¡Hola chicas!
Casi subo este capítulo sin editar, jaja... oops
Por fin llegó, ¿huh? Ahora solo nos faltan dos más. Gracias primer que nada, por seguir leyendo hasta el final, eso de verdad que me dio fuerzas y ganas para terminar el libro entero, es inmenso, más con Edward contando la historia. Fue algo intenso el escribir estos últimos dos capítulos, y sigue siendolo con el siguiente, claro. Alice ya casi regresa, :O
Estoy sin saber que decir, no sé porque, quizá porque estoy haciendo otras cosas al mismo tiempo...
La nueva Miss Universo es ¡mexicana! Felicidades, que emoción. ya era hora que la corona se viniera a nuestro país... la coincidencia que la chava ganó en Las Vegas, al igual que Lupita Jones que era la única-hasta ahora-mexicana en ganar la corona. Wow.
Ya me fui por otros caminos, espero que les guste el capítulo, disfrutenlo que ya casi no habrán más, :(
¡TWILIGHT ES PROPIEDAD DE STEPHENIE MEYER!
CAPÍTULO 37. Estratagemas
Tan pronto como Renesmee dejó de tocar a Aro, me di cuenta que podía escuchar sus pensamientos, y no solo los de ella, sino los de Emmett y Jacob y todos detrás de nosotros.
Bella había podido proyectar su escudo aún mucho más de lo que tenía idea.
Y Aro no tenía idea de que tan fuerte era.
Supongo que no hay necesidad de movernos, Aro pensó, alzando su mano para dar señal a la guardia y a sus hermanos de moverse hacia donde él estaba.
Tomé el brazo de Bella y la jalé conmigo hacia atrás. Emmett y Jacob también empezaron a retroceder con nosotros, únicamente Jacob lo hizo un poco más lentamente, sus colmillos estaban al descubierto directamente hacia Aro. Sus pensamientos molestos. Y Renesmee, al notar que Jacob parecía quedarse atrás, lo tomó de la cola, obligándolo a seguirnos a nuestro paso. Los cuatro mantuvimos nuestros ojos en Aro la retroceder, excepto por Renesmee. La guardia avanzaba al mismo paso nuestro, y llegamos a nuestros destinos al mismo tiempo.
¿Todo bien?
¿Edward, qué dice Aro?
¿Qué está pasando ahora?
Todos preguntaban, y los pensamientos de quienes estaban de nuestro lado, podía escucharlos mejor que hace unos minutos.
No contesté, atento a lo que seguiría frente a nosotros. Caius no tenía intención de mantener esa conversación en silencio y tranquilamente. Estaba demasiado enfadado para mantenerse sereno frente a todos en estos momentos.
Así que en cuanto estuvo frente a Aro, Caius empezó.
Manteniendo sus manos a sus lados, dijo. "¿Cómo puedes soportar esta infamia? ¿Porqué nos paramos aquí imponentemente en la cara de tal indignante crimen, cubierto por semejante ridículo engaño?"
No vamos a convencer a Caius...
¡Que mal que no sea él quien lea las mentes!
Aro, por otro lado, estaba tratando de tranquilizar a su no tan calmado hermano. Marcus ni siquiera formaba parte de tal conversación, ni tenía intención de serlo.
"Por que todo es verdad." le dijo a Caius. "Cada palabra de eso. Mira a cuantos testigos"-Caius se estremeció ligeramente a esta palabra-"están listos para dar evidencia de que han visto a esta milagrosa niña crecer y madurar en tan solo el corto tiempo que la han conocido." sus pensamientos recordaban aún lo que había visto en mi mente. "Que han sentido el calor de la sangre que pulsa en sus venas." su mano apuntó primero a Amun y luego a Alistair al otro lado de la línea frente a ellos.
Tantos testigos... sin ser necesarios, yo ya he visto todo, pero...
Caius empezó a pensar de nuevo en sus otras estrategias, aún cuando se negaba a ponerlas en palabras. Él quería acabar con los Cullen por haber roto esta ley, aún cuando en realidad no lo hubiéramos hecho.
No tenía que voltear a ver a los testigos que ellos habían traído. Si esto no resultaba como ellos deseaban, resultaría muchos menos de la forma en que querían si seguían con sus ilógicos castigos hacia nuestro grupo. No tenían mucho que pudiera ser una excusa de castigo, y lo sabían. Si sus testigos lo veían todo, no sería un grito de apoyo hacia los Volturi el que expandiría en el mundo.
¿Qué es lo que pasa con los Volturi? ¿Nos engañaron?
¿Sabían que esa niña no era una inmortal? ¿Qué tramaban?
¿Cuál es el crimen que cometieron? ¿Por qué están aquí?
"¿Qué está pasando ahora?" uno de los vampiros de ese grupo murmuraba a otro compañero.
"No tengo idea. Todo esto se está poniendo muy, muy raro."
Así como nosotros podíamos escuchar, los Volturi lo hacían con perfecta claridad. No les gustaba la idea de que todos supieran que no cumplían su deber como todos creían.
Caius arrugó la frente al escuchar los pocos murmuros del grupo que venía con ellos.
Pero si hay razón para castigarlos. ¡Esos lobos! Claro, saben nuestro secreto, y los Cullen los protegen, como a esa recién nacida cuando aún era humana...
Ni siquiera tenía que decir sus pensamientos en voz alta a Aro, para saber que no tenía sentido su acusación ahora.
¿Ahora qué sigue? Tanya se preguntó repentinamente.
Estaba agradecido que la pregunta fuera para ella misma, no buscaba respuesta. Si la mente de Caius seguía por ese camino, no tardaría mucho en llegar a Irina.
"Los hombres lobo." por fin murmuró Caius, empezando con la primera estrategia. Si se podía llamar de esa forma.
La manada reaccionó tranquilamente a la mención de ellos en todo esto.
Sus mentes eran otro caso.
Carlisle y toda la familia recordó algunas palabras de Bella, "¡No tenemos que sentenciar a los Quileutes a muerte, tampoco, Emmett!"
"Ah, hermano..." Aro murmuró.
Si no te hubieras negado a decirme tal cosa en mi mente, te lo habría advertido, ahora es demasiado tarde. Que lástima.
¿Ahora qué? Pareciera querer no castigarlos... Caius pensaba, más molesto.
Carlisle, quizá, era el más ansioso, y seguiría de la misma forma. Su preocupación no se extendía solamente a su familia, sino a todos nuestros amigos, aliados, a todos, y sus vidas. Nunca había querido que esto fuera a llegar a una pelea, o a un castigo a todos los presentes.
¿Cuál es su plan? ¿Castigarnos por no matar a los lobos? ¡Bah! Escuché a Emmett.
Algo así, respondí para mi mismo.
Pero no sería de esa forma, de cualquier manera. Aro era más analítico. Y sabía, que en realidad, no haba nada que castigar respectivo a los hombres lobo.
Había leído ya en mi mente, que en realidad no lo eran. Por eso su reacción.
La forma en que Caius estaba haciendo las cosas, no iba a ayudar mucho a sus planes de quedar bien ante sus propios testigos. Pero hasta ahora, no podía hacer que Caius se callara, y en lugar de vocear sus estrategias, las pensara para que Aro pudiera leerlas en su mente con tan solo tocarlo nuevamente.
"¿Defenderás esa alianza, también, Aro?" su voz sonaba más dura. "Los hijos de la Luna han sido nuestros implacables enemigos desde el amanecer de los tiempos. Los hemos cazado casi hasta la extinción en Europa y Asia. Aún así Carlisle fomenta una relación familiar con esta enorme plaga-sin duda en un intento por derrocarnos. Lo mejor para proteger su deformado estilo de vida."
¿Qué? ¿En un intento por derrocarlos? Carlisle estaba pasmado con la idea que tenía Caius.
Los únicos que se alegraban con la posibilidad de tal idea, eran los Rumanos.
Ojala fuera en realidad así. Vladimir pensaba.
Su derrocamiento llegaría más pronto, si fuera así. Stefan completó, como era usual.
Pero esto se estaba volviendo ridículo.
Aclaré mi garganta lo suficientemente fuerte para llamar la atención de Caius. Cosa que no era difícil, su furiosa mirada se volvió a mi rostro de inmediato.
Aro solo colocó una de sus manos sobre su rostro, Esperemos que no diga otra estupidez.
"Caius, es medio día." dije, mientras apuntaba hacia Jacob para hacer claro mi punto. "Estos no son los hijos de la Luna, claramente. Ellos no albergan relación con tus enemigos al otro lado del mundo."
"Crían mutantes aquí." Caius respondió a mis palabras despectivamente.
Contuve un gruñido a su acusación, en parte por Carlisle. No quería que esto se volviera una pelea antes de tiempo. No iba a perder mi tiempo tratando de convencer a alguien tan cerrado de mente como Caius, cuando sabía que Aro entendía perfectamente que pasaba con los lobos aquí.
Al controlarme, le dije. "Ellos ni siquiera son hombres lobo. Aro puede decirte al respecto sino me crees."
¿No somos hombres lobo?
¿De qué está hablando el lector de mentes?
¿Entonces, qué somos?
La manada estaba tan confundida como todos los presentes, tal vez.
Sam era el único de los diecisiete que sabía a que me refería.
Desde Jacob, miré a Bella voltear a verlo, confundida. Pidiendo una explicación a Jacob, y este encoger sus hombros en respuesta.
No tengo idea de qué hablas, Edward...
"Querido, Caius." Aro empezó. "Te hubiera advertido que no insistieras en este punto si me hubieras dicho tus pensamientos." en su mente lamentaba seriamente que no hubiera pasado así. "Aunque las criaturas piensan en ellos mismos como hombres lobo, no lo son. El nombre más preciso para ellos sería cambiadores-de-formas. La elección de la forma de un lobo fue puramente azar. Pudo haber sido un oso o un halcón o una pantera cuando primero se hizo el cambio. Estas criaturas verdaderamente no tienen nada que ver con los hijos de la Luna. Meramente han heredado su habilidad de sus padres. Es genético-ellos no continúan sus especies infectando a otros de la forma en que los verdaderos hombres lobo lo hacen."
Bueno, como sea... no importa que no sean hombres lobo...
Caius no se daría por vencido tan fácilmente. Pero no tenía caso que siguiera con el argumento de los hombres lobo y su enredo en esto.
Lo miró con furia mientras recordaba como Aro parecía haber estado de lado de los lobos.
"Saben nuestro secreto." Caius insistió en su nueva estrategia.
Iba a contestar, cuando escuché a Aro pensar en una mejor respuesta.
Él explicaría porque el argumento que Caius alegaba ahora, no tenía sentido.
"Ellos son criaturas de nuestro mundo supernatural, hermano. Quizá más dependientes del secreto de lo que nosotros; difícilmente pueden exponernos. Con cuidado, Caius. Alegaciones engañosas no nos llevan a ningún lugar."
Caius asintió reluctantemente después de tomar un respiro para calmarse.
Los dos se miraron por un momento, pensando en que era lo que seguía ahora.
En estos momentos eran cuando desearía no poder leer la mente de otras personas. Caius estaba pensando en Irina, y el castigo que esta recibiría por haberlos engañado, aún cuando estaba bien consciente de que no había sido un engaño, que Irina en verdad había creído ver a una niña inmortal. Pero, claro, eso no le importaba para nada.
Esto iba a ser difícil para Kate y Tanya, especialmente.
Si fuera solamente decisión de Aro, estaba seguro, no cabía duda en mi mente, de la que perdonaría, y la dejaría irse con vida, pero era Caius el que estaba decidido a hacerla pagar, a menos que acusara a los Cullen de otro cargo.
Cosa, que conociendo a Irina, no pasaría.
Presté atención a los pensamientos de Irina, sus ojos estaban pegados a los rostros de sus hermanas, su mente un tumulto. Había culpa y una intensa tristeza en ella. Quería pensar todo, menos que su familia resultara lastimada o reducida por su error. Tanya y Kate no venían nada más que a su hermana al otro lado del prado, atrapada entre las filas de los Volturi.
"Quiero hablar con la informante." Caius gruñó, volteando a ver a Irina con rabia. Era más que rabia. Estaba furioso de haber encontrado su acusación falsa, y tener que verse en la dificultad de encontrar algo más de que acusarnos... todo por un error.
Tanya, Kate... Carmen, Eleazar... espero que me puedan perdonar. ¿Por qué lo hice? ¿En qué estaba pensando? Irina estaba nadando en arrepentimiento, ahora que conocía su error.
Eleazar suspiró internamente al escuchar a Caius, lo conocía demasiado bien para creer que Irina saldría de esto como si nada. Temía que llegara algo peor para ella por haber hecho lo que hizo, aún cuando lo había hecho inconsciente de que no fuera lo que ella creía.
Tanya volteó a verme de reojo.
¿Edward?
Volteé de la misma forma, manteniendo mi enfoque todo el tiempo en los Volturi.
Por favor, dime que no es lo que temo... que no- Tanya no pudo terminar, y yo no pude responder. Solo encogí mis hombres tan ligera y rápidamente, que solamente ella lo notó.
Cuando Irina no reaccionó al escuchar a Caius, su ira aumentó. "Irina."
Esta vez, fue imposible el no escuchar como la llamaba a su presencia de nuevo. Alzó su mirada hacia él, que la llamó de nuevo, tronando sus dedos.
Con miedo y vacilación, Irina se movió hacia donde Caius la llamaba.
Al tenerla frente a él, le dijo. "Así que parece que has estado bastante equivocada en tus alegaciones."
Vas a pagar por tu estupidez. Alguien será castigado hoy, y no solo serán los Cullen.
Irina apenas podía concentrarse en sus hermanas, que estaban inclinadas hacia ella ansiosamente, tensas de ver que era lo que pasaría con Irina.
"Lo siento." murmuró a Caius. "Debí haberme asegurado de lo que veía. Pero no tenía idea..." su voz se detuvo, y luego apuntó hacia nuestra familia.
Oh, Irina. Esto no debería estar pasando, Carlisle pensó repentinamente, esperando con fuerzas que Caius no hiciera nada contra Irina.
Era casi una esperanza en vano.
Aro decidió intervenir. "Querido, Caius, ¿podías esperar que ella hubiera adivinado en un instante algo tan extraño e imposible? ¿Cualquiera de nosotros hubiera hecho la misma suposición?"
¡Como si me importara! Caius pensó impacientemente, luego volvió a tronar sus dedos a Aro para que se callara y lo dejara continuar con su nuevo alegato en contra de Irina, en contra de nosotros. Él en realidad no descansaría hasta tener lo que quería.
Al fin de cuentas, ¿qué importaba si no tenían una razón para castigarnos?
Alec si podía incapacitar a todos sus testigos para que no pudieran escapar y esparcir lo que los Volturi habían hecho aquí.
"Todos sabemos que cometiste un error." concedió, pero en su voz se notaba como estaba perdiendo la paciencia. "Me refería a hablar de tus motivaciones."
Irina no contestó, esperaba a que Caius siguiera y explicara de qué estaba hablando.
Podía ver en su mente, como si había sido un de sus motivaciones el ir a Volterra y acusarnos de tal crimen para que nos castigaran. Quería venganza por Laurent... pero en el fondo, también, deseaba nunca haber acudido a los Volturi, porque ahora entendía que aparte de haber sido un error, nosotros éramos familia suya, por eso Tanya y Kate estaba ahora de nuestro lado, esperando que el castigo las alcanzara a ellas de igual forma, si era necesario.
Sabía, ahora, que su lugar estaba de nuestro lado.
"¿Mis motivaciones?" preguntó Irina, con nervios. Tenía idea de cual sería la respuesta.
"Sí, por venir a espiarlos"-Irina se estremeció al escuchar esa palabra-"en primer lugar." Caius explicó a que se refería.
"Estaba descontenta con los Cullen, ¿o no?"
No había forma de negarlo. Y eso no lo hacía nada mejor para Irina.
Sus ojos se separaron de Caius, volviéndose a Carlisle.
Era tan claro como el agua, en su mirada, que rogaba a Carlisle que perdonara el haber puesto a su familia en tan grave peligro al dirigirse a los Volturi.
Carlisle... ¡lo siento tanto, tanto! Nunca podré decírtelo. Sus pensamientos cambiaron hacia mí, para pasar su mensaje después. Edward, dile que lo siento, y que nunca podré perdonarme lo que hice. Siento mucho haber sido tan egoísta...
"Lo estaba." admitió Irina después de un momento.
Aquí estaba llegando el momento que Caius deseaba. Ahora que lo veía con más claridad, a donde quería llegar, podía ver que no quería un castigo para nosotros, sino para la informante.
"¿Por que...?" Caius murmuró, esperando la respuesta.
Solo nuestra familia y la de Tanya sabían tal razón; y algunos estabas impresionados de escuchar que Irina estaba molesta con los Cullen.
¿Lo hizo a propósito?
¿Puso a los Cullen en peligro por que...?
¡Por favor! Todo esto, ¿para qué?
"Por que los hombres lobo mataron a mi amigo. Y los Cullen no se harían a un lado para dejarme vengarlo." Irina explicó, deseando no haber tenido que hacerlo.
"Los cambiadores-de-formas." Aro murmuró aparte.
Sabía que no podía hacer nada.
No podía gritarle a Irina, y pedirle que no hiciera ninguna acusación en contra de nosotros; o lo contrario, que si la hiciera, para poder salvar su vida.
Porque era su vida o la de mi hija. No había duda en mi mente de como debía proceder.
"Así que los Cullen se pusieron del lado de los cambiadores-de-forma en contra de nuestra propia especie-en contra del amigo de un amigo, incluso." Caius dijo, sabiendo que esta era una razón que cualquiera de los testigos que traían aceptarían como suficiente razón para ser castigada.
Caius y Aro estaban satisfechos con este argumento.
¿Por eso fue? ¿Por eso hizo esto contra ustedes? Jacob se preguntaba, furioso. ¿Por haber matado a aquella sanguijuela? Iba a matar a Bella.
Si, esa era su razón principal. El motivo que la había llevado hasta Volterra.
Ahora mismo, no sentía mucha lástima por la que una vez había querido como prima, que la había visto como a Tanya y Kate...
Laurent había estado a punto de matar a mi Bella, y si los lobos no la hubieran salvado, matándolo, no estaría ahora aquí conmigo. Por mi, hubieran podido matarla justo frente a Irina y no me hubiera importado ni un poco.
Ya no sabía que me disgustaba más, Irina o el escuchar a Caius y su deseo feroz de matar a alguien, como castigo, de como esperaba que Irina no hiciera tal acusación, porque quería matarla aquí y ahora mismo. No quería que Irina presentara cargos en contra nuestra, encontrarían en su lista de estrategias otras acusaciones que usar en contra de los Cullen. Pero ahora, lo que quería era a Irina pagar por su error.
Me di cuenta, que no podía alegrarme tal castigo. Irina aún era parte de nuestra familia. La prueba era que Tanya y Kate, Carmen y Eleazar estaban de nuestro lado.
Era demasiado claro, todos entendían lo que estaba pasando.
No, Irina... ojala pudiera tener la esperanza de que la perdonaran, pero conozco a Caius, Eleazar pensaba, angustiosamente en lo que esperaba a Irina.
"Así es como lo veía." Irina aceptó, sus hombros tiesos.
Caius no dijo nada.
Aquí empezamos, tiene que salir bien...
Caius, hermano, ¿qué planeas hacer?
Podía hacer la acusación, y entonces tendrían una razón para castigarnos, o no podía hacerlo, y recibir el castigo ella misma.
En este momento, Caius quería el castigo para Irina.
Lo deseaba tanto, que apenas y podía esperar a ver cual sería la decisión de Irina.
"Si gustas hacer una queja formal en contra de los cambiadores-de-forma—y los Cullen por apoyar sus acciones—ahora sería la hora." Caius sonrió al terminar.
¿Una acusación formal? ¿En contra de los Cullen? Irina estaba medio confundida.
Todos los demás se tensaron, esperando la respuesta de Irina. Según ellos, de ella dependía lo que pasaría en seguida.
No tenían idea.
Ni siquiera podía advertirle de la trampa de Caius. No serviría de nada.
¿Qué es lo que va a pasar? ¿Irina?
Pero Irina estaba arrepentida de haber traído a los Volturi hacia nosotros sin razón alguna en verdad. Y creía que con tan solo saber que no había razón para estar aquí, se irían.
"No," Irina dijo claramente.
Y era todo lo que Caius necesitaba, casi festejaba al escucharla negarse.
"no tengo queja en contra de los lobos, o los Cullen." Irina siguió. "Vinieron hoy a destruir a una niña inmortal. No existe tal niña inmortal. Este fue mi error, y tomo completa responsabilidad por el. Pero los Cullen son inocentes, y no tienen razón para aún estar aquí." volteó a vernos, para decir. "Lo siento tanto." y luego volteó a ver a los testigos que los Volturi habían traído. "No hubo crimen. No hay razón válida para que ustedes sigan aquí."
Antes de que cualquiera de los testigos, sin importar de que lado, tuviera tiempo de reaccionar o procesar las palabras de Irina, Caius ya había dado la señal.
Había alzado, mientras Irina aún hablaba, un pequeño encendedor a la vista de su guardia.
Afton, Corin y Santiago habían avanzado hacia Irina antes de que alguien supiera que significaba la señal, antes de que Irina supiera que su fin había llegado...
Antes que alguno de nosotros pudiera intentar algo para impedirlo. No que hubiera servido de algo.
Los tres miembros de la guardia en obedecer tal orden, rodearon a Irina. Casi inmediatamente el silencio que había sido la principal característica en este corto encuentro, se encontró cambiado por el sonido del metal siendo destruido, por el sonido de un vampiro siendo destrozado. Caius entró hacia los restos de Irina en medio de los tres guardias para terminar con ella finalmente, encendió sus restos y el humo y el fuego eran lo siguiente que podíamos ver donde antes había estado de pie Irina.
Supongo que esas fueron sus últimas palabras, Caius pensó felizmente.
Aro no estaba muy contento con como habían resultado las cosas, debió de haber una mejor manera...
Carlisle y Esme estaban horrorizados ante lo que había pasado. No podía creer que en verdad Irina hubiera sido matada por ese error. Eleazar y Carmen estaban lejos de no sentirse de la misma forma, pero ya mismo estaba una tristeza invadiéndolos.
Tanya y Kate todavía parecían no entender lo que acababa de suceder. Estaban demasiado conmocionadas para reaccionar.
Tan pronto como Caius cerró el encendedor en su mano, un grito ahogado se oyó de entre los testigos de los Volturi. Estaban tan espantados con la resolución que había tomado Caius en contra de Irina como cualquiera de nosotros. La confianza ciega que tenían en los Volturi se estaba poniendo en duda con la conducta que veían ahora. Empezaban a dudar, y ya no sabían que pensar ahora. No tenían idea de quien tenía la razón.
No había estado poniendo atención fija a los pensamientos que me rodeaba, pero Renesmee estaba tan cerca de mí, que ahora parecía gritarlos. Ni siquiera pude voltear hacia ella, tranquilizarla, asegurarle que no tenía nada que temer. Lo que había presenciado, la había hecho temer más que nunca por nosotros, y ahora casi estaba segura que las palabras de Aro, habían sido una completa mentira. Se estremeció internamente mientras había escuchado el sonido de metal siendo arrancado y luego el fuego sobre el cuerpo de Irina en la nieve. Hubiera todo porque mi pequeña nunca hubiera tenido que presenciar algo así, también lo hubiera dado para que Bella no lo hubiera visto; pero nada podía hacer ahora. Solo salvarla de un destino tan horripilante.
Entonces Caius sonrió de una manera tan fría, tan dura, que semejaba sus pensamientos. "Ahora ha tomado la completa responsabilidad por sus acciones."
Sus ojos recorrieron nuestra línea, deteniéndose solo un segundo en Tanya y Kate.
Sentía una clase de retorcido placer en haberlo hecho. Había estado resentido con Aro desde que les había concedido el perdón a las tres hermanas, Tanya, Kate e Irina cuando habían llegado a castigar y destruir a su madre y al niño inmortal que había creado sin que ellas lo supieran. Esa vez la ignorancia las había salvado; pero esta vez, la había matado.
Lamenté en este momento, más que nunca, no haber alcanzado a Irina aquella tarde en que Bella la había visto en el prado, no haberla alcanzado después de que había desaparecido al ver a Renesmee y Jacob, y malinterpretar lo que veía.
De haberlo hecho, no estaríamos aquí, e Irina no estaría muerta. Tanya y su familia no estaría llorando la muerte de su hermana.
Viendo en sus mentes, leí como cambiaban de horror a tristeza a furia...
"¡Deténganlas!" grité al mismo tiempo que me lanzaba hacia Tanya para impedir que cometiera una estupidez. Su mente estaba demasiado nublada con rabia para razonar correctamente.
Lo mataré. Juro, lo mataré...
¡Tanya, no! Carlisle exclamó mientras tomaba a Tanya de la cintura antes que pudiera intentar que yo la soltara y seguir hacia delante.
Todos, ahora, estaban viendo como intentábamos detener a las hermanas.
"Es demasiado tarde para ella." Carlisle murmuraba a Tanya, tratando de hacerla entrar en razón. Su voz no sonaba tan calmada como era lo usual, por la ansiedad. "¡No le des lo que quiere!"
Tanya seguía luchando por librarse de nosotros, no escuchaba nada a su alrededor. Las palabras de Carlisle parecían no registrarse en su mente.
A nuestro lado, Rosalie había intentado detener a Kate, siendo la más cercana a ella, pero la había tirado al suelo en el mismo segundo que sus manos habían intentado forzar a Kate a quedarse donde estaba. Escuché un grito silencioso en la mente de Rosalie al sentir toda la carga eléctrica que recorrió su cuerpo al tocar a Kate.
Apenas podía entender lo que veía en sus mentes, era un caos total.
Pero mientras veía a Emmett tomar a Kate del brazo y lograr tirarla al suelo a ella, escuché a Caius y Aro, algo que no había visto antes en sus mentes.
Esto había sido algo más que castigar a Irina. Habían hecho eso para causar esta reacción en Tanya y Kate, pensando que sería muy difícil el detenerla, y la pelea empezaría, la excusa perfecta para acabar con nuestro grupo...
Emmett en el suelo, me distrajo lo suficiente. No iba a lograr lo que querían.
Garrett se aventó hacia Kate cuando esta se volvió a poner de pie, e intentó avanzar de nuevo hacia los Volturi, su mente igual de caótica como la de Tanya. Logró tirarla al suelo, y habiendo sentido el poder de Kate ante, pudo resistirse a sus corriente más tiempo que cualquiera de los demás.
"Zafrina." grité de nuevo.
Entendiendo a que me refería, enseguida, pensó, y cegó a Tanya y Kate de inmediato.
Volví mi atención hacia los Volturi, soltando a Tanya. Nuestras posiciones, de la mayoría, de nuevo en guardia ante lo que veíamos.
Mi mente, ahora más tranquila, podía escuchar cuidadosamente lo que Caius y Aro pensaban.
Mientras Kate se quejaba en lugar de gritar, al no poder ver absolutamente nada frente a ellas, Tanya siseaba. "Devuélvanme mi vista."
Todo controlado, Edward... aunque será difícil hacer que Kate se detenga aún sin ver, Zafrina me dijo.
¿Devuélvanme mi vista? Caius se preguntaba a que se refería Tanya con esas palabras. Aro era el único que sabía cuales eran los dones que teníamos de nuestro lado. Aro estaba observando con absoluta concentración lo que pasaba de este lado de la línea.
Había visto como Kate podía tumbar a cualquier vampiro, aún cuando ya lo había visto en mi mente. Era diferente verlo por si mismo, ver que todo lo que había visto en mis recuerdos era más allá de cierto, que los dones que ellos tenían como sus mejores armas, se veían en peligro frente a los nuestros. Con Zafrina y Kate, sus gemelos quedarían sin ninguna resistencia, con la ayuda de Bella.
Garrett dejó de sentir la corriente que Kate le infligía repentinamente. Incluso cuando Ambos aún seguían dentro del escudo de Bella.
Mmm...
Garrett no tuvo tiempo de pensar en eso, simplemente sintió alivio.
Pero, ¿cómo? Podía leer la mente de Kate, y la desesperación que sentía al no poder quitarse de encima a Garrett.
¿Acaso Bella había protegido a Garrett, poniendo su escudo alrededor de él solamente?
"Si te dejo levantarte, ¿me derrumbarías de nuevo, Katie?" Garrett le preguntó, vacilante entre que debía hacer.
La mente de Kate era todavía un caos, lo único que había en su mente era un deseo casi incontrolable de soltarse y llegar hasta Caius para descargar su furia en él, y Garrett era un impedimento. El solo pensar en eso, la hacía querer derrumbarlo mil veces si era necesario. Un gruñido feroz fue la respuesta que Garrett recibió.
¡Kate, Tanya! Esme sollozaba, mientras las veía aún batallar por liberarse de Garrett y Carlisle.
Carlisle decidió intervenir, "Escúchenme, Tanya, Kate." su voz era apenas un murmuro, que los Volturi apenas podían escuchar. Aún así, mantenía un buen nivel de decisión. "La venganza no la ayuda ahora. A Irina no le hubiera gustado que desperdiciaran sus vidas de esta forma. Piensen en lo que están haciendo. Si los atacan, todos morimos."
Manteniendo todo el tiempo mi mirada en los Volturi, que cada vez pensaban más en que harían para lograr su propósito, mientras se acobardaban al mismo tiempo, al ver a Bella y su escudo.
Garrett y Carlisle eran los únicos que no estaban en guardia, consolando a Kate y Tanya respectivamente. No había absolutamente nada en estos momentos, que podrían hacer que Tanya y Kate se sintieran mejor. Carmen y Eleazar se sentían pésimo, pero su dolor era mejor controlado en este preciso momento. Concentrados en lo que teníamos frente a nosotros, deseando que todo se acabara rápidamente, para poder estar a lado de ellas.
Aro, pasó rápidamente a la excusa que daría a sus testigos por la decisión de Caius respecto a Irina. Aunque sus ojos nunca dejaron a Garrett y Kate; estaba impresionado al ver como Garrett había soportado el don de Kate por un momento, mientras aún se estremecía, y luego, dejándolo de hacer. Estaba seguro que había sido el escudo de Bella, ¿qué más? Pensaba. Era imposible que Garrett hubiera desarrollado su propio escudo.
La guardia observaba cada uno de nuestros movimientos, creyendo, como Caius había creído, que con el deceso de Irina, nosotros atacaríamos. Sus posiciones ya no eran de calma, estaban preparados para atacar al primer signo o movimiento contra de ellos de nuestra parte.
Él único que sabía y estaba seguro de que no pasaría tal cosa, era Aro. Había visto que nuestro último deseo era empezar una pelea.
De los testigos que los Volturi había traído, ninguno de sus rostros ahora, mostraban rabia o desaprobación ante nosotros. Seguían confundidos, pensando y preguntándose si en verdad los Volturi habían venido a castigar a los Cullen por esa razón de la que nos habían acusado, el de crear a una niña inmortal.
Caius, solo has hecho esto más difícil que antes... Aro pensaba mientras volteaba a ver a-los ahora-confundidos testigos de su lado.
El plan de Caius, había resultado mal. Terriblemente mal, según Aro.
"¿De verdad lo creyó? ¿De verdad creyó que atacarían?" Stefan preguntó, entre feliz y decepcionado.
Hubiera sido lo mejor, que los atacaran, peor han sido muy claros. No quieren pelear.
"Eso parece. Mira como le molesta a Aro que no haya resultado de esa forma." Vladimir respondió.
Dejé de escuchar su pequeña conversación. Habían otras cosas más importantes.
Para continuar con su objetivo, Aro puso su mano sobre el hombro de Caius, y anunció. "Irina ha sido castigada por corroborar falso testimonio en contra de esta niña." Tanya y Kate parecían ver rojo todo frente a ellas, en especial a Aro en este momento.
¿Falso testimonio? Ni siquiera tenía idea que era mentira, maldito.
Kate estaba lejos de no estar de acuerdo con su hermana.
¿Por eso la castigaron?
No entiendo como pudieron decidir darle tal castigo, sin siquiera...
"¿Quizá deberíamos volver al asunto en mano?" Aro terminó.
Bien, Caius pensó mientras se enderezaba y desviaba su mirada. No estaba feliz con las palabras de Aro. Veamos si lo haces mejor...
Aro avanzó hacia delante, con Renata, Felix y Demetri detrás de cada uno de sus pasos.
Amo, por favor... Renata pensaba nerviosamente.
Aquí venía la parte que todos habíamos esperado, la que queríamos que si pasara, para la que habíamos reunido a todos los amigos posibles.
No iba a ser fácil, ni lo más remotamente. Aro estaba dispuesto a encontrar un pero a los testimonios.
"Solo para ser minucioso." Aro murmuró hacia nosotros. "Me gustaría hablar con algunos de sus testigos. Procedimiento, ustedes saben."
Caius sabía perfectamente que Aro escucharía lo que tuvieran que decir algunos de nuestros testigos, pero no tomaría en cuenta, absolutamente nada de lo que escuchara. Buscaría en cada una de las palabras que dijeran algo que le diera la excusa perfecta para acabar con este teatro de una vez por todas.
Siseé, sin ser completamente consciente de que lo hacía.
Todos pusieron su atención en mí un segundo, al escucharme.
¿Papi? Escuché a Renesmee, sus pensamientos tan preocupados y ansiosos que me fue imposible el no calmarme ante ella.
Los demás, también se preguntaban la razón de mi reacción.
La sonrisa en la cara de Caius era difícil de ignorar, más cuando podía escuchar el porque de ella en su mente. La satisfacción que sentía al estar seguro de que Aro lograría una respuesta negativa de nuestra parte, para al fin lograr su objetivo.
Ahora mismo, deseaba más que nada, destruir. No le importaba si Aro no adquiría lo que quería.
Alice no estaba aquí, de cualquier forma.
Aro empezó a avanzar hacia nuestra línea, con Amun y Kebi en mente.
Había elegido bien quienes serían sus primeros testigos; había leído en mi mente como no estaban totalmente de nuestro lado. Pero yo, también había leído la mente de Amun, y no mentiría al respecto, no tenía porque hacerlo, ni como hacerlo. Aro podía saber todo con tan solo tocarlo. Ya fuera verdad o mentira su testimonio.
Solo la verdad, Amun pensaba mientras veía a Aro detenerse frente a él y Kebi, unos diez metros de distancia separándolos.
Los lobos reaccionaron a tan cercana e indeseable compañía.
"¡Ah, Amun, mi vecino sureño!" Aro exclamó, como si en verdad estuviera feliz de verlo. "Ha pasado mucho tiempo desde que me has visitado."
Amun no estaba seguro de que contestar. Sabía que Aro ya había visto en mi mente la razón que tenía para no visitarlo, ni antes ni después. Pero, ahora, ¿qué caso tenía mentir?
No importaba, claro, pero eso no le quitaba ni un gramo de ansiedad.
Kebi a su lado, estaba tan inmóvil como una estatua. Pensando casi en lo mismo que Amun.
"El tiempo significaba poco; nunca me doy cuenta de su pasar." Amun le respondió al fin, sus labios se mantuvieron inmóviles, también.
Puedo estar de acuerdo con eso... pero si fuera solamente eso. Aro pensó.
"Muy cierto." Aro dijo, sus pensamientos pasando a la verdadera razón de que Amun mantuviera una considerable distancia. "¿Pero quizá tenías otra razón para estar lejos?"
Amun, por supuesto, no contestó nada a esto.
Lo consideraba una pérdida de tiempo. ¿Para qué hacía esos comentarios, si ya sabía la respuesta a tales?
Benjamin y Tia al otro lado, se pusieron ansiosos, también.
Aunque no estaban del todo de acuerdo con Amun, no podían evitar tensarse al imaginar que pasaba por la mente de Aro al decir eso. Que podría querer ahora, que sabía que Amun había mantenido en secreto a Benjamin.
"Puede consumir el tiempo terriblemente el organizar recién llegados dentro de un aquelarre." Aro murmuró, pensando en Benjamin. "¡Eso lo sé bien! Estoy agradecido de tener a otros para lidiar con el tedio. Me alegro que tus nuevas adiciones se hayan adaptado tan bien. Me hubiera encantado el haber sido presentado. Estoy seguro de que tenías la intención de venir a verme pronto."
Sin estar seguro de que si Aro pediría ver la prueba de su testimonio y ver si eran verdad sus palabras ahora mismo, decidió arriesgarse.
Benjamin estaba ansioso por su amigo.
"Por supuesto." respondió secamente.
"¡Oh, bueno, estamos todos juntos ahora! ¿No es estupendo?" Aro preguntó.
Esta vez, Amun solamente asintió.
No había mucho que pudiera decir. ¿Y para qué hacerlo? Si Aro quería creer que todos los presentes, o más bien, él, estaba feliz de estar aquí, estaba muy equivocado.
Claro, Aro no creía tal cosa.
Los pensamientos de Aro volvieron al asunto en mano, como lo había puesto hace un momento.
"Pero la razón de tu presencia aquí no es tan placentera, desafortunadamente." Aro murmuró. "¿Carlisle te pidió que atestiguaras?"
"Sí."
"¿Y que atestiguaste por él?" Aro preguntó, un poco ansioso él era ahora mismo. Aunque tal emoción no se notaba en su voz ni su expresión. Aún.
Aro ya empezaba a preparar un argumento en contra nuestra antes que Amun contestara. Pero sabiendo que yo podía leer sus pensamientos, los controlaba de una manera demasiada perfecta, para que no pudiera ver por completo que planeaba argumentar.
Sabía cual sería la respuesta de Amun, de igual forma.
Amun mantuvo su expresión y tono sin emoción. "He observado a la niña en cuestión. Era evidente casi de inmediato que no era una niña inmortal-"
Aro lo interrumpió, para corregirlo ligeramente. "Quizá deberíamos definir nuestra terminología," dijo mientras pensaba en el nuevo descubrimiento, como lo consideraba él. "ahora que parecen haber nuevas clasificaciones. Por niño inmortal, te refieres por supuesto a un niño humano que ha sido mordido y por consiguiente transformado en vampiro."
Por supuesto que me refería a eso... Amun pensó, un poco molesto.
"Sí," Amun dijo. "eso es a lo que me refería."
"¿Qué más observaste acerca de la niña?" Aro preguntó.
"Las mismas cosa que seguramente viste en la mente de Edward. Que la niña es suya biológicamente. Que crece. Que aprende." Amun contestó a Aro.
Eso no es todo, claro. Veremos que más tiene que decir. Aro pensó.
"Sí, sí." murmuró, "Pero específicamente en tus semanas aquí, ¿qué viste?"
Amun no era el único confundido respecto a la pregunta de Aro. No entendía exactamente que era lo que quería escuchar, no solo por darle una respuesta que le diera gusto, sino que también se apegara a la verdad de lo que él había visto. No iba a mentir.
Entre más se acercaba a la preguntaba que Aro esperaba hacer, más podía ver cuáles eran los argumentos que usaría en nuestra contra.
No sería fácil convencer a sus testigos, ahora, de que Renesmee era peligrosa.
Él mismo no lo creía, completamente. Pero tenía sus dudas.
La frente de Amun se arrugó, y luego contestó. "Que crece... rápidamente."
Aro le sonrió.
Sabía que la siguiente pregunta causaría no muy buenas o tranquilas reacciones de nuestros testigos, y familia, incluso de sus testigos.
"¿Y tú crees que debería serle permitido vivir?" Aro preguntó.
¿Qué? Esa no es mi decisión. Amun pensó, desesperadamente.
Escuché a Bella sisear tan pronto como la pregunta salió de Aro. Y no me sorprendía.
Me provocaba arrancarle la cabeza por tan solo considerar el quitarle la vida a mi hija. Pero no era bueno el perder el control. No en estos momentos. No quería darle otra razón para acabar con nuestra familia.
Es solo una bebé, Jacob pensó, ¿cómo puede pensar en matarla? Justo lo mataré yo mismo si se acerca a ella...
¿Matarla? ¿Qué daño hace esta pequeña?
Aro no volteó a ver a nadie, sus ojos enfocados en Amun.
El siseo no provenía únicamente de nuestra línea. Algunos de los testigos que los Volturi habían traído, habían reaccionado, también.
Como nosotros, ahora, no veían ninguna razón para que los Volturi siguieran aquí.
Preocupado por Bella, y Renesmee que estaba atemorizada en estos momentos de Aro y sus palabras, retrocedí hacia ellas, y tomé a Bella de la muñeca.
Amun miró hacia sus lados, y luego respondió. "No vine a hacer juicios."
Claro que no, ese es nuestro trabajo, Aro pensó mientras sonreía.
"Solo tu opinión." Aro insistió.
Esto podría meterme en problemas con los Volturi, pero no puedo mentir, Edward... Amun comentó, sus pensamientos dirigidos a Renesmee y todo lo que había observado en este mes que había estado en nuestra casa. Sabía, como los demás, en verdad Renesmee no era peligrosa como lo habían sido los niños inmortales.
"No veo peligro en la niña." Amun aseguró. "Aprende incluso más rápido de lo que crece."
Aro asintió.
Por ahora, ¿pero luego? No podemos estar seguros, ¿cierto? Nunca ha habido nada parecido a esta encantadora niña... Aro meditaba.
Todos los presentes, excepto la guardia de los Volturi y Caius y Marcus, e incluso algunos de los testigos de su lado, estaban considerando la idea de que los Volturi estaban ahora, solamente buscando una excusa para seguir aquí.
Y así era.
Aro seguía pensando cuales serían sus siguientes argumentos. Pero aún tenía que escuchar a unos cuantos más testigos de nuestra línea.
No me iré sin haber cumplido mi objetivo... ¡Alice no está, pero otros sí!
Quizá estaría agradecido toda la eternidad por Alice, por haberse ido cuando tuvo la oportunidad. No quería verla esclavizada a una vida de servicio. Merecía más que eso.
¿Qué está pensando ahora?
¿Qué planea Aro? Esto no está bien.
Sea lo que sea a que nos enfrentamos, tendrán que pelear para conseguir sus fines.
No entiendo que quiere. La niña no es peligrosa.
¿Por qué seguimos aquí?
Esa niña no es segura, algo malo debe tener para que Aro no decida irse.
Los pensamientos en el prado era una completa mezcla de todo.
Miedos, inseguridades, dudas, decisión, sospecha. Y Aro parecía no notarlo en el momento. Su único pensamiento: seguir con el juicio.
Al final, Aro se dio la vuelta.
¡No, espera! Amun exclamó.
"¿Aro?"
Aro volteó de nuevo hacia el llamado. Curioso. Esperaba que Amun le quisiera dar algo que le fuera de utilidad.
"¿Si, amigo?" Aro dijo al verlo.
"Di mi testimonio." Amun anunció, y Aro supo que no había nada más que le sirviera. "No tengo más negocio aquí. Mi pareja y yo quisiéramos irnos ahora."
¿Y porqué no? Aro pensó.
Le sonrió, y luego dijo. "Por supuesto. Me da tanto gusto que pudiéramos platicar por un rato. Y estoy seguro de que nos veremos pronto."
Claro que sí, ahora que sabes de Benjamin. Sabía que esto pasaría... Amun pensaba mientras asentía una vez a las palabras de Aro. Sí, lo verían de nuevo, probablemente, pero también sabía que Benjamin, por las buenas, nunca se uniría a los Volturi.
Buena suerte, Edward, Amun nos deseó mientras desaparecían.
Apreciaba lo suficiente a Carlisle, como para desear que esto terminara bien.
Benjamin no estaba sorprendido de que Amun no le hubiera pedido a él y Tia retirarse con él y Kebi, ya se lo había dicho antes. Se quedaría a lado de Carlisle, porque era lo correcto.
Hablando de correcto, me recordé a mi mismo, puse atención a los pensamientos de Maggie por un momento, recordando que ella sabría si los Volturi mentían o no.
¿Qué más inventará ahora? Caius ya hizo su parte, ahora Aro, pensaba Maggie.
Ninguna sorpresa allí.
Aro empezó a moverse nuevamente, con Siobhan en su mente.
Al detenerse frente a él, lo saludó cariñosamente.
No estaba seguro como lograba tanto control de su mente, de sus palabras, como conseguía parecer amistoso, cuando no lo era.
"Hola, querido Siobhan." Aro dijo. "Estás tan encantadora como siempre."
Sin ánimo para seguir las falsas palabras amistosas de Aro, Siobhan solo inclinó su cabeza. Esperando que Aro pidiera su testimonio de una vez. Solo eso quería, que no se necesitara de más para acabar ya con esto.
En ese momento, aunque no creía que en verdad fuera un don, hizo caso de las palabras de Carlisle.
Solo decía, Esta reunión no pasará a ser una pelea, se mantendrá tranquila, repetidas veces.
"¿Y tú? ¿Responderías mis preguntas de la misma forma que lo ha hecho Amun?" Aro preguntó.
"Lo haría." Siobhan le contestó. Ya pensando en cual sería su respuesta, y lo poco que había dicho Amun cuando tuvo su oportunidad. "Pero yo quizá agregaría un poco más. Renesmee entiende las limitaciones. Ella no es peligro para los humanos-se mezcla mejor de lo que nosotros. No presenta amenaza de exposición."
Aro ya había preparado también su respuesta mientras escuchaba a Siobhan.
Hasta este momento, no había notado cuan decidido estaba de encontrar una razón para seguir con este teatro, para convencer a sus testigos de que merecíamos, ya no un castigo, sino el proseguir con su objetivo de acabar con... Renesmee.
"¿Puedes pensar en ninguno?" Aro murmuró.
Gruñí, escuchando los pensamientos de ambos, Aro y Caius.
Era exasperante el encontrarme atado detrás de nuestra línea de defensa a esperar que ellos tomaran una decisión, cuando en este momento, lo único que quería era acabar con ellos. Con la amenaza que ellos eran para Renesmee. El escuchar como planeaba presentar su argumento para engañar a sus propios testigos, para tener la perfecta excusa de acabar con mi hija. Ver como los ojos de Caius se iluminaban con anticipación, como se imaginaba la hora en que destruiría, no solo a Renesmee, sino a cada uno de los miembros de nuestra familia. Como, por fin, se librarían de los Cullen. Y no solo de nosotros, sino de todos los presentes.
Era más de lo que podía soportar.
Todo lo que veía era a Aro, como un objetivo del que debía acabar.
Ni siquiera noté que Garrett se había separado de Kate hasta que Siobhan habló, haciendo que retomara control de mi mismo de nuevo.
"No creo que te siga." Siobhan le dijo.
Mmm, Aro pensaba, veamos que dicen ahora, mientras avanzaba de regreso hacia su guardia. Solamente Renata, Felix y Demetri lo seguían de cerca.
¿Ahora qué planea decir? Algunos se preguntaban, confundidos.
Otros ya sospechaban que sería algún intento de darse la razón ellos mismos para continuar con esto.
Aro al final anunció, lo que era la absoluta verdad. "No hay ley rota."
Me hubiera hecho suspirar de alivio, de no haber sido porque sabía que no era todo; de no haber sabido, también, lo que seguía.
Al menos lo aceptan, Carlisle pensó.
Garrett no veía sus palabras como algo bueno, ¿pero? Siempre lo hay.
Renesmee estaba tensa detrás de Bella, igual que Jacob a su lado. Los dos sabían perfectamente, ahora mi hija de igual forma, que no se irían en paz fácilmente. Hubieran querido asegurarle a Renesmee que todo saldría bien, que ella estaría a salvo, pero no podía.
Porque ahora mismo, eso parecía casi imposible.
"No hay ley rota." Aro repitió. "Sin embargo,"
Lo sabía, era obvio que no acabaría aquí.
No podía ser así de simple.
Se irán cuando hayan encontrado la excusa perfecta para destruirnos.
"¿Se deduce entonces que no hay peligro? No." Aro siguió, sacudiendo la cabeza. "Ese es un tema aparte."
Rápidamente, Maggie gritó en su mente, ¡Mentiroso! mientras sacudía la cabeza al escucharlo.
Bueno, me dijo después, ahora sabes que buscará lo que sea, por más tonto que sea...
Maggie y todos nuestros testigos estaban, con algunas excepciones, creciendo en molestia con cada palabra que Aro decía, sus mentiras e inventos, sobretodo su necedad de encontrar una razón para seguir aquí.
No tenía que leer su mente para saber que valía la pena el continuar con esta mentira.
Pero al mismo tiempo, no estaba preparado para que nuestro mundo entero supiera la verdad sobre ellos.
Empezó a caminar, mientras pensaba en como poner en palabras sus pensamientos, la mejor manera para convencer a los presentes de que ellos tenían la razón.
Aún así, estaba consciente de que en estos momentos, no sería tan fácil como una vez habían pensado que lo sería. Sabía que sus testigos, ahora, no estaba tan seguros de que ellos estuvieran haciendo su trabajo. No entendían cuál era el crimen por el que seguían aquí. Su razón había sido no perdonar a Irina. Eso había desencadenado la sospecha en ellos.
¿Cómo decirlo? ¿Cómo? Aro todavía se preguntaba. Sus pasos llevándolo de regreso a su guardia.
Mejor prevenir que lamentar...
Después de un momento, Aro volvió a hablar. "Ella es única... completamente, imposiblemente única. Tal desperdicio sería, destruir algo tan encantador. Especialmente cuando podríamos aprender tanto..." luego suspiró, antes de proseguir. Algo que odiaba, era perderse de una oportunidad de aprender sobre nuestra especie, una nueva capacidad que ellos no tenían idea era posible. De estudiar a alguien como Renesmee. Pero también sabía, que eso nunca sería posible.
¡Como si Bella y yo fuéramos a permitirlo!
"Pero si hay peligro," Aro siguió. "peligro que no puede simplemente ser ignorado."
¿De qué rayos está hablando? ¿Esta pequeña encantadora es un peligro?
¡Por favor!
Nadie dijo nada, porque Aro no esperaba que alguien interviniera.
El silencio continuó, igual que Aro con su nuevo argumento.
"Cuan irónico es que mientras los humanos avanzan, mientras su fe en la ciencia crece y controla su mundo, más libres somos del descubrimiento. Sin embargo, mientras nos convertimos permitidos por su incredulidad ante lo supernatural, ellos se convierten en sus tecnologías suficientemente fuertes que, si lo desearan, podrían en verdad presentar una amenaza a nosotros, incluso destruir algunos de nosotros."
Todos entendían, y aceptaban lo que Aro decía, pero no entendían el porque de su discurso, que era lo que tenía que ver con Renesmee y su razón de seguir aquí.
Pero sabían bien, que lo llevaría a un punto.
Algo que aseguraría era una buena razón para tomar cartas en el asunto de Renesmee.
"Por miles y miles de años," Aro siguió. "nuestro secreto ha sido más un asunto de conveniencia, de comodidad, que de real seguridad."
Sus palabras lo estaban llevando a lo que podría ser una buena razón para encargarse de Renesmee.
Apreté los dientes para no dejar salir un gruñido.
¿Qué es lo que quiere decir ahora?
Algo trama, y no será muy bueno...
"Este último siglo amenazador y crudo ha dado luz a armas de tal poder que ponen en peligro a inmortales. Ahora nuestra condición como meros mitos en verdad nos protege de estas débiles criaturas que cazamos."
"Esta maravillosa niña" Aro siguió hablando, levantando ahora su mano y colocándola hacia abajo, como si pudiera tocar a Renesmee. como si eso le fuera a ser permitido de nuevo. "si pudiéramos solo conocer su potencial—saber con absoluta certeza que ella siempre podría mantenerse envuelta dentro de la oscuridad que nos protege."
Si hubiera podido, lo hubiera hecho callar ahora mismo.
El usar nuestras propias dudas en contra de nosotros, era... apenas y controlaba el instinto de mantenerme quieto en el lugar donde estaba.
"¡Pero no sabemos nada de lo que se convertirá! Sus propios padres están plagados de miedos por su futuro."
Ni siquiera sabíamos si Renesmee viviría como una inmortal, o moriría como una mortal y Aro quería acortar su vida.
"No podemos saber lo que será al crecer." Aro terminó su discurso al fin.
Debí imaginar que sería algo así...
¿No pueden esperar a que crezca? Verlo por ellos mismo si será un peligro.
Volteé a ver a mi lado de reojo. ¿Verlo por ellos mismos?
¡Ha!
Nunca, jamás permitiría que los Volturi, mucho menos Aro se encargara de observar a Renesmee y esperar si sería un peligro o no. Sabía perfectamente que no lo sería. Renesmee nunca podría ser un peligro para nadie.
¿Cómo podría?
Si había entendido lo que era bueno y malo desde antes que naciera.
Y Aro lo sabía, lo había visto en mi mente. Claro, eso no era algo que fuera a mencionar a sus testigos. Su objetivo era convencerlos de continuar con su propósito.
Que no estaban cometiendo una injusticia aquí.
Aro habló nuevamente, sus ojos en sus testigos. "Solo lo conocido es seguro. Solo lo conocido es tolerable. Lo desconocido es... una vulnerabilidad."
Escuché a Maggie, aunque en realidad no tenía la absoluta necesidad de hacerlo.
Había un pequeño tono de verdad en sus palabras, pero la mayor parte, lo sentía Maggie, era mentira. En su intento por convencer a todos de que esa era la verdad.
¿Qué más inventarán después? Garrett pensó enfurecido.
Caius estaba encantado de haber escuchado a Aro. Había sabido, desde que empezó a hablar, que lograría, al menos, confundir a sus testigos, y luego convencerlos de que ellos tenían la razón. De que aquí solo estaban cumpliendo con su trabajo: mantener en secreto nuestra existencia. Que no había nada más que les importara. Pero no estaba funcionando del todo. Como yo mismo había pensado, muchas creían más conveniente el esperar a verla crecer, y luego decidir...
"Estás alcanzado, Aro." Carlisle murmuró, su tono sombrío. Estaba tan molesto como cualquier miembro de nuestra familia por lo que estaba diciendo.
"Paz, amigo." Aro aseguró, como si eso fuera en verdad lo que deseaba ahora.
Y a pesar de lo que planeaba, era casi increíble el ver en su mente que quería que todo fuera como antes al terminar todo esto.
Es todo una gran mentira. Viene aquí con deseos de paz, cuando quiere guerra.
Garrett era el único que no estaba impresionado con la forma en la que Aro estaba manejando la situación. Era usual en Aro el asegura que solo quería el bienestar de nuestra especie, cuando sus objetivos siempre, siempre eran otros.
Claro, esta no sería la vez en la que su teatro quedaría al descubierto.
¿O sí?
"Déjanos no ser irreflexivos." Aro murmuró. "Déjanos ver esto desde todos lados."
Garrett tenía en mente un gran discurso, dirigido hacia los testigos de los Volturi. Podría funcionar, dejarlos aún más confundidos, o que por fin se dieron cuenta de la realidad con nuestro gobernantes. No lo eran, pero eso era lo que más deseaban.
Veamos que hacen, cuando sus testigos sepan los mentirosos que son... Garrett pensó, seguro de que sería de esa forma.
"¿Puedo ofrecer un lado a ser considerado?" preguntó, mientras tomaba un paso hacia adelante.
¿Qué vas a hacer, Garrett? Kate se preguntaba ansiosamente.
Kate no era la única que se preguntaba que era lo que ahora tramaba Garrett, pero si quizá era la única que estaba ansiosa por lo que diría, y la reacción que causaría en los Volturi.
Si esto no los convence, no sé que lo hará, Garrett pensaba, esperando a que Aro le concediera un momento para ofrecer ese lado del que hablaba. A los Volturi no les iba a gustar para nada el escuchar lo que Garrett tenía que decir.
Aro asintió, veamos que tiene. No puede lastimar.
"Nómada." murmuró, accediendo a la petición de Garrett.
Pero el discurso que tenía preparado, no iba dirigido hacia los Volturi. Su mirada pasó de Aro a los testigos que habían traído, descansando en dos de ellos en especial: Makenna y Charles.
Entonces vi la razón de su elección.
Charles tenía un don muy peculiar, casi tan peculiar como el de Maggie. Había una diferencia muy sutil entre los que ambos podían hacer. Pero ambos tenían el don de saber cuando les estaban mintiendo y cuando no.
Estaba seguro que el don de Maggie era más poderoso, más definido. Pero Charles también lo sabía.
"Vine aquí por petición de Carlisle, como los demás, para atestiguar." Garrett empezó. Sus pensamientos rápidamente pasando a lo siguiente. "Eso ciertamente ya no es necesario, en cuanto a la niña. Todos vemos lo que es."
Sí, sí, eso ya lo sabemos... Aro pensó, impacientemente.
Mis labios se torcieron tan ligeramente que nadie podría haber notado que era una sonrisa.
Quizá sí había una oportunidad de convencer a los testigos de los Volturi de que ellos no tenían la razón, y que no estaban aquí solamente con el propósito de imponer la ley sobre nosotros.
¿Y? Escuché a Caius y su tono oscuro.
"Me quedé a atestiguar algo más. Ustedes." dijo mientras apuntaba hacia Makenna y Charles entre los testigos de los Volturi. Ambos se estremecieron ligeramente al ser destacados entre el montón. "Dos de ustedes conozco—Makenna, Charles—y puedo ver que muchos de ustedes son también vagabundos, vagos como yo mismo. Respondiendo a nadie. Piensen cuidadosamente en lo que les digo ahora."
Aro parecía estar divirtiéndose, un poco, con lo que Garrett decía.
Eso me molestó. Era como si estuviera cien por ciento seguro de que nada de lo que cualquiera de nosotros pudiera decir, los haría quedar mal a ellos. O más que mal, convencer a los demás, de que ellos eran unos mentirosos.
Garrett siguió, "Eso ancianos no vinieron aquí por justicia como les dijeron."
¿Cómo?
Entonces, ¿por qué habrían venido?
Mmm, no está mintiendo.
¿En verdad creen eso?
"Sospechamos tanto, y ahora ha sido probado." Garrett dijo. "Vinieron, engañados, pero con una excusa válida por su acción. Atestigüen ahora como buscan excusas flojas para continuar su verdadera misión aquí."
¿Verdadera misión?
"Atestigüen como batallan para encontrar una justificación para su verdadero propósito—el destruir a esta familia aquí." luego apuntó hacia Carlisle y Tanya. Dos familias que eran una sola. Ya habían destruido a Irina, y querían seguir con la destrucción de Renesmee.
Eso lo sabían perfectamente los testigos de los Volturi.
Y mientras escuchaban a Garrett, notaban como lo que decía, coincidía con lo que estaba pasando.
¡Lo saben! Caius pensaba, enfurecido más que preocupado.
Después de todo, ¿qué era a lo que tenían que temerle exactamente?
No importaba ahora mismo la respuesta. Solamente Aro, probablemente, le tenía miedo a algo en estos momentos, y era el que su reputación fuera destruida. A Caius era lo que menos le importaba. Y Marcus, parecía ni siquiera estar interesado en lo que sucedía.
Los tres estaban aquí por razones tan diferentes. Que me impresionaba el que pudieran estar de acuerdo en una sola cosa.
"Los Volturi vienen a borrar lo que perciben como la competencia. Quizá, como yo, ustedes miran a este clan de ojos dorados y se maravillan. Son difíciles de entender, es cierto. Pero lo ancianos miran y ven algo además de su extraña elección. Ven poder."
"He presenciado los vínculos dentro esta familia—digo familia y no aquelarre."
¿Familia?
¿De qué habla?
"Estos extraños de ojos dorados niegan sus mismas naturalezas. ¿Pero a cambio han encontrado algo que vale más aún la pena, quizá, que la mera gratificación del deseo? He hecho un poco de estudio de ellos en mi tiempo aquí, y me parece a mi que intrínseco a este intenso vínculo familiar—lo que lo hace posible por completo—es el carácter pacifico de esta vida de sacrificio. No hay agresión aquí como todos vimos en los aquelarres sureños que crecían y disminuían tan rápidamente en sus salvajes prolongados enfrentamientos. No hay pensamiento por dominio. Y Aro sabe esto mejor de lo que yo."
No tenía que voltear a ver a Aro para saber que expresión habría en su rostro.
Tenía milenios de práctica en controlar sus emociones, tan cuidadosamente que nadie creería que estaba preocupado por lo que escuchaba. Eso solo hacía parecer, que no se preocupaba, porque lo que escuchaba no era en realidad verdad, nada que pudiera afectarlos.
Pero dentro de su mente, sin poder ocultarlo por completo, estaba allí. El miedo de que todos los oyentes creyeran.
Aún así, no detendría a Garrett. Eso sería confirmar lo que decía.
Esto podría matarnos, escuché a Siobhan preocupada.
¿Lo están escuchando?
¿Servirá de algo esto que Garrett dice?
De nuestra línea, las dudas y un poco de miedo constituían la atmósfera de nuestro lado. Pero tampoco era tan diferente a lo que el otro bando sentía.
Entre más hablaba Garrett, más parecían escuchar nada más que verdad en sus palabras.
Está diciendo la verdad, eso creen; y Aro no ha estado siendo muy honesto... Charles ya empezaba a dudar casi por completo de Aro y sus verdaderas intenciones.
"Carlisle nos aseguró a todos, cuando nos dijo lo que estaba viniendo," Garrett continuó hablando. "que no nos llamó aquí a pelear. Estos testigos" entonces apuntó ahora hacia Siobhan y Liam solamente, quienes habían exclamado que no querían bajo ninguna situación, pelear. "acordaron dar evidencia, el ralentizar el avance de los Volturi con su presencia para que Carlisle tendría la oportunidad de presentar su caso."
¿Cómo podían dudar, si lo que Garrett decía, coincidía a la perfección con lo que ha estado pasando?
Claro, habían lo que creían casi incondicionalmente en los Volturi. Pero la semilla de la duda se estaba plantando en sus mentes.
"Pero algunos de nosotros nos preguntamos" murmuró, sus ojos moviéndose abruptamente hacia Eleazar. Pude ver en su mente una conversación entre ellos hace días... "si Carlisle teniendo la verdad de su lado sería suficiente para detener a la tan-llamada justicia."
Y parece que teníamos la razón, Eleazar pensó. Ya lo había sabido desde antes. Desde el día en que habían llegado a nuestra casa y les habíamos explicado lo que estaba por pasar. Había sido raro desde el instante en que había escuchado que toda la guardia e incluso las esposas venían a castigarnos por el crimen que creían habíamos cometido. Había sido casi obvio, hasta Alice lo había sabido. Y eso nos había dado más información a través de Eleazar.
¡Cuan rápido había pensado en que Aro venía a adquirir en lugar de castigar!
¿Qué otra explicación había?
"¿Están los Volturi aquí para proteger la seguridad de nuestro secreto, o para proteger su propio poder?" Garrett preguntó. "¿Vinieron a destruir una creación ilegal, o una forma de vida? ¿Podrían estar satisfechos cuando el peligro resultara no ser más que un malentendido? ¿O presionarían la cuestión sin la excusa de justicia?"
"Tenemos la respuesta a todas estas preguntas. Lo escuchamos en las mentirosas palabras de Aro—tenemos a una con el don de saber tales cosas con certeza—y lo vemos ahora en la entusiasta sonrisa de Caius. Su guardia es solo un arma sin mente, una herramienta en la búsqueda por dominación de sus amos."
"Así que ahora" Garrett continuó, con más seguridad de que los testigos de los Volturi, estaban aceptando la verdad en sus palabras. "hay más preguntas, preguntas que ustedes deben contestar. ¿Quién los gobierna, nómadas? ¿Responden a la voluntad de alguien además de la propia? ¿Son libres de elegir su camino, o los Volturi decidirán como vivirán?"
Garrett había estado decidido en que bando estaría al saber lo que los Volturi tramaban, y aún más, al haber visto como castigaban a la hermana de Kate sin una causa real.
"Vine a atestiguar. Me quedo a pelear. A los Volturi no les importa para nada la muerte de la niña. Buscan la muerte de nuestra libre voluntad."
Las palabras de Garrett habían funcionado tal como esperaba. Tal como debía ser.
La mayoría de los testigos de los Volturi estaban casi convencidos de que Garrett solo había dicho la verdad. Porque en verdad nosotros no teníamos razón para mentirles. Y en cambio, los Volturi, si la tenían. Eso lo sabían.
Al terminar, Garrett se volvió hacia los Volturi de nuevo, y exclamó. "¡Así que vengan, yo digo! Escuchemos no más mentirosas racionalizaciones. Sean honestos en sus intenciones así como nosotros seremos honestos en las nuestras. Defenderemos nuestra libertad. Ustedes si o no la atacaran. Elijan ahora, y dejen que estos testigos vean la verdadera cuestión discutido aquí."
Garrett volteó a ver de nuevo a los testigos de los Volturi, buscando alguna evidencia de que le creían. "Quizá consideren unirse a nosotros." cambió de estrategia, entonces. "Si piensan que los Volturi los dejarán vivir para contar este cuento, están equivocados. Quizá todos seamos destruidos" se encogió de hombros. "pero por otra parte, quizá no. Quizá estemos en más pie de igualdad de lo que saben. Quizá los Volturi finalmente han encontrado un rival digno. Les prometo esto, sin embargo—si caemos, ustedes también."
Es lo mejor que pude hacer, esperemos a ver que reacción causa, Garrett pensó mientras regresaba a lado de Kate.
Kate suspiró de alivio en su interior al ver que finalmente había terminado su largo discurso, y luego se tensó al verlo ponerse en posición de ataque. Todos esperaban que esto hubiera sido razón de ataque de los Volturi. Pero Aro no era tan tonto como para ordenar tal cosa en este momento.
"Un muy bonito discurso," Aro dijo, sonriendo. "mi amigo revolucionario."
"¿Revolucionario?" Garrett gruñó, aún en posición de ataque. "¿En contra de quién me estoy rebelando, puedo preguntar? ¿Eres mi rey? ¿Deseas que te llame amo, también, como tu guardia adulona?"
Palabra equivocada, Aro concedió en su mente.
"Paz Garrett." Aro murmuró, tratando de darle la razón a él. "Quería referirme solamente al tiempo de tu nacimiento. Aún un patriota, veo."
Si, claro, Garrett respondió en su mente, su mirada furiosa sobre Aro y su hipocresía.
Ahora sabía que tenía que consultar con sus testigos, después del argumento que Garrett había declarado hace apenas unos segundos.
"Déjennos preguntar a nuestros testigos." Aro dijo, con Charles y Makenna en mente. No creía que fueran las mejores elecciones por lo que ya podía ver que pensaban. No era bueno para ellos, era lo contrario para nosotros. "Déjennos escuchar sus pensamientos antes de que hagamos nuestra decisión. Dígannos, amigos" luego se volvió hacia sus testigos, que más que nunca, deseaban poder dejar este lugar antes de que fuera imposible hacerlo. "¿qué piensan de todo esto? Puedo asegurarles que la niña no es a lo que tememos. ¿Tomamos el riesgo y dejamos a la niña viva? ¿Ponemos nuestro mundo en peligro para preservar su familia intacta? ¿O nuestro serio Garrett tiene la razón en eso? ¿Se les unirían en una pelea en contra de nuestra búsqueda por dominio?"
Aro empezaba a sentirse ligeramente nervioso, pero no lo suficiente como para quitarles confianza.
Todos los testigos miraban a Aro, sin permitir que ninguna emoción se mostrara en sus expresiones. Solo una de ellos, Makenna volteó a ver a su pareja, Charles en lugar de a Aro.
Charles me dirá si Aro miente ahora o no... Makenna pensó mientras volteaba hacia Aro.
"¿Son esas nuestras únicas opciones? ¿Acordar con ustedes o pelear contra ustedes?" Makenna preguntó.
"Por supuesto que no, muy encantadora Makenna." respondió Aro, su tono mostraba sorpresa y casi terror ante la opción que le daban. "Puedes irte en paz, por supuesto, como Amun lo hizo, incluso si desacordarás con la decisión del consejo."
Makenna volteó a ver a Charles por una respuesta.
Estaban tan conectados, que ambos sabían la respuesta que querían a que pregunta. Así que Charles asintió, y Makenna entendió.
"No vinimos aquí por una pelea." Makenna dijo, deteniéndose un momento para exhalar. Sabía que tenía que decir lo que pensaba, pero eso no lo hacía menos atemorizante para ella. "Vinimos aquí a atestiguar. Y nuestro testimonio es que esta familia condenada es inocente. Todo lo que Garrett afirmó es la verdad."
"Ah," exclamó Aro, el tono de su voz triste. Sus pensamientos, no tanto. "Siento que nos veas de esa forma. Pero tal es la naturaleza de nuestro trabajo."
"No es lo que veo," Charles habló esta vez. "sino lo que siento." era obvio que estaba nervioso de hablar lo que pensaba, preocupado por la reacción que causaría en Aro. "Garrett dijo que tenían formas de saber mentiras." dijo volteando a ver a Garrett. "Yo, también, sé cuando estoy escuchando la verdad, y cuando no." terminó, regresando hacia Makenna aún más.
"No nos temas, amigo Charles." Aro murmuró. "Sin duda que el patriota verdaderamente cree en lo que dijo." rió entre dientes al recordarlo.
Pero Charles había escuchado la mentira en sus palabras. Aro no podía mentir sin ser descubierto antes los ojos de él, como de Maggie. Sus ojos se estrecharon.
"Ese es nuestro testimonio. Nos vamos ahora." Makenna anuncio, y ambos se alejaron lentamente con sus ojos en Aro todo el tiempo, hasta que ya no podían ser vistos. Al mismo tiempo, otro de ellos empezó a alejarse. Después de ellos, tres más de los testigos salieron fuera del prado.
Aro sabía que ninguno de los testigos que quedaban aún en el prado, estarían dispuestos a pelear a su lado como al principio lo habían estado.
Claro, era diferente con su guardia entera. Regresó hacia ellos lentamente, y luego se detuvo frente a su guardia. Sus ojos sobre Chelsea, que ya sabía lo que seguía, y que era lo que tenía que hacer ahora que Aro empezara a hablar. No era la primera vez que haría esto.
"Estamos sobrepasados en número, mis queridos." Aro murmuró, su voz dulce. "No podemos esperar ayudar exterior. ¿Deberíamos dejar esta pregunta sin resolver para salvarnos?"
No hubo ni un segundo de dilatación en la respuesta de la guardia. "No, amo."
"¿Es la protección de nuestro mundo merecedor quizá de la pérdida de algunos de nuestro número?"
"Sí. No tenemos miedo." todos y cada uno de los miembros murmuraron al mismo tiempo.
Justo como esperaba, justo como será... Aro sonrió al escucharlos, luego se volvió hacia Caius y Marcus.
"Hermanos, hay mucho que considerar aquí." Aro dijo.
"Déjennos consultar." Caius murmuró con entusiasmo y exasperación. Estaba desesperado por terminar con esto de una vez. Marcus respondió de igual forma que Caius, solo que el tono de su voz era todo lo contrario. Luego se tomaron de las manos, para formar un triángulo de silenciosa comunicación.
Estaba prestando toda mi atención a lo que pasaba por sus mentes, cuando escuché a Bella murmurar a Renesmee, ahora en sus brazos, "¿Recuerdas lo que te dije?"
Volteé a verlas, escuchando los recuerdos de Renesmee.
"En nuestros corazones siempre estaremos juntos," la voz de Bella sonaba en la mente de Renesmee, y era la parte que había dejado de escuchar antes. "Pero cuando llega la hora hoy, tienes que dejarme."
Renesmee no entendía porque Bella le decía eso, puso su mano sobre su mejilla y lo preguntó.
"¿Lo harás por mi? ¿Por favor?"
Renesmee volvió a preguntar el porque de sus palabras.
"No puedo decirte. Pero lo entenderás pronto. Lo prometo." Bella le aseguraba, su rostro lleno de una tristeza que jamás había visto. Jamás.
Luego el rostro de Jacob apareció en la mente de Renesmee.
Bella asintió, y apartó la mano de Renesmee de su mejilla. "No pienses en eso." le pidió, susurrando en su oído. "No le digas a Jacob hasta que te diga que corras."
En este momento, todas las piezas faltantes en mi rompecabezas, cayeron en lugar.
Esto era lo que Bella me había estado escondiendo. Todos sus silencios, sus nervios tomaban forma, tenían sentido ahora. ¡No podía creer que no lo haya entendido antes! Y estaba agradecido de no haberlo hecho. Aro sabría ahora que Bella planeaba el escape de nuestra hija antes de que pudieran lastimarla o destruirla.
Alice, la nota, el libro de Bella, el quemarlo, el uso de la computadora, sus salidas misteriosas, todo tenía un propósito ahora.
Alice había sabido que solo Bella podría conseguir esto, con sus pensamientos ocultos de mi, y así ocultos de Aro, también. Era la única oportunidad que teníamos. ¿Eso significaba que no había esperanza de salir pacíficamente de esto?
No me podía importar ahora mismo.
Lágrimas caían rodando por las mejillas de Renesmee al saber que tenía que dejarnos. "Te amo." murmuró a su madre, pensando que sería la última vez.
¿Qué es esto? ¿Qué pasa? Jacob se preguntaba mientras veía también a ambas.
"Yo también te amo." Bella susurró a nuestra hija, tocando el pequeño relicario que traía puesto Renesmee. "Más que a mi propia vida." y luego besó su pequeña frente.
Jacob parecía entender, como todos, lo que estaba pasando. Un lloriqueo escapó de su hocico. Y entonces Bella se paró en la punta de sus pies para murmurar en su oreja, "Espera hasta que estén totalmente distraídos, luego corre con ella. Vete tan lejos de este lugar como posiblemente puedas. Cuando hayas ido tan lejos como puedas en pie, ella tiene lo que necesitas para ponerte en el aire."
No podía escuchar a nadie más, que no fuera a Renesmee en este instante. Y de haber sido posible, a Bella también.
No quería, más que no poder, creer que esta sería la última vez que vería a mi pequeña niña, que no podría volver a abrazarla, o a escuchar su maravillosa sonrisa, que no volvería a escucharla llamarme y decirme 'papi', que no volvería a consentirla...
Sintiendo lo mismo, Renesmee volteó a verme y estiró sus brazos hacia mi para tomarla en los míos.
¡Papi! Renesmee pensaba mientras la abrazaba fuertemente.
"¿Esto es lo que ocultaste de mi?" pregunté a Bella mirándola sobre la cabeza de Renesmee.
"De Aro." Bella apenas susurró.
"¿Alice?"
Bella solamente asintió, confirmando lo que ya había supuesto.
Te amo, papi. Por siempre, Renesmee pensó mientras aún estaba en mis brazos.
Luego ambos escuchamos a Jacob gruñir, sus dientes expuestos mientras se enfurecía por lo que pasaba. Por lo que pasaría gracias a los Volturi. No quería separarse de nuestra familia, y mucho menos tener que llevarse a Renesmee lejos de su familia, para salvarla mientras nosotros nos quedábamos para ser destruidos. Pero sabía que tenía que hacerlo.
"Yo, también te amo." murmuré después de besar su frente y sus dos mejillas. Era doloroso, el solo alejarla de mi para colocarla sobre Jacob, para dejarla ir.
Una vez sobre Jacob, Bella volvió a murmurarle a Jacob.
Sus ojos sobre ella, escuchó con atención y tristeza lo que tenía Bella que decirle. "Eres el único con quien podrías confiarla alguna vez. Si no la amaras tanto, nunca podría soportar esto. Sé que puedes protegerla, Jacob."
Y lo haré, Bells, lo haré. Lo juro, Jacob pensó para Bella, y luego para mi, Sabes que estará a salvo, Edward. Nunca permitiré que le pase algo malo.
Jacob siguió lloriqueando, y luego golpeó ligeramente con su hocico el hombro de Bella.
Esto es pésimo, no sé si pueda... Bells...
"Lo sé." Bella le dijo. "Yo, también te quiero, Jake. Siempre serás mi mejor hombre."
Sí, también te quiero... pensó, mientras sus ojos producían lágrimas. No había forma de impedir llorar ante tal situación.
Ahora sabía mejor, para considerar las palabras de Bella con otro significado. Y no había forma de negar lo que Jacob era en realidad en nuestras vidas, en mi vida. No había más verdad que esa. Nunca lo había odiado en verdad, mucho menos ahora. Como Bella lo había dicho, era el único con quien podíamos confiar a Renesmee.
Incliné mi cabeza hacia su hombro, y murmuré. "Adiós, Jacob, mi hermano... mi hijo."
Ed... Ed... Edward... Jacob tartamudeó al escucharme. Pero no tenía que decir nada. Sabía bien lo que sentía.
Con sus ojos en los Volturi, Carlisle susurró. "¿No hay esperanza, entonces?"
Mientras Renesmee lo logre, hijo, Carlisle pensó, valdrá la pena el morir.
"Absolutamente hay esperanza." fue Bella quien contestó, su voz segura, "Solo conozco mi propio destino." al decirlo, tomé su mano. No tenía que preguntar para saber que en su destino yo estaba incluido, como ella lo estaba en el mío. Esta vez, nos iríamos juntos.
Esme se movió hacia Carlisle rápidamente a tomar su mano, tocando nuestros rostros mientras pasaba.
Los demás empezaron con promesas de amor y despedidas a nuestro alrededor, pero no escuché nada. Mi mente concentrada de nuevo en lo que pasaba frente a nosotros, entre los Volturi.
Aro, sabes que esa niña no es peligro ahora. Quizá después podamos volver y confirmar nuestras dudas. Si la niña resulta ser en verdad peligro para nuestro secreto, será destruida... Marcus pensaba.
Destruyámoslos ahora mismo, ¿qué esperamos? Caius estaba ansioso por acabar con los Cullen y aliados.
Pero Aro sabía, que con Bella de nuestro lado, sería difícil lograr tal cosa.
Su miedo se vería realizado pronto.
Jane conocía el momento en que debían empezar a actuar mientras los Volturi seguían con su consulta.
Sonrió entusiastamente, mientras empezaba a ejercer su don sobre nosotros.
Bueno, prepárense... un poco de dolor no es malo. ¡Ha!
Empezó enfocada en Siobhan y Liam, a las orillas de nuestra línea, pero nada pasaba. Bella sintió, seguramente, la presión del poder de Jane, porque rápidamente lo anunció.
"Prepárense." murmuró a todos. "Está comenzando."
Como P.D. solo para que sepan, tengo diez capítulos ya reeditados, todas los error gramaticales ya corregidos, para que los puedan leer más a gusto, claro, no los he subido, no he tenido chance, y... el segundo y tercer capítulo POR FIN los alargué, así que cuando los vuelva a subir, releanlos porque hay más que no habían visto antes...
Gracias por leer, y espero que hayan comentado y les haya gustado.
