Capítulo 34: El reclamo
Hola, soy nina, la tía al fin me envió un nuevo capitulo por mail!- Me dijo que haga una advertencia... posible capitulo con explotación de ovarios... yo ya lo leí y a las que les gusta ver a Vegeta tierno... la tía tiene razón, sus ovarios quizás exploten!... jejeje...
Notas finales, lean!
Nina.
-Terminaste tu cigarrillo?...
-Si, lo siento… lo deje hace mucho, cuando decidí ser cura... pero realmente lo necesitaba ahora…
Bulma sonrió.
-Comprendo… yo también fumaba, lo hice cuando estaba encerrada en el neuropsiquiátrico… luego lo deje y lo volví a tomar en Vejita… Ahora ya no lo hago.
-Aquí hay cigarrillos?...
-No son como los de la tierra, pero es algo…. -Bulma se giró y miró a Isaías. -Estas bien?
Isaías miró el suelo y suspiro.
-Más o menos… al parecer encontraste a alguien que te dejó suspirando a ti… Dime quién era ese chico?
-Aún no… ya lo sabrás…
-Pareces saiyajin… solo falto que la cola se te desprendiera…
-Ja ja… padre, por qué te molesta mi reacción con Zuki?
-No lo se… supongo que yo… Mejor no lo digo….
-Prefieres que me enamorara de Vegeta?...
-No te mentiré…. si lo prefiero, a pesar de todo….
Bulma miró por la ventana y susurro.
-Yo también padre…
Vegeta salió de la sala de entrenamiento élite y caminó hacía su casa real. Estaba realmente molesto, pues Broly dejó ver lo patético que era un hombre con celos.
Esa era una de las cosas por la cual se quería alejar de Bulma, si seguía viéndola, terminaría matando a todo aquel que se atreviera solo a mirarla y eso no lo podía permitir.
Él era el príncipe y debía dar el ejemplo, aún así, comprendía a Broly y eso le molestaba aún más.
Entró por uno de los pasillos internos y caminó despacio hacia la sala médica de su casa.
Entro despacio al lugar y vio la cama, en donde la rubia loca estaba recostada con una pequeña niña.
Lazuli estaba de espalda a la cama, dejaba ver su espalda desnuda, pues estaba alimentando a Tight. Se giró al escuchar la puerta cerrarse y automáticamente se cubrió los senos.
Miró a Vegeta con odio y en silencio. El guerrero se acercó despacio y se puso enfrente de la rubia. La miró atentamente y observó a la pequeña.
-Ya pariste, maldita?...
La rubia levantó la mirada y vio los ojos negros de Vegeta. Levantó una ceja y hablo con odio.
-Ojala te mueras… Tu y toda tu raza…
-Si, no es la primera vez que escucho eso…
Vegeta se estaba por dar vuelta, pero el llanto de la pequeña lo hizo girar de nuevo. Lazuli levantó a la pequeña, tratando de calmarla y hacerla callar.
-Silencio niña!... si lloras tu madre me matara!
El hombre la miró curioso, pues se suponía que la madre de la bebé era ella, no entendió porque la mujer decía eso.
Se frustró al escuchar a la bebé y se acercó a ambas.
-Haz que se calle estúpida!... su llanto me pone nervioso!
-No te preocupes… en unas horas me la quitaran y se la llevaran lejos, por culpa del mono asqueroso que me violó yo perderé al amor de mi vida… -Lazuli bajó la mirada y susurró. -Bulma me dejara cuando se la lleven… -Volvió la vista y dejó salir palabras llenas de ira. -Los odio…
Vegeta no escucho bien lo que dijo, pero se quedó pensativo y rápidamente le vino a la mente las palabras de Bulma. Ella le había dicho que Nappa no quería a su hija y que se la llevarían.
Había algo que conectaba la historia de su mujer con la de la rubia.
-Acaso esa niña… Tu conoces a Bulma?...
Lazuli levantó la mirada de nuevo y sonrió.
-Por supuesto!... Bulma es mía… Lo fue en la tierra y lo será aquí también!... Ella es muy especial para mi… Y es la madre de mi bebé...
Vegeta la miró profundamente.
-Lo es para mi también…
-Si tocas a mi mujer, te matare!...
-Llegas tarde… Te comunico que cuando la niña se vaya volverás a ser una puta!...
-Me llevaras a tu asqueroso harem?...
Vegeta miró a la niña.
-No… volverás con Zou… no me gustan las mujeres que tienen cría… Ya no eres atractiva para mi...
Tight seguía llorando, pues Lazuli la sostenía mal entre sus brazos. La rubia se enojó y se puso de pie. Colocó a la pequeña en su cuna y se giró hacía la puerta interior de la habitación.
-Dónde demonios vas?
-Al baño. Debo pedirte permiso?
-Esta cosa sigue llorando!...
-No me importa… cuando Bulma regrese la calmara… Ella siempre la calma…
Lazuli camino en silencio. Abrió la puerta y entró al servicio rápidamente. Vegeta la miró con desprecio y luego volvió su vista hacía la niña.
Esta lloraba sin parar, provocando que Vegeta se enojara más. El joven se acercó a la cuna y miró a la pequeña.
-Cállate!... no sabes que no puedes gritar delante de tu príncipe?...
Vegeta levantó la mano para silenciar a la pequeña de mala manera, pero algo lo detuvo.
De repente Tight se quedó callada y levantó su diminuta cola. Rodeo la mano del príncipe y sonrió con dulzura.
Vegeta abrió los ojos y quedó sorprendido.
-Como te atreves a reclamarme?... Yo no soy tu padre niña… no puedes hacer eso…
La niña volvió a sonreír y lentamente cerró sus ojitos, quedando dormida y aferrada al príncipe.
Vegeta sintió su corazón latir con fuerza. La niña lo estaba reclamando como suyo, a pesar de no tener una conexión sanguínea, la pequeña lo quería a él.
Se preguntó si la niña hizo lo mismo con Nappa, aunque sabía bien que los saiyajins se aferraban a un solo padre y a una sola madre en toda su vida.
Despacio se safo del agarre y sin saber porque, sonrió.
-Eres muy atrevida… No me manipules… debes irte más tarde, no me puedes obligar a protegerte… no eres nada para mi…
Tight suspiro dormida y dejó caer su cola a lado de su pequeño cuerpo. Vegeta la observaba atentamente.
-Eras tu lo que Bulma quería… Ella dice que eres su hija… Está más loca de lo que pensaba… Ambas están locas, tienes dos madres desquiciadas y un padre lleno de maldad que te desprecia…. Has caído en las peores manos mocosa… si no tienes a alguien que te proteja de esos tres, es mejor que te vayas de aquí…
Vegeta volvió a sonreír. La niña descansaba tranquila y muy serena. No supo porque, pero la imagen lo lleno de paz.
De repente escuchó una explosión fuerte que provenía de la sala de los tanques de regeneración.
Salía humo de la puerta cerrada y una leve pero potente explosión se escuchó sonar. Tight abrió sus ojos asustada y comenzó a llorar.
Vegeta se sorprendió y miró a la niña.
-Silencio!... no llores o te castigaré!
Tight seguía llorando y Vegeta rodó los ojos.
-No eres nada de Bulma, sin embargo eres escandalosa como ella.
Vegeta levantó su mano y de un solo movimiento, levantó a la niña con la misma delicadeza que cuando tomaba a Bulma. Pues sabía que las terrícolas eran demasiado frágiles y si usaba mucha fuerza, la rompería.
Su corazón latió bruscamente, pues algo lo hizo estremecer. La niña tenía en todo su cuerpito el aroma de Bulma. Vegeta suspiró con dolor. Acaso era un castigo?... La pequeña estaba totalmente impregnada con el aroma de la loca que lo atormentaba… Era como tener una parte de Bulma entre sus brazos.
Sacudió la cabeza fuertemente, acomodo a Tight en su pecho y caminó rápido hacia la puerta de los tanques. Noto que esta estaba trabada y empleando un poco de fuerza, la abrió rompiéndola toda.
En el interior había muchísimo humo saliendo por todos lados. Las máquinas estaban mojadas, como si algo hubiera explotado.
Cuando el vapor se disipó, noto que lo que mojaba todo no era agua, era sangre. Abrió sus ojos enormemente
Tight dejó de llorar y se la veía aferrarse fuertemente al pecho desnudo de Vegeta. Escondía su cabeza entre sus músculos y suspiraba con miedo.
El príncipe la sintió y por inercia cubrió los pequeños ojos. Camino hacia el interior de la sala y vio un tanque todo roto, y un cadáver en un muy mal estado.
Pues parecía que lo habían inflado de una manera extrema y había explotado, regando todos los órganos por todos lados.
Si bien el príncipe estaba acostumbrado a esas escenas, no pudo ver con claridad, pues la niña estaba demasiado asustada y él no quería que estuviera allí presente.
Se giró para salir de ahí y algo en el suelo lo hizo frenar. La ropa de Nappa estaba tirada, con su insignia real roja, en forma de collar. Aquel que le dio la reina el día que lo nombraron su guardia y compañero.
Vegeta quedó en silencio y apretó con suavidad el pequeño cuerpo de la niña. Nappa estaba muerto, no había duda. Aquel cuerpo en estado deplorable, era sin duda el padre biológico de la pequeña.
Suspiro un poco extraño, pues si bien él no sentía nada por ese hombre, sintió un poco de pena. De verdad Nappa había sido un buen soldado, el hombre había estado diez años a su lado en la nave de Freezer y a pesar de ser esclavos del emperador, él jamás perdió el respeto hacía su príncipe.
Su pérdida no sería bien recibida en el reino.
Tight se removió en su pecho, pero no lloro. Su cola se levantó de nuevo y se aferró nuevamente al brazo de Vegeta.
Este miró a la niña y lo comprendió. La pequeña, al ser mitad saiyajin, había tomado su decisión y dejaba ver que no tenía ningún tipo de sentimiento por su padre biológico. Con apenas días de vida, la bebé lo había reclamado y él entendió que debía cuidar a esa niña, como muestra de respeto a un gran guerrero.
Miró la entrada y vio como se acercaban algunos guerreros, pues al parecer el ruido fue bastante fuerte.
Miró a los soldados y se acercó a ellos.
-Era Nappa… ha muerto… quiero que avisen en el reino que los tanques fallaron y explotaron…
-Su majestad…
Vegeta frunció el ceño. Al parecer había olvidado que tenía a la niña en sus brazos. Miró a la pequeña que tenía los ojos abierto, pero estaba muy tranquila sobre su pecho.
Ignoro a los guerreros y gritó.
-Limpien esto y avisen en el reino idiotas!... por que se quedan ahí parados!?...
-Si señor!...
Vegeta vio a los guerreros marcharse. Salió rápidamente de aquella sala y se acercó a la cuna de la niña. Está lo miró con dolor y comenzó a llorar.
-Ya te dije que no me manipules…
Algo llamó la atención del príncipe. A pesar del ruido y el tiempo, la rubia maldita no había salido del baño.
Volvió a levantar a Tight para que deje de llorar y caminó hasta la puerta del servicio. Abrió la abertura y encontró el lugar vacío, y la ventana completamente abierta.
Camino hasta allí, miró hacia afuera y noto unas pisadas diminutas en la tierra.
No había duda, la rubia se había escapado. Vegeta miró a la niña que se acomodaba en su pecho y cerraba sus ojos.
-Bien… tu padre murió y tu madre se escapó… Tu si que tienes suerte mocosa llorona…
El príncipe levantó a Tight y apoyó su nariz en la pequeña.
-Bulma…
Se giró y caminó hasta la salida de la sala médica. Camino y camino, pero luego de unos minutos, se dio cuenta. Llevaba a Tight con él.
-A eso le llamo amor a primera vista…
Bulma sonrió.
-Esta vez tiene razón… por más duro que se hacía el principito, se quedó estúpido con Tight desde el primer día… Ahora entiende porque está desesperado por encontrarla?… Ella es su hija… Ella lo eligió a él… por qué?, no lo sé… supongo que la cercanía de Vegeta con Nappa era más fuerte de lo que él pensaba… Ella lo reclamó con solo días de vida… y él quiso rechazarla… más no puedo…
-Supongo que eso no se tomó muy bien en el reino…
-Para nada… de igual manera, a él no le importo lo que digan, si tenía o no su sangre, Vegeta simplemente tomó a esa niña como su hija y no hay forma de quitárselo de la cabeza…
-Igual que tu…
Bulma se giró y asintió con la cabeza.
-Sí padre, igual que yo… Tight es nuestra hija… esa niña nos cambió completamente… Yo diría demasiado al ex príncipe…
-Mucho?
-No te das una idea cuanto….
Zou miró a los ojos a Bulma completamente seria.
-A qué te refieres con deshacerte de ella?...
Bulma sonrió.
-Tranquila mami… no te estoy pidiendo que la mates ni nada de eso… Solo quiero que te la lleves.. al sur si es posible!... Lejos de aquí, del reino, de mi hija… tu puedes hacerlo.
-Quiero recordarte que esa mujer es del príncipe!... Yo no puedo hacer nada.
-Zou, eres la mujer más astuta que conozco, tu lograste que Vegeta se la quedara embarazada y que nadie se diera cuenta… Seguro algo se te ocurrirá para sacarla del reino y de su cercanía!... vamos!, tu puedes hacerlo!...
Zou tomó otro trago y suspiro.
-Bien, déjame ver que puedo hacer. No niego que la mocosa es preciosa y muchos hombres la quieren tomar… Vale mucho dinero que me hipnotiza…
-Lo ves, yo me la quito de encima y tú tienes dinero, todos ganamos!
-No será fácil llevarla. Esa mujer está endemoniada y tiene más fuerza de lo que aparenta.
-Llévala con Onion, él podrá domarla!
-Está bien, veré que puedo hacer!... Necesitas algo más mi niña?
-El efecto del anticonceptivo está disipándose, necesito otro… si tienes algo que no sea inyectable, mejor… ya me duele el trasero de tantas agujas.
-Bueno. No lo creo, pues te puse doble cuando estuviste con Nappa, te durara un par de días, quizás cuatro…. Aún así, tengo pastillas, pero no son tan efectivas como las inyecciones. Debes tomarlas todas las noches, si se te olvida una solo una, quedarás embarazada.
-Tratare de no olvidarlo…
-Segura?... Tu te olvidas de todo!
-Te digo que no lo haré…
-Bien, iré por ellas. Cuando se te acaben puedes venir por más o pedirle a Dende, él las fabrico y tiene muchas. Ya regreso… Trata de no saltar sobre mi pequeño mientras voy a mi cuarto.
Bulma sonrió y tomó el vaso con vino. Vio a Zou subir perezosamente las escaleras y miró la habitación donde estaba Zuki.
El joven salía del cuarto, cerró la puerta y miró a Bulma. Sonrió respetuosamente. Se acercó a ella y apoyó su escoba en la mesa de nuevo.
-Ya te vas?...
Bulma se ruborizo.
-Maldición, eres muy lindo…
El chico volvió a sonreír apenado.
-Y tu muy directa.
-Lo siento, siempre fui muy sincera… es una maldición…
Zuki volvió a sonreír y se sentó frente a Bulma.
-Mi maldición es ser demasiado callado, así que somos como el agua y el aceite.
-Me gusta eso… Dime, haces otra cosa aparte de limpiar habitaciones de putas?
Zuki se ruborizo.
-La verdad, no… No me dejan ser guerrero. Mi padre me lo prohíbe, pero no me afecta, quizás estoy acostumbrado.
-No hay nada que te guste?
-Bueno, cuando era pequeño, me gustaba la ciencia. Ir a los laboratorios externos del planeta… Los que están en la montaña… Cuando mi tío no me veía o estaba demasiado ebrio, me escapaba allí y observaba las instalaciones.
-No me digas?... -Bulma sonrió perversamente. -Eres un hombre de ciencia…
-Sí, pero jamás le dije a nadie.
-Sabías que en el reino, hay laboratorios secretos en los subsuelos?
Zuki abrió los ojos.
-Como?.. eso es cierto?
-Si… Pronto dejaré esta vida asquerosa y me sumaré a uno de ellos… Yo también soy una mujer de ciencia…
-Vaya, no me lo esperaba, creí que serias la sucesora de Zou.
-No.. no quiero eso… Pero es secreto, así que no digas nada… Ya veré como se lo digo a Zou…
-No te preocupes yo no soy chismoso. Respeto las cosas ajenas y conozco mi lugar… -Zuki sonrió y miró a Bulma. -Te envidio realmente… Estar en los laboratorios, es un sueño imposible.
Bulma se ruborizó como tonta al ver su sonrisa y sin pensar hablo tranquila.
-Puedes trabajar conmigo… ser mi asistente…
Zuki abrió los ojos sorprendido.
-Que?... lo dices enserio?... Puedes hacer eso?
Bulma sonrió.
-Yo puedo hacer lo que quiera… Te gustaría, si o no?...
-Si, totalmente!... Digo, es algo que siempre he soñado!... No se si sabes, pero no todos los saiyajin nacen para ser guerreros, la mayoría lo son por eso resaltan en la raza. Pero algunos nacen con mucha inteligencia y los envían a los laboratorios luego de cumplir 15 años. Otro se dedican a la agricultura y la fabricación de suministros para el planeta… otros se dedican a estudiar historia y filosofía, son los que luego asumen en el consejo real y sus súbditos… Yo, soy un chico de ciencia, pero nunca se lo dije a nadie...!
-La verdad, no lo sabía. Yo creí que estos monos eran unos salvajes, endemoniados que solo estaban obsesionados con las peleas… -Bulma sonrió. -Bien… Debes mudarte a esta región.. si quieres puedes vivir conmigo, en mi casa…
-Segura?...
-Prometo no violarte ni abusar de ti…
Zuki sonrió.
-No se… tienes cara de ser depredadora…
Bulma sonrió con ternura.
-Lo prometo… no te acosare ni intentare aprovecharme de ti… al principio…
-Ja ja… bueno, si me das tu palabra…
Ambos jóvenes sonrieron dulcemente y se miraron a los ojos. Bulma levantó la mano y la posó sobre la de Zuki.
-Entonces, aceptas ser mi asistente en los laboratorios?
El chico se ruborizó y asintió.
-Por supuesto… jefa?
Zou bajó las escaleras despacio y Bulma la miró, volvió su rostro a Zuki y susurro.
-Ella no puede enterarse o nos matara… Sabes dónde está el valle real?
-Si, mi padre vive allí.
-Bien, ven esta noche. Busca la casa de techo rojo…
Zuki se sorprendió.
-Eres propiedad del príncipe?.
-No, yo no… luego te explico… te espero!.
Bulma se puso de pie y caminó hasta Zou. Zuki la miró atentamente y sonrió feliz. Por primera vez en su vida, haría algo que de verdad le gustaba y estaba dispuesto a hacerlo bien.
Bulma tomó las pastillas que le dio Zou y saludo a los presentes. Camino hasta la salida, se giro y guiño el ojo a Zuki.
Este se ruborizó y miró el suelo. Zou se acercó al muchacho y tomó su mentón.
-Ten cuidado… Esa chica es un fuego.. pero un fuego muy peligroso cariño.
-Zou, te preocupas demasiado… Además, quizás no la vuelva a ver…
Zou sonrió y suspiro.
-Eso espero… esa chica es realmente peligrosa… no te confíes cariño… Te lo digo como mamá…
Zuki suspiro y miró el suelo. Zou jamás le mentiría ni le diría algo sin saber porqué, sin embargo la emoción de estar en un laboratorio por primera vez era demasiado excitante. Se puso de pie, asintió con la cabeza y siguió limpiando el lugar.
Zou se sentó y miró a su hijo adoptivo. Estaba más que claro que algo pasaba, pero dejaría que el tiempo transcurra y ver que tenía Bulma entre manos está vez.
Sonrió al ver la cola del muchacho quieta en su cintura sin reacción ante la peliazul, al menos no se había celado con ella, así que no pasaría nada peligroso… o algo tan estúpido que desatara la ira de cierto príncipe… O eso creía ella…
Kakarotto aterrizó en el jardín de Pepper. Camino hasta la puerta de su casa casi tambaleándose. Estaba mareado y con un dolor tan profundo que no sabía ni qué decir.
Se paró frente a la entrada y golpeó levemente la puerta. Se quedó en silencio con los ojos llorosos y espero a que la chica abriera la puerta.
Los minutos se hicieron eternos, pues sabía que Pepper quizás no esté, pues podría estar entrenando, sin embargo, no podía moverse de allí, necesitaba hablar con alguien.
Para su suerte, la puerta se abrió dejando ver los ojos negros y penetrantes de la joven.
Pepper sonrió al ver a su novio, pero la sonrisa se borró al instante. La chica lo miró fijamente y tragó con dolor.
-Hueles a ella…
Kakarotto se callo al suelo, pues sus piernas cedieron completamente, comenzó a llorar con un tremendo dolor y cubrió su rostro con sus manos…
-Pepper…. Necesito que me ayudes.
La chica apretó los dientes con dolor y trató de contener sus lágrimas. Sacudió su cabeza y se arrodillo frente a él.
-No siento tu aroma… para nada… te acostaste con ella muchas veces…
-Pepper… yo… maldición, yo hice algo terrible… algo horrible… me quiero morir!
La joven guerrera apretó sus puños con dolor, trató de calmar sus celos y ayudó al chico a ponerse de pie.
-Entra y explícame antes de matarte a ti a la hembra esa…
Ambos se pusieron de pie y entraron rápidamente al hogar de Pepper. Está lo miró profundamente, el chico se veía destruido, derrotado, peor que en una batalla.
Se acercó a él y levantó su mentón.
-Kakarotto… necesito que te bañes… Si no disipas un poco ese aroma… me volveré loca…
El chico asintió con la cabeza y caminó hasta el baño de la casa. Se quitó la ropa y vio como la chica llenaba la bañera y ponía perfumes fuertes dentro del agua. Se giró y lo vio desnudo.
-No provocas nada en mi… el olor es tan fuerte que no siento nada… Es como si mi celo hacia ti se hubiera muerto…
Kakarotto la miró sorprendido.
-Si ella hubiera estado con ese tipo verde… quizás hubiera tenido otro aroma y yo…
-Métete en la bañera y cubre todo tu cuerpo con el agua… Con ese olor no puedo ni escucharte… Me da mucho asco… Tiraré tu ropa y buscare algo de Nappa…
Pepper se dio la vuelta para salir del baño, pero no pudo, Kakarotto la detuvo con una simple palabra.
-Perdóname…
-Kakarotto… lo que siento por ti es instinto puro, al igual que tu por esa mujer… sin embargo, yo si te amo, te amo a pesar de todo… A pesar de que en este momento estés inundado de ella… Aún te sigo amando…
El joven se sentó en la bañera y cubrió completamente su cuerpo, dejando fuera la cabeza. Cerró los ojos y dejó salir las lágrimas.
-No merezco que me ames… no merezco que me perdones… no merezco nada…
Pepper dejó salir sus propias lágrimas y se sentó en el suelo del baño, tomó una esponja y vertió el agua perfumada en la cabeza del chico.
-Que paso?... la mataste?, por eso estas así?...
-Lo hice… por dentro… Yo.. yo la viole… no pude contenerme más… no pude y me odio por eso…
La chica suspiró con dolor y siguió bañando a su novio.
-Cuéntame que paso… quizás así te ayude a desahogarte…
El joven cerró los ojos con dolor y apoyó la cabeza sobre sus rodillas. Su corazón estaba roto en mil pedazos, solo quería morir y nada más…. Todo se derrumbó en su interior.
Vegeta fue a su habitación, sabía bien que tendría que presenciar el funeral saiyajin de Nappa. Decidió cambiarse de ropa, bañarse y no pensar más aquello.
Entró a su cuarto y miró a la pequeña bebé que dormía tranquila en su pecho. Suspiro pesadamente, ni siquiera se había dado cuenta. La pequeña estaba aferrada a él y ni siquiera se movía.
Levantó una ceja.
-Como se supone que me bañare con esta cosa prendida a mi?... o puedo bañarla conmigo… No... ni pensarlo. Debo desnudarme y no lo haré frente a ella… Aunque es muy pequeña, quizás ni se de cuenta…
Vegeta estaba en un dilema. Sabía que en cuanto la soltara, Tight lloraría como un demonio, pues se veía demasiado tranquila y no quería escucharla.
Bañarse con ella le parecía raro y no muy ético, a pesar de ser una beba, no era suya y sería muy extraño meterse desnudo a la ducha con una niña tan pequeña- No le parecía buena idea. Además, era muy chiquita y no sabía si la mocosa ya podía mojarse.
Se acercó a su cama y se sentó despacio. Volvió a apoyar la nariz en el cabello de la niña y sonrió.
No, no podía bañarla o se le iría rápidamente ese aroma tan rico. Y no quería que suceda aquello, pues si Bulma se iba de su vida, por lo menos la niña se la recordaría con su olor por un tiempo.
Despacio la despegó de su cuerpo y vio las muecas de enojo que ponía. Levantó una ceja enojado.
-Eres manipuladora mocosa… Ya se lo que haré contigo… Solo si sientes mi olor no lloraras… Buscare de alguien que lleve mi aroma y te distraerá un poco.
Vegeta se puso de pie y salió rápidamente de su cuarto. Caminó unos pasos y se frenó delante de la puerta rosada de su harem.
Abrió la entrada y miró a sus mujeres que dormían algunas y otras jugaban entre ellas. Las miró atentamente y vio a una que se acercó con una sonrisa.
-Por dios mi señor!... Y esa belleza?
-Ven a mi cuarto.
La chica asintió sin decir nada. Miró a sus compañeras y levantó los hombros en señal de no entender nada.
Salió de la habitación y caminó detrás del príncipe. El joven abrió su puerta y entró rápidamente a su alcoba. La chica lo siguió mirando completamente extrañada. Pues, Vegeta se acercó a ella y comenzó a olerla.
-Cuánto hace que no te toco?...
-Pues, hace como cuatro meses… desde que apareció esa chica de cabello azul, no me volvió a tocar…
Vegeta apretó su mandíbula. Hacía cuatro meses solamente que Bulma había despertado y aparecido en su vida… y lo tenía como idiota. Sacudió su cabeza y miró a la chica enojado.
-Maldición, no tienes un aroma muy fuerte, pero bueno, debes servir para algo. Recuéstate en la cama.
La chica levantó la ceja, miró a la niña y hablo dudosa.
-Para que…?
-Obedece!...
La joven se giro no muy convencida y se recostó en la cama. Miro a Vegeta que sacaba a la niña pequeña de su pecho con sumo cuidado.
Tight se removió enojada y levantó su cola, aferrándose a la mano del príncipe con fuerza.
La mujer se sorprendió. Ambos susurraban.
-Creo que no lo quiere dejar…
-Ya se estúpida!, necesito que la cuides hasta que termine de bañarme… no puedo llevarla conmigo… si llora te romperé el cuello!... así que se cuidadosa con ella.
La chica tembló de miedo. Se levantó un poco y tomó a la niña con sumo cuidado. Vegeta apoyo a Tight en los senos de la chica y desprendió su cola con suavidad. La bebé se movió enojada, pero no se despertó. Se quedó dormida sobre el pecho de la chica.
Esta le sonrió y miró a su príncipe.
-No despertó…
-Estás avisada… si escucho el mínimo llanto, te matare… Ahora te quedas en mi cama y la cuidas mientras me baño.
-Sí mi señor.
Vegeta se alejó lo más rápido que pudo y se metió en el baño como un rayo, tratando de bañarse lo más rápido que podía.
La chica bajó la mirada y miró a Tight dormida profundamente, pero parecía enojada. No puedo evitar sonreír.
-Eres adorable… Parece que nuestro príncipe es un padre orgulloso y muy sobreprotector…
La chica sonrió con cariño y se acomodó en la cama esperando que Vegeta saliera de bañarse.
Bulma aterrizó en la entrada del palacio y fue corriendo hacía la sala médica, pues veía como humo blanco salía del lugar y su corazón casi explota.
Entró como un rayo viendo a todo el mundo ir y venir, sacando pedazos de carne por toda la sala interna y limpiar algo.
Sonrió perversa, sin duda habían descubierto el cadáver de Nappa. Se adentro más al interior y vio la cama de Lazuli vacía y la cuna.
Comenzó a respirar con dificultad. Su cabeza comenzó a girar bruscamente y su pecho le ardía.
Se habían llevado a su hija. Era tarde, solo se fue media hora y su pequeña no estaba. Las lágrimas comenzaron a salir con odio y dolor.
Todo era culpa de Vegeta. Si él la hubiera ayudado, su hija aún estaría con ella. Se giró con todo el odio del mundo y corrió hacía el interior de los pasillos.
Atravesó cegada de odio y dolor las puertas y llegó a la habitación del príncipe. Estaba llena de ira. Solo quería vengarse del hombre que tanto amaba, porque lo amaba, pero lo odiaba también.
Abrió de golpe la puerta y miró el interior. Su rostro se puso rojo de furia al ver a una mujer extraña con su hija sobre su cuerpo.
La chica miró a Bulma asustada y vio como la bebé comenzó moverse y empezaba a llorar.
La chica se puso pálida y trató de calmarla.
-Shh… no, no llores o me mataran, por favor!
Bulma apretó sus puños con odio.
-Que demonios haces con mi hija, puta asquerosa!?
La chica miró a Bulma y abrió los ojos con miedo. La peliazul corrió hacía la cama y tomó a Tight en sus brazos, haciendo que la niña levantara su cola y se aferrara a su mano fuertemente.
Vegeta escuchó los llantos de la niña y se enojo. Pues lo único que le había pedido a la puta era que no haga llorar a la pequeña y fue lo único que no hizo.
Cerró el grifo de la ducha, tomó una toalla y se envolvió de la cintura para abajo, saliendo rápidamente del baño.
Lo que vio lo dejó helado, pues su hermosa mujer estaba allí, con la niña en brazos, golpeando con odio a la joven del harem. No supo porque, pero una sonrisa se le escapó de sus labios.
Bulma estalló su mano fuertemente sobre la mejilla de la chica que lloraba con sumo miedo.
-Como te atreves a poner tus sucias manos en mi hija!?
-Lo siento… mi príncipe me dijo que la cuide… yo no sé qué hago aquí la verdad…
Bulma apretó los dientes con odio y miró a su pequeña. La abrazo con todo el amor que pudo y dejo salir unas lágrimas de alivio de sus ojos.
-Mi cielo, donde te habías metido?... Casi me matas hija, no lo vuelvas a hacer….
Vegeta sonrió aún más y aclaro su garganta fuertemente para que ambas mujeres lo vean.
La joven del harem comenzó a temblar llena de miedo, pues sabía que el príncipe no amenazaba, solo avisaba y de seguro la mataría sin piedad.
Se arrodilló desesperada y lloró con dolor. Bulma se giró y miró a Vegeta con odio. Apoyó una mano en la oreja de su hija y se acercó a Vegeta furiosa.
-Que demonios haces con mi hija, tú bastardo maldito!?
Vegeta miró a la chica y se acercó. La levantó del brazo y caminó con ella hasta la puerta. Abrió la entrada y la empujó al exterior.
-Vete.
La chica suspiró con alivio y se fue corriendo del lugar. El príncipe la vio y cerró la puerta. Se giró y miró a Bulma.
-Me pediste que la reclamara… Ahora te enojas por que me la lleve… quien te entiende loca…
-Eres un mentiroso!.. Te pedí ayuda y me ignoraste, me dijiste que no te importaba y ahora me entero que la quieres?.. Acaso eres un maldito pervertido que le gustan los bebés o que demonios?
-QUE ASCO!, COMO TE ATREVES A DECIR SEMEJANTE COSA!?... ESTAS DEMENTE?
-Si Vegeta, estoy demente y lo sabes, no se porque haces esas preguntas tan obvias!
Vegeta miró el suelo sorprendido y sin saber porque sonrió. Era cierto, Bulma estaba loca. Miró a la niña que se aferraba a la mujer más fuerte que con él y también sonrió.
No había duda, ella estaba loca… y él también…
Continuará.
Hola. Les cuento que la tía al fin me envió un capítulo nuevo recién, así que no esperare ni un día más!, actualizare porque de seguro lo estaban esperando.
Les aviso antes de que me odien, que no actualizaba, porque no tengo más capítulos, la tía me dijo que ella los enviaría a medida que los tenía listo, osea, este cap está recién salido del horno!.
Ya lo revisó, lo editó y lo dejó sublime!, espero que les guste.
La tia está bien, ya está internada, mañana entra al quirófano así que pido manitos arriba para darle toda nuestra energía y que se recupere pronto para que vuelva!. \^0^/ \^0^/ \^0^/
Cualquier novedad, yo les avisare, no se preocupen, y a penas tenga en el mail el cap nuevo, lo subire enseguida!.
Gracias enserio por estar ahí y apoyar a la tia.
Nina.
