Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y esta novela es sin fines de lucro.

Título del capítulo: I can't wait one minute more (No puedo esperar un minuto más). One minute more - Capital cities.

- Quiero hacerte una pregunta- le dijo de repente Hermione aquel día.

Hacía varios días, por no decir todas las tardes de la semana, que Draco y Hermione venían reuniéndose para leer y repasar ciertos ejercicios. Aunque por lo general, en el medio de la jornada de estudio, se tomaban más de un descanso que usaban para hablar e incluso para conocerse más. Estaba claro que los dos sabían que tenían mucho para aprender del otro todavía. Todo iba muy tranquilo, porque Ginny ya no le había hecho ningún planteo más a cerca de su relación con Draco. La castaña tenía las leves sospechas de que la amiga que tenían en común, Luna Lovegood, había tenido algo que ver. Pero no quería preguntar por miedo a que se desatara una catástrofe mundial. Así que prefiero creer que sí a pesar de no tener pruebas contundentes.

Aquella tarde no tenía nada de particular. Las clases habían terminado para ambos alumnos, habían ido a almorzar en el medio y hacía ya más de una hora que se encontraban reunidos en la biblioteca leyendo y repasando sobre los apuntes que habían anotado durante la clase de Transformaciones. Podría decirse que Draco fue el que generó aquella petición de Hermione. Él había comenzado el primer descanso de esa tarde levantándose de la silla para ir a buscar un libro que necesitaba y sobre todo para despejarse aunque más no sea un poco. Cuando volvió Hermione tampoco estaba leyendo, tenía una mano en su cuello y la cabeza agachas con los ojos cerrados. Así que dejó el libro en la mesa y le puso ambas manos en los hombros de la chica mientras hacía presión levemente a modo de masaje.

- Debes descansar Hermione- le había dicho él suavemente.

Sin querer, un dedo frío de Draco le tocó el cuello a Hermione, lo cual le provocó un gran escalofrío. La cabeza y el cuello le dolían así que su temperatura no era la habitual, por ende el contacto fue peor y el escalofrío fue muy notorio. La chica se incorporó rápidamente en su silla, un tanto nerviosa porque en su interior sabía que ese escalofrío no era solo por la diferencia de temperatura. Draco también notó algo distinto dentro suyo, así que retiró sus manos y sin decir nada se sentó en su lugar de siempre, al lado de Hermione. Tomó el libro y comenzó a hojearlo, a ver si hallaba lo que necesitaba. Pero estaba claro que lo que el necesitaba tenía nombre propio, un cuerpo humano y se encontraba a su lado en ese mismo momento. No buscó con mucho esmero, así que dándose por vencido rápidamente cerró el libro y estiró su espalda y sus brazos sentado en su silla. Había reprimido un bostezo pero se notaba lo cansado que estaba con solo mirarlo. Ya era oscuro afuera, aquel día habían tenido bastantes horas de clase y no se reunieron en la biblioteca inmediatamente terminada la última hora del día. No era muy tarde, pero todavía era invierno así que al no entrar ninguna luz solar por las enormes ventanas de la biblioteca, se generaba un clima más agotador que en otra época del año. Parecía como si ya fuera de noche y tuvieran que irse a dormir en cualquier momento. Lo cierto es que faltaba bastante, incluso para la hora de la cena. Todos los días ocupaban la misma mesa. Una que estaba bastante alejada de todo lo demás. No sólo porque no querían ser molestados por ninguna mirada, quizás acusadora o chismosa, sino porque muchas veces se reían o querían hablar en un tono de voz más normal. En aquella mesa, la luz del lugar no llegaba con mucha nitidez, así que casi todos los días se veían obligados a terminar su jornada de estudios usando las lámparas que tenían a su lado. Pero todas esas situaciones desfavorables no les importaban porque casi nunca veían o escuchaban pasar a nadie y podían hablar tranquilos.

Ya ninguno de los dos tenía ganas de seguir estudiando, entonces Hermione aprovechó para comentarle lo que quería.

- Disculpa, no te oído- le dijo él sinceramente ya que al estirarse, los oídos se le taparon levemente.

- He dicho que te quiero hacer una pregunta.

- De acuerdo- le respondió Draco tranquilamente.

- El otro día has dicho algo que me ha dejado pensando.

- Qué raro- se quejó divertidamente el rubio de Slytherin.

- Hablo en serio, Malfoy.

Él la miró y supo que lo que vendría a continuación no era tan serio como sonaba, así que le dijo:

- De acuerdo, Granger- abriendo los ojos y haciendo énfasis en su apellido.

- Has dicho que… recuerdas todas las conversaciones que hemos tenido este año.

- Sí- le dijo él tranquilamente esperando que ella prosiguiera con su oración- ¿Qué sucede entonces?- le preguntó cuándo se dio cuenta que ahí había terminado el planteo de la castaña.

- ¿Cómo 'qué sucede'?

- No sé, prosigue… ¿cuál es el problema?

- Ninguno. Es que… quería saber si era verdad.

- Por supuesto que lo es. ¿Quieres saber un secreto?- él no aguardó la respuesta de Hermione que lo miraba con los ojos un tanto irritados de tanto leer- Creo que ya no puedo mentirte, Hermione.

- Bien- le dijo ella tratando de no pensar en todo lo que aquella frase conllevaba-, ¿entonces? ¿Por qué te acuerdas de todas nuestras charlas?

Draco se encogió de hombros y al final le dijo:

- No lo sé. No pienses que puedo citarte cada frase que nos hemos dicho, pero la mayoría de nuestras conversaciones han sido muy importantes y de hecho, eres con la única persona que me hablo.

- Entonces debe ser por eso, no tienes mucho más para recordar.

- Lamento informarte que si no te has dado cuenta, hablas como por veinte personas, Granger.

- Siempre tan gracioso, Malfoy.

- Sé que envidias mi talento, así que deja de disimular porque no lo haces nada bien.

- ¿Qué?- le dijo ella frunciendo el ceño y con los ojos entrecerrados pero con una sonrisa asomándose-, eres tan ridículo.

- Envidia pura. Se nota a la distancia.

- Deja de cambiarme el tema.

- Yo diría que nos vayamos a una habitación más grande porque tu envidia ya no cabe en la biblioteca.

Ella lo miró seria, aunque claramente podía verse una sonrisa en sus ojos y por más que lo intentara, en ese momento, ya no le inspiraba miedo a Draco tratando de poner su mirada más amenazadora. No lo hacía porque ya no podía mirarlo de esa forma.

- ¿Recuerdas el día que los calderos explotaron?

- No- le dijo él muy serio de repente.

- Bien, seguiré estudiando entonces- le respondió Hermione con la misma seriedad que él mientras se daba vuelta y se ponía de frente a sus libros.

- Mentira, mentira- le dijo Draco rápidamente tomándola del brazo que tenía más cerca suyo, mientras la obligaba a darse vuelta para que lo volviera a mirar de frente-. Por supuesto que me acuerdo, Hermione. ¿Qué pregunta es esa?

- Una normal, supongo…

- ¿Y a qué viene eso?

- No lo sé, simplemente vino a mi cabeza.

Ambos chicos guardaron silencio, sin darse cuenta que los dos tenían una sonrisa estúpida en sus caras.

- Es probable que, al fin de cuentas, nunca te haya odiado, en ningún momento de todos nuestros años en Hogwarts, pero ese día sentí que sí lo hacía, te lo juro- le dijo ella sin mirarlo. Con la vista en la nada misma, recordando aquella mañana como si la estuviera viendo desde otra perspectiva.

- No me había dado cuenta, Hermione. ¿De verdad me odiaste tanto ese día?- le preguntó él con un sarcasmo tan oculto que Hermione no lo detectó.

- ¿Y a ti que te parece?- le respondió rápidamente-. No entremos en detalles porque podría odiarte de nuevo como aquel día.

- Ambos sabemos que es mentira. Ahora ya admites que me quieres y no podrás odiarme nunca más.

- ¿A qué te refieres con que ahora lo admito?

- Vamos, Granger- le dijo con una sonrisa egocéntrica, de esas de lado que muchas veces hacía que la otra persona, generalmente Hermione, quisiera abofetearlo-, no intentes engañarme más, siempre me has querido.

- Ay, Malfoy, Malfoy, deja de decir estupideces que nunca te las creerás ni tú mismo.

- Deberías dejar de mentirte, no es bueno que no admitas las cosas como de verdad son.

- Sólo tienes razón en una cosa- le dijo alzando su dedo índice para indicar el número uno.

- Soy todo oídos.

- Ya nunca volveré a odiarte como aquel día, ni aunque hagas lo peor del mundo, aunque eso claro que no te da el derecho a hacerlo. Ni aunque lo intente con todas mis fuerzas, podría odiarte así. Pero créeme, Draco Malfoy, que aquel día si podría haberte golpeado, lo hubiera hecho.

- No sé por qué no lo hiciste.

- Para no dejarte más en ridículo de lo que estabas quedando.

- O quizás fue porque te diste cuenta que tengo más fuerza que tú.

Los dos recordaban bien cómo él la había agarrado de la muñeca cuando se cansó de que ella lo golpeara con su dedo índice. Hermione levantó la ceja y le dijo con una sonrisa sarcástica:

- Por favor, Malfoy, ¿acaso debo recordarte lo que sucedió en tercer año?

- En ese momento, tú no eras la única persona importante en mi vida, Granger, así que perdóname si no recuerdo todas nuestras conversaciones de ese año, pero no debes recordarme lo que sucedió.

- Yo creo que sí, parece que se te ha olvidado. Y por cierto, has admitido que era una persona importante en tu vida.

- Sí, supongo que sí. Con todo lo que te jodí la vida en esos años, sería el colmo que no te considerara alguien importante. Aunque ahora, es diferente.

- ¿En qué sentido?- le dijo ella un tanto confundida y olvidándose de su papel de sabelotodo desafiante.

- Ahora eres la única persona que me importa además de mi madre. Quizás debería contar a Pansy también- Hermione sintió un pinchazo en su interior, como por la zona de las costillas, o tal vez fue más cerca del hígado-, pero a lo que voy es que ahora eres importante por otros motivos. Y eso, señorita Granger, no cambia para nada el hecho de que sea más alto que tú y tenga más fuerza que tú.

Hermione simplemente se paró de su silla sin contestarle a todo el pequeño monólogo previo de Draco. Se quedó allí parada, haciéndole frente y mirándolo hacia abajo, desde una altura que nunca podía verlo, porque claramente él era más alto que ella.

- Si quieres puedo descargar mi enojo del día de la 'guerra de pociones' ahora.

- No, Granger- le dijo él con una sonrisa en los labios al mismo tiempo que se paraba de su lugar-, a ver si te lastimas.

Ambos chicos habían quedado de frente y como era de esperarse, Hermione ya no podía seguir mirándolo hacia abajo. Ahora la situación había vuelto a la normalidad. Él dio un paso más hacia ella y quedaron tan cerca que Hermione debía inclinar la cabeza un poco más que de costumbre para poder mirarlo bien a los ojos.

- Créeme que el que se lastimará serás tú.

- Si seguimos haciendo esto es probable que alguno de los dos salga lastimado- afirmó él.

- ¿Esto?- le dijo ella olvidándose de nuevo de todo lo demás- ¿A qué te refieres?

- A esto, Hermione.

- ¿Qué es 'esto'?- le preguntó abriendo un tanto los ojos- ¿A estudiar?- incluso hasta ella sabía que Draco no se estaba refiriendo a eso, pero no se le ocurría otra respuesta.

- No- le respondió algo agobiado-, esto- Draco se acercó unos cuantos centímetros más.

Habían quedado tan cerca que escuchaban con claridad la respiración del otro. La castaña tragó fuerte. Con algo que parecía simple, Hermione había comprendido de lo que hablaba Draco y sin poder evitarlo, se ruborizó. Quizás no visiblemente pero ahora volvía a costarle horrores mirarlo a los ojos. Draco levantó una mano y amagó a acariciarle la mejilla a Hermione, pero no pudo. Sólo la dejó ahí, flotando en el aire a pocos centímetros de la cara de la castaña. Como si no pudiera tocarla. Casi como si algo en su cerebro lo estuviera reteniendo.

- Si tan solo alguien viniera del futuro y me asegurara que no terminarás lastimada…- le dijo él en el tono más bajo que había usado alguna vez adentro de la biblioteca.

Su expresión se había vuelto un tanto triste y por un momento, Hermione ya no sintió vergüenza de mirarlo a los ojos, así que lo hizo. No sabía qué decirle. No sabía qué contestar a ello porque ni siquiera estaba segura de lo que eso significaba. ¿Y si ella estaba creída que él no estaba con ella porque no quería lastimarla, pero en realidad él se refería a otra cosa? ¿Sí él ni siquiera quería estar con ella? Una gran parte de su interior, por no decir todo ella, le dijo que claramente Draco se refería a eso. Pero cuando estaba pensando en una respuesta, una pequeñísima porción de su cerebro, le preguntó:

- ¿Y qué tal si él no se refiere a eso?

Tampoco quería preguntarle de qué estaba hablando de nuevo. Pensaría que era idiota o peor, que se estaba burlando de él. E incluso en ese momento en el que los pensamientos volaban tan rápido por su mente, se dio el lujo de decirse a sí misma:

- Para un minuto de pensar todo esto, no puedes pensar tantas cosas al mismo tiempo.

Y automáticamente la voz de Ronald en quinto año sonó en su interior: 'Una persona no puede sentir todo eso, explotaría'. Como si fuera poco, se sintió culpable de pensar en Ronald teniendo a Draco tan cerca y en lo que el pelirrojo diría de verla en aquella situación o en lo que el rubio le diría de saber que, aunque sea por una milésima de segundo, se había acordado de Ron.

Pero claro que sí podía sentir todo eso, pensar todo eso y más. Como era el caso de Draco, que nunca se había debatido tanto en lo que quería hacer. Al final optó por la opción más cobarde, como la calificaría él unos segundos después de haberla escogido.

- ¿Te parece si seguimos estudiando?- le dijo haciendo caso omiso a lo que de verdad quería, pero que ni siquiera en su interior se sentía listo para admitir.

Hermione volvió a tragar fuerte y un pequeño suspiro escapó de su interior. No estaba segura si esa era la frase que quería oír. Ya ni siquiera sabía si quería continuar la tarde como si nada hubiese pasado. Draco cerró los ojos por unos breves segundos, no sabía cómo hacía, pero Hermione todavía tenía aliento fresco y por supuesto, un perfume inigualable. Aspiró, llenándose los pulmones de aquel aroma que tanto le gustaba y de repente, cuando abrió los ojos vio que Hermione asentía con la cabeza lentamente. Pero antes de dejar de asentir, ella dijo un claro y contundente 'No'.

- No me parece- sentenció ella.

Había algo que, sencillamente, no concordaba. Ella había asentido pero ahora le decía que no.

- ¿Si seguimos haciendo qué? ¿Esto?

Sin poder creer lo que sus ojos veían, Draco dejó que un escalofrío le recorriera todo el cuerpo cuando Hermione se acercó a él unos centímetros más. Se acercó tanto que el cuerpo de la castaña tocaba el suyo. Muy pocas veces habían estado así de juntos. Uno de esos días fue durante la guerra de pociones. Aquel día una pequeña niña de Ravenclaw los había interrumpido y Draco nunca había podido dejar de preguntarse qué habría sucedido si ella no hubiese aparecido.

- Detente, Hermione- logró decir Draco en un susurro tan bajo que apenas logró escucharse él mismo.

- ¿Por qué?- le preguntó ella sin entender la razón.

Lo cierto era que ninguno de los dos comprendía nada de todo eso. No entendían por qué estaba tan cerca el uno del otro pero mucho menos comprendían por qué todavía no estaban más cerca.

- Dime por qué, Draco- le dijo en tono suplicante-. Explícame- le dijo perdiendo la paciencia al ver que él no le contestaba.

- Yo también necesito que alguien me explique muchas cosas que no entiendo.

Ambos guardaron silencio mirándose con cierto temor y angustia en los ojos. Al final fue él el que bajó la vista pero fue ella la que actuó. No se alejó como siempre hacía, ni se dio vuelta, ni se sentó en su lugar. Tampoco suspiró fastidiada ni frunció el ceño. Levantó sus manos y tomó el rostro de Draco entre ellas. Inmediatamente él la miró.

- No quiero esperar a que venga nadie del futuro, no quiero esperar un minuto más para saber lo que se siente.

- ¿Lo que se siente, qué?

- Lo que se siente besar a alguien que tienes tantas ganas de besar desde hace mucho tiempo y que me acabo de percatar de ello.

Hermione acercó su rostro al de Draco, obviamente poniéndose en puntas de pie, y cerrando los ojos lo besó. Los brazos de él y sus ojos actuaron por sí solos. También los cerró igual que Hermione y la abrazó por la cintura, sosteniéndola contra él para que ella no estuviera haciendo equilibrio mientras que le devolvía el beso. Ninguno se había sentido tan bien en un lugar, ninguno de los dos había experimentado lo que era sentirse completamente seguro para siempre en un sitio. Pero cuando Draco la rodeó con sus brazos, ya no tuvieron duda de que aquel era el lugar al que pertenecían. Nunca había demasiado ruido en un lugar como la biblioteca de Hogwarts, pero en ese momento, todo alrededor se calló de una manera impresionante. Sólo podían escuchar la respiración del otro y sentir al otro tan cerca. No podían hacer nada más que eso y por un momento, un pequeño instante, sintieron que todo se había congelado, pero ya no les importaba. No les importaba Madame Pince que podía descubrirlos ni ningún otro alumno de Hogwarts que pudiera verlos. Pero lo más importante, era que ya no les importaba quién era el otro ni toda la historia que habían tenido que pasar alguna vez. Porque eso eran cosas del pasado. Ya no les importaba lo que dirían sus amigos ni sus padres, porque solamente existían ellos dos.

El beso no fue precisamente largo ni muy apasionado. Tampoco fue corto ni desubicado, por así decirlo. Fue perfecto y estaba cargadísimo de sentimientos. Cuando se terminó, antes de alejarse del todo Draco se acercó y le dio otro pequeño beso, aún con los ojos cerrados. Casi como si estuvieran coordinados estrictamente, ambos abrieron los ojos muy lentamente. La distancia que los separaba era la misma que antes del beso, pero para Hermione, Draco estaba mucho más lejos, y para él, Hermione ya no estaba entre sus brazos.

La mirada que se suponía que debía ser extremadamente feliz no era más que pura tristeza y ni él ni Hermione dudaron el motivo. No era porque no les hubiese gustado ni porque se hubiesen sentido mal, era exactamente todo lo contrario.

Draco sintió cómo las manos de la chica se alejaban al mismo tiempo que Hermione sintió cómo los brazos de Draco dejaban de hacer presión contra su cuerpo. En un segundo ella volvió a mirarlo desde la misma altura de siempre y como si fuera poco dio un paso hacia atrás. Ambos con el ceño fruncido y el rostro más desilusionado que nunca. Gracias a la luz del lugar, ninguno de los dos pudo estar seguro, pero lo cierto es que parecía que a ambos se le hubiesen llenado los ojos de lágrimas.

Algo inesperado para los dos, ya que la que siempre reaccionaba primero era ella, esta vez fue Draco el que tomó sus cosas que no eran muchas, hizo una pausa delante de ella sin mirarla de nuevo a los ojos. Al final, dio media vuelta y se marchó. Seguramente ninguno de los dos se había sentido tan inmensamente feliz y devastado al mismo tiempo. Y era muy probable que no volviera a suceder.

Por favor, no sabia que podia estar tan desaparecida de algun lugar! Y aqui estoy, cuanto hace que no publico? la facultad me consumio drasticamente y de hecho, todavia no termine mi cuatrimestre, pero ya no tengo practicamente mas nada para hacer por ahora. Estuve haciendo muchisimas cosas para las entregas y sintiendome muy mal debido al estres asi que, imaginense que no me iba a poder poner a escribir un solo minuto! Bueno en cuanto al capitulo, no voy a decir mucho por si algun lector lee primero lo que digo, asi que no quiero spoilers. Solo voy a contarles que lo empece a escribir antes de ayer y no quiero demorarme mas en publicar asi que por eso no lo hice mas extenso, y tambien se que voy a recibir enormes criticas e insultos cariñosos por haberlos dejado con tanta expectativa pero les prometo que ya no me voy a demorar tanto en estas semanas, porque ya casi salgo de vacaciones! :D otra cosa que quiero comentarles es que ni yo misma pense en terminarlo asi, es que antes de ayer habia escrito media hoja, pero anoche escribi todo el resto del capitulo y fue como WOW no puedo dejar de escribir y mis dedos solos estan escribiendo esta escena. No se, espero que me comprendan, suelo explicarme muy mal! pero simplemente salio y espero que como yo, ustedes queden satisfechos, iguaaal ya se todo lo que me van a decir y ya me estoy riendo por adelantado :D JAJAJAJ en fin, retomando mi desaparicion, se que estoy en falta con ustedes y que no he contestado todos los reviews, asi que obvio les pido mil mil disculpas, no solo por eso si no por haber desaparecido tanto! me colgue leyendo el unico fic que sigo, y ahora tengo muchos capitulos para leer (lo cual es bueno) pero igual me molesta haber dejado tantas cosas sin hacer -.- esta facultad que me consume dios!

Espero que sepan que yo leia todos los comentarios el mismo dia que me lo publicaban y siempre estoy agradecida a ustedes inmensamente. Tampoco escribia en el trasporte publico porque no podia mas del sueño asi que iba durmiendo generalmente JAJAJA en fin, aca estoy volvi y en forma de fichaaas! (espero que vean los simpsons). Hasta la proxima :D espero sus reviews como siempre y sobre todo que no me hayan abandonado! jajajaja un beso y mil gracias a todos por los comentarios anteriores! Hoy me hago un tiempito para comentar todos los comentarios que me quedaron en la lista para responder! AH y quiero pedir perdon por otra cosa, esto si es una boludes pero a mi me molesta. Cambie la computadora asi que ahora escribo en el word 2013, asi que cuando copio y pego, se conserva la fuente que uso en el word y ninguna de las que tengo aca para elegir es la misma que se pone por default en potterfics, asi que nada, no coincidicen las fuentes de los capitulos anteriores con la de ahora -.- y eso me pone muy nerviosa, ya fin. Dejo de molestarlos, adioos!