dijo que arrepentiría por la traición que le había hecho. –los dos amigos se miraron directamente a los ojos. –y aunque tengo una grandiosa familia… -aseguraba. –hay momento que llegado arrepentirme por haber tirado la oportunidad de haber estado con una mujer grandiosa como lo es Hermione. –Harry suspiro.

-hay que aprender a vivir con la decisiones que hemos tomados en nuestra vida, aun si a causa de eso, perdemos a una excelente persona en nuestra vida. –dijo, Harry antes de entrar al baño.

Ron quedo callado, meditando las palabras de su amigo. Muy a su pesar, estaba de acuerdo con la decisión de su amigo. Aunque le costaba aceptarlo, Malfoy y Hermione siempre se mostraron educados y fríos antes sus provocativos comentarios, no hicieron nada hasta hoy, cuando el mismo lo presiono. Pensando en sus dos hijos, decidió que trataría hacer un enorme esfuerzo para sobrellevar las cosas con algún Malfoy o Slytherin, aunque dudaba seriamente si lo lograría.

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Los días pasaron, llegando el tiempo de la prueba. Cuando se trasladaron, aparecieron cerca de una costa. La prueba seria en una isla caribeña, aunque los Magos no lo sabían. Al llegar, cada uno tenía un equipo diferente y muchos estaban agrupados con algunos magos de otros países. Habían sido agrupados de acuerdo a toda la información que sus evaluadores habían tomado de ellos en el mes. Diciéndole que dependiendo de su desempeño, cada uno seria seleccionado para estar en algunos de los departamentos como reconocimiento, analista e inteligencia militar, defensa militar aérea y apoyo a la seguridad de defensa.

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Los Malfoy no asistieron a la evaluación, decidiendo que visitarían a su familia y pasarían un corto tiempo con sus hijos, además de celebrar el segundo cumpleaños de las gemelas. Todos sus amigos aparecieron en su casa el fin de semana que lo celebraron, dándole algunos obsequios a las cumpleañeras. También fue una excusa para estar todos reunidos en familia, porque a pesar de que Hermione o Draco no tenían hermanos o que sus hijos no tenían primos, para ellos, los Nott, los Longbottom, los Zabini, los Scamander y los Weasley Johnson, eran sus hermanos, sus primos, sus tíos y tías, su gran familia. Fue un día ameno, muy agradable. Los niños disfrutaron de la playa y los juegos bajo la vigilancia de sus padres mientras conversaban entre ellos.

Cuando todos regresaron a su casa de refugio, Lucius y Cissy aprovecharon para regresar a Londres, y ver el progreso de la remodelación de la Mansión. Por dos semanas, los Malfoy se relajaron de sus asuntos, atendiendo algunas cosas por su computadora, pero nada que le tomara dos horas para hacerlo. Luego se dedicaban completamente a sus hijos, instruyéndolos, divirtiéndose y aprendiendo de ellos. Dos semanas y media después de haber llegado, los Malfoy disfrutaban de su último picnic antes de regresar a sus asuntos. Aprovechando el atardecer, Hermione se encontraba sentada en la tumbona acompañada por su suegra y sus hijas mientras Draco y su suegro estaban con los niños a la orilla de la playa, buscando algunas conchas para decorar su gran castillo de arena que habían hecho…

-¿Crees que estarán a tiempo para el cumpleaños de mi nieto? –pregunto, Cissy antes de tomar su delicioso refresco. Hermione lo miro.

-estaremos aquí, Cissy. No te preocupes, aunque esta vez la misión será con algunos novatos, haremos lo más rápido y acertado posible. –aseguro. Ladeando una sonrisa a su suegra. –además Tyl no nos perdonaría, si llegáramos a faltar. –Cissy sonrió con cariño.

-él comprenderá la situación, querida. Como lo ha hecho hasta ahora. –aseguro.

-lo sé, pero aun así, Draco y yo decidimos que nuestros hijos serian la prioridad, principalmente en su día especial. –Cissy asintió. Quedando en silencio por un tiempo, observando a las pequeñas brujitas hasta que Cissy lo rompió.

-en la misión que irán, estará el señor Potter o Weasley. –pregunto.

-no, a pesar que Harry fue aceptado para el departamento de reconocimiento, él estará asistiendo con Garín en las misiones. Por otro lado, Weasley es del departamento de defensa aérea y apoyo, así que estará en la base, hasta alguna orden. –aseguro.

-¡ah!, entonces separaron al dúo de oro. Seguramente el señor Weasley se sentirá excluido de no compartir la gloria con su queridísimo amigo. –comento, Cissy con sorna. Hermione lo miro, antes de ladear una sonrisa, misma que compartió Cissy.

-Si, por lo que supe, Elliot nos comunicó que Ronald se lamentaba no haber alcanzado llenar los requisitos para ser del escuadrón de reconocimiento, cuando se enteró que Harry si lo había hecho y muy bien. Peor se puso peor, cuando se enteró que Theo, Blaise y sus compañeros Bastián y Daubney habían logrado estar en Reconocimiento.

-debió ser humillante para Weasley, siendo la mano derecha de Potter en el ministerio. –comento, Cissy con deje de burla.

-es lo más probable, conociéndolo. –aseguro, Hermione. Cissy asintió.

-y ¿ellos saben que ustedes fueron uno de los fundadores de la organización?

-no lo sé. Durante la estancia que estuvimos hay, solo nos dedicamos a las evaluaciones. Tanto Draco como yo, tratamos no dar cabida a las impertinencias de Ronald y por un tiempo de Harry… -Cissy elevo una ceja inquisitiva.

-así, ¿y qué cambio con el señor Potter? –Hermione la miro, suspirando le conto la conversación que tuvo con Harry. –y ¿piensas darle otra oportunidad?

-no. –aseguro, Hermione sin duda.

Cissy que en ese momento veía a su hijo con su nieto Scorpius cargándolo en su hombro mientras corría hacia el mar, miro a Hermione rápidamente, sorprendida.

-pensé que le darías otra oportunidad. Después de todo, se ha arrepentido de sus acciones en el pasado. Así como nosotros hicimos contigo. –comento, Cissy con sinceridad. Hermione le ladeo una cariñosa sonrisa.

-es diferente, Cissy. Ustedes me trataban mal porque lo habían inculcados a esas ideas arcaicas, no era como para tomar una decisión fácil de no hacer, por lo que generación habían estado haciendo sus ancestro. A diferencia de Harry, habíamos sido amigos, casi hermanos por varios años, pero él decidió no escucharme y apoyarme cuando más lo necesite. –aseguro, Hermione con honestidad. Cissy asintió, comprendiendo a su nuera. –lo único a lo que llegamos es a una tregua por el bien nuestros hijos, y nada más.

- y, Draco que opina al respecto. –Hermione ladeo una sonrisa.

-él me apoya en mi decisión. Además que está de acuerdo de no tener más enfrentamiento por el bien de nuestros hijos; ya que, suficiente tendrán con el peso de su apellido como para ponerle más carga de rencores en sus hombros. –Cissy sonrió con melancolía.

-lamento mucho que mis nietos tengan que cargar el peso de nuestro apellido. –aseguro, Cissy. Hermione le apretó la mano, en signo de apoyo y ladeándole una sonrisa orgullosa.

-no te preocupes, Cissy. Ellos sabrán sobrellevar cualquier cosas, después de todo no son cualquiera. Son Malfoy como nosotras. –dijo, Hermione con petulancia. Cissy soltó una carcajada, asintiendo.

-cierto, cierto. No debía olvídame de ese gran detalle. –afirmo. Nuera y suegra compartieron una sonrisa de seguridad y esperanza.

En ese momento llego, Draco mojado y con una sexi sonrisa, dijo…

-disculpa, madre pero me robo a esta bruja. –tomándole la muñeca a Hermione, levantándola.

-por mí, no te preocupes, hijo. –aseguro, Cissy con una sonrisa.

Viendo como su hijo se llevó a su nuera, corriendo hacia el mar, obligándola a sumergirse. Al salir, los dos salieron empapados, Hermione inmediatamente ataco a Draco, tratándolo de hundir. Sonriendo, Draco se acercó a ella, dándole un casto beso, antes de decirle algo. Saliendo los dos, persiguieron a sus nietos que sonreían. Colocándolo en su espalda, corrieron hacia el mar. Los pequeños gritaron de emoción, cuando venía una ola contra ellos. Viendo a su marido que sonreía al ver a su nuera, hijo y nietos divirtiéndose miro a sus dos nietas, ladeando una sonrisa cariñosa.

-he sido recompensada por todo el infierno que vivimos. –sus nietas la miraron con una sonrisa. -Y se, que todo lo que Draco y Hermione están haciendo por el bien de su futuro, será recompensado por ustedes. –aseguro, Cissy sin dudar y con una gran sonrisa, de anhelo y esperanza.