Capítulo 37: Animales salvajes.

N/A: No dire nada… solo dejare un color más o menos... amarillo?, rojo?, Verde?… bueno no se…. como quieran, ustedes eligen el color… Solo diré que hay un poco de lemon…. Lo dejo por aquí y esperaré a que el mundo arda…..

ÚLTIMOS 5 CAPÍTULOS!...

Luxia


Vegeta se levantó rápidamente, tomó el control del dvd y apagó el aparato. Luego tomó el de la tele y la apagó también.

Camino hasta una de las mesas de noche y prendió una de las lámparas. Volvió a caminar hasta Bulma, se arrodillo un poco, tomó a la mujer entre sus brazos y la levantó con total facilidad.

Bulma veía todo los movimientos del hombre, pero realmente no le prestaba atención. Estaba perdida, con el corazón destrozado. No podía entender porque se sentía tan terrible cuando supo de la muerte de Vegeta y verse ella misma entrar en completo shock. Tanto como para negar la ayuda de Gohan.

Es que acaso considero morir que ser salvada, solo por estar con Vegeta?... Si, se conocía a ella misma, ella hubiera dejado todo por él… pero, y su hijo?... Que tenía en la cabeza?, cómo podía pensar dejar a Trunks solo sin ninguno de sus padres?... Era claro, la Bulma del futuro no estaba pensando, simplemente se murió en vida…

Y ella lo entendió, comprendió completamente todo el amor que sentía por ese hombre, y a pesar de que él le dijo cosas muy feas, la Bulma del futuro lo amaba con locura, igual que ella.

Sabía que estaba mal, pues en el vídeo se vio la muerte de sus padres, cómo eran asesinados de una forma cruel, pero aún así, no podía llorar por ellos, porque sabía que ellos morían juntos y felices, sabía que entre todo lo malo, ellos aún seguirían juntos, hasta después de la muerte, en cambio ella… ella se quedaría sola sin el hombre que tanto amaba.

Vio como Vegeta se volvió a acercar a ella y la levantaba de un solo movimiento. No lo pudo evitar y se aferró a su cuello como si fuera vital. Cerró sus ojos y dejó que las lágrimas cayeran sin piedad.

Vegeta la llevó a la cama, la recostó y la cubrió con la sabana. El se acostó a su lado, y la abrazó dulcemente.

En ese momento, la puerta de la habitación fue golpeada despacio y tímidamente. Vegeta y Bulma se miraron, pero fue el guerrero el que respondió.

-Que?...

-Disculpe señor Vegeta… Está todo bien?...

Ambos se miraron. Vegeta rodó los ojos y volvió a responder.

-Si…

-Escuche a Bulma gritar… no olviden que estoy a lado…

Vegeta se puso rojo de furia. Ni siquiera se acordaba de Ciel. Estaba tan concentrado en el vídeo que lo ignoró por completo.

Bulma miró a Vegeta y cubrió su boca con su mano. Sabía que el hombre explotaría e insultaría al científico.

Se levantó levemente y tratando de controlar su llanto, respondió.

-Lo siento Ciel… Tuve una pesadilla….

-De acuerdo, disculpen la interrupción…

Vegeta y Bulma esperaron un poco hasta que sintieron que la puerta de la habitación de a lado se cerraba.

Ambos se miraron con ternura y fue Vegeta el que la volvió a tomar entre sus brazos y la recostó sobre él.

-Oye… ya tranquila!... de verdad crees que me voy a dejar matar así?... Ya no puedes liberarte de mi…

Bulma se levantó y lo miró a los ojos.

-Vegeta… por dios!... Te juro que trabajaré día y noche para hacer esa cámara de gravedad… yo misma preparé todo para que te vayas a entrenar al espacio y te haré miles de robots todo el tiempo…. Haré lo que sea para que te vuelvas más fuerte, pero por favor, no me dejes… te lo suplico…

Los ojos de Bulma se volvieron a llenar de lágrimas sin control. La mujer hundió su cabeza en el pecho del hombre y este rápidamente la recibió y la abrazó con fuerza.

-Bulma, mírame mujer!... -Vegeta la tomó del mentón. -Jamás te dejaré!, no me voy a morir, no lo haré!. Aquí me quedo… ya no puedes deshacerte de mí… eres mía mujer!...

Bulma lloraba sin parar y acariciaba su rostro.

-No quiero deshacerme de ti Vegeta… quiero que te quedes conmigo para siempre….

Bulma se acercó al guerrero y lo beso dulcemente. Él sonrió con cariño y correspondió su beso.

-Lo haré… nadie me alejara de ti… nadie… ni la muerte…

Vegeta se levantó un poco para poder besarla más profundamente. Era necesario. Transmitirle todo su amor, a través de acciones, como el sabía hacerlo. Las palabras eran traidoras con él, y en ese momento, necesitaba hacerle entender lo mucho que la amaba y lo perdido que estaría sin ella.

Bulma no dejaba de llorar, sentía a Vegeta apretarla con fuerza y sutileza. Con cariño… amor. No pudo evitar temblar con nerviosismo. No sabía si lo último era cierto, pero de verdad necesitaba sentirlo, necesitaba sacarse ese dolor enorme que sentía en su corazón.

Lo abrazó con fuerza, mientras trataba de decirle con sus besos lo infeliz que sería si él la dejaba, que la vida sería una porquería, un fracaso sin él.

Necesitaba que supiera que nadie en la vida lo amaría como ella lo amaba. Debía saberlo, debía sentirlo.

Bulma se separó un poco de Vegeta aunque este no la dejaba. Ella lo miró a los ojos mientras se arrodillaba en la cama y lo acarició con dulzura.

-Vegeta…

-Que mujer?... dime…

-Hazme el amor…

Y fue suficiente para el guerrero… fue todo lo que necesito escuchar, para al fin poder hacer suya a su mujer por completo…

Vegeta recostó a Bulma en la cama mientras se subía arriba de ella despacio, saboreando todo lo que podía de aquel momento. Comenzó a besarla dulcemente, por su cuello.

La tocaba con suavidad, mientra veía como Bulma se estremecía ante sus suaves toques. No iba a resistir mucho tiempo siendo suave. Despacio bajó con sus labios y comenzó a tocar sus pechos, los acariciaba aún sobre la tela, mientras frotaba su ya endurecido miembro contra la pelvis de la chica.

Bulma cerró los ojos llena de placer, solo la estaba besando y creyó que perdería la cabeza en cualquier momento. Olvido todo aquello que la estaba haciendo sufrir por unos momentos, esto la estaba haciendo perder la cabeza sin duda...Frotó sus dedos en el cabello de Vegeta mientras abría las piernas delicadamente.

El guerrero se sintió temblar, su mujer se estaba ofreciendo totalmente para él, lo estaba reclamando y él no la haría esperar más.

Se levantó un poco y lentamente sacó la remera de Bulma, por arriba de los brazos, pudiendo así comprobar la falta de ropa interior de la mujer. Su miembro se puso más duro con semejante vista. No aguanto más y se inclinó levemente para poder meterse en la boca esos tremendos montes de carne que tan loco lo volvía. Los besaba con desesperación y cariño. Los lamia, y los mordía levemente.

Bulma arqueo la espalda por inercia, ese hombre la estaba volviendo loca completamente. Tomó su cabello y lo apretó más contra su cuerpo que temblaba ante cada roce que él le daba.

Vegeta dejó uno de los senos de Bulma para ir por el otro y repetir la misma acción. Despacio bajó sus manos, y tomó el pequeño short de la mujer, lo deslizó por sus hermosas piernas y lentamente lo sacó del cuerpo de Bulma.

Vegeta bajó la mano y su corazón comenzó a golpear fatalmente cuando se dio cuenta que tampoco tenía ropa interior abajo. No pudo evitar sonreír perverso. Levantó la mirada y miró sus ojos.

Ella estaba ruborizada, pero sonrió con picardía.

-Ni creas que te dejare tener ese récord…

Vegeta solo sonrió, la mujer ya estaba lista para él, ya había planeado ser suya y eso lo prendió de sobre manera.

Se volvió a inclinar para tomar los pechos de Bulma con su boca, mientras con su mano tocaba la intimidad de la mujer. Ella se retorcia complacida y lo apretaba para que lo haga más fuerte, para que no se detuviera.

Vegeta sonrió más y despacio, dejó los senos de Bulma y bajó por todo su abdomen, dejando un camino de besos intensos, hasta llegar a donde más deseaba. Aquel lugar que sin duda lo haría perder la cabeza y olvidarse por completo de quién era o que era… Por que en ese momento, solo podía pensar en ser un esclavo para ella.

Bulma respiraba agitada, abría y cerraba los ojos con fuerza, estaba delirando completamente. De repente lo sintió… sintió la lengua caliente y vigorosa del hombre que tanto amaba en toda su entrada. Sentía como lamía cada centímetro de su intimidad sin darle tregua.

-Vegeta…

La mujer no pudo evitar gemir con fuerza. El hombre la estaba desquiciando.

Vegeta sonrió orgulloso, no había nada más hermoso en el universo que escuchar su nombre en los labios de esa mujer y más si salía con un gemido acompañándolo.

Se levantó un poco y volvió a la boca de aquella hembra que se había colado en sus sueños más profundos desde hacía ya mucho tiempo. La besaba con pasión, preso totalmente de su voluntad.

Bulma se levantó rápido y dejó a Vegeta debajo de ella cuando la liberó de su acción, él se sentó de golpe en la cama, mientras veía como la mujer se subía arriba de su cuerpo despacio, lo empujo levemente y él se recostó sobre las sábanas, mientras la miraba y tocaba los senos de la mujer. Bulma siguió besando los labios del hombre mientras bajaba sus manos sobre el miembro duro de Vegeta. Este estaba aún prisionero y ella se disponía a dejarlo libre como sea.

Con mucha agilidad, se escapó de los labios de él y comenzó a besarlo por todo el pecho duro del guerrero. Bajaba cada vez más. Hasta llegar a su objetivo. Sin ninguna delicadeza, tomó el miembro de Vegeta y lo liberó rápidamente, lo sacó de su prisión de tela, mientras con una mano bajaba ese short rojo que tanto le había gustado, con la otra mano tomó el pedazo de carne y se dispuso a besarlo con pasión. Lo introducía en su boca y lo lamía suavemente.

Vegeta no pudo evitar soltar un gruñido fuerte. La mujer lo estaba volviendo loco, él había visto todo lo que a ella le gustaba hacer en la intimidad, pero esto, esto era incomparable, era mejor que la gloria y ya no podía aguantar más.

Bulma subía y bajaba con sus cabeza, sobre el miembro de Vegeta. Lo lamia, lo chupaba y le daba leves mordiscos en las partes más sensibles.

Vegeta ya no pudo continuar. Tomo a Bulma del brazo y la detuvo enseguida, la tomó con fuerza de las caderas y la acercó lo más que pudo a su pelvis. Ella correspondió totalmente al agarre y se sentó sobre él, rozando sus intimidades.

Se miraron a los ojos por un minuto, mientras jadeaban sin control y se seguían tocando.

-Mujer… si quieres que me detenga dilo ahora... porque después no podré hacerlo…

-No lo hagas Vegeta, no te detengas…. hazme tuya…

Sin más que decir, Vegeta levantó un poco a Bulma y la acomodo arriba de su miembro y la sentó de golpe. Este entro completamente y muy fácil, pues Bulma estaba demasiado lubricada.

Ella dejó escapar un grito de placer de su garganta cuando sintió toda la virilidad del hombre introducirse dentro de su cuerpo y no pudo evitar temblar de excitación.

Ambos comenzaron a moverse con desenfreno, como si fuera la primera y última vez en sus vidas que harían el amor.

Vegeta abrazó a Bulma con desesperación. Sentía que se moriría ahí mismo si ella se alejaba. La abrazaba mientras ayudaba a moverse más rápido.

Bulma subía y bajaba sin piedad, sentía que se destrozaría ella sola, pero no le importaba, tenía una urgencia demasiado grande, solo quería estar así con él, con el hombre que amaba con todas sus fuerzas.

No pudo evitar rodear su cuello con los brazos, cuando se sintió prisionera. Lo apretó con desesperación, mientra gemía y gritaba como loca.

Sentía los gruñidos guturales que el hombre dejaba salir de lo más profundo de su ser.

Ambos se movían juntos, Vegeta la alejo un poco y despacio apoyó la espalda femenina en la cama, sin deshacer la unión, mientras que el se ponia de rodillas delante de ella. Bulma gritó al sentir más profundo el miembro en su interior. Dejó apoyada la espalda en las sábanas, pero seguía con las piernas enredadas en la cintura del hombre.

Sin duda esa posición los hizo perder la cabeza en cuestión de minutos, ya que no lograron durar más tiempo.

Primero gritó Bulma, con todo el poder de su garganta. El orgasmo que había tenido fue incontrolable, jamás creyó en su vida sentir algo así.

Vegeta no tardó mucho más, luego de sentir las paredes de la intimidad de Bulma apretarlo con fuerza, se dejó llevar por completo, explotando intensamente dentro de su mujer. Dejando salir hasta la última gota de su esencia sin piedad. El gruñido fuerte y bestial que dejó salir de sus labios fue inevitable, pero luego de un minuto, los callo cuando se levantó para besar los labios de su mujer.

Ella lo abrazó con fuerza y correspondió rápido aquel beso. No lo podían evitar, se deseaban, se amaban, se necesitaban y se dijeron todo con aquel beso.

Bulma bajó las piernas despacio, mientras Vegeta salía del interior de ella. Ambos respiraban entrecortado, estaban sudorosos y con el cuerpo que aún les ardía. Vegeta se recostó a lado de su mujer mientras la miraba recuperar el aliento. No pudo evitar sonreír.

Se veía hermosa, más que nunca. Y la quería así, de esa forma por el resto de su vida.

Bulma se sintió observada y giró la cabeza. Miró los hermosos ojos negros y sonrió también. No existía algo más perfecto que ese hombre y era suyo… como sea, sería suyo para siempre.

-Aún no se como pude vivir todos estos años sin esto… sin ti… No puedo creer lo que me he perdido…

Vegeta sonrió y se levantó despacio, se posicionó de nuevo sobre su mujer y la beso con pasión, más tranquilo, pero con mucha necesidad.

-Pues… de ahora en más, lo tendrás todo los días, todo el tiempo.. hasta que me muera…. que será dentro de muchos años… -La besaba sin parar. -No permitiré que nadie te vuelva a tocar jamás... eres mía… Ya he desperdiciado demasiado tiempo… no te dejare jamas…

Bulma sonrió y lo volvió a abrazar.

-No lo hagas Vegeta… no me dejes…

Vegeta comenzó a besar de nuevo con total lujuria a su mujer, dejándola descansar solo un segundo, pues estaba dispuesto a recuperar el tiempo perdido.


La mañana había llegado muy tranquila a la corporación cápsula. Excepto para Ciel… él no había pasado ni la noche ni la mañana ni nada tranquilo. De hecho, jamás pudo dormir.

Después de escuchar el grito desgarrador de Bulma, se había asustado. Pensó que le había ocurrido algo malo. Luego de que le digan que solo fue una pesadilla se quedo más tranquilo. Debía reconocer que Bulma le agradaba y que que le pase algo malo lo dejaba inquieto, luego de volver a la cama y pensar en muchas cosas del experimento, comenzó a sentirse con sueño nuevamente… pero no pudo dormir…

Gritos de nuevo en la habitación de al lado.. pero estos no eran desgarradores ni de dolor, eran distintos… eran gemidos, gritos de placer… Voces de dos amantes que se estaban dando la última sacudida de su vida, pues gritaban como si fuera la última vez que se tocarian… y luego más gritos y cuando creyó que se callaban por completo… comenzaban de nuevo.

Ciel miraba el techo. Tenía una mezcla de sueño, excitación y fastidio en todo su ser. Esos dos eran dos animales en celo. No pararon en toda la noche. Bulma gritaba como sin la estuvieran matando, pero no, porque una persona que la estaban matando no grita "más fuerte, más rápido, no pares"...

Y él… él gruñía como si fuera una bestia, un déspota comiéndose una presa aún viva… Y gemian juntos y movían la cama con furia, ya que las paredes retumbaban sin control por toda la habitación.

Ciel no podía, ni quería levantarse. Tenía que verlos a la cara y después de terrible faena, no estaba seguro si podría… Dios, que difícil sería vivir allí, dormir a lado de esos dos animales… porque verdaderamente eran dos animales salvajes.

-Demonios… y esto fue la primera noche… creo que le pediré a la señora Brief una habitación en la planta de abajo o no volveré a dormir jamás…

Ciel se levantó de la cama y fue directo al baño, notando lo tremendamente excitado que se encontraba. Se sentí un perverso, pero no lo podía evitar, de verdad el espectáculo fue terrible.

Entró rápido al baño, se quitó la ropa y se bañó con agua bien fría. Sin duda, no sería fácil vivir junto a esos dos. Salió luego de veinte largos minutos en los cuales no pudo ni siquiera abrir la canilla de agua caliente.

Salió con su bata de toalla negra que llegaba hasta las rodillas y la ató alrededor de su cintura. Sintió un golpecito en la puerta y caminó hasta ella para abrirla.

Cuando lo hizo vio en el exterior a la señora Brief que sonreía muy contenta.

-Buenos días querido Ciel… Llegó el chico de ayer, vino para comenzar a trabajar. Lo deje desayunando…

-Buen día señora Brief… que bueno que ya llegó Liam… -Ciel miró el suelo.

La pelirubia miró al chico atenta y pregunto preocupada.

-Querido te ves terrible… No dormiste bien anoche?

Ciel se ruborizo un poco al recordar su velada nocturna y susurro despacio.

-Bueno la verdad… no pude dormir nada…

-Oh cariño!, que mal!. Dime, por que?...

Y en ese momento, ninguno pudo continuar hablando. Nuevamente gritos salían de la habitación de al lado. Bulma gemía y gritaba como una loca, mientra se escuchaba a Vegeta gruñir como un animal.

Ambos se miraron y la señora Brief sonrió. Ciel levantó una ceja ya molesto.

-Por eso… Esos dos no pararon en toda la noche… No puedo dormir aquí, necesito saber si hay posibilidad de tomar una habitación del primer piso…

La mujer sonrió feliz y llevó sus manos a sus mejillas rosadas.

-Mira cariño, puedes dormir donde quieras… Pero debes acostumbrarte. Vegeta y Bulma se la pasan horas y horas encerrados en esa habitación. Salen para comer y hacer unas cosas pero luego se vuelven a encerrar…

-Si… le creo… Pero no me interesa su vida sexual... solo quería dormir…

En ese momento se escuchó un grito más fuerte salir de la peliazul, mientras las paredes temblaban.

-Debo salir de aquí antes que comiencen de nuevo…

-Toma tus cosas, te prepare una habitación abajo.

La señora Brief sonrió traviesa y se dio la vuelta, perdiéndose por las escaleras. Ciel suspiro pesadamente. Cerró la puerta y se quitó la bata notándose nuevamente excitando.

-Maldición, debo salir de aquí urgente…

Rápidamente tomó su ropa y comenzó a cambiarse. Estaba ya listo, atando los cordones de sus zapatillas cuando los gritos comenzaron de nuevo. Ciel miró la pared con los ojos abiertos.

-Esto debe ser una broma…

El joven salió corriendo de su cuarto tratando de pensar en cualquier cosa, pues de verdad esto se estaba pasando de la raya. Bajó rápido la escaleras y fue directo a la cocina a tratar de desayunar.


Vegeta sostenía a Bulma sobre su cuerpo, mientras la apoyaba contra la pared. No podía parar. Sabía que la mujer no podría resistir más, pues la estuvo penetrando por horas y horas. Pero aún así no podía alejarse de ella. Estaba como transformado, poseído por el cuerpo femenino. Sentía que si no recuperaba todo el tiempo perdido, se moriría. Realmente estaba comportándose como un animal. Y ella… dios, ella le correspondía todo el tiempo, ni siquiera se quejaba, al contrario, a veces hasta era ella la que lo buscaba a él.

Sabía que debía calmarse, pues solo la dejó dormir una hora y luego la despertó para continuar. Él ni siquiera había dormido, solo la miraba hacerlo. Estaba extasiado.

Con una fuerte embestida terminó al fin el tremendo acto sexual. Bulma aún estaba apoyada en la pared y trataba de respirar, pero se le dificultaba demasiado.

Vegeta sudaba y suspiraba mientras trataba de respirar también. Apoyó su rostro en los senos desnudos de su mujer y cerró los ojos.

-Lo siento… te prometo que esta vez sí te dejaré ir a bañarte…

Bulma sonrió. Levantó sus brazos y abrazó el cuello del guerrero haciendo que este mire sus ojos. Ambos se miraron y se sonrieron con cariño. Se besaron despacio mientras Vegeta salía despacio del interior de su mujer alejándose un poco de ella, dejando que sus pies tocaran el suelo.

-Esto es mejor que en el vídeo… definitivamente le ganaremos a los del futuro…

-No digas más por favor… o te lo volveré hacer…

Bulma acercó más su cuerpo desnudo a Vegeta y lo volvió a besar.

-Vamos a la ducha monito… siempre quise hacerlo bajo el agua…

Y sin decir más, se fueron juntos al cuarto de baño, sin separarse, sin dejar de tocarse ni besarse.


Ciel tomó la taza llena de café mientras miraba molesto la comida. Tenía mucho sueño, no podía ni pensar con claridad. Cuando vio a Liam, en vez de decir "buen día", le había dicho "buenas noches".

Se veía confundido y con mucho insomnio. Liam lo observaba curioso, no entendía qué le pasaba al científico.

-Señor Ciel… que le ocurre?

Ciel lo miró y negó con la cabeza.

-Solo tuve una mala noche… unos cuantos cafés y se me pasara…

-Puedo trabajar con la señorita Bulma si quiere mientra usted duerme un poco…

-No, está bien. Estaré bien.

-Por cierto… dónde está la señorita Bulma?

Ciel miró a Liam y levantó una ceja. Rápido miró a los señores Brief y estos seguían la vida como si fuera completamente natural el comportamiento de Bulma y su pareja. Suspiro frustrado.

-Supongo que ya debe estar por bajar…

La peliruba se acercó, llenó su taza de nuevo con café y sonrió.

-Yo no contaría con eso…

-Como?... -Dijeron ambos hombres serios.

-Pues…. a veces ni bajan. Yo les llevo el desayuno a su cuarto…. Y el almuerzo…. o la cena…

-Que?.. -Ciel se levantó de golpe. -Está queriendo decir que se la pasan todo el día encerrados teniendo sexo como dos animales?

El señor Brief miro a Ciel y sonrió divertido, miró a su mujer y luego volvió la vista al periódico que tenía en las manos.

Liam miró a todos sorprendido, pues se había quedado en la mitad de la conversación y la señora Brief exclamó feliz.

-Cariño… si en un par de meses tengo a mi nieto en mis brazos… pues que se queden horas enteras allí… Así son ellos Ciel, están todo el día encerrados diciendo que están "trabajando".

Ciel se sentó molesto.

-Si, trabajan sobre la reproducción humana y el comportamiento de los cavernícolas…

-Vamos cielo, no puede ser tan malo…

-Duerma a lado de su cuarto una noche y luego me dice, señora Brief.

La mujer sonrió divertida, mientras servía más café, pues el joven Ciel, parecía una esponja absorbiendo el líquido marrón.

Liam miró al científico y pregunto preocupado.

-Entonces no comenzaremos con el proyecto hoy?

-No lo se Liam… pues necesitamos a Bulma para comenzar… y al señor Vegeta para hacer las pruebas en él. Que complicado que es trabajar con dos personas que son pareja.

-Vamos cariño, no te pongas así. Termina tu desayuno y ve al laboratorio, comiencen con algo y esperen a los tortolitos.

La señora Brief sonrió contenta. Pero justo en ese momento, bajaba de la escalera el príncipe de los saiyajins y detrás de él, caminaba Bulma.

Ambos sonreían de una manera bastante pícara y con complicidad. Bulma se adelantó unos pasos y sonrió al ver al equipo listo.

-Buen día!. Liam, que bueno que llegaste!... Ya terminaron de desayunar?

Vegeta se fue directo a su asiento completamente serio y callado. Se sentó tranquilo mientras la mamá de Bulma se le acercaba.

-Buen día cariño, buen día Vegeta. Ya les sirvo algo rico...

Bulma sonrió y fue directo a las piernas de Vegeta. Se sentó tranquila y espero a que su madre, como siempre le acercara su taza de café. Sonreía como una tonta. Luego noto como Liam y Ciel la miraban profundamente.

Los miró sorprendida, pero luego noto el rostro de Ciel bastante demacrado.

-Oye Ciel, estas bien?... qué te ocurrió?

Los padres de Bulma dejaron salir una leve carcajada mientras la mujer dejaba unos platos sobre la mesa para Vegeta y su hija.

Bulma los miró curiosa.

-Que, que dije?

-Nada cariño, papá y yo nos acordamos de unas cosas, nada importante.

Bulma miró a su madre y se dio cuenta que mentía, pero no le presto atención. Se levantó un poco, tomó una manzana de la frutera y comenzó a comer despacio. Volvió a mirar a Ciel y volvió a cuestionar.

-En serio Ciel, tienes muy mala cara, que te ocurrió?

El hombre levantó la vista la fulmino con la mirada.

-De veras no sabes?… pues déjame que te cuente… anoche no pude dormir nada… Había dos animales en celo por ahí que no me dejaron pegar un ojo en toda la noche…

Bulma se apoyó fuertemente contra Vegeta mientras se ponía roja como la manzana que tenía en su mano. Trató de sonar calmada.

-A si?... que mal…. bueno…. si terminaron, los espero en el laboratorio…

Y se levantó velozmente, tomando de la mano a Vegeta rápidamente.

Minutos antes, Vegeta recibió como siempre a su mujer en su regazo y sintió que temblaba fuertemente. Era inaceptable ver como lo ponía la mujer. Después de pasar horas y horas teniendo sexo con ella aún se sentía con ganas, quería más.

Sintió los glúteos perfectos de Bulma apoyarse contra su miembro y de nuevo creyó perder la cabeza. Apreto despacio las caderas femeninas y le rogó a los dioses detener su mente pervertida, pues de nuevo quería poseerla.

"Maldición… o soy un maldito pervertido adicto al sexo… o entre en una especie de celo… esto es inaceptable, soy un guerrero, debo controlarme".

Despacio soltó las caderas de Bulma y tomó rápidamente los cubiertos. Comenzó a comer su desayuno despacio mientras veía como Bulma se movía sobre él, mientras hablaba algo con los científicos. Conversación que jamás escuchó por estar embelesado con el movimiento.

Trató de meter otro bocado en su boca, pero no pudo. Sintió como su mujer se volvió a apoyar sobre él con fuerza, haciéndolo perderse por completo. Dejó el tenedor, pues no podía comer, no sentía hambre, no ese apetito. Luego de unos segundos, sintió como Bulma lo tomaba de la mano y lo obligó levantarse.

Estaba tan concentrado en que no se note su miembro duro que jamás ejerció resistencia haciendo su andar más fácil.

Ambos caminaron rápido por el pasillo, y se metieron rápidamente al laboratorio. Bulma entró primero, dejó pasar a Vegeta y cerró la puerta rápidamente.

Vegeta levantó la vista sin entender nada y la miró curioso. Bulma estaba toda roja y despeinada por la tremenda huida de la cocina. Estaba agitada y temblaba nerviosa.

El guerrero veía con detalle cada movimiento, cada gesto y se sintió arder. No pudo contenerse más y fue directo a atacar los labios rosados y dulces de su mujer.

Bulma sintió como Vegeta la tomaba con fuerza de la cintura, la apoyaba contra la pared y comenzaba a besarla con desesperación. Abrió los ojos grandes y trató de hablar.

-Espera…. Vegeta… detente…

Vegeta no la escuchaba, comenzó a besar su cuello y a tocar todo su cuerpo. Con una mano levantaba despacio el vestido azul corto que llevaba puesto y con la otra mano sostenía su nuca, pegando su rostro contra el suyo.

Ella intentaba hablar, pero Vegeta no la dejaba y la desconcentraba totalmente. Bulma quería decirle lo que había pasado, pero no podía, se estaba perdiendo ante las caricias de su hombre.

Cuando sintió a Vegeta sacarle la ropa interior de un solo tirón, no pudo evitar gemir despacio.

-Vegeta…. espera… Ciel nos escuchó anoche…. ahhhh

Bulma dejó escapar un grito voraz cuando sintió el miembro duro de Vegeta entrar dentro de su cuerpo sin aviso. Sus mejillas comenzaron a arder intensamente, mientras seguía con sus caderas las embestidas que le daba el hombre.

Vegeta había perdido la cabeza totalmente, en cuanto sintió con sus dedos lo húmeda que estaba su hembra, no pudo controlarse más, liberó su creciente erección y la introdujo dentro del lugar que tanto reclamaba.

Escucho levemente a Bulma decir algo de Ciel, pero realmente no le importo… no le importaba nada, pues ya no era Vegeta, era un saiyajin aliviando su instinto animal.


Ciel terminó su décima taza de café y decidió que sería la última o comenzaría a pasarse de revoluciones. Sintió su cuerpo pesado, pero no le importó, la cafeína haría efecto muy rápido.

Levantó la mirada y vio a Liam que lo miraba entusiasmado y sonriente.

-Termino señor Ciel?

-Si, ya estoy listo Liam, vamos al laboratorio.

Ambos jóvenes se pusieron de pie, saludaron respetuosamente a los padres de Bulma y caminaron juntos hacia el lugar.

Liam miro a Ciel y pregunto curioso.

-Ese hombre, el sujeto de prueba, es el esposo de Bulma?

-Aún no son esposo, por lo que se… pero sin son novios, al parecer son una pareja muy reciente y compleja…

-Cómo es eso?

-Bueno, él es muy posesivo y extremadamente celoso… Cuando lo conocí, yo ni había visto a Bulma y él ya me buscaba para amenazarme que me mataría si miraba con otros ojos a su mujer… Creo que tiene un problema serio de celos.

-Bueno, es normal, Bulma es una mujer muy bonita…

Ciel detuvo su andar, giro, tomó de los hombros a Liam y lo miró muy serio.

-Jamás… pero nunca en tu vida se te ocurra volver a decir eso… y menos en esta casa!... No estoy jugando Liam… Vegeta es demasiado celoso, te matara sin ningún problema si te escucha, entendiste?

Liam se espantó rápidamente, tragó saliva con fuerza y asintió con la cabeza. Ciel suspiró y soltó al chico.

-Yo pienso lo mismo que tu, pero mejor déjalo en tus pensamientos… estás más seguro si se quedan allí… En fin, no se mucho más. Solo eso, Vegeta es muy celoso, viven juntos, comen juntos, duermen juntos, son dos animales que tienen sex….

Ambos se quedaron parados y callados completamente sorprendidos. Pues la charla los mantuvo entretenidos en la caminata, pero cuando llegaron al laboratorio, comenzaron a escuchar gritos, gemidos y gruñidos salir del interior.

Liam se puso rojo al instante cuando se dio cuenta de que eran aquellos sonidos. Ciel en cambió, ya estaba tomando tan natural aquello, que sólo cubrió su rostro con su mano dejando escapar una gota de sudor por su frente.

-Eso… es exactamente a lo que me refería… -Ciel miró a Liam. -Oye jugamos al ajedrez?... porque esto estará así por horas….

-Cómo lo sabes?

-Porque son dos animales insaciables, tuvieron sexo toda la noche y siguen… mejor nos acostumbramos, porque no pararan… Ven, vamos al jardín y juguemos a algo mientras esperamos a que terminen….

Ambos científicos se miraron por un instante cuando sintieron que los gritos se calmaban, pero volvían a comenzar. Asintieron con la cabeza y se giraron hacía la cocina nuevamente.

Continuará…