Sentido Común

Escrito por AeroJester203, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. La historia original pertenece a AeroJester203, yo solo tomo crédito por la traducción. Todos los derechos reservados.

Capítulo 32: El camino a la recuperación.


Una vez que el trío de entrenadores se metió a su cuarto para pasar la noche, se fueron a dormir poco después de la puesta del sol. Brock había mencionado que, aunque estaba relativamente cerca, Ciudad Caesar todavía estaba a un día de camino desde Ciudad Celadon. Ash quiso salir temprano, aunque el torneo fuese por la tarde pasado mañana. También se tomó su tiempo para explicar en voz baja sobre la resistencia que habían formado los estudiantes del Pokémon Tech. No tenía muchos detalles que dar al respecto aparte de lo que habían hecho recientemente, pero les explicó que fue así como se enteró sobre el torneo.

Luego de dejar salir a sus Pokémon para que durmieran, Ash dejó un tazón de comida Pokémon afuera y dejó su cinturón de Pokébolas en la mesita de noche para facilitarle las cosas a Butterfree cuando saliera por si no quería ser visto.

Más tarde por la noche, cuando todos estaban profundamente dormidos, la única Pokébola habitada en el cinturón de Ash liberó a su residente. El Pokémon materializado miró alrededor para asegurarse que todos siguieran dormidos. Los tres entrenadores estaban recostados en sus camas, así que verificó con sus compañeros. Pidgeot dormitaba cerca de la pared, al parecer o no lo había escuchado o pretendía estar dormido. Bulbasaur y Bellsprout dormían uno al lado del otro, el segundo apoyado contra el cuerpo mayor del Pokémon semilla, con sus hojas enrolladas a su alrededor como para hacerse un capullo en su cuerpo delgado con ellas. Los ojos de Drowzee permanecían cerrados mientras estaba sentado contra la pared con las piernas cruzadas. Pikachu dormía con Ash en su cama, y se había perdido cuando salió igual que la última vez.

Con la costa despejada, Butterfree flotó silenciosamente hacia el tazón y cogió un trozo de la comida Pokémon para comenzar a masticarlo. No era que tuviera muchas ganas de comer nada, pero sabía que su entrenador intentaba cuidar de él y no quería preocuparlo más de lo que ya estaba.

La decadente salud del Pokémon mariposa empezaba a mostrarse, pues sus alas habían perdido algo de su brillo, y sus ojos normalmente alertas estaban apagados por la falta de sueño. No había tenido una buena noche de sueño desde aquel día, siempre atormentado por las pesadillas de su posible pareja en las garras del Equipo Rocket. En algunas la veía siendo forzada a pelear contra oponentes muy superiores, y en otras que la torturaban con descargas eléctricas por desobedecer. La peor parte era que no estaba seguro de si era su imaginación o una habilidad latente de sus recién descubiertos poderes psíquicos que le permitía recibir visiones.

- "Pareces estar perturbado, jovencito."

Butterfree se congeló por un momento antes de mirar alrededor, viendo a Drowzee despierto y mirándolo con una expresión neutral. Dándose cuenta que era telepatía, y al no querer despertar al resto, le respondió internamente.

- "Creí que estabas dormido."

- "No necesito dormir para refrescar mi mente si mi cuerpo está en buenas condiciones." – replicóDrowzee encogiéndose de hombros. – "Solo medito para pasar el tiempo. Paso mis noches pensando en los eventos del día, celebrando las cosas buenas en mi vida, y tratando de descubrir nuevas energías en mi interior, ocasionalmente contemplando mi lugar en el universo. Hay tantas cosas en este plano, que una sola podría no hacer ninguna diferencia, o toda la diferencia en cualquier evento, sea instantáneo o distante. Siempre es una paradoja interesante en la cual pensar."

La última parte la dijo mirando hacia el techo como si estuviese observando las estrellas. Pasó un rato antes de que el Pokémon hipnótico volviera a aterrizar de sus pensamientos.

- "Pero no hablemos de mí. Puedo oler que tus sueños han estado plagados de pesadillas. Y francamente, ese nauseabundo olor me llegó en cuanto saliste de tu Pokébola. ¿Quieres que te ayude a aliviar tus sueños?" – Butterfree se sintió algo confuso de que aparentemente pudiese oler sus malos sueños hasta que Drowzee empezó a elaborar. – "Mi nariz puede percibir más que olores corporales jovencito. Puede oler los sueños, ya sean los que están en curso o rastros de los que ya se han ido, y los tuyos no han sido menos que terribles. Puedo acallar los malos pensamientos y traerte buenos sueños en su lugar. Pero solo puedo hacerlo al contacto. ¿Deseas mi ayuda?"

El Pokémon mariposa volteó otra vez hacia su comida, al parecer pensando en ello. Tras terminarse algunos trozos más del alimento, decidió que necesitaba más dormir que comer, y si este nuevo Pokémon de Ash podía ayudarlo, tal vez pudiese tener un descanso tranquilo. Estaba un poco dudoso de dejar su subconsciente en las manos de un Pokémon que aparentemente podía analizar los sueños, pero decidió que su Ash confiaba en él, no había razón para no hacer lo mismo.

Sin que Butterfree lo supiera, Drowzee escuchaba quedamente a sus pensamientos para leer un poco el carácter del Pokémon Insecto ya que no lo había visto antes. Aunque podía sentir poderes psíquicos en su interior, el Pokémon hipnótico podría ver que estaba todavía revuelto y descontrolado, así que supo que había menos posibilidades de que el psíquico más joven pudiera percibir que estaba leyendo su mente.

Distraídamente, se dio cuenta de que aunque Butterfree no parecía tener tanto poder en bruto como Psyduck, el suyo parecía mucho más volátil al estar interconectado con sus emociones tanto como con su mente, a diferencia de él y del Pokémon pato, aunque el cerebro del segundo no fuera capaz de manejar el esfuerzo todavía. Drowzee habría apostado que aunque el Pokémon mariposa sería capaz de increíbles hazañas de telekinesis al enfurecerse, sería solo normal en otras circunstancias.

Cuando vio a Butterfree a punto de aproximársele, miró el sillón que había en la habitación, y se enfocó en el pequeño cojín que había encima del asiento. Tras un poco de esfuerzo, el cojín empezó a moverse antes de saltar fuera del sillón hasta caer sobre su lado plano y ser arrastrado por el suelo hacia el Pokémon Psíquico. Al llegar a su mano, se puso a ablandarlo y lo dejó a su lado, tocándolo dos veces.

- "Puedes descansar aquí si lo deseas."

Butterfree se recostó en él, con su cabeza mirando a Drowzee y ya sintiendo los ojos pesados cuando el Pokémon le puso la mano detrás de la cabeza. El Pokémon mariposa comenzó a escuchar una tonada relajante, y empezó a moverse con curiosidad.

- "Shh…" – trató de calmarloDrowzee, sin perder ni una sola nota de la ilusión auditiva que estaba produciendo con su telepatía. Ash difícilmente era el primer entrenador al que había escaneado, y leer las mentes de otros mientras dormían era un pasatiempo muy raro para él mientras estaba en lo salvaje. La música era una canción de cuna de una caja de música que uno de esos entrenadores escuchaba durante sus días de juventud. – "Duerme bien, jovencito. Sueña con visiones agradables, y déjame protegerte de las pesadillas."

Butterfree sintió que sus ojos se cerraban ante la melodía y se quedó dormido en poco tiempo debido a su anterior insomnio. Drowzee observó por un momento antes de cerrar también sus ojos, reflexionando en lo que había visto en el subconsciente de Ash aquel día, pero era mejor verlo desde la perspectiva del sujeto en cuestión para ver cómo se sentía al respecto.

Al tener una imagen más clara de las pesadillas que con el olor, Drowzee las examinó tan objetivamente como pudo antes de moverse hacia las memorias desde el punto de vista de Butterfree. Drowzee suspiró por su trompa sintiendo pena por el joven Pokémon, asegurándose de reservarse sus pensamientos sobre el asunto para sí mismo. Aunque podría contarle al respecto a Pidgeot (que sabía que estaba al menos parcialmente despierto), no quería arriesgarse a que Butterfree escuchara como lo había hecho Psyduck antes.

- "Mucho amor por alguien más, y ni una sola gota le fue correspondida. Tú, joven Pokémon, tienes tu corazón destrozado por alguien que ya probablemente se olvidó de ti luego de los eventos de aquel día."

Probablemente sería mejor para todos los involucrados usar esta oportunidad para borrar las memorias de Butterfree sobre el Pokémon rosa, ya que todos los demás parecían haberlo superado a pesar de que Ash todavía llevaba un enorme peso de culpa por su fracaso percibido.

- "No, eso no funcionaría." – musitó suspirando de nuevo. – "Para hacer eso, tendría que borrarles la memoria a todos los demás, incluyendo a todos los Pokémon de Ash. Podría hacerlo, pero nunca podría cubrir toda la evidencia relacionada al evento, especialmente si involucran al Equipo Rocket. Sin mencionar que eso violaría la confianza que todos en el equipo tienen en mí."

Tal vez ya estaba al borde de romper la línea de confianza al estar examinando a su compañero mientras dormía, pero Drowzee lo veía como preocupación al punto donde el respeto a la privacidad quedaba en segundo plano. Sin embargo, manipular sin el consentimiento del sujeto en vez de solo examinarlas ya sería algo imperdonable, para el equipo y para sí mismo. En vez de eso, decidió mantenerse en su plan original y cambió su manipulación del sueño de suprimir los malos pensamientos y plantar algo de esperanza. Tal vez fuese falsa esperanza, ya que no tenía forma de saber cuál sería el destino de la Butterfree rosa, pero la esperanza nacía de cualquier posibilidad.

Tomando prestada la última viñeta de la Butterfree rosa siendo torturada por desobediencia, cambió el curso usual de eventos y la mostró despertando sus poderes psíquicos bajo un estrés emocional similar a como Butterfree lo había hecho. Luego de deshacerse de sus asaltantes, dobló las barras de su prisión y escapó, volando la puerta fuera de sus goznes antes de volar hacia el cielo nocturno.

Drowzee miró a su compañero empezando a respirar con mayor facilidad, y por dentro rezó estar ayudándolo. A veces tener esperanza podría ser difícil, pero cuando tus sueños y la realidad no se alineaban del todo, eso te hacía perder la motivación. Después de ver su mano libre por unos momentos durante sus pensamientos, recordando su propia dificultad para manifestar hasta la mínima cantidad de telekinesis, retornó su atención hacia Butterfree.


Bajo el cielo nocturno de Ciudad Caesar, el Escuadrón 13 estaba disfrazado con overoles y camisas de franela blancas mientras ponían los toques finales en el frente de la tienda. Los dos líderes humanos junto con Burton y Frank trabajaban en la pintura mientras Henry, Ella, Charlie y Meowth limpiaban y organizaban el interior. También se llevaron el inventario con las provisiones al interior mientras Jessie y James hacían planes para ir de compras al día siguiente para comprar y cubrir las necesidades básicas de sus reservas antes de la gran apertura por la tarde.

James terminó colocando otra estrella de tamaño mediano en pintura blanca en medio de las dos grandes en amarillo antes de deslizarse por la escalera y recogerla para moverla a otra ubicación.

- Jessie, ¿no crees que ya pintamos suficientes?

- Aguántate. – espetó ella pintando un planeta gigante gaseoso con anillos en la esquina superior izquierda con una compleja mezcla de colores. Todo el tema astral estaba colocado contra un fondo azul oscuro que colocaron en el frente. – ¡Tenemos que hacer que esto luzca lo mejor posible, y no dejaré que nuestra imagen quede mancillada por un esfuerzo a medias!

Burton y Frank decidieron no hacer comentarios mientras pintaban rastros de luz detrás de algunas de las estrellas y enmarcaban una de ellas con pintura amarilla respectivamente. El Oficial masculino suspiró y volvió a subir para pintar una estrella amarilla en un lugar que se veía un poco vacía.


A la mañana siguiente, Ash los guio a todos en el camino a Ciudad Caesar con su bastón en mano luego de que terminaron de desayunar y fue a recoger a Psyduck, enviando a Bellsprout con el Profesor Oak para dejarle espacio al Pokémon pato, así como también a Bulbasaur para que practicara Rayo Solar y traer a Primeape.

El entrenador de Pueblo Paleta fue el primero en despertar aquella mañana, un poco antes del amanecer ya que se acostó temprano. Encontrándose a Butterfree fuera de su Pokébola y durmiendo junto a Drowzee fue una verdadera sorpresa, pero no hubo mucha conmoción al respecto. Solo él, Drowzee, Pikachu y Pidgeot estaban despiertos para averiguarlo. El Pokémon mariposa simplemente siguió durmiendo, y Ash quedamente lo regresó a su Pokébola al confirmar de parte de Drowzee que el cambio que le hizo a sus malos sueños duraría después de haberlo establecido, al menos hasta que despertara.

Escuchar que Butterfree había estado teniendo pesadillas frecuentes hizo que Ash se preocupara considerablemente y le hizo preguntarse si debería haber tratado de acercarse a Butterfree en vez de esperar a que saliera. Solo había pasado más o menos una semana desde el incidente, pero dejar de lado la situación no pareció ayudar en nada. Decidió que después del almuerzo intentaría hablar con Butterfree, después de darle tiempo para descansar.

Mientras se dirigían hacia la siguiente ciudad, Drowzee y Psyduck se encontraban andando por el camino, el primero instruyendo al Pokémon psíquico no entrenado para controlar sus poderes y como liberarlos de maneras más benignas.

- Estás tratando de restringir demasiado tus habilidades. – le dijo Drowzee levantando un dedo y dejando la otra mano detrás de la espalda. – No lastimarás a nadie si no quieres, pero si dejas que la energía se acumule, esta luchará para liberarse igual que la última vez. – Se tocó la sien con dos dedos. – No te estreses. Deja que tus cadenas se relajen. Extiende tu mente, tu presencia, y percibe las mentes que hay a tu alrededor. Ayer lo estabas haciendo de manera subconsciente, e incluso escuchaste mi telepatía privada con nuestro entrenador, sé que lo tienes en ti.

Psyduck tomó un profundo respiro y unos respiros nerviosos, levantó su mano y Drowzee lo agarró para guiarlo por la ruta mientras el Pokémon de Agua cerraba sus ojos, estabilizando su respiración mientras intentaba enfocarse.

Misty se sintió bastante intrigada por Psyduck, pero no estaba muy interesada en criarlo después de oír su historia de voz de Ash. Aunque podía manejar problemas emocionales, los problemas con el cuerpo o los poderes del Pokémon no eran su especialidad. Un ejemplo de eso fue cuando casi todos a su alrededor se agarraron las cabezas cuando un sonido chillón resonó en sus oídos hasta que Drowzee le puso una mano en la cabeza a Psyduck, bloqueando la comunicación del pato con su propia mente.

- No tienes suficiente control para hacer telepatía. – le informó amablemente. – Mira, pero no toques. Si quieres quemar más energía, intenta extender tu alcance en vez de hablar hasta que puedas dominar el escaneo de manera más sutil.

Psyduck inclinó su cabeza en gesto de disculpa ante el grupo de entrenadores y Pikachu mientras Drowzee lo soltaba antes de reasumir su entrenamiento de habilidad sensorial mientras caminaban. Seguía presionando para ver cuánto podría proyectar su mente, detectando a varios Pokémon salvajes lejos del camino que habían tomado hasta llegar a una colonia masiva de mentes.

- Creo… que puedo sentir a los humanos y a los Pokémon en la ciudad que acabamos de dejar. – dijo el Pokémon pato tímidamente cuando abrió los ojos.

- Impresionante. – dijo Drowzee mirando hacia las torres distantes de Ciudad Celadon, cuyas estructuras se veían muy pequeñas por el progreso que habían hecho. – Es mucho más lejos de lo que yo puedo alcanzar. Parece ser que tienes mucho más poder natural, pero tienes más dificultades con las artes más delicadas. Probablemente me superarías en telekinesis y similares, sin embargo.

- Entonces, ¿soy mejor para lastimar a otros? – Psyduck frunció el cejo ligeramente.

- Debes entender que a veces pueden ocurrir accidentes. – lo consoló Drowzee. – Claramente lamentas mucho lo que sea que te haya pasado, y estás aprendiendo a asegurarte que no vuelva a suceder. Tus habilidades solo son una maldición si eliges verlas de esa manera. Con práctica, puede convertirse en un gran don para proteger a otros, aunque vivas una vida separada de nuestro equipo. – El Pokémon hipnótico sospechaba que Psyduck no recordaba la última vez que habría escuchado esto, así que lo repitió. El Pokémon pato se quedó pensativo un instante, pero asintió.

- De acuerdo… ¿qué sigue ahora?

- Bueno, parece que ya tienes el hilo para la percepción, así que cuando nos detengamos para el almuerzo, trabajaremos en la meditación mientras preparan la comida. Este ejercicio se enfoca en mirar hacia tu interior en lugar de hacia el exterior, para leer y, si tienes suficiente experiencia, manipular las energías de tu cuerpo, pero requiere concentración para aprender. Permanecer estático también ayuda a tomar el hilo del concepto, aunque algunos maestros pueden alcanzar el estado sereno incluso en el calor de la batalla.

- ¿Tú puedes? – preguntó Psyduck, y Drowzee sonrió.

- Hasta ahora, puedo mantener un cierto grado de calma para leer los movimientos de mi oponente y estar listo para teletransportarme, pero aún tengo mucho por aprender. Tuve que descubrir muchas cosas por mi propia cuenta después de todo.

El Pokémon de Agua lo vio con admiración, y Ash sonrió al ver a sus dos Pokémon interactuar entre ellos. Después de los problemas que Psyduck había pasado en relación a sus poderes, era bueno verlo conseguir un mentor en Drowzee.

Mientras continuaban, el Pokémon Psíquico le explicó más sobre la teoría para leer las mentes, teletransportación y, en menor medida, el lenguaje corporal para ayudar a predecir movimientos de los oponentes. No todos sus adversarios serían directos en sus acercamientos, y habría ocasiones en las cuales no le darían tiempo para concentrarse en hacer un escaneo mental. Drowzee explicó como en la ocasión que utilizó sus poderes para adivinar las intenciones de Primeape le costó caro pues la velocidad del Pokémon Luchador fue suficiente para cerrar la distancia antes de poder teletransportarse.

Brock eventualmente decidió colocar un campamento para almorzar, poniendo a buen uso su nueva herramienta para cavar un agujero para la fogata e ir a cortar algunas ramas para conseguir madera con el borde afilado de la pala.

Misty y Ash se fueron cada uno por su lado para entrenar. Independientemente de si ya estaban en mejores términos entre ellos, todavía planeaban tener una revancha algún día y querían guardar sus estrategias en secreto tanto como fuera posible para tener ventaja y hacer el encuentro más emocionante.

Drowzee y Psyduck siguieron un poco más en el camino para practicar meditación en paz.

Misty había dejado salir a Goldeen para formar una burbuja de agua y flotar junto a ella, mientras la pelirroja sostenía la Pokébola de Vaporeon frente a ella. Ya que el Pokémon chorro de burbujas no trató de huir durante la noche mientras ella estaba dormida, y no se molestó en bloquear su Pokébola, eso prácticamente confirmaba su teoría sobre él. Si se equivocaba, esto sería un gran retroceso, pero Misty nunca había podido llegar a ninguna parte esquivando los problemas. Tenía que confrontar esto cara a cara.

- "Ya sabe que puedo detenerlo de escapar con Goldeen, así que por lo menos escuchará mi proposición."

Asintiéndole a Goldeen, que hizo lo mismo, Misty abrió su Pokébola para dejar salir a Vaporeon. Se encontraba sentado en el suelo, mirando por un momento a Goldeen antes de fijar una mirada de rabia en su entrenadora.

- Oh, ya deja ese juego. – dijo la líder de Cerulean sin darle importancia. – Si realmente no me quisieras cerca, te habrías largado mientras duermo. Solo estás molesto porque arruiné tu diversión.

Vaporeon ensanchó los ojos momentáneamente antes de adoptar una expresión que era más de alerta que de hostilidad. Goldeen todavía seguía observándolo cuidadosamente, pero decidió esperar y ver a dónde querría ir Misty con su discusión. La pelirroja se arrodilló frente a él y lo miró a los ojos.

- Escucha, sé que empezamos con el pie izquierdo, y quiero que las cosas mejoren. Tengo solo una pregunta que hacerte: ¿cuántos otros dueños tuviste antes de conocerme a mí? – La chica dibujó una pequeña línea en la tierra con uno de sus nudillos, como si fuese una pata. – Cuéntalos de esta manera.

El Pokémon de Agua miró la marca, algo sorprendido ante este medio de comunicación alterno. Luego escuchó a Goldeen hablarle:

- Es temperamental, pero es comprensiva si le das una oportunidad. Lo sé porque crecí con ella.

Mirando de nuevo al Pokémon pez dorado, miró hacia abajo y usó su pequeña pata para dibujar cuatro líneas en la tierra, una al lado de la otra.

- ¿Cuatro entrenadores antes que yo? – preguntó Misty. Vaporeon asintió con algo de duda, y confuso ante esto. Misty se puso un dedo en un lado de la cara pensativa. – Es decir que cada uno de ellos te devolvió a la tienda por departamentos, ¿no es así? Parece que te gusta mucho hacer bromas pesadas, así que no puedo decir que me sorprenda mucho. – Ante la cara enfurruñada del Pokémon evolucionado, agregó. – No lo puedes negar. Y digo bromas pesadas en vez de maldades porque no me has atacado ni una sola vez en todo el tiempo que llevo de tenerte.

La chica cruzó sus brazos, volviendo a ponerse pensativa.

- Pero te gusta jugar con todos los que te rodean, y por eso fue que solo te quedaste un poco por delante de mí en Celadon en vez de perderme de vista. Y odias cuando te interrumpen el juego, como cuando Ash te paralizó y yo descubrí como tenerte bajo control. – continuó. El Pokémon de Agua se sintió algo intranquilo de que Misty hubiera visto a través de él, y ella rápidamente se dio cuenta. – Me agrada pensar que soy considerada con los sentimientos de los demás. Claro, a veces… puedo explotar con facilidad, pero lo intento. Ahora, ¿qué tal si hacemos un compromiso tú y yo?

Vaporeon paró la cabeza ligeramente con interés.

- Puede que lo hayas oído desde tu Pokébola, pero hay criminales peligrosos que persiguen a alguien que conozco. – le explicó. – Primero, puedes hacerles todas las bromas que quieras a ellos si tienes la oportunidad; solo ten cuidado ya que son más inteligentes de lo que parecen a simple vista.

El Pokémon chorro de burbujas asintió.

- Segundo… si estás dispuesto a ayudarme haciendo algo de entrenamiento y demostrarme lo que sabes hacer, estaré dispuesta a seguirte el juego con tus bromas, dentro de lo razonable. Pero, si estoy ocupada, tendrás que conformarte con jugar con los otros Pokémon.

La expresión de Vaporeon se tornó incrédula por un momento antes de asentir felizmente. Por lo visto le parecía justo.

- Muy bien, me alegra que hayamos podido arreglar esto. – replicó Misty con una sonrisa mientras se ponía de pie. – Muy bien, creo que ya es tiempo de entrenar. Trabajaré hoy con Poliwag, Goldeen y Starmie, así que tú podrás entrenar con Staryu. A él le encanta jugar, así que tu trabajo será tratar de atraparlo de cualquier forma que se te ocurra.

Liberó al Pokémon estrella marina, que empezó a girar en el aire antes de encogerse para convertirse en un blanco más pequeño. Vaporeon se tensó ligeramente mientras se agachaba, levantando sus hombros con una amplia sonrisa, moviendo la aleta de su cola de atrás hacia adelante en anticipación. Podía ver que esto también era un entrenamiento, pero era interesante en vez de ser solo dos Pokémon lanzándose ataques uno al otro, o golpear a un blanco repetidas veces. Se lanzó al frente, y Staryu se alejó de él.

- ¡No puedes atraparme! – exclamó en su voz diminuta.

- Chicos… – dijo Goldeen medio rodando los ojos, aunque algo divertida.

Ash había caminado una distancia menor que Misty ya que no le preocupaba tanto como a ella el ser observado. Él sabía que Misty probablemente podría encontrarlo si quisiera agregar más información a su libreta, pero presentía que estaría más enfocada en su propio entrenamiento en aquel momento. Además, parecía estar haciendo un esfuerzo por ser amigable con él, aunque estuviera entrenando para tener su revancha.

Aun así, decidió dejar esos pensamientos para otro día y puso a Pikachu y a Pidgeot a comenzar a entrenar. Su inicial estaba empezando a aprender Golpe de Cabeza para tener un movimiento que pudiese tomar ventaja de su velocidad. Prefería este antes que Doble Filo ya que Pikachu no podía permitirse soportar muchos golpes y el daño de retroceso solo lo agotaría más rápido, en tanto que Golpe de Cabeza reforzaba su cabeza para el impacto y evitaba que sufriera daños. Pidgeot estaba refinando su control de Viento Afilado ya que Ash no tenía ningún movimiento nuevo para enseñarle todavía.

Ya cuando estaban cada uno en sus rutinas, Ash sacó otra Pokébola luego de dejar su Pokébola en el suelo y quitarse la chaqueta para colgarla sobre la mochila.

- Sal ahora, Primeape. – Cuando Primeape apareció, miró a su alrededor, y al no ver ningún oponente, se volteó hacia Ash, que se tomó el tiempo para hacer algunos estiramientos de piernas. – Primeape, quiero que me enseñes a pelear.

- ¿Preeeh? – Primeape volteó su cabeza con una expresión confusa.

- Ya lo sé. – replicó Ash rotando sus brazos uno a la vez para soltarse los hombros un poco. – Sé que no tengo tu fuerza o velocidad para dar golpes, pero puedes enseñarme al menos algunas bases para entrenar mi cuerpo y evitar tropezarme.

El Pokémon cruzó sus brazos mientras lo pensaba. Sería extremadamente raro esto de entrenar a su propio entrenador. Aun así, le interesaba ver qué tan lejos podía llevar su fuerza humana. Después de un rato asintió.

- Gracias, Primeape. – sonrió Ash. – ¿Cómo vamos a empezar?

Primeape adoptó su postura de pelea usual, con los puños cerrados cerca de los lados de su cabeza y sus piernas plantadas firmemente con la delantera tensada y la trasera doblada. El entrenador tomó su propia postura, vagamente similar a la de un boxeador, y el Pokémon mono cerdo la inspeccionó antes de corregirle algunos errores en ella.

Una vez que Ash se colocó en una pose aceptable para los estándares de Primeape, el Pokémon retornó a su posición enfrente de él y le hizo un gesto con la mano indicándole que lo atacara. Así lo hizo, y el Pokémon Luchador se agachó para evitar el ataque antes de mandarle un puñetazo al estómago de Ash. El entrenador se arqueó para atrás Trainer, apartando su estómago, pero Primeape logró cambiar ese jab para convertirlo en un uppercut. Detuvo su puñetazo en el último segundo, apenas rozándole el mentón a Ash con el puño, pero levantándolo ligeramente para demostrar la abertura que había dejado antes que el chico volviera a enderezarse.

Primeape soltó un suspiro por su nariz. Ash había tratado de esquivar, pero era un poco torpe para ello en este punto. El Pokémon sabía que tendría mucho trabajo por delante. Pero de pronto, sus ojos se desviaron hacia la gorra en la cabeza de Ash. Las cejas se le levantaron con curiosidad. Tal vez el trabajo tuviera sus ventajas. Empezó a hablar mientras señalaba la gorra.

- Oye, ya que ahora yo soy el entrenador, y tú eres mi aprendiz, ¿puedo usar la gorra? Siempre me ha gustado mucho – le dijo. Ash miró hacia donde señalaba con sus puños.

- ¿Qué, quieres llevar mi gorra mientras me entrenas? – Primeape asintió y Ash se encogió de hombros al entender. – Claro, no veo por qué no.

Primeape sonrió y cogió la gorra antes de colocarla sobre su cabeza, moviendo la cuerda para que colgara de su espalda en vez de enfrente a su cara. Ash volvió a tomar su distancia, retomando la postura corregida que Primeape le había enseñado. El Pokémon Luchador respetaba lo serio que Ash estaba tomando su sesión de entrenamiento, así que también se puso serio.

- De acuerdo, tu ofensiva está llena de agujeros, así que empecemos arreglando tu defensa. Primero bloqueo y trabajo de pies. – le explicó, haciendo algunos gestos de puñetazos antes de mover la cabeza y tomar una posición en guardia señalando a Ash.

- … ¿Defensa primero? – preguntó el entrenador, tomándose un momento para descifrar el significado de lo que dijo sin tener a Drowzee para traducirle. Primeape asintió y preparó un puñetazo, aunque planeaba contenerse la fuerza y velocidad.

- ¡Defiéndete!

Ash se alejó a toda prisa del alcance de Primeape para el primer golpe, asegurándose de no dejar su cabeza abierta al ataque mientras mantenía la guardia en alto. Su talento para seguirles el paso a sus Pokémon más rápidos resultaba muy útil, pues podía ver venir los golpes de Primeape.

Al ver que su entrenador se estaba adaptando, Primeape aumentó la velocidad ligeramente y empezó a forzar a Ash a bloquear en lugar de esquivar. Apretando sus dientes, Ash sintió que los brazos empezaban a pulsarle de dolor tras los primeros puñetazos. Aunque sabía que su Pokémon se estaba conteniendo, cada impacto todavía hacía que le dolieran los miembros.

Cuando Primeape arrojó una patada sorpresiva, Ash se vio atrapado con la guardia baja y por instinto usó ambas manos abiertas para bloquear el golpe, solo para que el Pokémon Luchador le diera un puñetazo ligero en el pecho al quedar expuesto y tirarlo al suelo.

El Pokémon cerdo le dio a Ash una oportunidad de recuperar el aliento. El chico había soportado más de lo que Primeape pensó que lo haría, y tenía buenos instintos de pelea. Posiblemente por tener tanta experiencia en entrenar Pokémon, junto con el hecho de guiarlos y ver batallas Pokémon.

- De acuerdo. – dijo Ash con un suspiro. – Creo que me moví demasiado rápido. Si voy a aprender a defenderme, creo que primero tendré que entrenar mi cuerpo. El sparring queda fuera de discusión hasta que me haga más fuerte. – Levantó su cabeza y juntó las piernas antes de doblar las rodillas. – ¿Me haces el favor de sujetarme los pies?

Primeape ladeó la cabeza con confusión, pero hizo lo que le dijeron colocando un pie sobre los de Ash, ya que la fuerza de una sola de sus piernas era más que suficiente para sujetarlo contra el suelo. Se sorprendió un poco cuando su entrenador utilizó el apoyo para hacer abdominales hacia el frente. Con su cuerpo redondo, y su durabilidad natural, jamás había practicado un ejercicio como ese. Al ver la expresión del Pokémon Luchador, Ash explicó:

- Esto ejercita los músculos de mi estómago, para hacerlos más duros. Si hago suficientes de estos, no me agotaré con tanta facilidad. Empiezo con esto ya que siento que los brazos me duelen un poco.

Primeape inclinó la cabeza al entender, sintiendo que bloquear sus puños, incluso aunque él se contuviera la fuerza, un humano podría salir lastimado. Mientras Ash continuaba con su ejercicio, le preguntó:

- ¿Hiciste un buen entrenamiento para el torneo de mañana?

- ¡Claro! –respondió Primeape asintiendo con satisfacción mientras se tocaba el pecho con un puño. – Había diferentes Pokémon en el lugar de ese anciano, ¡y logré vencerlos a todos!

- Me alegra saber eso. – asintió Ash haciendo otro abdominal. – Solo esfuérzate lo mejor que puedas y prepárate por si aparece el Equipo Rocket.

Psyduck jadeaba mientras Drowzee mantenía una mano detrás de su cabeza, calmando la acumulación de energía que estaba a punto de soltarse.

- Parece que la meditación está fuera de tu alcance ahora. – observó. – Mirar hacia el interior requiere que abras los ojos de tu mente. Si estás ocultando algo o permites que las emociones negativas nublen tu alma, tu energía estará desequilibrada, y no podrás controlarla muy bien. – Cuando Psyduck levantó la mirada, Drowzee amablemente procedió a explicar. – Ponte en paz contigo mismo. Deja que tus sentimientos negativos se vayan, eso hice yo.

El Pokémon pato adoptó una expresión incrédula. Drowzee solo se rio.

- Todos tenemos problemas emocionales en algún momento, Psyduck. Nadie es perfecto. Yo me enfadaba con muchas cosas en mi juventud. Solo cuando dejé ir esa ira, pude continuar y desarrollar mis otros talentos en vez de enfocarme solamente en mi falta de telekinesis.

Psyduck asintió, tomando con mucha seriedad la lección que le daba su nuevo mentor. Drowzee miró a su alrededor.

- Por ahora… ah. – Levantó una mano e hizo un esfuerzo mientras una roca del tamaño de su palma se levantaba, y volaba hasta sus dedos. Luego de soltar un suspiro de alivio, volvió a levitarla, logrando mantenerla en su lugar sobre su mano con más facilidad que al moverla. – Tendremos que trabajar en tu telekinesis. – Lentamente giró la roca con su mente, y siguió dando instrucciones. – Tu meta final será levitar esta roca y girarla tan suavemente como puedas. Será una buena forma de medir tu control. Pero primero…

El Pokémon Psíquico dejó que la roca descendiera de vuelta a su agarre y movió la mano, dejándola caer al suelo entre ambos.

- Levanta la roca y mantenla allí. Empieza levitándola en el aire, ya que las manos tienden a ser un punto focal de la telekinesis tanto como los ojos.

Psyduck tragó saliva nerviosamente y miró la roca por un momento antes de levantar la mano hacia afuera y curvar los dedos como había visto a Drowzee hacerlo mientras intentaba usar solo una pequeña porción de su poder. La roca brilló por un momento, en lugar de ser aplastada en pedazos. El Pokémon de Agua liberó su agarre por un momento por la sorpresa y gruñó por su fracaso.

- Llegará con el tiempo. – le aseguró Drowzee mientras movía otra roca entre ellos. – Solo imagínate el agarre si necesitas poder adicional o estás seguro de tu control. Si te ayuda, intenta visualizar tu telekinesis como un empuje centrado en la roca. Solo necesitas levantarla durante la primera parte.

Tomando un respiro profundo, Psyduck levantó una palma e hizo un movimiento lento para levantar. La roca salió disparada unos cuantos metros en el aire, pero trató de mantenerse enfocado y volvió a dirigir la palma hacia la roca, tratando de detenerla solo para enviarla a volar en una dirección diferente por la fuerza de su pulso telekinético. Mientras los dos psíquicos veían la roca salir volando hacia la distancia, pero no tan lejos como el horizonte, Drowzee comentó:

- Esta vez se quedó intacta. – Al ver a Psyduck cubriéndose los ojos con la cabeza gacha de vergüenza y frustración, continuó. – No te desanimes Psyduck. Estás aprendiendo más control de lo que piensas, Psyduck. Esa roca se encontraba entre nosotros y solo estamos a una distancia muy corta uno del otro. Y aun así, no sentí ni un poco de tu poder psíquico llegar hasta mí. Solo sujetaste la roca.

Psyduck se destapó un ojo y miró a Drowzee, que le sonrió.

- Como dije, llegará con el tiempo. – Se puso de pie y se desempolvó las piernas. – Ahora, creo que el almuerzo estará listo pronto. Volvamos al campamento.

Después del almuerzo, Ash les hizo saber a Brock y Misty que saldría a correr un poco con Primeape para ejercitarse. Les dijo que no se adelantaría demasiado y prometió mantenerse en el camino cuando la pelirroja señaló que podría perderse si andaba sola. Empezó a registrar en sus bolsillos.

- Pero… solo para que sepas compré una brújula mientras estábamos en la tienda por departamentos. – le dijo mostrándole la herramienta de navegación hacia el camino adelante. – Nos dirigimos hacia el este, así que solo tendré que esperar o ir hacia el oeste para encontrarme de nuevo con ustedes.

Ya con eso, metió la brújula en su bolsillo y recuperó a Psyduck y a Drowzee antes de salir corriendo a un lado del camino en un trote rápido, con su bastón sujeto debajo de su mochila de nuevo. Pikachu corrió junto a él y Primeape rápidamente les seguía el paso al otro lado del camino.

Siguiendo el paso del tiempo con su PokéGear, Ash siguió corriendo como por quince minutos antes de bajar el paso a una caminata ligera. Viajar por Kanto parecía haber hecho bien a su resistencia al menos. Siempre había estado muy activo cuando competía contra Gary allá en Pueblo Paleta, pero más en carreras cortas. Luego de recuperar el aliento y seguir corriendo por otros quince minutos, se detuvo y se sentó a descansar, dejando que Primeape se fuera por ahí a entrenar un poco. Mirando atrás y al no ver a Brock y Misty, asintió.

- Muy bien, creo que ya es lo suficientemente lejos.

El entrenador de Pueblo Paleta permaneció sentado mientras abría la Pokébola de Drowzee, y tomaba también la de Butterfree, dudando un poco antes de expandirla y abrirla también. Butterfree apareció enfrente de Ash y sus dos compañeros, con los ojos un poco más brillantes tras dormir bien aquella noche, pero sus alas todavía seguían sin su lustre usual.

- Butterfree… –comenzó Ash. – Creo que ya es hora de que hablemos sobre lo que pasó. Ya por lo que parece has estado solo el tiempo suficiente.

- Y luces como si no hubieras estado cuidando de ti mismo. – dijo Pikachu estando de acuerdo.

Butterfree permaneció en silencio sin mirar a ninguno de ellos a los ojos, y Ash esperó con una expresión de paciencia. Después de un rato, el entrenador suspiró.

- Mira, si estás enojado conmigo, lamento no haberme dado cuenta de…

- ¡Jamás estuve enojado contigo! – El Pokémon mariposa lo miró incrédulo. – Más bien, me culpé a mí mismo por no atacar al Equipo Rocket cuando tuve la oportunidad. Yo estuve ahí cuando estaban moviendo a los otros Butterfrees y se la llevaron aparte.

- Butterfree, esto trataré de decirlo de la manera más amable, pero jamás habrías tenido oportunidad contra todos los Pokémon del Equipo Rocket tú solo. – replicó Pikachu.

- ¡Ya lo sé! – espetó Butterfree, bajando la mirada. – Gyarados solo habría barrido el suelo conmigo. Por eso me fui, pero pude haberlo intentado.

Ash había estado escuchando la conversación gracias a la traducción de Drowzee y suspiró.

- Butterfree, algo que he tenido que aprender durante de mi viaje es que no puedes lamentarte por lo que podrías haber hecho diferente. Eso te destrozará; créeme. Nunca lo olvides, pero tienes que seguir adelante.

- ¿Pero cómo puedo hacerlo? – le preguntó. – ¿Cómo lo hiciste tú?

- Pienso en aquellos a los que sí pudimos salvar. – respondió con calma el entrenador. – Pienso en cómo he mantenido a Pikachu a salvo, cómo rescaté al Sandshrew de AJ, a los del St. Anne, la gente de Puerto Hutber, el trío de fantasmas de la Torre Pokémon, Sabrina, y en el caso de aquel día, a todos los demás Butterfrees que podrán ir y tener familias sanos y salvos. Así es como logro dormir por la noche.

Butterfree no respondió, así que Ash lo abrazó.

- Sé que te duele mucho, Butterfree, y aunque no me culpes, todavía lamento mucho no haber podido salvarla.

El Pokémon mariposa pudo sentir otro pulso de emoción emanando de su entrenador, un cálido manto de consuelo templado con simpatía. Drowzee también pudo sentirlo e hizo una nota de investigarlo después. No se sentía como comunicación psíquica; eso era algo nuevo para él.

- Butterfree, como te dije, creo que ya has estado solo en tu Pokébola demasiado tiempo. – Ash acarició a su Pokémon por detrás de las alas. – Quiero enviarte con el Profesor Oak para que el resto del equipo pueda ofrecerte apoyo.

Butterfree asintió algo reacio, sabiendo que Ash intentaba cuidar de él. Estar solo no parecía haberle hecho ningún bien, así que estaba dispuesto a tratar de apoyarse en sus compañeros. Después de retornarlo y enviarlo con el Pokédex, Ash dejó salir un suspiro de alivio. Con eso se quitó un gran peso de encima al haber podido ayudar a Butterfree, aunque fuese un poco, y por haberlo sacado de su Pokébola. Solo el tiempo diría si se recuperaría, pero el entrenador presentía que sus otros Pokémon ayudarían. Ash se volvió hacia Drowzee y asintió.

- Gracias, Drowzee. Has sido de gran ayuda traduciendo lo que dicen los Pokémon.

- "No fue nada." – replicó el Pokémon hipnótico con una sonrisa. – "Me alegro de haber sido de ayuda."

Pikachu estuvo a punto de hacer un comentario cuando sus orejas se pararon. Miró hacia los árboles y arbustos, y jaló la chaqueta de Ash, para llamar su atención. El Pokémon Eléctrico se señaló la oreja y hacia las plantas una vez que la tuvo.

- ¿Escuchaste algo? – preguntó Ash.

Ahuecando en sus orejas, Ash pudo oír un trino simple y distante que persistía a medida que se aproximaba, aumentando de volumen, así que posiblemente la fuente se estaba acercando a gran velocidad. En la distancia pudo ver árboles siendo derribados, hasta que uno fue arrancado de raíz y cargado. Ash se puso de pie para prepararse para la batalla.

Un Pokémon alto y veloz salió corriendo de entre los árboles, trinando a todo pulmón de miedo. Los ojos de Ash alcanzaron a ver que su apariencia era predominantemente marrón, la única característica que pudo detectar a esa velocidad, y se preguntó qué estaría pasando hasta que un grito más familiar llegó hasta sus oídos, y venía cargando con un pequeño árbol arrancado de raíz.

- …iii! ¡Priii! PRIIIII!

El Pokémon que escapaba aparentemente lo vio ya que corrió rodeándolo, e hizo que Ash quedara entre él y Primeape mientras el Pokémon Luchador salía de entre la maleza con el árbol que llevaba encima de la cabeza, como para usarlo como un enorme garrote.

- ¡Primeape, alto! – gritó Ash levantando la mano.

Sus palabras, junto con registrar el hecho de que su entrenador estaba en el camino de su ataque, causó que Primeape se detuviera justo cuando el grupo estaba a tiro de ser golpeado por el árbol.

- Cobarde, usándolo como escudo. – gruñó.

- Baja ese árbol. – le ordenó Ash. Cuando vio que Primeape veía con ojos de pistola al Pokémon detrás de él, cambió a un tono más firme. – BÁJALO, para que podamos hablar las cosas.

El Pokémon mono cerdo gruñó de huevo, pero clavó las raíces del árbol en el suelo, plantándolo a la fuerza cerca del camino.

- Muy bien. – replicó Ash complacido. Se dio la vuelta para ver que el Pokémon que escapaba todavía seguía allí.

Era un poco más alto que Ash, y tenía el cuerpo redondo, cubierto con plumas marrones que se paraba sobre dos patas largas de pájaro. No tenía alas visibles, y dos cuellos de piel negra se extendían desde la parte superior del cuerpo para conectarse con dos cabezas idénticas. Ambas eran redondas con ojos negros y largos picos. La cabeza derecha todavía observaba con cautela a Primeape mientras la derecha veía a Ash. El Entrenador de Pueblo Paleta sacó su Pokédex para escanear al Pokémon, y Dexter empezó a hablar un momento después.

- DODUO, EL POKÉMON AVE GEMELA. LOS CEREBROS EN SUS DOS CABEZAS PARECEN COMUNICAR EMOCIONES ENTRE ELLAS. INCLUSO AL COMER O DORMIR, UNA DE LAS CABEZAS SIEMPRE PERMANECE VIGILANTE EN CASO DE PELIGRO. AL SER AMENAZADO, PUEDE CORRER A MÁS DE 80 KILÓMETROS POR HORA.

- Doduo, ¿eh? – musitó Ash mirando al Pokémon. – ¿Qué pasó?

- ¡Me pateó en la cara! – acusó Primeape sacudiendo su puño furioso hacia Doduo.

- ¡Tú nos atacaste de la nada! – gritó la cabeza izquierda, sin quitarle los ojos de encima al Pokémon Luchador.

- Déjame adivinar, encontraste a un Pokémon que nunca antes habías visto, y creíste que podría ser un desafío interesante. – especuló el entrenador al voltearse hacia Primeape. El Pokémon Luchador tuvo al menos la gracia de poner una expresión de vergüenza por haber sido atrapado con las manos en la masa.

- Todos los demás Pokémon de por aquí se veían debiluchos. – se excusó.

- El desafío viene primero, ya sea de ti o del otro, y luego sí se puede pelear. – le recordó Ash. – Y siempre respeta cuando te rechacen.

- De acuerdo. – gruñó entrenador se volvió hacia Doduo y se inclinó respetuosamente ante el Pokémon salvaje.

- Lamento lo que pasó. Ya no te atacará de nuevo, eres libre de irte.

Las dos cabezas se quedaron viéndolo, la derecha con una expresión confusa, y la izquierda más neutral. Mientras la primera escuchaba usando su enlace, se preguntó qué estaría pensando su gemelo, y se le quedó viendo incrédulo.

- ¡¿QUÉ DIJO?! – exclamó la cabeza derecha. La otra le dio un pequeño cabezazo para calmarle el arranque.

- Discúlpennos un momento.

El ave gemela trotó unos metros antes de empezar a tener una conversación en susurros entre sus dos cabezas. Por respeto a su privacidad, Drowzee se abstuvo de escuchar con su telepatía.

- ¡No puedes en serio estar pensando en unirte a este chico y a su Pokémon psicótico! – siseó la cabeza derecha.

- Claro que sí. – asintió con calma la cabeza izquierda. – Aunque ese Primeape hizo una mala primera impresión, aparentemente no representa la actitud de su entrenador.

- ¿Qué tiene de especial este niño?

- Está dispuesto a escuchar a un Pokémon salvaje y no solo al suyo. Y tiene un Pokémon para que le traduzca, al parecer. Me imagino que debe ser el amarillo y marrón. Sé que estás enojado, pero trata de pensar en ello. Un día, salir huyendo no será suficiente para evitar que nos capturen; cualquier perseguidor que sea lo bastante fuerte o inteligente para superarnos nos derrotará, y seremos capturados. ¿No sería mejor unirnos a un entrenador que respete nuestros deseos?

La cabeza derecha pareció pensar en ello, aunque no parecía convencido, consideraba la idea con algo de fastidio.

- …Está bien. Pero más le vale a ese Primeape psicópata recordar que no significa no.

Doduo retornó con Ash y sus Pokémon. La cabeza izquierda comenzó a hablar:

- Queremos unirnos a ti en tu viaje, si estás dispuesto a tenernos. – le dijo. Los ojos de Ash se ensancharon.

- Bueno, eso me gustaría, pero tienen que entender que hay criminales con los que frecuentemente tengo que pelear.

- Somos buenos corredores. – insistió la cabeza derecha. – No hay muchos Pokémon capaces de correr más rápido que nosotros.

- Correr no es una opción contra estos. – resopló Primeape.

- Nos las arreglaremos. Tal vez hayas notado que corríamos rodeando los árboles, no atravesándolos, a diferencia de ti.

Una vena empezó a brotar en la cabeza de Primeape mientras Pikachu se reía por lo bajo. Una vez que recuperó la compostura, el Pokémon Eléctrico le ofreció a Primeape pelear con él para compensar por la que perdió con Doduo. El Pokémon Luchador aceptó, ya que Pikachu también era un peleador veloz y quería limar algunas asperezas.

- De acuerdo, si estás tan seguro. – asintió Ash mientras Pikachu y Primeape se movían un poco más allá en el camino. – Solo una cosa. Llamarlos a ambos Doduo haría un poco confuso dependiendo de a qué cabeza le esté hablando. ¿Les molesta si les pongo un apodo a cada uno, y los llamo Doduo cuando les esté hablando a los dos?

Las dos cabezas se sorprendieron por la petición y se miraron entre ellas. Nunca había sido un problema para ellos ya que tenían su enlace mental, pero podían entender que podría ser problemático para los que solo tenían una cabeza. Luego de asentir dando su aprobación, Ash cruzó sus brazos pensativo.

- De acuerdo, esta es mi primera vez que pongo un apodo, mucho menos dos… Mm… – Señaló a la cabeza derecha de Doduo. – ¿Rick te parece bien? – Después de asentir, el entrenador giró hacia la izquierda. – ¿Y Lee para ti? – Ambas cabezas estuvieron de acuerdo con sus nombres, y Ash cogió una de las Pokébolas de su cinturón con una sonrisa. – Muy bien, Doduo, bienvenido al equipo.

Después de atrapar al ave gemela, el entrenador de Pueblo Paleta se quedó observando a Primeape y Pikachu haciendo su sparring para asegurarse de que no se les fuera la mano, y dejó salir a Psyduck de nuevo para que reasumiera su entrenamiento con Drowzee.

Para cuando Brock y Misty lo alcanzaron, Ash ya había descansado completamente y continuó caminando con ellos. También les presentó a Doduo, señalándoles las dos cabezas individuales con sus nombres. El grupo siguió su viaje sin ningún incidente, hasta llegar a Ciudad Caesar para cuando se empezaba a poner el sol. Tras localizar el Centro Pokémon, Brock se movió para conseguirles un cuarto por esa noche cuando Ash lo detuvo.

- Hay algo que quiero verificar primero. – Se volvió hacia Drowzee. – ¿Puedes teletransportarme a algún lugar donde ya he estado, incluso aunque tú no?

- "Si tengo una imagen clara de tu memoria, sí." – replicó el Pokémon Psíquico luego de pensarlo un poco. Alargó una mano hacia la de Ash. – "Si puedes visualizar la ubicación, entre más claro, mejor."

El entrenador agarró la mano de su Pokémon y cerró los ojos mientras pensaba en el jardín de enfrente de la residencia Ketchum. La cerca de las flores, el jardín de su mamá, la fachada frontal de la casa, e incluso algunos de los alrededores, como el laboratorio del Profesor Oak apenas visible en la distancia y algunas de las casas vecinas.

- "Entendido". – confirmó volteó a ver a sus compañeros.

- Pasaré la noche en mi casa, y entrenaré con mis Pokémon en el laboratorio del Profesor mañana por la mañana. Volveré a mediodía para reunirme con ustedes un par de horas antes del torneo. Rattata puede encontrarlos por el olor, así que no se preocupen por esperarme.

Brock brevemente contempló pedirle que le dejaran ir a su propia casa para ver a sus hermanos, pero finalmente decidió no hacerlo ya que no volvería sino hasta mediodía y tenía planes para mañana por la mañana. Luego de despedirse, Drowzee agarró las manos de Ash y Psyduck, y Pikachu permaneció con Ash en su hombro.

Todo se puso blanco frente a la vista de Ash por un momento antes de encontrarse viendo el frente de su casa. Miró arriba y notó que el sol parecía estar un poco más alto en el cielo sobre Pallet Town. Pensando en ello, supuso que ya que viajó al oeste debió adelantársele un poco al atardecer. Mirando su PokéGear, notó que la hora comenzaba a parpadear antes de volver a ponerse sólida, mostrando una hora antes.

- "Hm, eso quiere decir que tendré que irme a las 11:00 am para ver a Misty y Brock al mediodía." – pensó. – "Es bueno saberlo."

Ya con ese conocimiento registrado, Ash caminó hacia la puerta del frente con sus Pokémon siguiéndolo y tocó algunas veces antes de sonar el timbre. Poco después, la puerta se abrió.

- ¿Sí? – Una vez que Delia abrió totalmente la puerta y vio a Ash, se quedó boquiabierta. Él le sonrió y abrió las manos.

- ¡Sorpresa! – la saludó.

- ¡Ash! – exclamó ella con alegría atrapándolo en un abrazo, inclinándose para poner su cara sobre su hombro desocupado. Ash le devolvió el abrazo, y ella finalmente lo soltó para examinarlo. – ¡Estás más alto! ¿Esa es una mochila nueva? ¿Cómo llegaste aquí?

- Le pedí a Drowzee que me teletransportara aquí. – Ash señaló al Pokémon. – Creí que ya era tiempo de hacerte una visita, aunque planeo irme mañana.

- Oh, eso está bien. – replicó Delia sin dejar de sonreír. – ¡Estoy tan feliz de verte! Pasa, prepararé algo de cenar.

- Déjame ayudarte. – ofreció Ash. – Hace poco compré algunos utensilios de cocina, y será bueno para no oxidarme.


Meowth se encontraba rodeado de metal y alambres, usando su pequeño tamaño para colarse entre la maquinaria y asegurarse que todos estuviera en orden. Una pequeña lámpara LED iluminaba su camino, fijada a un par de gafas de soldadura sobre sus ojos. Su cuerpo Pokémon y overol a prueba de fuego servían bien para resistir cualquier chispazo.

Dentro de un túnel hueco de metal, se encontraba soldando placas de metal luego de fijarlas en un lugar. Una vez que terminó, plantó sus pies y en la superficie opuesta y se puso a acumular algo de escupitajo en la boca, hasta que reunió suficiente humedad para escupir una bola condensada de líquido que enfrió el trozo caliente de metal. Luego de eso, agarró la nueva extensión de metal con sus manos mecánicas de prototipo, todavía cubiertas en guantes para ocultar las partes expuestas, y empujó usando todo su cuerpo para encajarla en su lugar dentro del agujero.

Mientras Jessie y James habían estado trabajando en la boutique, a él le dieron las tarjetas flash Pokémon para entrenarlos a todos, incluyendo a sí mismo. La única excepción era Gyarados, que fue liberado temprano en la mañana para que James lo pusiera a hacer su propio entrenamiento y luego volver por la noche. La serpiente marina era demasiado grande para entrenar en el sótano que habían construido dentro de su negocio.

Arbok fue asignada a aprender Mega Drenado, y Meowth le aconsejó intentar cualquier cosa para activar el movimiento, fuese absorber la energía por los ojos, con los dientes o con el patrón de su panza. Se puso a practicar con una planta en una maceta, que estaba llena de marcas de mordidas, y la maceta estaba agrietada por sus intentos de amarrarla y usar sus manchas para absorber la energía. Hasta ahora, había podido marchitarle las hojas, pero el Pokémon felino pensaba que solo era por el veneno de su mordida.

Fearow buscaba un movimiento más táctico luego de recuperarse del Viento Afilado que había recibido, y Meowth le listó los movimientos que le quedaban por aprender. Eligió Substituto ya que recordaba haberlo copiado. Siendo así se encontraba entrenando para encontrar la manera correcta de ejecutarlo.

Beedrill decidió conseguir más poder destructivo, eligiendo Doble Filo para tener un golpe más fuerte. Perder contra Bulbasaur le hizo darse cuenta de lo mucho que dependía de su veneno para ponerle un hándicap a sus oponentes. Incluso su Danza de Espadas se había vuelto predecible cuando era su movimiento ofensivo preferido, y Ataque Furia ya se había vuelto obsoleto de cara a movimientos mucho más poderosos. Después de dominar la ejecución en el aire, se dedicó a utilizarlo en tierra para planear en caso de que sus alas resultaran dañadas.

En cuanto a los Pokémon de James, Weezing empezó a aprender Niebla, un movimiento que creaba una nube negra que supuestamente anulaba los incrementos de poder y deshacía las imágenes ilusorias en su interior. El Pokémon de gas venenoso se sintió muy emocionado de aprender un movimiento que le ayudase todavía más.

Mankey absorbía los movimientos de pelea como Movimientos Sísmico y Sumisión en un instante, así que Meowth terminó por decirle que dominase Atactrueno para quitárselo de encima por un momento. A pesar de ser un estudiante muy entusiasta, y James admitía no tener mucho tiempo de sobra para entrenarlo desde hacía bastante, Meowth tenía otros estudiantes con los cuales empezar y también su propio entrenamiento.

Zubat ya se había recuperado lo suficiente para ganarse la aprobación de James y empezar a hacer ejercicio, así que Meowth se lo puso fácil al principio con solo incrementar su poder de mordida. Lo logró dándole un pequeño brote en una maceta y diciéndole que practicara con él. Una vez que pudiera perforar pequeños huecos en el tronco, le diría que pasara al siguiente movimiento.

Con todos los Pokémon haciendo sus tareas asignadas, Meowth había decidido chequear su propia tarjeta. Le sorprendió bastante descubrir que podía aprender otros movimientos aparte de los de tipo Normal, Primero, decidió mejorar su Arañazo a Cuchillada para tener más poder cortante, aun cuando el movimiento original era más rápido y tenía menos arrastre con sus garras al extenderlas menos.

Por tentador que pareciera aprender Atactrueno, todavía estaba algo escéptico sobre poder hacerlo, así que empezó con algo un poco más plausible, como Pistola de Agua. Si podía aprender eso, entonces los ataques eléctricos no quedarían tan lejos.

Se sentía un poco estúpido tratando de regurgitar para disparar agua. Después de un rato, sintió que el escupitajo en su boca empezaba a responder, así que lo acumuló como si preparara una bola de saliva y se sorprendió de ver que fue amplificada y se estrelló con fuerza contra la pared cercana. Meowth no estaba cerca de ninguna manera al nivel de poder de un Pokémon de Agua, pero con práctica, logró aprender cómo escupir una bola de agua de la mitad de tamaño que su cabeza, aunque no lograba sacar el chorro de "manguera contra incendios" que le había visto usar a otros como Squirtle.

De todos modos, tras escuchar sobre un torneo de Pokémon Luchadores poderosos por uno de sus clientes, había sido reasignado de entrenador suplente a infiltración para plantar su as bajo la manga. Era un poco arriesgado, pero la mayoría de los buenos entrenadores se quedarían incluso después de perder para ver qué harían los otros competidores, o ver trucos especiales. Otros simplemente se quedarían porque disfrutaban ver las batallas. Pero de cualquier manera, habría un ring lleno de Pokémon de tipo Luchador cansados luego de que terminara el campeonato.

Tomando más placas de metal y comenzando a trabajar con la siguiente pieza, Meowth trató de consolarse recordando que ya estaba en la última etapa del trabajo. El alambrado eléctrico era la parte fácil, en especial para él, pero construir la máquina en un sistema ya existente, sin que se viera diferente desde afuera y todo en una sola noche y todo en una sola noche, eso quería decir que solo le quedaban doce horas para trabajar. Suficiente decir que Meowth tendría una larga noche por delante.

Esta historia continuará…


Notas del traductor:

OK, gente, ahora sí se terminó el descanso. El período de relajación para nuestros héroes (y esta historia) ya llegó a su fin, pero de nuevo esto no se siente como relleno al haber progreso en áreas importantes. Ash sigue con su entrenamiento y ahora él mismo se suma a hacerlo con ayuda de Primeape para aprender a pelear mano a mano, Misty por fin logra entenderse con su Vaporeon, y más importante aún, Butterfree por fin ha dado el paso para salir de su depresión. Y en una nota menor pero no menos significativa, les dije que Drowzee se haría valer como miembro del equipo de Ash, ya ven que no solo es intérprete, sino que vean hasta donde puede llevarlo con su teletransportación. Tal vez eso ayude a que no se pierdan tanto.

El Equipo Rocket ya tiene preparado su salón, y Meowth a su vez le hace los ajustes al artilugio con el que darán su siguiente golpe. Solo podemos esperar que los enfrentamientos entre ellos y Ash se vuelvan todavía más intensos, viendo que ningún bando se duerme en sus laureles.

Gracias por los reviews a soldado dragon, BRANDON369, LordFalconX y Soul Of Demon. Próximo capítulo, el torneo del Grand Prix P1, y la Calle de los Criadores. Dos capítulos más y estaremos al día. Nos veremos entonces.