Disclamer: Haikyuu no me pertenece. Son de Haruichi Furudate.
«El amor no espera respuestas. Las encuentra.»
— Anna Bahena.
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Tres semanas. Llevaba tres semanas sin Takeda y el campeonato iniciaba en cuatro días.
Maldición.
Ukai rebuscó en su bolsillo, mientras los ruidos de zapatillas resonaban en el gimnasio. El entrenamiento era duro, intenso y con más nervios que otra cosa. Su ansiedad necesitaba nicotina. Era eso o comenzar a dar ejercicios extras por doquier. Su humor no era la mejor combinación con el caso.
Le hacia falta una dosis del Sensei. Un centímetro de su calidez, un pequeño roce que lo calmara. Algo que aliviara el temor que se escondía en sus huesos.
Malditos exámenes. Maldita junta de profesores.
-¡Con más fuerza Yamaguchi!- Suga no dejaría que ninguno de sus polluelos se quedara atrás.
-No tengas miedo de dejar en ridículo al Rey.- Y el bloqueador no dejaría de molestar a Kageyama aún en esos momentos.
-¡Cierra la boca!
-¿Atemorizado su majestad?
Ukai dejó que Daichi los pusiera orden de nuevo, mientras practicaban los saques. Tenía fe, y debía de tenerla. Los cuervos podían volar mucho más alto de lo que cualquiera pensaba. Solo que... no quería que ninguno salga lastimado. ¿Realmente podían lograrlo? Si tuviera una mínima parte de la energía que emitía Hinata, quizás esas dudas se esfumarían.
-¡Una vez más, Kageyama!- Y sus saltos no conocían la palabra cansancio.
Se deshizo del cigarrillo. Aún quedaba mucho por avanzar.
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-¡Es todo por hoy! ¡Buen trabajo!- Ukai los llamó un momento al borde de la cancha.-Recuerden alimentarse bien y dormir correctamente.
Quizás Sensei habría agregado alguna frase más genial. El rubio solo suspiro. Los chicos se retiraban y la idea de regresar al departamento que compartía con el moreno, era deprimente. A decir verdad desde que se mudaron juntos, justo después del campamento, no habían convivido en todo el sentido de la palabra. Se veían en la mañana, y recién al llegar la noche, cuando ninguno de los dos tenía más fuerza que para irse a la cama.
Necesitaba ver a su novio.
Por lo que se apresuró a la sala de profesores. Solo le diría que habían acabado con la práctica. Tomaría un momento para hablar con él, solo un margen para darle un beso. ¿Seria suficiente, cierto?
-Con permiso...
-¿Ukai?
Quizás algo en su conciencia se remordió. Takeda lucia igual de exhausto que él. Y no estaba quejándose de ello, ni actuando como un loco. Aunque no podría dar un diagnostico seguro, el hombre estaba detrás de una pila de papeles.
-Pensé que vendría bien un poco de compañía.- Se encogió de hombros cerrando tras si la puerta y buscando un lugar en el escritorio frente a Takeda.
-No te preocupes, solo quedan las solicitudes de tercer año y los exámenes de segundo... pensaba irme antes pero la señora Aoi enfermó y tuve que suplirla con las clases de Historia.
Su sonrisa no menguaba. Takeda seguía firme y Ukai se sintió un imbecil. ¿Por qué no aprendía de él? Su egoísta ser lo mortificaba.
-Luces cansado... ¿Cómo va el entrenamiento?
-Bien. Creo que Hinata podría salir volando de tanta energía... Yamaguchi ha mejorado.
-Ya veo.- Y había una pequeña chispa de pesar.- Prometo ir mañana.
-No te exijas.
-No quiero perderme de sus avances.
-Y yo no quiero un novio que parezca un espectro.- Le dedico una sonrisa ladina, mientras se cruzaba de brazos.
Las mejillas del Sensei le recordaron lo adorable que era. ¿Cuando había sido la última vez que le acaricio? exageraba, tal vez... Pero cuando se habían propuesto llevar a Karasuno a las nacionales, no contaban con tanta presión y estar separados era motivo suficiente para entrar en desesperación.
Ukai había remembrado con anhelo el campamento. Y... a Nekomata con su jodida intromisión. Esa era una de la experiencia más vergonzosa de su vida. Pero lo que le siguió al irse el viejo... Lo había valido. No favorecía en ese momento recordar... eso. Necesitaba mantener la cabeza fría, ya había discutido una vez por algo así. Se lo debía a su novio.
-Deberías ir a casa. Tengo que acabar con estos exámenes...
-No, te esperare.-Sensatez. Le dedico una sonrisa calida.- No quiero irme a casa sin ti.
Estaba dispuesto a contenerse, a respetarlo y sobretodo ha aprender a deleitarse solo con ver a su tentador moreno, poner empeño en su labor. No podría tocar, pero nada le impedía ver.
-Keishin...
Por un segundo creyó que había dicho algo inapropiado. El mayor se levanto con aire extraño y se dirigió hacia él. ¿Iba a echarlo? Sin embargo el suave peso de Ittetsu lo sorprendió.
Sintió los labios de su pareja en la mejilla. Y un susurro que hizo que todo tuviera un nuevo sentido.
-Quédate conmigo un rato más... te he extrañado mucho, Shin...- Y se sentaba en su regazo, ocultando su rostro en el hueco de su hombro.
Todo temor, duda, queja sobre las fuerzas cósmicas y el campeonato se anularon. Cualquier catástrofe era inútil. No había más que abrazarlo un rato, un poquito más.
Esa persona, la persona indica... vale, Ukai la tenia justo entre sus brazos.
El rubio acaricio la espalda del otro, de forma tierna. Aún era algo torpe para lo dulce, pero tener aquel hombre envolviendo sus manos alrededor de su cuello, hacían todo más fácil. O eso le decían sus impulsos.
-Ittetsu, yo también te extraño amor.- Una risa quiso escapar al sentir que el calor se consumaba en el rostro del nombrado.- No voy a irme a ninguna parte.
-Lo sé... solo quedémonos un rato así.
Y se acurrucaba en el pecho del entrenador, mientras este asentía. Un pensamiento fugaz centello en la mente del menor, uno que salio de sus labios al momento.
-¿Te casarías conmigo?
El silencio hizo que Ukai se volviera un tomate a punto de estallar. ¡Mierda, la jodí!. Y estaba a punto de balbucear alguna disculpa cuando, unos ojitos negros le miraron de frente. Ese brillo decidido le detuvo la respiración.
-Si.
No supo cual era su cara, ni si tenia las mejillas ardiendo. Solo podía ver a Takeda dándole besos en las mejillas riendo, ante su estado de shock.
-¿Sucede algo Keishin?- Su tono parecía regodearse en su falta de habla.- Ya, solo era una b-
-¿Qué fecha quieres?- Automáticamente el moreno se coloreo y por poco cae desmayado en los brazos del rubio.- Recuerdo haberte dicho que no soy el tipo de hombre que dice cosas al azar...
Aunque esa propuesta si había sido puro impulso.
-En Junio...- Ukai tuvo que besarlo. Un poco más pasional que al principio.
Y definitivamente, los de segundo año aún se quedarían esperando las notas del examen...
Nada en el mundo le permitiría abandonar a ese lindo Sensei.
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¡Buenas linduras salvajes! Antes que me maten por desaparecer... ¡LO SIENTO MUCHO! Lamento no haber actualizado antes... Rendi mi ultimo final del año el viernes pasado, por lo que estuve estudiando duro(?) la semana anterior. ¡Saque un 7! :3 Mi felicidad es plena con eso. Y por otro lado estuve todo el fin de semana pensando que debia escribir. Creo que tenia un bloqueo ;_;. ¡espero que les haya gustado!
Como no creo que antes de navidad vuelva subir un capitulo nuevo.. Les deseo una Feliz Navidad, pasen una preciosa Noche Buena y que reciban mucho amor y cariño de las personas que aman :) Porque al fin y al cabo como dicen los Beatles All you need is Love!. En particular, esta epoca del año no me gusta. Ya... Navidad es.. algo un poquitin doloroso para mi. Mis padres pelean desde que tengo memoria, y cada año es lo mismo para las fiestas, asi que no es muy alentador. Hoy, siendo visperas del 24, han comenzado temprano a discutir... realmente es un mal trago, pero vale, no por eso dejo que las cosas se desanimen. No he comprado muchos regalos... solo un CD de Paramore para mi hermana n.n Asi que dentro de todo espero que pueda sobrevivir a esta Navidad.
Un beso enorme y muchisimas gracias por comentar, seguir y fangirlear XD mi historia. De todo corazon muchas gracias.
¡Los quiero, chicxs!
Buenas vibras a todxs (ノ*ヮ*)ノ:・゚
Muchas, muchas gracias por sus comentarios.
Un beso enorme y gracias por leer. Actualizare en breve!
Espero sus reviews.
P/D Los comentarios anteriores seran respondidos por inbox. Gomen.
