Yuka: ...
Tan solo una noche
Era domingo, las cuatro estaban acomodando todo en el auto, pasarían tres días en una posada.
- Listo- dice Yuka mientras pone sus manos en la cintura- ¿nos vamos? - Pregunta la mayor, las tres asienten muy felices.
- Yuka-chan ¿puedo ir al frente? - pregunta Akane con flores a su alrededor.
- Está bien. - Yuka sube al auto y Akane le sigue.
Midori al ver eso iba a impedirlo, pero Kinako le toma de la mano y niega con la cabeza.
- Pero... quiero impedir que pase a mayores.
- Déjala, si se lo prohíbes su obsesión crecerá, además ellas se entienden muy bien. - dice Kinako, luego ambas suben al auto.
Yuka lo enciende y abre la capota de arriba, quedan fascinadas con el convertible en acción. El auto iba a una velocidad normal, el viento volando sus cabellos, las menores tomaban algo para calmar su sed, mientras Yuka se aguantaba; luego Akane sacaba fotos en el camino, luego hicieron una parada en una gasolinera.
Kinako y Midori fueron al baño, mientras Akane entró a comprar algo, Yuka por su parte conversaba con Yuuto.
- Hemos parado en una gasolinera, todavía faltan dos horas de camino.
- Seguro estarán bien, quiero que la pases bien, aunque me da un poco de celos que te aparten de mi lado estos tres días.
- Yuuto, basta, no pienses eso, yo te amo mi vida.
- Bueno te portas bien.
- Claro, pero aún me preocupa lo de que Akane guste de mí y eso...
- Si eso es verdad, no te preocupes ella te quiere y no me puedo molestar con ella y menos contigo, a menos de que un hombre quiera aprovecharse de ti, lo destruiré con alguna de mis técnicas.
- Calma, te dejo mi vida, nos vemos.
- Hasta luego mi amor. - Yuuto se despide.
Yuka cuelga, en eso siente algo frío en su mejilla y voltea.
- ¡Aquí tienes! - Akane le entrega una lata con jugo de fresa.
- Gracias, tengo algo de calor- toma la lata, la abre y bebe un poco refrescándose.
- ¿Me compraste lo que te pedí? - llega Kinako viendo las compras.
- Si- busca dentro de la bolsa y saca una barra de chocolate y se la entrega a Kinako.
- Hace calor- se queja Midori, Akane le entrega una lata de jugo de melocotón. - Gracias.
Yuka terminó su bebida y fue a llevarla a las cajas de reciclaje y luego se fue al baño. Mientras las otras acomodan las compras en el auto para comer en el camino.
- Voy al baño, enseguida vuelvo- dijo Akane viendo que Yuka volvía.
- Solo falta un poco- dice Yuka mientras se estira- esperemos a Akane, mientras nosotras subimos para irnos cuando llegue.
Las tres suben, aunque Kinako estaba llena de chocolate en toda la cara. Midori le pasó unas toallitas húmedas.
- Estaba rico el chocolate- comienza a buscar una botella de agua para beber.
Luego de un rato Akane llegó y subió al auto, Yuka se puso en marcha, Midori seguía cada movimiento de su amiga. Mucho más tarde ya iban llegando y podían ver el lugar cerca de una playa. Kinako comenzó a gritar feliz.
- ¡Ya puedo sentir el aroma del mar! - dice Kinako.
- Pronto llegaremos- dice Yuka.
- Estoy impaciente- dice Akane mientras tomaba fotos.
- Traje un vestido de baño muy lindo- dice Midori.
Al rato llegaron, Yuka arregló todo lo del hospedaje y luego entraron en su habitación. Comenzaron a buscar en sus maletas los trajes de baño y sacarse la ropa para ponérselos, todas quedaron preciosas, luego se fueron con todo lo necesario a la playa que estaba cerca.
Al encontrar un lugar acomodaron todo y salieron a jugar con el balón que Yuka infló en un momento con magia, hicieron equipos, Yuka y Midori contra Kinako y Akane.
- Las haremos pedazos, ¿no Akane?
- ¡Si! no me gusta perder, hiciste mal en tomar a Yuka en tu equipo. Sabes perfectamente que es realmente mala para los deportes.
- Si lo sé, la tomé por otra razón. - dijo Midori.
- ¿No ven que sigo aquí? soy sensible.
- Lo lamento Yuka- se disculpa Midori- comencemos.
La primera en sacar fue Kinako, y comenzaron ambas a tomar ventaja de que Yuka no era muy atlética en ningún sentido.
Midori se lleva la mano a la cabeza- no pensé que fueras tan mala para un juego tan sencillo. Por lo menos has trampa con tus poderes mágicos.
- Lo lamento Midori-chan no fui hecha para esto. - dice mientras intentaba recuperar el aire. - Ok sigamos.
Midori hace el saque de balón, Kinako saltó, la lanzó para donde Akane y está la regresó, directo a...
- Oh,oh...- dijo Yuka al ver que iba directo a su cabeza dándole un golpe, luego que reaccionó se echó a llorar por el dolor. Las tres van a ver como estaba.
- ¡Lo lamento Yuka-chan!
- Que fuerza, Akane- dice Kinako - ¿Yuka-chan, estás bien?
- Si, se me pasará- se soba la cabeza- no es la primera vez- se recupera.
- No pensé que una persona adulta fuera tan torpe, pon el ejemplo...- dice Midori.
- Si nací torpe, torpe me quedo, no tengo buena resistencia. - en eso las cuatro sienten como que se están quemando con el sol. Se olvidaron de protegerse contra los rayos ultravioletas.
Las cuatro fueron y buscaron en sus bolsos sus protectores solares, comenzaron a ponerse, Akane vio su protector y luego a Yuka, una oportunidad perfecta, se acerca.
- ¿Me lo pones? no alcanzo mi espalda- miró para otro lado.
- Claro- Yuka tomó el protector y Akane se sentó enfrente de ella, dándole la espalda. Comienza a aplicarle, mientras la menor estaba con un leve sonrojo.
Mientras Midori y Kinako...
- Kinako-chan me pregunto ¿qué pasa por la mente de Akane-chan?
- Tu debes de saberlo, pero te cuesta creerlo.
Midori queda sorprendida por lo que dijo Kinako- Eso no puede ser, nunca pensé que ella...
- Me ha dicho que quiere hacerlo con Yuka-chan... lo he pensado, si eso le haría feliz debemos dejarla, después de todo es responsable de sus actos.
- Me preocupa, aún no puedo creer lo que piensa... bueno que haga lo que quiera, pero quiero preguntarle.
- Hazlo, preguntale.
Luego de que terminaran van a jugar al agua.
- Hace mucho que no sentía el agua tan fresca. - dice Yuka mientras se sumerge. Las otras comenzaron a mojarla y salpicarla. - basta- gritó.
- Me encanta esto- dice Akane- poder pasarla con mis amigas.
Midori se acerca a Kinako- por favor llévate a Yuka.
- Pero no sé a qué...
- A lo que sea, solo llévatela un momento.
Kinako ve en ese momento al vendedor de paletas y helados.
- ¡Yuka! - le salta Kinako enfrente- compremos unas paletas tu y yo.
- Vale, ya volvemos- les avisa Yuka a las otras dos.
- Vayan con cuidado- Dice Midori, las dos se alejan de su vista. - Bien Akane ¿qué te traes?
- Yo nada, ¿por qué lo preguntas?
- ¿Aún sigues tras Yuka?
- No de la forma que crees, ella es mi amiga y no quiero perderla por mi amor hacia ella, comprende que no me es fácil aguantarme, tenerla a mi lado y no poder...- silenció lo que iba a decir.
- ¿Y no poder qué, Akane?
- Nada, no es nada. - miró para otro lado.
- No me digas que quieres hacerlo con ella, eres como mi hermana, cuéntame... dime si quieres acostarte con ella.
- Por favor, no sigas Midori, no sigas. - sale corriendo y se cruza con las dos que venían con las paletas. Para un momento en frente de Yuka.
Yuka le da su paleta- Toma.
- Gracias- se lleva la paleta y corre para otro lado. Lo más lejos posible a pensar las cosas.
- ¿Por qué se ha puesto así? - pregunta Yuka.
- Tu no te preocupes ya se le pasará, no tiene nada. - dice Midori.
- Ella es alegre siempre, solo se pone mal cuando alguien se le acerca a Shindo-kun y se lo quieren quitar.
De un momento a otro Akane desapareció y la comenzaron a buscar después de acabarse las paletas.
Mientras Akane...
- Que me pasa, Yuka y yo solo somos amigas, esos besos no significaron nada... Pero mi corazón dice otra cosa... cada vez que la veo me pongo colorada - sacudió la cabeza - Será la esposa de Kidou-san en unos días... Akane, solo tienes una oportunidad, este paseo es mi oportunidad... quería hacerlo con Shin-sama primero... Kidou-san lo lamento, usted me entenderá alguna vez. - comienza a llorar- Seguro a Yuka no le importo.
Pasó media hora y caminaron hasta que la vieron sentada encima de las rocas mirando hacia el mar.
- Yuka será mejor que vayas tu sola- dice Kinako.
- ¿Yo? pero...
- Es contigo que se siente bien. - dice Midori- nosotras regresaremos, vamos Kinako.
- Si, te sigo.
Yuka caminó y trepó un poco aquellas rocas llegando hasta donde Akane y tomó asiento a su lado.
- ¿Te sientes mal?
Akane se seca las lágrimas- ¿Qué haces aquí? Yuka si tú estás cerca yo...
- ¿Tu qué?... me gusta verte alegre ¿recuerdas cómo me ayudaste en el momento más difícil de mi vida?
- Me gusta que estés a mi lado- recuesta la cabeza en el hombro de Yuka. - pero sé que no puedes corresponderme.
- Corresponderte ¿eh? mi niña soy mucho mayor.
- Pero eso no te impide ser la prometida de Kidou-san, aunque él sea mayor. A mí no me importa tu edad.
- Es que yo sé lo que deseas y no puedo.
- No importa Yuka, pero por lo menos... ¿puedo dormir a tu lado? me haría feliz.
- Si, como siempre- sonrió- ¿tienes hambre? porque yo sí, dame la mano y volvamos.
- De acuerdo- La menor sonrió.
Luego se reunieron y fueron a comer en un restaurante que había en el lugar. Con más ánimos Akane tomó fotos, que serían parte de sus recuerdos.
Kinako y Midori hacían un castillo de arena, mientras Yuka y Akane estaban sentadas resguardándose del sol, mirando a las dos mientras. Akane miró a su lado y sonrió, con algo de nervios acercó su mano a la de Yuka y la tomó, la mayor la miró y le sonrió.
Al atardecer regresaron al hospedaje y fueron al baño a tomar un buen baño antes de meterse a las aguas termales.
- Los pechos de Yuka-chan son grandes- dice Kinako mientras sostiene ambos pechos de Yuka- quiero tenerlos así.
- Kinako basta, eso no se hace. - dice Yuka avergonzada.
- ¿Quien dijo que no? - Kinako rio, mientras la acariciaba y Yuka sacó un tímido gemido- se siente bien- en eso Kinako recibe un golpe de Midori, se queja y Midori la lleva a su puesto para que termine de bañarse. - ¡Eso duele!
- ¡Quédate quieta! ¡¿no ves cómo la pones?! - dice Midori.
Yuka terminó y fue a las aguas termales a relajarse.
- (Esas niñas me quieren violar)- se sumerge un poco.
Akane termina y se va junto a Yuka, ya que las otras no habían terminado. Se mete y se acerca hasta la mayor.
- Este es un agradable ambiente ¿no lo crees Yuka? - antes de que Yuka dijera algo, Akane no pierde tiempo, posa su mano en la mejilla de Yuka y la besa en los labios. Luego se separa- Kidou-san te tendrá toda una vida, pero yo quiero tenerte hoy solo para mí.
- Pero...- no puede continuar ya que le vuelve a besar, con temor acerca sus manos a los senos de la mayor para acariciarla un poco.
Se separan, estaban algo agitadas- Te amo y no sabes cuánto, solo por esta noche déjame estar contigo.
- Lo siento, sabes que no puedo, ¿dónde queda mi fidelidad con Yuuto?
- Yo sé que lo amas y mucho, pero solo será conmigo, él lo entenderá- La vuelve a besar tratando de que Yuka cediera cosa que consiguió pues ella la acercó más con sus brazos rodeando su cintura. Eso confirmaba a Akane que ella empezaba a sentir algo, aunque aún le costara aceptarlo. En eso entran las dos últimas que faltaban llamando su atención.
- ¿Akane y Yuka quieren estar a solas? - pregunta Kinako con picardía haciendo que las dos se separaran.
- No, no Kinako, solo estábamos...
- Besándonos, es que la amo mucho, ven Yuka vamos a la habitación.
- Pero quiero relajarme un rato en las aguas...
- Conmigo te relajarás más. - Akane sonríe y se la lleva tomada de la mano.
- ¿Qué es lo que pretende? - pregunta Midori.
- ¿No es obvio? - ríe Kinako- quiere pasar un rato haciéndolo con Yuka.
- Pero ¿cómo es capaz de pensar en eso ahora?
Mientras en la habitación Yuka estaba apenada y Akane igual.
- Ne Yuka lo siento, si no quieres no te obligo, pero por lo menos...- Antes de terminar de hablar siente los labios de la mayor uniéndolos con los suyos.
- Te diré, si me gustas, por ser tú, por ser tierna. - acaricia el cabello de la menor.
- Gracias por pensar así de mí- Dice Akane feliz- de verdad quiero estar a tu lado.
- Tengo algo de hambre, seguro tu igual. - dijo Yuka tomando dos batas, ya que ambas estaban en toallas.
Ambas se ponen las batas, Yuka ordena la comida al cuarto, en eso llegan las otras esperando ver algo, pero no es así.
- Llegan a tiempo, Yuka-chan ha pedido la comida. - dice Akane mientras se peinaba.
Kinako se queja. - Y yo que pensé que estarían haciendo algo- dice con desilusión Kinako, luego se sienta para esperar la cena.
- ¡Gracias a Dios! - se tranquiliza Midori.
- Ne Midori-chan, pareciera que te molestara que lo quiera hacer con Yuka-chan.
- No es eso, te imaginas el daño que se harían ambas, además Yuka ya es una mujer mayor.
Aquellas palabras llegaron a Yuka, dándole como flecha.
- ¿Tan mayor parezco? - se echa a llorar. - estoy vieja.
- Perdóname, pero es la pura verdad, ¿cuántos años nos llevas? - le preguntó Midori
Yuka se pone a sacar cuentas con los dedos y se da cuenta que lleva casi ocho.
- Mejor déjenme sola- se va a un rincón sola a hacer círculos en el piso.
- Pero eso a mí no me importa- dice Akane que estaba sentada junto a Kinako.
Luego llega la comida y eso le levanta los ánimos a Yuka, todas quedaron satisfechas. Al rato se acomodaron para dormir.
Akane se mete en el futón de Yuka- Bésame Yuka- susurra
- De acuerdo- sonríe para luego poner su mano en la mejilla y poder besarla dulcemente.
- (Me da miedo, perder mi compostura)- se separan- Soy tan feliz en serio- siguieron besándose y comenzó a tocar con su mano el pecho de la mayor. - Se siente bien ¿no, Yuka? - susurró
- Si, pero por favor detente- estaba roja.
- ¿Por qué? yo sé que eres muy sensible por donde te toquen- desnuda un poco el pecho y toca uno de sus sensibles pezones.
- No, basta- dijo susurrando.
- Dices que pare cuando quieres que continúe, bueno si eso deseas- la besa por última vez para parar y tratar de dormir.
Por su parte Yuka no estaba tan feliz, sentía que había traicionado a Yuuto y era cierto, se arregló la ropa, estaba algo confundida, cerró sus ojos. A la mañana siguiente Yuka sintió que le faltaba el aire, despertó y se dio cuenta que Kinako estaba durmiendo encima de ella.
Midori ya estaba arreglada para ir más tarde junto a las demás a recorrer el lugar, Akane salió del baño ya casi lista.
- Kinako... como pesas.- dice Yuka
Oyó la risa de Kinako- Yuka-chan y Akane-chan se besaron. - Kinako se levantó.- Buenos días.
- Buenos días- Yuka solo se dio la vuelta ocultándose debajo de las sábanas.
- Arriba, arriba- Kinako la golpea con la almohada.
- ¡Ya!, no tengo ganas ahora.
- Yuka-chan, vamos, nos prometiste ir a comprar algunos recuerdos para los demás. - dice Akane.
- Está bien- se levantó con desganas- iré a arreglarme.
Luego del desayuno salieron a recorrer todo el lugar, entraron a tiendas, compraron muchos recuerdos, comieron algunos dulces en el camino, fotografías etc.
Yuka mientras caminaba con ellas, se acercó a Akane y la abrazó. La menor se preguntaba ¿por qué el cambio, desde la noche anterior?
- Ne Akane
- ¿Qué pasa?
- Quiero poder pasar este tiempo junto a la persona que me ama, es que yo también te amo.
- Yuka-chan, me haces feliz.
- Kinako y Midori, no se queden atrás.- Grita Yuka y las dos corrieron a alcanzarlas.
Ya en la noche Yuka habló con Kidou antes de dormir.
- Si yo tambien te extraño y mucho, estoy esperando casarme por fin contigo en unos días.- dice Yuka.
- Disfruta tu paseo que en unos días serás toda mía, pasaremos en el hotel una semana de luna de miel, deseo hacerte mía nuevamente.
- Y yo igual te deseo, no sabes cuánto mi cuerpo te extraña.
- Sabes que podrías hacértelo mientras.
- Si, pero me da pena conmigo misma.
- Pero si eres tú misma es tu cuerpo, te dije que lo conocieras.
- Pero...
- Yu-chan, ¿Yamana y tu no lo han hecho? me da un poco de curiosidad.
- No, aunque hemos tenido algunos problemas, ella quiere, pero yo no. ¡¿Dime que hago?! si la quiero, pero me da miedo lastimarla.
- Pues es tu viaje, te quiero Yuka, tranquila que yo entenderé, pero si lo haces con un hombre soy capaz de mucho. Recuerda soy celoso.
- Igual no lo haría, solo contigo.
- Bueno te veo mañana.
- Si, buenas noches mi vida. Te amo- dice Yuka
- Que duermas bien- Dice Yuuto desde la otra línea.
Ambos cuelgan y Yuka guarda su teléfono en su bolso, Akane entra al baño donde esta estaba.
- Yuka-chan, ¿te has sentido sola? déjame complacerte, lo necesitas igual que yo.
- Que te puedo decir- va a la habitación y empaca un poco.
- Solo por una vez, no será nada del otro mundo.
- ¿De qué tanto hablan? - pregunta Midori.
- De nada. - contestó Akane.
- Lo mismo de siempre- dice Kinako sonriendo- Por mí no hay problema, si quieren hacerlo no diré nada.
- ¡Kinako no digas esas cosas! - dice Yuka roja- tengo sueño y mañana me toca conducir un largo camino.
Todas se acomodan y Yuka apaga la luz, se acuesta en medio de Kinako y Akane. Las tres quedan dormidas al rato, mientras Akane no puede, se acerca y la observa.
- Tienes un rostro muy lindo, Yuka despierta- se acerca y la besa suavemente y se separa.
Yuka despierta- ¿No puedes dormir?
- No, y sabes la razón.
- Si la sé, pero...
- Sé que está mal, ambas tenemos novios, pero también te quiero. - la abraza para luego besarla.
Se separan- Akane-chan, lo haré contigo, porque también te quiero.
Esta vez Yuka no opuso resistencia y se dejaría llevar, entre las dos hicieron que sus mullidos futones alejarse de los de sus compañeras para no importunar sus sueños.
Una vez lejos Akane se posicionó encima de Yuka y con algo de timidez se desvistió dejando al descubierto su pálida piel, ambas estaban sonrojadas, respiraban agitadas por los nervios y la excitación que iba en aumento.
- ¿No tienes miedo? - preguntó Yuka.
- No, claro que no - sonríe tímidamente y no demostraba mucho que en verdad si lo tenía. - si es contigo no tengo que temer.
- ¿Y si se despiertan?
- Que importa, solo quiero que hagamos esto- acerca sus labios para unirlos con los de la mayor. Yuka la rodea con sus brazos, aunque las dos se estremecieron por el contacto de piel que hubo ya que Yuka igual estaba al descubierto.
Ambas muy torpes, pero fueron agarrando confianza para poder hacer eso y no fallar en el intento y por lo menos llevarse una experiencia agradable, aplicando sus pocos conocimientos sobre como complacer a una chica, logrando que entre las dos surgieran aquellas sensaciones placenteras y sin darse cuenta sus gemidos se hicieron presente en la habitación y no hacían un buen trabajo ocultándolos. Después de todo lo sucedido las dos se acostaron muy cerca una de la otra, podían sentir la respiración una de la otra, sus mentes procesaban lo que acababa de pasar. Se acomodaron para tratar de dormir.
Al día siguiente Midori y Kinako despiertan primero y ven que estas dos siguen dormidas.
- Yuka-chan, Akane-chan es de día, levántense. - dijo Kinako.
- Supongo que no lo harán aún puesto que anoche... ya sabes.
- ¡¿Lo dices en serio?! me hubiese encantado estar presente.
- Eres aún menor para presenciar ciertos actos.
- No soy tan menor, ya sé sobre el tema. Ne Midori, tengo hambre, llamaré para que nos traigan a las dos el desayuno.
Yuka abre los ojos- Buenos días- se frota los ojos- inclúyeme por fa, tengo hambre.
- ¡Buenos días querida Yuka! - se acerca Kinako- pediré el desayuno para las cuatro.
- Bien, lo dejo en tus manos- Dice Yuka para luego voltear y ver a Akane que dormía abrazada de ella.
- ¡Shin-sama! - dice entre sueños.
- Habla en sueños- dice Yuka, luego se aparta con cuidado y se levanta para ir al baño y arreglarse junto con Midori y Kinako que llevaba el teléfono para pedir el desayuno.
Akane despierta y ve la habitación completamente vacía, se mira a sí misma desnuda y se sonroja, sus cabellos algo alborotados, los acomoda un poco, busca su bata y la encuentra debajo de las sábanas.
- Tienen nuestro aroma, Yuka-chan. ¡¿Como las veré a la cara?! me da vergüenza con Kinako, Midori y ahora con Yuka.- Se levanta y se viste para entrar al baño.- Buenos días chicas.
- ¡Buenos días!- respondieron todas.
Yuka se acerca a ella- ¿Como amaneciste?
- Algo cansada, pero feliz. ¿Se me nota?
- Si- se acerca al oído de ella- Espero que la pasaras bien anoche, porque yo sí la pasé bien- sonrió y salió del baño.
- Yuka-chan...
Mucho rato después estaban desayunando las cuatro, Akane estaba callada pero sonrojada.
- ¿Por qué el sonrojo, Akane? - pregunta Midori interesada en saber que pasaba por su mente.
- Pero si mis mejillas están coloraditas siempre.
- Hoy más de lo normal- continúa Midori.
- Eso no puede ser- se lleva ambas manos a las mejillas.
- Me recuerda a mi- dice Yuka mientras recordaba algo del pasado.
- Akane si te pones roja por todo, ¿qué harás cuando pase con Shindo-kun?
- ¿Ponerme más roja? - todas ríen- Luego de aquí nos iremos, Yuka comenzará en unos días una vida nueva, ne Yuka- se voltea y la toma de la mano- Prométeme ser feliz pase lo que pase, aun tendrás nuestro apoyo y nuestra amistad, te deseo lo mejor.
- Yo también quiero desearte toda la felicidad del mundo- dice Midori.
- Para darte algo de consuelo, me ves ahora y sabes que soy madre de Fey, pero supe que después que él naciera yo tuve complicaciones, me puse grave y ya sabes lo que ocurre después.
- Pero Kinako...- Yuka comenzó a llorar- tú no puedes...
- Solo haré el intento de que eso cambie, me esforzaré como quiero que lo hagas tú, sé feliz con lo que tendrás en un futuro, con esa niña o niño que desees adoptar y que le des todo tu amor.
- Gracias Kinako.
- No entiendo ¿por qué Yuka tendría que adoptar? - pregunta Midori.
- Algún día lo sabrán todos, Midori yo no puedo tenerlos, por eso mi boda se canceló la otra vez, me enteré y pasé mal, quise que Yuuto siguiera su vida sin mí ya que él deseaba formar una familia y yo no puedo dárselos. Pero el me ama y no le importa, aunque siempre tengo presente que me traerá problemas algún día.
- Ahora entiendo, no te preocupes todo irá bien- dice Midori.
- Chicas todas nos esforzaremos- anima Kinako.
Más tarde Yuka llegó a la posada con compras para el viaje de regreso, fueron acomodando sus maletas en el auto.
- Fue divertido mientras duró- dice Kinako
- Pero antes de partir tomaré una foto de las cuatro- acomoda su cámara. Todas se forman abrazándose y la cámara toma la foto. Akane va a ver como salió- luego les envío una copia.
Yuka condujo largo tiempo, pero para no aburrirse comenzaron a cantar, con la brisa volando sus cabellos nuevamente. Luego la pequeña parada para descansar y comer, Luego parten y en el camino se quedan dormidas. Ella conduce hasta dejarlas a cada una en su casa, menos a Kinako que seguía dormida en la parte de atrás. Cuando por fin llegan...
- Kinako, despierta- Yuka la llama y la menor despierta.
- ¿Ya llegamos?
- Si y me parece que tenemos compañía- señala el auto de Yuuto.
De la casa de ella sale él a recibirlas. Yuka va y le abraza fuerte.
- ¿Me extrañaste?
- Si mi vida- se besan y luego se separan- Me he tomado la libertad de llevar a nuestra casa las cosas que empacaste. ¿Qué te parecería si poco a poco reacomodamos al gusto de los dos?
- Me parece bien- sonríe y lo besa emocionada.
- Alguien que me ayude con las maletas...- se queja Kinako.
- Ya voy- dice Yuka para ir a ayudarla.
- ¡Lindo auto! ¿qué harás con el otro?
- Lo venderé y me quedaré con este, tenía ahorrado dinero y pues lo he comprado.
- Te ayudo en lo que quieras. - se ofrece Yuuto
- Está bien, pero solo cuando estemos casados, si no nada.
Al ir adentro Yuka fue a acomodar algunas cosas con Kinako, mientras Yuuto en la cocina les tenía un pastel de crema, Kinako al sentir el aroma enseguida se asomó a la mesa.
- Come lo que gustes- Kidou le pone el plato en frente y sonríe.
- ¡Gracias, Kidou-san!- se sienta y comienza a comer.
Yuka se acerca a la cocina y abraza a Kidou y él le corresponde.
- ¿Quieres un poco?
- ¡Ven y acompáñame que está delicioso! - dice Kinako.
- De acuerdo, pero antes- se acerca a la menor y con una servilleta limpia alrededor de su boca- Ne Yuuto, creo que si puedo encargarme más adelante de un niño.
- Me alegra escucharte decir eso, toma tu porción de pastel. - Yuuto le pone enfrente a Yuka el plato.
- Gracias, se ve delicioso.
- Otra ronda por favor. - dice Kinako.
- Toma, pero es la última, no quiero que te enfermes.
- Descuide, estoy acostumbrada. - Kinako sonríe y sigue comiendo
Ya era tarde, Yuka estaba en la sala con Yuuto abrazados en el sofá.
- No quiero preguntar, pero me muero por saber qué pasó con Yamana.
- Lo siento, no pude impedir que pasara, ¿te molesta?
- Por lo menos eres sincera, y no me invitaste a ver. Pero no me molesta.
- Aunque no sé cómo pasó de que yo le gustase.
- Ni idea.
- Aunque me siento algo utilizada por ella, solo quería experimentar conmigo.
- Si puede que así sea, pero cambiando el tema, ¿qué haremos cuando estemos casados, seguirás trabajando?
- Seguro que sí, como sé que no tendré hijos, puedo dedicarme al trabajo. Y cuando vengas a casa poder consentirte y darte mi amor. Eso si no estás cansado.
- No estaré cansado para ti, además me gusta dormir después de hacerlo.
- Dije darte mi amor, no hacer el amor.
- ¿Que no es lo mismo?
- Claro, claro, ven aquí- lo atrae hacia ella y lo besa- te amo y lo haremos cuando tú quieras.
- Bien, futura señora Kidou, me tengo que ir, despídeme de la pequeña devoradora de dulces- se levanta del sofá junto a ella y van a la puerta.
- Yuuto, te amo- se despiden con un beso.
- Yo igual, solo tres días y serás mía, mi esposa, mi compañera. - él se retira y se va en su auto.
Yuka se prepara para dormir y sube, cuando entra al cuarto, se acerca a su cama y ve a Kinako dormida, acaricia su cabeza.
- Si supieras cuanto me duele aún, el no poder tener un hijo contigo Yuuto- comienzan a brotar lágrimas, que hacen que Kinako despierte.
- ¿Yuka-chan que sucede? no llores.
- Lo lamento, ¿te he despertado? - se seca las lágrimas.
- No importa, ¿te preocupa todavía?
- ¿Para qué mentir? si me preocupa, él puede que se canse de mí.
- No creo que sea capaz de abandonarte, para que las cosas marchen bien procura no darle importancia y no pensar en ello. Actúa normal y sé feliz.
- Lo intentaré Kinako- sonríe- bueno intenta dormir otra vez, Yuuto se fue y quiso que yo le despidiera de ti.
- Bye bye Kidou-san
Ambas ríen, y cierran sus ojos para descansar.
Yuka: Gracias por los reviews, bien ya he actualizado el chapter 6 cap 5, además que serán 54 cap en total, voy escribiendo el 53 en estos momentos. Y disculpen mis faltas ortográficas.
