Día de romance y amistad.

Aquella mañana, en Hogwarts, durante el desayuno, una parte nada despreciable del alumnado y todo el cuerpo docente leian el periodico. No era nada que resultase fuera de lo común pero en ese momento no era muy bueno para cierta persona a cargo de la educación en Hogwarts.

CONTUNÚAN LOS RUMORES SOBRE AQUEL-QUE-NO-DEBE-SER-NOMBRADO.

Desde mediados de junio del año pasado, uno de los miembros de nuestra sociedad ha estado afirmando en cada ocasión que ha podido, que el que no debe ser nombrado había regresado. Dadas las circunstancias y el peso que tiene en la sociedad, en un primer momento creímos en la afirmación de Albus Dumbledore; eso sin tener en cuenta el testimonio del perturbador Bartemius Crouch Jr. quien resulto responsable del ingreso del Elegido, Theon Potter, en el torneo de los tres magos con proposito de revivir a su señor. Con todo esto, todo parecía apuntar a que era un hecho verdadero el regreso del mago oscuro más temido de todos los tiempos; sin embargo, los últimos meses no cuadran con lo que podríamos señalizar un reinado de terror. Analicemos los acontecimientos en profundidad.

Se localizó el lugar al que el mortifago loco había enviado al joven Potter, lugar en el que dicho joven fue torturado por el señor tenebroso, supuestamente tras renacer este. Todo esto es lo afirmado por Dumbledore. Cave reseñar que en el lugar de los hechos no se encontraron restos de ritual alguno, tan solo la resonancia residual de los hechizos con los que torturaron a nuestro "elegido", dándole un pase directo al hospital donde ha permanecido por meses. Nada en esa escena parece indicar la vuelta del señor oscuro, sino probablemente un grupo de magos deseosos de vengar todavía a su amo. Tengamos en cuenta que no se pudo ni se puede cuestionar a Crouch Junior dado que con autorización del actual ministro de magia y del director de la prestigiosa escuela de magia, Hogwarts, le fue administrado el beso del dementor tras escuchar el interrogatorio preliminar sin la presencia del cuerpo de aurores.

Otro hecho a señalar es el propio comportamiento de quien-vosotros-sabéis. Durante su ascenso al poder y sobretodo en este, hubo un clima de miedo generalizado, marcado por numerosas desapariciones y ataques, sobretodo en el mundo muggle, en los que el destrozo y el daño rayaba lo catastrófico. Por contra a esto, excepto el altercado de unos borrachos en los mundiales y seguramente de alguien con un gusto macabro por las bromas; y del propio ataque a Theon Potter con la ayuda del mortifago Crouch, no ha habido incidentes que señalar. Todo ha estado tan en calma y pacífico como en los últimos años cuando quien-vosotros-sabéis, fue derrotado.

Además de todo eso, fuentes fidedignas han aportado documentación concluyente de que hay algo más entre el icono de la luz de nuestra sociedad, Albus Dumbledore, y el mago oscuro Gellert Grindelwald; resulta que ambos fueron amigos durante su juventud temprana y el propio Dumbledore aporto ideas que más tarde dicho mago oscuro utilizaría en la expansión de su terror. Todos sabemos como tras derrotarlo, Dumbledore escaló en fama y popularidad. Si eso fuese todo, sería casualidad; pero durante la investigación fueron encontrados datos sobre la vida del lord oscuro antes de convertirse en lo que fue. Un huérfano, dejado de lado constantemente en un orfanato gestionado por una orden religiosa de estas que creen que el demonio anida en los que son diferentes a ellos. Con esto no se justifica en lo que se convirtió, pero si se le hubiese tendido la mano quizá no hubiésemos tenido mago oscuro y probablemente nuestra población no se hubiese visto reducida con una segunda guerra mágica. Fue el gran Albus Dumbledore quien vio en primera instancia como vivia este niño mago y, en lugar de tenderle la mano, insistio en dejarlo en un ambiente poco favorable. Admito que no le podemos atribuir toda la culpa en aquello pero me resulta curioso como fue él el único que podía plantarle cara. La guerra contra quien-vosotros-sabéis le dio mucha mas popularidad. Popularidad que ahora se está resintiendo un poco por como ha gestionado la escuela en los últimos años.

¿Acaso soy la única persona capaz de ver esta tendencia?¿Necesita Albus Dumbledore de un mago oscuro para mantener la popularidad y poder que sus múltiples cargos le conceden? Tal vez sea una coincidencia, tal vez no. ¿Vosotros qué opináis?

—Esto es un articulo incendiario —dijo Ernie cerrando el profeta. —Sin embargo expone bastante bien las cosas.

—Pensé que a ti te gustaba Dumbledore —comentó Harry.

—Lo hacía, hasta que ví como mimaba a tu hermano. Theon Potter podía tocar las narices a quien quisiera pero si se la devolvían... el que se la devolviese quedaba castigado.

—Todos los que hemos estado en Hogwarts desde que "el elegido" comenzó hemos podido constatar ese favoritismo —Blaise arrugó el ceño. —Pero el año pasado estaba diferente. No parecía pretender sacar provecho de eso como en los anteriores.

—Creo que empezo a acercarse a la fruta comestible en lugar de a la verde e incomentible —murmuró Luna; aquello arrancó una carcajada general. Tanto entre los amigos como los que estaban sentados a la mesa y escucharon.

—Estaria dispuesto a tenderle la mano —dijo Harry. —Si él la quiere. Después de todo no tiene culpa de la madre que tiene ni de como lo ha criado para creerse por encima de todos.

—Si lo haces, que sea él quien haga el primer movimiento —dijo Tracey.

—Por supuesto.

Harry sonrió, tenía claro que era así como lo iba a hacer. Se untó mantequilla en la tostada mientras paseaba la mirada por el gran comedor. El articulo estaba levantando ampollas sin lugar a dudas. Había sido un acierto escribirlo, usando para eso parte de la información confidencial que nadie iba a saber de donde había salido. ¿El motivo por el que lo había hecho?, varios. Primero que no quería que enredasen a los semidioses en una guerra que no existía, eso los llevaría a ser descubiertos. Segundo, la gente debía saber la verdad, o parte de ella. Según Dora era posible limpiar los restos de un ritual si se sabía lo que se hacía. Harry pensaba que la gente debía saber que Voldemort no estaba vivo, que no iba a regresar y que se acabo para siempre; aunque para eso debía dejar que los detalles quedasen en las sombras. Nadie necesitaba saberlo. Tercero, alguien tenía que defender a Theon de lo que parecía ser exponerlo como un arma en una guerra, ya pensaria después como demostrar ante todos que Voldemort estaba muerto. Enviar un articulo bajo un pseudonimo tanto al profeta como al quisquilloso había sido una buena idea.

(***)

Albus Dumbledore estaba decepcionado, ¿como podía la opinión pública creer las palabras de alguien que se escondía tras un nombre falso?, gracias a ese artículo había sido relegado de su puesto de jefe supremo del Wicengamot y lo mismo parecía que iba a terminar pasando con la confederación internacional de magos. Estaba perdiendo ese poder que era tan necesario para luchar contra Voldemort. ¿No se daban cuenta que el no hacer nada era una estrategia para que nadie creyese en su vuelta?, ¡incluso el artículo debía ser una estrategia!. No creía que fuese cosa de Voldemort, no directamente, él carecía de la paciencia para escribir algo así; tiene que haber sido cosa de alguno de sus seguidores, Lucius Malfoy tal vez, tendría que encontrar la forma de hacerle pagar, pero eso sería en otro momento. Ahora debía conseguir la lealtad de los semidioses, tenía que conseguir que lo viesen como él, ellos estaban destinados a proteger a los demás, no tenía sentido que se escondiesen como los magos.

—Seños Bunner, amigo mío. He de decir que estoy impresionado con tus pupilos.

—Son buenos estudiantes.

—Muy talentosos debo añadir, tanto que sería fascinante tenerlos de intercambio. Imagina lo que puede ayudar a la tolerancia la comprensión y colaboración entre diferentes culturas.

—Lo imagino, desde luego. Sin embargo, dudo que los padres de mis estudiantes estén dispuestos a dejarlos ir por mucho tiempo.

—Los padres protectores es el sino de cualquier maestro.

—Sin lugar a dudas, profesor Dumbeldore —respondió Quirón. —Ahora si me disculpas, tengo que atender a algunos de mis estudiantes.

—Por supuesto, faltaría más. Piensate seriamente lo del intercambio.

A Albus Dumbledore le molestaba que ese entrenador de héroes se negase a hacer una alianza, desgraciadamente no podía poner todas las cartas sobre la mesa para poder conseguir de alguna manera que participasen. Eso podía forzarlos en su contra y unirse al enemigo o crear otro frente.

(***)

Quirón asintió antes de alejarse del director de aquella escuela controlando que no era seguido ni espiado de ninguna manera. Consideraba a ese hombre un ignorante en toda regla. Suspiró, si no fuese porque ir allí le había permitido conocer la existencia de un semidiós y sospechar la de más de un legado; lo habría encontrado una pérdida de tiempo. De hecho era el recién descubierto semidiós el que quería hablar con los demás, sabía que la mediación de Nico di Angelo había tenido algo que ver. Se reunieron cerca de las aulas vacías que habían sido asignadas a su formación. Allí ya estaban todos, incluido el semidiós reconocido por Deméter, Harry Potter.

—¿De qué querías hablarnos?

—Voldemort

—Tu director ya me ha hecho bastantes tentativas al respecto —no pudo evitar decir algo molesto.

—Mi director se equivoca. Voldemort está más que muerto. Yo cumplí con una misión encomendada por Hades para garantizarlo.

—¿Que misión es esa? —preguntó Annabeth.

—Voldemort rompió en varios trozos su alma y la distribuyo en objetos para asegurarse la inmortalidad. Mi misión fue encontrar y destruir todos esos objetos. —Harry tragó saliva. —No puedo decir más sobre estos.

—Es un conocimiento antiguo y muy oscuro. Una aberración en toda regla —agregó Nico. —Mi padre castiga severamente a quienes lo intentan, lo consigan o no.

—No suena muy cuerdo hacer algo así —dijo Leo jugando con una bola de fuego.

—Has dicho que esta muerto —dijo Percy inquieto. —Destruirlos lo mato entonces.

—No. Al destruirlos perdió la fortaleza que le daban, la poca estabilidad que le quedaba a su alma en la tierra, o algo así —dijo Harry frunciendo el ceño.

—Su alma fue reclamada cuando intentó hacer otro —Nico sonrió de forma macabra. —Fin de la historia.

—¿Como supiste de su existencia? —pregunto Clarisse mirando a Harry con interés.

—Es largo de contar.

Con esas últimas palabras, Harry procedió a contar lo que había sucedido en su segundo año. Como un estudiante que todos parecían conocer pero que el sabia que no había estado antes apareció de la nada y como todos parecían haberlo olvidado cuando desapareció a final de curso. Narró el incidente de la cámara de los secretos, la leyenda que ocultaba dicha cámara y la criatura que moraba en ella. Explico como habían comenzado las agresiones y la buena fortuna que nadie hubiese muerto aquella vez, y sobretodo narro todo lo pasado dentro de la cámara y como gracias a la daga de bronce celestial perteneciente a la fundadora de su casa había logrado destruir el diario que más tarda sabría del propio Hades el tenebroso objeto que era. En ningún momento pronunció el nombre del objeto; no porque no pudiese, pues no sabía si podía o no aunque ante Dora y Nico si lo había pronunciado, simplemente no lo había intentado. Prefería que esa palabra callese en la oscuridad. Considera sabio que el termino quedase perdido en la historia más no la sensación de estar cerca de uno de esos objetos y de como destruirlos.

—No quiero pensar lo que hubiese pasado si Cronos hubiese hecho algo así —dijo Percy

—Dudo que se lo plantease, sesos de alga —replicó Anabeth. —El ya era inmortal. Su esencia sigue viva aunque no tenga cuerpo. Al igual que con Gea.

—Entonces ¿se pueden volver a alzar? —pregunto Piper.

—No lo creo, al menos no en un futuro próximo o lejano. Tardarían millares de años si acaso —respondió Quiron. —Harry, ¿quieres unirte a nosotros? Tenemos clase ahora de como lidiar con monstruos peligrosos.

—Me encantaría.

(***)

El día de san valentin había llegado. Semidioses y magos visitaban el pueblo por igual. De entre todos ellos destacaba una pareja, quienes se mantenían separados del resto dando un paseo por los alrededores mientras se dirigían hacia las afueras. A ella, Percy, le había contado la verdad primero porque le gustaba mucho, demasiado quizá. Segundo... sospechaba que Dora ya sabía algo por como los había mirado o como había tratado con Harry. A Percy le encantaba el desparpajo de esta. La forma de ver lo divertido de las cosas y de quitarle hierro al asunto. Veía en ella alguien espontáneo, alguien que no había olvidado lo bueno de la vida. Eso le hacía sentir cómodo y feliz.

—¿Seguro que vamos bien? mira que creo que es la segunda vez que vemos esos árboles.

—Que sí, tu tranquilo. Se a donde vamos. Ademas en un bosque todos los árboles son parecidos.

—Nos hemos perdido fijo.

—Que no nos hemos perdido.

—Cuando admitas que nos hemos perdido llamare a Blackjack

—Mmm... Percy, ¿por qué tu pegaso tiene nombre de juego de cartas?

—Eh... —Percy se rebolvio el pelo en gesto de nerviosismo. —Yo no se lo puse, lo conocí con ese nombre.

—Me alegro. Porque si llega a ser así, ni loca permito que escojar tu el nombre de nuestros hijos. Ya tengo bastante con el ridículo nombre que me puso mi madre.

—¿Hijos? —Percy se puso rojo.

—Claro. Los que tendremos en el futuro. Por ahora no te preocupes.

—Y... ¿cuantos quieres?

—Supongo que dos o tres serán suficientes. Siempre quise tener hermanos.

—Yo tengo una hermana pequeña, nació hace poco. Es mortal, afortunadamente.

—Ya —Tonks chascó la lengua. —La mayoría de vosotros preferiríais no tener esos dones, ¿no?

—No es nada alucinante tenerlos, la mayor parte de las veces solo trae problemas y no es posible tener una vida normal.

—Suerte que a mi no me guste tener una vida normal. —Se detuvo en su paseo, señalando un lugar en concreto bajo un gran árbol. —¿Comemos?

—Si, he traído la comida de las comidas del castillo. Harry me explico como llegar. A todo esto vosotros...

—Somos hermanos, aunque seamos de padres y familias diferentes. Somos hermanos.

(***)

Mientras Dumbledore había partido al ministerio con urgencia, la gente aprovechaba que no estaba allí para especular los motivos de tal partida. La mayoría de ellos pensaba que se trataba de alguno de los artículos recientes que minaban cada vez más y más su credibilidad. Artículos que se notaba que estaban escritos por diferentes personas y no precisamente porque firmasen en ellos con diferentes nombres. Era algo en la forma de escribir, de expresarse donde se podían apreciar los matices. Nunca se repetía escritor.

Mientras esa mayoría comentaba los artículos e intercambiaba opiniones, Harry y sus amigos se habían unido a los semidioses en un entrenamiento. Observados de cerca por la analítica mirada de Quiron, la severa y preocupada mirada de Mcgonagall y la venenosa mirada de Lily. Harry se disponía a batirse en duelo con espadas con Nico. A decir verdad, este par solía emparejarse para entrenar.

Comenzaron a intercambiar estocadas, atacando y defendiendo continuamente, tratando de ganar terreno y cediendo un poco cuando no podían presionar más. Quirón parecía estar buscando la forma de ver en qué podían mejorar, de hecho había hecho a Harry una invitación al campamento, invitación que se había extendido a Dora. Minerva McGonagall sentía curiosidad, dado que el duelo con espadas fue perdiendo importancia conforme los magos comenzaban a separarse de los muggles y estos comenzaban a usar otros tipos de armas. Lily... ella sinceramente deseaba que algo le pasase a Harry, odiaba ver a su hijo en la cama del hospital recuperándose poco a poco y prefería que el bastardo tuviese un destino igual o peor. Pero no podía hacer nada en el castillo. La propia magia del lugar evitaba que pudiese atentar contra un alumno, pues los maestros se erigían como guardianes y protectores de los estudiantes.

—Parad —ordenó Quirón.

Ambos contendientes se separaron y bajaron sus espadas. El duelo había concluido en lo que podía entenderse como "tablas". Un empate. Estaba bien, Harry sentía como la práctica lo había ayudado a mejorar. El sonido de las campanadas del reloj que había en el castillo indicaba la hora de comer. Ambos equipos de participantes en el torneo se marcharon a comer juntos.

—No imaginaba que quedasen escuelas que impartiesen estos métodos de duelo —comento McGonagall, se encontraba claramente sorprendida.

—Aunque pueda considerarse Arcaico, les ayuda a mejorar su estado físico. Lo cual podría ser de utilidad en combate.

—No lo dudo.

—Yo lo veo una pérdida de tiempo. Con la varita es con lo que hay que entrenar. No le veo la utilidad —dijo Lily. —Si me disculpáis, tengo trabajos por corregir.