CAPITULO XXXVI.- AMOR Y DESEO

Malfoy solo miro a Ron, tirado en el suelo, la mano con la que había tanteado los cuchillos dejaba caer pequeñas gotas de sangre, los ojos del pelirrojo estaban fijos sobre Malfoy pero en realidad no estaba viéndole, el rubio no estaba seguro de que el pelirrojo siguiera con vida. Miro a Zabini interrogante.

-¿Y ahora que hacemos?-pregunto Malfoy

Zabini se acerco al pelirrojo y agachándose poso su mano sobre uno de los cuchillos, lo movió ligeramente y entonces el pelirrojo se sacudió, su boca se abrió y los ojos se movieron de Draco a Zabini y después de regreso. Malfoy retrocedió un paso espantado, Zabini también.

-¡Carajo! ¡Sigue vivo!-exclamo divertido Zabini

Sin embargo Malfoy no estaba seguro de ello, Weasley se había vuelto a quedar quieto. Sus ojos seguían posados sobre el rubio.

-Entonces habrá que matarlo-dijo Zabini y levanto la mano con las intenciones de clavar más los cuchillos en el Griffindor… sin embargo en ese momento Zabini bajo la mano e inclino la cabeza-maldición

-¿Qué sucede?-pregunto Malfoy

-El lord me esta llamando-informo tocándose el antebrazo donde estaba la marca tenebrosa, miro a Malfoy y después se alejó de aquel lugar-acabalo tu… se que tenías tus rencillas con el desde hacía tiempo

-¿Es…estas seguro?-pregunto Malfoy volteando a ver como se alejaba el Slitheryn

-Claro… no hay que dejar esperando al lord

Y sin decir nada mas se fue, Malfoy miro al pelirrojo tirado en el césped, se estaba desangrando. Se inclino a tocar el rostro de Weasley y verifico que ya estaba frio, su piel se había vuelto más pálida y sus ojos no mostraban ninguna expresión, suspiro y cerro los ojos.

No era su culpa que el tonto de Weasley hubiera sido asesinado por Zabini, el muy idiota no debería de haberles espiado, no confió en él, de haberlo hecho no les habría seguido y por lo tanto no habría descubierto el plan. De haberles ignorado entonces tal vez hubiera vivido. Tal vez habría sobrevivido a la invasión de Hogwarts y entonces… entonces ya habría sido otra cosa.

-Lo siento-dijo Malfoy con sinceridad y se levanto-no era necesario que murieras

El chico dio media vuelta y comenzó a caminar sintiéndose aliviado de que no tuviera que matarle. Sin embargo en ese momento escucho un ruido extraño… le recordó a los intentos que hacían los peces por respirar cuando se les sacaba del agua, el Slitheryn volteó y miro a Ron, se sorprendió cuando vio que el pelirrojo abría y cerraba la boca como si tratara de obtener aire.

Maldición.

-Estas…-murmuro el rubio y se acerco al pelirrojo, se inclino a su lado para verle impresionado-vivo

El pelirrojo estiro una mano hacía Malfoy y le tomo fuertemente de la manga de la túnica, el rubio no trato de deshacerse de aquel contacto, solo vio al chico en silencio, su corazón latía cada vez mas rápido, a diferencia del de Ron que cada vez latía mas lento.


-No lo se, Hermione-dijo Harry dudoso-no me siento cómodo con todo esto

-Por favor, Harry, se supone que somos amigos-pidió la chica con el rostro descompuesto por la congoja que le atacaba en esos momento

-Somos amigos… pero estamos hablando de algo muy intimo-dijo Harry sintiéndose bastante torpe-los hombres no hablamos de cosas intimas, para eso tenemos amigas como tu, ustedes nos dicen que hacer y como hacerlo y así nosotros no tenemos que pensar en ello

-¿Pero que hago entonces yo para conseguir consejos?-pregunto Hermione desesperada

-Mmm… no se, consíguete a una amiga

-Para eso tengo a Ginny pero últimamente se la pasa pensando en otras cosas, no se que es lo que le hayas hecho pero al parecer fue demasiado bueno, la dejaste estúpida

-Yo no le hice nada-se defendió Harry dándose cuenta de pronto que en verdad últimamente no habían hecho nada de nada-incluso conmigo se ha portado muy rara… no se que le estará pasando

-¿Le gusto a Ron?-pregunto de pronto la Griffindor

Harry le miro con el rostro descompuesto, bajo la cabeza y se lamento en silencio. Los dos Griffindor estaban sentados en el césped del campo de Quidditch. Harry se la había encontrado caminando sin rumbo por los pasillos del colegio después de que terminara de hablar con Malfoy, después de que este se rebelara ante el, al acercarse a ella había tenido pensado contarle de inmediato sobre el secreto de Malfoy, el era animago. Sin embargo Hermione lucía tan consternada que el simplemente se olvido del Slitheryn y le interrogó de inmediato, grave error. La chica le conto que Ron le había invitado al baile, Harry de inmediato recordó los primeros días de relación entre Hermione y Krum, lo que el conocía como "los malos días de Ron" y de inmediato se rehusó a seguir hablando del tema. El ignoraba y pensaba seguir ignorando sobre la vida amorosa de su amigo.

Pero finalmente Hermione había dicho las palabras indicadas, y ahora no había vuelta de hoja. Ahora tendrían que hablar de aquel temido tema.

-No lo se-respondió Harry tajantemente

-Eres su amigo, Harry-dijo Hermione sin querer cambiar de tema-si alguien sabe a quien le gusta Ron eres tu

-Pues claro que se…y resulta que le gusta una chica que por casualidad es su novia, a el le gusta Ariana

-¿Entonces por que me invito al baile antes que a ella?-pregunto la chica acercándose más al joven mago con insistencia

-Sabes lo posesivo y berrinchudo que es Ron-discutió el muchacho-si alguien invitara a Hagrid al baile el haría lo imposible por evitarlo… Hermione, por favor, no me apetece hablar de la vida amorosa de Ron ¿Podemos hablar de otro tema?

Hermione arrugo el ceño y le lanzó la mirada mas atemorizante que pudo pero el joven mago no cambio de parecer, la chica suspiro y miro el césped vencida.

-Bueno, tu ganas-dijo con voz derrotada y arrancando un puño del césped y aventándolo frustrada-entonces podemos hablar de otras cosas… ¿Sabes? La otra vez estaba con Ginny... y adivina que vi en su cuello

-¿Qué cosa?-dijo Harry tratando de aparentar inocencia

-¡No finjas!-grito Hermione mirando con reproche al joven mago-¡Se perfectamente acerca de esas marcas y como se hacen!

-No exageres, Hermione-gruño Harry-si hace mucho que ella y yo ya no…

-Ella y tu ¿Qué, Harry?-pregunto Hermione con mirada maliciosa-¿Acaso tu y ella ya…

-¿Quieres callarte?-gruño Harry haciendo todo lo posible por evitar verle a los ojos

-No me voy a callar-dijo la chica y se sentó frente al muchacho-¿Harry? Te cuidaste ¿verdad? Dime, por favor, que si se cuidaron

-Hermione-le dijo Harry en modo de advertencia

-¿Sabes las formas de cuidarse?-preguntó Hermione-bueno… esta el condón y también las pastillas, en el mundo mágico hay pociones y…

-¡Te diré lo que quieras!-exclamo Harry sin querer escuchar mas, le incomodaba enormemente hablar de ese tipo de temas con Hermione

Hermione le miro seriamente, se quedo callada por un rato sin dejar de ver al joven mago.

-Harry… a ti no…te han dado la "platica" ¿Cierto?-pregunto Hermione sin cambiar su aspecto serio-por supuesto que no… no tienes quien te la de y aquí, en Hogwarts, la educación sexual es nula… no te preocupes, Harry, yo te puedo hablar de eso

-¡Oye! ya te dije que te diré lo que quieras

-Y no importa eso-dijo seriamente la chica-Harry, no quiero que tu y Ginny hagan idioteces por no saber que…

-Hermione, ya se como se hacen los bebes-dijo Harry rojo de vergüenza-ya se como le hacen papa gato y mama gato para tener gatitos

-A mi me interesa que sepas como NO se hacen los bebes-dijo Hermione con un amago de sonrisa por la forma en que actuaba Harry y de como se había referido a "hacer gatitos"

Harry se tiro en el césped totalmente vencido y no dijo mas.

-Harry… ¿Tu y Ginny ya han… hecho el amor?-pregunto Hermione con curiosidad

-No-respondió Harry con la cara oculta por la vergüenza

Hermione se acero a Harry, contenta por haber hecho sufrir al joven mago.

-Bueno, lo único que te voy a decir que si planeas hacerlo con ella… procura que sea especial

Harry miro a Hermione, la vergüenza había desaparecido y ahora la curiosidad le atacaba.

-¿Cómo… como… puede ser especial una ocasión así?-pregunto Harry viendo a Hermione atentamente-bueno… me refiero a… ¿como lo hago que sea especial?

-Yo que se… no se, invitarla a salir, una cena romántica, luz de velas, pétalos de rosas por doquier… eso es lo que imagino yo

-¿Tu ya lo hiciste?-pregunto Harry

Hermione suspiro y sonrió tristemente. Harry supo que tal vez había metido la pata.

-No, con Víctor podría haberlo hecho pero…

-Lo siento

-No lo sientas, el murió y ya esta-dijo Hermione con un tono de voz triste-no me afecta hablar de el… pero ¿Por qué preguntaste? ¿Acaso ya quieres hacerlo con Ginny? ¡Apenas van empezando!

-Solo fue curiosidad-se defendió el chico notando que Hermione volvía a sonreír

-¿Curiosidad? Supongo que las marcas que se dejan ustedes dos también son curiosidad

Harry pensó que en parte tal vez si lo era.

-No se de que me hablas

-Claro, si eso es lo único en lo que piensan los chicos

-Estábamos hablando de Ron ¿No?-dijo molesto Harry, Hermione enrojeció al escuchar el nombre del pelirrojo y Harry se sintió contento de esta vez ser el él que alterara a la chica-¿Querías saber si le gustas?

La chica bajo la cabeza y se entretuvo en arrancar el pasto que tenía a la mano. Harry la miró y se preguntó si a ella le gustaría Ron, si así fuera tal vez verlos juntos sería un buen cambio. O tal vez no.

-Hermione… ¿Te gusta Ron?-le pregunto seriamente

-No lo se-dijo Hermione encogiéndose de hombros-creo que no

Harry se quedo callado, Hermione seguía entretenida con el pasto.

-¿Y afectaría algo si le gustaras a el?-pregunto el chico-¿Cambiaría algo si le gustaras a el?

La chica de ojos melados miro a Harry, el joven supo entonces que lo que le afectaba a ella no era si le gustaba o no sino que estaba segura de que no le podía corresponder al pelirrojo.

En ese momento los dos se quejaron y se llevaron las manos a sus respectivos bolsillos. Hermione fue la primera en sacar el galeón de oro y leer el mensaje que dibuja en el. Era un mensaje de la moneda de Malfoy. Había tan solo tres palabras en la moneda.

Auxilio. Bosque prohibido.

Los dos Griffindor se miraron sorprendidos y sin decir palabra alguna se levantaron y echaron a correr hacía el bosque. No sabía que le había pasado a Malfoy pero de pronto un mal presentimiento y un miedo se había albergado en el pecho de los dos Griffindor. Corrieron lo mas que pudieron al bosque prohibido ignorando que harían cuando llegaran a el, lo único que sabían era que debían ir a aquel lugar.

Cuando estuvieron apunto de llegar los dos se detuvieron al ver que de la espesura del bosque salía Malfoy con alguien en sus brazos, el corazón de los dos se detuvo al notar que era Ron el que era cargado por Malfoy, Hermione se había percatado ya de que había sangre escurriendo por la túnica del Slitheryn.

-¡RON!-grito Hermione apenas pudo emitir algún sonido


La Ravenclaw esquivo a varios chicos del pasillo, salto para evitar no resbalar con el charco de agua que salía de los baños de Mirtle la llorona, ignoro los gritos y amenazas que le dedico Filch, y busco por todos a la chica pelirroja, reviso los terrenos del colegio, en la biblioteca y el comedor pero no la encontró en ningún lugar.

¿Dónde estaba Ginny?-pensó Luna desesperada

Había visto el estado en que había regresado Ron a Hogwarts, se había quedado sin habla, algo que no le solía ocurrir a diario pero… tampoco se solía ver a diario a uno de sus pocos amigos con un montón de cuchillos en el pecho.

-¡Luna! ¡Por Merlín! ¡Luna!-había gritado Cho mientras que se aferraba al brazo de la rubia-¡Es Ron!

Las dos Ravenclaw se encontraban por casualidad en ese momento caminando frente a la enfermería, la asiática había alcanzado a ver tres personas, Hermione, Harry y Malfoy, caminar en su dirección sujetando una capa de cada extremo, al acercarse Cho pudo distinguir al pelirrojo sobre la capa con varios cuchillos clavados en el pecho. Cho había corrido a verlos segundos después de que pasara la impresión, Luna se había quedado de pie asombrada por aquella imagen.

Cho había entrado a la enfermería persiguiendo a los chicos que llevaban al herido, cuando lo recostaron en una de las camas había comenzado a examinar el estado del Griffindor y para cuando madame Pomfrey había salido de su despacho la asiática ya había comenzado a buscar en la alacena varias botellitas con pociones, madame Pomfrey sacó a los estudiantes de la enfermería para poder atender al pelirrojo. La enfermera no solo permitió a Cho que permaneciera dentro de la enfermería sino que también dejo que le ayudara a intervenir al Griffindor.

-¿Qu-qué paso?-pregunto la Ravenclaw rubia temblando de miedo

Hermione estaba llorando en el suelo, Harry se había recargado en la pared del pasillo con tanto color en el rostro como Nick casi decapitado. El único que parecía estar tranquilo era Malfoy sin embargo cuando Luna se acerco para preguntarle reacciono peor que los otros dos.

-¿Pero que le paso a Ron?-Luna se había acercado al Slitheryn, el rubio solo estaba quieto viendo la puerta cerrada de la enfermería-Malfoy…¿Qu-que…le paso a Ron?

La Ravenclaw posó una mano sobre el hombro del Slitheryn y este se sacudió de inmediato, de un salto se había alejado de la Ravenclaw y ahora parecía asustado, miro a la chica con los ojos abiertos como platos y señalo a Luna con un dedo.

-¡No me toques!-grito Malfoy-¡No te atrevas a tocarme!

-Malfoy… ¿Qué sucedió? ¿Qué le paso a Ron?-pregunto la Ravenclaw con un hilo de voz, se había asustado al ver el cambio tan rápido del rubio, ahora estaba sumamente pálido-¿Qué fue lo que paso?

-No... No lo se-dijo Malfoy, parecía muy confundido, se llevo una mano a la cara-yo… yo solo… solo lo encontré… no sabía… que hacer

El Slitheryn se sentó en el suelo junto a la puerta de la enfermería, parecía completamente desorientado.

-Lo hice… lo hice…-comenzó a repetir la frase una y otra vez-… solo pude traerlo aquí

-Shhh… tranquilo, Malfoy-le susurro la chica arrodillándose junto a el y tratando de tranquilizarlo-hiciste bien… tal vez le salvaste la vida

Minutos después había llegado corriendo el profesor Dumbledore y la profesora McGonagall, los dos entraron a la enfermería sin dirigirles palabra alguna. Luna se levanto y decidió que debía buscar a Ginny de inmediato.


La pequeña Eris camino frustrada buscando a Harry o a Ginny, los dos le habían prometido estudiar con ella, Ginny la había dejado plantada mientras que Harry había desaparecido, le había prometido ayudarla pero después de que saliera de la sala común de Griffindor no le había vuelto a ver. Iba caminando buscando a alguien quien le pudiera dar respuesta de lo que estaba sucediendo pero por alguna extraña razón todos habían desaparecido, Ron, Hermione, Harry, Ginny, Luna y Cho, todos habían desaparecido.

Después de un rato se encontró con Volpus y Eliel hablando en un banquito del pasillo, se acerco a ellos y pregunto por cualquiera de todos sus amigos sin embargo ninguno de los dos lo habían visto.

-Ahora que lo mencionas-dijo Eliel pensativo-tampoco he visto hoy a mi hermano

Volpus arrugo el ceño y vio por la ventana que estaba a sus espaldas.

-Algo esta pasando hoy-dijo Volpus pensativo-no se… se siente extraño el día

-Mira… ahí esta Ginny-dijo Eliel señalando más al frente

Efectivamente, Ginny estaba caminando a unos metros de ellos, tenía la mirada perdida.

-Va a la biblioteca…parece que piensa que todavía voy a estar ahí-comento Eris caminando en su dirección

-No… espera…-dijo Volpus viendo atentamente a Ginny y poniendo una mano sobre el hombro de su amiga

En ese momento vieron como aparecía Luna a unos metros de Ginny y después se acercaba a ella con nerviosismo, las dos hablaban, Luna le decía algo a Ginny y entonces la pelirroja se llevaba las manos a la boca asustada.

-Algo no esta bien-dijo Volpus

Pero ya no era necesario que Volpus lo dijera, Ginny había comenzado a llorar, luna le había abrazado pero la pelirroja comenzaba a preguntarle algo con desesperación. Eris sintió miedo y entonces se acerco a las dos chicas corriendo sintiendo como su corazón latía cada vez más rápido.


-¿Dónde esta?-preguntó Ginny al llegar frente a la enfermería

Hermione y Harry voltearon a verle, estaban sentados frente a la puerta y tenían la cara descompuesta, no había rastro de Malfoy y la puerta cerrada le indico a Luna que los profesores seguían en el interior. La pequeña Eris había llegado con las dos muchachas ya había sido informada de lo sucedido, la niña se acerco a la puerta y trato de ver a través del vidrio traslucido.

-Siguen todos adentro-dijo Harry levantándose y abrazando a la pelirroja

-¿Qué paso? ¿Cómo fue que…

-No sabemos-respondió el joven mago-estaba con Hermione, me llego un mensaje de Malfoy y… cuando lo encontramos saliendo del bosque… Ron…

La pelirroja busco alguna respuesta al estado de su hermano en los ojos de su novio pero este tan solo esquivo la mirada.

-Ginny… el no se veía bien-murmuro Harry-no se que vaya a pasar

-¿Dónde esta Malfoy?-preguntó Luna al notar que ya no estaba

-No lo se… de repente desapareció-dijo Harry

En ese momento se abrió la puerta y salió el profesor Dumbledore, Hermione se paro de inmediato deseando escuchar buenas noticias sin embargo, a pesar de que los estudiantes le veía expectantes, el director se tomo su tiempo para decir algo.

-El señor Weasley esta grave-dijo después de un tiempo en silencio-logramos estabilizarlo pero todavía no esta fuera de peligro

-Quiero verlo-dijo Ginny acercándose a la puerta pero el profesor se lo impidió

-Por favor, profesor-pidió Hermione en un susurro, eran las primeras palabras que decía desde que vio a Malfoy salir del bosque con su amigo en sus brazos-quiero verlo

-Me temo que no puedo permitirlo-dijo el anciano director-el esta muy débil… por el momento lo vamos a tener aislado

Se abrió de nuevo la puerta, la profesora McGonagall lucía un aspecto triste, su clásico aspecto de severidad había desaparecido y ahora se le veía demacrada. Pensaron que les diría algo del estado de Ron pero solo se limito a mirar a los chicos y decir unas cuantas palabras.

-Granger, Weasley y Nisher, síganme…nos vamos a la sala común-miro a la Ravenclaw-Lovegood, usted haga lo propio

La profesora se acerco a las chicas con la intención de escoltarlas a la torre de Griffindor.

-Harry… quiero que te quedes un momento-pidió Dumbledore con un susurro poniendo una mano en su hombro

-Yo quiero ver a Ron-pidió Hermione se le veía temblorosa, las lagrimas habían comenzado a salir de sus ojos-por favor, déjeme verlo

-Yo también quiero-dijo Ginny

-Lo siento… eso será imposible ahora-dijo Dumbledore

-No… yo lo hare-dijo Harry acercándose a Ginny

-Pero es mi hermano-protesto la pelirroja

-Lo se… pero no creo que sea bueno… no por ahora-le murmuro el chico

-Pero…-insistió la chica

-Yo veré que este bien-dijo Harry y la abrazó-vete, por favor, yo me encargo de todo

Ginny miro a Harry con preocupación y después de un rato asintió y se acerco a la profesora.

-¡Quiero ver a Ron!-grito Hermione sin poder contenerse

-¡Señorita Granger!-le llamo la atención la profesora animaga

-¡Quiero ver a Ron!-protesto furiosa la Griffindor, miro al anciano director con odio-¡Déjeme ver a Ron! Usted me lo debe… ¡Me lo debe!

Todos se habían quedado callados, sabían a que se refería Hermione, la deuda que Dumbledore tenía con Hermione era por la muerte de Krum, Luna había abrazado a Eris, quien había comenzado a llorar, la profesora McGonagall había hecho un amago de reñir a la chica pero el profesor Dumbledore había levantado una mano para impedírselo. Ginny se acerco a la chica y le tomo de la mano. La jalo para qué se retiraran las dos pero Hermione se opuso.

-Hermione

Se había abierto la puerta de nuevo, Cho tenía la túnica manchada de sangre, sangre del pelirrojo, miraba directamente a Hermione, se acerco a la chica.

-Hermione… yo me encargare de Ron-dijo la asiática-yo voy a estar con el… y lo cuidare hasta que puedas entrar a verlo… te lo prometo

Todos se quedaron callados, Hermione veía atentamente a la asiática. Ginny jalo de nuevo a Hermione y esta obedeció. Cuando todas se hubieron marchado Harry miro a Dumbledore, la expresión del anciano profesor era de suma preocupación, tuvo que hacer uso de todo su valor para poder preguntar por su amigo.

-¿Co-como esta el, profesor?-pregunto sintiendo la boca seca

-Nada bien, Harry-respondió el profesor-señorita Chang ¿Podría regresar con el señor Weasley? Poppy podría necesitarle

Cuando la chica hubo entrado de nuevo a la enfermería, el anciano director tomo del hombro a Harry y lo alejo un poco de la puerta de la enfermería.

-Necesito que me digas como es que ha pasado esto, Harry-pidió con urgencia el profesor

-No lo se señor, estaba con Hermione, me llego un mensaje de Malfoy-Harry saco el galeón falso-el ya lo estaba sacando del bosque prohibido, nosotros lo trajimos hasta acá

El profesor Dumbledore pregunto por Malfoy, y Harry respondió lo mismo que a Luna, este asintió y no dijo mas, Harry supuso que estaba tratando de atar cabos, pero no parecía serle fácil, Harry supuso que a menos que el supiera mas de lo que le acababa de contar no tendría idea de que es lo que le había pasado a Ron.

-Profesor… me gustaría ver como esta Ron-dijo el joven mago

El profesor tenía la mirada perdida, su mente seguía trabajando, volteo a ver al muchacho y, después de un momento de pensar, asintió.

-Tal vez sea algo… difícil para ti, Harry-Dumbledore y el se acercaron a la puerta-es por eso que no deje pasar a las señoritas Granger y Weasley

-¿De que habla, señor?-preguntó el chico

Abrió la puerta y Harry miro que al fondo estaba un biombo, el chico vio la sobra delineada de Cho, madame Pomfrey caminaba con rapidez hacia aquel lugar con una bandeja con varios instrumentos que Harry no supo reconocer.

-La señorita Chang demostró ser bastante hábil-dijo el profesor-asistió a madame Pomfrey con eficacia, tuvimos que intervenir al joven Weasley para poder detener el sangrado pero…

Llegaron al biombo y Dumbledore lo apartó con sumo cuidado, Ron estaba inconsciente, en su pecho estaban las tres dagas plateadas, aun no se las habían retirado. Cho estaba agachada y con uno de los instrumentos hacía algo en el costado del pelirrojo, cuando se dio cuenta que Harry estaba presente se apresuro a tapar la herida expuesta con una manta de cirugía.

-Harry ¿Que haces aquí?-pregunto Cho sorprendida

El joven mago se acerco a su amigo y le paso una mano por la frente, el pelirrojo ardía en fiebre y sudaba mucho, la otra mano se cerró en un puño y sintió una furia interna, quiso golpear a alguien por lo que estaba sufriendo su amigo. Quiso tomar una de esas dagas y hacer lo mismo con el que le hubiera hecho eso.

-¿Por que no se los quitan?-pregunto el chico sintiendo la garganta completamente seca

-No podemos-dijo Cho-no son dagas normales, están hechas con magia negra… si los tratamos de quitar…

-Una de ellas esta muy cerca de una arteria-dijo madame Pomfrey-cuando las tocamos se… encajan mas, tratar de sacarla lo mataría

-El profesor Alucard se esta encargando de esto-dijo el anciano director-esperamos que en unas horas podamos volver a intervenir al joven Weasley, por el momento solo podemos detener las hemorragias internas

-Profesor, debemos de seguir con nuestro trabajo-dijo madame Pomfrey

El profesor asintió y ambos salieron de la enfermería.

-Regresa a tu sala común, Harry-dijo Dumbledore-me comunicare contigo en cuanto sepa algo más del joven Weasley

-¿Cree usted que Ron se salve, señor?-pregunto Harry temeroso

-El señor Weasley es alguien fuerte-respondió el director-esperemos que eso sea suficiente, retírate, Harry

Harry asintió con la cabeza agradecido por que Dumbledore le confiara el estado de salud de Ron, no le aliviaba pero al menos tuvo un poco de descanso el saber que Ron seguía luchando, el anciano profesor observo como el Griffindor se alejaba mientras que se cepillaba la barba con una mano, estaba tratando de encontrar el culpable con su privilegiada mente pero no se le pudo ocurrir alguna teoría suficientemente satisfactoria. Después de un par de minutos se marcho también.

No se percato de que desde una grieta en la pared una serpiente le vigilaba atentamente.


-Bueno, entonces decidiste dar un paseo… y viste al señor Weasley- dijo Dumbledore repasando la historia en su cabeza-¿Cuándo fue que decidiste ir a ver si estaba bien?

Malfoy observo atentamente al anciano director, estaban en el despacho de Dumbledore, el viejo estaba sentado en su silla y el Slitheryn estaba en la que normalmente solía estar Harry Potter; se observaban atentamente, el muchacho se esforzó por no parpadear mientras que el director le analizaba con atención, la Leggeremancia no era nuevo para Draco. Ser hijo de un Death Eather traía beneficios como comprensión de la magia oscura, entrenamiento en artes como Occlumancia y Leggeremancia además de poder eliminar a las personas que no le agradaban, si tuviera su poder como hijo de un Death Eather le habría propuesto a alguien matar a Dumbledore, claro que eso no habría servido de mucho para librarse del chiflado de Director.

-¿Podrías recordarme que es lo que paso después, Draco?-pidió amablemente el director pero la sonrisa que normalmente tenía estaba ausente

Draco sintió hastió pero se esforzó por mantenerse tranquilo y totalmente tieso como una estatua, un ligero movimiento de una mano, un leve movimiento del entrecejo o tan solo un entrecerrar de ojos provocaría una sospecha del viejo. Se tranquilizo mentalmente y recordó la historia ya planeada.

-Pasó mucho tiempo y Weasley… Weasley no suele ir por ahí solo-dijo Draco tratando de lucir culpable-es solo que… últimamente nos hemos llevado mejor y…-bajo la cabeza-quise darle su espacio, si se metía al bosque prohibido era por que algo le preocupaba

-¿Y cuando decidiste ir a buscarle?-pregunto el director, se había quitado los anteojos de media luna y los limpio con un pequeño pañuelo, sin embargo Draco no se confió, sabía que a pesar de no verle le estaba vigilando atentamente-¿Cómo decidiste que era hora de buscarle?

-No lo se… solo creo que me preocupe, llevaba ahí mucho tiempo y no había señal de el-dijo Draco sin titubear

-¿Y que paso después?

-Lo encontré, se estaba desangrando, pedí ayuda y lo cargue… lo lleve a la enfermería

-Y es ahí donde encontraste a Harry y a la señorita Granger-dijo Dumbledore

-Si, eso es todo

Dumbledore lo observo un rato y después se recargo en su silla, se peino la barba y medito por un largo rato, Draco nunca despego los ojos del anciano director. Paso un largo rato cuando finalmente Draco decidió preguntar algo.

-¿Es todo, Profesor?-pregunto

Dumbledore le miro atento, era como si con esa pregunta Dumbledore hubiera despejado alguna duda, Draco recordó todo lo que había dicho, no había nada que pusiera en evidencia su culpabilidad.

-Si, creo que es todo, Draco, puedes marcharte-dijo Dumbledore

Draco asintió y se levanto cuando estuvo a punto de dar vuelta el anciano director le llamo.

-¿Sabes, Draco?-dijo Dumbledore-la señorita Lovegood me dijo algo curioso, cuando estabas en la enfermería dijiste algo como lo hice y además te resististe a ser tocado por ella ¿Podrías decirme a que te referías con eso de lo hice?

Draco por primera vez se quedo sin respuesta, su corazón latió de pronto muy rápido, y temió que su rostro reflejara la verdad; se obligo a si mismo a poner un rostro de desconsuelo.

-Por que lo hice, señor-dijo Draco sintiendo un nudo en la boca del estomago-lo deje solo… no pude ayudarlo, solo pude llevarlo a la enfermería… ni siquiera pude ver quien le hizo eso, señor

Draco se quedo en silencio, Dumbledore le miro atento y después de un rato suspiro.

-No debes de sentirte culpable, Draco-dijo Dumbledore tratando de animarle-le salvaste la vida… cuando despierte el señor Weasley estoy seguro que serás el primero por quien pregunte el

El muchacho asintió y después el viejo le dejo salir. Malfoy asintió y se retiró del despacho. Bajo las escaleras que estaban frente a la gárgola y salió al pasillo del colegio. Mientras que se dirigía a la sala común recordó como había levantado al pelirrojo y lo había sacado del bosque prohibido, la sensación de la sangre en sus manos, la sensación de tener una vida en sus manos, ya la había sentido antes pero en aquel entonces era para matar, ahora era para salvarla, a costa de su propia seguridad.

Cuando estuvo a punto de llegar a la pared que daba la entrada de la sala común de Slitheryn, alguien le empujo contra un oscuro pasillo y lo golpeo contra una pared, la cabeza de Draco choco contra los fríos ladrillos un par de veces, unas manos congeladas sujetaron su cuello e intentaron asfixiarlo, Malfoy se defendió pero finalmente las manos se tensaron en el cuello del Slitheryn pero no se cerraron por completo. Draco observo a su atacante.

-¿Q-qué haces?-pregunto el rubio

-Trato de matarte-dijo Zabini apretando ligeramente el cuello de Malfoy-esperaba todo de ti, mi amigo, todo menos esta traición

-Qui…tame las manos de encima-gruño Malfoy tratando de abrir las manos de Zabini pero estas se apretaron aún mas

Zabini lo azotó dos veces más y después lo dejo caer en el suelo completamente desorientado.

-¿Por qué?-pregunto Zabini completamente enloquecido- ¡¿Por qué, Draco?!

Le dio un par de patadas al rubio, este se quejo y trato de alejarse pero Zabini arremetió de nuevo contra el. Malfoy le miro en un momento en que el Slitheryn parecía haberse cansado de golpearlo. La locura que le había invadido desde que Nomack lo había traicionado estaba presente en sus ojos, los últimos días parecía haberse clamado, haber recobrado la cordura pero ahora esa cordura se había roto. Zabini había perdido todo control de si.

-¡Dime!-Zabini se agachó a su lado y lo sujeto del cuello de la túnica-¡Te di la mano y tu me escupiste en la cara!

Draco se quito la mano de Zabini y se levanto con mucha dificultad.

-¿Estas loco? De haber dejado que Weasley muriera nosotros estaríamos en Azkaban-dijo Malfoy encarando a Zabini-Dumbledore sospecha algo pero no puede comprobar nada. Lo único que no necesitamos es a ese chiflado detrás de nosotros… ¡Dejarlo vivir fue nuestra victoria!

-Aunque sospeche algo no puede hacernos nada… todo esta por acabar-dijo furioso Zabini

-Y por eso no podemos darnos el lujo de descubrirnos ¡Piensa!-Malfoy le miro furioso-Weasley muere, Dumbledore comprueba que fuimos nosotros y no estamos aquí para abrir paso en el partido de Quidditch. En cambio ahora Dumbledore sospecha, pero no de nosotros, no de mi al menos, además ahora Potter y Granger no desconfiaran de mi, inclusive el día del juego ellos podrían dar la vida por mi ¿Te das cuenta de lo que significa perdonarle la vida a Weasley? Ya lo dijiste antes… su confianza es su perdición

-Dumbledore sospecha de mi-dijo Zabini, la locura se había apagado un poco, pero Malfoy todavía la veía

-Da igual que sospeche de ti, para cuando compruebe algo será demasiado tarde

Zabini se acerco a Malfoy, este creyó que le abrazaría y así lo hizo pero segundos después lo volvía golpear contrala pared, Draco se quejo.

-Bien, Draco, hiciste bien-le susurro Zabini-pero la próxima vez que hagas algo sin consultarme… te matare

El muchacho se marcho dejando a Draco muy lastimado, miro como Zabini se dirigía a la sala común y pensó que daba igual lo que pasara a partir de ahora, todo había acabado bien.


Cho se lavo las ensangrentadas manos, sentía un fuerte cansancio tanto físico como mental y emocional, había pasado las ultimas cuatro horas asistiendo al profesor Alucard, a Snape y madame Pomfrey en la cirugía de Ron. La mayor parte del trabajo lo había hecho Alucard, Snape se había dedicado a asegurar la supervivencia de Ron administrando varias pociones cuando era necesario, madame Pomfrey había velado por la integridad de la salud de Ron ya que Alucard se centraba únicamente en retirar las dagas del cuerpo del pelirrojo sin tomarle mayor importancia al pelirrojo, Cho ayudaba a los tres. Se había sentido la mayor parte del tiempo completamente inútil sin embargo al terminar y haberse asegurado que Ron sobreviviría Snape le miro con seriedad y asintió en forma de aprobación y Alucard le dedico un buen trabajo.

Ahora estaba lista para un merecido descanso, ya pasaba de la media noche y Alucard y Snape se habían retirado, madame Pomfrey había ido a avisarle a McGonagall de los resultados de la cirugía, todo había salido bien. Para esa hora los padres del pelirrojo habían sido informados del "accidente", Cho ya estaba al tanto de la situación de la familia Weasley y sabía que sus padres no podrían ir a verle por su propia seguridad.

La asiática se sintió triste al pensar lo angustiados que se sentirían los señores Weasley al no poder estar con su hijo en esos momentos, cerro la llave de la tarja y se seco las manos con una manta limpia, se acero a Ron y le toco la frente con la mano, la fiebre seguía presente, Ron vivía pero aún no estaba fuera de peligro, las próximas cuarenta y ocho horas eran criticas, si lograba pasarlas con vida tenía un noventa por ciento de probabilidad de supervivencia.

La puerta de la enfermería se abrió y madame Pomfrey entro, se acerco al único paciente de la enfermería y examino sus signos vitales.

-Ahora solo es cuestión de tiempo-dijo la enfermera-solo podemos esperar a que despierte

-Todavía no sabemos si Ron despertara-dijo Cho en un susurro

-He visto muchas situaciones así, señorita Chang-dijo la enfermera con confianza-muchas veces la fortaleza del paciente lo es todo y el señor Weasley es muy fuerte, además… tuvo una buena doctora-miro a la asiática y se enderezo viendo a la chica con orgullo-me sorprendió mucho su habilidad, Cho, me parece que tiene mucho futuro en la medicina ¿Dónde aprendió a desempeñarse así?

La chica sonrió con gusto, en especial cuando escucho que madame Pomfrey le llamaba por su nombre.

-Todo lo aprendí con el profesor Alucard-contesto la chica

-¿Puedo ser sincera con usted, Cho?-pregunto la enfermera y la chica asintió-ese profesor suyo, el profesor Alucard, nunca me ha agradado del todo, me da algo de miedo estar cerca de el… sin embargo hoy comprobé que en realidad es un buen profesor, usted es la muestra de ello

-No es para tanto-dijo la chica apenada-no hice nada de vitalidad

-Por supuesto que si-la enfermera le miro sonriente-¿Alguna vez le conté que fui medimaga en San Mungo en mi juventud?

Cho negó con la cabeza pensando que antes de ese día nunca se había molestado en hablar con la enfermera del colegio.

-Pues si lo fui-dijo con añoranza-vi muchas cosas durante la primera guerra contra Quien-Tu-Sabes, poco antes de que acabara la guerra conocí al profesor Dumbledore y el me ofreció el empleo de enfermera escolar, yo acepte pensando que el trabajo sería en realidad como unas vacaciones pagadas. Después de todo ya no vería todas esas pobres personas víctimas de la violencia, de la magia oscura. En fin cuando me di cuenta ya me había encariñado con el colegio, los profesores y, sobre todo, con mis chicos… siempre había nuevos chicos y yo no podía evitar encariñarme de varios de ellos. No podía abandonarlos

-Comprendo-dijo Cho sin saber muy bien que es lo que quería decir madame Pomfrey con todo ello

-¿Sabe algo, Cho?-pregunto la enfermera soltándose el cabello con cansancio y sentándose en una de las camas de la enfermería-en todos mis años de trabajo, en San Mungo y aquí, no había visto a una estudiante con tanta habilidad, si en verdad piensa dedicarse a la medicina yo podría recomendarla en la Alta Escuela de Medicina Mágica y Muggle

-¿La A.E.M.M.M.?-pregunto incrédula la chica-¿Usted… usted asistió a la A.E.M.M.M?

-Claro, Cho, no fui la mejor de mi grupo pero me gradué con buen promedio-dijo orgullosa la enfermera- creo que puedo hacer que entre ahí a estudiar

-Pero… pero, esa escuela es de elite, no aceptan muchos alumnos, el año pasado solo tres personas pudieron entra ahí, ninguno era de Hogwarts

-Tengo mis conocidos, Cho-dijo madame Pomfrey- se que si les hablo de su desempeño hoy con el señor Weasley usted podría entrar a estudiar en esa escuela, no se como es el plan de estudios del profesor Alucard pero estoy segura que sus conocimientos no irán mas allá de lo básico… lo importante en usted es su talento

-¿En verdad creé que podría entrar a la A.E.M.M.M.?-pregunto Cho con añoranza

-Claro que si pero lo difícil será permanecer ahí-aseguró la enfermera-tendrá que esforzarse demasiado, desvelarse, inclusive tal vez llegue a tener que dejar de dormir, de comer inclusive de hablar, tendrá que vivir entre libros y practicas con pacientes tanto magos como muggles… sin embargo si tiene la mitad de las agallas que creo que tiene esto solo será un motivo mas para ir a esa escuela ¿No?

Cho sonrió y asintió emocionada. La enfermera asintió también y miro el reloj de la pared.

-Ya es muy tarde y mañana tendrás que volver a tus clases, será mejor que duermas aquí-dijo la enfermera y le señalo la cama mas cercana a su despacho y dormitorio-esa es muy cómoda, prepárate para dormir mientras que voy por unas mantas mas, comienza a hacer frio

La enfermera se metió a su despacho y Cho se sentó en la cama que le había indicado. Se recostó y miro a Ron, pensó que había cumplido la promesa de Hermione bastante bien, pocos segundos después se quedo dormida pensando en lo emocionante que sería poder asistir a A.E.M.M.M.


Como mejor amigo de Ron, Harry tuvo que encargarse de todos los asuntos pendientes en los días posteriores del "accidente" del pelirrojo. La primera tarea que tuvo que cumplir, y tal vez la más difícil, fue informar a Ariana acerca del estado en que estaba su novio, fueron los minutos mas exasperantes en toda su vida, tuvo que hacer uso de toda su paciencia y comprensión. Obviamente la reacción de la chica fue bastante mala, y no era para menos ya que su novio se encontraba herido e internado en la enfermería, la chica tomo demasiado personal el que no le hubieran informado acerca del accidente de Ron, y su ira de novia vengativa cayo directamente en Harry. Ariana insistió en ir a ver a Ron de inmediato y el que el joven mago le dijera que todavía no podía pasar a verle era la gota que derramo el vaso, la chica estalló en insultos y gritos tan fuertes que toda la torre de Griffindor se entero de que Ron estaba en la enfermería, fue necesario que Karen, Maura y Ginny intervinieran antes de que Ariana estrangulara al muchacho. La pelirroja le aseguro de que Ron estaba bien pero que al estar en observación no se le permitía recibir visitas, le informo que ella misma no había podido verlo. Después de un tiempo la chica acepto que no podría ver a su novio aún y se limito a soltar pequeños lamentos y oraciones por la salud de su novio.

Pero si le había parecido difícil tratar con Ariana la cosa se puso peor cuando el chico tuvo que hablar con el matrimonio Weasley, desde el día posterior al accidente de Ron llegaron cartas a Harry y Hermione con suplicas desesperadas por información de la salud del pequeño Ronnie; por supuesto que las respuestas escritas de ambos Griffindor no bastaron y después de varios días de insistencia de la señora Weasley, Dumbledore permitió que Harry hablara con el matrimonio Weasley atreves de la red flu de su chimenea. Y aunque al final de la conversación aceptaron que las noticias se les comunicaran vía lechuza no parecían mucho más calmados.

Y no era para menos, su hijo había sido herido y aunque nadie lo había dicho Harry estaba seguro de que si Malfoy se hubiera tardado más en sacarlo del bosque prohibido el pelirrojo no habría sobrevivido. Mientras que regresaba a la torre de Griffindor, después de haber hablado con el matrimonio Weasley, el chico pensó que a pesar de que su amigo se comenzaba a recuperar, Dumbledore estaba siendo muy hermético con aquel tema, se imagino que el anciano director debía de tener ya una sospecha de que es lo que había sucedido, tal vez incluso ya sabían quién lo había atacado, pero entonces ¿Por qué no hacía algo? ¿Acaso no podía hacer nada para aprender al que le hizo eso a Ron? ¿O tal vez no debía hacerlo? No sabía las respuestas pero si confió que Dumbledore terminaría teniendo el asunto controlado.

En los días siguientes el joven mago se percato de otra cosa de la que debía de encargarse, Hermione. Después de la escena que protagonizo frente a la enfermería parecía haber recuperado la paciencia y la razón, aunque disimulaba bien su estado de ánimo Harry conocía lo suficiente a su amiga como para notar lo desconsolada que estaba, cada vez que podía se acercaba a Cho, McGonagall, o a madame Pomfrey y les preguntaba por el pelirrojo. Eso definitivamente encendió una pequeña alarma en la cabeza del joven mago, el era el único que sabía que algo había pasado en los dos Griffindor que ponía en aprietos su amistad, también se pregunto que demonios iba a pasara si Ariana se enteraba que Ron había intentado ir al baile con Hermione, también se pregunto que posición debía adoptar con su amigo, el no aprobaba el hecho de que Ron quisiera algo con Hermione que no fuera una simple amistad, en especial cuando el ya tenía una novia. Después de un tiempo el joven mago se pregunto la razón por la que Hermione se comportaba de esa forma sería por la culpa que sentía por lo que implicaba la propuesta que le había hecho Ron.

El hecho de que Ron estuviera todavía en recuperación ocasionaba que tuvieran que mantener aislada la enfermería, la versión oficial era que había un brote de sarampión de Dragón, una enfermedad bastante contagiosa. Aquella mentira funciono hasta tal grado que los alumnos se mantenían a distancia de otros por temor a contagiarse de aquella horrible enfermedad sin embargo con el paso de los días todos comenzaron a preguntarse por que nadie conocía o sabía de alguien que se hubiera contagiado.

Cho siguió estando al tanto de la salud del pelirrojo, todas las tardes pasaba a la enfermería y ayudaba en lo que podía a madame Pomfrey; la asiática también se extraño por la extrema preocupación de Hermione por su amigo, en varias ocasiones se lo insinuó a Harry pero ninguno de los dijo lo que al menos para ellos era extraño. Fue Cho la que le informo que pronto podrían pasar a visitar al pelirrojo, esto en vez de alegrarle mas bien lo alarmo aun mas de lo que estaba; Ron había permanecido mucho tiempo en la enfermería y Harry había estado ese tiempo vigilando a Hermione y asegurándose que Ariana no notara su forma de actuar, ahora debía de cerciorarse de que su amiga no actuara de forma equivocada frente a la novia del Griffindor.

Finalmente un día, al terminar clases de transformaciones, McGonagall les aviso que el muchacho ya podría recibir visitas, Harry pudo ver en los ojos de Hermione las intenciones de ir a verle justo en ese momento, al salir del salón de clases el joven mago hablo muy seriamente con su amiga, debía de tener en cuenta que Ariana debía de ser la primera en pasar a ver a Ron, después de todo ella era su NOVIA. Le pareció que la chica tenía la intención de discutir pero se abstuvo.

Harry no supo del todo si Hermione había entendido que algo estaba comenzando a ocurrir entre Ron y ella, no llego a saber si Hermione sentía de verdad algo por su amigo, ni estaba seguro de querer saberlo, pero por el momento se contento con ver que la chica se esforzó por mantener a raya lo que fuera que estuviera sintiendo, en especial frente a Ariana. El joven mago no sabía si Hermione sentía algo

Los dos Griffindor les informaron a los demás que ya podría visitar a Ron y, como era de esperarse, Ariana pidió ser la primera en visitarle, nadie puso objeción a ello ya que todos esos días ella había sufrido mucho por el pelirrojo, tal vez mucho más que Hermione. Finalmente al terminar las clases de ese día todos fueron directo a la enfermería a visitar a Ron; Maura, Karen, Ariana, Ginny, Hermione, Harry, Eris, Flyli, Henry, Araphat, Luna, Cho, Eliel y Volpus estaban parados frente a la enfermería esperando poder verle, el pelirrojo aun estaba débil por lo que tan solo podían entrar uno a uno. La primera en pasar fue, obviamente, Ariana, se tardo bastante adentro y todos sospecharon que le estaba dando todos los mimos que no le dio en aquellos días que no estuvo a su lado.

La segunda fue Ginny, Harry estaba sentado en el suelo algo alejado de los demás recordando el estado en el que lo había visto el día que lo habían llevado a la enfermería, se pregunto como estaría ahora, casi había muerto, casi lo habían perdido… de no ser por Malfoy. En ese momento Hermione apareció y se sentó junto a el, al principio ninguno dijo nada, Harry siguió pensando en el pelirrojo, volteo a mirar a sus amigos, todos seguían ahí esperando ver a Ron, seguramente el se sentiría alagado por recibir tantas visitas, vio a Ariana hablando en voz baja desconsolada con Karen y Maura, la pobre chica había salido de la enfermería llorando por su pobre novio.

-¿Le gusto a Ron?-pregunto en un susurro finalmente la chica de ojos melados

Harry puso una cara de cansancio y se llevo una mano al rostro, sabía que ese momento llegaría, francamente habría preferido que nunca le preguntara aquello su amiga pero al ver como su preocupación por el pelirrojo aumentaba cada día supo que debería de hablar de aquello con Hermione.

-¿No crees que deberíamos de hablar de esto después?-pregunto con voz baja el muchacho, vio a Ariana temiendo que pudiera oírles

-No, no puedo esperara, Harry-la chica le miro expectante-¿Sabes que pasará dentro de poco, Harry?

-No, ya no puedo ver el futuro, Hermione-respondió el joven mago tratando de aliviar la tensión pero la chica le siguió viendo con el ceño fruncido

-Voy a pasar a verlo, Harry-dijo la chica-voy a pasar a verlo y no se que pasara, no se que le dire ni como deberé de actuar

-Pues actúa normal, Hermione-dijo Harry sin dejar de ver a Ariana-es Ron ¿Cómo quieres que actue? Es el estúpido y cabeza hueca de Ron… es tu amigo

-¡Claro que no, Harry!-le gruño en un susurro-¿Sabes que voy a hacer si entro ahí sin saber si el siente algo por mi? ¿Lo sabes? Me voy a quedar quieta… muy, muy quieta… y si entra alguien me van a tener que cargar por qué no me moveré por todo el miedo que tengo, por el miedo de no saber nada… ¡Yo no estoy acostumbrada a no saber nada!

Harry la vio con pena y luego volvió a mirar a Ariana, suspiro y después de suspirar asintió con la cabeza.

-Le gustabas-respondió el muchacho

-¿Le gustaba?-pregunto Hermione-¿Ya no le gusto?

-Hermione… no lo sé-dijo Harry llevándose una mano al cabello, Ginny había salido igual de deprimida que Ariana, Luna le fue a abrazar, con lagrimas en los ojos miro a los dos Griffindor interrogante, estos le hicieron una seña con la mano para indicarle que alguien más entrara a verle, ellos esperarían; Cho fue la siguiente en entrar- el y yo no hablamos mucho de esto… el planeaba declararse… te lo iba a confesar

-¿Pero… que paso? ¿Por qué no lo hizo?

-Pues… tu novio paso-dijo Harry con una amarga sonrisa en la cara, recordó aquellos malos días para Ron-lo iba a hacer justo el día en que Krum volvió y tu… ya sabes

La chica se tapo la cara con las manos sintiendo mucha culpabilidad y recordó todas las veces en que se había besado con Víctor frente a sus amigos, recordó claramente que durante las vacaciones de navidad ellos habían dormido juntos todas las noches hasta que Víctor se tuvo que marchar a su misión. Todas esas noches que durmió con Víctor su amigo había estado enamorado de ella. La chica de ojos melados no pudo evitar sentir algo de culpabilidad. Después de la muerte de Víctor no había vuelto a pensar en alguna relación sentimental, en ningún tipo de relación fuera la que fuera, pero después de que el chico le pidiera que fuera su pareja para el baile tuvo que preguntarse si estaba lista para un noviazgo, claro que sabía la respuesta y lo que haría con su amigo, primero hablaría con el, le dejaría en claro que ella no estaba dispuesta a tener una relación con el, que lo olvidara y siguieran siendo amigos. Si no lo aceptaba, que era lo mas seguro, dejaría de ser su amiga por un tiempo. Sin embargo Ron estaba tumbado en cama, muy posiblemente había ido al bosque prohibido para recriminarse el haberle pedido que fuera su pareja, o tal vez el que Hermione no aceptara, de cualquier forma Hermione se sentía culpable, en especial por que se preocupaba por Ron, lo quería y estaba segura que ese cariño que sentía por el era de amigos, tal vez inclusive como hermanos, y ese cariño le impedía quererle como Ron deseaba. Eso es lo que la estaba haciendo sentirse horrible.

Hermione entro a la enfermería, Harry se percato que el rostro de Hermione era similar a una máscara, no había expresión alguna en ese rostro, hizo todo lo posible para olvidarse de todo lo que estaba pasando con su amiga, Ginny se sentó junto a él y estuvieron platicando del pelirrojo, su novia ya se había recuperado de la impresión de ver a su hermano en aquel estado, ya se veía más tranquila y pudo hablar con Harry de cosas superfluas como el Quidditch. Ginny quiso darle un beso pero el muchacho la detuvo, Eris aun estaba con ellos y no podían dar muestras de su relación, Ginny arrugo el ceño ante eso pero no dijo nada.

Hermione salió de la enfermería bastante rápido, casi no había tardado nada en comparación con sus amigos, la chica apenas dijo unas palabras a Ginny y se fue caminando rápidamente hacía la torre de Griffindor. El turno de ver a Ron llego para Harry, había sido el último en entrar, a él no le molesto ya que en realidad sentía temor de pasar a verle, no sabía cómo estaría su amigo y en realidad no quería volver a verlo en el estado en que lo había visto el día que ingreso a la enfermería, mientras que entraba no pudo evitar recordarlo con esos enormes cuchillos incrustados en el pecho.

Dentro de la enfermería tan solo una cama estaba ocupada, un pelirrojo se encontraba en ella, miraba hacía la ventana apreciando el día que ya se estaba acabando, Harry permaneció de pie algo alejado de su amigo, le examino atentamente. Lucía bastante delgado, si, su cabello había crecido y lucía sucio, tenía grandes ojeras bajo los ojos y la mirada perdida, como la de alguien que había perdido toda esperanza de vida; el pelirrojo pareció darse cuenta de su presencia y volteo, quedaron viéndose por un rato, por la expresión de sus ojos el pelirrojo parecía alguien totalmente diferente, alguien acabado. Finalmente después de un rato el pelirrojo sonrió, aquella sonrisa le devolvió la vida al rostro y se asemejo mas al Ron que Harry conocía.

-Hola, compañero-dijo Ron con voz ronca-te estaba esperando


-Entonces definitivamente no recuerda nada de nada-dijo Ginny

-Ni siquiera de lo que desayuno aquella mañana-dijo Harry

-Puff, eso sí que es una proeza-murmuro la pelirroja-es una lástima que él no nos pueda decir quien le hizo aquello

-El está bien-dijo Harry, estaban en la sala común, ya era muy de noche y todos se habían marchado a dormir, la sala común estaba completamente a oscuras, a excepción de una pequeñas brasas en la chimenea, le dio un ligero beso en los labios a su novia-por el momento hay que alegrarnos de eso

-Si tú dices… yo no voy a descansar hasta ver al que le hizo eso en Azkaban o muerto

-No digas eso… con Azkaban le basta

-Vi muy mal al pobrecillo-se lamento la pelirroja-parece que le hubieran destrozado la vida

-Estará bien… es Ron

-Tienes, razón-concordó la chica y se levanto para sentarse en las piernas del chico, estaban en uno de los sofás más alejados de la chimenea y sintiéndose completamente segura metió sus manos en la camisa del chico-mi hermano es muy fuerte… ahora quiero agradecerte

-¿Por qué?-pregunto el muchacho sintiendo aquella agradable sensación de estar a la merced de la pelirroja

-Por todo-dijo Ginny-te aseguraste de estar al tanto de él, mantuviste el ánimo de todos en alto, no dejaste que Ariana se deprimiera… nos cuidaste a todos

La chica se agacho a morder ligeramente el cuello de su novio, las últimas palabras las había dicho en un tono de seducción pero no le habían excitado en lo mas mínimo, era cierto que él había hecho todo eso pero no por las razones que había dicho la pelirroja, había estado hablando con Cho no para saber de la salud de Ron sino para saber cuántas veces se había presentado Hermione para pedir información de Ron, había estado hablando con Ariana pero en realidad era para mantenerla alejada de Hermione y asegurarse que ella no sospechara nada acerca de la relación de Ron y Hermione, todo lo había hecho para evitar un problema mucho mayor. Sintió como una de las manos de Ginny bajaba a su entrepierna y se obligo a tener una erección para evitar que la pelirroja sospechara algo.

-¿Sabes que me pregunto Ron?-pregunto Ginny mientras masajeaba el pene a Harry

-¿Qué cosa?-dijo Harry permitiéndose experimentar placer, cerró los ojos y sintió la urgencia que tenía Ginny por tocarle más íntimamente

-Me pregunto por Malfoy

-¿Por Malfoy?

-Si… creo que quiere agradecerle-dijo Ginny con voz excitada, el leve susurro de una cremallera se escucho y segundos después ella apretaba fuertemente el miembro del chico entre sus manos-¿tú qué crees?

-Creo que si-respondió el joven mago cerrando los ojos y sabiendo apreciar el esfuerzo que hacía Ginny con él, lo apretaba bastante fuerte haciéndole algo de daño, sin embargo el saber que Ginny le estaba tocando bastaba para hacerle olvidar el ligero dolor que sentía

Finalmente después de un rato se detuvieron ya que sabían a la perfección que no podría parar si seguían así. Después de un rato mas los dos se levantaron, Ginny volvió a tocar el pene de Harry sintiéndose divertida al sentirlo en reposo.

-¿Crees que Malfoy vaya a verle?-pregunto Ginny al pie de las escaleras

-No lo se… el no es de los emotivos-respondió Harry- tal vez vaya para echarle en cara el que le haya salvado la vida

La pelirroja le dio un último beso apasionado y finalmente se dio vuelta para irse a dormir, Harry no le quito el ojo de encima viendo con cierto deseo las piernas de su novia, los blancos muslos y su trasero que le gustaba tanto. Se pregunto se Malfoy le visitaría… no supo que pensar, después del día en que llevaron a Ron no le había vuelto a ver, ni siquiera había hablado con nadie acerca de la habilidad secreta de Slitheryn.


Con el tiempo el joven mago comprendió que no podría cuidar de que Hermione fuera a cometer un terrible error, cuando por fin se supo que Ron estaría como nuevo cuando saliera de la enfermería el Griffindor tuvo que reiniciar sus responsabilidades; los entrenamientos con Alucard, con Eris y con Dumbledore. El entrenamiento con el anciano director era básicamente en una sesión de reflexiones que, según el profesor, le permitiría poder comprender mejor el punto de vista de Voldemort. Los entrenamientos con Alucard eran, como siempre, una paliza asegurada pero por lo menos esas palizas lo alejaban del caótico tema de la relación de Ron con Ariana y los estragos que sufría la amistad del pelirrojo con Hermione. Era con Eris con quien podía estar mas a gusto ya que era cuando ponía mas a prueba su habilidad mágica e ingenio, habían hecho grandes avances con respecto a la creación de los nuevos Patronus, después de muchas horas de estudio los dos habían conseguido crear un Patronus nuevo, se habían dedicado a hacer un escudo con la energía emanada de un Patronus para protegerse de las maldiciones imperdonables, sin embargo tales encantamientos demandaban tanta energía que solo debían de utilizarse en situaciones de extremo peligro. Sfayre Patronus, concordaron una noche dando punto final a la búsqueda del encantamiento.

-Sfayre Patronus-dijo Eris encantada con el resultado-parece bien

-No será tan poderoso como el fuego que haces con tu Patronus, pero aún así requiere mas energía-dijo Harry leyendo un libro referente a creación de encantamientos-podrá protegernos de varias criaturas tenebrosas y de maldiciones imperdonables… aún así no me convence

-¿Por qué no?-pregunto la niña, estaba ansiosa por probar el encantamiento-es una belleza ¿Te imaginas la cara que pondrán los Death Eather cuando nos defendamos con él? Aunque pienso que debimos concentrarnos en hacerlo mas amenazador, no debimos dejarlo plateado, pudimos cambiar el color también

-Esto no es para divertirnos, Eris-le regaño el joven mago-es para defendernos y ahora que podemos crearlo debemos concentrarnos en la forma de hacer que consuma menos energía

-Vaya, eres el único que puede hacer que algo divertido como crear encantamientos sea tan aburrido como la clase del profesor Binns-se lamento la niña-¿Puedo hacer el encantamiento?

-¡No! no es un juguete-le regaño Harry aventándole el libro ocasionando que esta se apartara riéndose-estamos haciendo esto paraqué sepas defenderte ¿No querías ser fuerte?

-Claro que si pero no todo es trabajo-le sonrió la pequeña

-Bien, pues nos podremos divertir cuando creemos ese otro Patronus

El crear fuego con el encantamiento Patronus era lo mas difícil que había tratado de hacer el joven mago, durante su cuarto curso le habían ayudado a entrenarse para el torneo de los tres magos y se había topado con mucho hechizos que le había parecido imposibles de hacer, ahora esos encantamientos le parecían lo mas simple del mundo frente a ese nuevo Patronus, ya había logrado crear ese fuego mágico con su propio Patronus, había sido difícil y lo había cansado mucho, así que estaba consiente de lo poderoso que era el encantamiento, sin duda era una arma perfecta para lo que pudiera venir en un futuro, era por ello que le urgía tanto perfeccionar el encantamiento, así podría tener ventaja ante Voldemort y garantizaría mejor la seguridad de su hermanita. El recuerdo del destino de los Nisher seguía rondándole por la cabeza.

-Bueno… si no vamos a hacer el Sfayre Patronus entonces ¿Que hacemos aquí?-pregunto la niña

-Pues yo estaba tratando de hallar algo útil en aquel libro-dijo el muchacho señalando el libro que estaba a los pies de Eris-pero no me dejas concentrar

El joven mago se pasó una mano por la cara con sensación de cansancio, el entrenamiento con Alucard en aquel día había sido especialmente difícil pero no podía dejarse vencer, sentía que si lograban perfeccionar aquel Patronus estarían frente algo de verdad prometedor. Miro a la niña, se había sentado en el suelo y veía el techo con pesadez, se quedaron callados un rato hasta que Eris interrumpió el silencio.

-Hoy visite a Ron-dijo la niña-se le ve mejor ¿verdad?

-¿Qué?-pregunto Harry-no lo sé, no lo vi hoy

-Si, además le pique un ojo y creo que hasta posiblemente se haya quejado un poco

-¿Y tu por que le estas haciendo eso a Ron?-le regaño Harry a la niña

-Oye, hoy estas un poco amargado ¿No?-dijo ofendida la niña-te estas comenzando a parecer a Snape

Harry se quejo y se llevo una mano a la cara.

-Lo se, lo se, creo que tienes razón-el muchacho se fue a sentar junto a la niña-es solo que estoy bastante cansado… no debí de haberte traído a entrenar hoy

-¿Y entonces por que me llamaste?-pregunto la pequeña recostándose en el suelo, había recargado la cabeza en la piernas de Harry-debiste de descansar, no se por que te urge que hagamos los Patronus

-Ya te lo explique, Eris-contesto el joven mago

-Pero para qué quieres que lo hagamos tan pronto, no creo que nos vaya pasar algo malo, y menos estando aquí, en Hogwarts

-Nunca esta de más prepararse para cualquier cosa

-Mejor sigamos hablando de Ron-pidió la pequeña-¿Crees que se alivie pronto?

-No lo se, el profesor Dumbledore me dijo que ya estaba fuera de peligro pero que necesitaba recobrar fuerzas

-¿Te has lastimado tanto como Ron, Harry?

-Muchísimo mas-dijo Harry recordando las veces que había visitado la enfermería tan solo ese año escolar- y muchas mas veces

-Bueno, estas entero así que creo que Ron se repondrá por completo

-¿Tu crees?

-Por supuesto ¿Sabías que el quería ir al baile con Hermione?-pregunto la niña

-¿Y tu como sabes eso?-pregunto sorprendido el muchacho

-Por que yo lo aconseje que lo hiciera

-¿Que hiciste que?-pregunto Harry escandalizado tratando de levantar a la niña de su regazo mas sin embargo esta solo se acomodo mas-por que le dijiste eso, sabes que Ron no piensa cuando esta enojado

-Por que el quería que Hermione fuera con el… pero creo que no debí de hacerlo… Harry, Ron tiene novia ¿Verdad?

-Claro que la tiene, es Ariana

-Lo sabía, Harry… si Ron tiene novia… ¿Por qué quiere ir al baile con Hermione?

-Eris… esas cosas son temas de adultos, no deberías de preguntar ese tipo de cosas… son muy complicadas

-Pero quiero saber ¿Tu sabes por que Ron quiere ir al baile con Hermione?-Harry negó con la cabeza-¿A Ron le gusta Hermione?

-Creo que si-contesto el muchacho pensando que tal vez sería mejor ser sincero con la niña y no confundirla con respecto a esos temas

-Pero Ron esta de novio con Ariana ¿Verdad?-Harry asintió con la cabeza-¿A Ron le gusta Ariana?-Harry volvió a asentir-Pero también le gusta Hermione

La niña se quedo callada pensando, miro a Harry y luego se paso una mano por la frente.

-¿Qué pasa?-le pregunto el muchacho

-Nada, es solo que ya veo por que son temas de adultos-se lamento la chica sintiendo que un dolor de cabeza aparecía-prefiero no tener que pensar en esas cosas

-Ya somos dos-dijo Harry sonriendo

Se volvieron a quedar callados, la niña miro atentamente a Harry, este había comenzado a jugar con el cabello de la niña. Eris comenzó a divagar sobre muchas cosas que tenía en mente y de repente un pensamiento en específico la hizo sonrojar. Se pregunto si sería bueno hablar de aquello y después de un rato pensó que tal vez ese era el momento perfecto.

-Harry…

-¿Qué pasa?

-¿Tu vas a ir al baile?

Harry sintió como si su corazón se hubiera detenido, sabía a que iba ese comentario, y lamentablemente también sabía como debía de terminar.

-¿Por qué preguntas?-pregunto el muchacho temeroso

-Curiosidad…-dijo Eris-¿sabes que en total son dos bailes? El primero es dentro de unas semanas y el segundo es después de nuestro partido contra Slitheryn

-Si, ya lo sabía-dijo cauteloso el muchacho

-Al primero no puedo ir por que solo es para los de cuarto año en adelante-se lamento la niña pero después agrego emocionada-¡Pero al que es después del partido si puedo ir!

-¿Y tu quieres ir?-pregunto Harry-¿No crees que podría ser aburrido?

-No… a mi me gusta bailar, me enseño mi mama cuando era pequeña-miro al joven mago y se aventuró a preguntar-¿Tu vas a ir al baile con alguien?

Una sensación de frío en su estomago apareció, el joven mago habría deseado que ese momento nunca llegara pero finalmente tenía que hacerlo. Miro a la pequeña, esta le sonreía nerviosa, sintió que su corazón latía muy fuerte.

-Si…-contesto Harry, vio como la sonrisa de la niña se desvanecía lentamente-ya invite a alguien

-¿A quien?-pregunto Eris con un susurro

El muchacho espero unos segundos antes de contestar.

-A Ginny

-¿En verdad?-pregunto la niña desviando la mirada-que bueno… son amigos, creo que esta bien que vayan juntos

-Eris…-le llamo el muchacho

La niña se levanto sin dirigirle la mirada, Harry no sabía si la pequeña Griffindor intuía algo pero sabía perfectamente que si no le decía en ese momento la verdad no sería capaz de decírsela nunca. La niña se puso en pie y recogió el libro que le había aventado el muchacho.

-Eris… quiero decirte algo

-¿Qué sucede?-pregunto la niña volteándole a verle, Harry noto que estaba esforzándose mucho en sonreír

-Ginny… Ginny no solamente va a ir conmigo al baile

-¿Qué?-pregunto Eris arrugando el ceño

-Ginny… ella y yo… los dos… estamos saliendo-dijo Harry-somos novios

La niña le miro fijamente, había dejado caer el libro. El silencio había aparecido. Harry se levanto y quiso acercarse a la niña pero no sabía si debía de hacerlo

-¿Qué?-pregunto de nuevo la niña

-Somos novios-repitió el joven mago-escucha, yo no quería decirte esto… no quería lastimarte

-¿Son… novios?

-Si… lo siento-Harry caminó hacia ella-en verdad no quería lastimarte

Antes de que hubiera llegado junto a Eris esta salió corriendo del aula vacía.

-¡Eris!-grito Harry corriendo detrás de ella- ¡Espera, Eris!

Pero cuando llego a la puerta y miro hacia fuera no había ningún rastro de la pequeña Griffindor, regreso corriendo a donde estaba su mochila, sobre uno de los viejos pupitres, y busco dentro de ella tratando de encontrar el mapa del merodeador sin embargo se dio cuenta que no lo traía, recordó que poco antes de salir de su habitación lo había sacado de su mochila pensando que no lo necesitaría. Tiro su mochila al suelo y pateo la banca, furioso, se acerco de nuevo a la puerta sabiendo perfectamente que no estaría ahí su hermanita, golpeo la pared con ira.

La había herido, maldita sea, la había lastimado muchísimo. No supo si se había equivocado, lo único que sabía es que era culpable de lastimar a Eris, pensó en salir a buscarla pero ¿Donde podría haber ido? Supo de inmediato que Eris no habría ido a algún lugar donde el pudiera alcanzarla, tal vez ya estaría llegando a la torre de Griffindor por los atajos que el le había mostrado, tal vez había ido a otro lugar, eso le aterro por que ya era muy noche para que estuviera sola.

Golpeo de nuevo la pared furioso consigo mismo. Definitivamente no deberían de haber entrenado esa noche


Harry entro a la sala común sabiendo que no iba a estar Eris ahí, pero el hecho de que la sala común estuviera vacía, tal y como lo había pensado, no le mejoraba el humor, se quedo parado en la entrada de la sala común recordando el rostro de Eris al salir del aula vacía, había dolor en esa mirada, decepción y tal vez, solo tal vez, un poco de ira. Tuvo el impulso de tratar de subir las escaleras del dormitorio de mujeres, sabía que no serviría de nada pero quería intentarlo, quería hablar con su hermanita.

El joven mago camino a través de la sala común en penumbras, la chimenea alumbraba débilmente con las brasas que permanecían en ellas. Al estar frente a las escaleras permaneció de pie recordando a su hermana. Suspiro y cuando iba a retirarse escucho un ligero susurro, volteo a ver el sofá que estaba justo en frente de la chimenea y entonces la vio. Camino ligeramente al sofá y se sentó junto a la Griffindor que dormía plácidamente en el, ya traía puesta la pijama de color blanco que le daba una presencia bastante tierna, su piel clara y su cabello rojo le hizo sentir que estaba frente a un ángel. Paso una mano por su rostro y recordó el día en que despertaron juntos después de una noche de copas, aquella vez Ginny se había molestado pero ahora podía estar con ella todo el tiempo que quisiera.

-Despierta, amor de mi vida-le susurro

La chica se quejo ligeramente, se acercó al joven mago buscando una posición mas cómoda, al estar acurrucada con Harry se estiro levemente y siguió durmiendo.

-Despierta… preciosa, despierta-le volvió a susurrar

La chica se volvió a mover y abrió ligeramente los ojos, parecía no recordar donde estaba, miro el rededor y se sentó, miro a Harry por un corto tiempo y luego volvió a mirar el rededor.

-¿Dónde estoy?-pregunto Ginny

-En la sala común ¿Por qué te dormiste aquí?

La chica no respondió, vio fijamente la chimenea por varios segundos y cuando volvió a ver a Harry tenía una mirada triste, mas sin embargo por un momento creyó haberlo imaginado ya que segundos después aquella expresión ya había desaparecido, la pelirroja estiro las manos y las puso sobre los hombros del muchacho para besarlo fuertemente.

-¿Qué voy a estar haciendo?-pregunto Ginny sin despegar los labios del muchacho-te estoy esperando, solo que no sabía a que hora sueles llegar del entrenamiento con Eris

Harry se impresiono un poco de que Ginny hablara de ello, nunca habían charlado acerca de Eris ni de sus entrenamientos.

-¿Cómo te fue?

-No tan bien como otros días-respondió el Griffindor con cierto fastidio

-Bueno, te prometo que la próxima vez te estaré esperando con una sorpresa para animarte-dijo sonriente la pelirroja

-No creo que haya una próxima vez, Ginny-dijo con tristeza

-¿Por qué?-pregunto preocupada- ¿Qué paso?

Harry suspiro antes de responder.

-Se lo dije, Ginny-dijo el joven mago volteando a ver la chimenea casi apagada-le dije de lo nuestro a Eris

La pelirroja se llevo las manos a la boca con cierta sorpresa, parecía comprender por que Harry ahora lucía triste.

-Lo siento, Harry-le abrazó tratando de consolarlo-¿Cómo se lo tomo? ¿Qué hizo?

-¿Cómo crees que actuó?-pregunto triste el muchacho-la lastime mucho… se fue y no se siquiera si vino para acá

-¿Cómo de que no sabes si vino acá?

-¿Tu no la viste?

-Estaba dormida… si alguien entro, no me di cuenta

-Salió corriendo de donde estábamos entrenando y no la pude seguir-se llevo las manos a la cara sintiendo que se le partía el corazón por su hermanita-será mi culpa si le pasa algo

-Tranquilo, verás como mañana todo estará mejor-la pelirroja miro al chico y le sonrió sacudiéndole el cabello-déjala un momento a solas para que asimile lo nuestro

-No creo que vaya a ser tan fácil


Las dos Ravenclaw entraron corriendo al castillo, caminaban por las sombras rápidamente y poniendo atención a todas las cosas que las rodeaban, temían ser encontradas por algún prefecto o profesor que estuviera haciendo la ronda, escucharon unos pasos acercándose a ella y corrieron los mas posible para llegar a su sala común, se detuvieron en un pasillo sabiéndose seguras ya que ahí era muy raro que los prefectos pasaran en su ronda, las chicas se miraron y entonces comenzaron a reír.

-¿Viste como se espantaron esos animalitos?-pregunto Luna a la otra chica que reía igual que ella

-¿Y el calamar gigante?-pregunto Cho, sus manos estaban en su estomago que le dolía de tanto reír-sus tentáculos no dejaban de sacudirse

Las dos chicas tenían una semana saliendo a escondidas a la mitad de la noche para ver a las criaturas nocturnas que salían del bosque prohibido y del gran lago ya sea para convivir, aparearse, o alimentarse; los primeros dos días Luna había anotado los datos interesantes que veían, sus rutinas, la forma en que convivían, sus colores, y es que esas criaturas eran fascinantes, en especial las que era bioluminiscentes. Ahora se entretenían asustándolas y viendo como las criaturas escapaban volando, corriendo o sumergiéndose en el lago. Cho juraba haber visto incluso un par de sirenas jugar con una especie de esferas de luz brillantes, fue hasta la tercera noche que se percato de que esas esferas que soltaban una ligera luz azulada era peces totalmente transparentes, se había sentido asqueada y fascinada al ver los órganos de aquellos peces.

Las dos chicas decidieron que era hora de descansar y se encaminaron a su sala común todavía riéndose de la velada que habían disfrutado. En ese momento Luna se percato de que había algo enfrente de ellas, la rubia agarro fuertemente la mano de la asiática y se tapo la boca con la otra.

-¿Qué pasa, Luna?-pregunto Cho

-¡Es un fantasma!-grito asustada Luna y poniéndose detrás de Cho-¡Un Fantasma! ¡Madre mía! ¡Un fantasma!

Cho miro hacia donde había visto Luna el susodicho fantasma y alcanzó ver un ligero movimiento entre la oscuridad.

-Creo que si, debe de ser la dama gris, siempre sale con Nick-casi-decapitado a estas horas-Cho trato de zafarse de la rubia-¿Por qué te asustas tanto, Luna? siempre estas con la dama gris, la viste esta mañana

-Pero es que ese es un fantasma… de los que asustan

-Por favor, Luna-dijo exasperada la asiática-los fantasma si existen pero no asustan ¿Quieres dejar de actuar como muggle asustado? Tengo sueño

-No hasta que se vaya ese fantasma-dijo asustada la rubia y sin atreverse a ver el oscuro pasillo

-¡No seas tonta y vámonos!-le regaño la muchacha-¡Me muero de sueño!

La asiática tomo de un brazo a Luna y la hizo avanzar sin embargo la chica no abrió los ojos por temor a ver al fantasma sin embargo después de haber dado un par de pasos su amiga se detuvo y ella tuvo que abrir los ojos para ver que sucedía.

-¿Qué paso?-pregunto Luna abriendo un ojo con mucho temor

-Oye, esa… no es ¿Eris?-pregunto Cho

-¡AHHHHHH!-grito Luna asustada al ver a Eris-¡No es un fantasma! ¡Es un Boggart invertido! ¡No lo veas o te convertirá en pudín!

-¿Cómo carajos va a ser un Boggart invertido?-pregunto Cho molesta-esas cosas no existen

-Claro que si… esas cosas son unas pestes-dijo Luna tapándose los ojos-los Boggart invertidos son iguales a los normales solo que cambian de forma en algo que disfrutemos ver y cuando están demasiado cerca te convierten en tu comida favorita y te devoran

Cho resoplo molesta y camino hacia donde estaba la pequeña, la Griffindor estaba caminando lentamente con tristeza, estaba cabizbaja y lagrimas caían de sus ojos.

-¿Eris? Eris…cariño… ¿Qué haces aquí?-Pregunto caminando hacia la niña

Eris no respondió y siguió con su triste andar.

-¿Eris? ¿Qué te paso?

La niña se detuvo y miro a la asiática. Luna se dio cuenta de que en verdad era Eris y al percatarse que lloraba se acerco a abrazarla. La pequeña Griffindor levanto la mirada, sus ojos estaban hinchados de tanto llorar.

-Yo… yo solo… no sabía que hacer-murmuro Eris dejándose abrazar por Luna

-¿Qué paso Eris?-insistió Cho

-Es que… en verdad… en verdad… a mi… me gustaba mucho

La niña apenas dijo aquellas palabras pero bastaron para que ambas Ravenclaw entendieran, la asiática también abrazó a la niña sintiendo tristeza por el desaire de la pequeña Griffindor. Eris lloro sin importarle nada.

-Entiendo-dijo Cho y comenzó a acariciarle el cabello a Eris-tranquila, esto pasara

-Claro, Eris-dijo Luna-esto nos pasa a todas

-Recuerdo cuando me paso a mi-dijo Cho- yo también me enamore a tu edad… se llamaba Alfred, era un amigo de mis papas… tenia dieciocho años, era muy moreno, alto y me encantaba verlo en la escoba, me dolió saber que ya tenía novia y que yo jugaba mucho mejor que el pero… bueno… estas cosas pasan y se olvidan

-Yo me enamore de Edgar Faeir… el conductor de quien me llena esta poción-comento Luna dando un suspiro

-El viejo, calvo y gordo de la radio-pregunto Cho asqueada

-¿Que?-se encogió Luna-me atraía su calva… me recordaba la cabeza de mi tía abuela, siempre me gusto ayudarla a sacarle brillo a su cabeza

Cho recordó una foto que vio alguna vez del amor platónico de Luna, sintió un escalofrió y suspiro, su amiga siempre le daría sorpresas buenas o malas.

-En fin… ¿Qué hacemos con ella?-pregunto Cho-no la podemos dejar ir sola a su sala común

-Además esta muy lejos de aquí-dijo Luna-¿Qué tal si la llevamos con nosotras a la torre de Ravenclaw?

-¿Crees que sea conveniente?

-¿Por qué no? No hay nada que lo impida

Cho miró a la niña y le limpio con su túnica la lagrimas que salía de los ojitos de la niña, la abrazó tratando de aliviar ese dolor que sentía.

-Descuida, Eris, no te dejaremos sola

-Te vamos a cuidar-dijo Luna y le dio un beso en la frente

La niña asintió y abrazo con fuerza a Cho.

-Gracias-murmuro Eris-muchas gracias


Harry despertó algo tarde ese día, era domingo y no había clases ni tampoco entrenamientos. Era como si fuera vacaciones de nuevo, unas vacaciones bien merecidas. No sabía que había pasado pero Dumbledore había vuelto a salir del colegio y tanto Alucard como cualquier otro profesor se dedicaban a vigilar el colegio por lo que los deberes y entrenamientos, para Harry, se redujeron dramáticamente.

El muchacho se estiro y miro hacia fuera de las cortinas, el sol brillaba, ya era tarde, y eso le hizo sentir mal. Con ese día se cumplía una semana de que Eris había dejado de ir a despertarle. El muchacho se sentó en la cama y miro la ventana, lo único bueno que había pasado esos días es que Ron ya había comenzado a comer como solía hacerlo.

El pelirrojo ya no lucía cansado, pero si se seguía viendo desorientado y algo asustado. Ariana pasaba todo el tiempo que podía con él, Hermione hacía lo propio alarmando enormemente a Harry, sin embargo este decidió finalmente que ya no intervendría mas en lo que fuera pasar, tal vez fuera por lo dolido que estaba por haber alejado a su hermanita pero había tomado la decisión de que Hermione estaba lo suficiente grande para decidir qué hacer con su vida.

Obviamente desde que hubo despertado el pelirrojo le habían interrogado una y otra vez lo que había sucedido en el bosque prohibido, Ron contestaba siempre con la misma historia, el resultado de todo ello era que sufría de una muy evidente amnesia. En ausencia de Dumbledore, la profesora McGonagall siguió con el interrogatorio pero como siempre el chico no recordó nada. Su historia siempre era la misma, decía que había estado recostado en los terrenos del colegio, en un momento había visto a alguien entrar en el bosque prohibido y después había despertado en la enfermería. La recuperación de Ron iba bien pero el día pasado la temperatura del chico había subido, tras una revisión la enfermera determino que las heridas del pelirrojo se habían infectado.

El joven mago se arreglo y se apresuro a ir a la enfermería, no había visto a Ginny o Hermione en la sala común por lo que se imagino que la dos debían de estar ya con Ron. Estando caminando hacía la enfermería se encontró con Cho, la asiática estaba hablando con un muchacho de Hufflepuf y cuando vio a Harry se despidió rápidamente y se acercó corriendo con el.

-Vas a ir con Ron ¿Verdad?-le pregunto apenas estuvo a su lado

-¿Como sabes?

-Por que otra razón irías a la enfermería-dijo Cho-no lo vas a encontrar ahí

-¿Qué? ¿Por qué?-pregunto Harry deteniendo su caminar

-Lo movieron de la enfermería-le explico al muchacho sentándose en una banca cercana-estaba dándole una revisión cuando llego el profesor Alucard y dijo que se lo llevarían por que quería hacer una evaluación el mismo, parece que fueron ordenes de el profesor Dumbledore

-¿Y Hermione y Ginny lo saben?-dijo el chico sentándose junto a la Ravenclaw

-Ellas iban llegando cuando lo movieron, me dijeron que te esperara para avisarte

-Mmm, que extraño ¿Que no lo podía examinar ahí mismo?

-Bueno… recuerda que no puede estar cerrada la enfermería por siempre, ya comienzan a sospechar todos que eso de la gripe de Dragón es una mentira

-¿Y no sabes donde lo llevaron?-pregunto el Griffindor y la Ravenclaw negó con la cabeza

-Cambiando de tema… últimamente no te ves tan acabado-comento la chica-¿Ya dominas los entrenamientos con el profesor Alucard y Eris?

-Desde que se marcho Dumbledore no he tenido entrenamiento con Alucard-respondió el muchacho y se volteo cuando recordó a su hermanita

-¿Y los entrenamiento con Eris?-pregunto interesada la Ravenclaw pero el chico no contesto-¿Todavía no te habla?

El muchacho la miro y supo que la asiática sabía todo el asunto de la confesión ante Eris.

-¿Cuándo te lo conto?

-La misma noche en que se lo dijiste, te tardaste mucho en contarle lo de tu relación con Weasley

-¿Crees que podríamos hablar de otra cosa?-pidió el muchacho con voz lastimera-no estoy de humor para recordar todo eso

-¿Sabes? Ha estado mucho tiempo con Luna y conmigo –comento Cho sin hacerle caso-no se despega de nosotras… dice que no quiere volver a verte por toda su vida

Harry suspiro y miro el pasillo en el que estaban.

-Entonces si se enojo mucho conmigo

-Esta dolida, ha todas nos pasa cuando nuestro primer amor nos rompe el corazón-Cho se acerco al joven mago y tomo una de sus manos para darle apoyo-deberías de ir a hablar con ella

-Acabas de decir que no quiere verme-se lamento el muchacho

-Si, pero es muy joven, su percepción del resto de su vida tan solo abarca unas semanas, un par de meses a lo mucho-le sonrió la chica-ella te necesita

-Y yo a ella, la quiero mucho… la extraño mucho

-Escucha, si te animas a buscarla te va a costar mucho trabajo hacer que te escuche-le advirtió-estuvo preguntando a otras personas y se enteró que… bueno…que ya llevabas algo de tiempo saliendo con Weasley

El muchacho se quejo y se llevo una mano a la cara.

-Esto era precisamente la razón por la que no quería contarle sobre Ginny

-Tal vez debiste de haberle contado hace tiempo, incluso tal vez cuando comenzaron a salir-comento la chica-se que nunca hemos hablado de ti y de Weasley… pero… bueno… no me lo tomes a mal… pero… ¿Estas seguro que es bueno que salgas con ella? No quiero ofenderte a ti… ni a ella ¡No tengo nada contra ella!

-Cho… solo dilo-miro atentamente el muchacho a la chica-no te agrada Ginny

-No es que no me agrade… solo no la tolero

-Creo que es lo mismo-dijo Harry-el curso pasado no te agradaba Hermione, y creo que tampoco Ron, y ahora te llevas muy bien con ellos; a Luna siempre la odiaste y ahora es tu mejor amiga, tal vez deberías de darle una oportunidad

-Tal vez deberías de darme una oportunidad a mí

El muchacho se quedo callado, Cho se sonrojo enormemente cuando se dio cuenta de lo que había dicho, no había tenido la seria intención de decirlo. Se miro las manos y después de un rato tomo las manos del muchacho.

-Escucha… no se si son simples celos o alguna otra cosa pero… no me agrada Weasley-la asiática se atrevió a mirar a Harry, este mostraba un rostro alterado ante la confesión de la Ravenclaw- siento que no es buena para ti

-Cho… lo siento… pero ahora estoy con…

-Lo se, lo se-dijo Cho con un leve toque irritado-se que estas con Weasley, se ve que es buena, bonita y te quiere… yo también te quiero y mucho…si en algún momento te das cuenta de que ella no es buena, me gustaría que pensaras en mi

-No creo que llegue a pasar eso, Cho-dijo Harry seriamente, miro a la chica con gesto de disculpa-lo siento, creo que debería irme

El muchacho se levanto y cuando dio apenas un par de pasos la asiática le llamo.

-Yo en verdad nunca te haría daño-dijo Cho-piensa en que le vas a decir a Eris para que te perdone

Harry asintió y se marcho dejando sola a la Ravenclaw, esta se miro los zapatos sintiendo una fuerte punzada en el corazón, era ira, celos, tristeza, envidia y muchos mas sentimientos que no pudo describir en ese momento, los mas agresivos iban en contra de Weasley, esa maldita. Suspiro y cerro los ojos para calmarse, le gustaba Harry y lo quería mucho pero no quería volver a derramar una sola lagrima mas por el, en especial cuando tenía tan cerca a esa maldita Weasley.

Meditó en muchas cosas mientras que mantenía los ojos cerrados hasta que de pronto alguien le acarició el cabello. Abrió los ojos y se dio cuenta que Luna había aparecido junto a ella, estaba de pie y le sonreía alentadoramente.

-¿Se lo dijiste de nuevo?-le pregunto la rubia

-No sabía que además de excéntrica era chismosa-dijo con tristeza la asiática-¿Tan mal me veo?

-Horripilante-se burlo Luna y la abrazo para consolarla, la asiática se aferro a ella pero no lloro-¿Qué voy a hacer ahora? Mis dos chicas se están muriendo por el mismo hombre

-Yo no me muero por nadie-gruño la muchacha-soy Cho Chang, ellos se mueren por mi, no yo por ellos

-Es cierto-se rió la chica-siempre tienes que ser el centro de la atención

-Vámonos de aquí, tenemos mejores cosas que hacer

Las dos Ravenclaw se dirigieron a la biblioteca, Luna supo darle su espacio a Cho no insistiendo en el tema de Harry Potter, comenzó a hablar acerca de su tema preferido, la búsqueda de ciertos tipos de criaturas mágicas, Cho supo apreciar eso como genuina muestra de amistad y después de un rato toda la tristeza había desaparecido.

-Lo siento, Lovegood-dijo Cho después de un rato de escuchar a Luna hablar de una especie de cocodrilo mágico, enorme y, sobre todo, imposible de que existiera- no creo que esa cosa exista, todavía no estoy tan loca

-¡Claro que existen! Es solo que el ministerio de magia no quiere revelar su existencia, unas criaturas tan peligrosas y enormes les daría mucho trabajo, es mucho mas barato para ellos ocultar su existencia y utilizarlas sin que nadie proteste

-Esa criatura que dices es mucho mas grande que una ballena, el calamar gigante y varios dragones juntos ¿Dónde los ocuparían sin que nadie se de cuenta?

-Los utilizan como guardianes en Azkaban

-¡Eso es una tontería!

-Claro que no-insistió Luna, la negatividad por parte de su amiga en realidad solo hacía que insistiera mas en sus creencias, además, sabía perfectamente que Cho la apoyaba en todo lo que dijera, al menos, muy en el fondo-ellos odian la magia, es la defensa perfecta para los que intentan entrar o salir de Azkaban

-Ni siquiera sabes su nombre-agrego la asiática divertida ante la insistencia de Luna

-Por que no lo tienen pero a mi me gusta llamarlos esponjocitos

-¿Esponjocitos? Una criatura tan… imponente y lo llamas esponjocitos

-Mira, ahí esta Eris-Luna señalo una mesa en cuanto entraron a la biblioteca-vamos con ella

Cho asintió con la cabeza y ambas se acercaron a la pequeña niña que leía un libro sin parar para después escribir frenéticamente sobre un pergamino. Se sentaron con ella y permanecieron un rato en silencio y viendo como trabajaba sin parar

-Hola pequeña ¿Qué haces?-pregunto Cho

-Es un día muy bonito y sin deberes ¿Por qué estas aquí?-Luna miro la biblioteca y noto que tan solo habían otras tres personas además de ellas en aquel lugar-deberías de estar divirtiéndote allá afuera como la gente normal

-Tal vez esta si es uno de esos Bogart invertidos-comento Cho divertida ante la cara de asombro de Luna

-¡Es cierto! ¿Cómo sabemos que en realidad es Eris?

-¡Shhh! estoy en algo importante-dijo Eris sin despegar la cara del pergamino

Las dos Ravenclaw se miraron curiosas y observaron con mas atención el pergamino en el escribía la pequeña niña, eran muchas palabras extrañas y que seguramente debían de costar mucho trabajo pronunciar. Las dos supieron que estaba haciendo. Estaba creando encantamientos

-¿No crees que eso que estas haciendo es demasiado avanzado para ti?-pregunto Cho

-Es tarea de… el profesor Flitwick-respondió indecisa Eris-nos hablo sobre nuevos encantamientos y nos dejo de tarea inventar uno

-¿En verdad?-pregunto Luna fingiéndose sorprendida-a nosotras nunca nos dejo algo así… pero yo si invente uno

Puso el pie en la mesa mostrando su zapato, le apunto con la varita y dijo algo que más que encantamiento parecía trabalenguas, no paso nada.

-¿Qué se supone que debe de suceder?-pregunto Eris curiosa y sin dejar de ver el zapato de su amiga

-Es un encantamiento para amarrarme las agujetas-respondió Luna con orgullo-pero creo que no funciona, o tal vez mis zapatos son repelentes de magia o… tal vez tenga otro tipo de función

Eris y Cho se miraron exasperadas, los zapatos de luna no eran de agujetas.

-Se lo que piensan-dijo Luna-y tienen razón… ¿Cómo invente tan maravilloso encantamiento? Pues verán, estaba un día a un lado del lago, remojando mis preciosos piececillos cuando vi mis zapatos y me dije a mi misma… como me gustaría que mis zapatos fueran de agujetas para amárralas con un encantamiento y entonces se me vino a la mente…. ¡hey! ¿Por qué no inventas ese encantamiento?... entonces me dije ¡esta bien! ¡Lo hare! Entonces…

-Espera, espera luna-le interrumpió Cho antes de que se exasperara mas-ese encantamiento tuyo lo has… no se… probado en zapatos con agujetas

Luna miro seriamente a Eris y Cho y de repente se golpeo la frente con la palma de la mano.

-Claro que eso me faltaba-sonrió la Ravenclaw-lo que pasa es que siempre compro zapatos de este tipo para no tener que amarrarlos… tal vez debí de cómprame unos con agujetas para saber si servía ese encantamiento

Esta vez las que se golpearon en la frente fueron Eris y Cho. Eris suspiro y volvió a leer el libro.

-¿Tienes alguna duda, Eris?-pregunto Cho-tal vez podamos ayudarte

-Si… lo que pasa es que creo que invente un encantamiento-respondió Eris enseñándole a las dos Ravenclaw el pergamino-pero los he tratado de utilizar, no pasa nada mas que… nada… bueno a veces me explota algo en la cara pero no logro hacer que funcione

Eris miro como las dos Ravenclaw le echaban un vistazo al pergamino sintiéndose aliviada de haber borrado todo lo que diera referencia al encantamiento Patronus, lo que había ahí eran palabras sin sentido, intentos desesperados para el nuevo Patronus.

-Tengo una idea-dijo Luna-¿y si lo haces para que sea insonoro?

-No digas idioteces, Luna-gruño Cho sin dejar de leer el pergamino-es una niña, no puede hace esos encantamientos

-¿Existen encantamientos insonoros?-pregunto Eris-¿Cómo funcionan si no dices el conjuro?

-Lo que sucede es que en el conjuro la etimología no es lo importante para realizar el encantamiento-dijo Cho mirando a la niña-sino lo que tienes aquí-se señalo en la cabeza-no muchos tienen la concentración para hacer ese tipo de encantamientos, dependen tanto del conjuro que se olvidan que lo importante son las intenciones con los que lo haces, si es un maleficio o maldición obviamente tienes que hacerlo con las emociones adecuadas para que funcionen… tal vez tu encantamiento no depende tanto de la etimología de tu conjuro sino de las emociones con que lo haces

Eris la miro intrigada y segundos después un pequeño lapso de inspiración la ataco, sonriente comenzó a anotar en un nuevo pergamino varios encantamientos e instrucciones para realizarlos, se paro sonriente y se acerco a las Ravenclaw.

-Muchas gracias, me han ayudado muchísimo-y les dio a las dos un beso en la mejilla

Cho y Luna vieron como la pequeña Griffindor salía corriendo hacia algún lugar desconocido.

-Que linda niña-dijo Luna realmente encantada-cuando sea mama quiero que mi hija sea como ella

-¿Quieres ser mama?-pregunto Cho

-¿Si, por qué?-pregunto Luna volviendo a leer el pergamino viejo que les dejo Eris

-Por nada, no creí que tuvieras instintos maternales

-Por supuesto, también quiero casarme y todo eso-el pergamino tenía varios rayones, Luna presto mucha atención en un rayón que no ocultaba por completo las palabras escritas en el-ya sabes todo eso que te dicen las mamas, casarte, tener hijos… vivir feliz con el hombre de tu vida

-¿En verdad?-pregunto Cho sorprendida-¿Con un hombre?

-Es lo usual ¿No?

-No se… creo que por un momento creí… que te gustaban las chicas-dijo dubitativamente Cho

-Lo siento, Cho, no eres mi tipo-dijo Luna sin prestarle mucho la atención al comentario de su amiga-el que no este viendo a cuanto chico se me cruza en frente no significa que también sea lesbiana

-¡Yo no soy lesbiana!-grito Cho ocasionando que los pocos alumnos que estaban en la biblioteca les voltearan a ver, la chica se sonrojo y hablo en voz mas baja-yo no soy lesbiana… en verdad

-Entre mas lo niegues mas lo pones en evidencia-contesto Luna despreocupada, se había quedado absorta leyendo un encantamiento que había sido rayoneado, solo podía alcanzar a leer las palabras Patronus-eres bonita, no lo niego, pero no eres mi tipo

-No digas tonterías, Luna-gruño molesta-yo soy el tipo de todos y todas

-Entonces si eres lesbiana-dijo Luna con tranquilidad

-No lo soy… peor si lo fuera traería a todas detrás de mi-dijo con orgullo la asiática-hasta tu andarías detrás de mi

-Ya te dije que no eres mí tipo… me gustan más las chicas aventureras, divertidas, ingeniosas…

-¡Yo soy divertida, ingeniosa y aventurera!-alego ofendida la Ravenclaw

Pero Luna ya no le ponía mucha atención, había examinado con más atención el pergamino y noto que la mayoría de las palabras tachadas hacían referencia al encantamiento Patronus. Ese encantamiento era muy adelantado para ella… ¿Ya podría hacerlo? No le intereso mucho la respuesta a esa pregunta, su interés se centro en la posibilidad de que en realidad lo estuviera modificando.


-¡Harry!

El muchacho volteo al escuchar su nombre, era Hermione la que le llamaba y corría para alcanzarle.

-Hola, Hermione, estaba buscándote ¿Dónde esta Ron?

-Cerca del aula de clases de Alucard

Hermione guió al joven mago a donde estaba Ron, conocía el camino por que pasaba por ahí todos los días que iba a la clase sin nombre, la chica le contó que habían cambiado de lugar a Ron por ordenes de Dumbledore, le dio la misma razón que había dicho Cho. No podían seguir teniendo cerrada la enfermería.

El aula a la que habían trasladado a Ron era una reproducción exacta de la enfermería, solo que más pequeña y con tan solo una cama en el centro de la habitación; Ariana se encontraba sentada a un lado de la cama del chico y tenía en sus manos un libro que le había estado leyendo a su novio.

-¡Harry!-le saludo Ron, su voz estaba un poco ronca, y todavía tenía un poco de temperatura del día anterior -creí que ya te habías olvidado de mi

Ron había recuperado un poco de peso, muy poco, tenía la tez bastante pálida, una bolsa de suero le daba una poción revitalizante a través de una manguerita que conectaba con su brazo. El joven mago saludo a su amigo y se sentó a su lado, Hermione permaneció parada detrás de Harry y descanso sus manos sobre los hombros de este. Harry se consideraba a si mismo como el mas inexperto en tema de amores pero hasta el pudo apreciar que el humor de Ariana había cambiado en cuanto Hermione entro al aula, trato de pensar algo mas y comenzó a hablar con el pelirrojo.

-¿Y cómo van los entrenamientos de Quidditch?-pregunto Ron

-No hemos tenido desde que te internaron-contesto el joven mago

-¿Qué? ¿Pero por qué no?-pregunto alarmado el pelirrojo-se acerca el partido contra Slitheryn y debemos estar preparados

-Pues nuestro portero estrella está hospitalizado, no tengo pensado entrenar si en el

Después de un rato mas Ariana insistió en que cambiaran de tema, pensaba que el Quidditch era un tema muy violento mientras que Ron siguiera en recuperación.

-¿Tu ya lo leíste, Harry?-dijo Ron después de un rato y tomando el libro que le había estado leyendo su novia

-No se… ¿cual es?

-Está muy interesante-explico Ron sonriente-es de un perro rabioso que mata a varias personas… y creo que también esta poseído por el fantasma de un asesino muggle ¿Y sabes que es lo mejor? Que no tengo que leerlo… Ariana hace todo el trabajo

-¡Cállate!-Le espeto su novia enojada-En cuanto salgas de aquí se te acaban los mimos

-No me regañes tanto… ¿No ves que estoy convaleciente? Podría morir si me esfuerzo mucho, leer podría causarme un derrame cerebral

Al cabo de un rato las dos chicas se tuvieron que marchar, Ariana se dirigió a su clase de pociones mientras que Hermione a aritmancia, los dos Griffindor se quedaron solos, al principio tan solo hablaron de cosas sin importancia pero después de un rato Harry miro seriamente a su amigo y se aventura a hblar de cierto tema que lo tenía cansado. Hermione.

-¿Me vas a decir que te traes con ella?-le pregunto sin ningún tipo de contemplaciones

Al principio el pelirrojo no pareció comprender pero después de que el joven mago le mirara insistentemente este tuvo que admitirlo.

-Ese día que te atacaron… ¿Qué estabas tratando de hacer?-pregunto el muchacho

-Así que Hermione te lo conto ¿eh?-dijo Ron con una sonrisa de derrota

-Claro que si, Ron-dijo esforzándose por poner una expresión de desaprobación-¿Qué se supone que estabas pensando? ¿O me vas a decir que eso también lo olvidaste?

-No… quisiera pero no ¿Qué te puedo decir, amigo?-dijo Ron y se acomodo en su cama-eso lo hice sin querer, estaba enojado y… tu sabes cómo soy cuando me altero

-¿Qué si lo sé?-dijo Harry fastidiado, ya otras veces esa faceta de Ron le había causado muchos problemas, se rasco la nuca aliviado de que solo fuera-no sabes cuánto me alegra que solo sea eso, había pensando que estabas volviendo a tratar de andar con Hermione

Harry ser rio pero el pelirrojo permaneció serio.

-Eso es justamente lo que quiero, Harry

-¿Qué?-la sonrisa de Harry se borro de inmediato-¿De qué estás hablando? ¿Estás loco?

-No, Harry, estoy enamorado-dijo Ron con firmeza-casi muero, eso me di una distinta forma de ver las cosas

-Pero… Ron, tienes novia… ¡No puedes estar hablando en serio!-rugió Harry molesto y levantándose de la silla-¿Sabes cuánto me he esforzado por mantener esto tranquilo? ¿Tienes idea de lo que pasara si cometes una tontería?

-¿Y qué quieres que haga?-pregunto Ron también comenzando a molestarse

-Qué desistas, eso es obvio… Hermione es intocable-dijo Harry, no había contemplado la idea de que Ron de verdad pensara en intentar hacer algo con Hermione, había deseado desesperadamente que todo fuera tan solo un mal entendido-ni lo intentes

-¿Intocable? ¿Intocable? Espero que no estés hablando en serio, amigo-se río el pelirrojo y miro con seriedad al joven mago-¿No estarás intentando algo con ella?

-Ron… piensa antes de hablar ¿Quieres?-dijo Harry y comenzó a caminar en círculos tratando de calmar su mente, Ron le estaba comenzando a cansar la paciencia

-Está bien, lo admito, soy un idiota-dijo Ron suspirando-perdóname… es que… sabes que a veces no pienso antes de hablar

-¿A veces?-pregunto Harry con sorna, se volvió a sentar frente a Ron-escucha, tienes que pensar en todo esto por favor ¿Te imaginas que pasaría si intentas hacer algo?

Ron le miro y se encogió de brazos.

-Primero que nada lastimarías a Ariana, arruinarías la amistad que tienes con las amigas de Ginny-dijo Harry alzando un dedo cada vez que daba una razón- molestarías… enfurecerías a tu hermana, nos dejarías a los dos en una mala situación

-¿Por qué a los dos?

-Si a ti te ven como un desgraciado es obvio que a mi me van a tratar igual por ser tu amigo-dijo Harry pensando en la ira que se les vendría encima por parte de Ariana, Karen y Maura… y sin pensar en Ginny, no quería arruinar su relación con ella ahora que estaban tan bien-por ultimo ¿Te imaginas en qué estado quedaría Hermione? Lo siento amigo pero esta vez yo no te apoyo… tienes una novia que te quiere muchísimo, no tienes porque arruinarlo

-Sabes bien lo que siento-dijo Ron insistentemente

Harry lo vio exasperado y suspiro.

-Solo prométeme que no vas a actuar como tu… espera unos días, piénsalo con cabeza fría y date cuenta porque Hermione es intocable-Harry le miro suplicante-anda, hazme ese favor ¿Si?

Ron asintió con la cabeza después de un rato.

-Está bien, pero sabes que es lo que siento por ella, compañero-dijo Ron-antes estuvo con Krum… ahora quiero ser yo el que este con ella


-Últimamente Potter no pasa tiempo contigo-dijo Tom Riddley a Ginny

La pelirroja estaba en la biblioteca, estaba leyendo un libro de pociones tratando de prepararse para los TIMOS, segundos antes de que Tom hiciera aquel comentario la pelirroja había estado pensando eso mismo, llevaba un par de semanas sin tener un momento a solas con Harry, los momentos en que estaban juntos se habían reducido a las horas de visita a su hermano, y eso solo cuando llegaban a coincidir. Sabía que ya no tenía entrenamientos con Eris, y con Alucard se veía muy poco por que Dumbledore todavía no regresaba a Hogwarts.

Miro al molesto recuerdo, el Tom adulto estaba recargado junto a un estante de libros viendo atentamente a los muchos estudiantes que estaba en la biblioteca. Volteo a verle e hizo un extraño movimiento con su mano, como si moviera algo invisible frente a el, la mano de Ginny imito ese movimiento cambiando de hoja sin que pudiera evitarlo.

-Llevas quince minutos leyendo esa hoja… supongo que no te molestara que le cambie

Ginny miro con odio a Riddley pero no dijo nada, después de todo el tenia toda la razón.

-El no puede verme porque está ocupado-se defendió la pelirroja –tiene mucho que hacer, se entrena, tiene sus estudios y entrena con…Eris

-Claro, la niñita-dijo Tom -la niñita Eris… solo que eso es mentira… ya no está tiene sus deberes con ella… ¿Por qué no está contigo si ya se libró de esa responsabilidad?

-Está ocupado-gruño Ginny

La pelirroja trato de concentrarse en el libro que tenía en las manos pero no pudo a causa de las burlas del recuerdo. Desde el día en que le había mostrado aquella visión horrorosa de Harry el recuerdo parecía haberse vuelto más fuerte, antes se presentaba ante ella y se contentaba con observarla pero ahora parecía que encontraba un enorme beneficio en hacerla perder los estribos, la presionaba y últimamente la obligaba a hacer cosas que ella no quería, cosas pequeñas como cambiar la hoja de aquel libro y aunque aparentaba no tomarle importancia en realidad le aterraba que algún día Tom comenzara a tomar control de ella como lo había hecho antes.

En realidad había comenzado a pensar en la forma de librarse de aquel recuerdo, hasta ese momento la única idea que tenía era de alguna forma hacer más potente el amuleto que le había obsequiado el profesor vampiro. No sabía cómo pero debía de averiguarlo. Trataba de no pensar mucho en ello por temor a que Tom se percatara de su plan, cuando era niña la pelirroja había podido mantener sus pensamientos lejos del recuerdo durante las primeras semanas en que este se había vuelto agresivo. No mucho tiempo pero fue suficiente para que tratara de deshacerse del diario arrojándolo al baño de Mirtle la llorona sin que él se diera cuenta. Ginny sospecho que si estaba pasando por el mismo proceso de unión entre las dos almas aun le quedaba un poco de tiempo antes de que Tom se hiciera más fuerte y la comenzara a forzar.

Ginny rogó por poder realizar aquel plan sin que el recuerdo se percatara y pudiera destruirlo por mano propia, sin embargo aun quedaba una duda que la agobiaba bastante. El recuerdo le había confesado que era por Harry que él se estaba haciendo fuerte, entre más tiempo pasara con el mas fuete se haría, al principio se había negado a creerle pero ahora no estaba segura, recordó varios momentos en que ella misma se había sorprendido por su habilidad mágica mejorada, ahora efectivamente ella también era más fuerte, hacer encantamientos era ahora mucho más fácil que antes.

-Pero mira quien está ahí-murmuro el recuerdo parándose detrás de ella-hablando del rey de Roma

La pelirroja alzó la cabeza y se percato de que a unos metros de ella estaba Eris, llevaba varios libros en sus brazos, se sentó a unas cuantas mesas de distancia y sin preocuparse por ver a su alrededor se puso a leer.

-¿No deberías ir a hablar con ella?-pregunto Tom susurrándole al oído

-¿Por qué? Yo no tengo nada que hablar con ella-dijo Ginny tajantemente y bajo la mirada a su propio libro

-¿Cómo de que no? esa niña se está metiendo mucho contigo-le insistió Tom-pasa demasiado tiempo con tu novio

-¿Y a ti que te interesa con quien pase tiempo mi novio, Tom?-pregunto de forma burlona la chica, miro a su lado, Riddley se había sentado en la silla contigua-¿acaso te preocupas por mi?

-No pero no deberías de bajar la guardia-insistió Tom susurrándole-¿Te acuerdas de lo que siempre te dice tu madre?

-No… no recuerdo… ella dice muchas tonterías

-No son tonterías son chismes

-Exacto-respondió Ginny dándole la razón al recuerdo-odio como siempre mama está hablando de lo que hacen los habitantes del pueblo-miro al recuerdo-¿Recuerdas como nos dio aquel discurso cuando se entero de la aventura del señor de la capilla con la panadera?

-Esas zorra no debería de acercarse a los hombres decentes y casados-dijo su madre, la señora Weasley estaba sentada frente a ella y le miraba con severidad-no lo olvides, Ginny, la gente decente no debe juntarse con esas zorra

-No me gusta esa palabra, mama-protesto Ginny viendo con molestia a su madre, a pesar de que Riddley seguía sentado a su lado ya no le ponía atención, ahora solo veía a la señora Weasley que estaba frente a ella-es muy denigrante

-Pero eso es lo que son, hija-se defendió su madre-yo no soy como el resto del pueblo de hipócrita, yo solo digo la verdad… siempre reconozco a las zorras en cuanto las veo y esa es una zorra muy vulgar

-Mama… por favor… trato de estudiar-le suplico Ginny a su madre-¿Podríamos dejar esta conversación para después?

-Si tú lo quieres así-dijo la señora Weasley y se quedo callada

Ginny le agradeció con la mirada y bajo la mirada a su libro sin embargo sintió la mirada insistente de su madre, la chica alzo la vista pero Molly Weasley estaba mirándose las manos con aire critico.

-¿Y ahora que pasa, mama?-pregunto molesta la pelirroja

-Yo no dije nada

-Lo sé pero te conozco, mama-se tallo la cara con molestia-dilo de una vez

-No es nada-Molly la vio y después de un rato volvió a hablar-pero yo ni loca deje que tu padre hiciera amistad con esa zorra

-¿De qué hablas?-pregunto Ginny

-Solo digo que si le hubiera permitido a tu padre hablar con esa zorra… el tal vez no estaría con nosotros-la señora Weasley tomo la mano de la pelirroja y la apretó con fuerza-tal vez deberías de cuidar mas a Harry, hay muchas zorras aquí

-¿En verdad?-pregunto Ginny alarmada-no se… yo no he visto a ninguna chica cerca de Harry

-¡Por favor, hija! Este lugar está lleno de zorras-se levanto y rodeo la mesa para pararse detrás de su hija, le susurro al oído-ahí tienes a esa Cho Chang, no es secreto de que ella está detrás de Harry, Maura… ella también parece interesada…

-Maura es mi amiga, mama-protesto Ginny

-Hija… pequeña hija, te amo por esa inocencia tuya pero date cuenta que esas amistades no te convienen, esa amiguita tuya solo busca quitarte al novio… y no hablemos de Hermione-la señora Weasley negó con la cabeza-pero hay una a la que no deberías de quitarle los ojos de encima

-¿Quién?-pregunto Ginny arrugando el ceño molesta

-Esa de ahí-la señora Weasley señalo a alguien delante de Ginny-Eris Nisher… no me agrada esa niña

-Pero… Eris es… tan solo una niña… y es la hermanita de Harry

-El truco más viejo para las que corrompen a los hombres decentes

-No…no… no lo creo-murmuro Ginny sintiéndose muy confundida-¿Eris? ¿Eris detrás de mi Harry?

-Sí, hija, me temo que si… deberías de hacer algo para evitarlo

-¿Qué puedo hacer, mama?

-Lo que se hace con las zorras, Ginny

Ginny volteo a ver a su madre intrigada, la señora Weasley asintió y la chica le miro pensativa.

-Tú sabes que hacer, hija

Ginny asintió, sabía qué hacer. Cuando la pelirroja se levanto de su asiento la persona que permaneció en aquel lugar ya no era Molly Weasley. Tom Riddley sonrió al ver como Ginny se encaminaba hacía donde estaba Eris.


Los días pasaron y pronto Ariana ya había creado una rutina adecuada para balancear sus responsabilidades como estudiante y su deber de estar con Ron todo el momento que pudiera, no se molestaba por ello, de hecho le encantaba, era como si hubieran llevado su relación a un paso más adelante. Los últimos día Ron había mejorado otro poco y por lo menos ya no lucía tan enfermo sin embargo pronto algo estropeo esa mejoría. Hace un par de días su novio había comenzado a sufrir de ataques de pánico, de terror podría haberlos descrito mejor. La Griffindor se sentía responsable por el bienestar del pelirrojo, se sentía tan triste porque sabía que la familia de su novia no había podido ir a verlo y estaba al tanto de que él los extrañaba y habría dado mucho por verlos en esos días tan difíciles para él.

Todos los días iba a verlo y se pasaba horas con el poniendo en peligro la estabilidad de sus calificaciones pero últimamente sentía terror ante la posibilidad de que sufriera uno de esos ataques estando solo y sin nadie que le ayudara. Muchas veces sus amigos del Quidditch o algún otro le visitaban pero ninguno de ellos se quedaban lo suficiente para cuidarlo correctamente, se sentía aliviada de que Harry y Hermione estuvieran con el por qué así ella podía volver a sus actividades sin temor pero últimamente ya no se sentía cómoda con ello. Últimamente había comenzado a desconfiar de Hermione.

Recordaba a la perfección como había aparecido esa desconfianza, de hecho aquella emoción había aparecido al mismo momento en que los ataques de pánico de Ron comenzaron. Ese día ella le había ido a visitar, el estaba dormido y ella había estado todo el tiempo mirándolo embelesada, realmente le amaba muchísimo, el despertó después de un rato, había sido de una forma muy tranquila, pero de repente él había puesto una expresión extraña y había comenzado a quejarse, ella se acerco a él pero no mostro señas de siquiera notar su presencia, solamente se había llevado una mano al pecho, justo en el lugar de sus heridas, y trato de levantarse… no pudo lograrlo.

-Ron-murmuro Ariana nerviosa, había vuelto a lamentarse, el muchacho trato de decir algo pero solo balbuceo-Ron… cariño… ¿Qué te sucede?

El chico comenzó a murmurar algo que Ariana no alcanzo a escuchar. Cada vez parecía mas asustado.

-Ron… tranquilo, estas bien-le tranquilizo la Griffindor besándole la frente con cuidado-¡Madame Pomfrey! ¡Rápido! ¡Algo pasa!

La enfermera estaba en una habitación contigua. La chica abrazó a su novio tratando de tranquilizarlo, madame Pomfrey apareció justo en el momento en que el pelirrojo comenzó a gritar y dar de manotazos al aire, como si estuviera luchando contra un ser invisible.

-¡No! ¡No me toques! ¡Déjame en paz!-grito el muchacho aterrado

Madame Pomfrey tuvo que inyectarle un sedante para calmarlo y evitar que se lastimara, recostaron al chico cuando este se calmo, comenzó a quedar somnoliento, la enfermera salió de la habitación para buscar a la profesora McGonagall dejando solos a los dos Griffindor.

Ariana le acaricio el cabello mientras que el terminaba de dormirse, momentos antes de que cerrara los ojos el pelirrojo comenzó a murmurar algo, la chica agudizo el oído para tratar de escucharlo.

-Her-her…mio-alcanzo a escuchar la Griffindor-¿donde… hermi… one?

-¿Qué?-pregunto Ariana sintiendo una punzada de celos

-Herm…ione-dijo Ron justo antes de quedarse dormido

Y desde ese entonces había comenzado a sentir una creciente antipatía por Hermione, sabía que no era justo, tal vez Ron la había llamado por cualquier razón, habían muchas razones que no tenía nada que ver con lo que ella comenzaba a sospechar, aun así ya no confiaba mucho en aquella chica.

Hubo un momento en que Ariana pudo sentirse completamente tranquila ya que por tres días seguidos el pelirrojo no tuvo ninguno de sus ataques, inclusive se le veía feliz y lleno de vida, eso alegraba infinitamente a Ariana. Esa tarde ella tenía clases con Hagrid y tendría que quedarse toda la tarde fuera del castillo, le había pedido de favor a Maura y Karen que le suplieran en el cuidado de su novia, Maura se había negado de inmediato.

-¿Quién es el que se besa con el?-pregunto Maura-tu ¿No es cierto? Entonces eres tú la que debe de hacerlo… aunque si me das un par de horas a solas con el…

Y Karen se había disculpado diciendo que debía de ir a detención, había faltado a tres clases de herbología y Sprout la había castigado; finalmente no le había quedado de otra que acercarse a Harry y pedirle aquel favor, el chico había asentido, sin embargo la tranquilidad que sintió no duro mucho porque en seguida supuso que Hermione le acompañaría y por ende estaría cerca de Ron.

Ahora finalmente, el día que tenía clases con Hagrid, la chica se encontraba terminando de verificar que llevara en su mochila todo lo necesario, había dejado ya varias cosas que posiblemente necesitaran Harry y, desafortunadamente, Hermione mientras que estuvieran cuidando de su novio.

-¿No crees que llevas demasiado?-pregunto Ron desde su cama

-Ya te dije que es una clase especial, amor-le dijo Ariana sin distraerse, su mochila ahora tenía el tamaño y peso de una mochila de acampar-estaremos dentro del bosque prohibido buscando bichos raros y necesitare varias cosas

-Con Hagrid… por supuesto que las necesitas-se rio el muchacho

La muchacha se acerco y le dio un rápido beso en los labios, el pelirrojo le miro sonriente , Ariana no pudo evitar sentir un pinchazo de celos al recordar que Hermione estaría con el toda la tarde, recordaba que Harry también los acompañaría pero aun así no podía evitar sentir aquel mal presentimiento.

-¿Amor?-le pregunto al pelirrojo-¿Te puedo preguntar algo?

-Claro ¿Qué sucede?-dijo Ron mirándola atentamente

Ariana se tomo su tiempo para hablar, admiro como el rostro de su novio le miraba atento esperando.

-¿Hay… hay algo… entre tú y Hermione?-pregunto Ariana sintiendo de pronto un fuerte temor a lo que le pudiera contestar el pelirrojo

Vio el rostro sorprendido de Ron y de pronto se arrepintió de lo que había dicho, no había querido sonar tan directa y ni siquiera estaba segura de haberle querido preguntar eso, tan solo se había sentido vulnerable unos segundos y ahora resultaba que iban a hablar de algo que ella no deseaba. Sin poder hacer nada mas la chica permaneció de pie viéndole, tal vez esperando ver una mentira en sus ojos o que simple y sencillamente le diera una noticia que la devastara por completo.

-¡Claro que no!-dijo Ron después de que se le pasara la impresión por la pregunta-¿De dónde sacas eso?

Ron tenía una sonrisa en su semblante, como si aquello fuera lo más absurdo que hubiera escuchado en toda su vida, Ariana lo observo atentamente ¿Era verdad aquella respuesta? ¿Estaba ocultado algo?

-Ven-pidió Ron ofreciéndole una mano

La chica se la tomo y el pelirrojo la acerco a él, le abrazo de forma consoladora.

-¿Por qué andas pensando en esas cosas?-pregunto

-No se… solo… creo que malinterprete muchas cosas-dijo Ariana sintiéndose de pronto más vulnerable que nunca

-¿Qué cosas?-pregunto Ron-ella y yo somos amigos… no hay nada entre nosotros

-¿En verdad?-pregunto Ariana-¿Eres solo para mí?

-Por supuesto-le aseguro el muchacho

Ariana sonrió aliviado y le dio un fuerte abrazo seguido de un apasionado beso.

-Perdón… perdóname-pidió la Griffindor- lo siento… creo que estoy loca

Pero antes de que alguno pudiera decir algo mas la puerta se abrió y entraron a la habitación Harry y Hermione, los dos se separaron rápido y Ariana se esforzó por mostrar la mejor de sus sonrisas. Ya tenía preparada varias de las cosas que normalmente necesitaría Ron a lo largo de la tarde.

-Ron va a necesitar varias cosas ¿Creen que puedan recordarlo?-pregunto Ariana

Harry se encogió de brazos y Hermione se acerco para ver de qué hablaba; las dos chicas comenzaron a hablar de la salud del pelirrojo, Ariana le indicaba que debía de hacer si a Ron le pasaba alguna cosa, a qué hora debía de tomar su siguiente medicina, se pusieron a intercambiar medidas de seguridad para cualquier contingencia que Ron pudiera sufrir, desde un leve dolor de pecho, donde aun tenia las suturas, hasta la posibilidad de sufrir un ataque. Harry y Ron se miraron entre si y después a las dos chicas, bajaron la mirada incómodos, era como si dos esposas estuvieron discutiendo como cuidar a su marido. Al final Ariana se acerco al pelirrojo y se despidió con un beso en los labios prometiéndole que regresaría con él en cuanto terminaran sus clases.

La chica salió del aula pero en vez de irse se recargo en la pared, sintió de nuevo aquella molestia y se quedo un rato tratando de escuchar alguna conversación entre su novio y sus dos amigos sin ningún éxito. Quiso volver a entrar para estar al lado del pelirrojo pero sabía que no podía por sus clases. La razón era obviamente la chica que se había quedado con su novio.

La chica suspiro tratando de quitar de su cabeza esas absurdas sospechas suyas, Ron le había dicho que no había nada entre ellos, habría querido hablar más con el…

La chica miro la puerta a un lado de ella y con curiosidad la jalo levemente, apenas un poco para alcanzar a escuchar de que hablaban.

-¡¿Qué Malfoy es que?!-alcanzó a escuchar que Hermione gritaba

A Ariana le dio curiosidad saber que era Malfoy pero aun así cerró la puerta; era novia de Ron y aunque se llevaba bien con Harry e inclusive con Hermione en lo personal no se animaba a participar en todas esas cosas peligrosas por las que pasaba aquel trió dorado de Hogwarts.

La Griffindor decidió irse de una vez a su clase antes de que la curiosidad y los celos le animaran a escuchar la conversación sobre Malfoy. Se apresuro a salir del castillo y correr a la choza del profesor gigante. Se sentó en el césped a un lado de Ginny, Maura y Karen.

-¿Qué paso?-pregunto Maura enojada-estas son clases importantes… no puedes faltar

-Lo se, lo se… vengo de estar con Ron-se disculpo susurrando, Hagrid acababa de salir de su casa y ahora miraba sonriente a los alumnos-se me hizo de tarde

-Ya casi son los T.I.M.O.S-dijo Karen-si no te concentras no pasaras ni uno… aprende a Ginny, últimamente hace todo a la perfección, ayer en encantamientos hizo de inmediato el encantamiento revelador y también la poción revitalizante

-Tenía que estar con Ron-se disculpo la chica pensando que tal vez tenían razón

-Si, mira a Ginny-dijo Maura golpeando levemente el hombro de la pelirroja-ni por que es su hermano se deja distraer

-¿Qué cosa?-pregunto Ginny confundida

-¿Lo vez? Concentración pura-sonrió Maura viendo la confusión de la cara de Ginny

Tanto Karen como Ariana se rieron de la cara de desconcierto de Ginny, Maura sonrió pero una leve molestia apareció en su mente. Últimamente Ginny estaba muy distraída.


-Y si necesita algo toca esa campana de ahí-le dijo Ariana a Hermione señalándole el carrito donde estaban los instrumentos médicos-vendrá madame Pomfrey o el profesor Alucard de inmediato

Hermione asintió y observo como Ariana se acercaba al pelirrojo y le daba un tierno beso en los labios.

-Vendré en cuanto terminen mis clases-dijo Ariana-te dejo el libro… por si quieres leerlo

-Mejor te espero… sabes que no puedo esforzarme demasiado-bromeo el pelirrojo

-Cuanto amor-se burlo Harry en cuanto Ariana salió del aula-ustedes si que derraman miel cuando están juntos

Ron rio y Hermione permaneció callada.

-Vamos, Hermione, es solo una broma-dijo Ron llamando la atención de la chica-¿Qué pasa? ¿Por qué esa cara?

-¿Qué? No, nada, no pasa nada-se disculpo la chica y se sentó donde había estado Ariana

-Bueno ¿Y entonces que ha pasado allá afuera mientras que yo estoy convaleciente?

-Nada del otro mundo-dijo Harry recargándose en la silla y subiendo los pies a la cama del pelirrojo-solo que Dumbledore salió de Hogwarts

-Eso ya lo se… por algo estoy aquí

-Incluso The Prophet esta muy callado-dijo Hermione bajando los pies de Harry de la cama-¿Creen que el profesor Dumbledore encontró otro Horrocrux?

-No lo creo… me hubiera avisado-respondió el joven mago subiendo los pies de nuevo

-Se debió de haber ido muy lejos, hace rato me pareció haber visto a Kingsley cerca de la puerta del castillo-comento Hermione-el es un auror muy ocupado y si lo trajo aquí es porque estará muy lejos de aquí

-¿Tu crees?-pregunto Ron pensativo-tal vez lo dejo para cuidarme… ahora si que este curso escolar los tres hemos pasado por la enfermería

-Baja los pies, Harry-gruño Hermione

-¿Por qué? A él no le molesta-alego el joven mago

-Claro que si, respeta al moribundo-le regaño Ron, sonriente

-Además, me lo debe, cuando estuve en la enfermería en vacaciones se la pasaba dejando frituras en mi cama todo el tiempo- Harry se acomodó en la silla y comento pensativo-tal vez sea conveniente que mande a Malfoy a ver quien mas esta vigilando el castillo

-¿Y cómo esperas que Malfoy lo averigüe?-pregunto Hermione-siendo un Slitheryn, y sobre todo un Malfoy, los de la orden no se acercaran ni un poquito a el

-No lo verán si lo hace siendo una serpiente-dijo Harry despreocupado

-¿Serpiente?-pregunto Ron confundido-¿A que te refieres con eso?

-Es cierto… no se los había dicho-dijo Harry acordándose de que no había tenido aquella platica con sus amigos-Malfoy es un animago

-¡¿Qué Malfoy es que?!-grito Hermione escandalizada después de un rato de silencio

-Un animago-dijo Harry tranquilamente-se convierten en una serpiente

-¿Una serpiente?-dijo Ron y después de un rato se carcajeó-claramente le queda bastante bien esa forma animaga

-¡¿Per por que no nos lo habías dicho?!-grito furiosa Hermione levantándose de la silla-¡Esa es una información muy importante! ¿Desde cuando lo sabes?

-Me enteré el día del ataque de Ron-dijo Harry defendiéndose-estaba mas preocupado por Ron que por contar chismes

-Pero… pero… ¿Que no sabes que puede hacer Malfoy siendo animago?

-¿Qué va a hacer, Hermione?-pregunto Ron acomodándose en su cama-Malfoy esta de nuestro lado…. En realidad no afecta mucho

-Es ilegal ser animago siendo menor de edad-dijo Hermione-además le deben de dar un permiso para tan siquiera intentar ser animago, después se debe de registrar y dejar una constancia de sus características y capacidades siendo animago

-Ho, bien, agrega animago ilegal a la lista de sus crímenes-dijo Ron enumerando con sus dedos cada cargo- ya sabes, ex-Death Eather, uso de magia negra, hacernos la vida imposible, ser odioso, hijito de mami, pudrirse en oro… bueno, eso ya no

-¿Cómo es su forma animaga, Harry?-pregunto Hermione

-No estoy muy seguro-sus dos amigos le vieron confundidos-el tiene una poción, se la hizo Snape, y al parecer le permite convertirse en diferentes tipos de serpientes

-Eso… eso es peligroso, Harry-aseguró la chica de forma pensativa-puede ser cualquier tipo de serpiente, no podemos rastrearlo de esa forma ¿No crees que es muy sospechoso eso?

-Hermione… el esta de nuestro lado-dijo Ron-¿Además de que te preocupas? Es una serpiente… no es una gran amenaza

-Si lo que dice Harry es cierto, el podría transformarse en una serpiente pequeña para espiar y una enorme para atacar a cualquiera ¿Y si se le pasa la mano?

-Pero el me busco para revelarme su habilidad-dijo Harry y después les contó como había sido ese encuentro-si pretendiera hacer algo malo no me lo habría dicho

-Y recuerda que esta con nosotros por que cuidamos de su hermano-dijo Ron-mientras que se preocupe por Eliel nosotros no debemos preocuparnos por el

Hermione trato de decir algo en contra de ello pero finalmente tuvo que admitir que el comentario de Ron era cierto, mientras que Eliel fuera cuidado por ellos, Malfoy estaría de su parte. La chica no dijo más y después de un rato la plática se volvió superflua. Media hora más tarde apareció madame Pomfrey y les indico que la hora de las visitas había terminado, Ron debía de descansar.

Los dos Griffindor se despidieron del pelirrojo y se marcharon, la enfermera se dedico a hacerle unas cuantas preguntas de rutina al muchacho y este las respondió contento, intentaba demostrarle a la enfermera que ya estaba bien, ansiaba poder salir de aquel lugar y después de que esta le tomara la temperatura, checara sus signos vitales y riera por una par de comentarios del pelirrojo, se marcho.

El Griffindor se quedo solo, se acostó, se revolvió en su cama, dio vueltas y después se sentó. Entonces lo escucho. Sabía que no era un ruido real. Esa risa estaba sonando de nuevo. Ron se acomodo en la cama y se acostó en posición fetal tapándose los oídos en un vano intento de callar la risa. Siempre pasaba lo mismo cuando se quedaba solo. Una risa que no venía de ningún lado aparecía en su cabeza y después de un rato escuchaba una voz distorsionada.

-Te tengo-escuchaba aquella voz tan distorsionada que no podía identificar de quien era

Solo sabía que seguramente era de quien lo había atacado, no quería decir nada, solo hasta que pudiera decir quien era el dueño de esa risa hablaría.

-Te tengo-escucho la voz una y otra vez


El rubio camino por los oscuros pasillos sintiendo una enorme ira en todo su ser, había tenido un encuentro con Snape hacía un par de minutos, siempre había simpatizado con él, y después de que les salvara la vida a él y a su hermano de Lucius Malfoy se sentía enormemente agradecido con el profesor de pociones. Sin embargo ahora tenía la sensación de que le estaba estorbando.

-Draco… Draco-pidió Snape-tienes que decirme que viste

El profesor de pociones seguía tratando de hacerle hablar, él sabía que ocultaba algo pero no tenía idea de que. Draco agradeció que Snape le estimara, el cariño que sentía por él impedía que atara cabos de la forma en que el sabia hacer.

El chico camino con molestia y decidió que no podía ir a la sala común de Slitheryn con la mente así de alterada, aún debía de tratar con Zabini y debía de saber como actuar. Draco se encamino por un pasillo que lo alejaría de la sala común, lo llevaba a las mazmorras, y trato de despejar su mente de todo recuerdo que le molestara, la Occlumancia le ayudo a lograrlo.

Todo ese curso escolar había estado bajo el yugo de todo aquel que se le ponía en frente, Snape, Dumbledore, Potter, Zabini y ahora sospechaba que inclusive Nomack había jalado los hilos para que también le sirviera a él. Pero Draco no era alguien que se contentara en servir a un amo. Ni siquiera a Voldemort, pensar en servir a aquel mago oscuro le hacía sentir nauseas. El era un Malfoy, y los Malfoy eran orgullosos, poderosos y, sobre todo, eran ellos los que mandaban. Ahora era su turno de tomar las riendas de su vida. Antes de ese curso escolar su padre había sido el que le había manejado, todos los insultos, las amistades y enemistades que había hecho habían sido por su padre. Ahora era el turno de que Draco Malfoy hiciera lo que quisiera.

El chico pensó en el plan que desde hace unos días se había comenzado a gestar en su cabeza, Zabini estaba seguro de que le era leal y después de haber salvado a Weasley… Potter sería capaz de poner las manos sobre el fuego por él. Sus dos "aliados" pensaban que Draco les era fiel, eso facilitaba todo. El chico pensó en todo, el partido de Quidditch… la invasión, el Slitheryn supo que sería en ese momento en el que debía de actuar.

Malfoy vio la puerta de una mazmorra ligeramente abierta, eran poco mas de las once de la noche por lo que todos los alumnos debían de estar ya en sus salas comunes, era raro que algún profesor estuviera en alguna aula a esas horas por lo que supo que quien fuera que estuviera ahí no debía de estar haciendo algo bueno. El Slitheryn se acerco a la mazmorra y teniendo mucho cuidado hecho un vistazo al interior, no había nadie, una vela flotante alumbraba una mesa en la que un caldero hervía su contenido.

Draco entro lo más silencioso posible y se acerco al caldero, la mazmorra estaba vacía y a parte del crepitar del fuego que calentaba el caldero no se escuchaba nada, el chico se acerco al caldero y miro su interior, un liquido sumamente espeso y de color grisáceo hervía dentro de él, el olor era dulce… sumamente empalagoso. Era… no sabía muy bien que poción podía ser pero sospechó que podría ser poción multijugos.

¿Quién podría estar haciendo esa opción a esas horas e la noche? Claramente alguien no quería que se supiera que la estaba elaborando. De pronto el Slitheryn sintió que alguien le miraba y volteo sobresaltado. Garyel Zelin le veía desde la puerta ahora totalmente abierta y le apuntaba con su varita.

-Hola, Draco-le saludo Zelin

-Garyel-murmuro Draco manteniéndose tranquilo, aún así no pudo evitar mirar fijamente la varita del chico-preparas una poción multijugos… ¿Por qué te ocultas aquí? Pudiste haberlo hecho en los dormitorios

-Eso… no te incumbe, Draco

El rubio trato de calmarse pero el hecho de que Zelin no bajara la varita le inquieto, todo ese curso escolar el chico se había ganado su confianza ya que protegía de él y de Eliel en la sala común, se había enfrentado a Zabini abiertamente pero desde la noche de la alineación planetaria no le había visto, ahora su cara lucía muy descompuesta, habían unas grandes ojeras bajo sus ojos. Parecía más delgado.

-No me interesa que secretos guardes ¿Puedes bajar esa varita?

El rubio dio un par de pasos hacía la puerta pero Zelin le apunto con insistencia.

-Oye, en verdad no me interesa por que haces poción multiusos, ya lo dijiste… no me incumbe

-No es poción multijugos-repitió Zelin-y no me interesa que lo creas o no pero debo de cumplir mi misión

-¿Misión?-pregunto Draco

-Se que planea algo Zabini… el es un maldito loco de mierda, no esperaba que tu te unieras a el-el chico finalmente bajo la varita-no me interesa que te ofreció, mantente alejado de él y de Potter si no quieres salir lastimado

-¿Qué tiene que ver Potter en todo esto?

-Mantente fuera del camino ¿Entendiste?

Draco le miro y aunque Zelin mostraba un aspecto cansado y desorientado sabía perfectamente que podía ser una molestia. El rubio salió de la mazmorra, Zelin no hizo nada para evitarlo. Cuando llego a su dormitorio siguió pensando en la poción, estaba casi seguro que era la multijugos. Lo único que no cuadraba era el olor, ya había estado cerca de la multijugos y sabía que el color y sabor de la poción cambiaban cuando se le agregaba la muestra de una persona en que se quiere cambiar pero el olor… el olor nunca cambiaba antes, siempre era un olor agrio. Esa poción olía muy dulce.

-Si no es poción multijugos… ¿Qué es?-se pregunto Malfoy mientras que se desvestía, estando ya en la cama le hecho un vistazo a su hermano pensando de nuevo en su plan. En su plan y en aquella misteriosa poción.


Hermione dejo a un lado el libro, ya era de noche y pronto tendría que marcharse; le había estado leyendo el libro de Cujo a Ron pero se había quedado dormido, había seguido leyendo mientras que daba pequeños vistazos al pelirrojo. Hacía dos horas que Ariana se había marchado, ella había llegado hace una hora, simplemente le había querido visitar unos minutos pero por alguna razón desconocida para ella se había quedado más tiempo. El muchacho se sacudía de vez en cuando y daba ligeros quejidos que le preocupaban mucho a Hermione. Sin embargo todo parecía estar bien.

-Esta poción quizás le de malos sueños, señor Weasley- le había dicho madame Pomfrey a Ron media hora antes

La enfermera había ido a suministrarle aquella poción y antes de retirarse de nuevo dejo varias instrucciones a Hermione, las posibles pesadillas eran un efecto secundario de aquella poción, no era agradable pero si necesario porque sanaría más rápido los tejidos lastimados de Ron, en especial los que estaban más cercanos de las heridas, la somnolencia también era otro efecto secundario, eso había quedado comprobado ahora que había quedado completamente dormido.

A Hermione le habría gustado retirarse ya que una nueva tensión había aparecido entre el pelirrojo y ella, ambos actuaban como si no pasara nada, y aquella farsa les funcionaba cuando estaban Harry, Ginny o cualquier persona pero cuando permanecían a solas era muy difícil no recordar el hecho de que Ron tenía sentimientos hacía ella. La chica se levanto sintiendo el cansancio en su espalda y ojos, se acerco a una de los pequeños estantes y se sirvió un poco de agua, volteo a ver a su, hasta ese momento, amigo; el chico se movía continuamente con incomodidad y ya había comenzado a sudar copiosamente, otro efecto secundario de la poción.

Hermione estaba segura de que Ariana ya sospechaba algo, Harry sabía perfectamente que Ron sentía algo por ella y Ginny no estaba al tanto pero pronto lo estaría. Cualquier decisión que tomase no sería bien recibida por todos. Ella no se sentía atraída a Ron y si le respondía sinceramente a alguna confesión de amor era muy posible que lo perdiera como amigo, no sabía si Harry le apoyaría a ella o volvería a actuar como en años anteriores y sería leal a Ron dejándola sola. Tendría como amiga a Ginny pero no tanto ya que seguramente sus amigas la pondrían a elegir entre ella o Ariana.

Si aceptaba los sentimientos de Ron era más que posible que las amigas de Ginny la odiaran, la misma pelirroja tal vez se enfadaría por haberle quitado el novio a una de sus amigas, la perdería a ella, se quedaría con Harry y con Ron… pero el precio era muy alto.

Un quejido mas fuerte la saco de sus pensamientos, era Ron que al parecer lo que fuera que le estuviera molestando resultaba ser mucho mas fuerte que antes. La chica se acerco y al notar que estaba empapado en sudor le pasó una mano por la frente, esperaba que estuviera ardiendo pero, por el contrario, estaba helado.

Hermione se sentó y volvió a tomar el libro mas sin embargo poco tiempo después de haber vuelto a leer el brazo del pelirrojo se movió violentamente, la chica de ojos melados miro a su amigo con atención.

-¿Ron?-pregunto Hermione, pero el pelirrojo no contesto, simplemente siguió quejándose ligeramente-¿Ron? ¿Me escuchas?

Sin embargo no paso nada, Hermione suspiro aliviada y se acomodo en la silla, sintió un ligero estremecimiento por el frio pero eso fue todo, de pronto el brazo de Ron se volvió a mover. Hermione se levanto de nuevo y se acerco a tomar otro vaso de agua mas sin embargo justo cuando estaba por servirse vio como Ron se movía. El chico estaba despierto.

-Ron… ¿Estás bien?-pregunto Hermione acercándose al chico

El pelirrojo parecía estar haciendo grandes esfuerzos por levantarse, trataba de mirar a todos lados, parecía estar muy asustado.

-¿Ron?

-¿Dónde… donde…-alcanzo a murmurar Ron

Los ojos del chico revelaban un intenso miedo, hasta ese momento Hermione se había limitado a verlo pero hora lo toco para tratar de calmarlo, ante aquel roce por parte de la Griffindor el chico reacciono con enorme terror y quiso salir de la cama, Hermione le contuvo.

-Tranquilo, Ron…. Soy yo… Hermione-le tomo fuertemente de la mano, Ron tardo en comprender pero finalmente bajo la vista para ver como su mano y la de ella se unían en un fuerte agarre

Negó con la cabeza demostrando así que todavía no estaba completamente estable, la chica le tomo de la cara con la otra mano y le obligo a que la viera a los ojos, Ron pareció reconocerla en ese momento y se fue calmando poco a poco, una de las puertas del aula se abrió y entró madame Pomfrey.

-¿Qué paso?-pregunto alarmada la enfermera y se acerco a los Griffindor

Hermione quiso responder pero en ese momento noto que Ron aun lucia bastante asustado, parecía como si su mente no estuviera con ella.

-Madame Pomfrey… algo le pasa a Ron-dijo Hermione

El pelirrojo comenzó a moverse como si estuviera frente a alguien que le asustara por completo.

-Tranquilícese, señor Weasley-dijo la enfermera con voz firme, se acerco al muchacho y encendiendo una débil luz en su varita-lo voy a revisar… ¿Puede comprenderlo?

Ron miro a Hermione y luego a la enfermera, asintió con la cabeza.

-¿Que sucedió?-pregunto el chico-¿do-do-donde estoy?

-¿No lo recuerdas?-pregunto Hermione alarmada

-No… no se… ¿Dónde estoy?-pregunto Ron totalmente confundido

-¿Qué le pasa, madame Pomfrey?-pregunto Hermione asustada

-Calma, señorita Granger, debo de revisarlo

Madame Pomfrey acerco la varita al rostro de Ron, la débil lucecita alumbro levemente los ojos del pelirrojo.

-Señor Weasley, dígame cuando la luz le moleste-ordeno la enfermera

Hermione observo como la luz de la varita aumentaba de intensidad poco a poco, Ron miraba atentamente la luz, no parecía que le molestara sin embargo pronto el brillo de la varita comenzó a hacerse mas y mas fuerte.

-¿No le molesta, señor Weasley-pregunto la enfermera

La luz ya era muy fuerte pero Ron no parecía inmutarse ante ella.

Pero a Ron no le interesaba la luz, había comenzado a escuchar algo, un ruido sumamente extraño, una risa, alguien se estaba riendo... aquella risa era de diversión, de repente Ron ya no veía la luz de la varita… no… ahora estaba viendo tres cuchillas. El pelirrojo golpeo la mano de la enfermera aterrado, ya no estaba en aquella sala, estaba en el bosque prohibido frente a alguien que quería lastimarle y debía de evitarlo.

-¡No!-grito el pelirrojo, la varita de la enfermra salió volando, el chico empujo a la enfermera y dio un par de pasos tratando de escapar de un enemigo que las dos mujeres no eran capaces de ver

Hermione le había sujetado para calmarlo y el pelirrojo trato de huir de aquel toque, el chico grito asustado ante el toque de Hermione, para Ron esa no era su amiga sino alguien que quería herirlo, la enfermera ahora también trataba de mantenerlo calmado y de recostarlo pero el chico trataba de zafarse y luchaba gritando enloquecido.

-¡Ron! ¡Detente!-grito Hermione

-¡Cálmate, chico!-gruño la enfermera obligándolo a volver a la cama

-¡No! ¡NO! ¡NO ME TOQUES!-grito Ron-¡Maldito traidor! ¡COBARDE! ¡TRAIDOR!

Empujo de nuevo a la enfermera haciéndola caer de espaldas, Hermione se había alejado un poco para escapar de los fuertes manotazos de su amigo. Ron se levanto de la cama y dio un par de pasos hacia la puerta con intensiones de escapar mas sin embargo en ese momento se quedo hipnotizado viendo su pecho, sobre el pijama que traía comenzaban a aparecer tres manchones rojos, y no parecían dejar de crecer, miro a su amiga y a la enfermera del colegio, la chica se había llevado sus manos a la boca al ver el rojo en la pijama.

Hermione se acerco, le sujeto la cara con ambas manos y le obligo a que la viera a los ojos.

-¡Ron ¡RON!-le grito al muchacho aterrorizado, este miro a la chica-mírame ¡MIRAME! ¡Quédate aquí! Quédate conmigo

Lentamente las piernas de Ron comenzaron a doblarse, el pijama de Ron ya estaba empapado en sangre, la chica trato de sostenerlo pero al ser demasiado pesado terminaron los dos en el suelo, Hermione hacía grandes esfuerzos por mantenerlo erguido pero las escazas fuerzas del pelirrojo se lo impidieron.

Madame Pomfrey se había acercado ya y ahora le inyectaba algo en el brazo.

-Ayúdame, Granger-dijo madame Pomfrey tratando de levantarlo-debemos de atenderlo rápido

Entre las dos mujeres lo volvieron a poner en cama, cuando madame Pomfrey le quito el pijama ensangrentado de un solo tirón Hermione pudo ver como las heridas de su amigo se habían abierto, la hemorragia se había detenido pero aún estaba en peligro.

Hermione no pudo dejar de ver como madame Pomfrey hacía todo lo posible por salvar al pelirrojo.


-Hola, Harry-dijo Hermione al ver entrar al joven mago a la sala común

El chico miro a Hermione y simplemente agito una mano con pesadez, las cosas se habían puesto más complicadas y ahora solo quería descansar. El chico había estado todo el día con Alucard entrenando, ya había vuelto Dumbledore al colegio por lo que los entrenamientos se habían regularizado, estaba cansado y le habría gustado estar un rato a solas con Ginny pero ella estaba en ese momento en detención.

La pelirroja estaba castigada por haber peleado sin razón aparente con una alumna de Hufflepuf, había armado un enorme barullo en la biblioteca y nadie sabía por qué, ni siquiera a Harry o a Maura les había dicho la razón.

-Te ves terrible-comento Hermione cuando el chico se sentó a su lado, en el sofá más alejado

-Es así como me siento-respondió el joven-Alucard se desquito por los días de descanso

-Deberías de irte ya a dormir

-Aun tengo cosas que hacer… ¿Sabes? Todo esto, los entrenamientos, los deberes, todo, lo soportaría si estuviera conmigo Eris… o al menos Ginny

-¿Todavía no te habla, Eris?

-Me evita, aprovecha los pasillos secretos que le enseñe para poder esquivarme, no quiere verme ni en pintura

-No te preocupes, déjala asimilar la noticia y veras como será ella la que se acerque a ti- Hermione miro como el atardecer estaba comenzando a aparecer en el cielo, habían pasado tres días desde la recaída que había tenido Ron y no lo había vuelto a ver, desde que Ariana se entero de lo pasado se había vuelto sumamente sobreprotectora y Hermione no había querido acercarse al pelirrojo por miedo a que su novia pudiera notar algo que no le gustara-¿Ginny sigue en detención?

-Si, y aun no me quiere decir que es lo que sucedió ¿A ti no te ha dicho nada de ese accidente?

-No pero a decir verdad no me ha dicho nada últimamente-la chica miro pensativa a Harry-tal vez deberías pasar más tiempo con ella, últimamente ha estado de mal humor… todo le molesta

-Lo sé… hemos peleado mucho, siempre se termina disculpando… debe de haber algo que pueda hacer por ella, sin embargo no me dice nada, no sé cómo ayudarla

Harry permaneció callado tratando de recordar en que momento su relación con Ginny se había vuelto tan difícil, en qué momento al encontrarse con la pelirroja no sabía si se iban a pelear o a estar felices de estar juntos, o simplemente cuando habían dejado de disfrutar de estar juntos. La última vez que estuvieran totalmente a gusto fue durante la salida a Hogsmeade el día de la alineación planetaria, recordó que a partir de ese día sus responsabilidades se habían incrementando al igual que las de Ginny, el con sus entrenamientos y ella con sus estudios ya que ese año debía de presentar los T.I.M.O.S, y en realidad sus momentos a solas se habían reducido dramáticamente. Los escasos momentos en que solían estar juntos estaban llenos de peleas, la única razón por la que seguían juntos era por el amor que sentían el uno por el otro… aunque últimamente Harry había comenzado a preguntarse si Ginny le seguiría amando.

-¿Has sabido algo de lo que te conté?-pregunto Hermione sacando a su amigo de sus pensamientos

Harry le miro con atención, la chica de ojos melados le había contado lo sucedido con el pelirrojo, la alarmante recaída había quedado en segundo plano cuando su amiga le conto aquellas curiosas palabras que había gritado el pelirrojo.

¡Maldito traidor! ¡COBARDE! ¡TRAIDOR!

Existía la enorme posibilidad que esas palabras fueran dirigidas hacía su agresor, la persona que lo había herido, durante aquella platica los pensamientos de ambos se dirigieron directamente al Slitheryn pero no creyeron posible que Malfoy tuviera algo que ver con ello, el había salvado a Ron. Harry había decidido indagar un poco con el Slitheryn y lo había hecho. El rubio le había jurado que no había visto nadie cerca del bosque prohibido, ni siquiera alguien conocido. Porque por las palabras de Ron indicaban que se trataba de alguien que ellos conocían, que era uno de los suyos.

-Claro que lo hice-Hermione espero expectante-nada, Malfoy no vio a nadie-dijo negando con la cabeza

La chica no insistió mas en aquello, su mente estaba ocupada preocupándose en otras cosas.

-Harry… ¿Crees que podrías prestarme la capa de invisibilidad?-pregunto Hermione haciendo que Harry la mirara extrañado por la forma tan impredecible en que había cambiado de tema

-¿Mi capa?-pregunto extrañado el muchacho-¿Para que la quieres?

-Necesito hacer unas cuantas cosas

-¿Invisible?-pregunto Harry

La chica asintió sin mirarle, su mirada estaba en el fuego de la chimenea, y el chico comprendiendo que era un asunto, delicado asintió con un poco de renuencia.

-Sea lo que sea…. Ten cuidado, Hermione-le dijo después de haber ido por ella al dormitorio y entregársela

Los dos Griffindor se vieron en silencio un momento y después la chica de ojos melados salió de la sala común guardándose la capa en la mochila, Harry tenía una leve idea de lo que haría su amiga y aunque le habría gustado evitarlo no pudo, sus propios problemas le agobiaban, se sentó de nuevo en el sofá preguntándose en que se estaría equivocando en su relación con Ginny, de repente se le vino algo a la mente. Tal vez con ello podría reconectarse con su novia.

Miro alrededor para asegurarse de estar solo.

-Dobby-dijo Harry cerrando los ojos y concentrándose en el elfo domestico -Dobby… Dob…

-¡Harry Potter!-grito Dobby apareciendo junto a él-Dobby lo siente, Harry Potter, pero Dobby estaba distraído y luego Dobby no podía creer que Harry Potter le llamara y entonces Dobby se dio cuenta que era verdad y Dobby…

El chico se alegro de que estuvieran a solas si no habría sido una terrible tarea explicar la presencia del elfo en la sala común. Harry sujeto al elfo de los hombros temiendo que se pusiera a saltar por toda la sala común.

-Está bien, está bien... ya entendí-dijo Harry tratando de callar al elfo y poniendo una mano sobre su boca -¿Quieres guardar silencio un momento?

Dobby asintió efusivamente y se tapo el mismo la boca con ambas manos, Harry se inclino apoyando sus manos sobre sus piernas para estar a la altura del elfo.

-¿Dobby ya puede hablar, Harry Potter?-susurro el elfo viéndolo atentamente-porque a Dobby le gustaría saber que necesita, tal vez Harry Potter quiera que Dobby le ayude con alguna tarea, tal vez Harry Potter necesita enormemente a Dobby… y Dobby estaría gustoso de poder ayudarlo

-Sí, exacto, Dobby, necesito que me hagas un favor, es algo muy importante

El elfo soltó un chillido de emoción pero se volvió a tapar la boca antes de que pudiera decir algo, asintió con la cabeza tan fuerte que sus enormes orejas habían golpeado su cara.

-Dobby, necesito preguntarte algo… ¿Qué tan limpia esta la casa de Grimauld Place?


El corazón de Hermione latió con nerviosismo cuando vio a Ariana salir del aula donde estaba su amigo, había pasado la ultima hora afuera esperando a que la chica se fuera y pudiera ir a ver a Ron, no sabía porque se sentía así si solo quería ver al chico, era una visita inocente pero aun así tenía la sensación de que había algo prohibido en aquella visita que estaba haciendo.

Tardo por lo menos otra media hora para que la chica se decidiera a entrar al aula, finalmente se armo de valentía y se acerco a la puerta, primero empujo ligeramente para que se abriera una pequeña rendija, de esta emano una ligera luz, cuando empujo totalmente pudo ver al pelirrojo en cama leyendo un libro con la varita encendida en una mano. La puerta rechino y el pelirrojo volteo a ver con apariencia alarmada.

-¿Quién es?-pregunto Ron levantando la varita-¿Harry? ¿Eres tú?

-No, soy Hermione-dijo la chica quitándose la capa

-Ho, si, hola Hermione ¿Qué haces aquí?-pregunto el pelirrojo con señas de alivio en su rostro-es demasiado noche para que estés aquí

El pelirrojo tenía un aspecto lamentable, ahora estaba mas flacucho y ojeroso, irónicamente las pociones que le suministraba madame Pomfrey para mantener sus heridas en constante regeneración también mermaban su salud.

-Y tu deberías de estar dormido-dijo Hermione sentándose a su lado-debes descansar para que te recuperes pronto

-Lo sé… es solo que… estaba leyendo este libro-dijo Ron levantando un libro que tenia en su mano, la portada decía pociones avanzadas-lo olvido Cho hace rato que me visito y como estaba aburrido quise leer un poco

Hermione tomo el libro y le dio una ojeada, a pesar de que Cho solo iba un año mas adelante que ellos aquellas pociones era muy avanzadas, la chica apenas lograba comprender su contenido… era muy seguro que Ron ni siquiera supiera de que hablaba. Miro al chico esperando encontrar alguna mentira en su rostro pero sus ojos estaban posados en una de las puertas que comunicaban a otra habitación.

-Creo que es demasiado tarde para que estés despierto, Ron-dijo Hermione y lo recostó en la cama para comenzar a arroparlo-ya podrás leer mañana

-No, no… estoy a mitad de un capitulo muy importante-dijo Ron sentándose de nuevo en la cama y le arrebato el libro-si lo termino ahorita posiblemente pueda aprender cómo utilizar un caldero de la forma correcta

El muchacho se acomodo y volvió a su lectura, Hermione lo miro sintiendo una ligera aprensión en su pecho, el pelirrojo se veía enfermo pero parecía que las heridas en su pecho no era lo único que necesitaba curarse.

-¿Qué sucede, Ron?-pregunto Hermione

-Pues al parecer todo lo que creí saber de pociones era pura basura-dijo el pelirrojo sin despegar la mirada del libro-no sé cómo diablos he podido llegar tan lejos sin saber nada de esto

-Sabes a lo que me refiero, Ron-dijo Hermione-¿Qué pasa?

-Nada, solo estoy tratando de aprender algo

-Ron… dime-pidió Hermione-cualquier cosa que sea puedes contármelo

-Hermione… no sucede nada-Ron le miro y forzó una sonrisa- solo que no voy a poder dormir si no termino este capitulo

-Ron…-dijo Hermione tomando el rostro del pelirrojo en sus manos y obligándole a que le mirara-¿Qué tienes?

-Nada-dijo y sacudió su cabeza para que Hermione le soltara

-Ron… por favor-pidió Hermione

-No… basta… ¡Déjame en paz!-grito el pelirrojo cuando la chica trato de obligarle a mirarla

Hermione le soltó y se alejo un poco, el chico estaba asustado, se había alejado y vuelto a mirar el libro, ninguno de los dos hablo. Ron estaba tratando de hablar pero su mente estaba en otro lado, Hermione le miro y sintió como si su corazón se rompiera cuando noto que unas cuantas lágrimas salían de los ojos de su amigo.

-En la tarde vino a verme el profesor Dumbledore-dijo Ron

-¿A si?-pregunto Hermione sin dejar de ver el rostro del chico

-Me pregunto si recordaba algo-Ron cambio de hoja del libro-si había algo que pudiera decirle, que hacía en el bosque prohibido… o quien me había atacado… o que significaba eso que dije la otra vez

-¿Y que le dijiste?-vio como otra lagrima salía de sus ojos

-Lo mismo que a todo mundo… le dije que recordaba haber estado en el comedor, haber estado en la sala común y haber estado contigo y después nada… de repente aparecía aquí con el pecho agujerado-miro a Hermione-pero no es verdad… no es cierto

-¿Qué recuerdas, Ron?

-Nada en especifico-dijo volviendo a mirar al libro-es solo un par de imágenes… y un ruido-suspiro-es solo… es solo que cada vez que cierro los ojos veo… un varita apuntándome… veo los cuchillos-en ese momento mas lagrimas salieron de los ojos de Ron y cayeron en el libro-y si me quedo callado y hay silencio lo oigo… escucho esa risa… burlándose de mi… no puedo dormir… sueño con ello todo el tiempo

-Ron…

-Y no puedo dejar de pensar que si me distraigo… ese tipo… sea quien sea… va a volver… volverá para acabar con su trabajo-dijo Ron bajando la vista para que Hermione no le viera-porque sigue afuera… el esta afuera y sabe que estoy aquí y que estoy solo… por mas que me esfuerzo no puedo dejar de pensar en que si no fuera por Malfoy no habría sobrevivido y que no importa cuanto me esfuerce no logro recordar mas que eso

-Ron, no estás solo-dijo Hermione acercándose a él, le abrazo y Ron dejo abrazarse

-Tienes que irte… ya es muy tarde y pueden regañarte-dijo el pelirrojo con intención de volver a ver el libro

-Eso no importa, Ron-susurro Hermione y lo miro a los ojos-tu no estás solo

Lo empujo con delicadeza para que se acostara, le quito el libro y le dio un beso en la mejilla, le miro tratando de mostrarle tranquilidad.

-Duerme ahora

-No… no quiero dormir-mostrando un genuino miedo

-Yo me quedare contigo-le susurro-yo me quedare y te cuidare… todas las noches si es necesario


La pelirroja pateo la pared del baño enojada, la ira había vuelto a brotar de ella y cada vez era más difícil de controlar. Ahora había sacado su temperamento contra Colin, el pobre chico tan solo se había cruzado con ella y había recibido varios encantamientos como el moco murciélago. Había tenido que huir de ahí para no recibir más reprimendas, aun no estaba segura de que el chico supiera que había sido ella la que le había atacado.

-Hice mal… hice mal-murmuro Ginny recargando su peso sobre uno de los lavamanos- no debí de…

-Por supuesto que no debiste, Ginny-dijo Tom parándose junto a ella-¿Que te hizo ese pobre chico? Deberías de pensar en controlar ese temperamento

-Eres tu… eres tu el culpable de todo esto-dijo Ginny apenas atreviéndose a mirar al recuerdo

Hasta hace poco el recuerdo Tom Riddley había sido un muchacho arrogante, ansioso y más que nada cruel pero ahora el recuerdo que estaba a un lado de la pelirroja era el de un hombre adulto, serio, precavido y sobre todo comprensivo; había veces en que cuando Ginny le veía tenía la sensación de estar viendo a un Tom mucho más agradable maduro e inclusive confiable… de hecho más de una vez se había sorprendido pensando que sería bueno hacer caso a los consejos que le daba aquel nuevo Tom Riddley.

-Eres tu el que me provoca esto-le acuso Ginny y miro con violencia al recuerdo-no sé cómo pero tú eres el culpable

-Eso podría ser cierto… cuando tenía tu edad me sentía molesto por todo-respondió Riddley, Ginny pudo apreciar que ahora lucia una edad cercana a los cuarenta años-pero yo era mucho mejor que tu ocultando mis emociones, te convendría hacer lo mismo

El recuerdo se le quedo viendo con atención y la pelirroja le devolvió la mirada, así permanecieron por unos segundos hasta que ella se vio en el reflejo del espejo más cercano, reconoció de inmediato esa expresión que se mostraba en su propio rostro, era la de Tom Riddley. Esa mirada le pertenecía al joven Riddley. La chica sacudió su cabeza y se metió a uno de los cubículos de los inodoros.

-Sabes perfectamente que es lo que te está pasando, Ginny-comento Tom-se que lo sientes tanto como yo… te estás convirtiendo en mi

Se escucho el ruido del agua del inodoro correr y la pelirroja salió del cubículo, Ginny le miraba con burla.

-¿Me estoy convirtiendo en ti? ¡Qué tontería es esa!

-Deberías de darte cuenta, ya tienes mi temperamento, tienes mi poder y poco a poco asimilaras mi esencia

Ginny quiso replicar aquella información pero en ese momento se abrió la puerta dejando entrar a Maura, la chica se asomo dentro del baño como si buscara a alguien, su rostro se ilumino cuando noto la presencia de la pelirroja.

-¡Ho, Ginny! ¡Te estaba buscando!-miro alrededor-¿Estabas hablando con alguien?

-No, solo estaba hablando conmigo misma-dijo Tom respondiendo a la pregunta de la muchacha-hem… cosas de la clases… no logro comprender los deberes de Transformaciones

Aquella frase la había dicho Riddley pero de pronto Ginny se dio cuenta que sin querer ella misma había dicho lo mismo apenas segundos después de que lo hiciera Tom.

-Comprendo-dijo Maura sonriendo confiada-yo hago lo mismo con pociones, rápido, tenemos que apresurarnos o llegaremos tarde a transformaciones

La chica se marcho dejando a la pelirroja sola y sorprendida por lo que acababa de hacer el recuerdo, la había manejado, la había manipulado fácilmente dejando aterrorizada a la pelirroja.

-Es de mala educación no responderle a tu amiga, Ginny-comento Tom sonriéndole, esta vez Ginny noto una mueca de maldad en su rostro

La pelirroja volvió a recargar su peso en el lavabo, su mirada se centro en el espejo frente a ella y aunque Tom Riddley estaba justo detrás suyo no se reflejaba en el espejo. Inhalo aire a grandes bocanadas tratando de tranquilizarse ya que sabía perfectamente que si se dejaba llevar por el temor sería más fácil que Riddley la controlara, lo sabía por experiencia. Hacía tantos años que había pasado por lo mismo y ahora que repasaba todo desde un punto de vista más frío sabía que la desesperación que había llegado a sentir en aquella ocasión la había llevado a sentirse más sola e indefensa que nunca, eso sin duda alguna le había facilitado al Horrocruxe poder dominarla más fácilmente.

Entonces recordó claramente el día en que Harry le había contado lo de los Horrocruxes, le había dicho que eran pedazos de alma de lord Voldemort, pedazos de alma que se encargaban de asegurar la supervivencia de su creador, y cuando estaban cerca de algún potencial portador hacían todo lo posible por destruir su espíritu porque de esa forma exprimían hasta la última gota de alma que tenía ese portador. ¿Por qué lo hacían? Nadie lo sabía, al ser hechos de magia negra y haber sido creados con una muestra de maldad pura no se podía esperar que esos Horrocruxes fueran razonables. Hermione había sacado la conclusión de que lo hacían por que de esa forma se acercaban a una genuina vida. A pesar de que eran partes de una única alma esos Horrocruxes eran todo lo contrario a una cosa viva, y al posesionar a alguien y hacer esa extraña sustitución de almas representaba una forma de cobrar vida, ser autónomos… tener vida propia.

Ginny miro el espejo y se concentro en el lugar en el que estaría Tom si se pudiera reflejar en él. Si los Horrocruxes cobraban fuerza haciendo que su huésped fuera miserable entonces la mejor forma de hacerlos débiles era teniendo esperanza, fe, y sobre todo sintiendo algo que ellos no podían. Amor.

La pelirroja cerró los ojos y pensó en lo mejor que le había pasado en su vida.

Mme siento celoso porque me gustas... y porque te quiero ¿Hay algún problema?

Recordó ese día perfectamente, Harry le había declarado el cariño por el que rogaba desde que tenía once años, y no solo recordó eso sino cada uno de los días que habían pasado juntos, el primer beso en la enfermería, la primera vez solitarios en un armario, el primer te amo que se dijeron, el primer te amo de aquella mañana antes de salir de la sala común…

No importa que hagas eso, Ginny… ya soy suficientemente fuerte para detenerte- Dijo la voz de Tom en su cabeza sin embargo se escuchaba bastante débil y lejana

Cerro con fuerza sus manos sobre el lavabo y recordó con claridad la primera vez que durmieron juntos, justo después del malentendido de navidad en Grimould Place, aquella vez que habían estado a punto de tener relaciones, la primera vez que acepto estar enamorada de Harry, no de que le gustase sino estar genuinamente enamorada de él.

La chica abrió los ojos ansiando poder ver los ojos de Harry frente a ella, poder tocar su cicatriz, acariciar su cabello y quitarle los anteojos para poder besarle, fue cuando se dio cuenta que el recuerdo había desaparecido, miro el lugar en el que hasta hace poco estaba parado, había desaparecido. Tom no había podido soportar el amor que ella podía sentir. Sonrió al pensar que Harry se había convertido en su propio Horrocruxe… era el él que la mantenía viva.

La chica suspiro y armándose de valor salió del baño, camino por los pasillos sintiéndose liberada de aquel malvado recuerdo, sabía a la perfección que aunque había ganado aquella batalla aún estaba en guerra. De pronto alcanzó a ver a un chico a unos metros delante de ella, sintiendo un enorme amor por él la pelirroja corrió para alcanzarlo. Cuando estuvo a unos pasos de su novio se lanzo y le dio un fuerte abrazo, el muchacho se había sobresaltado al sentir su peso sobre él

-¿Ginny?-pregunto Harry cuando pudo zafarse del fuerte abrazo de su novia-¿Qué haces aquí? Deberías de estar en clases

La chica le miraba sonriente y no pareció importarle aquellas palabras.

-Lo sé… es que se me olvido darte algo

-¿Qué cosa?-pregunto Harry con el ceño fruncido

Ginny lo abrazó de nuevo y le dio un fuerte beso, la chica no se limito a posar sus labios sobre los de Harry sino que lo alentó a que le respondiera aquel beso sin importar que estuvieran en medio de un pasillo atestado de alumnos del colegio.

-¿A que debo ese beso?-pregunto Harry sorprendido cuando se separaron

-A nada-respondió sonriente la pelirroja-es solo que hace mucho que no te besaba

-Me besaste esta mañana-respondió el chico sonriendo con nerviosismo y viendo alrededor al notar que varios alumnos habían volteado a verles

-Pues fue hace mucho tiempo-le sonrió la pelirroja

El joven mago sonrió y le dio un tierno beso en la frente mientras se aferraba a ella muy fuerte.

-Bueno, vamos, te llevo a tu clase -le dijo el muchacho soltándola-acabas de terminar tu castigo y si no llegas pronto tendrás otro

La chica le dio otro beso y se dio media vuelta para marcharse pero apenas hubo dado un par de pasos el muchacho la llamo.

-¿Quieres salir conmigo? Quiero darte una sorpresa

La chica sonrió encantada, desde hacía mucho tiempo no habían tenido ni un momento a solas.

-Por supuesto-respondió la pelirroja- ¿Cuándo?

-¿Tienes planes para esta noche?


La chica salió del baño cubriendo su cuerpo y su cabello con una toalla, corrió a su cama sintiendo un ligero estremecimiento por el frío, comenzó a sacar varias prendas para observarlas y después volverlas a meter a su baúl con rostro critico, después de un rato encontró un conjunto que le pareció lo suficientemente adecuado y comenzó a peinar su húmedo cabello. Todo eso era observado por Maura, la chica estaba acostada boca abajo en su cama, le estaba poniendo suma atención a su amiga.

-Creo que se para quien te estás arreglando-comento la chica sonriente pero no hubo respuesta de la pelirroja, solamente una pequeña sonrisa que le confirmo sus sospechas

Maura fue al baño y para cuando hubo salido la chica ya estaba cambiada y en ese momento se comenzaba a maquillar, cuando hubo terminado Ginny se paro frente a su amiga sonriendo.

-¿Qué tal me veo?-pregunto la pelirroja

La pelirroja no llevaba el uniforme escolar sino unos pantalones de mezclilla de un color azulado y una blusa a cuadros de color rosa claro que se le ceñía bastante a la cintura. La chica silbo impresionada.

-Te ves bastante bonita-respondió y se miro a sí misma-y pensar que yo me veo como niño

-Gracias…. Ya me voy-sonrió la pelirroja

-¿Vas a salir con Harry?-pregunto Maura

-Sí, deséame suerte

-Cuídate-dijo Maura

La chica sonrió viéndola salir de la habitación y se imagino que el muchacho debía de pensar llevarla a un lugar muy especial para que la pelirroja saliera vestida así. Estaban a punto de dar el toque de queda así que seguramente no tardaría en regresar, eso no importaba, hacía un buen rato que la veía bastante estresada y ese corto paseo con Harry seguramente le sentaría bastante bien.

Abajo el muchacho ya la estaba esperando, estaba sentado en uno de los sofás y leyendo un The daily Prophet , la chica se sentó junto a él y miro el diario, había una pequeña noticia acerca de Dementores pero antes de que pudiera leer acerca de que se trataba el joven mago cerro el diario.

-Hoy no-dijo ante la mirada interrogante de su novia- hoy no hay nada de cosas oscuras, solamente estamos tu y yo

La chica sonrió y le abrazo.

-¿Y bien? ¿Qué vamos a hacer?-pregunto Ginny

-¿Cenaste?

-No, me dijiste que guardara mi apetito para algo mas-respondió la pelirroja

-Perfecto, vamos que nos están esperando

La chica sintió curiosidad acerca de lo que acababa de decir su novio pero quiso esperar a la sorpresa, Harry tomo la capa de invisibilidad que tenía a su lado y se cubrieron con ella antes de salir de la sala común; mientras que iban caminando por el pasillo se encontraron con varios alumnos que regresaban a la sala común, Ginny había alcanzado a ver la hora en su reloj antes de salir de la sala común, calculo que si llegaban pronto a donde Harry la estaba llevando tendrían cuando mucho media hora antes de que tuvieran que regresar a la torre de Griffindor. Eso era algo frustrante pero pensó que era mejor que nada.

-¿Me trajiste a comer a las cocinas?-pregunto Ginny cuando el joven mago se detuvo frente al conocido cuadro de frutas

-Casi, pero no-dijo el joven mago haciéndole cosquillas a una de las frutas

Al entrar a las cocinas se encontraron a muchos elfos trabajando, ya no estaban haciendo comida sino que caminaban de un lugar a otro con instrumentos de limpieza preparándose para salir al castillo a hacer su trabajo. Cuando Harry se guardo la capa Ginny pudo admirar a todos los elfos caminando de un lugar a otros, aunque ya había ido muchas veces a las cocinas aun le impresionaba la cantidad de elfos que había allí y lo organizados que podía verse cuando trabajaban. Harry la jalo de la mano para guiarla a un misterioso lugar, cuando estuvieron cerca de las enormes estufas la pelirroja pudo notar que ahí había alguien que si conocía.

-¡Hola Dobby!-saludo Ginny entre gustosa y un poco rencorosa, aun recordaba como Dobby los había drogado accidentalmente en las vacaciones

-Hola señorita Ginny-dijo Dobby sonriente-¿Esta lista?

-¿Lista?-pregunto y miro a Harry-¿Para qué?

-Solo toma su mano-dijo Harry emocionado

El elfo había estirado su manita, Harry la tomo y después de un momento de indecisión la chica hizo lo mismo; Ginny sintió enseguida un ligero tirón hacía adelante y en un abrir y cerrar de ojos habían desaparecido de las cocinas del colegio, por un momento la chica no supo donde estaba pero después se percato de que habían aparecido en Grimould Place.

-¿Estamos en Grimauld Place?-pregunto Ginny asombrada, no podía creer que hubieran salido del colegio

-¿Te gustó la sorpresa?-pregunto Harry pero la chica no respondió

La pelirroja miro el recibidor en el que habían aparecido aun sin poder creer que ya no estaban en Hogwarts.

-Gracias, Dobby, yo te llamare cuando necesitemos regresar

El elfo sonrió encantado y se desvaneció de aquel lugar.

-Nunca había visto a Dobby tan… calmado-dijo Ginny cuando el elfo se hubo marchado

-Me costó mucho trabajo lograr eso-respondió el muchacho con mirada de fastidio al recordar todo lo que había tenido que hacer para conseguir que Dobby se contuviera

-¿Y bien? ¿Qué hacemos aquí?

-Te dije que tenía una sorpresa-dijo Harry y la guió al comedor

-Tan solo ya no estar en Hogwarts ya es una sorpresa bastante grande

La chica miro asombrada el lugar, conocía perfectamente Grimould Place, pero en ese momento lucía como otro lugar. Estaba oscuro tan solo alumbrado por unas cuantas velas flotantes, todo estaba inmaculado, el piso estaba cubierto por cientos de pétalos de rosa y una mesa ya preparada para comer, estaba adornada con un mantel de un color rosa claro, el color favorito de la chica, había una vieja radio muggle que en ese momento tocaba una canción que no conocía Ginny pero que le encanto.

-Ho, Harry, se ve hermoso-dijo Ginny llevándose una mano al pecho conmovida-Dobby no arreglo esto ¿O sí?

-Claro que no, vine en la tarde y lo hice yo mismo

Llevo a la chica a que se sentara a la mesa y aunque sabía que a su novia le disgustaba que le ayudaran con pequeñas cosas como abrirle una puerta o siquiera que le dieran la mano para bajar de un lugar alto, se aventuro a ayudarle jalando la silla para que se sentara. Ginny no se enfado si no que le pareció algo sumamente romántico, cuando Harry se sentó en su silla la pelirroja había puesto su atención en los platillos que ya estaban sobre la mesa.

-Eso sí lo hizo Dobby-comento el joven mago, con tono de disculpa-cocinar no es mi fuerte

La comida era deliciosa, el elfo había hecho comida francesa y aunque ninguno de los dos sabía que era disfrutaron cada platillo que estaba en la mesa, en un momento Ginny hecho un vistazo a su reloj y se dio cuenta que ya había pasado media hora desde que el toque de queda había empezado, no le preocupo sino que en realidad le divirtió aquello.

-¿Qué sucede?-pregunto el muchacho cuando se dio cuenta de que su novia sonreía

-Nada… es solo que me divierte pensar que mientras que todos están en la torre de Griffindor nosotros dos estamos aquí disfrutando de una buena cena

-No sabía qué hacer para compensarte todo lo malo-comento el muchacho-solo se me ocurrió llevarte a algún lugar que no tuviera nada que ver con el colegio

-¿A que te refieres con todo lo malo?-pregunto Ginny sin comprender

-Pues con todo, Ginny, últimamente has estado muy estresada… y bueno… yo tampoco he estado mucho tiempo contigo, no te he apoyado…. ¿Me perdonas?

-Ho, Harry, tú no tienes la culpa de nada-dijo Ginny recordando todas las veces en que su explosivo carácter había ocasionado alguna pelea entre ellos dos, se sintió sumamente culpable

La chica sonrió y le tomo de la mano, y aunque no dijo nada con ese simple toque de manos le transfirió a Harry todo lo que estaba sintiendo en ese momento, un profundo amor.

En ese momento empezó una melodía, Ginny la escucho con atención y de pronto soltó un gritito emocionada.

-Ese es Clay Aiken-dijo Ginny emocionada

Baby don't understand

-¿Quién?

Why we can't just hold on

-Me encanta esa canción-a la pelirroja le brillaron los ojos-siempre he querido bailar esta canción… es mi favorita

To each other's hands

La chica se aferró a la mano de Harry y lo obligo a levantarse.

-Quiero bailar esta canción-pidió la pelirroja

This time might be the last time

I fear unless I make it all so clear

I need you so

El joven miro a la emocionada pelirroja y sonriéndole asintió con la cabeza, el muchacho puso sus manos sobre la cintura de la chica y esta paso sus manos por el cuello de su novio.

Take these broken wings

And learn to fly again

Se movieron primero despacio pero conforme iba avanzando la canción comenzaron a moverse más rápido.

And learn to live so free

And when we hear the voices sing

Y aunque Harry aun no sabía bailar los sentimientos que sentían en ese momento los ayudaba a perderse en aquella canción.

The book of love will open up

And let us in

Take these broken wings

La pelirroja se abrazo mas fuerte al joven mago y este rodeo la delgada cintura de su novia sintiendo la enorme necesidad de fundirse con ella. Ya había pasado mucho tiempo desde que habían tenido un poco de intimidad pero en ese momento ambos pensaron que la espera había valido la pena.

Baby I think tonight

We can take what was wrong

To make it right

Harry miro su reloj y se dio cuenta de que ya casi era una hora de que había pasado el toque de queda, su plan era pasar una hora en Grimould place y luego llamar a Dobby para que los regresara pero no pudo evitar pensar que tal vez podría pasar ahí un poco tiempo más.

Baby it's all I know

That you're half of the flesh

And blood that makes me whole

I need you so

Ginny también observo su reloj, ya era tarde y había la posibilidad de que alguien se enterara que no estaban en la torre de Griffindor, eso les causaría enormes problemas, mas sin embargo pensó que si Harry le pedía que pasaran toda la noche en aquel lugar ella no tendría el menor reparo en ello.

Take these broken wings

And learn to fly again

And learn to live so free

And when we hear the voices sing

-Te amo-murmuró el chico y aunque ya lo había dicho muchas veces Ginny sintió una enorme emoción en la boca de su estomago

Take these broken wings

And learn to fly again

And learn to live so free

And when we hear the voices sing

El muchacho se separó un poco y le hizo dar una vuelta con la que su cabello revoloteo al compas de la canción.

The book of love will open up

And let us in

Take these broken wings

Ginny sintió como si volara, deseo poder volar con Harry y que ninguna preocupación los atacara. Había desaparecido Tom, había desaparecido Voldemort e inclusive la guerra que se cernía sobre ellos. Ahora solo existían ellos dos.

You got to learn to fly

And learn to live so free

And when we hear the voices sing

-No te vayas-dijo Ginny

Let us in

Let us in

-¿Qué?-pregunto el muchacho

-No te vayas-pidió de nuevo Ginny abrazándose a su novio-quédate conmigo para siempre

El chico la abrazó.

Baby it's all I know

That you're half of the flesh

And blood makes me whole

-Siempre estaré contigo

Yeah, yeah, yeah

Yeah, yeah so

Todo ese curso escolar tanto Harry como Ginny habían sido testigos de lo poderosa que podía ser esa frase y de lo fácil que podía ser no cumplir aquella promesa, Severus Snape alguna vez se la había dicho a su amada Lilly Evans; los cuatro grandes también lo habían prometido, y ahora el también lo hacía, y el estaba seguro de que a diferencia de ellos el si cumpliría la promesa.

Take these broken wings

And learn to fly again

And learn to live so free

And when we hear the voices sing

-Quiero estar contigo para siempre, vivir contigo, crecer contigo… tener familia y envejecer a tu lado-murmuró la pelirroja con la cara en el cuello de su novio

-Yo también quiero eso-dijo Harry sintiendo como su corazón latía emocionado al escuchar a Ginny

The book of love will open up

And let us in

La pelirroja alzó la vista y miro a su novio, se acerco y le dio un beso en los labios, tierno, ligero y casi tímido, era casi como si fuera su primer beso, la chica acaricio la nuca del joven mago y este sujeto con más firmeza la cintura de Ginny, había quedado olvidada la música, la comida y hasta el hecho de que tenían que regresar al colegio, en ese momento solo existían ellos dos, la muchacha comenzó a empujar a Harry lentamente hacía un sofá que estaba a pocos centímetros de ellos.

Take these broken wings

-Gi… Ginny-murmuro el muchacho cuando sintió como la chica lo sentaba en el sofá, Ginny se había quedado de pie y le observaba atentamente, un mechón rojo de pelo había quedado sobre su rostro haciéndola ver sumamente sexi, Ginny se sentó a horcajadas sobre sus piernas y volvió a besarle, esta vez con un poco mas de pasión-¿Qué haces?

You got to learn to fly

-Ser feliz-susurro la chica-contigo

And learn to live so free

La chica se inclino sobre el muchacho y comenzó a besarle lentamente el cuello, probó cada centímetro de piel en el cuello del muchacho, Ginny sintió como la temperatura de Harry aumentaba lentamente, el calor la comenzó a excitar, y aunque ya había sentido aquella emoción, aquella temperatura, esta vez era diferente, ahora solo pararía si querían, no había nadie que les dijera que estaban haciendo algo incorrecto. En ese momento lo único incorrecto era detenerse.

And when we hear the voices sing

La pelirroja mordió y saboreo la piel de su novio sintiendose por fin segura, sabiendo que esta vez nada la interrumpiría. Comenzó a deshacerse de los botones de la camisa del chico, uno por uno se fueron retirando para que Ginny viera de nuevo el torso del muchacho, esta vez tenían tiempo, muchísimo tiempo para que ella hiciera todo lo que quisiera.

The book of love will open up

Paso las manos con tranquilidad, acaricio escuchando extasiada unos débiles y cortos gemidos de su novio, sintiéndose orgullosa de provocar eso se agacho un poco mas hasta que su boca llego al pecho de muchacho, lamio y luego mordió ligeramente, una macha rojiza quedaría en aquel lugar como evidencia de la pasión que habían disfrutado los jóvenes magos.

And let us in

-Creo… creo que ya es… mucho-murmuro débilmente Harry

And let us in

Pero Ginny no estaba conforme, comenzó a quitarle completamente la camisa, y aunque Harry le decía débilmente que parara no opuso resistencia alguna; Harry abrió los ojos y observo a Ginny, se había sonrojado, su cabello ahora estaba despeinado y sus ojos reflejaban una pasión que hasta ese momento ambos desconocían, sabían que debían parar, sin embargo ninguno de los dos chicos quiso hacerlo. Harry tomo el bajo de la blusa de Ginny y lo levanto para quitárselo, la pelirroja simplemente se dejo desnudar por Harry. Se abrazaron, sintieron la piel arder del otro, Ginny percibió la firmeza de Harry muy cerca y mientras la besaba pudo sentir la humedad de la boca de su novia.

Hacía mucho calor, el torso desnudo de Harry pidió más contacto, la pelirroja aún llevaba su sostén pero eso tampoco duraría. Se abrazaron sitiando la emoción de estar juntos, mientras que Ginny besaba a Harry con enorme ansiedad, el joven muchacho había conseguido abrir el sostén de la pelirroja, el se contento solamente con levantarlo pero la pelirroja se lo quito con cierta desesperación.

-Harry-murmuro Ginny sintiendo por primera vez el roce de la piel completamente desnuda cuando se abrazaron

Sus pechos ardían, el interior de Ginny estaba húmedo, y su mente se limitaba a pedir más. Había escuchado que cuando aquello ocurría, las mentes se apagaban dejando que lo único que actuara fuera el calor, los cuerpos, pero para ella era diferente, su cuerpo estaba ansioso por sentir aun mas de Harry y su mente también lo quería, su mente estaba gozando de todas las sensación que Harry le transmitía, entonces supo que no era solamente la excitación lo que había ahí, era algo mucho más fuerte, mucho más grande que cualquier cosa que hubiera sentido en su corta vida. Cuando Harry toco sus pechos, ella arqueo su espalda al sentir aquel placer, supo que aquello era más fuerte, más adulto que cualquier cosa que hubiera experimentado antes. Ahí había más que el simple acto sexual. Ahí había amor y deseo.

Ahora los dos sabían y estaban seguros de que es lo que debía de pasar. Ginny se levanto, le sonrió sonrojada y de pie, frente a él, le ofreció una mano para que la tomara y este así lo hizo, Ginny le guio a las escaleras, camino lentamente, no había prisa.

Harry camino dócilmente observando su espalda desnuda, aquella curva en su espalda baja le pareció lo mas sexi que allá visto nunca en su vida, mientras que subían las escaleras pudo percibir el perfume embriagante que emanaba la piel de Ginny.

-Mírame-pidió la pelirroja cuando estuvieron frente a la puerta de la habitación de Harry-quiero recordarte, quiero recordar todo esta vez

Harry se tomo su tiempo para acariciar el cabello de Ginny, y sin despegar los ojos de ella empujo la puerta. A diferencia de lo que paso en vacaciones los dos sabían lo que pasaría y por supuesto que lo recordarían.

Al acostarse ambos en la cama sus corazones latían rápidamente, sus cuerpos ya acostumbrados al roce de piel comenzaron a desvestirse por completo, pronto se desprendieron de toda prenda quedando Harry totalmente desnudo y Ginny en ropa interior. Harry beso los labios de la pelirroja con ternura, luego su cuello, el espacio entre los pechos y se entretuvo un largo rato en el vientre de Ginny causándole ligeras cosquilla y aun mas excitación.

No había rastros de miedo o vergüenza en Ginny mientras que Harry le quitaba lentamente la única prenda que le quedaba. Harry la observo completamente desnuda, los pechos con aquel pezón sonrosado, la breve cintura, el ligero vello pelirrojo de su amada Ginny. La pelirroja extendió una de sus manos pidiendo su compañía y Harry la tomo, fue un éxtasis para ambos poder sentirse.

Ginny lo abrazo por completo y mientras que sentía como el pene del chico rozaba su zona intima levanto las piernas para rodearlo con ellas también.

-Te amo-murmuro Ginny y lo repitió muchas veces más

Entonces Harry se acomodo mejor en el abrazo de la pelirroja y puso su miembro en el lugar correcto, Ginny se sacudió involuntariamente ante el primer contacto.

-Yo también quiero estar contigo para siempre-dijo Harry, mirando a Ginny a los ojos, ella supo que era verdad -quiero ser feliz contigo

Ginny sintió fuego mientras que Harry entraba en ella, pequeños jadeos de protesta salieron de su boca, se tuvo que abrazar a Harry con fuerza y enterrar el rostro en su cuello para que este no viera dolor en su mirada, sabía que aunque fuera poco el querría parar. El latir de su corazón, el amor y el deseo mitigó cualquier dolor y duda que hubo existido. Ahora cumplían su deseo, estaban ellos dos solos en el mundo.

Ginny no dejó de decir su nombre mientras que hacían el amor.


HABLANDO CON EL AUTOR: Pues aqui esta el nuevo capitulo. este ha sido uno de mis capitulos favoritos y disfrute muchisimo a la hora de escribirlo, como ya he dicho antes este fic tiene muchisimos años dentro de mi cabeza, los borradores de esta historia en realidad comenzaron con los hijos de los protagonistas, en ese entonces eran los hijos de Ginny con Harry, Hermione con Ron (aunque no me gustaba esa pareja tenía que ponerlos así); cuando finalmente decidí que quería que se supiera algunos detalles del pasado era esta trama la que se mostraba, el como Hermione y Ron iniciaban su relacion y como Ginny y Harry concibían a su primer hijo. Claro que ahorita no es lo mismo, Harry y Ginny no van a procrear a ningún hijo, y Ron y Hermione todavía no inician un noviazgo.

Tal vez si la cosas salen bien pueda narrar esa historia con la que comence a escribir pero por ahora es todo. Espero que les guste este capitulo, dejen Reviews con sus comentarios, criticas o cual cosa que quieran decirme. nos leemos dentro de quince dias.

Xolotl Rogej.