Capitulo 35
Ella observaba los objetos, sacó los documentos del sobre, en sus manos estaba el testamento de su abuelo, donde dejaba estipulado que su padre tendría el 50% de todas sus propiedades, se quedaba como albacea de los bienes de su hermana, había retratos de su madre, de sus abuelos, venía una dirección en NY. Con dos iniciales DG, una llave, documentos de su padre y en una pequeña caja había un mechón rubio, un camafeo, varios recortes que no pudo ver ya que se acercaba alguien y todo lo guardo en la caja, cuando cerraba la caja fuerte la vio en el fondo la foto de su madre, la única foto que tenía de ella, la tomó con sumo cuidado, no pudo evitar derramar una lágrima y la guardó. El Sr. Stronger tocó la puerta para no invadir su intimidad.
-Todo en orden my lady?
-Si, pase por favor, ya he terminado.
-Bien, en ese caso, tengo que guardar la caja fuerte.
-Muchas gracias por todo, por su paciencia y su ayuda.
-De nada, ha sido un honor para mí servirle.
-Gracias, con su permiso me retiro.
Rose salió del lugar, regresó a casa de la Sra. Smith, estaban tan ansiosa por llegar y mirar sus tesoros, se aferraba a esa cajita de madera con la insignia de la prestigiosa familia de Chicago, los Andley, aun había tanto que encontrar tanto que saber, lo primordial era arreglar todo para su viaje, era urgente que fuese a NY, necesitaba entrevistarse con DG, fuese quien fuese, necesitaba saber, y leer, en el trayecto pudo ver que llevaba consigo mucho más, llevaba una pieza más, poco a poco se armaría su rompecabezas, solo esperaba que al llegar a la gran manzana aun estuviese DG. Sería muy lamentable que después de tanto tiempo esa persona no existiese más. Cuando entró a la casa pudo ver un carruaje, señal que había visitas en casa, pero quién?
-Madeimoselle, Lady Smith le pide que le acompañe al salón azul.
-Gracias Britts, subiré un momento y…
-Lo lamento madeimoselle, pero es imperante que vaya inmediatamente, han sido las indicaciones de Madame.
-Está bien.
Allí se encontraba la dama en compañía de Giovanni, que tuvo que frenar un impulso por correr a su lado, además de un caballero que él conocía muy bien, siendo él un gran amigo del patriarca, ella no pudo evitar palidecer y no dejar de mirar a ese caballero que tampoco le quitaba la vista de encima, la mirada de Rose iba del caballero a Giovanni y finalmente a la dama, nadie se atrevía a romper el silencio….
-Te estábamos esperando querida—dijo la Sra. Smith.
-Disculpe mi tardanza
-No te preocupes Rose—dijo el caballero.
-Rose, yo…..—dijo Giovanni.
-Hijo podrías decirle a Ronda que nos traiga un poco de té, me siento algo cansada hoy—dijo interrumpiendo al joven.
-S-si Tía, con permiso.
-Rose… creo que tienes algunas dudas pero la principal es por qué estoy aquí
-Veo que ya se conocen—dijo la Sra. Smith
-Si, Soy amigo muy cercano a los padres de Rose—dijo mirando fijamente a la joven esperando y analizando su reacción.
-Si es verdad, ya nos conocíamos—dijo mientras Giovanni observaba todo.
-Sabes querido, me siento algo indispuesta y cansada, podrías ayudarme y acompañarme un momento a mi cuarto.
-Tía yo…
-Vamos—dijo tomándolo del brazo—realmente no me siento muy bien—ambos salieron dejando solos.
-Yo, no sé por qué está aquí pero le pido que no le cuente a nadie.
-Todos están preocupados por ti
-Lo sé pero necesito tiempo, podría decirme el motivo de su visita.
-Leonard Duncan….
-Disculpe…..
-Bien, no se por dónde empezar—dijo el caballero—creo que es mejor contar algo de historia, tu padre y yo no éramos amigos, de hecho éramos enemigos durante el colegio, el molestaba constantemente a la mujer más importante de mi vida, a la única que he amado…Sandy, ella y yo nos amábamos, pero tu padre y tu tía hicieron posible que nos separásemos en nuestra adolescencia, cada uno siguió sus sueños, yo deseaba hacerme de un nombre en el teatro y buscarla, pero mis cartas no fueron respondidas, aun así mantuve la esperanza, y a pesar de todo, nos volvimos a encontrar, nos hicimos novios, mi carrera iba en aumento y obtuve mi primer protagónico…. Ella siguió su vocación la medicina….. un día de ensayo hubo un accidente, Susana, mi esposa perdió una pierna por salvarme la vida, cuando tu madre se enteró supo que nos separaríamos, supo que yo no sabía qué hacer, que no tendría el valor de cumplir con mi deber….que no podía dejarla ir…..así que ella tan fuerte y sensata, lo aceptó y nos despedimos una fría noche de invierno, trate de todos los medios de poder recuperarla sin romper mi promesa, así que Susana y yo hicimos un acuerdo por 2 años, así si todo salía bien Susana me dejaría libre, en ese inter lo vi a tu padre, un hombre diferente al que conocí, me dijo tantas cosas tantas verdades y en ese momento, supe que fue un error, debí correr hacia ella, pero no lo hice, le prometí cuidarla sabes, si yo me marchaba de nuevo Susana dejaría todo y caería en depresión, yo no podía permitirlo, y por primera vez tuve miedo, podía perderla, pero tenía que aferrarme a mi pequeña esperanza, y cuando vi los rumores, lo supe yo no perdía de vista a tu madre, siempre aparecía como miembro de la familia en la sección de sociales, yo más que nadie la conocía lo suficiente para ver que me iba dejando a tras poco a poco, y me di cuenta que tu padre tenía boca de profeta….. Yo necesitaba seguir, tenía que hacer algo con mi vida, por eso, seguir el curso de las cosas y…..me casé….. No quise que nada saliera a la luz, así continué mi camino como en automático y rutinario, todo a distancia fue llevadero, hasta que mi esposa….. me dijo que estaba embarazada y deseaba una vida tranquila, por eso quiso cerrar ciclos, solo la toqué una vez y a pesar de todo fui bendecido con un hijo, en ese momento mi vida cambió, yo decidí que cuidaría de mi hijo y ese sería mi motor, por eso accedí…. y pude ver que ella sería feliz…. Así que la deje ir, tu padre me advirtió de ello…..tuve una gran actuación ante todos en la boda de Eliza, pude ver la tranquilidad en su mirada, en la de Albert… yo aprendí a convivir y encariñarme con mi esposa, ella siempre ha sido mi amiga, y ella ha aceptado esa vida, hemos hecho gala de nuestro don, ante todos, pero la verdad es que tenemos una relación cordial, con el tiempo aprendí a ver a tu madre como una amiga, a tratarla como tal y guardar mis sentimientos en el fondo de mi corazón, en un rincón olvidado, aunque mi secreto se irá conmigo y confío en que tu tampoco le dirás…. realmente ignoro que pasó después, pero cuando murió mi padre, me pidió que cumpliera su promesa a la corona, me entregó unos documentos y que siempre mantuviese una casa a su nombre, mi dijo que llegaría el día que una joven vendría a buscar a DG—Rose estaba atónita—DG, Duque de Grandchéster, él me dijo "Amelia vendrá a buscarte, tienes que entregarle esto"—dijo Terry y ella podo ver el baúl—mi padre dijo que la dueña de éste, tendría la llave que le abre.
-Y mi padre?
-Lamento no poder decirte, esa respuesta no la tengo yo, solo Albert y Sandy.
-Pero..
-Hay algo más, Tu bisabuelo era un duque, su linaje es tan antiguo como los Andley, su peso político es tal, es la segunda familia más importante de Escocia, y el Lord te ha dejado su título y su posición, eres miembro de la realeza británica, y tú eres su heredera, tu padre lo sabía… tu padre tenía motivos suficientes para hacer lo que hizo, así como Albert y Sandy…
-Es verdad que mi tía peleó mi custodia?
-Si, es verdad
-Por qué no se la dieron? Por qué mi padre dejó que nos separaran?
-Tu padre jamás lo hizo, pero lo que te puedo decir es que mi padre tomó la decisión correcta al dejarte con los Andley, fue lo mejor.
-Lo mejor para quién? Para ellos?
-No, fue lo mejor para ti, sé que es difícil, pero ha llegado el momento Rose, solo ellos te lo dirán, ellos son los únicos que lo saben, todos los demás tienen fragmentos de tu historia—extendió la mano—toma este es el testamento del duque Mackenzie, lamento no poder ayudarte más. Espero que aquello que buscas esté en este baúl, sino, ya sabes donde puedes encontrar las respuestas.
-Como supo donde encontrarme?
-Tu amigo Giovanni, él me buscó, por eso viajé a Chicago, ni mi esposa ni Richard saben que sucede, tus padres ignoran mi presencia, y quiero atreverme a darte un consejo, aclara tu corazón, no dejes que pase más tiempo, de lo contrario lo perderás, él te superará y tú te conformaras como yo, y no es justo para ti ni para Giovanni, él te ama pero en el corazón no se manda. Él es fuerte y te comprenderá, puedo aventurarme a decirte que él sabe la respuesta a su pregunta, sé que él hará lo correcto. Por otro lado, si Ian es tu destino, él sabrá esperar, si te ama no te pondrá obstáculo alguno, pero no lo hagas esperar demasiado, porque puede haber alguien que le ayude a dejar el pasado, pero puede haber alguien también que le enseñe que puede volver a amar.
-Gracias tío Terry—dijo llorando Rose—escucharé su consejo.
-Bien, creo que debo irme, mi carruaje me espera.
-Se quedará mucho tiempo en la cuidad?
-No, saldré mañana por la mañana a NY, estarás bien?
-Si, lo prometo.
-Buena niña—tocó su mejilla y se retiró. Rose lo miró alejarse
Ella estaba en el salón contemplando el baúl, sacó la llave de su caja y la probó, ésta lo abrió, su corazón estaba bombeando al mil por hora, ansiosa por mirar su interior, pero no se atrevía, tal vez era mejor pedirle a alguien que lo llevase a su habitación y en privado mirar su contenido, tenía tantas teorías de lo que encontraría y mientras esperaba que llevasen el baúl, lo vio….estaba de pie en el marco de la puerta, la miraba con tanta emoción y con un brillo que jamás hubiese notado, aun no era la hora de la cena así que sabía que Giovanni tenía mucho que decir…..lo veía con la duda en sus ojos, pero podía notar la añoranza de esa plática, así que él se armó de valor y rompió el silencio…..
-Puedo pasar y hacerte compañía.
-Por supuesto Bertha aun está en salón.
-Si lo sé—dijo cuando la miró de reojo—mi tía siempre te ha cuidado.
-Si es muy buena conmigo, por favor siéntate.
-Yo…. Rose creo que….. Ha llegado el momento….por favor déjame decirte lo que hace tiempo me he guardado, creo que no podré tener el valor de hacerlo en otro momento….—le miró con una gran suplica y ella no se pudo negar—Yo…. Cuando te vi por primera vez sentada leyendo en la banca cerca del cerezo, supe que eras la mujer más hermosa que he visto…. Cuando coincidimos en dos clases en la universidad, pude darme cuenta que eras una mujer inteligente con una opinión propia y con forme fui viendo diferentes facetas tuyas no pude evitar admirarte y enamorarme de ti, cuando por fin me decidí a hablarte en esa fiesta pensé que sería mi oportunidad de conocerte y pedirte una cita, cuál fue mi sorpresa al darme cuenta que eras la novia de mi primo… mi mundo colapsó, así que esperé y me hice a un lado…. Pero el tiempo pasó y su compromiso llegó, yo sentí morirme, tu salías de mi vida para entrar en la suya, aun sabiendo que sería cruel y muy doloroso permanecía a tu lado, aunque fuese como amigo, porque mi corazón no resistiría el no verte o el tenerte cerca, por eso te consecuente en todo, que podía hacer, Ian es como mi hermano, y para él era importante que ambos nos llevásemos bien…. No pude escapar…..créeme que he intentado tratar de apagar este sentimiento, pero no puedo mandar en mi corazón…..Yo te amo….te amo como jamás pensé que podría hacerlo
-Giovanni
-Yo me prometí que jamás se enterarían de esto, pero…..ahora, el destino me da una oportunidad de ser yo quien esté atulado…. Quien te apoya, quien está allí para consolarte y ayudarte, nunca imaginé que a Ian y a ti en esta situación, quiero que sepas que hablé con él, que traté de que te apoyará, pero yo creí que vendría a buscarte y a ayudarte de manera incondicional….. Pero solo fue para que ustedes se separaran, ignoró lo que pasó en este tiempo, no sé cómo están las cosas entre ustedes, pero hoy quiero saber la verdad, quiero saber cómo estás, quiero que tú me digas si en este tiempo he podido entrar un poco en tus pensamiento y si hay una esperanza de que tu corazón pueda llegar a amarme….. Yo hablé con mi tía sobre esto y ella me dijo que te diera tiempo, se que no es mucho, pero necesito saber si tú me darás una oportunidad, si yo tengo la esperanza de hacerte feliz, si tú me aceptas como alguien más que un amigo, si tú me dices que si…. Yo sabré esperarte, conquistarte y seré el hombre más feliz del mundo y dedicaré mi vida entera en hacerte la mujer más dichosa del mundo….—dijo haciendo una pausa y esperando la respuesta de Rose, ya que todo el tiempo le miró a los ojos mientras tomaba sus manos entre las suyas.
-Giovanni….—dijo llorando la joven
-Dímelo honestamente, hoy vengo preparado a todo, tanto si me aceptas como si no, no quiero que me digas lo que quiero oír, ni tampoco que cedas a mi petición por que sientes que estás en deuda conmigo o por agradecimiento hacia mi o mi tía, yo sabré comprenderte, nunca te juzgaría, te amo tanto que jamás te pediría que hicieses tu felicidad a un lado por mí, pero tenía que ser sincero contigo y conmigo, así también lo fui con Ian, ahora te lo pido a ti….
-Yo… y-yo….. Perdóname…. No lo sabía, yo te aprecio mucho y te quiero, te quiero….. No voy a negarlo, pero no te amo….Mi corazón tiene dueño….. si te diciese que acepto te estaría mintiendo, porque en el fondo sé que a pesar de todo, pase lo que pase, mi corazón siempre le pertenecerá a Ian, no sé que me depare el destino pero créeme que si tengo la oportunidad de recuperarle sin pensarlo dos veces correría para no perderle….perdóname por no poder verte más allá de una gran amigo, por no poder corresponder de la misma manera todo tu amor, pero en el corazón no se manda, me gustaría poder aliviar todo tu dolor, pero no puedo, no puedo engañarte Giovanni, tu amistad para mí vale oro y más, que temo que por esto te alejes y te podamos perder, se que Ian te aprecia y admira tanto o más que yo….
-No debes temer, nunca me perderán…. Pero te pido que me comprendan su me alejo un poco de ustedes después de su boda…
-Yo…. No sé….
-Por supuesto que habrá
Ambos jóvenes estaban sorprendidos, Ian los miraba desde la puerta junto a la Sra. Smith. Ella como mujer sabia sabía cómo atraer al joven Callaghan, y mientras esperaba escuchaba la declaración de su sobrino, sabía que estaba desecho, pero que los acompañaría hasta el final, ella estaba orgullosa de su sobrino, de ella también, sabía que los jóvenes enamorados necesitaban estar solos con un poco de privacidad, dejó la puerta del salón abierta, y ambos entraron al recibidor dejándolos solos pero la dama madura sabía que estaba lo suficientemente cerca para observarlos y con la distancia prudente para consolar a su sobrino…el joven se acercó a ella y se sentó a su lado dejando que ella lo abrazase y enjuagase sus lágrimas, aquellas que ni siquiera había notado.
-Hijo estoy muy orgullosa de ti….
-Siento que me han arrancado el corazón tía, solo me queda un inmenso dolor….
-Pero has hecho lo correcto, has cerrado un círculo….. Tú estuviste para ella, tuviste la oportunidad de ganarte su afecto, pero no fuiste el elegido de su corazón, actuaste de la mejor manera hijo.
-Aun así me duele….
-Solo por un tiempo, pero verás que después de la tempestad viene la calma y el sol volverá a brillar en tu cielo, por ahora desahógate, deja que tu corazón deje ir el dolor, te prometo que todo estará bien.
Mientras tanto en el salón contiguo.
-Es verdad lo que dijiste….—dijo la joven
-Si, es verdad, yo no me imagino una vida lejos de la mujer que amo…
-Perdóname amor, se que fui egoísta, solo pensé en mí y mi dolor, pero fue un shock para mi saber que mi mundo fue una mentira, que la mujer que tu amas no existe…
-Si existe está aquí junto a mí, mirándome con el mismo amor y sentimiento que él mío.
-Tu amas a Rose Andley, pero ella no existe, tenía que saber quién era yo, que podía ofrecerte si desconocía mi pasado, que tal si en mi pasado hubiese algo que no permitiese que estuviéramos juntos, quería que supieras con quien te casabas….
-Me caso contigo, con nadie más…. No importa si no eres una Andley, si no eres una chica que pertenece al círculo social al que yo pertenezco…
-Pero tus padres y la sociedad….
-Eso no importa mi amor, yo lucharía por ti, se trabajar y tengo estudios así me desheredasen yo vería la manera de ser felices, aunque no tuviésemos la fortuna que hoy nos respalda.
-Yo en realidad, Soy Amelia Elizabeth Leagan Mackenzie….
-Para mí siempre será mi Rosa silvestre, una dama tan parecida a la flor que crece en el jardín de tu familia….
-Gracias Ian
-Por qué?
-Por esperarme, por darme tiempo a ordenar mis pensamientos.
-No tienes que agradecerme nada amor mío, siempre lo supe, no permitiría que te alejases de mi, si fuese necesario volver a conquistarte lo haría de nuevo—miró sus manos—veo que aun traes el anillo familiar
-Nunca he dejado de usarlo—dijo mirándole con todo su amor.
En ese momento solo existían dos jóvenes enamorados que se reencontraban después de una larga ausencia, podía verse y casi palparse el amor que les envolvía, así que mirándose fijamente a los ojos se acercaron y sellaron su gran amor con un suave beso que les transmitía todo lo que se anhelaron todo este tiempo, con ese beso borraban los tragos amargos y en silencio se transmitieron todo su amor disfrutando de la cercanía del uno con el otro, un beso, si un beso largo y añorado por dos corazones que de nuevo latían de manera unísona….
