Capítulo XXXVIII
De las cenizas renaceré.
El sudor empapaba cada extensión de sus cuerpos. Las fuerzas poco a poco abandoban a los valientes seres que entregaban su vida, dejándolos tendidos en el suelo, apartándolos de cualquier signo vital y sobre todo de la valiosa oportunidad de regresar a casa.
Kakashi apreciaba con cautela las barbaries de la guerra, como espectador de primera mano, no recomendaba a nadie contemplar tales fechorías y crímenes contra la existencia, incluso el mismo se sentía culpable, el hecho de luchar contra el enemigo implicaba llenarse las manos de sangre.
Con fuerza, bloqueo el futuro –y frustrado- impacto, uno a uno, enemigos y aliados caían como moscas, agradecía el tener un mítico y vigoroso aliado como lo era el dragón. Aquella bestia cumplía las mismas labores que los hombres, utilizando la magia con la cual había sido dotado para terminar con grandes cantidades de enemigos, solo bastaba con que este escupiera el fuego que los llevaría a la perdición.
— ¡General Hatake!— Gaara sostenía con pesadez la espada, era evidente que todos comenzaban a cansarse y si la triada –a la que Kaguya temía- no se apresuraba, el destino –o quien quiere que fuese- se dirigiría hacia el bando con más posibilidades de ganar, y ese era el de Kaguya.—
— ¿Consiguió información?— Cuestiono demandante, nadie, absolutamente nadie sabía lo que ocurría en lo más profundo del palacio, desconocían si los jóvenes reyes aún continuaban con vida, o en su defecto, si esta ya los había abandonado. El joven pelirrojo negó rotundamente, era imposible y a la vez arriesgado cruzar las líneas enemigas tan atolondradamente. — Mueve a tus hombres hacia el flanco izquierdo. — Ordeno. Era el momento adecuado para cambiar las tácticas de batalla por alguna que se acondicionara a su condición tan decadente. — ¡Díganle al capital Onoki que necesitaremos la artillería pesada por la retaguardia!—
— ¡Entendido!—
— ¡Lady Tsunade!— La aludida viro toda su atención hacia el galante general, poniendo a su disposición ojos y oídos para acatar las órdenes al pie de la letra y evitar equivocaciones que podrían costar la vida de miles.— Ordene que lleven a los heridos hacia el campamento, los hombres que aun continúen de pie y sean capaces de blandir una espada tomaran lugar en la vanguardia.— Tsunade asintió, buscando con desesperación un segundo para poder emitir las ordenes y que todo se llevase a cabo con agilidad, los segundos eran valiosos, estos determinaban si se triunfaba o perdía.
— ¡Los soldados restantes!— Exclamo Kakashi con voz fuerte.— ¡Formen filas!— Con contrariedad, los hombres cumplieron, esquivando los cuerpos inertes y un sinfín de obstáculos que yacían tenidos en el suelo.— ¡Arqueros!— Los mencionados tensaron las cuerdas, aguardando por la orden que los llevara a lanzar esa pequeña pero letal flecha al enemigo.— ¡Fuego!— Consecuentemente más hombres desfallecieron, pero no por eso los demás se rendirían fácilmente.— ¡Vanguardia, uno a uno levente un escudo, este protegerá a su compañero el cual, blandirá la espada, todos a mi señal!— Sus irises oscuros otearon con cautela el acercamiento del antagonista, el tramo que aún faltaba por recorrerse les otorgaría el tiempo necesario para llevar a cabo la tacita propuesta por el general Hatake.—
Experimento el estruendoso choque entre ambos ejércitos.
— ¡Ahora!— Dicho esto, los hombres adquirieron la ventaja para clavar el acero en los sacos de carne llamados cuerpos. En el cielo, podía verse al dragón revolotear como ave de carroña y así como ocupaba la bóveda celeste, descendió con rapidez, lanzando un mortal escupitajo de fuego, pulverizando a todo aquel que estuviese en su contra, disminuyendo a simples cenizas. Los que solo eran capaces de comprobar la furia del dragón morirían días después por la infección de las quemaduras o incluso, sus cuerpos no resistirían tanto dolor por lo que esperarían con ansias la llegada de la muerte.
Con una mínima porción de ventaja, los ánimos regresaron a Hatake Kakashi, impulsándolo a continuar con la lucha, implementaría más tácticas de ser necesario. El, amancebaba que aquella persona que perdonaba en una guerra perdía, por lo tanto, la campaña de Kaguya comenzaba a perdonar, reuniéndose como ratas cerca de la puerta del palacio, como si su diosa falsa estuviese dispuesta a protegerlos.
— ¡Madara está muerto!— Escucho decir a uno de los soldados. Las miradas de los ahí presentes estaban más que atónitas ¿Cómo era posible que un guerrero de la talla de Madara estuviese en el otro mundo? Eso solo podía ser obra de Naruto, Sasuke y Sakura. La campaña antagonista estaba perdida, con la buena noticia del deceso de Uchiha Madara les sería imposible detener al ejército de la triada perfecta. Todos detuvieron la lucha, realmente nadie sabía qué hacer y se inmovilizaban por un segundo podrían apreciar que quedaban pocos de los suyos, eran superados en número, lo que solo los dirigiría a una muerte segura.
Los comandantes se reunieron en la vanguardia, aun sosteniendo las espadas y cubriéndose las espaldas entre todos, no bajarían la guardia, sería demasiado ingenuo, una acción tonta.
— ¡Pase el general o comandante de su campaña!— Ordeno Kakashi, recibiendo como respuesta una profunda afonía. Unos a otros se miraban confundidos, ya no estaba nadie que pudiese comandarlos y para ser sinceros, ninguno tenía la menor idea de cómo dirigir un ejército, solo eran soldados que acataban ordenes, Madara era el encargado de plasmar las estrategias de batalla.
Los hombres se hicieron a un lado, dejando una brecha libre para que el valiente aludido realizara acto de presencia hacia el demandante. De entre ellos salió un joven, cabello negro, ojos azules, su aspecto era serio, a pesar de la adversidad en su temple podía apreciarse la imperturbabilidad.
El peliblanco dedujo que solo contaría con veintitantos años, tal vez fue privado de diversos placeres, apenas comenzaba a vivir, podría apostar que nunca disfruto la compañía de una dama y si la lucha continuaba y el moría, nunca sabría lo que era convertirse en padre…o para no ir tan lejos, el regresar con su familia, la cual seguramente estaría esperando por él.
— ¿Cuál es tu nombre, muchacho?— Pregunto Mei Terumi.
—Hitoshi. — Respondió con tono de voz fuerte, fiero. Miraba altaneramente a los ahí presentes, típico de un joven sin experiencia, un niño que ansiaba comerse al mundo de una sola mordida.
—Espero hagas honor al significado de tu nombre…Compasivo. — Tsunade, Onoki, Gaara y Mei dedicaron miradas abarrotadas de confusión al peliblanco.
— ¿Qué crees que haces?— Susurro Onoki, deteniendo el paso del hombre con la firmeza del agarre. — No nos daremos por vencidos, mira hasta donde hemos llegado, una orden y terminaremos con sus vidas. —
—No derramaremos más sangre. Hemos perdido a suficientes colegas en esta batalla. Esta lucha ya está decidida. — Con una simple mirada fulmino al anciano. Era difícil admitirlo pero Hatake tenía razón, todos llegaron a su límite. — Dime Hitoshi… ¿Cuántos años tienes?—
—Veintidós. —
—Lo imagine. Comienzas a conocer la vida, lástima que lo hicieras de esta forma, un chico como tu tiene potencial. Puedo decir que provienes de una noble familia, lo noto en tu impetuosa armadura y tu elegante espada. —
— ¿A dónde quiere llegar con todo esto?— El chico no tenía tiempo para soportar la verborrea del enemigo.
—Y veo que eres sagaz y concreto. No divagare más y te diré la verdad, aunque puede que esta no sea dulce para tus oídos. — Exhalo lentamente, contemplo la faz del joven y no pudo evitar reflejarse en la vitalidad de aquel chico, incluso, sus actitudes le recordaban a él cuándo tenía su edad. — Evidentemente están en desventaja, no solo por su carente experiencia en el campo de batalla, sino porque los superamos en número y en este punto, ese pequeño detalle es crucial para la batalla. Su comandante a muerto, como gran parte de su ejército, nosotros también tenemos bajas considerables, pero lo repito…podemos aplastarlos. — Kakashi se acercó lentamente, sosteniendo la mirada azul del joven general. — Mi duda es… ¿Qué es lo que ofreció Kaguya para que se unieran a sus filas? Apuesto que fue una enorme recompensa, oro, títulos, reconocimiento, mujeres…poder, pero lo único que han obtenido es miseria, muertes…y desprecio, ¿están seguros de que ella les pagara? Lo dudo ¿han visto lo que ha realizado en su paso por las aldeas? Si alguno de ustedes osa traicionarla, su cabeza terminara en una pica y el sueño finalizara. — Hitoshi estrujo los labios. — No propongo los mismos premios que su reina…les ofrezco uno mejor… El placer de vivir. — Unos a otros se miraron con inseguridad. — Cada uno podrá regresar a sus casas, abrazar a sus hijos y besar a sus esposas, reencontrarse con sus padres y todos sus familiares… ¡Les otorgo esa oportunidad! Cuando mueran…el oro, los títulos y el poder no servirán de nada en el otro mundo.— Kakashi se despojó del yelmo, lanzándolo a los pies del imberbe muchacho, al mismo tiempo dejo caer la espada, solo para proveerle la seguridad de que no se aprovecharía de la situación.— Detengamos las muertes…—
— ¿Cómo podemos confiar en tu palabra?— A pesar de llevar una máscara cubriéndole la mitad del rostro, pudo apreciarse una sonrisa victoriosa.
—El que desee tomar la piadosa opción que el general Hatake ha emitido, será bienvenido. — Hablo Tsunade. — Los recibiremos con los brazos abiertos, dejen atrás las espadas…y vengan con nosotros. — Un joven pensativo fue el primero en abandonar las filas, dejo caer el acero y ante las miradas atónitas de sus compañeros se unió a las filas del general Kakashi. Solo basto con que uno diera el primer paso, así, los demás tomarían valor y harían lo mismo. Poco a poco la campaña aumento. Era imposible negarse a la jugosa oferta que Kakashi plasmaba.
— ¿Qué pasara conmigo?— Pregunto Hitoshi. — Soy un general, por lo tanto, mis pecados no tendrán expiación. —
—No te preocupes. Los reyes que tienes frente a ti, son bondadosos. — Dicho esto, Kaguya estaba despojada de todo, era ella sola contra el mundo. Gaara camino lentamente hacia Kakashi, inmediatamente el dragón descendió, obligándole a las personas a abrirle paso para dejarle descansar.
— ¿Qué pasara con Sasuke…Naruto y Sakura?—
—Y con el mercenario A…Gran parte de sus hombres continúan ahí…— Nuevamente, Kakashi alcanzo su espada, contemplo a Mei Terumi y con pasos cortos pero firmes termino con la distancia que los alejaba. —
—Mi señora…debo agradecerle por unirse a nuestras filas, sin usted gran parte de los planes no se habrían efectuado. — Aquello sonaba como una despedida. — Prometí que cumpliría con mi palabra y aun lo sostengo, me casare con usted cuando la batalla termine…pero en caso de no cumplir con esto…Le pido, tenga compasión con los aliados, no intente buscar otra forma de pago, la victoria y seguridad es más que suficiente. — Con delicadeza, tomo la suave mano de le emperatriz, contemplo sus ojos verdes y deposito un tierno beso sobre la piel.
—Trae a esos chicos con vida…y sobre todo, intenta regresar con la tuya intacta. —
—Hare todo lo posible. — Susurro. — Príncipe Gaara…dejo a su disocian el cargo como primer general. Tratare de regresar lo antes posible. —
—Entendido. —
—X—
La sala del trono estaba decorada con los cadáveres de los soldados. Yacían recostados en el suelo, entre los charcos de sangre coagulada. No era de extrañarse que algunos cuerpos estuviesen incompletos, a unos les faltaban miembros, otros habían perdido la cabeza. Las manos aún se aferraban al acero, como si en el momento del juicio final librasen una batalla.
Frente a esto, en un trono elevado, Kaguya desvainaba sin piedad la espada que atravesaba el cuerpo del último oponente. Los jóvenes miraban aterrados la escena, percatándose de lo que el poder y la crueldad podían llegar a ocasionar.
El cansancio era evidente en sus rostros. Cualquier movimiento realizado necesitaba un esfuerzo sobrehumano, incluso el mantenerse de pie era complicado.
Un sonido sordo causo eco sonoro en la sala, así como los pasos de la diosa mientras descendía por los peldaños, paso el acero entre la ropa sucia de un cadáver, quitando cualquier rastro carmesí existente.
—No me gusta decir las cosas dos veces…pero con ustedes hare una excepción. — La sonrisa desapareció de su faz, sustituyéndola por un aspecto tenebroso. — Arrodíllense ante mí. —
—Sakura. — Susurro Sasuke, alcanzado la mano de la pelirosa, percatándose como el calor abandonaba poco a poco el cuerpo de su esposa.— Te lo ruego…Sal de aquí, encontraremos la manera de distraerla…pero por favor, sal de aquí antes de que sea demasiado tarde.— Sakura entendía la preocupación de Sasuke y viendo que el panorama no pintaba nada favorable, lo mejor sería acatar las órdenes de su esposo, era demasiado egoísta, no solo arriesgaba su vida, sino la del pequeño que crecía en su interior.
—Ya es demasiado tarde. — Kaguya oteo a los jóvenes, encontrando una muerte y perdición seguras. — Por un momento pensé que mis hijos harían las cosas bien…triunfarían en lo que yo fracase. Lo mismo llegue a pensar de mis nietos…porque quería que alguien lo hiciera bien esta vez…— Sasuke presionaba a su mente para idear un plan de escape que Sakura pudiese implementar sin dificultad. — Y no voy a negarles que cuando los vi, encontré una parte de ellos en su interior. En lo personal, muero por ver como yo los hago pedazos con mis propias manos. —
Con rapidez, dirigió toda su furia hasta los chicos. Bien decían que si deseabas que las cosas salieran bien debías hacerlas tú mismo. En primera instancia fallo, tanto los dos chicos como la peli-rosa esquivaron el ataque, obligándoles a separarse.
—Mierda. — Espeto Sasuke al ver a Sakura completamente desprotegida. La chica no contaba con su espada, esta yacía en el suelo, alejada por una distancia considerable y si se tomaba en cuenta la posición del rubio y el pelinegro, ya sería demasiado tarde llegar con Sakura. Aquel era el plan de la diosa, obligarles a separarse para efectuar su plan.
Sakura esquivaba los golpes, arrastrándose entre los cadáveres o girando sobre estos, incluso, estos cumplían la función de escudos, mientras la espada atravesaba la carne, ella aprovechaba esos segundos tan vitales para alejarse.
Por un segundo sus ilusiones se vieron destruidas, estaba preparada para morir. Cerro los ojos con fuerza, el dolor no duraría demasiado, esperaba a que todo sucediera rápido, tanto, que ni siquiera ella podría darse cuenta en que momento su alma había abandonado su cuerpo.
Escucho como el arma atravesaba la carne, sintió las finas gotas carmesí impactarse contra su rostro, le extrañaba no sentir la hoja atravesarla, así que, poco a poco abrió los ojos, encontrándose con otro escudo humano, el mercenario C sacrificaba su vida valientemente, ante las miradas estupefactas de los reyes, sobre todo de Sakura.
El rubio dejo caer todo el peso sobre sus rodillas, para después, desvanecerse e impactarse contra el suelo. Ella, instintivamente, se arrastró entre los charcos de sangre, con manos temblorosas, alcanzo las manos suplicantes del joven, sosteniéndolas en el último segundo que le quedaba de vida.
—Al menos…poder presumir que mi muerte no fue dolorosa, sino hermosa. — Dijo con dificultad. — Si lo último que mis ojos vieron es el rostro de esta bella dama. —
—Shhh…No…no digas nada, C. — Espeto Sakura. — Pronto terminara todo…— Dicho esto, el joven dejo sus ojos oteando hacia el techo, solo bastaba con verlos para deducir que el cuerpo estaba inerte.
—Si alguno de ustedes dos muere…no podrá derrotarme. — Replico Kaguya, ignorando por completo la dramática escena protagonizada por Sakura y el mercenario. — ¿A quién debo matar?—
— ¡Yo seré tu oponente!— Exclamo Naruto. —
—No. Los dos atacaremos juntos, teme a ser derrotada y eso le impide concentrarse. — Mascullo el Uchiha. Atacarían por los flancos desprotegidos. Entretanto Naruto y Sasuke distraían a la diosa, Sakura busco con desesperación el cuerno para llamar al dragón, pero era imposible concentrarse cuando dos personas importantes para ella libraban una batalla.
— ¡No dejare que te quedes con todo!— Replico Naruto, notando la rapidez –para nada humana- de la mujer. Como por obra del destino –o la suerte-, Sakura contemplo a la bestia alada sobre ellos, Kakashi cabalgaba con dificultad al dragón y estaba ahí para ayudarles. Se puso de pie, rezando por no volver a resbalar con el líquido carmín que corría como rio, con agilidad subió al lomo del dragón, sujetándose con fuerza a la cintura del peliblanco.
Kakashi emprendió vuelo, alejándose unos cuantos centímetros del suelo, oteando la batalla desde ese punto. Sin más preámbulos, el momento de idear un plan había llegado.
—Debemos atacar por tres flancos. — Aviso Sakura. —
— ¡Agh!— El alarido de dolor de la fémina llego hasta los oídos de los ahí presentes. Una flecha lanzada por Kakashi atravesó la palma de su mano, dejándola fuera de batalla y con una evidente desventaja.
Ante esto, Naruto y Sasuke se alejaron, tomando la posición adecuada para terminar con el ataque. El Uchiha llegaría por el lado derecho y Naruto por el izquierdo.
—Kakashi, acerque el dragón unos cuantos metros al suelo. — Ordeno Sakura. — ¡Ahora!— Ella o dejaba pasar desapercibida la rapidez de Kaguya. Sus habilidades analíticas eran generosas, tanto, que le permitió adivinar el siguiente paso que daría la diosa, ella se alejaría y tanto Naruto como Sasuke no tendrían tiempo de reaccionar y el ataque que estaba preparado para Kaguya lo terminarían proporcionándolo uno al otro. Inmediatamente, el peliblanco acato el comanda miento de la pelirosa, posicionando al dragón sobre Kaguya.
— ¿Qué piensas hacer?— Cuestiono Kakashi, a lo que Sakura respondió con un precipitado lanzamiento. Durante el corto momento en el aire, cerro el puño, apuntando directamente hacia la cabeza, un golpe en una zona tan vital decidiría si el plan salía a la perfección.
— ¡También estoy aquí!— Grito Sakura. — ¡No me tomes a la ligera!— El puño entro en contacto con el cráneo de la fémina en discordia, así como las espadas atravesaban de lado a lado el cuerpo de esta. La imagen era perfecta, de la forma en que estaban juntos…después de todas las dificultades y el dolor, su poder se volvía uno solo.
— ¡Ahora!— Dijo Sasuke.
—¡Shannaro!— Replico Sakura
— ¡Yoshaara!— Agrego Naruto. Cada uno poseía un grito de guerra en particular.
Kaguya vio pasar toda su vida. No podía creerlo, ella, la precursora del poder, era derrotada por las encarnaciones que durante tanto tiempo intento desaparecer.
— ¡¿Por qué?!— Pregunto con evidente molestia. El dolor se concentraba en las zonas afectadas, poco a poco la fuerza le abandonaba. Ella era una divinidad, ella decidía quien vivía, poseía el poder para contralar a los débiles y derrocar a los fuertes, movía los hilos del destino a su merced, como se le viniera en gana. No era un genio, ni una emblemática guerrera, era una diosa. Demasiados sucesos conformaban su ratifica vida. Todo lo que había hecho, todo el camino recorrido durante tanto tiempo no tenía valía frente a la muerte, esa que estuvo evitando, pero al final de cuentas, la misma que aguardaba por ella para mecerla entre sus brazos.
—A final de cuentas…no eres inmortal. — Dijo Sasuke con desdén. Ambos chicos dejaron sus viejas espadas clavadas en el cuerpo de la diosa. El azabache alzo la mirada, procesando todo el ajetreo vivido, atisbando con seriedad al dragón que revoloteaba sobre ellos, al parecer esperando acercarse a la triada.
Este era el último paso para alcanzar la victoria. Sasuke sabía que su regreso a Salitrium sería lo más pronto posible, debía reconstruir el reino que sus ancestros dejaron y del que ahora solo quedaban escombros. También, cuando todo el atenuante trabajo hubiese finalizado, enseñaría a su hijo a montar, utilizar un arco y por qué no una espada, tendría el tiempo suficiente para estar a lado de Sakura e incluso, con el futuro heredero del cual ella había mencionado meses atrás –con ciertas dudas-.
Nuevamente sus caminos se separaron, esta vez, Naruto buscaba sobrevivientes con la ayuda de Kakashi, aquellos que tuviesen heridas serian atendidos en los distintos centros del mundo. Era precipitado festejar la victoria cuando el luto predominaba.
El azabache viro todo su cuerpo en dirección hacia la puerta, dándole la espalda al trono, oteando esa silueta reconocible, aguardando por la llegada de su esposa.
Sasuke estaba a punto de sonreír y emprender paso hacia la peli-rosa, para celebrar el triunfo con un cálido abrazo, pero cuando lo intento, sintió la punta afilada del mental atravesando su estómago, pasando por la armadura y haciéndole sentir que su ropa estaba hecha de papel. Débil, dio media vuelta y vio la figura de la dama que segundos atrás creían muerta, la cual, utilizo su ultimo respiro y aprovecho la distracción del azabache para arrebatarle la vida.
Trato de mantenerse en pie, peros su piernas perdían el auge, esta parte del cuerpo fue la primera en desistir, postro la rodilla derecha en el suelo y pronto termino acostado a lado de la enemiga.
— ¡Sasuke!— Grito Sakura con desesperación, abriéndose paso entre los objetos que obstaculizaban su llegada hacia su amado. La brecha parecía eterna, sentía como si el corazón quisiese escapar de su pecho. Poco a poco la desesperación comenzaba a apoderarse de ella, tanto, que provoco un fallo entre sus pies, haciéndola caer unos cuantos centímetros alejada del azabache. Su rostro se impactó contra el suelo, pero el golpe no fue lo suficientemente fuerte para evitarle llegar hasta donde yacía el agonizante Uchiha. Con dificultad, coloco el torso de Sasuke sobre sus piernas, mientras sus brazos sostenían el rostro del pelinegro. — Sasuke…Sasuke. — Susurro cerca de sus labios. — Lo prometiste…no puedes fallarme, lo prometiste. — Dijo con desesperación, los labios le temblaban, las lágrimas rodaban por su rostro, abriéndose paso entre la sangre casi seca que decoraba sus mejillas. — Sasuke. Escúchame. No quiero que nuestros hijos solamente escuchen historias sobre lo valiente que fue su padre. Tú debes enseñarlos, educarlos, verlos crecer. — Ella tomo su mano, presionándola contra su vientre, cubierto por la cota de malla. — Nuestro pequeño príncipe te necesitara. —
El trato de hablar, pero solo sangre salió de sus labios. Tosió, estrujando con fuerza la ropa de la peli-rosa.
—Shh…está bien…Sakura. — Espeto con su último aliento. — Eres fuerte…confió en ti…— Sasuke estaba muy cansado para moverse, pero sus ojos aún estaban abierto. Noto su sangre entre las manos de Sakura, quien ejercía presión sobre la herida, en un intento absurdo por detener la hemorragia. Escuchaba los alaridos que esta lanzaba, a lo lejos los pasos…y después no hubo más que silencio para el Uchiha. Los parpados eran demasiado pesados para mantener sus ojos abiertos, la última cosa que pudo sentir fueron las cálidas manos de Sakura sobre su pecho y los familiares labios de Sakura sobre los suyos, otorgándole –lo que tal vez sería- un último beso.
— ¡Sasuke! ¡Sasuke!— Replico Sakura. — ¡No me hagas esto por favor! ¡No lo hagas! ¡No seas egoísta!— Poco a poco las personas se adentraban para comprobar que la batalla había finalizado, pero sus ojos se llevaron otra sorpresa. Oían los gritos exasperados de la reina. — ¡Traigan ayuda!— Ordeno, tendiéndose sobre el cuerpo del azabache. — Sasuke…—
Por fin iría a donde quería, el lugar donde se suponía su familia estaría aguardando por su llegada. En cualquier momento se habría ido. El momento ya había pasado…si, se había ido…El mundo de Sasuke se volvió borroso, antes de tornarse negro.
Continuara.
—X—
¡Oficialmente hemos llegado al penúltimo capítulo de la historia! Sé que es un poco perverso terminarlo en esta parte, también estoy al tanto que fue corto, comparando los últimos dos, pero no quería hacer la batalla atenuante y repetitiva, el final de Kaguya estaba cerca y desde el inicio, tenía planeado que moriría en el penúltimo capítulo.
Lo último está plasmado desde el punto de vista de Sakura, quería mostrar el dolor de perder a un ser querido, sobre todo cuando este es la persona que amas. Así que, si no se encontraron los puntos de vista de Naruto, Kakashi u otros personajes es porque la estoy reservando para el siguiente capítulo.
Antes de dar respuesta a sus alentadores y hermosos reviews quiero avisar que el final constara de dos partes, culminando el fic con cuarenta capítulos ¿Por qué tome esta decisión? Por qué el hacer un solo capitulo sería bastante extenso…ya que, aún quedan muchas cosas por desvelar.
Elaine Haruno de Uchiha ¡Así es! Retome los personajes que tenía desde el inicio, así que todo regresa a la normalidad, espero no haberte decepcionado en tanto al relato de la batalla ¡Saludos! ¡Gracias por leer y comentar! ñ.ñ/
Jazsmith ¡Creo que el sentimiento es mutuo! ¡No sabes cuánto me alegra que continuaras dejando tu opinión y por supuesto…siguiendo el fic! Desde que la idea del fic se implanto en mi cabeza, lo primero que quería hacer era darle protagonismo a Sakura, desviándola del papel de esposa sumisa y hacerla toda una guerrera en este fic, creo que ella tiene el protagonismo en esta historia ñ.ñ Debo agradecerte por estas hermosas palabras de aliento 3 De verdad, ¡Mil gracias! Nunca espere tener fans jaaja –en serio XD— Créeme…el final, creo que es el adecuado para la historia ñ.ñ todo ya estaba fríamente calculado, tengo mis notas con las ideas principales de cada capítulo, desde el primero hasta el último. Tranquila Jazsmith, es difícil expresar los sentimientos que un fic ocasiona, yo estoy aún más orgullosa –y no sabes la alegría que me causa- leer comentarios como los tuyos, tan alentadores y llenos de buenas vibras 3 Por supuesto que no me olvido de las continuaciones, yo también soy lectora y se lo que se siente esperar ¡Saludos Jazsmith! ¡Cuídate mucho! ¡Espero tengas una excelente semana! ¡Saludos y un abrazo muy, muy pero muy fuerte!
carlita-chan uchiha ¡Hola Carlita! Tengo que informarte que no…lo que fue bastante extraño para mí también, pero reconocí esa forma tan singular de expresarte ñ.ñ Si…bueno…digamos que ese día las descripciones me fallaron jaja, pero era un oponente muy, muy pero MUY TEMIBLE XD Yo también estoy en la misma situación…no puedo creer que solo falten dos capítulos, mi cara en estos momentos es de WTF ¡En que momento llegue a este punto! A la vez me alegra el finalizarlo y al mismo tiempo me entristece…esta fue la historia que marco mi regreso a los FF SasuSaku, le tengo un shingo de cariño 3 Sabes que por eso no hay problema, el capítulo no se moverá de aquí y tampoco lo hare yo, así que cuando recibo un review tuyo llega la emoción a mi ¡Un enorme abrazo y más Sasugalletas para ti Carlita! ¡Cuídate!
Anttomercury ¡Hello! Retomando tu review anterior… en lo personal, me es sencillo plasmar fics en un universo AU, a comparación del mundo ninja, ya que, no creo poder aportarle más a tan maravilloso universo. Sobre el universo AU, creo que lo que hace bueno a estos fics es mantener la personalidad de los personajes intacta, porque eso es lo que los hace únicos, la forma en la que el creador original los hizo. ¡Mucinas gracias Antto! ¡Es increíble la sensación que me invade al saber que los lectores están contentos con el fic y sobre todo que ellos mismos reconozcan el esfuerzo, como tú lo haces! ¡Yo debo agradecerte a ti por darle una oportunidad a mis historias, en serio mil gracias! A Kaguya se le termino su suerte de cucaracha en este capítulo ñ.ñ Si, algunas lectoras manifestaron su malestar y debo admitir que tenían razón, porque, ya tenía la historia desarrollada y la verdad es que nunca creí que tales personajes causarían un impacto en la historia, pero fue todo lo contrario. As always…es un placer leer tus reviews, ojala el capítulo haya sido de tu agrado, está escrito con mucho cariño 3 Lo se…es triste cuando historia llega a su fin pero como tú lo has dicho, nos estaremos leyendo en Grudge-blues –que va para largo- ¡Abrazos y besos bien recibidos! ¡Ahora yo te envió un fuerte pero muuuy fuerte abrazo! ¡Cuídate, saludos mi estimada Anttomercury!
Nekatniss bueno…desde este punto solo quedan dos ¡Gracias por todo Nekatniss! Intento hacer lo que puedo, trato de darles un buen trabajo, donde yo este satisfecha y donde ustedes queden contentos por la lectura. No Nekatniss, como te lo he dicho en reiteradas ocasiones ¡Gracias a ti por darle una oportunidad a mis fics ! ¡Saludos Nekatniss, un fuerte abrazo donde quiera que estés!
Daniela12063 ¡Hola Daniela! ¡espero te encuentres bien! Bueno, debo reconocer que fue un error cambiar a los personajes, pero gracias a ustedes que expresaron su descontento decidí regresar todo a la normalidad (Bueenooo…a decir verdad, de sagas solo son de mi agrado Harry Potter, LOTR y ASOIAF *—*) Hablando del capítulo anterior, deje pasar por alto ese error, creo que fue un momento muy feo de distracción, pero aun continuo realizando cambios en los capítulos, sobre todo en esos errores gramaticales y ortográficos. Sí, es difícil adecuar el dialogo a la narración de una batalla, al menos para mí lo fue, encontrar el balance entre ambas vertientes es complicado. Creo que Kaguya ha tenido un poco de protagonismo en el fic, y en el capítulo anterior la desplace un poco para poder desarrollar la batalla con Madara, pero en este, si entro de lleno su caída (No tienes que te: 3) Si, hice de lado al dragón jaja de verdad lo siento, pero en este capítulo tuvo distintas apariciones y dejo atrás el trabajo de corcel alado, siendo de suma importancia en la batalla. Te confieso que paso por mi mente plasmar el pensamiento de los aliados, uno a uno, pero tenía miedo de meter la pata, ya que a la mayoría de ellos no los he manejado en mis fics anteriores por lo que…aún son un poco desconocidos para mí en tanto al mundo de los fanfics. En este capítulo, plasme el punto de vista de Kakashi, quien ha tomado un poco de protagonismo en la historia –y como la persona más cercana al equipo siete- era injusto desplazarlo. ¡Gracias una vez más Daniela! ¡Mil gracias por tus comentarios objetivos! Es genial que lectoras como tú no duden en dejar lo que les agrado y les desagrado de la historia. Aquí tu opinión no pasa por alto, siempre es objetiva, clara, concreta y día a día me ayuda a mejorar. ¡Saludos Daniela! ¡Suerte y un fuerte abrazo, cuídate!
setsuna17, Guest Espero hayan disfrutado la lectura ñ.ñ gracias por leer y comentar.
Antes de partir…les pido me tengan paciencia en tanto a la actualización con los capítulos finales ¿Por qué? En el fic cuestión de tiempo di una pequeña explicación, pero sino lo siguen de cualquier modo también daré el aviso aquí: Estoy entrando en esa fase tan odiosa de la escuela llamada "Semanas finales" Si, esos hermosos días donde el montón de tareas y proyectos caen del cielo para no hacer dormir a las personas" Por lo que, tal vez demore alrededor de tres semanas, mientras todo se tranquiliza y me libero de los exámenes y proyectos finales. Era necesario darles una explicación y no desaparecer así como si nada –like batman-
En fin. Como siempre, muchísimas gracias por TODO, si, TODO su apoyo, juntos hemos llegado hasta este punto Así como una especie de mafia, juntos llegamos y juntos nos vamos. ¡Espero el capítulo haya sido de su agrado, lo escribí con mucho cariño solo para ustedes! ¡Cuídense, les deseo suerte y que tengan una excelente semana! ¡Nos leemos hasta la próxima! ñ.ñ/
