Glee no me pertenece, ni los personajes, ya quisiera yo ser dueña de Blaine, los Hummel-Hudson, etc., pero no, no me pertenecen, esto es por "diversión".
AGRADESCO sus comentarios, usualmente los contesto uno a uno por mensaje privado, para no distraerlos de la historia, aunque hay unos a los que no puedo, como: Anne y Bonnamore de y Karla Cadena López. del Facebook. Aun lamentando el prematuro fallecimiento de Cory…como sea que fuese su vida privada…Q.D.E.P.
ADVERTENCIAS:
Esta historia contendrá situaciones difíciles, mal lenguaje, violencia y una temática homosexual latente, si tienes problemas con cualquiera de estos temas, te recomiendo no sigas leyendo, igual si eres menor de edad no me hago responsable de traumas, ya lo he advertido y sin más…iniciamos.
Cap. 36 "Niñera Smythe"
Ahí estaba él, sin saber exactamente como se había metido en algo así, un momento estaba desempacando las cosas para acomodarlas en aquel elegante y espacioso cuarto de hotel sin más preocupaciones que preguntarse dónde pasaría sus días libres en la gran manzana y al siguiente estaba sentado en una sala que para nada era de su gusto con una hoja en la mano llena de números de teléfono e indicaciones absurdas.
¿Cómo había llegado ahí? ¿Cómo es que en lugar de estar preparando un sensual baño de tina con su oso estaba ahí con un par de niños molestos?
Respiro hondo antes de dejar la fastidiosa hoja aun lado, y escucho como el murmullo de los niños haciendo sus deberes le daba unos minutos para recordar el momento en que todo su mundo había dejado de tener sentido.
-FLASH BACK -
Estaba en el hotel recién acaba de llegar de hacer algunas compras al lado de su oso quien por cierto había tenido que salir de emergencia a una junta con uno de sus clientes cuando el teléfono de la habitación sonó.
- Si, diga…-dijo con voz segura el castaño de ojos azules mientras tomaba asiento en la gran cama que estaba seguro desarreglaría más tarde por pura diversión, entonces una voz particularmente conocida le saludo del otro lado de la línea-… ¿Blaine?...no, no está, uno de sus clientes tuvo un problema con el nuevo contrato y fue a checar que estaba pasando… ¿ah?...no, no me dijo nada… ¿en serio? ¿Cuándo?...-siseo de mala gana antes terminar frunciendo el ceño- no, la verdad no estaba enterado, lo más seguro es que se le ha pasado…¿no pueden conseguir a alguien?...es que no creo que vuelva hasta entrada la noche…aja…si claro, reservaciones…claro…-rodo los ojos pero no dijo nada dejo que el otro siguiera hablando todo lo que quisiera, mientras le daba un poco de tiempo para pensar, no es que no lo estuviera escuchando del todo pero tenía cosas que pensar aparte de las absurdas preocupaciones de un padre en estado ansioso compulsivo-…mira , dile a tu pequeña pastorcita que no se siente a llorar en un rincón, ahora contacto a Dave y…bueno ya veremos qué pasa, si él les prometió que se encargaría de eso tengan por seguro que así será…humju, humju… por todos los cielos puedes decirle al hada de los dientes que deje de hablar cuando estas al teléfono, su voz me está crispando los nervios más de lo usual –se quejó de mala gana antes de escuchar nuevamente al otro – aja…si, si, ok ahora lo arreglo y a las cinco de la tarde tienen a alguien ahí con ustedes…¿Qué?...¡oye Blaine si no puede ir Dave mandare a una chiquilla, no hay nada que no se pueda conseguir con dinero ¿ok?!...-siseo antes de colgar y dejarse caer en la cama-
Fue entonces que tomo su teléfono celular y tecleo tan rápido como sus dedos se lo permitían, después de todo si lo meditaba un poco tal vez Dave si le había comentado algo al respecto, no recordaba muy bien que era porque lo había hecho cuando estaba revisando los últimos detalles del caso que había cerrado antes de tomar sus vacaciones, pero el punto era que si Dave se había comprometido a algo como eso, él debía recordarlo.
"Oso acaba de llamar Blaine, dice que prometiste cuidar a sus engendros para que él y la hija perdida de Lady Di tengan una cena de San Valentín, traducción…sexo loco"
Le dio enviar y espero un poco, después de todo había logrado que el otro contestara rápidamente sus mensajes, gracias al infalible entrenamiento en el que lo había sometido por más de dos años.
"Si, si te habla dile que mañana tengo el tiempo bien dividido, los cuidare mientras tu estés en día de Spa"
Sebastián leyó el mensaje y se preguntó si aquello era algún tipo de broma o si realmente estaba perdiendo su sentido del tiempo, así que nuevamente tecleo un mensaje para el otro.
"Querido, hoy es San Valentín, que nosotros lo celebremos tarde es diferente "
Envió el mensaje y espero, casi podía verlo exaltado buscando en diferentes calendarios, preguntándole a su cliente, al papá de su cliente e incluso contando con sus dedos según el último día que había trabajado en la oficina, entonces algunos minutos más tarde llego su mensaje.
"¡No puede ser, tengo que estar con ellos en una hora y voy a tener que re estructura el contrato de este chico o la próxima temporada le van a pagar menos de lo que merece! ¿Podrías por favor ir tú?"
No tuvo que pensarlo mucho, sus dedos se movieron rápidamente y sin más envió el mensaje con el rotundo no, claro conciso y sin temor a dudas, entonces más rápido de lo habitual recibió una respuesta.
"Si lo haces hare lo que tú quieras, cuando quieras por un mes"
- FIN DEL FLASH BACK -
Cierto ahí estaba la respuesta y es que aun cuando tenía bien entrenado a su oso había cosas que no le cumplía por considerarlos "caprichos de niño rico", entonces había tomado esa carta como algo perfecto, olvidando el pequeño detalle que significaba el ser niñero de dos chiquillos, él había tenido niñeras y creyó que con eso estaría preparado para lo que sea que pudieran hacer ese par de engendros heredados a Blaine Anderson.
- Tío Sebaaaastiiiiaaaan – escucho la voz de la pequeña y movió sus ojos azules de aquel papel que meditaba a donde sería mejor arrojar, si al escusado o al triturador de la cocina- ¿puedo hacerte una pregunta súper secreta? –Pregunto Lizzy quien llevaba unas mallas color negro con un blusón blanco y el cabello amarrado en una coletita baja-
- ¿tengo alguna otra opción? –pregunto el adulto con sarcasmo y la risita divertida de Lizzy resonó en la sala mientras el otro niño leía el primer volumen del señor de los anillos- … ¿qué? –murmuro con aire fastidiado cuando se cansó de ser observado por aquella pequeña que parecía expedir flores y mariposas alrededor suyo, le cansaba el aire de ninfa de los bosques de esa niña, pero tal vez le agotaba más el aire gélido de "soy un mocoso maduro" del otro chiquillo quien no hablaba con él, a no ser que fuese necesario, sería perfecto si no fuera porque eso de ser ignorado no iba para nada con ningún Smythe, mucho menos con él-
- ¿qué es el callemustra? –pregunto la niña de ojos azules y rizos color negro logrando que Sebastián se viera tan confundido y desubicado como cualquier persona normal, mientras que Alex había bajado de golpe su libro y había mirado de mala manera a su hermana-
- ¡Lizzy! –refunfuño el castaño de ojos color miel logrando que el adulto a cargo se sintiera más en la dimensión desconocida-
- ¿queeeee? – contesto Lizzy volviendo los ojos a su hermano y fue ahí cuando Sebastián Smythe conoció el lenguaje visual entre los mellizos quienes con solo mirarse por varios minutos parecieron llegar a un extraño acuerdo en el que visiblemente parecía salir ganando la niña de ojos azules- Alex se preocupa mucho pero estoy segura de que podemos contar con su biscreción –dijo la niña antes de sonreír-
- …es discreción –murmuro Alex logrando que Lizzy pestañeara un par de veces antes de asentir dándole la razón a su hermano- creo que deberías aprender bien las palabras antes de usarlas murmuro con aire cansino –
- y yo creo que tú estás enamorado del tío Kurt ¿y eso no significa que sea verdad, cierto? –dijo Lizzy con tono divertido logrando que el niño de ojos amielados se sonrojara hasta las orejas y abriera los ojos de la impresión, incluso el mismo Sebastián parecía creer aquello por unos segundos, no sería raro que un niño de esa edad se aferrara a las faldas de Hummel, después de todo era toda una madre histérica y querida ¿no?- bueeeeeeeeeno entonces tío, ¿Qué es el pamalustra? –pregunto antes de sentarse al lado del adulto quien parpadeo un par de veces como tratando de seguir la extraña ilación de sus ideas-
- así no era - dijo el niño de cabello castaño antes de dejar su libro aun lado y sentarse de forma que podía ver al adulto que su padre y Kurt les habían dejado a él y a Lizzy- es camamustra, lo recuerdo porque tenía que ver con una cama –explico el niño con tono serio y fue en ese mismo instante en que las neuronas de Smythe trabajaron tan ágilmente como de costumbre y solo atino a comenzar a reír- ¿qué?
- oooobvio seguro tampoco lo dijiste bien –dijo con voz cantarina la niña quien parecía más que satisfecha con el hecho de no ser la única en no recordar exactamente cómo es que iba esa palabra extraña-
- ¿de dónde demonios han sacado esa palabra pequeños engendros diabólicos? –pregunto Sebastián con aire interesado y divertido, no iba a asustarse, los niños de ahora crecían realmente rápido, de hecho le divertía y le daba algo de nostalgia, aun recordaba la primera vez que había visto algo no apto para niños era justamente a los doce años cuando sin querer había entrado a la sección de adultos de una renta de películas, mujeres desnudas o con sugerentes escotes y faldas en portadas, con títulos que no entendía en ese entonces y hombres con trajes que en ese momento le colorearon sus infantiles mejillas, si aquella había sido su primera corrupción visual-
- ¿Por qué nos dice así? –pregunto Alex frunciendo el ceño y se podía notar que para nada le gustaba el mote que el mayor les había puesto, pero Lizzy se veía más bien entretenida por las palabras del otro-
- es como dice la abuela Carole, cuando un adulto no puede expresar correctamente su amor por otras personas puede decir palabras que parezcan feas en una frase bonita, como cuando el abuelo te dice a ti o a tío Kurt, chico –explico la niña logrando que Sebastián comenzara a cuestionar la sanidad mental de aquella niña-
- eso no viene al caso, no compares al abuelo Burt con él –dijo el niño con el ceño fruncido, el abuelo Burt era uno de esos señores que seguro no existían dos en el mismo país, así que compararlo con aquel hombre de ojos azules que parecía tener una clara rivalidad con Kurt, lo cual se traducía a tener una rivalidad con el mismo claro, era una completa locura-
- lo que pasa es que tú te pondrás siempre en contra de quien sea que le haga mala a cara al tío Kurt, ¿no te das cuenta que él y el tío Kurt juegan a que se odian pero en realidad son cómo hermanitos? –pregunto la niña logrando que el adulto sintiera una punzada en el estómago ¿él y Lady Hummel hermanos? ¿qué clase de problemas tenía la hija de Tinkerbell?- pero no estamos llegando a nada…-frunció el ceño y su hermano resoplo antes de que Lizzy volviera a ver directamente al adulto- usted lo dijo la otra vez, cuando vino con el tío Kafsosmisky , estaban con papá y el tío Kurt en la sala …
- en la sala…-repitió el adulto antes de ser iluminado por la luz divina de la realidad y aunque debía admitir que nunca le había gustado ser espiado le pareció terriblemente gracioso el hecho de que los pequeños engendros de Lady Di y su peleador callejero tuvieran menos educación de la que ambos se jactaban, sin contar con que todo eso le daba la razón de que tener niños era un completo desastre- …oh…hablan del Kama Sutra –dijo con aire casual y pudo observar como los ojos azules de aquella niña brillaban con interés mientras el estoico chiquillo giraba su atención a otro lado-
Estaba pisando terreno peligroso, lo sabía, estaba seguro que ese par de niños no tenían nada de información aun de cómo es que habían llegado al mundo y aunque le parecía divertida la idea, no se consideraba pervertidor de menores, no claro que no, aunque tal vez se divertiría molestando a Hummel y Blaine con la ignorancia sexual de sus engendros.
- sí, si…eso tío Sebastián, eso –dijo Lizzy pues al parecer el adulto se había quedado dudando un poco y ella quería respuestas- Alex y yo suponemos que es un juego que solo hacen los niños como ustedes, papá y el tío Kurt, niños que se enamoran de otros niños porque eso es ser gay ¿verdad?
-…niños que se enamoran de otros niños –murmuro el castaño adulto de ojos azules y Lizzy asintió- ¿eso te lo dijo tu padre? –pregunto y Lizzy negó de buena gana- ¿Kurt? – la niña volvió a negar-
- nuestra mamá –dijo Alex volviendo a ver al adulto – ella antes de morir nos dijo que papá era especial por muchas razones pero que la que más veía la gente era que era un niño grande que le gustaban otros niños grandes –dijo sin la inocencia de Lizzy, sino más bien con un deje serio y tranquilo- donde vivíamos era un secreto por que la genta era estupi…este…tonta y no entendían que no importaban esas cosas, cuando la gente es buena, simplemente es eso….buena –dijo antes de ver en los ojos azules del adulto cierta aprobación-
- su madre –repitió Sebastián y prefirió no meterse mucho en esa área, que fuese un maldito bastardo con el mundo no significaba que lo fuese a ser con un par de mocosos que de hecho tenían buenas ideas, al menos referente al respeto y la tolerancia, causa con la que se había aferrado y comprometido después del intento de suicidio de su oso en la preparatoria- bueno…si, eso es ser gay –dijo y se llevó una mano detrás del oído, los niños seguían observándole, sobre todo la niña, ella parecía capaz de saltar sobre él en cualquier momento-…creo que eso deben preguntárselo a su padre –dijo tranquilamente- después de todo él es su padre , él debe resolver sus dudas…
- nos va a regañar –dijo Lizzy inmediatamente- porque va a descubrir que sin querer escuchamos algo, alguito de su conversación de adultos y se supone que Alex y yo no debemos meternos en conversaciones de adultos –dijo mientras jugaba con un lado de su blusón- no me gusta cuando papá se molesta
- bueno entonces tienen un dilema –explico Sebastián sintiéndose realmente bien, no solo estaba esquivando la bola como bien podría decir Dave, si no que además estaba mostrándole a esos pequeñajos que todas las acciones tenían sus pros y sus contras, definitivamente era un buen niñero-
- ¿tío que tiene que ver una diadema con todo esto? –pregunto Lizzy mientras fruncía el ceño logrando que el adulto parpadeara un par de veces e hiciera memoria de la edad que tenían esos niños-
- ok… vamos por partes pequeña Tinkerbell …-dijo Sebastián y la niña solo sonrió, lo contrario del niño quien pareció entender su tono y casi lo acribilla con la mirada dorada- primero que nada es DILEMA no diadema niña, un dilema es cuando tienes que elegir que prefieres, en el caso de ustedes ¿Qué si prefieren ser regañados o quedarse con la duda?...y segundo pero no menos importante… ¿Por qué me dices tío? –pregunto levantando una ceja-
- el tío Kurt también levanta la ceja, solo que él lo hace…humm…diferente, ¡Alex sabe hacerle igualititititito! –dijo divertida Lizzy mientras su hermano se cruzaba de brazos y resoplaba- jejeje bien, bueno… Alex y yo no estábamos acostumbrados en tener familia real, real, por eso yo adopto tíos o con en el caso de los abuelos Burt y Carole , abuelos jejeje –explico sin problemas- me gusta la idea de tener muchas , muchas personas en mi familia y como me agradaron el tío Spartmoski y tú, pues… les digo tíos… ¿te molesta? –pregunto bajando considerablemente la voz en su última pregunta y Sebastián pudo notar dos cosas muy impactantes en esos dos chiquillos-
Uno era que de hecho la niña parecía haberse cohibido y retraído solo con esa simple pregunta, mientras que el chiquillo parecía estar más que dispuesto a saltar en medio de ambos para proteger a la niña ¿de qué? ¿del rechazo? No estaba del todo seguro pero algo en todo eso le hizo suspirar y cerrar los ojos, esos niños eran agotadores y eso que no llevaba más de una hora con ellos y ya necesitaba un respiro.
-…ok, ok puedes decirnos a Dave y a mi tíos mientras prometas no volver a decirme hurón –dijo finalmente Sebastián abriendo sus ojos para ver como la niña volvía a tener un brillo inquietante en sus ojos azules-
- pero pareces un huroncito tío Sebastián –murmuro Lizzy acercándose un poco más al castaño de ojos azules al inclinar su cuerpo hacia adelante- y el tío Karfofsky un oso enoooooooorme de felpa –debatió Lizzy ante lo cual el adulto torció los labios en una sonrisa satisfactoria, pues él pensaba lo mismo de su oso-
- podrías decirle por su nombre –dijo Alex con voz cansina- ya que no pronuncias bien el nombre del señor Dave…-comento y eso le hizo saber a Sebastián que de hecho el niño seguro tampoco podía pronunciar el apellido de su oso, normal si se toma en cuenta que era niños y era un apellido particularmente complicado, mas no imposible, él a su edad podía decir unos incluso mucho más complicados, pero claro eso era porque estaba habituado a tener contacto con nombres extranjeros y exóticos por el negocio de sus padres-
- no quiero –dijo Lizzy mientras señalaba a su hermano para después observar fijamente una vez más al adulto frente a ella- el tío Kafnofky tiene un apellido muy súper especial, aprenderé a decirlo –dijo seriamente como haciendo algún tipo de compromiso , Sebastián no entendía muy bien porque pero al final solo termino asintiendo esperando que la niña dejara de verlo como estaba viéndolo- entonces tío… tengo otra pregunta que espero si puedas respondérnosla –dijo y el adulto vio como nuevamente los niños cruzaban sus miradas y se comunicaban sin decir una sola palabra, eso comenzaba a crisparle realmente los nervios mas no les interrumpió la conexión casi diabólica, solo espero a que ese extraño lenguaje terminara, solo que ahora parecía haber ganado el chiquillo-
-…Lizzy cree que Kurt esta embarazado –sentencio aquel niño descruzando sus brazos y entonces aquel adulto creyó que finalmente caía en algún tipo de broma bizarra- Lizzy…bueno a ella le dijeron que los bebes nacen con…bueno…con…-las mejillas de aquel chiquillo serio comenzaron a ganar color y aun con su aire serio Sebastián pudo ver una parte extremadamente adorable que por alguna razón le hizo recordar al mismo Blaine en sus años mozos-…con…baba…-murmuro suave, tal vez demasiado, si Sebastián no tuviese el oído que tenía no lo habría oído, pero molestaría un poco a ese chiquillo solo para regresarle el que hubiese estado viéndole como algún tipo de enemigo-
- ¿perdón? –pregunto el adulto con una sonrisa zorruna, la sola idea de ver más vulnerable a ese pequeño mocoso era tan deleitante y divertida que no podía negárselo, si Dave hubiese estado ahí seguro lo detenía en seco, pero claro, su oso estaba trabajando, que pena…en verdad que pena-…¿Qué dijiste pequeño fanhummel?
- ¡Fanhummel! –grito Lizzy señalando a su hermano- es la combinación de fan y del apellido del tío Kurt, me gusta, me gusta! –dijo divertida mientras las mejillas de aquel niño de ojos color miel, se tenían un poco más de color rosado, casi, casi rojo-
- basta Lizzy –murmuro el niño quien en ligar de retraerse levanto la mirada amielada y aun con las mejillas adorablemente rojas enfrento al adulto, aquello era un reto, lo sabía- dije que Lizzy tiene información de que los bebe se forman en el estómago de la mamá con baba, así que creemos que es con besos…besos que… tienen mucha…mucha baba –murmuro visiblemente nervioso y apenado, una imagen increíblemente adorable y nerviosa, la infancia era un tesoro divino definitivamente- creemos que… que hay muchos tipos de …de…
- ¡Besitos! –interrumpió Lizzy antes de acercarse completamente al adulto- están los besitos que se dan en las mejillas…como los que papá le da al tío Kurt en las mañanas frente a nosotros-dijo ella y Alex solo atino a rascarse la mejilla, no le parecía nada bueno decir esas cosas a otra persona pero si era cierto lo que decía Lizzy y Kurt iba a tener un bebé de su papá entonces debían saberlo, debían cuidarlos más, como sea ese bebé terminaría siendo su hermano o hermana menor- después están los besitos en la nariz…como el que le dio papá un día al tío Kurt en la cocina mientras lavaban y secaban los platos –explico ella ante la atenta mirada azulina del adulto- están también los besitos en el hombro, como aquel que le dio el tío Kurt a papá un domingo en la noche cuando veíamos "El Jardín Secreto" –dijo y Sebastián no pudo creer lo increíblemente cursi que eran esos dos, claro él y su oso tenían sus detalles dulces pero no tenían niños que los fuesen a ventilar por el mundo- y creo que deben estar los besitos que se dan en la boca…como esos que creemos Alex y yo que se dan papá y el tío Kurt cuando no los vemos…-murmuro antes de tomar aire, lo cual para Sebastián se traducía en la próxima bomba nuclear de información, solo esperaba que esos niños no hubieran visto un beso negro o algo así, porque eso seguro si los marcaba- creo que tal vez…hay más tipos de besitos…-susurro y sintió nuevamente un calor raro en sus mejillas – creo que son los besitos llenos de baba, pero por mas asqueroso que le parezca a Alex no veo que otra finalidad puedan tener a no ser que sea para hacer un bebe…¡No sabía que los bebes se hacen con baba! Uno debe cuidar su baba para no terminar embarazado –dijo un tanto preocupada y fue esa nota de seriedad y nerviosismo en ambos niños que le hizo saber que no, aquello no era una broma, no, los niños realmente no solo creían que los bebes se hacían con baba, si no que además podían embarazar a un hombre ¡A UN HOMBRE!-…tío…
- dame unos segundos –dijo inmediatamente el adulto antes de recargarse en el respaldo de sillón, sintiendo aun las miradas de ambos niños en él- …ok…miren …-murmuro antes de abrir los ojos y ver a la niña para después ver al niño quien parecía más cerca, casi podría jurar que se había movido unos centímetros en su dirección- toooooooooooodo eso, tooodo deben preguntárselo a su padre, a mí no me corresponde pero…-sonrió de lado y movió una mano a la cabeza de la niña- no te preocupes, los bebes no se hacen solo con baba, necesitas hummm más cosas –dijo y antes de que la niña lo asaltara con otra pregunta movió su mano a los labios de esta para poner un dedo sobre estos- shhhh no más información de mi parte, solo procuren hablarlo con su padre –dijo y volvió los ojos azules al niño quien parecía inconforme con su respuesta- los hombre no se pueden embarazar …aunque admito que sería muy curioso ver a Kurt con la barrigota –dijo con una sonrisa extraña que Alex aprobó como no burlona para Kurt-
- awwww que lastima, yo creo que se vería muy, muy, muuuuuuuuuuuy bonito –dijo Lizzy con cierta decepción en su voz, lo cual le hizo preguntarse a Sebastián una vez más que clase de niños eran esos-
- Si un día pasa eso, seguro quiero verlo –dijo entretenido Sebastián antes de respirar hondo- si ya fue coronado reina del baile, no me sorprende nada –dijo y los niños inmediatamente abrieron los ojos, lo cual significaba que estaba revelando información, posiblemente clasificaba que no conocían y juraba por su oso que esa vez no había sido su intención, pero ¿para qué negar que le encantaba la idea de narrarles la historia? Claro su versión modificaba de la historia que le había contado su oso - ¿no sabían? –pregunto de forma casi casual y la niña negó con intensidad mientras el chiquillo solo se vio altamente interesado y más cerca, era como ir atrayendo a un pajarito con migas de pan-…bueno esto fue hace algunos años, antes de que ustedes nacieran, yo no lo vi, pero Dave me conto que así fue –comenzó explicando mientras Lizzy se acomodaba para escuchar atentamente aquella fascinante historia- Kurt era taaaaaaaan pero taaaaaaan simpático como lo es ahora, bueno no es secreto que él y yo no somos los mejores amigos del mundo pero le caía bien a muchas personas, así como a algunos no, el chiste es que esa vez alguien creyó que sería gracioso reírse de él postulándolo como reina del baile…
- ¡Reírse! –exclamo Lizzy sin entender muy bien cómo es que ganar una corona podría ser algún tipo de broma, el que ganaba debía ser feliz ¿no?, sin embargo antes de que Sebastián contestara eso vio en la mirada del niño algo de entendimiento-
- si…por que un niño no puede ser coronado reina, es como decirle niña y es un burla –murmuro el chiquillo de mala gana y Sebastián sintió algo, solo algo, un poco de envidia ¿Cómo es que Kurt tenia siempre tanta gente que lo quería de esa forma?-…¿papá no estaba?...¿qué paso? ¿los tíos Finn, Sam y Puck? –pregunto casi indignado- ¿el abuelo Burt?
- tranquilo, tranquilo –dijo el adulto mientras Lizzy mostraba una clara cara de preocupación- su padre estuvo ahí, justo cuando Kurt como princesa en apuros lo necesitaba –dijo y torció los labios en una ligera sonrisa hacia el niño- lo digo de la mejor forma, su padre, sieeeeeempre, siempre actuó como un caballero que podría rescatar a la princesa de todo mal y como Kurt era su novio entonces…
- era su princesa –murmuro Lizzy con naturalidad antes de volver a ver a su hermano con una sonrisa- me encanta la idea del tío Kurt como princesa de un cuento de hadas jejejee –dijo con una gran , gran sonrisa-
- ok pero antes de todo eso la princesa Hummel encaro a todo el público y se comportó como la princesa orgullosa que es –dijo el castaño de ojos azules, divertido con la idea, cierto que había iniciado con lo malo de la historia pero tampoco iba a negarles a esos niños que Lady Di Hummel era un orgulloso y valiente hombre, gay, afeminado e histérico pero orgulloso y valiente- y entonces le callo la boca a todos los estúpidos ignorantes que quisieron reírse de él …
- tío has dicho una grosería –reprendió Lizzy con aire divertido, no se asustaba mucho realmente con las groserías pero tampoco iba a decirlas, no como su hermano porque eso enojaba a su papá- si papá se entera…
- créeme querida Tinkerbell tu padre sabe que hablo así –dijo el adulto sin interesarle demasiado si los chiquillos le decían a Blaine a su pastorcilla de la pradera que había dicho estúpidos frente a ellos- ¿en que estaba?...
- en que Kurt encaro a todos –dijo Alex de forma rápida lo cual le demostró al adulto que estaba teniendo toda su atención de la mejor manera posible y lo había hecho sin siquiera planearlo, no es que le importara o no si un par de mocosos estaban cómodos con él, era solo que la idea de no ser el centro de la atención era bastante incómoda para el ex Warbler-
- cierto, entonces el que fue coronado rey no quiso bailar con Kurt, digamos que no estaba del todo preparado…y bueno ahí estaba él, en medio de la pista siendo observado por todos mientras sus ojos azules se llenaban de lágrimas lentamente, con su elegante y hermoso vestido…
- ¡¿el tío Kurt usaba un vestido?! –dijo emocionada Lizzy sin poder aguantar la idea de no ver a su tío en un hermoso vestido de princesa, aunque el niño parecía no creerlo, incluso había fruncido el ceño y cruzado sus brazos sobre el pecho-
- algo así, pero no interrumpan –dijo el adulto y Lizzy hizo una señal de que se ponía un cierre en los labios- ahí estaba él mientras la música sonaba y sus amigos se debatían entre ir a sacarlo de la pista o golpear a todos en el lugar, ya saben lo barbáricos que son –dijo y los niños entendieron rápidamente que hablaban de sus tíos Puck y Finn, ya que el tío Sam no era muy fuerte ni parecía de los que peleaban mucho, así que seguro eran los otros dos- y de entre l multitud sale su padre en su traje principesco después de haber bajado de su mustang negro…
- ¿qué es mustang? –pregunto Lizzy con voz curiosa mientras ladeaba un poco su cabeza al tiempo que Alex volvía a verla –
- es un tipo de carro, una vez uno de los amigos de Jenny fue en uno y ella me dijo que era un auto caro –explico el chiquillo de cabello castaño pero Sebastián prefirió no preguntar- aunque…¿papá no era muy joven para tener un carro de esos? –pregunto moviendo sus ojos color caramelo al adulto de ojos azules-
- tus abuelos son ricos –dijo Sebastián y aunque era seguro que Blaine no tenía dicho auto en la preparatoria no le importaba, eso era lo más cercano a un cabello moderno y un príncipe siempre debía llegar a salvar a la princesa en un cabello, esos niños no apreciaban su creatividad- el punto es que su padre llego, se bajó de su hermosísimo y flamante mustang negro y entro a la fiesta de graduación y dijo…
- ¡¿qué dijo, que dijo?!-pregunto emocionada Lizzy logrando que el adulto sonriera divertido, eso de contar la vida aburrida de esos dos en forma de cuento era bastante entretenido-
- dijo…-Sebastián tomo aire solo para dar más dramatismo a la historia – cuento de hadas, logrando que los niños se notaran, cada uno a su modo, realmente interesados- "¿Me concede este baile?" …-dijo imitando la voz de Blaine logrando que al instante Lizzy brincara de emoción- entonces la princesa Kurt Hummel sonrió con timidez y extendió su mano hasta su padre y comenzaron a bailar al ritmo suave de la música mientras burbujas de jabón los rodeaban
-¡¿Juntos, juntos, juntitos?! –pregunto Lizzy de tal forma que Sebastián no pudo evitar reírse y asentir, esa niña se emocionaba de una forma tal que era contagioso, aunque de hecho no sabía que en ese baila había burbujas o …nada muy específico, pero debía admitir que estaba haciendo un excelente trabajo-
- muy…muuuuuy juntos –dijo el adulto con cierto aire coqueto que a Lizzy le pareció súper divertido y a Alex por alguna razón le escoció las mejillas, no podía imaginar cómo habrían sido su padre y Kurt más jóvenes, de por si Kurt le parecía mucho más chico que su papá- después del baile su padre llevo a la princesa hasta su casa y antes de entrar se encargó de robarle muchos besos
-¡¿Eeeeeeeeeen serio?! –pregunto Lizzy sintiendo cierto orgullo hacia su padre mientras el adulto solo volvía a asentir- ¡¿Y el abuelo Burt no los vio?!
- no, porque su padre era un príncipe muy, muy astuto , sabía en qué lugar podría robarle besos a Hummel sin que los atraparan –dijo el adulto y Lizzy solo atino a suspirar-…así fue como Kurt Hummel termino siendo la reina del baile
- No sabíamos –dijo Lizzy y volvió a ver a su hermano quien ya había relajado su postura y al menos debía admitir que si creía capaz a su padre de bailar frente a todos por Kurt-…tío Sebastián ¿sabes cómo es que papá y el tío Kurt se hicieron novios? -pregunto y fue que la sonrisa zorruna volvió a aparecer en los labios del adulto-
Así fue como inicio otra anécdota de como él imaginaba que podía haber iniciado todo, claro censurando un par de cosas un poco y después de un intermedio para cenar lo que les habían dejado siguieron con la historia o más bien la versión de Sebastián Smythe de cómo es que Blaine le había pedido permiso al padre de Kurt para ser su novio, seguido de su versión de los hechos de cómo es que su padre había protegido a Kurt de un ataque, quedando ciego de ambos ojos hasta que el poder curativo de los besos de Kurt le devolvieron la vista, finalizando con la anécdota de cómo es que él y su oso se habían enamorado, obviamente la versión infantil y censurada donde obviamente su oso le había rogado por salir con él, cuando realmente Sebastián había sido el primero en demostrar su interés e incluso sus celos.
Alrededor de las once de la noche los niños estaban en pijama en la sala recostados cada uno por un lado del castaño de ojos azules quien había sacado sus anteojos para leer una versión moderna de la sirenita donde realmente era un tritón quien había salvado a un musculoso e increíblemente atractivo pescador, ir cambiando las letras del cuento original que tenía en sus manos tenía su gracia, aunque claro a él le salía perfecto y por lo visto esos…niños, lo apreciaban.
No estaba incómodo y mientras Lizzy dormía recostando completamente su peso a un costado suyo mientras sus dos trenzas, hechas esta vez con ayuda del mismo Sebastián, Alex estaba no muy lejos del adulto al otro lado, recostando su peso contra el respaldo del sillón mientras su cabeza parecía vencerse más hacia un lado, hasta que termino deslizándose cerca del adulto, ambos niños dormían y estaba seguro de que si se movía un solo milímetro esos dos demonios terminarían despiertos y vamos que ya tenía su garganta cansada de tanto contar cuentos esa noche.
La puerta del departamento se abrió dando paso no solo a Kurt y a Blaine sino también a Dave quien los había encontrado justo antes de entrar, ninguno de ellos realmente creyó que lo que veían sus ojos en la sala era real, Sebastián Smythe estaba inmóvil pero relajado, releyendo atreves de sus anteojos de lectura el cuento de "La Sirenita" como si estuviese preparándose para un caso extremadamente importante mientras los mellizos dormían a su alrededor, cada uno de los recién llegado entro con sigilo hasta que el castaño abogado levanto su mirada color celeste y sonrió con zorrería a la pareja de cuentos de hadas y a su oso particular, casi parecía que en lugar de haber estado varias horas cuidando de los niños había ganado algún tipo de apuesta.
Blaine y Kurt se acercaron para tomar con cuidado a cada uno de los mellizos para llevarlos a la alcoba dejando en la sala a Sebastián y a Dave quien se acercó a su pareja con cierto sigilo, no estaba seguro si la experiencia había sido tan mala que ahora estaba planeando los caprichos más ilógicos y extravagantes o simplemente había terminado drogando a los niños con jarabe para la tos, no quería creer que fuese capaz de hacerlo pero su castaño no era muy amable y sensato cuando se le encasillaba y agotaban su escasa paciencia.
-…este…¿todo bien? –murmuro Dave mientras su pareja cerraba el libro y lo dejaba a un lado para después quitarse los anteojos y guardarlos en su caja especial, caja que fue a guardar en su gabardina mientras era seguido por la mirada de Dave- …¿estas…molesto?
- no –dijo Smythe antes de tomar su gabardina para colocársela- creo que deberíamos irnos, tengo una ganas locas de tomar un espumoso baño en la tina –dijo al tiempo que volvía Blaine a la sala- ¡oh el caballero! –dijo de buena gana sin levantar la voz logrando que tanto Dave como Blaine se vieran extrañados-…olvídenlo, no lo entenderían –dijo con aire orgulloso y burlesco –
-ooooook , procurare no preguntar al respecto –dijo el pelinegro de ojos color miel- bueno, Kurt está arropando a los mellizos y sabemos que ustedes deben tener sus propios planes para este día, así que…-explico mientras sacaba su cartera logrando que Sebastián se apurara al pelinegro para detener sus manos-
- ni se te ocurra –advirtió Smythe- ¿o le pagan a Frankenhudson y a Suckerman? –pregunto alejándose del otro quien negó suavemente y acercándose a su pareja- además David va a compensarme ¿verdad osote? –pregunto con sensualidad mientras se aferraba al brazo del mencionado quien solo asintió sin sacarle los ojos de encima al castaño- entonces ahora si te dejo, despídeme de mami – y dicho esto guio al otro a la salida- espero que al menos lo hayan hecho varias veces –dijo con aire coqueto antes de que David abriera la puerta y salieran de ahí-
Cuando Kurt regreso a la sala esperando poder despedirse y agradecer a Sebastián y Dave, solo se encontró con el pelinegro observando aun la puerta ya cerrada.
- ¿pasa algo Blaine? –pregunto Kurt acercándose al otro quien parpadeo un par de veces antes de volver sus ojos a la mirada azulina del castaño- ¿Blaine?
- nada es…solo …-Blaine respiro hondo antes de espolvorearse los rizos de la nuca- …¿los niños están bien, cierto? –pregunto y Kurt simplemente asintió- ¿crees que fue buena idea?
- créeme ni Sebastián se metería con los mellizos –dijo el castaño mientras palmeaba suavemente uno de los brazos del pelinegro- mañana le preguntaremos a los niños y si algo negativo paso me encargare de que Smythe no pueda volver a mostrar sus enorme dientes de suricato en público –dijo con seguridad mientras Blaine se giraba para abrazar al castaño-
- bueno…los niños se veían tranquilos –murmuro el pelinegro y Kurt solo asintió- creo que aún estoy impresionado de ver a Sebastián…así –dijo con suavidad y el castaño atino a asentir una vez más-
- no quiero saber qué fue lo que paso y al mismo tiempo no puedo esperar a preguntarle a los niños, no es como si Sebastián fuese el gay más paternal del mundo -comento Kurt antes de dejarle un beso en la mejilla del pelinegro- creo que el mas asombrado y temeroso ahora sería Dave –suspiro y el pelinegro solo lo encerró mas en su abrazo- ¿Qué pasa?
- no quiero que hables de otro hombre –murmuro Blaine logrando que Kurt riera suavemente y rodara sus ojos- lo sé, es infantil …-dijo de buena gana antes de que el castaño bajara un poco su rostro hasta toparse con los labios del pelinegro, besándolo suave y dulcemente, encontrando que a los pocos segundos el otro le respondía de la misma manera-
Después de varios besos el pelinegro guio al castaño hasta la habitación que ya compartían para arreglarse y entrar en la cama, acurrucados frente a frente se miraron unos minutos en silencio sin mencionar que pese al impacto de encontrar la escena que vieron al entrar a la sala aquel había sido un excelente San Valentín, solo esperaban firmemente que los niños no la hubieran pasado mal con el ex Warbler, tal vez al día siguiente mientras ambos pudieran hablar tranquilamente con los mellizos y saber que era exactamente lo que el otro había hecho dicho frente a los niños.
