Hola! (: , Espero que no me sigan odiando por el cap anterior x.x

XD , fue fuerte, lo se…. Déjenme explicarle que este cap es casi todo de Harley, muy inspirado en la canción…"…Ghost de Halsey..." , traducción al español por si alguien quiere entender más sus confusiones (:

Sin más que aportar hasta que lean el final del cap, espero que disfruten la lectura.

Título fic: Libertad en tus brazos

Título Capítulo: Contradicciones de mi Corazón.

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Mi fantasma

¿A dónde te has ido?

No te encuentro en el cuerpo durmiendo al lado mío

Mi fantasma

¿A dónde te has ido?

¿Qué le pasó al alma que solías ser?

…..

Joker salió de la habitación dando un portazo y rápidamente se fue del departamento disparando a algunas cosas que vio mientras daba pasos agigantados y fuertes a la salida.

Deadshot corrió a Harley con suavidad al lado suyo y se levantó precipitado de la cama, aun no se había quitado el buzo gris antes de la maldita interrupción de J en su apartamento, y en segundos tenía en su mano izquierda el arma que había arrojado lejos. Sin embargo, antes de poder ir por Joker, Harley se interpuso frente a él.

- No lo persigas Floyd, detente! – Lo afirmó de los brazos – Puedes ir y matarlo, o puede matarte a ti.

- Harley, no me subestimes, tengo el brazo enyesado, pero puedo disparar con el izquierdo, no dejare que se vaya vivo. – Le dijo con voz profunda de adentro.

- No, entiende, tienes que quedarte conmigo ahora, no puedes asegurar que pasara, él no es cualquier hombre que puedes matar fácilmente y tienes la desventaja, no es lo mismo disparar con el brazo esguinzado, es más lento. Te necesito, Zoe te necesita, un descuido y podrías dejarla sin su padre.

Deadshot se calmó, la voz de Harley era tranquila pero segura y bajó el arma - Si…si, tienes razón, no estoy en mi mejor condición, con un brazo enyesado y el otro con un esguince recién comenzando a curarse, no es lo más listo ir por el maldito de J…y está Zoe y tu también me necesitas, no te dejare sola en esto.

- No, yo…no debí haber venido, te metí en esto y no pensé en nada, ni siquiera pensé que vendría tan rápido…me quede dormida y luego yo te insistí, tú no querías y te metí en problemas a ti y a Zoe…- Deadshot la interrumpió abrazándola y frotándole la espalda.

- No te arrepientas de haber venido, estoy feliz de que estés aquí, y estabas mal, necesitabas descansar o nos hubiéramos ido antes, lo otro solo se fue dando, fue inevitable y yo también me deje llevar besándote. Pero no vuelvas a decir que eres un problema, desde que te deje en la casa del idiota, no eh dejado de pensarte y ahora estás acá, y encontraremos la solución.

Harley lo miró hacía arriba – Te quiero Floyd. – Deadshot sonrió, dándole un beso corto y apartándose de ella, le entregó una polera de manga holgada de su cajonera – Ponte esto, tienes un poco de temperatura.

Harley se la puso encima, llegándole a la mitad del muslo y sacudió las sábanas haciendo que sus puntas de colores que fueron cortadas por J se mezclaran y cayeran al suelo. Fue por la escoba y la pala y las barrió, dejando el suelo de cerámica despejado.

Floyd se la arrebató de la manos – Deja, deja eso, y vuelve a la cama, tuviste mucho ajetreo por un día. Voy por algo de beber, quieres algo?

- No, estoy bien así – Sonrió y se acostó. Floyd de la cocina alzó la voz – Harley, tienes que teñir tu cabello de otro color, parejo. Un tono oscuro.

- No, no voy a cambiar quien soy solo porque me amenazó, esto es lo que soy y de todos modos tenía que cortarme el cabello, estaba muy largo – Floyd entró y miró mejor a su cabello que ahora le llegaba justo debajo de su busto.

- En eso estamos de acuerdo, necesitabas un corte, pero lo otro…estás segura? – Se acostó inclinado en la cama bebiendo una gaseosa de naranja y Harley se acomodó en su pecho.

- No quiero que piense que le tengo miedo, aunque no nos veamos hasta el nacimiento de mis bebes – Le dijo con decisión y luego suspiró - Pero si…estoy preocupada de lo que pueda pasar ese día y no podemos mudarnos, como lo teníamos pensado, enviara a alguien constantemente a ah revisar si estamos aquí y le pondrá una sombra a Zoe….y aunque quieras ir a matarlo cuando estés mejor, es muy difícil que puedas conseguirlo y no lo digo porque seas malo disparando, eres el mejor de todos los tiempos…, por algo eres Deadshot, pero J, nunca está desprevenido y pillarlo de sorpresa es prácticamente imposible.

-No, nada es imposible muñeca – Besó la parte de arriba de sus cabellos – No dejaré que se salga con la suya, pensando en lo que me dices. La mejor forma de matarlo, es esperarlo en el hospital, el día que des luz, y le dispararé apenas lo vea entrar por la puerta, sea quien sea que entre, estará muerto en segundos y así cuidare de ti todo lo que queda de tu embarazo.

- Estas hablando como si fueras a morir.

- Estaré bien, no moriré, bueno, no se sabe a ciencia cierta, pero quiero que vivas un embarazo relajado mientras vives conmigo, lo que suceda ese día, ten por seguro que si muero yo, morirá él, o lo dejaré lo suficientemente herido para que puedas dispararle y matarlo. Te encomendaré la misión de cuidar a Zoe si eso sucede, harás un buen trabajo y si viene con sus hombres payasos, pediremos refuerzos a tus amigos, se armara una maldita guerra en el hospital, pero francamente no creo que vaya con todos. En una de esas solo irá con el más grandote de todos ellos.

- Johnny…

- Si ese mismo, y si está por delante de J, tendré que matarlo. Tu vida y la de tus hijos es lo único que importa Harley.

- Pero Johnny es…es como ver a mi padre vistiendo un traje costoso.

- Hey…está bien, lo dejare herido, no muerto, pero si entiendes lo que te estoy diciendo?

- Darás tu vida para protegernos si es necesario…y no sé cómo agradecértelo…y deseo de corazón que eso no ocurra y tengamos una bonita familia juntos.

- La tendremos….

- Si, estaremos bien...- Murmuró y luego le dijo con una modesta sonrisa - Traje mis collares, mis pulseras…aros y mi joyero, son muy caros, puedes venderlos para conseguir dinero, desde ya te digo, que no me gusta ser una carga.

- No, no, no, nada de eso, los conservaras, en caso de que…- Miró sus ojos azules fijamente y suspiró - de una emergencia y necesites obtener dinero fácil. Tengo dinero debajo de la cama, no es mucho, pero alcanzará hasta que consiga un buen empleo.

- Conseguirás un trabajo normal?

- Claro, no puedo arriesgarme a caer en prisión de nuevo, se lo prometí a Zoe hace unas semanas y ahora que estás tú, y tengo que cuidarte, es una buena decisión; ya cometí muchos crímenes muchos años, que de nada me sirvieron….al menos, lo dejaré por un tiempo, hasta que la situación se calme.

- Y cómo lo harás con tus antecedentes? – Le preguntó sin despegarse de su pecho.

- Tengo unos contactos por ahí que se encargaran de hacer eso, tú descuida, y preocúpate de seguir las indicaciones del doctor, tanto de tu embarazo como la cirugía en tu espalda. Ahora a dormir si? más tranquila?

- Si, me siento agotada y más tranquila. Podrías inyectarme la morfina? El dolor siempre regresa fuerte por la noche y no me deja dormir. Tengo que estar sedada o no se calma….está en mi bolso – Murmuró tenuemente con una molestia en su voz.

- Ah, sí, iré por ella. - Se bajó de la cama, se perdió en el living y regresó con un botellón, la jeringa y el algodón con alcohol. Le aplicó una dosis baja y luego se acostó a su lado nuevamente, Harley se aferró a su brazo.

- Tendré un ataque de euforia, y voy a querer salir a matarlo, no me dejes. Ok?

- Ok, no saldrás por esa puerta, mientras estés conmigo.

Deadshot la mantuvo abrazada en la cama, conteniéndola, con cuidado de los brazos cuando el subidón adrenalínico alborotó su sistema haciendo que se moviera forcejeando un poco con los brazos, fue sutil, pero aplicaba fuerza maldiciendo la aprisionó en su pecho deteniéndola.

Deadshot impidió que fuera por J para matarlo esa noche, pero otras noches, y sin que Harley supiera, en su estado de inconciencia temporal, impidió que fuera a buscarlo por lo que todavía su cerebro fundido deseaba verlo y regresar con él, más Deadshot no se molestaba, duraba pocos minutos antes de caer dormida en sus brazos y ya conocía que en el trasfondo de su mente, Joker había hecho estragos aplicando volteos para que lo amara ilógicamente por sobre todo.

En un rincón de la complicada mente de Harley, estaba escondido ese amor tóxico y adictivo que sentía por Joker, y salía de su escondite, en ese momento justo de inconsciencia y la vulnerabilidad de su psiquis. Estaba ahí, era inevitable…, pero Deadshot no se lo decía, tampoco tenía porque, conociendo que lo único que conseguiría con decírselo, es que Harley se abrumara con ello.

Ella despertaba en los amaneceres de nuevos días y continuaba detestando a Joker con toda su alma, como si nunca en murmullos nocturnos recordara sus buenos momentos juntos, porque ciertamente, si los tuvieron, no todo fue violencia y dolor. Hubo momentos de complicidad, de risas, especialmente cuando cometían los más atroces delitos juntos, o cuando huían de Batman en vigorosas persecuciones haciendo un laberinto las calles de Gotham. Momentos caóticos para cualquier persona, pero para los Reyes de Gotham, eran la diversión que los enlazaba con un listón irrompible de afecto mutuo.

Momentos de regocijos cuando acribillaban de formas atroces a individuos que se antepusieron a la voluntad de J, así como Harley se divertía sin límites destrozando o mutilando a quien creía no merecía vivir, haciendo que el pecho de J se inflara con orgullo. Esos momentos, existieron con besos candentes y cadáveres desangrándose al lado de ellos. Ese amor existió, muy a pesar de que Harley no escuchara una confesión sentimental, pero los besos de J lo expresaban en toda su magnificencia.

Y luego del caos y la risa… La maldad y la diversión…muy entrada la noche, se volvían uno en las sabanas. Nadie sabía que detrás de la puerta de su dormitorio eran los amantes más locos de los placeres nocturnos, mirándose a los ojos y perteneciéndose los dos, fundiéndose en un solo ser.

Sin embargo, la sumisión de Harley yacía arraigada en su cuerpo cuando J quería tener absolutamente todo el dominio y el control y una bofetada, bastaba para saber que era hora de inclinarse a su disposición, recordándole en un juego de roles, que estaba muy por sobre ella, pero aun así, en esas noches, disfrutaba ser su perra sexual, porque otras noches, Joker le daba total libertad de hacer lo que quisiera con él, generalmente después de una buena risa en la ciudad o hacer una destructiva y atemorizante visita a quien se lo tuviera merecido. Harley brillaba con su bate dando dolorosos batazos haciendo sangrar a sus víctimas…sentirse la reina, también estaba fijo en su subconsciente.

Eso, Harley si lo sabía despierta en la realidad, sería un proceso darle entierro a esos recuerdos de abundante y loca diversión junto a J, o sola con sus amigas, siendo dueña de las calles con su revólver. Recuerdos que tenía que olvidar en su condición de embarazada, pero el cariño de Deadshot y la ilusión de una familia eran más grande que sus divertidos recuerdos.

Por el contrario a lo que no podía controlar cuando dormía sedada en la cama por la morfina y en sueños eróticos se veía en sus noches favoritas siendo de J, con esa libertad que él le daba para jugar con él, esos momentos donde todo su tiempo se lo dedicaba a ella, sin escatimar en horas o el lugar, haciéndolo en el club, en el auto, o donde estuvieran. Era de ella, y aunque Joker no lo admitiera, Harley era la dueña de su mirada cuando quería jugar dándole un espectáculo privado volando desnuda en sus telas colgando, meciéndose y haciendo artísticas figuras en el aire.

Los espejos de su gimnasio fueron los testigos de cómo con su cuerpo enredado entre las telas afirmándose para no caer, era poseído por J, en noches lujuriosas y de placer.

Esas noches eran los fantasmas de Harley durmiendo abrazada a Deadshot, pero sus sueños inconscientes por la morfina, no los podía manejar, y no importaba, eran fantasmas flotando en algún rincón de su memoria…Extrañando a J.

Lo bueno era que con Deadshot había descubierto caricias nobles y suaves en su cuerpo en las artes amatorias del sexo, por supuesto, sin penetración por el tema de su embarazo riesgoso, y Deadshot era un amante sumamente cuidadoso para no lastimarla, tanto de día como de noche, la cuidaba, y se notaba en esas pocas noches juntos en las que intentaba regular su pasión y deseo, abrigándola con besos pasionales, dándole el derecho de parar si se sentía mal o le decía que le dolía la espalda y la primera semana, antes de que empezara a trabajar, la despertaba con desayunos en la cama y con cálidos besos de buenos días preciosa o muñeca, no le gustaba que saliera de la cama nunca y cada tres días revisaba su herida de bala, curándola y sanando su alma y corazón.

Omitía con cariño esas noches cuando tenía que detenerla porque quería salir a buscar al Joker por su amor acelerado y delirando por el golpe de euforia y de su subconsciente, la comprendía y se quedaba en silencio hasta que pasara y durmiera como si nada en la cama

Le regaló un libro de una comedia romántica para leer si le aburría la televisión, mientras trabajaba fuera de casa o mejor dicho, el departamento y a media tarde, casi de noche, llegaba todos los días con una sonrisa y se molestaba un poco, porque descubría, que no estaba comiendo como debía de hacerlo, pero Harley nunca tenía hambre y no tenía antojos, inclusive, no tenía ganas de beber su adorada soda de uva y tampoco comía mucho la comida que Deadshot le dejaba en la mesa para comer durante el día o los pedazos de pasteles o panecillos dulces que le traía por la noche. A lo sumo se comía el plato de comida balanceada para que sus bebes crecieran sanos y fuertes, pero era una obligación, más que por degustar la comida servida.

Harley no le demostraba a Deadshot su gran falta de apetito, cuando los domingos cocinaba para ella con un chistoso delantal enseñando sus músculos de su tren superior bien desarrollados. Ese hombre moreno tenía una genética privilegiada, comía de todo y no subía ni un gramo, pero visitaba un gimnasio local a pocas cuadras del departamento, decía que era su modo de liberar el estrés agotador de la oficina, claramente, trabajar en una oficina era cansador mentalmente para Deadshot, acostumbrado a regirse sin jefes molestos y se veía que no lo disfrutaba mucho, era un esfuerzo que hacía por ella y por Zoe, y las dos le demostraban que apreciaban ese cambio, disfrutando la comida que cocinaba tarareando una pegajosa canción, haciéndolas reír por sus fideos pegados y salsas un poco quemadas, pero él quería cocinar…en el fondo…era un hombre de piel morena muy atento y cariñoso.

Y le encantaba jugar con F. Zoe le trajo tres bolas de estambres de bonitos colores, con la que Deadshot las hacía rodar de un lado a otro acostado en el piso, de lado con una sonrisa verdadera como el sol, dedicándosela con amor.

Harley nunca sintió una calidez semejante, era tan abrumadora que tenía que fregarse los ojos para saber si era un sueño o un hombre la hacía sentir especial de una forma acogedora, haciéndolo querer abrazarlo con ganas y corresponderle su amor.

Su brazo era musculoso y duro, más grande que el de J, pero era cómodo para reírse viendo acostados una película de acción los sábados por la noche, eso era lo más parecido y cercano a una persecución con Batsy y a la diversión escandalosa y activa que antes gozaba hacer en las calles.

Ya no necesitaba el título de Reina que impuso causándole temor a la gente para sentirse importante, especial y única en el mundo; con Floyd lo conseguía, él la hacía sentir importante y especial para él, eso era agradable y le gustaban sus atenciones, por eso le correspondía masajeando sus hombros, apretando más que masajeando, pero lo hacía con ánimo de hacerle saber lo que estaba sintiendo.

Quizás…su obsesión si tenía cura, y con Ivy nunca la encontró, porque era su valiosa mejor amiga, pero Deadshot, era su amigo, amante y compañero…El amor cariñoso de un hombre, puede suplantar a otro amor más grande y destructivo.

Con ese pensamiento, Harley nunca, pero nunca, encendía la televisión para ver las noticias, estaba prohibido y no quería ver la cara de Joker ni en pintura, o retratos, o el caos insaciable que sabía que estaba causando en la ciudad. Quería mantenerse lo más alejada de todo eso, tenía suficiente de verlo cada noche en el delirio de sus sueños…

Entonces Harley pensó que por eso no comía bien y no tenía apetito, si a veces soñaba con que estaba dando a luz tranquilamente y Joker venía con una ametralladora matándolos a todos y sudaba sudores fríos con esas pesadillas o soñaba con que estaba en la sala de parto pujando y el Dr. era Joker matando a su bebe Lucy, arrancándola del interior de su vientre con sus manos con guantes de látex morado empapadas de sangre de su bebe y le enseñaba lo pequeña que era y la molía en sus manos.

Harley despertaba siempre gritando por pesadillas similares a esas donde veía a J siendo cruel y despiadado y sentía terror.

A veces se vio acostada en una camilla con sus secuaces sujetándola y su abdomen ya muy abultado de nueve meses y Joker acercándose con una cuchilla para abrir su abdomen y sacar a su heredero…su príncipe, su bebe, de ella, no de él, y lo hacía y la dejaba morir con su estómago abierto y Lucy muriéndose con ella, sin poder hacer nada para impedirlo. Joker riéndose sosteniendo a su bebe de los brazos, colgando, mirándolo como si fuera una carnada para ponerle una anzuelo y salir a pescar.

Eran pesadillas espantosas que hacían gritar a Harley de angustia y pánico y Deadshot le preparaba un té de canela para calmarla y alentarla que eso no iba a suceder.

La morfina podía ser muy cruel mostrándole sus peores miedos en pesadillas….o podía ser relajada haciéndola tener tranquilos sueños.

Produciendo que nadara en esos sueños de recuerdos donde Joker era todo lo que pedía para sonreír, recordándole las contadas ocasiones en las que se quedaba dormida destapada en invierno, esperando que saliera de su despacho y cuando despertaba en la mañana estaba abrigada debajo del cobertor y sabia, que él la había abrigado, pero no se lo preguntaba, J negaría su respuesta, no le gustaba demostrar que si la cuidaba.

Lamentablemente o para mejor para Harley, al no despertar con un grito de horror, no recordaba nada de sus "sueños recuerdos" por la mañanas despertando y sintiéndose cada día mejor del balazo en su espalda. Recordaba solo sus pesadillas con Joker, porque despertaba gritando, pero la noche pasaba de largo si no tenía pesadillas con él y esos amados sueños no era consciente de soñarlos.

Y añorarlos…

Además de que Todas las noches en horribles pesadillas o agradables sueños, Joker era el único protagonista, sin excepciones, era su verdugo… o su Dios.

Y Deadshot podía haberle enseñado tantas cosas, incluso casi a hacer el amor, si no fuera por ese detalle de su embarazo riesgoso, pero en cierta forma, era lo mismo. Estando con él en la cama, era hacer el amor con suaves caricias y era algo que nunca había vivido con Joker o sentido…, nunca lo hicieron así, él nunca quiso cruzar esa barrera impuesta, siempre haciéndola sentir como su querida prostituta y los te amo y te quiero estaban muy prohibidos en el sexo, esa era la palabra perfecta para describirlo, sexo.

No obstante no sentía del todo que hacía el amor con Deadshot…era raro…, la razón era que su cuerpo extrañaba las caricias salvajes y muy poco cuidadosas de J, de hecho, maldadosas en todo el sentido de perversas. Harley también tenía esa clase de sueños con la morfina, una súplica de su cuerpo y mente por revivir el erotismo de una noche con J, pero más las noches donde era su musa, deseando que le dijera que se sentía inspirado y que quisiera cortarla con poéticas líneas de dolor y gotas de su sangre para él, no era un vampiro, pero su mirada le decía que disfrutaba haciéndola doler y su placer, era el suyo también, y lo hacía una vez en dos o tres meses exigiéndole suplicar por él; si quería sentirlo dentro suyo.

Suplicar era una costumbre para Harley a puertas cerradas, suplicar para obtener sus besos, por que le permitiera besar su cuerpo, por saborear su sabor…y suplicaba gustosa con tal de complacerlo en las noches que J quería demostrarle que seguía siendo su amo y señor, su único Rey, suplicaba con amor sus caricias y sus finos cortes dolían placenteramente y a veces pedía que no se desaparecieran tan rápido, pero él era hábil con su navaja afilada…y desaparecían a los pocos días sin darse cuenta ni como, ni cuando, su piel se volvía a unir silenciosamente sin dejar señales de su doloroso querer….

Harley soñaba eso, y soñaba las otras veces en las que no la cortaba; y hábil se tomaba su tiempo para amarrarla con hermosos nudos en sus cuerdas, oprimiendo fuertemente las partes de su cuerpo que quisiera ajustar en el dolor, o apretándola en las siluetas que le pedía que hiciera con su flexibilidad y elongación, manteniéndola quieta y amarrada, la observaba sometida…mirándola, y después le susurraba al oído que era tan bella y escuchar eso valía la pena sintiendo sus brazos y piernas adormecidas manteniéndose con esas siluetas mientras J besaba las áreas de piel descubiertas y se la cogía.

Era sublime sentirse atada por él, saber que él lo hizo sin preguntar si ajustaba muy fuerte o le estaba haciendo doler, y la dejaba horas durmiendo así, entumida acariciando sus cabellos lentamente, siempre se preguntaba en que pensaba, pero no le pedía que la desamarrara o se iría a donde sea que tuviera que ir…eran espacios de tiempo únicos para ellos. Pero Harley miraba sus ojos notando que pensaba en matarla, decidiendose, encandilado por su belleza, eran las dos cosas en su mirada perdida en ella y entonces, el sueño la jodia y no sabía el tiempo exacto que pasó durmiendo así, se despertaba porque la hoja de la navaja de J era fría cortando sus cuerdas.

Liberándola de su castigo…que ella nunca vio que era un castigo, aún moviéndose lento y adolorida en las sabanas y viendo las marcas rojas de las sogas en su piel, como serpientes rosadas rodeándola. Un beso en la frente la hacía sentir bien y volvía a descansar sola en la habitación recomponiendose desnuda, recordando los besos ardientes de J en sus labios y la malicia de él en la intimidad.

Harley nunca iba a conseguir olvidar esos recuerdos, la ocasión en la que le pidió que hiciera algo especial para ella, usando las mismas sogas que usaba para amarrar sus muñecas o su cuerpo entero, y le pidió que le hiciera un corsé de sogas muy ajustado; y le entregó en sus manos sogas gruesas y de color rojo.

Volteandola de espaldas le hizo un maravilloso corset hasta sus caderas dejándola sin respiración y con otro trozo de soga, dio dos vueltas en su boca amordazándola…Se dedicó a hacerlo, anudarlo y apretarlo para ella, en una fila de nudos en su espalda, difíciles de remover…ese día la complació en su fantasía erótica, no se negó, no dijo no, solo disfrutó dándole placer con los tres orgasmos de forma distintas de estimulación, que se pueden conseguir en el cuerpo de una mujer y cuando Joker terminó de alcanzar el segundo poniéndola boca abajo, la giró de nuevo tocando su boca amordazada, y le quitó rápido la mordaza de soga que oprimía su boca y Harley creyó que buscaría el tercero esta vez usando sus labios… estuvo equivocada…Joker solo la besó y besó y beso y beso…

Besos que ningún libro de novela romántica podría narrar o describir, y cuando Joker no quería parar de besar, recompensaba todos los días que no lo hacía en absoluto y expresaba "El te quiero" que se guardaba en secreto diciéndolo solamente con besos imparables. Dándole a probar su propio sabor que aún se distinguía en el paladar de su boca, labios y lengua, y con eso, Harley sabía que J se volvía loco dándole placer siendo delicado, sin morderla donde más le dolería y que también buscaba asiduo que llegara al cielo y lo conseguía haciéndolo despacio. No necesitaba hacer mucho y era de él con gemidos ahogados haciéndola enloquecer de placer.

Eso era lo más fascinante de ver y sentir, los instantes previos a que se volviera una bestia cogiéndola con fuerza.

Pero estaba ahí, esa parte de él, que nadie veía, esa parte que no se preocupaba solo de él, sino también de ella, partiendo en su pasional delicadeza al darle sexo oral y terminando en la calle cuando disparaba enseguida si alguien más le decía perra en frente de él… la ira matando por ella y más si alguien lograba darle un golpe o empujarla y él lo veía. Su lado malvado lo hacía reaccionar disparando y haciendo correr mucha sangre en su nombre.

Mataba para ella si alguien más lastimaba la piel de su cara o de sus piernas, o raspillando sus rodillas en caídas, él era el único que podía lastimarla con sus golpizas, los demás, se jodian muriendo por sus balas rápidas, sin ni siquiera darle oportunidad para que ella les devolviera la mano matándolos con su revolver o su bate.

Las acciones de J hablaban por él, y decían lo que nunca decía en voz alta, lo oculto en sus pensamientos y sentimientos. Era un dialecto prohibido de darse a conocer.

Pero Harley hacia girar el cubo de Rubik en sus manos, resolviéndolo y armando los colores completos y descifrando esos aspectos que J escondía para ella.

El la necesitaba, tanto o más que ella.

Lo conocía, cuando llegaba a casa después de estar algunas semanas o casi dos meses donde Ivy por sus rudas palizas y se la devoraba a besos haciéndolo, recuperando el tiempo perdido toda la noche y en su velador, la esperaba una caja de dulces golosinas, o chocolates rellenos de cerezas y no ocultaba que él le daba la orden a Johnny de comprarlos para ella, era un mantra, un ritual, que después de ver sus mariposas moradas en su abdomen o piernas, y se lo hiciera hasta quedar agotado, la hiciera ponerse de rodillas pidiendo perdón por dejarlo y ser desobediente, solo entonces, le decía que era una recompensa por ser una buena chica y regresar a casa, se los entregaba y fuera lo que fuera de dulce, le hacía poner su cabeza en su regazo y se los daba de comer uno a uno en la boca, gustándole que le lamiera los dedos y lo mirara directamente a los ojos; y era como si al haberla desnudado se hubiera dado cuenta de lo delgada que estaba, como si supiera que casi no había comido en esas semanas depresivas.

Sin embargo, el también dejaba entrever sin querer que la había necesitado, quedándose dormido un día y noche entera abrazado a ella, Harley lo sabía, J no dormía bien, a decir verdad muy poco, si no estaba en casa con él. No roncaba, pero la dejaba atrapada en ese fuerte abrazo, sin querer soltarla o dejarla salir de la cama, y al fin, al despertarse, le murmuraba "cocíname, prepara tu buena comida y avísame cuando este servida"

La extrañaba, porque se comía dos platillos sin dejar nada.

Sus acciones, hablaban por si solas, dejando en el olvido sus violentas peleas antes de volver a despreciar su comida al cabo de unas semanas, hasta que finalmente, un día, de nuevo sin decir nada, no las despreció más y cenaron juntos día tras día de forma regular, a veces solos, a veces acompañados de Johnny, pero no las desperdiciaba, comía comentando cosas con Johnny naturalmente. Había conseguido revertir la situación.

Esas situaciones eran la recompensa a su esfuerzo invertido en años anteriores por conseguirlo y que no fueran solos esos días escasos, en los que si quería sentarse a la mesa con ella.

En la cena, eran los únicos momentos en los que juntos parecían una pareja normal y civilizada, las otras horas, eran los temibles Rey y Reina de Gotham; y las explosiones, balas y sangre, eran el verso poético que compartían en común, estando reunidos en prosas de locura y demencia. Cazando diversiones que nadie entendía, en rimas de disturbios públicos y risas a resueltas carcajadas.

Crímenes de estrofas recitando un amor desigual tan diferente al resto, que electrificaba a Harley si J la besaba o la golpeaba, pero era la misma electricidad que prendía las ampolletas de su vida iluminándola en noches oscuras y sombrías….y en las noches de deseo y pasión más divertidas y salvajes.

Todos…Todos esos recuerdos estaban grabados como una cinta de video casetera en la memoria de Harley, listos para darle Play, por las noches durmiendo al lado de otro cuerpo, que no era el de sus sueños.

Harley tenía rota la cabeza y el cerebro, porque posteriormente que la herida de su espalda cicatrizara y los puntos de sutura se cayeran en el agua de la ducha…. La morfina se suspendió con las jeringas y sus venas no recibieron más esas descargas que movían los engranajes y tuercas de su cerebro, convocando sus recuerdos…Sin embargo, estaba realmente jodida, como nunca antes, sus sueños ilusorios continuaron persiguiéndola por las noches, sus fantasmas flotando inconscientes a lo que sentía.

En las noches soñaba que amab se divertía con él; y en la luz del día lo odiaba matándolo con su revolver en sus pensamientos.

Todo era una jodida confusión, se suponía que la droga estimulaba haciéndola recordar, pero no era así, daba rabia…soñaba con él sin proponérselo, saber eso la agobiaba.

Pero eso, no era lo terrible, lo malo era tener pesadillas en las noches con J, pesadillas que cada vez se sentían más reales y eran más crueles, más espantosas y le temía con un miedo que hacía temblar sus lamentos por no haberlo matado cuando pudo hacerlo.

La luz del día no le quitaba el horror de esas sádicas pesadillas y se repetía mucho, que no tenía que temerle, que era Harley, una mujer valiente, una guerrera que soportó bien los golpes de la vida.

Y también que Deadshot estaba ahí, velando por su seguridad, pero un día si lo vio enojado, y tenía razones para enojarse…La descubrió sin sus pulseras en su mano izquierda, saliendo de la ducha desprevenida, porque había regresado más temprano de la oficina. Gritó y pateó cosas mirando los muchos cortes en su antebrazo izquierdo, no quería quitarse la vida con ellos y Deadshot también lo sabía…era un grito desesperado pidiendo auxilio.

- ¡¿Por qué lo haces Harley?! Demonios! Dime por qué?!

- No se la respuesta! No sé que quieres que te diga!

- La verdad maldición…hace cuánto lo haces? Hace cuánto ocultas…eso de mí, usando tus malditas pulseras?

- Yo…hace dos semanas…desde que deje la maldita morfina, no puedo…no puedo con mis pesadillas, mis voces, y esos fantasmas me persiguen y me recriminan no haberlo matado. Una pequeña voz me suplica todos los días volver con J, la otra fuerte me grita que vaya a matarlo al club, a veces se contradice y me dice que no puede vivir sin él, y la tercera se avergüenza porque me corto y soy patética. Me grita que coma cuando no tengo hambre, y los fantasmas me hacen gritar en mis pesadillas…tú me has escuchado cuando te despierto, y no quiero hacerlo, pero siento miedo de J…lo odio, y mi cabeza va a explotar diciéndome tantas cosas, confundiéndome de mi misma, no puedo…no sé cómo manejarlo, no encuentro la formula Floyd…me hundí, no sé qué hacer….para estar tranquila.

- A, cortándote encontraras la formula…Al carajo Harley! somos una pareja! No puedes seguir ocultándome estas cosas! Pensé que estabas bien! – Pateó una silla – Puta mierda!

- Yo estaba bien, hasta que descubrí que cada jodida noche sueño y tengo pesadillas que no me dejan respirar en el día, Tu no entiendes! Se siente tan real! Tan reales! He visto como me descuartiza, como me abre, como degolla, y me quita a mis bebes, de muchas otras formas, que no puedo decirte o te asquearías. Tu no entiendes! No lo haces! Mis voces tampoco! Nadie! – Harley corrió al baño a encerrarse y Deadshot fue detrás de ella.

- Harley abre la maldita puerta o voy a derribarla! Harley! Harley! Bien…a la una, a las dos, a las tres – Aflojó la puerta con una patada y la derribó haciendo fuerza con un hombro. Harley lo miró sentada en el inodoro y sus manos en los lados de su cabeza. Estaba llorando.

- No me veas! Sale afuera!

- No, no voy a salir, y tú vas a dejar de llorar, párate y ven a verte – Le dijo molesto y quitó el espejo de la pared arriba del lavamanos. – Me escuchaste, dije que te levantaras. – Harley se pasó un brazo por los ojos llorosos y se levantó – Acércate, quítate la toalla y mírate de lado.

- Si… - Obedeció mirando sus ojos enojados y no le gustó lo que vio. Cerró sus ojos llorosos para no ver la leve curvatura formándose en su vientre, sobresaliendo con esfuerzo, una pequeña curva de sus bebes.

- Abre los malditos ojos y mírate. Tienes tres meses y una semana, vas a tener gemelos y mira el tamaño de tu panza de embarazada. Crees que eso está bien? Crees que está bien hacer lo que te estás haciendo solo por soñar y tener pesadillas con el puto de J, escuchar voces estúpidas y ver fantasmas donde no los ahí?

- No.., les estoy haciendo daño a mis bebes….Nadie más que yo, mi desesperación y mis miedos.

- Si…lo estás haciendo, pero no es tarde, empieza a comer por tres y que no se te noten las clavículas y los huesos de tu espalda y caderas o me voy a enojar más muñeca, y tienes que prometerme que no te volverás a cortar, nunca.

- No más depresión…lo prometo.

Deadshot dejo el espejo en el piso apoyado en la pared y rodeo a Harley con sus brazos – Me alegra que lo entiendas, vamos a salir de esta, voy a ayudarte. Cámbiate, ponte un buzo cómodo y acostúmbrate a nuestra nueva rutina nocturna.

- Qué nueva rutina? No te estoy entendiendo, explícate.

- Bien, escucha Harley, vas a esperarme cambiada todos los días con un buzo deportivo, y cuando entre, quiero verte lista para salir a caminar en un largo paseo nocturno. Vas a caminar kilómetros conmigo, y llegaras con hambre, cansada y no habrá más pesadillas en las noches, fortalecerá tu cuerpo, mente y espíritu. Vamos a salir todas las noches, sin excepciones Harley, y los días que te sientas mal o adolorida por algún motivo, me acompañaras al gimnasio y distraerás tu mente observando a las demás personas entrenando para ser mejores de lo que eran.

- Eso no me lo esperaba, es un plan perfecto, es…todo lo que necesito. – Se puso en punta de pie y lo besó afectuosamente y se sintió más diferente, mas conectados, la pequeña flama, estaba creciendo.

- Vamos, ve a cambiarte – Le dio una suave nalgada y Harley volvió a respirar negando sus lágrimas de agua salada. Sería un proceso…y vaya que lo sería, pero se esforzaría con coraje y subiría sus libras faltantes, su pancita crecería cada semana que le correspondía y se vería saludable.

Harley siguió las indicaciones de Floyd y sintió una chispa alegre amarrando sus dos coletas altas, lista para hacer gimnasia, ejercicio caminando y activar los latidos de su corazón, hastiados y aburridos de la odiosa cama.

Juntos elongaron un par de veces en la vereda, abajo del departamento, Harley abrigada hasta arriba con el cierre de su buzo por el frío del viento terminándose la estación del otoño y caminaron a un paso rápido, pero moderado, Deadshot con una capucha en su cabeza y le sacó sonrisas a Harley mirando la gente alrededor, los locales, el ruido de los autos, las personas paseando sus perros, las estrellas nocturnas, y la luna menguante.

Caminaron esos kilómetros hasta que el estómago de Harley crujió en la meta de su hambre cansada y caminaron devolviéndose tomados de la mano, con los dedos entrelazados, y la pequeña flama fue incendiándose con esos paseos nocturnos.

El plan de Deadshot funcionó aquel primer día y los subsiguientes; Harley no volvió a tener dulces soñar o tener amargas pesadillas con J. Su alegría fue renaciendo con confianza.

Las siguientes semanas fueron quemando de a poco los sentimientos por J, cocinando comida para sus bebes y Deadshot, comiéndosela con apetito y durmiendo cansada, simplemente dormía y Deadshot la grabó roncando suave por el agotamiento y el estómago lleno y nutrido correctamente.

" Ven a Harley? Si, está roncando…es una osa dormilona, pero no se dejen engañar por su cara de ángel, no señores, esta mujer es cruel, se hace la santa cuando le conviene, pero en realidad es malvada, si, malvada, me amenaza con su arma de chica mala, apuntándome en la cabeza si no le traigo la nueva edición de la saga de la novela, cursi, romántica que sigue, no sé cómo se llama, lo tengo escrito en un papel para que no se me olvide traérselo, es una traga libros y chequen eso…miren, ven cómo está creciendo?. Demonios si hay que felicitar y recompensar su esfuerzo, le está poniendo empeño a sus ejercicios y está co….shh, shh, se está despertando la osa. Dejó de roncar. Adiosss…"

- Hola baby! Que haremos este sábado?!

- Tratar de conquistar el mundo preciosa.

- No, tonto, eso déjalo para otro día, me refiero a que prometiste que me ayudarías a elongar en el GYM.

- Oh, eso, cambio de planes, estas muy animosa, vamos a salir a cenar.

- Hm? Lo dices enserio?

- Muy en serio.

- Cielos, entonces tengo que arreglarme ya! Es nuestra primera cita oficial! Recuerdas donde nos encontramos en la ciudad? Me gustaría ir a ese lugar.

Los días fueron calmando los sustos de Harley, y con orgullo media su abdomen cada cuatro días con una huincha de medir, ganaba unos centímetros, pero eran sus méritos y el amor de Floyd le estaba llegando al corazón lentamente, el también hacia sus méritos sin saberlo, haciéndola reír burlándose de ella, enseñándole el video de sus ronquidos el domingo a Zoe, enseñándole a su hija sus matemáticas con paciencia, produciendo que Harley soñara y se viera reflejada en una familia unida.

Le encantaba divertirse con Zoe los domingos, haciéndole la manicura y pedicura juntas, las dos, como si se conocieran de toda la vida, comiendo helado de cherry y bebiendo sus latas de soda de uva, incluso a Deadshot le gustaban bien congeladas en el refrigerador.

Harley estaba viviendo un etapa de alegría y grandes anhelos por cumplirse, la depresión se había ido para no volver, y aunque ya no bailara en una jaula, bailaba pasando la escoba y limpiando con lustra muebles la cocina escuchando la radio FM de Gotham y sus canciones pegajosas, ocupando su mente en sus quehaceres domésticos tranquilos bailando con F, y por las noches distrayéndose con Deadshot y sus caminatas de noche.

Faltando una semana para navidad y una para cumplir cuatro meses de embarazo, Harley adornaba el árbol navideño que hace demasiados años, no había tenido en un hogar. Estaba absorta colgando las esferas rojas y doradas, mordiéndose el labio inferior con otro de sus buzos de gimnasia que Deadshot le había obsequiado, eran cómodos, femeninos y abrigadores para el invierno, y su figura menuda se acoplaba bien al buzo ceñido.

Deadshot abrió el departamento con un maletín en la mano, quitándose el gorro y oliendo el inconfundible aroma de galletas navideñas en toda la sala del living y cocina.

- M, pero que huele tan bien?

- Mi receta especial de galletas navideñas. Quieres probar una?

- Una? Me las comeré todas.

- No seas egoísta, tienes que dejarle a Zoe.

- No conozco a esa niña. Hm, están bien buenas eh, deliciosas. Te ayudo?

- Si, por favor.

Deadshot dejó el maletín en la mesa tomando tres galletas navideñas y levantó a Harley para que pusiera la estrella en la punta del árbol – Oye! Estas ejercitándote más o sigo muy liviana?.

- Sigues muy liviana, come una galleta.

- Hm, - La recibió dándole una mordida devuelta en el piso – Sabes, es muy nostálgico, pero mi papà me levantaba todas las navidades para colocar la estrella en el árbol, y le encantaba que hiciera estas galletas de anís y jengibre, aun si en ese tiempo dejaba la cocina hecha un asco y mezcla de galletas esparcida por todos lados. Las adoraba comiéndoselas y se las llevaba en una bolsa al trabajo.

- Ya veo porque, no puedo dejar de comerlas, lo siento, pero tendrás que hornear otra tanda para Zoe. – Comió otra. – Eran solo ustedes dos?

- Si, a veces íbamos a visitar a mis tíos en Brooklyn, nos quedábamos las vacaciones de invierno con ellos, no lo recuerdo muy bien, pero tenía fotos con ellos en su casa. Mis recuerdos son un poco borrosos, no son claros, pero ay cosas importantes que siempre recordaré de mi papà. Colgar las guirnaldas y adornos navideños… y tomar chocolate caliente juntos y mirar las luces del árbol en la noche del 24.

- Quieres que nos quedamos en casa y me cuentes más sobre eso?

- No, alístate – Le sonrió - y deja de comerte todas las galletas, tengo ganas de caminar y en el camino te contaré las cosas que recuerdo.

- Bien, la última, y que pasó con tu familia en Brooklyn? Todavía tienes contacto con ellos? – Le dijo alzando la voz desde la recamara.

- No, se mudaron a Orlando, cuando tenía 12 años. Lo recuerdo bien, porque tenía una postal de ellos en mi….oh rayos…

- Qué sucede? – Se asomó por la puerta calzándose las zapatillas.

- No, nada, no tiene importancia. "Tengo que recuperar mi álbum de fotos, ya veré cómo, quizás con Ivy y Johnny, ahora que estoy bien, puedo juntarme con ella y con todo más tranquilo…puedo llamarla y saber cómo está con Maiky"

- Bien, vámonos – Salió vestido con un buzo rojo agarrando las llaves de la casa de la mesa céntrica del living – Ruta 5 o Ruta 1?

- 5! Tienes que quemar esas galletas! – Cantó alegre.

- Ya lo creo, pero arrasaré con todas cuando regrese. Tendrás que hacerlas más seguido.

Los dos salieron cerrando con llave y Harley comenzó a contarle entusiasmada los recuerdos más valiosos que sobrevivieron a su memoria fundida. Deadshot la escuchó atento, parecía que Harley quería sacar todo eso dentro suyo, compartir esas memorias almacenadas con alguien más que ella y sus voces, ya algo entendía al respecto de esas voces, y entendía que Harley estaba depositando su confianza y un pedazo importante de su vida en él. Contándole que a los catorce años, se hizo cargo de cocinarle a su papà y a ella, tomando una clase extracurricular de sus asignaturas; taller de cocina.

Le contó riéndose como casi incendió el departamento en el que vivía con su papà por olvidarse del horno funcionando, o cuando quemó con la plancha su único terno de gala o la vez que hecho un montón de detergente y sus ropas deportivas quedaron con estelas blancas y celestes de detergente manchadas y que tuvo que quitarlas con un paño húmedo una por una.

Lo que Harley mencionaba encantada, es que pese a todos sus ensayos de prueba y error de ama de casa, su papà nunca se lo tomaba de mal humor, rara vez la castigaba, y que por el contrario se acompañaban pasando las tardes en el gimnasio desde que tenía 10 años de edad. Y que la razón por la que amaba la gaseosa de uva, era porque su padre metía una en su lonchera del colegio diariamente a la edad de seis años, eso y una fruta de estación.

Le comentó con añoranza cómo se esforzaba por peinarla a esa pequeña edad, haciéndole de manera frecuente, moños y coletas. Ahora, que lo recordaba, le divertía imaginando a su padre haciendo eso, con coles y trabas afirmadas en su boca y una peineta en la mano, la otra sujetando su cabello, peinándola apurado para que no llegara tarde a clases.

Esos fueron los tiempos donde más amó a su padre, por dedicarse a criarla y hacer malabares con su horario, siempre encontrando como cumplir con su rol de buen padre…y lo hizo hasta que murió… eso también se lo dijo a Floyd, abriéndole completamente la puerta a sus emociones, pero se lo dijo sin pena, tranquila, serena; y Floyd le prometió que irían a verlo al día siguiente al cementerio, para hacerla sentir más cómoda, con respecto a no poder visitarlo en su aniversario de muerte por tener que estar en cama.

Lo hicieron y Harley al no poder contornearse con la gimnasia por su embarazo, le escribió un poema guardándolo en un sobre dejándolo con una rosa blanca acomodada debajo de su lápida. "Robert Quinzel"

Le pidió a Deadshot que la dejara sola y conversó con él unos minutos – Hey papà, ya sabes, vine a verte algo atrasada, pero aquí estoy….Hmmm… Las cosas no salieron como esperaba, y puedes darte cuenta por mi compañero moreno, es mi nueva pareja, seguro tú viste todo lo que ha sucedido desde arriba en el cielo, no tengo que explicártelo mucho, todo ha sido una desastrosa locura en mi vida estos cuatro meses, sin contar lo de Belle Reve…pero eso es un cuento aparte. La vida siempre me ha tocado dura, difícil…y nose porque, hubo días en los que pensé que estaba maldita, y solo quería abrazarte a ti y huir de todos mis problemas y mis líos, que yo misma me provoque…no pensé que todo se joderia con J y es difícil...no puedo predecir qué sucederá en el futuro y eso me asusta un poco, pero pienso en todo lo que me enseñaste, lo que aprendí contigo, el esfuerzo deja recompensas…y ahora la vida me recompensó con Floyd, dándome un hombre bueno y que me ama…y si, también es uno de los criminales más buscados…puedes retarme, pero ya me involucre en este círculo con J y conocer otra vida, o a personas normales, comunes y corrientes, ya no es lo mío. Pero volviendo a lo otro…, me prometí a mí misma que no me dejaría pisotear por nadie, nunca más y a sí va hacer, también te lo prometo a ti…te lo debo…me cuidaste mucho, y sé que sufriste con las decisiones que tomé en mi vida, dejándome maltratar, humillar, y golpear…pero el amor es ciego…así son las cosas y más cuando electrocutan tu cerebro…aunque mi amor ya era incondicional antes de eso y J no lo supo aprovechar, ahora te juro que seré una buena madre de familia…una familia cálida, como la que tú y yo tuvimos antes de que te marcharas, solo que más grande, con más integrantes. Papà mándame muchos besos y abrazos y fuerzas para continuar y luchar con la amenaza de J…te amo, espero que disfrutes mi poesía, te vendré a visitar cuando mi pancita a ya crecido más…a los cinco meses, en un mes más, estaré aquí y traeré a Zoe o a Maiky, ya veremos…adiós. – Le lanzó un beso suavemente y se fue con Deadshot, él pasó un brazo por sus dos hombros, caminando abrazados por las otras tumbas y árboles meciéndose.

Se sintió más aliviada, apoyada y querida.

Otra noche más que hizo florecer los sentimientos de Harley por Deadshot y ese día, lo vio dormir a su lado, y era todo lo que quería en su vida. Ese hombre de tez morena, robusto y fuerte la conquistó rompiendo las cadenas que la mantenían encadenada a J para siempre y al día siguiente, en el gimnasio, la flama dentro de Harley creció subiendo muchos grados centígrados, y en cuclillas afirmando las rodillas de Deadshot haciendo abdominales… Un susurro cálido se escabulló de sus labios – Estoy amándote Floyd…es puro y sincero amor - Lo miró fijamente a los ojos pensando en todos sus esfuerzos por conquistarla, en lo que sentía, en lo que añoraba y Deadshot se golpeó la cabeza hacia atrás al caer sorprendido.

- ¿Qué? Qué dijiste Harley?

Harley se dejó caer sobre él, sonriendo – Dije que te amo – Soltó unas dulces risas, que dejaron más atónito a Floyd – No vas a decir nada? Es de muy mala educación! Vamos…

- Yo… no sé qué decir, no me lo esperaba, es un golpe bajo – Sonrió correspondiéndole – Yo también te amo muñeca. Es todo lo que siempre quise oír.

- Bueno…lo conseguiste, y yo te conseguí a ti, y estoy feliz de tenerte. – Su sonrisa era imborrable y Deadshot la sostuvo de los hombros sentándose con ella, Harley le dio la espalda, y él la abrazó desde atrás, sentados, en un abrazo colmado de sentimiento y atracción. – No sé qué hubiera hecho si no hubieras estado ahí para cuidarme. No tengo dudas de lo que siento, soy una Harley enamorada!. – Las risas traviesas surgían desde el fondo de su alma, sin presionarlas, eran legítimas.

- Estoy para cuidarte y esto será fantástico. Vamos a celebrar – Se levantó y Harley lo imitó.

- A dónde? Con buzo?

- Oh si, con buzo, solo vamos! Es temprano, conozco un local que te encantará. – Tomó su mano, llevándola rápidamente a la salida del gimnasio. – Buenas noches Bruno.

- Se van tan temprano?

- Si, es una buena noche.

- Adiós Bruno! Que pases linda noche! Y no cierres tan tarde! Ahí maleantes como Floyd a la vuelta de la esquina secuestrándote!

- Hasta mañana! Que tengan una agradable velada!

La noche que les siguió fuera del gimnasio fue magnífica, el corazón de Harley latiendo a mil por horas con una sonrisa radiante. Había escalado todos los peldaños y estaba en la cima de la paz y alegría interior. Jugando con mariposas en el estómago por hacer una nueva confesión de amor, la Harley adolescente cantaba canciones de superación y libertad, su corazón roto estaba reparado, cada trozo en su lugar, dispuesta a recibir y dar amor a Floyd, y a sus bebes que venían en camino, recuperando la fe perdida.

Cenaron comida japonesa, específicamente sushi con palitos y Deadshot se rió de los intentos de Harley por llevarse la bolita de pescado con arroz a la boca, cayéndosele, o rompiéndosela, se le resbalaba causándole más risas. Finalmente logró llevarse uno a la boca. Esa chica era especial y había vuelto a ser ella misma, pero con ese aire encantador que le daba la futura maternidad.

- Maldición! Estos palitos me están ganando! Me encantaron, son deliciosos! Pero voy a demorarme horas en terminar mi comida. Como lo hacen los asiáticos? Estos sushis se me caen Floyd!

- Quieres pedir un tenedor?

- No! No voy a ser una ñoña comiendo con tenedor! Tiene su técnica, y voy a aprenderla.

- Bueno, tiene su ingenio…pero tomate tu tiempo, no van a cerrar sino hasta en dos horas. – Le dijo ameno – Pero así como vas…tendremos que llevarlos al depto.!

- M ya verás! Quiere apostar a que termino antes de que cierren?

- No, apostar contigo, se ve como una muy mala idea.

Deadshot tenía razón, hubiera perdido la apuesta, Harley se comió sus sushis en una hora y media, algunos tres se le cayeron en el piso, pero los demás, fueron a parar directo a su boca y era hermosa con sus coletas bajas y desordenadas por el ejercicio. Nunca se sintió tan cómodo con una chica o mujer, ambas, en una sola; Harley era auténtica con toda la gente que conocía, se mostraba tal cual era, si no le agradabas, estabas maldito, pero si le agradabas…, era sonriente y muy divertida, además de coqueta robándose las miradas de los hombres, aun con un buzo y zapatillas deportivas y un abdomen bajo que ya se notaba pequeñamente abultado. Tenías que mirar detenidamente unos segundos y te dabas cuenta de su embarazo de casi cuatro meses, pero al descubierto en su piel, si era distinguible sobresaliendo de todo su tonificado cuerpo.

….

Dos días antes de navidad, la bocina de una camioneta negra sonó tres veces en la calle de abajo del complejo de departamentos de Deadshot y, Harley de inmediato se asomó por la ventana.

- IVS! MAIKY! Voy bajando!

- No te apures Harley! No arrancaremos sin ti! - Ivy le gritó de vuelta.

- Harley! Qué bueno verte! – Maiky la saludó.

- Igual! Espérenme, voy por mis llaves! No tardo! – Cerró la ventana y corrió la cortina.

Hace pocos días las inseparables amigas se habían comunicado hablando más de veinte minutos sobre los acontecimientos vividos en esos casi dos meses que habían transcurrido sin hablarse, pero con una regla básica. Harley le advirtió a Hiedra, nada más hablarle, que decir algo relacionado con J estaba estrictamente prohibido, y por lo mismo, debían mantenerse al margen de Johnny y J; la Hiedra estuvo de acuerdo, Johnny seguiría siendo la mano derecha de J, el hombre que amenazó de muerte a su mejor amiga y le dijo que le quitaría a su bebe.

Su amistad, era mejor que se mantuviera reservada solamente entre ellas. Sin embargo, Ivy tenía la espina clavada de decirle a Harley la verdad acerca de la supuesta infidelidad de J…no cabía que toda la desgracia hubiera caído sobre ellos, más Hiedra prefirió no decir nada, lo intentó una vez, y Harley cortó la llamada. Tuvo que llamarla dos veces más y decirle que no volvería a hablar del tema, ella era su amiga, y quería que lo superara, mucho más, teniendo la experiencia de haber conocido la clase de relación que J tenía con Harley, él nunca le haría bien…como lo sospechó en su momento y se lo dijo. Los diablos no cambian…

Hiedra concordaba que si bien la infidelidad, nunca fue infidelidad, el castigo de J fue desproporcionado en relación al embarazo riesgoso de su amiga y ese no sería el último de sus castigos poniéndola en circunstancias peligrosas. A su parecer, la separación era buena y le ayudaría a Harley a salir de esa relación autodestructiva, pero…nadie le daba el peso real, a la promesa de Joker de no volver a golpear a Harley; creer en su palabra era ilógico, después de tantos maltratos que vio en el cuerpo y cara de Harley…eso no reforzaba su promesa…, la hacía realmente dudosa.

¿Cómo sabía esa información necesaria y estar consciente de todo lo ocurrido?

Johnny era su pareja, pero no era un soplón de su jefe. No obstante nada que unas cuantas feromonas y un roció de la verdad para que le dijera que había pasado exactamente con la separación de los Reyes de Gotham. Tenía que saberlo por el bienestar de su amiga y conocía todos los detalles que los llevaron a odiarse y a estar separados con esa amenaza de muerte.

En la conversación telefónica que había tenido con Harley, Hiedra también le comentó la etapa que estaba viviendo con Johnny, le había dicho lo sorprendida y contenta que se sintió, cuando Johnny le dijo que traía a un niño de 11 años huérfano de nombre Maiky a vivir con ellos, que requería mucho amor y una nueva familia poco convencional…Fue una alegría inmensa que le hicieron resurgir sentimientos maternales de protección y cariño, prácticamente natos. Ser madre fue su deseo frustrado muchos años desde que se había convertido en Hiedra Venenosa y finalmente tenía la posibilidad de serlo, adoptando a un niño carismático y elocuente.

Dada su condición de mujer criminal, nunca hubiera podido hacer papeles de adopción y Maiky le dio su mejor cara y sonrisa, pese a estar viviendo el duelo de su madre reciente…Maiky derritió a Ivy, porque no lo vio llorar ni un día y lo ayudó más a superar su tristeza disfrazada de sonrisa, haciéndola verdadera con el correr de las semanas. Los dos se llevaron bien y Johnny también se mostraba menos serio y más contento, pero su trabajo había aumentado tras la ruptura de Joker y Harley…de que se trataba eso, y por qué?, no se lo podía decir a Harley, que ni siquiera leía los periódicos o veía los noticiarios.

Era un secreto para ella que Joker estaba descomunalmente macabro, maquiavélico, malo, malvado, loco…demente y todos esos sinónimos…La estaba necesitando, e Ivy lo vio con sus propios ojos cuando un mes atrás, fue a buscar a Johnny al club y se quedó sin habla, espantada, al ver la profundidad de la mirada cortante de J, terriblemente despierta, en alerta de odio…era intensa y aterradora; y su sonrisa psicótica pintada de labial corrido hacia arriba era escabrosa, horrida, con sus manos descansando en su bastón….

Ivy le apretó el brazo a Johnny y le dijo que lo esperaría afuera, se sintió tan abrumada por ese rostro que tuvo que salir rápido de ahí, pero lo alcanzó a ver…el daño y dolor en J.

La cláusula de su amistad le prohibía hablar de ese tema, ni de todo lo que sabía que estaba haciendo Joker sin Harley. Las mejores amigas se apoyan y respetan las decisiones de la otra y Hiedra, que le superaba en edad a Harley, era más sabia y consciente, que si le decía del terrible comportamiento de J y sus siniestras acciones, le causaría malestares que no necesitaba, luego de que escuchara de sus labios todo lo que había vivido y atravesado en ese periodo de semanas sin verse, inclusive sus malos episodios, y las nuevas esperanzas que tenía con Floyd Lawton.

Hiedra estaba genuinamente feliz que Harley por fin, estuviera superand olvidándolo, preocupándose por su embarazo y recibiendo un amor distinto.

Hiedra observó a Harley y lo que le había dicho lo confirmaba, se notaba que estaba superando todo lo vivido, se veía con una energía distinta de buenas vibras positivas.

Harley salió a la calle con un vestido gris de lana entallado a su figura y unas botas cafés hasta sus pantorrillas, un bolso negro y un ostentoso collar largo de diamantes azules cayendo muy debajo de su busto. Llevaba otros dos collares más en su cartera, para venderlos o empeñarlos y comprarle el regalo navideño a Zoe, Deadshot, Maiky y su mejor amiga. Johnny, también estaba en su lista de regalos.

- Roja! – Le dio dos besos en la mejilla y un abrazo afectuoso subiendo a la camioneta de vidrios polarizados. Una de las tantas de Johnny, hubieran ido en el deportivo rosa de Ivy, pero con Maiky, no caían en los dos asientos. – Maiky! Te ves muy apuesto! Cómo estás mi hombre valiente?! – Lo abrazó inclinándose hacia el asiento trasero besándolo en la mejilla, con otro abrazo en su cuello.

- Harley! perfecto! Y tu estas impactante! Puedo tocar tu estómago?!

- Oh si, sí, pero con cuatro meses, no se percibe nada aun, eso lo leí en una revista, pero yo sí creo que ellos pueden sentirte. Tócalo, haber.

Maiky estiró su mano con nerviosismo, posándola con cuidado en su pequeño abdomen, frotándola en la lana tejida – Es increíble el misterio del nacimiento, y que ahí estén formándose dos bebes, una pequeña cal…digo, una bebe y un bebe. Me parece que están cómodos ahí dentro. Estás más bonita que antes Harley.

- Concuerdo con Maiky Harley, estás impresionante muñeca, puedo oler el aroma dulce y atrayente de tus feromonas a flor de piel, saliendo de tus poros – Le dijo conduciendo, siempre con esa tonalidad elocuente, lenta y sensual – Y esa pancita de embarazada se ve muy bonita.

-Ya, basta, me harán sonrojar – Movió sutilmente su rostro sonriente – Es época navideña! A todos les sienta bien! Y tu Ivy…Johnny está haciendo bien su trabajo, tu cabello se ve más rojo y sedoso que nunca.

- Oh, gracias por el cumplido, no tengo de que quejarme, el galán complace todas mis necesidades en la noche.

- No se olviden que estoy sentado aquí atrás y puedo oírlas.

- Si, tienes razón, no son temas para un niño preguntón como tú. – Harley le afirmó gentil e Ivy continuó.

- Si, preguntón y muy inteligente, este chico se las sabe todas, lo que le preguntes, tiene una buena respuesta. – Miró a Maiky por el retrovisor y luego a su copilota – Ah, Harley, que le pasó al estylo en tu pelo? Se desgastó el color?, quieres pasar por una peluquería antes de irnos al centro comercial?

- Si Harley, tu cabello era diferente al resto de la gente, ahora si pareces un papel o la mujer de las nieves.

- Bueno sin sol…y el clima del invierno, me dejan como esa mujer de los cuentos, pero no, no quiero teñirme. J corto mis puntas de colores, porque ya no soy su arlequín, ahora soy solo Harley, y por mi está bien, yo lo decidí, y él se adelantó cortando mi cabello. Pero fin del tema oyeron? No nombremos al innombrable.

- Como quieras Harley, y también te ves bien así, o no Ivy? – Maiky le preguntó a su pelirroja madrastra.

- Cierto Maiky, Harley sigue siendo una chica ardiente sin esos colores en su cabello. Querido, afírmate el cinturón, esto se pondrá interesante y espero que hayas traído tu juguete, si es que tenemos una práctica de tiros al blanco con los uniformados azules persiguiéndonos detrás de nosotros. Yo conduzco y tú disparas si lo necesitamos.

- Por supuesto, y la traje oculta en mi pantalón, Johnny dice que él no puede salir a ningún lado sin un arma, es un dedo más en su mano, y que de eso depende que viva o muera. Yo tengo que imitarlo, no saldré de casa sin mi juguete.

- Oh, Frosty te ha dado unos sabios consejos, dime, se comporta bien contigo Maiky?

- Lo hace! Su cara es seria y habla serio, pero es un buen tipo y también sabe relajarse. Los domingos vemos en la tv los partidos de las grandes ligas, Ivs prepara buenísimas hamburguesas y comimos gritando cuando el marcador da una anotación. También dice que pronto, en unos meses más, tendré un tutor particular para mis estudios. Hay que decirlo, Frost es cool y bueno conmigo.

- Johnny nos trata muy bien a ambos, creo que se siente menos solo que nunca y eso se le nota en la cara – Un pensamiento se alineó en la mente de Hiedra "Me gustaría poder decir lo mismo del idiota de J, se le notaba el dolor de la soledad en esa sonrisa pintada en su cara, se ve muy mal, pero no, se lo merece y lo que ha hecho lo empeora" . Hiedra movió sus cabellos rojos al viento, su vestido de manga larga en esta ocasión era de negro completo, pero con gemas verdes cocidas en su escote, y tenía guantes de cuero del mismo color. El verde, era su toque personal haciendo resaltar sus ojos vivaces.

Maiky no tuvo que usar su juguete bañado en oro disparando en una persecución policial junto con Harley y su revólver, que siempre andaba trayendo en su cartera, porque Hiedra condujo rápidamente las calles de Gotham, esquivando patrullas estacionadas y en el momento que de sorpresa le hicieron un control de detención cruzándose de par a par en el medio de la huella, tuvieron que detenerse, pero ella sopló su aliento de feromonas toxicas con la mano, hechizando al oficial que le pedía sus documentos ID. , este, después de quedar embobado y que la sospechosa furgoneta de vidrios polarizados se alejara, murió de un ataque al corazón, un diagnostico que podría clasificarse como muerte natural.

Lo siguiente fue un paseo calmado por unas calles comerciales menos concurridas que las del centro de Gotham, por ende, sin mucho control policial. En esas calles fue donde estacionaron, dieron con una casa de empeño clandestina, que avaluó muy bien los dos collares de diamantes de Harley, entregándole una buena suma de dinero para sus propósitos.

El paseo continuó comprando los regalos, vestuario para las fechas celebrativas y vestidos abrigadores que se adapten a la nueva curvatura en su cintura, en un dos por tres, las dos amigas tenían en sus manos sus propias bolsas y compras; pudieron haber saqueado las tiendas y hubiera sido una locura de acción para recordar viejos tiempos, pero por el estado de embarazo de Harley, no era lo más adecuado salir corriendo en una persecución, oh, y Maiky, también estaba siendo de chaparon cargando bolsas negras, plateadas y rosas.

La tarde fue animada y pasiva, sin altercados con nadie, así estaba sucediendo, hasta que comprando en una tienda de tacones, la televisión por cable que mantenía entretenidas a las vendedoras en sus descansos y a los acompañantes de los clientes mientras se probaban el calzado, anunció en alerta un nuevo atentado a la ciudad, el cuarto en solo dos meses liderado por J. Los medios comunicativos de la ciudad los estaban describiendo como el "Apocalipsis en Gotham" por su nivel de desfachatez y maldad.

"Les pedimos encarecidamente a todos los ciudadanos que tomen desvíos y rutas cercanas para facilitar el trabajo del cuerpo policial en nuestra ciudad, por lo pronto les informamos que están cerradas las avenidas Atlantic y Midtown. Ha sido otro devastador día para la ciudad faltando dos días para la víspera de navidad, rogamos que Batman esta vez haga aparición en la escena del suceso y termine con esta ola de tragedias que ah aterrorizado a los ciudadanos, en estos dos meses de atentados, lamentos y despedidas por la gran cantidad de personas fallecidas, víctimas de EL JOK…"

En la tienda, un disparo en la pantalla del televisor cortó la transmisión en vivo de la conductora de noticias y las clientes y vendedoras gritaron alarmadas mirando a la joven de cabellos blanqueados que hace minutos sonreía amable y ni sospecha les había dado de lo peligrosa que era.

- Harley! no te quedes ahí parada! Vámonos! – Hiedra sujetó del brazo a Harley llevándola a la salida de la tienda junto con Maiky y de la puerta les dijo guiñándoles el ojo – Fue un accidente chicas, no se molesten en llamar a la policía, ya nos vamos, adiós! – Fuera de la tienda caminando deprisa por las calles - Harley, reacciona mujer! En que pensabas? Necesitas sentarte? Te sientes mal?

- Diablos Harley! asustaste a todas esas señoras y chicas! - Maiky asintió con las manos.

- Vamos a tomar un jugo, estoy bien, no quise preocuparlos – Harley se adentró en un local de jugos y se sentó en una de las mesas redondas. Hiedra y Maiky se miraron entre ellos y la siguieron sentándose con ella, una camarera se les acercó.

- Qué desean ordenar?

- Un jugo de naranja zanahoria y tu… Ivs? Maiky?

- Un jugo de melón – Respondió Hiedra mirando la carta de menú y Maiky también pidió - Un banana Split con todas las chipas de chocolate y los helados se sabores mixtos.

- Bien, enseguida les traigo su orden, si desean agregar algo mas, díganmelo – La camarera se retiró y Hiedra tomó la mano de Harley que leía el menú impetuosamente.

- Harls, no quieres hablar de lo que pasó? Estabas tan callada y ensimismada mirando el televisor…que pensé que podías desmayarte.

- Roja, estoy bien, es que… no quiero escuchar ese nombre o verlo.

- ¿Por qué? ¿Qué sientes? Creo que J, no es un tema superado, interrumpiste la señal nada más escuchar y ver que lo iban a mostrar en las noticias. No me mientas… aún lo quieres verdad?, uno no se pone así de alterada porque odia a alguien.

Harley suspiró –… Lo odio….estoy enamorada de Floyd.

- Estoy feliz de oír eso…pero en dos meses…es tan rápido, que creo que estás negando lo que sientes…es…como podría explicarlo?...una barrera de protección?

Harley le dijo seria – Porque en el fondo temo que pueda quitarme a mis bebes, no es amor, no lo es.

- Quiero creer lo que me dices, pero si quieres confirmarlo, tengo un suero de la verdad en mi invernadero.

- No Ivs….yo. Estoy segura de lo que siento – Su voz suave tenía intranquilidad - Tendré mi propia familia, esa es la única verdad.

Hiedra miró sus ojos y en el trasfondo de ese azul cielo, se veía su inseguridad, Harley estaba negando sus verdaderos sentimientos para protegerse a ella misma y a los bebes, porque no sabía de qué era capaz J y en ese momento, la ilusión de tener una familia significaba todo para ella. Hiedra le dio unas palmadas a su mano y las apretó entre las suyas diciéndole.

- Bien…, solo digo que, una ilusión, a veces nubla la visión, incluso de lo que sentimos…, pero bueno, esperemos que las cosas salgan bien para ti en el hospital y sabes que tendrás mi ayuda, impediré que Johnny vaya con J ese día. Algo planearemos.

Al entrar al departamento, Harley depositó debajo del árbol navideño los regalos de Deadshot, Zoe y los que Hiedra les había dado con un abrazo de despedida y un "Nos veremos pronto, llámame si necesitas algo o conversar, y saludos a Floyd" también un enorme beso a Maiky "Que tengas una feliz navidad Harley, y te deseo lo mejor, vendremos a verte, adiós y cuídate"

Harley se despidió de los dos sonriente, pero dentro del departamento no aparentó la intranquilidad que tenía escrita en su rostro, no había podido dejar de pensar ni por un minuto en la frase de su sabia mejor amiga.

"… Una ilusión, a veces nubla la visión, incluso de lo que sentimos…"

Harley se dejó caer en el sofá acostándose mirando el techo y F saltó en sus piernas maullando y subiendo hasta su brazo, Harley comenzó a acariciar su suave pelaje con una mano provocando sus ronroneos. - Ivs está equivocada, cierto F? - Bostezó – No…no siento nada por .J…lo...odi...o… – F ronroneó más y Harley fue quedándose dormida soñando con un recuerdo mágico, uno que era especial en su memoria. Llevaba un mes sin soñar o tener pesadillas con J, pero la frase de Hiedra repercutió en la conciencia negada en su corazón de arlequín.

El sonido de las aspas de un helicóptero….fuego, humo, disparos a su alrededor, un rayo láser de destrucción comendado por Johnny, sus amigos y la perra de Waller detrás de ella gritando, pero Harley solamente veía a su Puddin viniendo a recatarla, dando todo por ella.

Siempre con su caos emblemático, riendo y disparando con su fiel ametralladora, efectiva para una asombrosa entrada triunfal. Un Rey yendo a buscar a su Reina, no podía ser otra cosa menos escandalosa y dramática.

Fue lo más romántico en la vida de Harley Quinn.

Corrió verdaderamente enamorada, él había venido y esperaba que su arlequín trepara la cuerda llegando a su abrazo, pero ella estaba tan feliz, tan, pero tan feliz, que su alma de arlequín traviesa la hizo hacer piruetas arriesgadas como una forma de expresar la alegría clamando en su corazón agradecido. Después de meses sin verlo, volvería al fin con él.

Deadshot le disparó, pero su bala no le llego al corazón. Eso significaba algo? Era una especie de mensaje oculto?

Harley fingió estar muerta y con risas burlescas se despidió de todos. Waller estaba loca si creía que iba a morir, él único que podía matarla era el Señor J, y nunca lo hizo, no lo haría.

J le tendió su mano enguantada para ayudarla a subir y la apretó con mucha fuerza, se sentía suya otra vez.

- Puddin! – No pudo decir más, su cuerpo automáticamente se abalanzó abrazándolo por el cuello. Era el mejor de lo sueños…

Sus labios se unieron y eso fue el colapso de su amor. Labios apegados en un beso maravilloso, preciso, presionando sus bocas y las abrieron para intercambiar solo sus alientos. Alientos que nunca debieron haberse separado, debían estar ligados de por vida en un beso perpetuo, como sus sentimientos el uno por el otro.

Viéndolos juntos en ese helicóptero besándose abrazados, nadie negaría que el día de sus muertes, separados o no, morirían amándose secretamente en lo más recóndito de sus locas mentalidades y pensamientos.

El beso sonó terminando de enlazar con sus alientos esa oración jurada, que no necesitaban decirse, para mirarse a los ojos y confirmarlo en un segundo.

La sonrisa loca de Harley enamorada destelló afirmándose de la espalda de su Puddin.

- Te arreglaste así por mí? - Le preguntó con emoción, en cuatro años no lo había visto usar su elegante esmoquin negro, lo envió a la tintorería y tenía un nuevo clavel blanco solamente para venir a buscarla; y era adecuado para recordar el vals que bailaron. Harley no dedujo que Joker lo vistió, porque visualizó ese baile en sus noches solitarias extrañándola en su desaparición y él le dijo lo que pensó muchas veces esos días.

Una verdad irrevocable.

- Sabes que haría lo que fuera por ti.

Harley gimió en el sofá – Puddin – despertando de un sobresalto, tocándose su cabello suelto… sus coletas no estaban en el viento, pero su corazón estaba latiendo fuerte, tan fuerte que dolía el pecho. – NO! J , J, J ! Puto J! Mentiroso! - Respiró agitada - Maldito sueño y sus mentiras! No es real! Nada lo fue… Te odio J. – Sus dos manos oprimieron su pecho y enseguida agarró a F llevándoselo a su busto- F, gatito, te desperté, mami tuvo una fea pesadilla. Lo lamento si? No más J en mi vida, sueños, ni nada que se le parezca.

- Pero cariño, te dije que te amo y me fuiste infiel, mala, mala chica Harley. Te fuiste con Deadshot sin despertarme. Reconoce que me amas…

Harley respiró y se giró afirmándose del borde del sofá, vio a J apoyado en la pared que daba a la habitación que compartía con Floyd. – No vas a pedirle perdón a papi? Llevo dos meses esperando que regreses. Arrodíllate y pídeme disculpas, y te perdonaré la vida. Siempre lo hago. No podría matar a mi Arlequín y mi pequeña calabazza, es mi hija; y tú eres mía. – Su mirada era autoritaria, potente al igual que su voz.

- YA NO SOY TUYA! Y NO TE AMO! TE ODIO!- Se levantó de repente, dejando a F en el sofá y se fue a la cocina, J la siguió y Harley tomó un cuchillo grande del cajón de cubiertos. – Acércate y te mato! –

- Harley, me estas mintiendo y no quiero golpearte. ¿Tengo que repetir mi promesa?- Deja el cuchillo y regresa a casa – Ordenó avanzando enojado y Harley elevó el cuchillo dándole puñaladas en el pecho, su sangre inundó de rojo su camisa blanca, pero ella lo apuñaló más veces en el mismo sitio.

La puerta se abrió sorprendiendo a Harley con el cuchillo elevado.

- Harley! Què estás haciendo? Suelta eso mujer! Dijiste que no volverías a cortarte – Deadshot dejó el maletín en el piso acercándose.

- No, no creas eso! Era un espejismo! Ya no me corto Floyd! Deje de hacerlo! – Le dijo gritando acelerada empuñando el cuchillo y Deadshot se lo quitó de las manos, dejándolo en el fregadero. La abrazo.

- Bien, vamos a calmarnos, respira…no ay espejismos, eso se ve en lo desiertos.

- Baby, por qué no me crees?

- No importa, pero no quiero verte con un cuchillo de nuevo, la vida es muy hermosa como tú, para que te deprimas y lastimes tu cuerpo. Se viene la navidad y dejaré esto aparte, si prometes que no volverás a hacer locuras. Está bien?

- No estoy deprimida! Y ya te lo prometí! Cumplo mis promesas! – Le dijo firmemente – Abrázame, esto no volverá a pasar otra vez – Le dijo un besó rápido y sonrió – Hoy vamos a caminar kilómetros, necesito regresar muerta de cansada, dormir contigo y en dos días tendremos una feliz navidad y año nuevo.

- Ok, me gusta ese espíritu festivo – Ocultó su preocupación por creer que continuaba con su estado depresión – Y ya llenaste el árbol de regalos, encenderé las luces.

Harley caminó varios kilómetros con Deadshot esa noche, regresando cansada y muerta de su paseo ejercicio; tomó un relajante baño, y los dos cenaron con las luces navideñas. Harley bebió leche tibia con F como medida preventiva para quedarse dormida, pero nada, ni las agotadoras compras de la tarde hicieron que en la cama conciliara el sueño.

Miró a Deadshot dormir toda la noche, pensando en el odio que sentía por J. Reflexiones para hacer crecer ese odio y opacar la honestidad de su recuerdo.

- Amor – Le dijo la noche del 24 a Floyd – Zoe dice que te apresures para abrir los regalos.

- Ya voy, les estoy sirviendo chocolate caliente y me apresuran, son unas mandonas.

- Somos tus regalonas! – Cantó alegre sentada en el sofá y Deadshot les entregó en las manos sus tazones correspondientes.

- Papà viste todos los regalos que compró Harley? - Deadshot se sentó al lado de su hija - Te superó al año anterior.

- Oh, Zoe, estás diciendo que me ganó? Te di cinco regalos ese año.

- Si y me encantaron todos, gracias – Se acomodó en su pecho – A ti también Harley, no tenías que traerme tantos, con uno estaba bien.

- Zoe, tenía que traértelos, aprobaste todas tus asignaturas y el árbol es para llenarlo de regalos. Pero no miramos el reloj, nos faltan veinte minutos para abrirlos.

- Pueden abrirlos ahora, no?

- Tradiciones, son tradiciones baby – Se rió con F en su regazo, este, tenía un rojo sombrero de papa Noel amarrado en su cabeza. – Qué les parece si esperamos las doce escuchando a Zoe….

- Qué quieres decir Harley? – Preguntó Zoe.

- Ah, pues que….cuentes las cosas graciosas y vergonzosas de tu padre.

- Eso es una excelente idea, ha hecho muchas cosas vergonzosas.

- Ah? No, definitivamente, no, no se van a reír de mi ustedes dos.

Harley le dio un manotazo suave en el brazo – No la interrumpas, cuenta Zoe!

- Bien, un día estábamos en el parque y por mirar unas palomas se resbaló y se cayó en el lago, todos los que estaban ahí lo vieron y se rieron cuando salió todo mojado y tosiendo. – Harley estalló en risas y Deadshot se pasó una mano por la cara - También está ese día que fuimos a la playa y pisó el castillo de arena de un niño haciéndolo llorar, su madre vino y lo retó, y tuvo que hacer otro castillo más grande.

- Ya…deténganse.

- No! Sigue Zoe! Qué más?

- Bueno, en un paseo escolar, decidió acompañarme con mis compañeros de clases y sus madres, fuimos a un parque acuático con piscinas y lo dejaron a cargo de la parrilla, y por estar conversando con otro hombre se le quemó el pollo y solo pudimos comer la carne. Tuvo que disculparse y comprar bebidas. Pero también fue vergonzoso que todas las madres no dejaran de mirar sus músculos y abdominales, y le ofrecieran ensaladas de papas cada cinco minutos.

Harley no dejaba de reír imaginando esas situaciones, Zoe contó más historias bebiendo chocolate caliente en una navidad acogedora, y Deadshot pensó que fue bendecido, porque la madre de Zoe la dejara pasar la navidad con él y Harley se divirtiera con sus historias pasadas. Las dos abrieron los regalos como niñas iguales en sus actitudes y F maullando atiborrado de papeles navideños con sus propios regalos de juguetes para mascotas.

Deadshot recibió dos grandes besos y abrazos esta navidad. El primero fue de Zoe, luego de abrir emocionada su regalo, una laptop que le ayudaría en sus estudios. El segundo abrazó fue de Harley, pero sus hormonas la hicieron botar tres lágrimas de felicidad abriendo el regalo más grande, un coche doble de bebes para mellizos o gemelos. Sin embargo Deadshot no le dijo que se colocó la máscara de cuero blanco y uso su arma personalizada matando a un tipo, en un trabajo que le habían encomendado para obtener el dinero, faltando así a la promesa que le hizo a Zoe y a ella, pero no importaba al ver sus caras de felicidad.

Además de comprar esos regalos con ese dinero obtenido, compró un anillo de compromiso para pedirle matrimonio a Harley en año nuevo, no un matrimonio en la iglesia, una boda simbólica. Lo que justificó a comprarlo apresuradamente fueron varios motivos, originándose por creer que Harley ocultaba su depresión el día en que la sorprendió con el cuchillo cocinero en la mano, pensando que quería volver a cortarse temiendo por su vida y la de sus bebes en el hospital. Deadshot deseaba darle mayor seguridad a Harley de que obtendría la familia que añoraba y es por esto que le pediría matrimonio proponiéndole una fecha meses después del nacimiento de sus hijos, garantizándole que no moriría ese día, ni él tampoco.

Esa propuesta era la firmeza que haría que sus meses restantes de embarazo fueran alegres y llevaderos, porque estaba convencido de que el octavo y noveno mes tendrían a Harley preocupada y depresiva con ese temor que no le hacía bien. Además, el no olvidaba la otra ilusión de Harley de ser una esposa, con el "Se casó conmigo" que dijo por el poder de la bruja Encantadora entrando en su mente. Ella quería casarse y hacer las cosas bien.

Deadshot la amaba y pese a no ser partidario del matrimonio, quería hacer su fantasía completamente real.

Amaba a Harley,…. pero otro hombre de piel blanca y tatuada, de cabellos verdes y temido por todos los ciudadanos de Gotham la amaba aún más. Su amor era oscuro, toxico y dañino, pero inigualablemente más grande que el de un hombre racional; y ese mismo amor lo estaba envenenando, hundiéndolo en las tinieblas de su locura y desesperación. Ni la droga que inhalaba y se inyectaba todos los días en su antebrazo aminoraba la abstinencia de no tener a su arlequin. El caos, las muertes y la sangre en la ciudad que causaba con una falsa risa no tenían éxito para matar su doloroso sentir; y su exorbitante odio se equiparaba a la par de su profundo amor.

¿Què sentimiento era más fuerte? ¿El odio? ¿El amor? , Uno siempre quería expulsar al otro, pero el hielo, sucumbía al fuego. Nunca al revés…se convertía en agua, agua de lágrimas, una tras otra saldrían con muchas botellas de licor vacías y el alcohol quemando una garganta y ensuciando una camisa sacando a relucir la verdad oculta de unos ojos fríos. El llanto desesperado del hombre más peligroso de la ciudad solo sería visto por su hombre más leal…no faltaba mucho para ese día, y su plan de muerte ya no tendría a Harley en su pensamiento cruel, su plan se enfocaría en recuperarla…profesando un…"Sabes que haría lo fuera por ti", y eso incluía el perdonarla por su traición si tenía a su arlequin embarazada de regreso cumpliendo la obligación de su juramento.

Deadshot se arrodilló frente a Harley con los fuegos artificiales de año nuevo en un mirador con vista al mar. Abriendo la cajita de terciopelo negro y el anillo de compromiso brillo con la roca de diamante en el centro. Los ojos de Harley se iluminaron con el arcoíris pintando su pálido rostro por los destellos de los fuegos artificiales explotando, el único sorbo de la botella de champagne espumante aun en su paladar y las serpentinas metálicas desordenadas en su pelo claro.

- Harley, quieres casarte conmigo?

- Si, si quiero casarme contigo – Su voz suave le dio alivio a Deadshot poniéndole el anillo en el dedo. Harley lo abrazó besándolo apasionadamente sintiéndose cálida, asombrada, sin asimilar todo lo que estaba pasando, jamás se lo esperó, tampoco tenía corazón para decirle que no, dejándose llevar por la corriente de emociones que le decían que si lo amaba, correspondiéndole leal a todo lo que le estaba dando él…y no J…. No, no tenía que pensar en él besando a Deadshot, comparándolos, era su momento de felicidad realizado, esquivó eso, y lo besó con más ganas de romance y amor expresando su emoción, lo bien que se estaba sintiendo besándolo y viviendo con él una nueva travesía.

Era una Harley renovada gracias a él, una enamorada de sus caricias protectoras y abrazos de nuevas esperanzas. No era un engaño decirle que su corazón latía de alegría por él con su propuesta de matrimonio – Te amo y te amaré toda mi vida Floyd!. – Deadshot iba a hablar pero Harley lo interrumpió sonriente y entusiasmada - Silencio, te recitaré lo que siento.

Un nuevo amor tengo hoy,
caminando contigo de la mano voy,
y el sentimiento rojo de amor,
nos hará florecer, en cada amanecer.
Camino de tu lado para no perderme,
y encontrar las partes de este espejo roto,
y repararlo para poder conocerme,
Te amo 5 letras fáciles de pronunciar,
mil sentidos le damos al amor Floyd.

Vivir en instantes eternos
Abrazados despertar
Y en un futuro no dejar de soñar
Tu amor que me da fuerza y color,
de forma duradera
esperando el futuro
olvidando al dolor,
juntos romperemos el muro.

La amenaza que J no impuso…

Soy tuya Floyd….

- Nunca recite a nadie, solo escribí, no lo arruine verdad? – Se mordió el labio inferior al ver que Deadshot estaba mudo, Harley le dijo en una poesía todo lo que pensaba, creía, y sentía de corazón.

- Es perfecto, me fascinó, fue natural…no sabía que podías hacer poemas, y...improvisaste muy bien.

"Escribí cientos de poemas para J, muchos…mucha practica…" – Me gustan las poesías y las rimas, también las canciones, escuche muchas, por eso improviso bien las palabras, pero me hubiera gustado pensar mejor las palabras que diría, así hubiera salido más bonito.

- Lo bonito fue que improvisaste diciendo lo que pensabas de nosotros. – Los dos se abrazaron mirando la bahía de Gotham a las 12 con 20 minutos.

Los otros días de la semana transcurrieron con besos y abrazos afectivos al despertar y al acostarse, caminatas de lunas llenas, risas en el gimnasio enseñándole a Bruno, el dueño, su anillo de bodas, a todos realmente, Ivy, Maiky, se sorprendieron alegrándose, aunque le dijeron que era una decisión muy apresurada, demasiado apresurada por el poco tiempo que llevaba viviendo con Floyd, pero en ese corto tiempo fue más de lo que Harley esperaba encontrar en él, con ese argumento los rebatió y los convenció por su entusiasmo. Además de conversar de eso, los dos le mostraron una foto de Johnny y la cena que tuvieron en un fino restaurante en año nuevo. Un video de su navidad viviendo en la ex mansión de Maroni y Maiky grabando a Ivy preparando un pavo en el horno, Johnny siendo lamido en la cara por un perro labrador y otro Rottweiler que era el perro que Maiky tenía en su vieja casa.

Todo marchaba bien, Harley cuidaba de su pancita de cuatro meses, una semana y días untándole crema, sabiendo que su piel era más delgada y con menos capas; no podía esperar a que creciera unos centímetros más, pero su silueta y su tasa metabólica de contextura liviana hacían que esa curvatura no sobresaliera mucho, solo lo justo, Harley le tomaba fotos de lado al espejo ansiosa por más cambios drásticos, pero comprendía leyendo en revistas que en el último, tercer trimestre, recién entonces comenzaría a ser muy evidente su embarazo, mientras aguardaría paciente acariciando esa pequeña pancita curvada en su abdomen bajo. Total, quedaba más de la mitad de su embarazo….

Aprovechando eso, Harley se encargaba de hacer las compras diarias, cumplir a cabalidad con su ejercicio nocturno, y encargarse de sus quehaceres domésticos de limpieza y los conyugales en el dormitorio. No había tenido problemas en su embarazo riesgoso, pero había recuperado su antojo por sus capuchinos expressos, y se lo dijo a Ivy vía mensaje de texto, ella le respondió enviándole la dirección de la cafetería que tenía un buen cappuccino sin cafeína en su carta menú, quedaron de juntarse ese jueves por la tarde para tomar aire solas, y tener esas largas conversaciones de mujeres sin Maiky de por medio, y así poder hablar con más confianza de Johnny Frost, Maiky era adorable, pero imprudente, las dos concordaban en eso.

Harley tomó un taxi para ir a su encuentro en una de las calles céntricas de Gotham. Al bajarse del taxi estaba en el nuevo café de la ciudad "Chocolatta", en su vitrina que daba a los transeúntes en la vereda se mostraban asombrosos pasteles de toda clase. Era una cafetería grande de dos pisos y el diseño exterior e interior era elegante con colores negros y dorados, esas tonalidades le recordaron al club favorito de J y Harley prefirió sentarse a esperar a Ivy afuera, en una de las mesas de la entrada, robándose las miradas de los empresarios caminando a una distancia prudente de ella. Sombreada por el toldo de tela negra muy arriba de su cabeza y su vestido azul marino de manga larga entallado en su cuerpo, usando pantis y botas para el frio.

Entonces el celular en su cartera le avisó de una llamada; contestó, era Ivy, diciéndole que Maiky estaba enfermo en cama y que lógicamente no podría asistir a la cafetería. Harley comprendió diciéndole que otro día saldrían juntas mandándole saludos a Maiky y que mejorara pronto de su gripe…sin ver que a la distancia que también le había robado la mirada y la respiración al conductor de un lamborghini de patente HA HA HA, estacionado a una cuadra detrás y de lado a ella.

Frenando y estacionándose de repente solo por haber visto esa inconfundible piel de porcelana, y blanquecina cabellera haciendo un notorio contraste con el azul marino de su vestido….bajándose de un taxi con los dos tatuajes en su rostro y caminando hermosa para mirar los dulces en el mostrador de la cafetería. Nunca la confundiría con nadie, era ella, y embarazada de él.

Se detuvo el lamborghini, se detuvo el tiempo, la gente, todo…Se detuvo su Odio.

No podía dejar de mirarla, dos meses y estaba tan…bella, y ese pequeño abdomen crecido, naciendo en su vientre bajo, era un impulsivo deseo de querer tocarlo, verlo sin nada que lo cubriera, quería besar esa pancita de arlequin embarazada. Y se había quedado sin aire mirándola detenidamente. "Pide, ordena…come Harley…" "¿Por qué estás así de delgada?" "¿No estas alimentandote bien?" "¿Qué estás haciendo? Ordena…" "A ti te gustan esas cosas dulces de pastelería que ofrecen en la vitrina" . El corazón de J latía incontrolable mirando sus seductores labios, los extrañaba, quería morderlos, eran perfectos, eran tiernos, y no los había besado y mordido en tantas semanas, quería acercarse y con un gruñido agarrarlos mordiéndolos entre sus dientes y tirar de ellos con fuerza hasta arrancárselos y masticarlos. Harley le hizo suspirar pesadamente con un efecto de calor exasperado inundando su sangre. J jaló del cuello de su camisa entreabierta abriéndola más, necesitaba aire y se relamió los labios.

Descubrió sus pectorales y pensó que quería que ella descansara su cabeza en ellos, el bufón de calavera o las risas, pero tenía que estar ahí, su hermoso rostro rozando su piel, su cuerpo acomodándose, mirándolo serena. Su joya cálida imprescindible, su compañera de crímenes y asesinatos, la que llevaba uno de sus grandes sueños, tener una familia, una de cuatro integrantes, no de tres.

Descansar con dos mujeres en la cama, una que diga, Puddin y otra mucho mas diminuta que sujete con su mano uno de sus dedos, saludándolo al despertar con un balbuceo, su hija, igual de importante que su hijo heredero varón. Y Harley, sentada en la cafetería..., quisò correr hasta ella y besar toda su dulzura maternal, cuando la vio darse una caricia a su vientre, aun no asimilaba que la miraba.

Agitado por ese sentimiento de un enamorado, tenía deseos ansiosos de recibir sus besos, estaba sediento de su boca, de las noches de desvelo vigilando que nunca se fuera. Abrazándola con fuerza, pero con precaución para no lastimar ese pequeño vientre curvo que se había formado, esa pancita era lo mas encantador que había visto, y a sus ojos azul grises; Harley tenía que nutrirse más, necesitaba ver crecer ese vientre de embarazada aún más, verlo todos los días teniendo la certeza que estaba bien, preparada físicamente para tener dos bebes creciendo dentro de su delgado, pero esbelto cuerpo. Estaba bellísima, sin embargo sabiendo que estaba embarazada de cuatro meses y algo la hacían parecer tan frágil...y su piel cremosa se veía muy suave, sus manos querían tocarla sin prudencia, dandole proteccion toda su vida, y en sus meses de gestación.

J estaba dividido en dos mitades, un amante obsesivo y un padre protector para SUS hijos.

Declinó su cuello hacia atrás y a la derecha y murmuró gutural – Come algo…lo que sea, quiero verte haciéndolo…un bocado por mí…y mis hijos. Deléitame bebe.

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Final, :)…bien, esperen, no es cómo piensan que será, pasaran cosas impensadas, que no sospecharan, con más acción dramática y buena. Y bueno, hablando respecto al cap. tengo que admitir que me costó mucho escribir Deadshot por Harley, definitivamente, no fue muy agradable, aunque me cae bien Deadshot, es Will Smith! DIOS!

Y la verdad, es que tuvo mis dudas respecto a subir este cap, no quería que mis lectoras, ahora cambien a Joker por Deadshot y quieran que Harley se quede con él. Moriré si eso pasa! X.x

Bueno, es un triángulo amoroso bien complicado, pero J y Harley son toda la inspiración para esta loca historia, están advertidas n.n Ah, y hablando de eso, este cap. fue de Harley, el siguiente será de J.

¿Qué estuvo haciendo Joker esos dos meses para sobrellevar no tener a Harley?... ¿Qué pasó con K? …. ¿Qué fue el "Apocalipsis en Gotham" y qué atentados hizo Joker? ¿Batman finalmente dejó la Batcueva?

La próxima actualización tendrá todas esas respuestas, como este cap, dando inicio con su separación y finalizando con el reencuentro de J y H. n.n

Cooperaciones de JPaola bien meritorias! Un abrazo de las dos!

Y bien, que tengan un buen fin de semana, nos leemos pronto! Gracias por leer y sus comentarios!