Capítulo 37: Decisiones difíciles
Parecía un día normal, después de una larga lluvia todo estaba mojado, pero el sol aparecía tímidamente golpeando con sus rayos que no abrigaban en nada el ambiente frío, quizás volvería a llover pues las nubes rondaban cerca con claras intenciones de continuar con su lamento, aquel que caía a modo de lluvia y formaba unos pequeños charcos, cuando una silueta de un chico se formaba en ellos para luego romperse al ser pisoteados por el castaño, que no tenía la vista al frente, así hasta llegar a un árbol que no esperaba encontrar.
Bastó una simple mirada para notar que no lo vio estar ahí, tampoco que estaba alejado de donde había salido, podía notar aquella casa junto a un gran invernadero a lo lejos, reconociendo al ver sus alrededores y notar que había llegado a una colina verde, con la vista a una ciudad que se rodeaba junto a los árboles, pero no le importo. Volvió su vista al árbol, que parecía nublarse levemente, no era de menos, su mirada demostraba enojo y tristeza.
Ark: "¡Gggaaahhh!" –gritaba con furia golpeando ambos puños en el árbol y luego recargando su frente en su puños- "Como… no me di…cuenta" –decía levemente mientras sus manos temblaban y su vista se envolvía en lágrimas que comenzaron a bajar ante un llanto leve del chico que cayó a los pies de este sumido en un dolor que volvía a aquejarle y su llanto se hacía más fuerte y desconsolado-.
Unas nubes volvían a cubrir el sol por completo, mientras el chico seguía llorando a los pies del árbol, estas cubrieron el lugar para envolverlo en lluvia, la que comenzó a golpear la espalda de Ark empapando sus ropas a la vez que algunas gotas se confundían con sus lágrimas, al sentir esto solo volteó bajando la mirada sin moverse o molestarse por la lluvia esperando que el tiempo pasara.
En tanto, aquella casa donde el resto estaba, parecía que algo perturbaba a todos, pues aquellos hechos recientes aun estaban en la mente de ellos y ahora se confundían pues todo parecía que no terminaba, ahora con la lluvia, algunas preocupaciones aparecían en ellos.
Bianca: "Comenzó a llover…" –dijo tristemente mirando la ventana notando que su única compañía era la de Ash-.
El chico solo se acercó levantando su mirada que estaba seria, sin saber que decir.
Bianca: "Ark… está confundido" –intentando entablar alguna conversación-.
Ash: "No es el único" –sintiendo algo extraño que lo aquejaba en su interior- "Bianca… ¿Qué más logras sentir?" –cambiando su mirada a la chica pokemon que cerraba sus ojos juntando sus manos-.
Bianca: "Tristeza…" –dijo con tono quebrado mientras abría sus ojos en los que aparecían unas leves lágrimas- "Mucha tristeza… y soledad… un lamento en el ambiente, la misma lluvia llora el sentir…" –decía notando que Ash mantenía su vista al frente-.
Ash: "Yo también lo siento…" –llamando levemente la atención de la chica pokemon- "Pero, el quiere estar solo…" –bajando su mirada para caminar a la salida- "Aun así no debo dejarlo" –tomando la perilla de la puerta-.
Delia: "No Ash" –decía su madre apareciendo a sus espaldas- "El no está solo" –con una mano en su pecho- "Créeme que es mejor dejarlo pensar un momento" –calmando un poco el ambiente-.
Ash: "Pero está lloviendo, y aun no se recupera por completo" –de frente a la puerta-.
Delia: "El… estará bien, algo me lo dice" –notando como Bianca le asentía-.
Ash miraba desde una ventana cercana como la lluvia se hacía más fuerte, y apretaba su puño al no poder hacer nada.
En aquellos momentos, y en una habitación del segundo piso, dos chicas mantenían una extraña conversación.
Misty: "Esto no se ve nada bien" –decía sentada en una cama mirando una ventana que era acompañada de una chica castaña- "Ya no se… no se qué más puede suceder" –notando que la lluvia aumentaba su intensidad-.
May: "Ark en verdad está sufriendo, aunque no lo demuestra" –con una mano en su pecho y cerrando sus ojos- "Ark-san, tampoco parece estar bien" –abriendo sus ojos para cruzar la mirada con la de Misty- "No los culpo, su situación es difícil…" –sintiendo como alguien abría la puerta-.
Hikari: "Ya termine" –decía la chica de pelo azulado que estaba envuelto con una toalla y notando el silencio-.
Misty: "Es tu turno May" –dijo con el mismo tono-.
May: "Ve tu…" –volteando a ver el paisaje que se notaba borroso por la lluvia-.
Misty miraba al mismo lugar y respirando profundamente le asintió tomando sus cosas para salir de la habitación, Hikari por su parte se sentaba en una cama para terminar de secar su cabello y peinarlo con un cepillo a su mano.
Hikari: "¿Piensas en Ark verdad?" –sorprendiendo a la castaña que notando su sentir decidió sentarse en una de las tres camas de la habitación- "Todo esto me confunde y a la vez me atemoriza un poco" –cambiando a un semblante serio-.
May: "Creo que Ark no nos dijo todo…" –aun con esa sensación-.
Hikari: "Yo también, pero debemos darle tiempo" –dejando la toalla a un lado para cepillar su cabello- "Todo esto de verdad lo está afectando, incluso a ese guardián que tienes" –refiriéndose a Ark-san un tanto asombrada- "Yo creo que nos dirán tarde o temprano" –mirando la ventana unos momentos-.
May: "Eso espero" –cambiando su mirada al mismo punto-.
Aquel lugar se envolvía en silencio dejando el ruido de la lluvia que chocaba contra la ventana.
El tiempo transcurría lentamente, de la misma forma en que se movían esas nubes grises, la lluvia seguía en su total furia, más aun aquel chico castaño seguía a los pies de aquel árbol, con la vista oculta en sus mojados cabellos que se mimetizaban con todo el resto de su ropa empapada, apoyado en el árbol sintiendo como la lluvia lo golpeaba al igual que el agua cayendo de entre las hojas y ramas del árbol, sin gesto en su rostro, soportando aquel frío y humedad, como si no le importara, para el eso no era nada, aunque no estaba solo.
Ark-san: "¿Interrumpo algo…?" –decía apareciendo de pie apoyado de espalda en el lado contrario del árbol al que Ark estaba, con sus brazos cruzados, sus ojos cerrados y una expresión seria, con un aura ligera que no dejaba pasar el agua, y sus alas replegadas donde estaba apoyado-.
Ark seguía en la misma posición, no dijo nada, mantenía aquel perfil bajo ante la presencia de sus recuerdos hecho guardián.
Ark-san: "Se que todo esto es difícil… para nosotros, pero ya habrá tiempo para lamentarse" –sin recibir ninguna respuesta o gesto del otro castaño- "Cuando te desmayaste contra Nighmare, yo entre a ayudar, mientras ellos te sacaban del bosque yo estuve peleando contra él" –sintiendo como una sensación le hacía entender que Ark estaba escuchando atentamente a pesar de su actuar- "No te mentiré, no podíamos ganarle como estábamos en ese entonces, solo pude retenerlo en aquel bosque" –notando que por fin el silencio era cortado-.
Ark: "Por eso no ha venido…" –dijo con tono serio y neutral-.
Ark-san: "Correcto, pero el efecto pronto terminará, y sabes que no podemos arriesgarnos a que este libre en este tiempo" –notando que Ark volvía a estar en silencio- "Ya recuperaste lo que tenías olvidado, pero en ese estado, no podrás vencerlo" –caminando y rodeando el árbol para quedar a un lado de Ark y sentarse junto a él-.
Ark no hacía nada al ver al guardián sentarse a su lado, manteniendo aquella aura blanca, y notando discretamente que sus ropas estaban intactas e igual de blancas que siempre.
Ark-san: "Es normal tener miedo" –mirando en la misma dirección que Ark miraba sin mostrar su rostro- "Ahora estamos solos, ninguno de ellos puede ayudarnos, y no podemos despertar aquella fuerza en ellos, no por nuestra voluntad" –cerrando sus ojos-.
Ark: "Entonces… ¿También vendrás?" –mirando su APD unos momentos y volver su vista al frente-.
Ark-san: "Es aquí la decisión difícil" –abriendo sus ojos- "Yo iré contigo, es problema de ambos" –con un tono algo preocupado- "Pero aun así, y aunque lo venciéramos, no podemos arriesgarnos a ir con el resto" –levantando su mirada al cielo- "No tendríamos esa fuerza, pero si llegásemos a fallar, o uno de nosotros no vuelve…" –sin poder concluir-.
Ark: "No iremos con ellos, eso está decidido" –con tono frío- "Pero si yo llego a morir…" –mirando a su gemelo que también lo observaba de frente con preocupación-.
Ark-san: "Yo también moriré… y no es todo, podría hacer lo que quiera aquí antes de volver" –con tono de preocupación- "Entonces… fallaríamos los dos" –cerrando sus ojos-.
Ark: "Creí que me dijiste ser un ser alterno a mí" –cambiando su vista al frente-.
Ark-san: "Es verdad, pero soy una parte de ti adoptada por May, si falta una de las dos partes, yo desaparezco" –abriendo sus ojos- "Si yo llego a fallar, creo que nada malo sucederá, eso es algo bueno… creo" –sonriendo irónicamente-.
Ark: "¿Qué pasaría con Dark? ¿También moriría?" –bajando su vista un momento-.
Ark-san: "Yo tampoco lo sé…" –bajando su mirada y pensando un momento- "Creo que no, y además, puede que quedara libre, realmente no lo sé" –un poco serio- "Ahora el otro problema es como volver" –captando la atención de su gemelo-.
Ark: "Es cierto, sin Celebi, no hay muchas opciones" –ahora pensando unos momentos- "De hecho solo hay una".
Ark-san: "Columna lanza" –cambiando su mirada a otro punto- "No nos reconocerán, pero el solo sentirnos será suficiente para que nos ataquen, por ahora enfoquémonos en esto" –poniéndose de pie-.
Ark: "No sé cuánto tiempo me lleve recuperarme" –reincorporándose junto a su gemelo-.
Ark-san: "Eso déjamelo a mí" –rodeando una de sus manos con un aura blanca- "Iremos en la noche".
Ark: "De acuerdo, y creo que deberemos contarles a ellas, estoy seguro que nos entenderán" –notando que Ark-san le asentía-.
Ark-san: "Ellas guardarán el secreto, pero solo le diremos quienes somos, no que saldremos" –envolviendo toda su mano derecha de un aura azul y blanca muy intensa- "Ahora, deja toda tu mente y cuerpo calmado" –notando que Ark cerraba sus ojos-.
La lluvia cesaba levemente hasta dejar de caer, el viento desaparecía, el cielo se mantenía nublado, pero ya no llovería, estaba atardeciendo pues la luz se hacía más débil, y ambos castaños se preparaban de alguna manera.
Un poco más tarde, en un invernadero al lado de la casa y gimnasio, un chico de pelo azabache miraba algo intrigado como unos pokemon jugaban y descansaban, un grupo en especial, del que resaltaba aquel Suicune cachorro, que parecía dormir tranquilamente junto a un Pichu, el resto estaba alrededor de ellos, o en otro lugar, un Pikachu, un Eevee, un Marill y una Buneary, eran quienes estaban con ellos, más la mirada del chico se enfocaba en aquel Suicune, que le resultaba familiar, sin escuchar que alguien más se le acercaba.
May: "Ya es algo tarde para estar solo" –decía a sus espaldas aquella castaña-.
Ash: "May…" –le dijo algo sorprendido por encontrarla también en ese lugar-.
May: "A ti te pasa algo, estás más distraído que de costumbre" –sonriéndole y apegándose a su brazo derecho- "Ya pasó lo difícil… ¿Qué te preocupa ahora?" –observando a su lado el grupo de pokemon-.
Ash: "Jejeje, a ti no puedo ocultártelo" –rodeando con su brazo y abrazando a su novia- "Pensaba en los pokemon, se ven recuperados, pero lo que más me da vueltas… es Ark" –un tanto preocupado-.
May: "¿También lo sientes verdad?" –recargando su cabeza en su hombro- "Es extraño… tal vez estamos locos" –riendo ligeramente acompañada del chico-.
Ash: "Que importa" –tomándola en sus brazos para voltearla frente a él- "No es la única persona, alguien más me vuelve aun más loco" –sonriendo tiernamente-.
May: "Mmmm… ¿Me pregunto quién será?" –decía en tono juguetón-.
Ash: "Pues la tengo en mis brazos" –notando como aquellos zafiros que tanto anhelaba brillaban de una manera intensa, mimetizados por la luz tenue de la noche-.
Sin más que decir, ambos cerraron sus ojos para unirse en un beso acompañados por aquel anochecer.
May: "Ya te extrañaba" –le decía hundiendo su cabeza en su pecho abrazando tiernamente al chico-.
Ash sonreía aun un poco sonrojado para luego cambiar a una mirada de sorpresa al notar lo que veía.
May: "¿Pasa algo?" –notando que el chico miraba al frente y ella lo imitaba-.
Ambos dieron con los pokemon que los miraban con distintas expresiones, desde picardía hasta sorpresa, incluso el más serio de ellos los miraba arqueando su mirada, ambos se sonrojaron por las expresiones y un tanto avergonzados caminaron en los alrededores del invernadero, a la vez que los pokemon hablaban en su idioma.
Pichu: "Se ve que no pierden el tiempo" –sonriendo alegremente-.
Pikachu: "Pero siguen igual de despistados" –con una gota en su cabeza-.
"Que romántico…" –decían juntas Eevee y Buneary, con corazones en sus ojos-.
Suicune: "Humanos…" –agregaba el cachorro volviendo a su posición-.
Pikachu: "Bueno, a cada quien lo suyo" –mirando a otro lado del invernadero-.
Pichu observaba el cielo a través del invernadero un tanto preocupado mientras el resto parecía seguir juntos.
Mientras que rumbo al lugar donde estaba el resto, los gemelos castaños regresaban a aquel lugar, claro que uno de ellos no caminaba, al llegar frente a la puerta esta fue abierta desde el interior para sorpresa de ambos.
Hikari: "Por fin llegan" –le decía con tono normal a ambos castaños-.
Ark-san: "Volveré a descansar…" –decía desapareciendo en un brillo centellante-.
Ark: "Hola… Hikari" –respondía dando una sonrisa calmando un poco a su amiga-.
Hikari: "Ven, estamos en la mesa" –dirigiéndose con algunos en ese lugar-.
Ark sonreía nostálgicamente unos momentos para luego ir donde ellos, al llegar se encontró con Misty, Delia, Caroline y Hikari que se estaba sentando.
Delia: "Qué bueno que volviste" –notando que sus ropas estaban secas- "Pensé que estarías empapado, espero no te enfermes" –sonriendo al chico que le asentía-.
Ark: "Buenas noches" –contestaba cordialmente y tomando asiento- "Solo necesitaba pensar por un tiempo… y aclarar algunas cosas, es todo" –notando que en la mesa ya habían platos vacíos-.
Caroline: "Enseguida te doy un plato" –parándose para servir lo que habían cocinado para cenar-.
Misty: "¿Te sientes mejor?" –le preguntaba con tono triste al notar los signos de haber llorado-.
Ark: "Creo que sí" –ahora observando el lugar y a los que no estaban- "¿Y el resto?" –un poco curioso-.
Caroline: "Ash salió al invernadero, May fue hace un rato con él, Max subió a dormir hace poco y Bianca está tomando una ducha" –acercándose al castaño- "Aquí tienes" –sirviéndole un plato bien consistente-.
Ark un tanto impresionado por el plato sonrió un momento para luego mirar su APD notando algo extraño.
Ark: "¿Pichu y Suicune están cerca?" –notando que ellos faltaban- "Ya es tarde" –notando la hora-.
Misty: "Tranquilo, ambos están recuperados y en el invernadero con el resto" –terminando su plato-.
Ark: "Iré por ellos antes de cenar" –a punto de reincorporarse-.
Hikari: "Descuida, yo iré por ellos, debo ir por los míos también" –parándose de su lugar-.
Misty: "Yo te acompaño, debo ir por Marill" –acompañando a la chica de pelo azulado-.
Ark miraba como ellas salían con una mirada nostálgica, para luego dirigirla a Delia y Caroline, que lo notaron algo extraño, pero el dejó de sonreír para cambiar a una mirada seria y algo triste.
Delia: "¿Pasa algo malo Ark?" –notando al extraña actitud del castaño-.
Caroline: "Pareciera que quieres decirnos algo" –viendo como él bajaba la mirada-.
El chico tomaba aquel vaso de jugo anaranjado que tenía frente a su plato, dando un trago largo para calmarse, una vez bebido y dando un suspiro profundo y largo, levantaba su vista que estaba calmada.
Ark: "Hay algo que no les dije a ellos, pero sé que ustedes son las únicas que pueden saberlo, por eso esperé a que todos estén afuera o en otro lugar" –captando la atención de ambas madres-.
Delia: "Me estás asustando Ark" –un poco intranquila-.
Caroline: "¿Qué es eso que no le puedes decir?" –igual de preocupada-.
Ark: "Esto involucra a Ash y May, pero pase lo que pase, por favor, no interfieran y no les digan, ya que sólo ustedes están preparadas para esto" –apretando su puño derecho que temblaba-.
Ambas señoras le asentían a la vez que Ark les contaría aquello que ocultó en la tarde.
Por otro lado, Misty y Hikari ya estaban en el invernadero, mientras una buscaba a los pokemon otra buscaba a Ash y May, para su sorpresa no debieron buscar mucho, ya que ambas dieron con lo que buscaban en un solo lugar.
Hikari: "Que bueno encontrarlos luego" –notando que esos dos estaban junto a los pokemon-.
Misty: "¿Pasa algo malo?" –notando que todos los pokemon estaban atentos a Pichu y Suicune-.
Ash: "Algo le sucede a Pichu, pero no tengo idea de lo que puede ser" –tomando al pequeño roedor que liberaba continuas chispas de sus mejillas, lo extraño era que Pikachu no mostraba síntomas similares-.
May: "Y Suicune parece que esta adolorido" –notando una expresión extraña en su rostro y lo tomaba en sus brazos para calmarlo- "Tranquilo, no te esfuerces" –acariciando al cachorro legendario-.
Misty: "Ark pidió que los lleváramos con él, y ya es tarde, es hora de ir a descansar Marill" –regresando al ratón de agua a su pokebola para guardarla junto a las otras-.
Hikari: "Tu también Buneary" –notando que estaba muy cerca de Pikachu antes de regresarla-.
Ash: "Pues vamos, Pikachu sube" –notando que Pichu dejaba de liberar chispas a la vez que su amigo subía a su hombro-.
May: "Hora de volver Eevee" –regresándola a su pokebola-.
Todos volvían a la casa pero antes notaron algo extraño en Suicune, que brillaba ligeramente en los brazos de May, ante la sorpresa de todos, especialmente ella misma.
Ash: "¡Suicune esta brillando!" –notando al cachorro legendario-.
May: "¿Ehh?" –notando que su pelaje se volvía brillante a la vez que su expresión volvía a la de siempre, incluso le sonrió a May agradecido por su ayuda- "Te ves mejor ahora" –acariciando su cabeza-.
Misty: "Creo que se recuperó" –ahora notando que Pichu volvía en sí-.
Hikari: "Pichu parece que también se calmó, eso fue extraño" –un poco confusa-.
Ash: "¿Pasa algo malo Pichu?" –mirando al roedor que le negaba subiendo a su cabeza mirando a Pikachu que le sonreía amigablemente- "Creo que no" –sonriendo antes de llegar a la casa de May-.
May: -"¿Ark… fuiste tú?" decía a su mente donde sentía que su guardián residía-.
Ark-san: "No fui el único" –le respondía a su mente dejando un poco confusa a May- "Ahora descansaré, llámame si me necesitas" –terminando su conversación-.
May miraba un poco curiosa aquel brillo, en su pelaje, por alguna razón le pareció que Ark-san no intervino.
Antes de que ellos entraran a la casa, Ark ya les había dicho la verdad sobre sus padres, incluyendo lo de Misty, Hikari y Bianca, a sus abuelas del pasado, con una mirada triste que mantenía fija en el suelo y sus ojos llenos de lágrimas, pero Delia y Caroline estaban sin palabra alguna, nunca esperaron algo así.
Ark: "Es… por eso… que no se los he dicho a ellos… no están listos…" –dejando caer unas lágrimas acompañadas de unos leves sollozos- "Por favor no les digan... es todo lo que pido…" –rompiendo en llanto con la mirada fija en ambas señoras- "Nadie me reconoce… por que aun no existo, solo pido su comprensión… nada más… y perdónenme…" –bajando nuevamente su mirada que dejaba caer sus lágrimas al piso-.
Ark pudo notar que antes de bajar su mirada ambas madres estaban a punto de llorar, pero no pudo decir más, sin embargo y para sorpresa del, sintió como unos brazos lo rodeaban por ambos lados, es sensación le era familiar, él la recordaba, aquel cariño maternal que nunca le faltó del todo.
Delia: "Tranquilo… no es tu culpa" –abrazando de manera maternal al chico que parecía llorar con más ganas- "Entendemos… que debes estar sufriendo mucho" –dejando caer sus lágrimas en el chico-.
Caroline: "Gracias por decirnos la verdad…" –también abrazando al castaño, sintiendo en él aquello de su pequeña- "No importa que dolorosa sea… cuentas con nostras…" –apretando levemente sus brazos y cerrando sus ojos que dejaban ir aquellas lágrimas-.
Ark: "Gracias… de todo corazón… gracias…" –cerrando sus ojos que terminaban de dejar caer las últimas gotas sintiendo aquel apoyo y calma que realmente necesitaba, y solo se podía con el cariño de una madre-.
Al separarse sintieron como el resto entraba, Ark terminaba su plato que no había sido terminado, y limpiando de sus ojos aquel llanto, fue al encuentro con el grupo.
Ark: "Ya me imaginaba que estaban en el invernadero" –sonriendo de una manera sincera- "Gracias por traer a mis pokemon" –a la vez que Pichu y Suicune bajaban de Ash y May para ir con Ark-.
Ash: "Espero ya estés mejor" –observando que Suicune regresaba una pokebola que Ark sacaba de su APD- "Ellos ya lo están" –sonriendo a su amigo que lo miraba con una expresión de felicidad-.
Ark: "Si lo estoy, ahora iré por una ducha, debo descansar para mañana" –dirigiéndose al segundo piso-.
Todos sonreían al ver recuperado a su amigo, lamentablemente era un esfuerzo que el estaba haciendo, pues aun tenía esa conmoción en su interior, Pichu pudo sentir aquello y para sorpresa de Ark se metió en su pokebola por sí solo, aunque en el camino, se encontró con aquella persona valiosa para él, que le sonreía alegremente.
Bianca: "Qué bueno que volviste" –le decía notando aquel sentir en el chico que no pudo evitar sonreírle-.
Ark: "Recordaba algunas cosas importantes, ahora que ya estoy ordenado, no puedo deprimirme" –dando unos pasos en dirección al baño para detenerse otra vez- "Gracias por traerme, pude sentir tu forma pokemon cuando salía del bosque" –volteando a ver a una sorprendida Bianca-.
Bianca: "No fue nada, pero quiero que me respondas algo muy serio" –acercándose hasta estar frente al chico- "¿También eres un pokemon?" –esperando algún estado de sorpresa por parte del castaño, pero este permanecía tranquilo y sonriente-.
Ark: "¿Les dirías si te lo dijera?" –permaneciendo igual de tranquilo-.
Bianca: "Quedará entre tú y yo… lo juro por Arceus" –un poco seria esperando la respuesta-.
Ark: "Soy físicamente humano, pero mi alma…" –cerrando sus ojos un momento- "Mi alma fue rota cuando mi amigo murió y me sumí en la oscuridad por aquella furia, Raikou usó la suya para salvarme, en una decisión que marcó mi destino" –en tono serio-.
Bianca abrió sus ojos en sorpresa llevando sus manos a su boca.
Ark: "Un humano unido a un alma de un pokemon, eligiendo un camino que pocos entenderían, como pokemon creo que ya lo sabes, los nombra una antigua leyenda que era considerada un sacrilegio y era rechazado tanto por humanos como pokemon" –volteándose para dar algunos pasos- "Un sentenciado…" –confirmando aquella sospecha de la chica pokemon-.
Bianca: "Pero… tú…" –aun sorprendida-.
Ark: "Soy especial" –sonriendo como de costumbre para entrar al baño-.
Bianca quedaba inmóvil en ese lugar, y una vez que reaccionó, bajo la mirada un tanto triste.
Luego de un baño, decidir donde dormirían y algo de sueño, en una de las habitaciones un chico peliazabache estaba dormido en una cama, dentro de la misma habitación en otra cama alguien más dormía, era un niño menor que él, pero en la tercera había un chico castaño que estaba despierto a medianoche, sintiendo a todos dormir se levantó de su cama, se puso su calzado, ropa y tomó sus cosas con total sigilo, ya en la puerta observó por última vez al chico peliazabache, para sonreír y salir de la habitación. La casa estaba totalmente en silencio, todos dormían tranquilamente, y con toda cautela procedió a bajar las escaleras con mucho cuidado, ya en el primer piso el peligro no era tan grande, pero aun así no bajo su guardia y se dirigió a la puerta, quitando el seguro y abriéndola lentamente, saliendo a las afueras y cerrando con mucho cuidado, no sintió ningún ruido, lo que lo hizo respirar aliviado. Dio unos pasos al frente y observaba que la Luna estaba en el cielo acompañada de las estrellas, pero con un toque siniestro, los ruidos nocturnos se hicieron presentes y una brisa apareció golpeando al castaño que tomó las hombreras de su polerón y misteriosamente las alargó sin dificultades hasta sus muñecas, también se puso su capucha mitigando el frío, cuando vio aparecer frente a el en un brillo ligero a su gemelo.
Ark: "Si que tardaste" –acomodando sus guantes y estirando un poco sus brazos-.
Ark-san: "Ya estoy recuperado" –extendiendo sus alas para agitarlas levantando vuelo cerca de su gemelo- "¿Estás listo y preparado para esta batalla?" –notando el sentir de su gemelo-.
Ark: "Estoy listo" –decía con seguridad- "Pero no sé si estoy preparado…" –apretando un poco sus puños- "Aunque eso lo veremos una vez que lleguemos frente a él" –chocando ambos puños-.
Ark-san: "Entonces… en marcha" –volteando-.
Ark comenzó a correr a la vez que Ark-san lo seguía volando de cerca sobre él, el ambiente se tornaba más siniestro conforme avanzaban a las afueras de la ciudad, pues tenían un solo lugar en mente, y junto con aquel lugar, alguien que deberían enfrentar. En poco tiempo llegaron a las afueras tras evitar el cierre del paso al rodearlo rápidamente, pero ambos castaños se detuvieron para voltear con aquella ciudad que destacaba por sus luces, aunque la vista de ellos estaba enfocada en un punto específico a lo lejos, donde ellos partieron, y que con voz nostálgica, parecían despedirse.
Ark-san: "Me siento feliz por verlos… una vez más, no importa si ellos no nos reconocen" –sonriendo nostálgicamente- "¿Una extraña oportunidad no crees?" –mirando a su acompañante-.
Ark: "Lo es" –cerrando sus ojos- "Perdónennos por no decirles, pero no podemos arriesgar sus vidas" –sonriendo con sinceridad- "Ya es hora…" –volteando al igual que el guardián, para observar juntos a los lejos, aquel bosque sombrío corriendo con intensiones de adentrarse en él, a la vez que su gemelo lo seguía de cerca brindando su apoyo en ese difícil momento-.
Continuará…
