Hola todos ¿cómo están? Espero que bien y que hayan tenido unas muy excelentes navidades. Lamento no haber publicado anteriormente. Ya saben estoy a menos de un mes de coronarme como Licenciada así que no he tenido mucho tiempo. Me disculpo por eso. Pero en este capítulo les espera muchas sorpresas que no diré, pero explicaré algunas cosas al final.

Bueno como siempre pensamientos, dos personas hablan al mismo tiempo, y dialogo de pokémon. Pokémon no me pertenece.

Disfruten su lectura.


Han pasado unas tres semanas, y Ash y sus hijos continuaban hospedándose en el Rancho Laramie. Lara convenció a Ash de quedarse hasta la gran carrera, donde Ronald sería quien participaría. Satoko estaba ansiosa por ver esa carrera, ya que de esa manera le demostraría al pequeño ponyta que se puede mejorar mucho si uno se lo propone. Pero había alguien que pensaba de diferente manera. Satoshi siguió saliendo con Soledad y se pasaba leyendo esos libros poco comprensibles. Kasumi seguía intentando cocinar dulces con la abuela Smith, lamentablemente ninguno le quedaba bien, pero Ash se los comía igual. Al parecer su Kasumi era idéntica a Misty en las habilidades culinarias.

Red, sin embargo, se embelesó en seguir entrenando a sus pokémon, y no era el único Ritsuko también se lo había propuesto, ya varias veces ellos se perdían por el día entero y regresaban a comer y a dormir.

‒ Pues, aquí esta la lista de las personas que participaran... ‒dijo Lara de golpe ‒tendremos buenos competidores este año... Toko, me aseguraré de que tengas un número para ese día‒

‒ ¿un número? ‒ preguntó ella.

‒ ¿por qué Satoko necesitaría un número madre? ‒

‒ Pues porque ella está inscrita‒

¿¡QUÉ?! ‒ Gritaron los niños, los cuales arrancaron la hoja de los participantes y leyeron con atención.

‒ ¿cómo es que la citadina pudo inscribirse? ‒ dijo Ronald molesto.

‒ Para que lo sepas yo no me inscribí, seguramente a alguien le pareció gracioso‒

‒pues no lo es‒

‒ ya es suficiente los dos‒ dijo Lara ‒ al parecer alguien quiere que montes, tal vez quieran ver tus habilidades‒

‒ Pero apenas estoy logrando domar a ponyta‒

‒ lo sé, y ese es el reto, la carrera es en dos días de seguro puedes lograrlo. Si tu padre lo logró sin problemas, estoy segura de que no será diferente contigo‒


Ash quien estaba tomando una siesta estaba ajeno a todo lo que pasaba en la casa, al menos por el momento en que el estuviera dormido, acuerdo firmado por sus cinco hijos. Así que no se dio cuenta de lo mucho que hacían los niños durante ese lapso de tiempo.


‒ Satoshi, no vale la pena, su ala está rota‒

‒ Pero en el libro dice que se le puede arreglar... ‒

‒ es muy complicado, además si está en el piso es porque sus padres ya lo dieron por perdido, es mejor no animarse‒

‒ aún así quiero llevarlo‒

‒ cómo digas... ‒

Satoshi había encontrado a un pequeño pidgey, el pobrecito era muy pequeñito, como si recién había salido del huevo. Satoshi lo oyó piar, y fue corriendo a verlo, lo tomo con delicadeza, y se lo llevó a Soledad; ella se negó en intentar algo con el pequeño, pero la cara que le planto Satoshi fue tan linda que no pudo decirle que no. Asi que Satoshi lo llevó a un lugar seguro y empezó a curarlo.


Satoko practicaba todos los días, pero ahora, al saber que participaría en la carrera, se sentía muy presionada, y no quería hacerlo con ponyta, así que ella y el pokémon salieron a cabalgar por el rancho, pasando por obstáculos, saltando piedras, dando giros. Parecía divertido, y en cierto grado lo era. De esa manera ponyta se acostumbraría a terrenos díficiles y no habría problema en la carrera.

No obstante, su maestro, y conocido, Ronald la vigilaba de cerca, para molestarla y causarle uno que otro tropiezo. De vez en cuando él aparecía de la nada y la empezaba a fastidiar.

‒ ¡Citadina! ‒

‒ ¿y ahora qué quieres? ‒

‒ Pues, ver como caes‒

‒ Yo ya no me caigo ‒

Y de la nada Ronald sacaba un juguete, un eakns de juguete, haciendo que el ponyta se asustará y saliera corriendo disparado y para colmo, con Satoko incluida. Pero ella de alguna manera lograba tranquilizarlo y eso a Ronald no el gustaba.

‒ ¡condenado! ‒ decía Satoko dirigiendo el insulto a Ronald.

El pequeño pokémon relincho para ella, ya que le estaba acariciando delicadamente su hocico para calmarlo, y a eso a él le gustaba.

‒ no le hagas caso, mira esta molesto porque alguien me inscribió en esa carrera, seguro tu sabes más de ella que yo‒

El pokémon asintió apenas, y empezó a ocultar su cabeza entre sus brazos.

‒ ¿tienes miedo a algo en esa carrera? ¿Te sientes incomodo? ‒le preguntó acariciando sus flamas. ‒ quisiera tener la habilidad de Ritsuko... pero... tal vez... ‒

Satoko montó de nuevo y se dirigió cabalgando lo más rápido posible hacia donde su hermana mayor se encontraba entrenando con sus pokémon. Al llegar Satoko vio a Ritsuko pelear con su Blastoise, y no lo hacían tan mal. Hasta que el pokémon atacó con una hidrobomba y y mandó lejos a su hermana mayor.

‒ ¡Ritsuko! ‒ gritó con miedo en la voz la pequeña.

‒ Hola Satoko ¿qué ocurre? ‒ dijo Ritsuko parándose totalmente empapada.

‒ ¿estas bien? ‒

‒ sí, no es nada... Blastoise sabe como dar duchas express‒

Si te bañaras más seguido no tuviera que hacerlo‒ habló Blastoise mientras reía, causando que su entrenadora y los demás pokémon que estaban dentro de las pokébolas rieran. Lástima que Satoko no pudiera entender.

‒ Mmm... Ritsuko... quería pedirte un favor... ‒

‒ ¿un favor? ‒

‒ sí, podrías hablar con ponyta y preguntarle ¿a qué tiene miedo? ‒

‒ Claro, quieres quedarte o me dejas asolas con él... ‒

Satoko lo pensó detenidamente ‒ espera unos segundos... ‒ dijo a su hermana se llevó al ponyta a un rincón y le dijo ‒ Ritsuko no te hará daño, solo hablará contigo, si quieres que me quede empujame sino estaré en ese rinconcito de ahí ‒

Ponyta decidió ir solo, Satoko no se molestó solo lo llevó con Ritsuko y ella se fue a sentar. Ritsuko al ver a su hermana alejada se dirigió sonriendo al pokémon.

‒ Hola soy Ritsuko, soy hermana de Satoko‒

hola soy ponyta... sé lo que me vas a preguntar ‒

‒ si lo sabes entonces dime ¿a qué tienes miedo? ‒

A seguir siendo una sombra

‒ ¿una sombra? ‒

Pues, mi madre es el Rapidash de Lara, ganó esa carrera, y ahora, como su ponyta más pequeño no quiero decepcionarla

‒ entiendo, pero no creo que esa sea la solución, y te lo digo porque todos nosotros, mis hermanos y yo, somos sombras de nuestro padre y nuestra madre, la única forma de dejar de ser sombra es dejar de caminar tras ella ‒

No entiendo

‒ Ya lo verás... ¡Satoko!‒

Satoko fue corriendo hacia ellos ‒ ¿qué? ‒

‒ dice que al igual que tú no le tiene miedo a nada, y que se esforzará para dar una buena carrera, siempre y cuando tú quieras dar todo de ti‒

‒ por su puesto que sí, ya es hora de que otro Ketchum gane´esa competencia.

‒ ¡que bien! ‒

eso no fue lo que dije, ¿qué es lo que le pasa? ‒ dijo Ponyta molesto.

Calma. Mi madre sabe lo que hace‒ contesto el pokémon legendario, y al hacerlo el ponyta se quedó mudo en un silencio respetuoso.


Fue en la noche cuando Ash se enteró de la participación de Satoko en la carrera; no estaba molesto, pero tampoco le agradaba la idea en un 100% pero dejaría que la pequeña lo intentará. Sería bueno que ella tuviera un poco de competencia para endurar un poco más su carácter tenía un poco de temor pero si no lo intentas ¿cómo sabría que ella sirve para esto? Debía a veces seguir sus propios consejos.

La cena estuvo realmente normal y tranquila, aunque Satoshi comiera mucho más rápido de lo usual, y se ofreció a lavar los platos. Aunque eso no era del todo extraño. Antes de irse a la cama Ash reunió a sus hijos y entabló una conversación con ellos, acerca de como serían las cosas ahora sin la presencia de su madre.

‒ va a ser muy duro de ahora en adelante ‒ comenzó Ash.

‒ Bueno ya era muy duro con mamá, pero no sabíamos que estaba enferma‒ dijo Red. A lo que Ritsuko le dio un golpe en la cabeza para que se callará.

‒ ¿cómo puedes decir eso? ‒ Le dijo la mayor.

‒ Ritsuko ‒ llamó Ash, serio, pero no molesto ‒ Red tiene razón, las cosas no han estado bien desde un inicio; su madre y yo siempre tuvimos problemas en lo económico ‒

‒ Pero papá, no hemos gastado mucho‒ dijo Satoshi preocupado.

‒ Lo que pasa cariño, es que cuando construí la casa, nunca pensé en que tendría cinco hijos, ya nos queda pequeña, además los materiales que use eran buenos pero no de excelente calidad, con el tiempo se arruinan, casi todo nuestras ganancias eran para repararlos‒

‒ ¿y el resto? ‒ preguntó Ritsuko.

‒ Comida, es por eso que lamento no haberles comprado los juguetes que tanto quieren, o querían‒

‒ Pero las muñecas que me haces son muy lindas‒ dijo Toko alzando la voz.

‒ lo sé... pero... bueno... lleguemos al punto, lo que digo es que voy a necesitar ayuda, ya que su mamá no va a estar más, que horrible se oyó eso, yo pensaba en buscar otro trabajo de medio tiempo, pero no voy a poder encargarme más de la casa como solía hacerlo‒

¿entonces?

‒ lo que quiero es que tal vez sea mejor que nos dividamos los quehaceres, Toko y Toshi pueden repartirse uno o dos días el aseo, y la cocina. Kasumi es aún muy niña, que sea un poco más grandecita para ayudar‒

‒ este papá ‒ dijo Ritsuko con calma ‒ ¿y Red y yo que vamos a hacer? ‒

‒ ¿tenemos que buscar empleos? ‒ habló Red.

‒ Por supuesto que no, ustedes reanudarán su viaje pokémon‒

¿Qué?

‒ papá yo puedo conseguir un empleo, total, no sé exactamente lo que quiero hacer con mi entrenamiento y...‒

‒ Y quién dice que me voy a largar así como así yo... ‒

‒ Eso no lo deciden ustedes, yo les prohíbo que se queden en casa‒ Ritsuko y Red se quedarón atónitos, era la primera vez que la palabra prohíbido salía de la boca de su padre‒ en cuanto regresemos pueden quedarse máximo una semana, hasta que empaquen, decidan que hacer y arreglen sus cosas, pero de ahí quiero verlos peleando batallas, en concursos pokémon, en lo que sea, espero por lo menos una llamada a la semana‒

Pero papá...

‒ sin peros, ya está decidido‒

‒ Ahora Toko y Toshi sobre la limpieza y la cocina ya nos organizaremos cuando volvamos ‒

Sí papá

‒ Ahora todos a la cama‒

Los niños se fueron a sus habitaciones, o eso fue lo que creyó Ash porque en cuanto vieron que las luces de su habitación se apagaron, Toshi y Red se dirigieron a la habitación de sus hermanas y sin despertar a Kasumi que ya se había dormido entablaron otra reunión.

‒ no podemos dejar que papá se sobre esfuerce‒ dijo Red.

‒ ya es suficiente con lo que ha hecho ‒ dijo Satoshi, refiriéndose a fabricar ropa nueva de la nada, cociendo todas las noches‒

‒ Pero, sin el dinero cómo vamos a poder ayudarlo, Toshi y yo apenas tenemos cinco, y la señora Alicia nos paga lo justo por cada fin de semana que él y yo la ayudamos en la pastelería ‒

‒ yo puedo enviar todo el dinero que gane con las batallas en las que salgo victorioso, así tendrán más‒

‒ Red, necesitas que te den ese dinero, sino cómo vas a comer, y hospedarte y comprar medicinas para tus pokémon y para ti‒

‒ bueno me puedo quedar con una parte y el resto enviarlo‒

‒ ¡no! Toshi tiene razón, Red, es mejor que tú conserves tú dinero, voy a ver la forma para trabajar fuera y enviar todo el dinero, si hablo con papá... tal vez... pueda ser ‒ habló Ritsuko rascándose la barbilla.

‒ Pero para eso tendrías que quedarte en casa‒ dijo Toshi

‒ Y papá lo prohibió‒ dijo Toko

‒ A menos que sea en una ciudad lejana y convezca a la enfermera Joy de que... ‒

‒ En no todas las ciudades hay centros pokémon Ritsu, y si encontraras trabajo en el campo. ¿Dónde dormirías ahí? ‒

‒ Bueno pues... ‒

‒ ¿por qué no buscan algo que sea con pokémon y dé dinero? ‒ habló la pequeña Kasumi quien adormilada se reunió con sus hermanos a la conversación.

‒ ¿un circo? ‒ dijo Red

‒ ¿constructora de puentes? ‒ dijo Satoko

‒ ¿niñera pokémon? ‒ comentó Satoshi

‒ ¿pokémon Ranger? ‒ habló Kasumi durmiéndose en el regazo de la mayor.

‒ Eso esta por verse, y es mejor que todos nos acostemos seguiremos con esto después‒

‒ como digas‒ dijo Red mientras salía de la habitación con Satoshi y dirigirse a la habitación en la que han estado durmiendo por las últimas semanas.


A la mañana siguiente, Ash se levantó tarde, se había quedado dormido, y en cuanto bajó se topo la sorpresa de que Lara no solo se estaba burlando sino que Kasumi estaba haciendo los dulces muy concentrada.

‒ hay Ash, ¿qué ejemplo es el que les das a tus retoños? ‒

‒ bueno, solo me quedé dormido un día ¿no? ‒

‒ a diferencia de ti, holgazán, los niños se levantaron temprano y salieron‒

‒ no me sorprende en absoluto... y sobre eso... Lara quería agradecerte por recibirnos en tú casa. Sé que Gary te lo pidió y aunque no tengo mucho te puedo pagar... ‒

‒ si dices algo más me voy a ofender ‒ dijo Lara con la cara seria ‒ en primer lugar no me debes nada, es un ayuda que quise darte, sé lo que es perder a un ser querido, creíste que el padre de Ronald era un alma libre‒

Ash iba a decir que no, y que entendía como era la vida de una madre soltera pero decidió mejor callarse.

‒ Pues, mi esposo, Carl, falleció en un accidente poco después de que Roni naciera, si no fuera por mi familia y por mijo, yo no lo hubiera superado‒

‒ siento oír eso... ‒

‒ Y en segundo lugar ‒ dijo Lara interrumpiéndolo ‒ Gary no me llamó, fui yo quien lo llamó a él. La muerte de Misty fue noticia mundial, conoces a muchas personas en casi todo el globo, y todos conocían tu historia a la perfección; su desgracia era muy terrible no podía permitir que los reporteros y la odiosa prensa hagan barullo de algo tan delicado como eso, además de que recibí una llamada extraña... ‒

‒ ¿qué tipo de llamada extraña?‒

‒ Dos noches antes de que llamara a Gary, recibí una llamada de un hombre, no se identificó ni nada por el estilo, me pidió que por una millonada yo los tuviera aquí por un tiempo‒

‒ ¿en serio? papá te estas pasando con eso de estar siempre pendiente por qué no simplemente me dejas en paz...

‒ le dije que sea quien fuere, yo no lo haría por el dinero sino porque ustedes son mis amigos, y jamás los dejaría solos en esos momentos... ‒

‒ ¿y qué te dijo? ‒

‒ pues fue algo muy extraño porque en el fondo parecía escuchar la voz de una niña pequeña, pero tal vez yo estaba escuchando cosas que no eran, él solo se limito a decir gracias, y decirle a quien sea que estuviera con él que empacará sus peluches o algo así... y luego colgó‒

¿niña? ¿Con mi papá? no creo que él haya seguido con su vida, o quien sabe que planes estaría tramando‒ pensó Ash, su padre era capaz de todo para inmiscuirse.

‒ oye Ash que tal si me ayudas a preparar el festival de esta noche‒

‒ Claro, tienes mi ayuda‒


Satoshi le estaba dando de comer al pequeño pokémon ave que había encontrado, el pequeño gozaba de un muy buena apetito, y eso a él le hacía mucha ilusión de que faltara poco para su recuperación, su ala que estaba delicadamente vendada era revisada todos los días. Satoshi, era, según Soledad, uno de los niños más delicados, porque ajustaba lo exacto, sin causar molestias a su pequeño paciente.

‒ Y ahora que vas a hacer cuando regreses a tu casa‒ preguntó súbitamente ella.

‒ Pues... ‒

‒ El pidgey, no puede quedarse aquí en el establo, los pokémon más grandes le harían daño‒

‒ No lo sé ‒

‒ Pues te sugiero que lo dejes en el bosque tal vez otros pidgeot puedan cuidarlo ‒

‒ Pero su ala aún no sana... ‒

‒ pues tendrás que pensar rápido en algo, y espero que sea cual sea la decisión que tomes, no tienes que mostrar arrepentimiento ‒

Satoshi no quería eso, el aura del pequeño era tan chiquita que temía que en un descuido se la apague por completo. Tal vez pudiera acelerar el proceso, debía decir algo en esos dichosos libros, para eso estaban con él ¿no? Entonces mientras lo atendía buscaba algo que lo pudiera ayudar a solucionar su predicamento.


La noche cayó y todos los miembros de la casa salieron para el festival, Ritsuko y Red empezaron a competir por ver cuantos premios podrían ganar, Toko y Toshi se contentarón con recibir algodón de azúcar, y manzanas acarameladas, mientras Kasumi, quien estaba en brazos de su padre, disfrutaba de un delicioso helado. Ash hubiera deseado que Misty estuviera con ellos, pero ya no había nada que hacer, aún tenía dolor en su corazón, sería difícil quitarlo totalmente.

Ash vio como sus hijos mayores ganaban unos premios, y lo llamaron para ver, en cuanto llegó y vio los juguetes, los cuales fueron para Toko y Toshi, le recordó que el jamás había podido ganar en uno de esos. Dejando en el suelo a Kasumi se dispuso a jugar él también, tal vez él pudiera darle un premio a la pequeña. Tan distraídos estaban que no se percataron que la pequeña se estaba alejando, inconscientemente, intentando no tirar la bola de helado. Hasta que sin previo aviso, un niño la hizo tropezar y su helado cayó al suelo, cuasando que la niña empezara a llorar. Pikachu y pika que estaban cerca, intentarón consolarla hasta que un hombre gordo y con gafas se acercó, alertando a los pokémon.

‒ Oh pobrecilla, ven pequeña... ‒ sin embargo cuando el hombre intentó tocarla fue recibido por un impactrueno de advertencia de pika. ‒ oh vaya, tienes guardaespaldas... aunque a ti me parece haberte conocido antes... ‒ dijo el hombre viendo de cerca a pikachu.

Pikachu lo miró también con detenimiento, el tenía esa sensación de que lo conocía pero no sabía de dónde.

‒ ¡Kasumi! ‒ gritó al fin Ash llegando con el corazón en la mano. Alzó en brazos a la pequeña y la consoló ‒ calma, ya te daré otro helado‒

‒ Imposible ‒ dijo el hombre ‒ ¿acaso eres Ash Ketchum de pueblo paleta? ‒

‒ ¿eh? ‒ Ash, regresó a ver y vio al hombre frente a él, lo reconoció ‒ ¿Scott? ‒

‒ oh vaya, no puedo creer que te encontré aquí después de tanto tiempo‒

‒ yo tampoco puedo creerlo‒

‒ escuche lo de tu esposa, lo lamento mucho‒

‒ Gracias, pero no te preocupes... ‒

‒ Oh, ¿esa es tu pequeña?‒ dijo señalando a Kasumi, la cual se había calmado y alzado a ver.

‒ sí, es mía... es la más pequeña de mis cinco niños‒

‒ ¿cinco? madre mía, has estado ocupado‒

Ash rió nerviosamente ‒ bueno, hemos tenido nuestros altibajos, pero me alegra tenerlos a ellos aquí‒

‒ Por cierto Ash, recuerdas que cuando ganaste el desafío de la frontera te ofrecí ser líder de gimnasio‒

‒ Sí, lo recuerdo, pero te lo rechace por que quería seguir viajando‒

‒ la oferta sigue en pie, los nuevos líderes no son tan motivacionales como yo esperaba ¿y bien?‒

‒ me encantaría, pero como pagaría la construcción del gimnasio, y todo el equipo... ‒

Scott río muy alegre ‒ Oh, mi querido Ash, la construcción va por cuenta nuestra, es mas podemos arreglar tu casa para acondicionarle un gimnasio ‒

‒ ¿de verdad? ‒

‒ claro, y estoy seguro de que ahora necesitas otra fuente de ingresos, siempre y cuando seas uno de los más excelentes... ‒

‒ Claro, sí me gustaría mucho ser Ash de la frontera‒

‒ Perfecto, ya nos reuniremos más adelante para hablar del tema, toma mi tarjeta, llama en cuanto regreses a pueblo paleta‒

‒ Sí, cielos Scott, gracias, no sabes cuanto te lo agradezco‒

‒ ya hablaremos de eso después, ahora disfruta del festival‒ dijo Scott mientras se iba por el camino contrario.

‒ ¿Quién era ese papá? ‒ dijo Red acercándose con un muñeco para la pequeña de la casa.

‒ Un viejo amigo, tal vez nuestra suerte este cambiando ‒

Red no supo decir a lo que se refería, pero no le dio importancia; después de ese encuentro Ash y sus hijos continuaron paseando hasta que después de unas cuantas horas, y con una Kasumi dormida, y mellizos a punto de sucumbir regresaron a la casa de Lara para descansar.


Sin embargo, en cuanto Scott se despidió recordó esa llamada tan desesperada de la esposa de su amigo, implorando que intentará buscarlo para insistirle sobre el gimnasio. Jamás la olvidaría y jamás se lo diría. A nadie.


Al día siguiente, en la carrera, Satoko estaba lista, había varios chicos mucho más grandes de lo que ella esperaba, ella solo tenía 5 y los muchachos a ambos lados tendrían entre 10 a 15 años, bueno, Ronald cumpliría 8, no era la gran diferencia, ni tampoco el gran estimulo. Lo que le preocupaba era que su pequeño compañero no estuviera del todo preparado.

‒ Tranquilo, todo saldrá bien, verás que no importa si perdemos, lo importante es que lleguemos antes que ese campirano de ahí ‒ dijo mientras reía por su broma cuando señalaba a Ronald ‒ ya en serio, lo importante es terminar y hacer nuestro mayor esfuerzo‒

‒ COMPETIDORES A LA LÍNEA DE SALIDA‒

Satoko se colocó en posición, los nervios le estaban matando, pero regresó a ver a los graderíos y ver a su padre sonreír y verlo tan ansioso. Ella sonrió, respiro profundo y se concentró. Esa confianza se pasó a su montura. Estaban listos.

‒ PREPARADOS... LISTOS... ¡YA! ‒

Los pokémon salieron, Satoko al inicio estaba al último, pero su pequeño don, le hizo darse cuenta de las dificultades del camino. El pequeño ponyta pudo esquivar grietas, rocas, e incluso cuerpos de agua que amenzarían con lastimarlo. Cruzaron el lago, de la misma forma en que su padre lo había hecho, delante de él Ronald con una clara ventaja. Pero uno de los competidores, por intentar desesperadamente ganar, lanzó un ataque de su pokémon haciendo que unas cuantas rocas del camino se destruyeran dejando un gran espacio, demasiado distante para saltar, el ponyta empezó a asustarse pero su jinete no lo iba a permitir.

‒ continúa, vamos, dale ponyta, vamos a lograrlo‒

Lo obligó a continuar, y fue cuando saltó, pero al parecer ambos se dirigían directamente al agua, de la nada una de las rocas emergió del fondo del lago y se posicionó debajo en el momento en que ellos aterrizaban, después de varios segundos de inestabilidad continuaron con la carrera, llegaron a la orilla; y se concentraron solo en la meta. Ronald la vio y aceleró el paso. Pero la pequeña continúo sin darle importancia, hasta que estuvieron mejilla con mejilla.

‒ SATOKO KETCHUM Y RONALD LARAMIE, ESTÁN NARIZ CON NARIZ, A POCOS METROS DE LA META, PARECE QUE ESTE SERÁ UN FINAL ÉPICO... Y LLEGARON... ES UN EMPATE... ESPEREN UNOS SEGUNDOS... LA FOTOGRAFÍA REVELA QUE...SATOKO KETCHUM GANÓ POR UN SEGUNDO... ‒

Satoko no lo podía creer, solo se quedó ahí sobre su ponyta, hasta que fue su padre quien la alzó en brazos y la hizo darse cuenta de que ella había ganado. Fue Lara quien le dio el trofeo tanto a ella como su ponyta.

Satoko lo único que le importaba es que había demostrado lo que eran capaces, su ponyta también estaba tan féliz, que Rapidash no pudo calmarlo.

‒ Pues, pequeña, es la primera vez que veo que este ponyta pueda hacer algo tan grandioso‒

‒ será fantástico, si lo... ‒

‒ es por eso que será mejor que te lo quedes‒

¿qué? ‒ dijeron Ash y Toko a la vez.

‒ Bueno, pues ese pequeñito aquí no podrá hacer nada de tales magnitudes si se queda aquí es mejor que se quede contigo‒

‒ ¿puedo? ‒

‒ sí, no puedo decir que no cuando se trata de un primer pokémon‒

‒ gracias papi‒ dijo Satoko mientras le plantaba un beso a su padre en la mejilla.

‒ Citadina eso fue genial, tu eres genial‒ comentó Ronald en cuanto Ash la puso en el suelo.

‒ Este... gracias... ‒

‒ Ya veras, que cuando crezcas serás mucho mejor, y más linda, y más... ‒

‒ creo que tú también eres bueno, serás el mejor algún día‒ dijo ella inocentemente sin pensar en que Ronald se empezó a sonrojar.


Esa tarde, Ash y sus hijos se irían de regreso para pueblo paleta. Antes de irse, Satoshi fue a dejar al pequeño Pidgey en un lugar donde el creía que estaría a salvo.

‒ Lo lamento, pero ya no puedo cuidarte‒

El pequeño pokémon le miró y parecía temeroso, triste y a la vez agradecido. Y Satoshi no quería dejarlo, se sentía tan triste.

‒ no me mires así... lo lamento de verdad‒

Satoshi corrió para no arrepentirse, pero luego regresó a ver y tomó otra decisión que tal vez le causaría problemas más adelante.


A la tarde, cuando Ash y sus hijos estaban subiendo a la camioneta de Kit, el primo tercero de Lara quien los llevaría hasta pueblo Paleta, Ronald se acercó a Satoko antes de que subiera y le puso un sombrero en su cabeza, aunque le quedaba enorme.

‒ ¡citadina! ‒

‒ ¿qué ocurre?, campirano‒ dijo cuando subía.

‒ escucha bien esto, citadina, voy a entrenar mucho y cuando sea el mejor, incluso el mejor que tu padre, y de tus hermanos, y de ti... te casaras conmigo‒

¿¡QUÉ!?

‒ ¿eh? ‒ Satoko se sonrojó.

sobre nuestro cadáver‒ dijeron Red y Satoshi.

‒ prepárense porqué cuando este listo voy a ir a por ella ‒

Lara reía. ‒ Pues en ese caso, bienvenida a la familia Satoko, te estaremos esperando‒

A Ash casi le dio un infarto al escuchar eso, un niño de 7 años se le acaba de declarar a su pequeña de 5. Un aura negra empezó a crecer a su alrededor. Pero no pudo decir nada. La camioneta arrancó. Llevando a la futura Sr. Laramie en ella. Pero faltaría mucho para que eso pasara.


Espero que les haya gustado, ahora yo iba hablar de la persona que llamó a Lara, y sí era Giovanny tal como Ash sospechaba, ahora sobre la niña lo sabrán más adelante, espero escuchar teorías. Y sí el abuelo Giovanny sigue entrometiendose pero no es el único. Como lo pongo con Scott, Misty arregló muchas cosas para el futuro de sus hijos y esposo antes de partir. A eso le llamo dedicación. Quería hablar sobre la inocencia del pequeño Ronald pero no crean que eso no fue enserio. El va a volver. Pero no por el momento.

Como siempre espero sus comentarios, sugerencias, críticas.

Les deseo un año nuevo lleno de éxitos. Nos vemos.