Capítulo 34: Recuerdos de una noche
Y es que pese a todo, aún me pierdo en ese mar de sensaciones. Abro los ojos con pereza, pero a la vez sin sueño. Me giró un poco para mirarla. Me da la espalda de esa manera que ella sabe y eso me hace sentirme algo insegura
Entonces me giro y ella hace lo mismo despierta, provocando una sonrisa divertida en mi rostro y una mirada seria en su rostro, deslizando entonces sus ojos de color miel por mi cuerpo para fijarlos así en mis ojos y acabar con una sonrisa satisfecha, algo cómplice, algo única… Esa sonrisa suya coqueta que conseguía hacer que mi corazón latiera con más fuerza
-¿Qué tal has dormido?-Mi pregunta era demasiado inocente mientras ella finalmente acababa sonriendo risueña
-Si te soy sincera…Demasiado bien…He tenido un bonito sueño…Aún lo recuerdo…
-¿Qué soñaste?-Otra vez esa sonrisa misteriosa
-A ti te voy a contar…-Solté una carcajada-Además, también fue una sensación…-Paré de reírme-Como si sintiese un aroma a mi alrededor…Algo extraño, si te soy sincera
-Estarías soñando con mi hermano-Comenté quitándole importancia
Entonces se colocó de lado, dejando así ver las curvas que podía llegar a provocar su cuerpo. Una sonrisa traviesa se formó en el rostro de ella, una sonrisa provocativa, una sonrisa que dejaba entre ver unas intenciones para nada inocentes. Me encanta esa Hermione…En realidad, me encantaba toda ella
-Créeme, no estaba soñando con tu hermano…
Ese tono consiguió provocar en mí un cierto rubor mientras me sentaba en la cama. Ella permanecía en esa postura para al final caer rendida sobre la cama y mirar al techo, a sabiendas de que todo lo que estaba ocurriendo no era para nada normal
Las miradas de ambas jóvenes mostraban una llama más intensa que el mismo fuego. Era permanente y duradera, además de mostrar nada más que la verdad, que la pureza de los sentimientos de dos mujeres.
La más mayor miraba con intensidad y necesidad a la más menor. Estaban allí, sentadas las dos, mirándose como su no hubiese mañana, como si todo lo demás poco importase…Como si en verdad todo eso que sentían solo era una mera suposición, un mero éxito de permanecer allí y no marcharse, porque aunque la pelirroja lo negase, allí estaban sin poder apartarse y sin quererlo tan siquiera. Porque por mucho que lo negase una, eso estaba sucediendo, y para la suerte de la otra, eso no era un simple sueño
Las manos aún continúan juntas. Sus labios permanecen entre abiertos, respirando cada vez más agitadamente y comenzando así a teñirse sus mejillas de un color rojizo ligero. Ginny sentía que le faltaba un poco de agua, al igual que Hermione, que creía que no podía existir más delirio que el de estar allí, con ella, con Ginny
Se acercan. Sus mentes no parecen querer decir nada, o tal vez se encuentre dormidas tras las copas que habían sido tomadas…O quizás, para desgracia de Weasley, ese beso lo pedía avergonzadamente la misma razón, la misma cordura, la misma moral
Sus labios al principio se rozan, sin llegar a tocarse. Ginny no se atreve ante la timidez. Hermione, más osada ella, finalmente intensifica esa caricia, entre abriendo la boca, al igual que la otra mujer que no puede dejarse llevar por la locura de amar. Sus lenguas comienzan una nueva inspección
Todo es nuevo, pero una sensación se acomoda en ellas. Parecen conocerse de mucho antes. Una magia las envuelve, una esencia que las hacía perder la fuerza de la razón, la voluntad de la moral, provocando la debilidad del corazón, dejándose llevar por esa ocasión, por ese encuentro tan extraño y que no se debía volver a pronunciar, no volver a suceder, no tendría otra vez lugar…
Era algo tan pecaminoso y excitante. Sus cabezas daban vueltas. Sus manos permanecían unidas mientras sucedía ese beso que parecía simple, pero que era tan complejo que todas las caricias que le pudiera dedicar Harry a Ginny, o Ron a Hermione. Un todo que podía con la pelirroja y que enloquecía a la castaña. Un labio a labio, un signo de debilidad por parte de ambas
Fingir para nada, aparentar una mentira que cada vez iba a más…Solamente para perder esa tranquilidad de sus mentes en esa caricia tan prohibida causada por el deseo de la locura. Sus respiraciones se agitaban, pese a ese beso, que bien parecía tierno y era a la vez la viva pasión de amar. Era un todo y a la vez nada. Era todo tan incomprensible que debían cerrar los ojos ante ese acercamiento tan impropio entre amigas, tan impuro, tan rechazado por la sociedad…Tan…Todo
Entonces se separan, mirándose a los ojos un instante de locura. Donde aún la razón no ha salido a flote. Hermione parece no recuperarla y parece dispuesta a acercarse a ella, a besarla y sentirla entre sus brazos una vez más. Pero para desgracia, la cordura ha vuelto en Ginny y cuando siente una vez más los labios de la castaña sobre los suyos, se aparta con temor, levantándose del sofá. La otra la mira sorprendida con esos ojos de color miel que tanto pueden con la pelirroja, por lo que esta se da la vuelta, dándola la espalda para así no arrepentirse de lo que acababa de suceder
-Ginny…
-No Hermione…Por favor, no…
La mujer baja la cabeza mientras la otra la observa detenidamente, esperando poder decir algo, mientras la chica espera su respuesta. Alguna palabra tenía que decir la otra, algo…Alguna señal de si estaba de acuerdo o no, de si era o no un error…Nada, absolutamente nada…Simplemente era el silencio, el sonido del reloj. Tic, tac, tic, tac. Y así seguía todo, y el nerviosismo de Ginny aumentaba cada vez más
-Hermione…
-Creo que hemos bebido demasiado…Me duele la cabeza…
La castaña se excusó, levantándose. La pelirroja se giró, tomando a la vez y con cierta agilidad la muñeca fina de la esbelta muchacha. Sus ojos se volvieron a encontrar. Sus miradas quemaban, y podían llegar a encender esa habitación. Un tono seco al tragar saliva de la menor, el silencio que aún permanecía en la que era más mayor. El mundo se derrumbaba, y ya no quedaba nada más…Solo ese agarre, solamente ellas y nada más
Finalmente Hermione consigue escaparse de ese agarre. Los pasos resuenan al chocar contra el suelo y la chica pierde de vista esa melena enmarañada. Permanece de pie y algo desconcertada, sin esperarse todo eso…Sin creerse lo que acababa de suceder…Una vez más, se habían dejado llevar…Y pese a todo, no sabían cómo hablar de ello… Y nunca sabrían…
Desvié mi rostro para mirarla, y entonces tumbarme a su lado. Mi mano se entrelaza con la suya. Siento una corriente eléctrica por todo mi cuerpo, pero no me importa…Solamente el respirar de ella, sus ojos empañados por las lágrimas, pues las veo…Las veo contenerse y como al final sonríe apenada. Sonríe por algo que ha recordado. Me mira entonces como sabe hacerlo, y otra vez sonrío a sabiendas de que la quiero
-Hermione…Gracias…
-¿Por qué?
-Por no enfadarte conmigo…
Se queda callada, pensando detenidamente de que hablaba. Necesitaba escucharla, oír aunque fuera su voz, pero nada. Simplemente permanecía callada y el temor crecía en mí. No quería perderla, ni que se alejase de mí…La quería tanto…Tanto. Suspiró entonces
-La que debería darte las gracias soy yo a ti, Ginny…Eres tú quien tiene más derecho a reclamar algo…No yo
-No lo creo así…
-Pues yo sí…Perdóname…Sabes que nunca te obligaría a nada…Y que para mí es mucho más importante tu amistad que cualquiera otra cosa…-Me quedo callada mientras mis ojos se vuelven otra vez hacia ella, que no me mira. Simplemente respira y habla, concentrando su mirada en el horizonte, quizás perdida a la deriva-No quiero que pienses que todo esto va a estropear nuestra amistad
-Hermione…Solo necesito una cosa…Una…
-¿Y cuál es, Ginny?
Su voz me hace perderme un momento, encandilada por su timbre, por esa ternura que la caracterizaba, por ese rostro tan serio que finalmente se giró, clavando sus ojos en mi rostro, Una mirada de curiosidad de cruzó en su semblante serio. Tragué saliva nerviosa
-¿Ginny?-La vuelvo a oír preguntar
-Prométeme que pase lo que pase…Suceda lo que suceda…Siempre estaremos juntas
Una sonrisa se cruza en su rostro al igual que en el mío. Me acaricia con más intensidad la mano mientras no pude evitar sentirme en una ensoñación, sintiendo este fuego tan intenso que era estar a su lado
-Siempre juntas…Es una promesa Ginny…Te lo juro…Nunca dejaré de velar por ti…Nunca…
Sonrío al igual que ella. Y no puedo evitarlo. Una última vez quiero sentirla…Pero no puedo, es cuando se aparta y se levanta, divertida. Me tira una almohada para insistirme en que vayamos a trabajar, pero tiro de su brazo para que no me abandone, para que no se marche. Una carcajada resuena en la habitación. Caemos en la cama divertida. Ella sonríe, yo hago lo mismo y finalmente nos cubrimos con la colcha, sin poder evitar cierto estremecimiento al sentir sus brazos rodearme…
Adelanto del próximo capítulo:
(...)
-Draco, esto no está bien…Que está Astoria…Nuestro amor es imposible-Él suelta una carcajada algo sarcástica y su tono de voz parece mordaz
-Ahórrate las gracias, querida…Sabes de lo que quiero hablar
-Pues no, no lo sé Draco…-Contesté molesta
-¿Y qué ha sido eso de antes?
-¿El qué? No te entiendo
-Me he callado porque entiendo que sea raro, pero Ginny…Te estaban entrando ganas de matar a Ron solamente por besarla a ella…La que se supone que es tu mejor amiga
-Es que es mi mejor amiga
-¿No te estás dando cuenta de que vas a hacer daño a una persona que te quiere? A dos personas, por no decir a tres…
(...)
Emmm quería agradecer a la gente que me ha comentado animándome a continuar...Por lo menos sé que tengo lectores ocultos y que gusta...Y quería agradecer a Shadowdianne sus comentarios de ánimo, que siempre son bien recibidos...Posiblemente ya habéis leído sus historias, las cuáles son maravillosas, pero voy a hacer un poco de publicidad... xD Solo tienen que dar click a su nombre y leer...Igual que con Gilrasir...Que está ahora con una historia también de ellas dos que parece interesante, y es buen escritor...yo recomiendo, y luego cada cuál que elija lo que le plazca... En fin, este capítulo se lo dedico a ellos dos, por sus ánimos de continuar...GRACIAS
