Descargo de responsabilidad: Nosotros (Kyubi1, PepeFernandez, Víctor, María, Ellis, Carmen y yo, KanadeSilver) no somos dueños de Date A Live ni nada relacionado con él, solo la historia y los OCs.
Capítulo 28: Cuando reina el miedo.
Antes que nadie en la casa, Shidou se levantó temprano por culpa de Satou; como otras veces, lo había ido a levantar para el entrenamiento, gracias a que era sábado, no tenía prisa, pero hoy tenía otros planes. Se frotó los ojos y no dejó su cama, su amigo seguía con mirada seria.
—¿No vas a levantarte? —preguntó en voz baja.
—Sobre eso… Creo que hoy no.
—¿Por qué no? Ayer lo hicieron muy bien y no veo que estés mal de alguna manera —dijo al darle una rápida vista a sus ojos, Shidou suspiró.
—Satou, ¿te estás llevando bien con todas? Puedo ver con Yoshino sí. —Sonrió, el otro se puso a hacer memoria de sus experiencias con las chicas.
—Supongo que sí, aunque con Yoshino, creo que no es llevarse bien, sino una responsabilidad. Algo así me dijo Reine una vez; "debes cuidar de las personas menores que tú, como Yoshino y tratarlas bien, con delicadeza", eso es lo que dijo, yo solo hice caso —explicó con tranquilidad—. ¿Crees que estoy haciéndolo mal?
—No, no, claro que no —dijo apresuradamente—. Creo que lo estás haciendo muy bien, Yoshino es feliz cuando está contigo, incluso después de tanto, tú sabes.
—Sí, cierto.
—Tal y cómo pasó ayer con la película de terror, a veces, tenemos que hacer todo lo que te dijo Reine, incluso si no son menores que tú. —Satou asintió, fue ahí cuando el chico ya se había olvidado del entrenamiento y empezó a recordar la noche de película de terror.
La película de terror estaba empezando de una manera normal y amigable, y los chicos disfrutaban de palomitas y acomodaron los sillones para que estuvieran todos frente al televisor, el plato de comida chatarra era pedido de un lugar a otro mientras la película avanzaba.
Hasta que empezó lo malo y las escenas de horror, también tenían su toque sangriento, por lo que las gemelas tenían la piel de gallina, igual Kotori estaba resistiéndose por tener puestas sus cintas negras, Tohka seguía rara para Shidou y desde el principio estaba abrazándolo del brazo.
—¡No, por ahí no, estúpida! —Segundos después de lo que dijo Kaguya, se escuchó un grito horrible desde el televisor.
—¡Kyaaaaaaa! —Todas gritaron, Satou pensó lo ingenuas que eran ya que con sus poderes podrían fácilmente derrotar al monstruo de la película, pero eso no les pasaba por la cabeza.
—¡Onii-chan! —Kotori abrazó a su hermano desesperadamente, Tohka también lo hizo, quedándose sin poder moverse.
Yoshino ni miró la televisión y hundió su cara en el pecho de Satou; él no reaccionó tan rápido, pero la acarició el cabello para calmarla, Yuzuru estaba a un lado y tal como su hermana, abrazó al chico de cabello negro que tenía al lado, solo que en su caso, fue Satou y en el de Kaguya, fue Hikari. Kanade tampoco se salvó del susto, cuando todas gritaron, ella gritó al último y siguió el ejemplo de todas, abrazando a Hikari.
El único que disfrutó del momento sin incomodidades, tal y como cualquiera que estuviera agradecido de si situación, fue el chico espíritu; ser abrazado por ambas chicas fue una sensación agradable y cálida, hizo que su corazón se acelerara muy rápido, lo sintió brusco, pero le gustó.
Para Shidou fue incómodo, estaba estable después de haber estado lejos de Tohka, pero ahora la tenía pegada a él; era la primera vez que la abrazaba de una manera tan… Obsesiva. Su mente dio vueltas al recordar el beso, sumándole a Kotori que estaba apretándolo fuerte y terminó abrazando a las dos, con un sonrojo en las mejillas, lo peor es que quedaban muchos sustos en la película.
Por otro lado, Hikari se sintió confundido, estaba feliz y preocupado. Feliz porque lo estaban abrazando y se sentía bien, sobre todo algo suave por parte de los pechos grandes de Kanade que no se podían comparar con los de Kaguya, estos eran más pequeños en comparación, pero estaba preocupado de tan siquiera calmarlas como vio que sus amigos habían logrado fácilmente, por temor a que fuera tachado de pervertido, aunque solo se preocupaba de esto por Kanade, sabía que Kaguya no era una chica violenta o apresurada.
—Sí, fue muy agradable. Pero estamos perdiendo tiempo, debemos entrenar.
—Sí, lo fue, ¿verdad? —Shidou hizo énfasis en su pregunta, el otro asintió—. Escucha, Satou, hoy saldré con Tohka a una cita y prometí hacerlo para que fuera feliz, tal y como lo que hicimos ayer.
—Una cita… —Agachó la mirada al recordar una promesa que había hecho con una chica, en su mundo, una que ya había expirado hace mucho tiempo.
—Así que, por favor, solo esta vez, ¿Satou? —preguntó con leve preocupación al verlo un poco triste.
—Sí, está bien. Será mejor que no faltes a tu cita. —Satou dejó la habitación del chico con un rostro triste y decepcionado, eso dejó al chico de cabello azul con una incógnita en la cabeza. Pero recordó su cita y se acostó en la cama, eran las seis de la mañana en el reloj, el cansancio lo venció y volvió a dormirse.
Satou despertó a Hikari y Kanade, se los llevó a entrenar y regresaron cansados y con las ropas manchadas y un poco rotas, habían sido revolcados en el suelo como otras veces, solo que ahora se levantaban más rápido para ser nuevamente apaleados, se preguntaban por qué, lo que no sabían es que su maestro no mantenía el ritmo, lo aumentaba cada vez más, así ellos creían que no avanzaban, pero la verdad era otra.
—Ah, Shidou, ¿ya despierto? —preguntó Kotori, frotándose los ojos después de no dormir por la película de terror.
—Sí, ya hasta terminé el desayuno, para cuando los demás vengan y las chicas se despierten, podremos desayunar.
—¿No fuiste a entrenar?
—Lo cancelé, tengo una cita con Tohka y… La verdad no sé qué hacer con las demás, si sienten igual que ella, supongo que tendré citas con todas. —Kotori tosió de manera audible, por lo que él se detuvo al servir los platos en la mesa y la quedó mirando. Ella estaba sin verlo a los ojos y con mirada sospechosa.
—Bueno, estaba pensando en decirte algo parecido… ¡Es decir! Me ahorraste el trabajo, creo que las chicas se sienten excluidas, es normal, ya nunca estás con ellas. —Eso fue un golpe para el corazón de Shidou, por un momento pensó que lo de Tohka era algo raro, pero después de oír esto ya no lo veía así—. Tohka será la primera, en realidad, no me lo esperaba, pero otro días saldrás con todas las demás, con… Cada espíritu, ¿¡entendiste?!
—Sí, no tienes que gritar, saldré con cada una. —Después de acomodar los platos, reaccionó con un ligero sonrojo—. Eh, Kotori…
—¿Sí?
—¿Saldrás tú también conmigo?
—¡Ah! B-Bueno… Eres mi hermano, ¡por supuesto que sí! ¡Ya no deberías ni de preguntar! —gritó desde el sillón, Shidou se encogió por el susto.
—Sí… Entendido… —susurró con cierto temor mientras ella estaba sonrojada.
—¿Qué dijiste, Shidou?
—¡Entendido! ¡No volveré a preguntar!
Después de un tiempo y que ambos hermanos despertaran a las chicas, todos fueron a desayunar, esperaron a los demás que fueron a entrenar y empezaron con el desayuno; este fue más japonés con más arroz que otra cosa, además del jugo que Tohka había elegido por esa señorita que no recordaba bien.
«Bien, Tohka está muy normal, me pregunto si se calmó porque hoy es nuestra cita». Pensó Shidou mientras comía, igual que los demás.
—¡Está delicioso, Shidou! —Tohka fue la primera en elogiarlo.
—Después del entrenamiento, ¡podría comerme un banquete! —Hikari también estaba comiendo bastante, con algunas heridas de por medio.
—Oye, Shidou, ¿por qué estás comiendo? —preguntó Kanade con ligera duda—. Creí que Satou dijo que si no entrenábamos, no comeríamos.
—Hoy se lo perdono —contestó el chico, ante esto, sus otros dos alumnos lo miraron con el ceño fruncido.
—Eso no es justo, no hemos faltado a ningún entrenamiento y aun así nos regañas y nos despiertas con un toque eléctrico. —Ante las quejas del Anti-espíritu, todos rieron excepto el acusado y Kanade.
—Es mejor que moverlos, luego no se levantan.
—Por cierto, Shidou, ¿por qué no entrenaste hoy? —preguntó Kanade.
—Bueno, eso fue porque tenía otras cosas qué hacer. Como…
—Eso no importa, Kanade. —Interrumpió la hermana menor—. Más importante, tengo algo qué decirles a los tres; Satou, Hikari y Kanade.
—¿Qué? —preguntaron los tres. Kotori dejó de beber su jugo, así como había terminado con su plato, luego sonrió.
—En cuanto tenga todos los papeles necesarios, ustedes tres irán a la escuela con Shidou y las demás.
«¿Otra vez esto?» Pensó el Anti-espíritu.
—Pero no acabé la secundaria.
—¡Eso no importa! Además, te ves mayor, Satou. —Sonrió a todos, Kanade estaba insegura y el chico un poco indispuesto. Pero Kotori había pasado mucho tiempo arreglando y creando cada papel para ellos que se levantó de su silla y un aura oscura le rodeó—. No tienen ningún problema con eso, ¿cierto? Ustedes merecen educación, ¡no pueden aprender todo de nosotros! ¡Hay mucho que aprender en la escuela!
—¿Cosas nuevas? —A la chica de cabello blanco le empezaba a gustar la situación.
—¡Muchas!
—Está bien, iré a la escuela —dijo con una sonrisa. Las demás también estaban felices.
—¡Espero quedes en mi salón, Kanade! ¡Con Shidou también! —dijo Tohka con alegría, Shidou lo vio todo muy sospechoso, ¿no antes estaba celosa de ella?
—¡También puede quedar con nosotras! —dijo Kaguya.
—Hasta no tener todos los papeles, no lo sabrán, espero sea la próxima semana, así que hasta entonces, un día de estos iremos a comprar el uniforme escolar y todas esas cosas —explicó con una sonrisa, ya estaba más calmada.
—Pero aún no he acabado la secundaria…
—¡No importa eso! ¡Ratatoskr puede hacerlo! Además, como no existen papeles tuyos, Satou, en ningún lado, serás el sobrino de Reine, ella también aceptó, aunque seguirás con tu apellido y de manera "oficial" tendrás 15 años, ¿entendido?
—¿Y si luego tengo problemas en la escuela? Además, Kanade también los tendrá.
—No te preocupes, de eso se encarga Shidou y las demás.
—¿¡Qué?! —preguntó el hermano mayor, muy sorprendido.
—Bueno, yo también ayudaré, pero Shidou lo manejara, no quiero oír más peros de tu parte, irán a la escuela sí o sí, ¿¡entienden?!
—¡Sí!
—Por segunda vez, sí. —Aceptó Hikari.
—Bueno… —Satou no estaba tan seguro, pero agarrarse a golpes con Kotori no sería bueno, así que decidió no pelear.
Después de que cada quien lavara su plato, la mayoría decidió ir a los apartamentos para ver si copo de nieve ya estaba despierto, el gato no había desayunado con ellos, pues Kanade lo fue a ver y seguía como lo dejó. Por lo que lo despertaron y recibieron arañazos por su parte, todas lloraron al estilo anime y le sirvieron su comida que luego fue despreciada por el gato y regresó a dormir.
«Hoy sí está de mal humor». Kanade suspiró.
Tohka no fue con ellos esta vez, recordó que hoy tenía una cita con Shidou y la emoción era imposible de contener; ella tenía ganas de ir al cine, a jugar videojuegos, a pasear por el parque, en fin, muchas ideas. Así que, irrumpió en su cuarto.
—¡Shidou! —Él estaba contando el dinero de su billetera, pues de eso dependía la cita de hoy, ella vio eso algo raro—. ¿Qué haces?
—¡Nada importante! —Ocultó el dinero con sus brazos—. ¿Qué pasa?
—Hoy tenemos una cita, pero no dijiste hora, así que… ¡Y bueno! —Se le ocurrió una idea—. ¿Por qué no salimos ahora?
—Pero acabas de comer…
—¿¡Pensabas llevarme a comer?! —preguntó con ilusión en sus ojos—. ¡No te preocupes, tengo espacio!
—N-No exactamente, pero… Era una idea, ¡podemos ir al cine! Sí, ¿no te parece mejor? —En realidad, llevarla a comer era una muy mala idea, pero su estrategia funcionó y ella asintió con una sonrisa, era muy diferente a la Tohka de ayer.
—¡Iré a arreglarme! ¡Nos divertiremos mucho hoy! —Shidou sonrió, más aliviado que por felicidad, le agradaba verla así, como siempre.
Tiempo después, los chicos fueron al cine, sin decir nada a nadie, Shidou no quería llamar la atención y Tohka no dijo nada, pues todas seguían en el cuarto de Kanade, platicando del entrenamiento. Durante todo el trayecto fueron vigilados por Mio únicamente, ella tenía puesto ropas normales pero con lentes oscuros para que no se notaran sus ojos extraños y ahora tenía el cabello hecho una larga trenza que estaba encima de su hombro derecho.
«Todos bebieron el jugo, además de que los espíritus están ocupados». Pensó Mio con una sonrisa, todo iba bien, accionó su comunicador de la oreja y habló.
—Es hora de proseguir con el plan, necesito que alguna de ustedes traiga la DECE (Droga Especializada Contra Espíritus), asegúrense de estar en cada extremo de la ciudad y otra de ustedes, venga conmigo, según el reporte del horario, Itsuka Kotori dejará la casa para salir, y no se le vuelve a ver hasta la hora de comida, y es el tiempo suficiente para nosotros.
—¡Entendido! —Respondieron varias hechiceras por el auricular.
Shidou y Tohka llegaron hasta el cine, Mio entró y no se veía para nada sospechosa, estaba con ropas casuales y lucia su figura como cualquier mujer joven. Los chicos se detuvieron ante la lista de películas.
—¡Oh, Shidou, esa parece interesante! —Tohka señaló la más reciente película, se estiró lo más que dieron sus pies, Shidou sonrió al verla tan emocionada y tan… Tohka.
—Jajaja, está bien, está bien.
—¿De qué te ríes, Shidou?
—Pues-
—Calmados los dos —dijo una mujer con voz suave mientras los abrazó a ambos por la espalda, quedando su cabeza en medio de la de ellos. Después de un tiempo, sus cuerpos se quedaron rígidos—. ¿Se estaban divirtiendo? Pueden ser honestos.
—¡Sí, mucho! —dijo Tohka, el chico asintió con la cabeza.
—Estaba feliz, Tohka volvió a ser la de antes, ¿quién eres?
—Tú sabes quién soy, pero creo que así me veo muy diferente, también tengo maquillaje, ya sabes cómo cambian las chicas cuando se arreglan. —Sonrió con honestidad, esta es de las pocas veces que usaba maquillaje, pues siempre trabajaba y descansaba cuando podía, así que no estaba mintiendo—. Síganme, ¿por qué no reunimos a todas tus chicas, Shidou Itsuka?
«¡No! ¿¡Por qué no me obedece mi cuerpo?! ¡Tohka!». Mientras caminaban detrás de ella, vio a Tohka; ella estaba calmada y sin ningún tipo de resistencia, él tampoco podía hacer nada. «¡Tohka! Maldita sea, ¡es la DEM de nuevo!»
«¿Qué está pasando? ¿Quién es esta mujer? ¿A dónde nos lleva? ¡No entiendo nada!». Tohka también estaba desesperada, pero su cuerpo no le respondía.
«Sus energías aumentan». Mio se dio cuenta que no podía ser demasiado fácil, a pesar de que había dejado medio litro de su sangre en el jugo, con mucha azúcar para que no se notara el cambio y saborizantes, notaba la resistencia de los chicos.
—No piensen, es una orden. —En cuanto dijo eso, la pareja quedó en blanco, como si fueran robots, avanzaron detrás de la mujer, lejos del cine.
Subieron a un edificio de hotel, uno bastante alto. Mio le informó a su grupo de hechiceras sobre su posición y en cuanto acabó, se dirigió a los chicos.
—Itsuka Shidou, ¿tienes tú celular?
—Sí. —Y lo sacó de su bolsillo, su mirada seguía pérdida, como la de la chica.
—Antes de llamar, quiero que te comportes como siempre y les digas a tus amigas que tienes una sorpresa para ellas. Que las verás en los lugares que voy a dictarte, y que ahí, les espera un regalo. También que no le digan nada a tu hermana, para ella hay otra sorpresa y no quieres arruinarla. —El chico asintió con la cabeza—. Una cosa más, tampoco pueden decirle nada a Satou ni a Hikari, ¿entiendes?
—Sí.
Shidou marcó al celular de Kaguya, como estaba con Yuzuru, en su cuarto, ambas escucharon la propuesta, así que se emocionaron y cayeron inocentemente, él también actuó normal y les dio una dirección. Luego le siguieron Miku y Yoshino; quién contestó el teléfono de casa de los Itsuka mientras miraba televisión, claro, todo esto fue en unas llamadas muy bien organizadas, Mio había hecho una agenda de todo lo que hacían en el día, tenía más de una semana observándolos día y noche.
—Mio-senpai, ya estamos aquí —dijo una de las seis hechiceras que bajaron del cielo con armamento listo, se sorprendieron de que Tohka estuviera sin mover un músculo—. ¿¡Cómo es posible?!
—No le hagan nada hasta que tengamos a Hollow. ¿Las demás ya están listas?
—Sí, todo está bien, pero no hay forma de comunicarnos con Hollow, ¿también bebió de tu sangre?
—Sí, es posible, pero era un litro y ellos son demasiados, de todas formas, no importa lo que hagan, nos darán lo que queremos, incluso si no lo hacen al principio, terminaran haciéndolo —dijo con una sonrisa y quitándose los lentes oscuros.
En el departamento de los espíritus, Kanade se puso a seguir leyendo su libro para entrenar a su gato, en cuanto copo de nieve despertara, le enseñaría muchas cosas, o eso tenía pensado. En eso estaba, cuando se abrió la puerta.
—Kanade, ¿no están Yuzuru y Kaguya aquí? —preguntó Hikari—. No están en su cuarto.
—Tal vez estén en la casa de Shidou, aunque ellas se fueron a su cuarto. ¿Para qué las buscas?
—No sé, pensé en salir a jugar videojuegos con ellas, hace mucho que… —Se puso nervioso, recordando cómo era motivo de pleito con quien pasaría el día, llegó a ser tan querido como Shidou y tenía sus mismos problemas, él esperaba que Satou sufriera lo mismo; sabía que para él sería una bendición—. No importa, ¿quieres venir?
—Bueno, no sé de qué hablas, así que quiero saberlo —contestó con una sonrisa.
—Ya verás, son muy divertidos.
Buscaron por toda la casa de Shidou, pero solo encontraron la televisión encendida, Yoshino tampoco estaba. Su preocupación llegó al límite cuando se dieron cuenta que no estaban en ningún lado y nadie se había dado cuenta, por suerte, Satou estaba en casa, aunque descansando.
Después de explicarles la situación, decidieron ir al Fraxinus, pues solo ahí podrían estar. Sin embargo, no esperaban encontrar tensión en Kotori y todos los demás, interrumpiendo parte de una llamada telefónica.
—¿¡Quién diablos eres?! ¿¡Dónde está Shidou?! —preguntó la comandante, molesta y desesperada, la tenía en altavoz.
—No te preocupes, no necesitas rastrear nada, yo te diré dónde estoy y con quién estoy, es obvio que tu amado hermano mayor está aquí conmigo. Pero te diré qué es lo que quiero —dijo Mio con un tono de superioridad y tranquilidad, Kotori apretó los dientes.
—DEM… ¡Son ustedes! ¿¡No es así?!
—Así es, por lo que sugiero que me escuches, no tengo todo el día y tú no tienes mucho tiempo, comandante. Te diré que es lo que va a pasar, tengo suficientes kilos de C-4 para desplomar el edificio más grande de esta ciudad, pero en vez de eso, lo he repartido entre todas tus amigas espíritu y en tu hermano mayor.
—¿Qué quieres? —preguntó con la voz seca y duramente.
—No te preocupes, puedes salvarlos. Te ofrezco un trato. Una vida a cambio de seis, es un buen trato, ¿no crees? La vida de Hollow por la de tus amigas y tu familia. —A todos se les fue el aliento, Mio hizo una pausa para escuchar el silencio. Gotas de sudor resbalaron por la frente de la comandante, así como su tripulación quedó observándola, dejando sus asientos. Kanade quedó en shock, como todos los demás—. Por cierto, tengo el detonador en mi mano, pero de todas maneras explotaran en media hora. ¡Media hora para salvarlos! Más que suficiente para llegar a la azotea de la Tenguu Arena. Hollow o tú hermano y amigas, ahora decide. Tu tiempo corre, tic-tac, tic-tac. Tic-tac…
Luego de eso, se escuchó el sonido de llamada terminada, la chica tiró el celular al suelo, sin saber qué hacer mientras el tiempo seguía pasando, sin poder decidir qué hacer, estaba más abrumada que Kanade. La preocupación se apoderó de todos…
En ese lugar, reinó el silencio y la inseguridad.
De vuelta en la casa de los Itsuka, había una atmosfera de tensión por parte de todos los presentes, y cabe decir que Shidou, el hermano mayor de Kotori, no estaba hoy en la casa, por lo que todos estaban más preocupados e intrigados por saber qué es lo que ocurriría en el siguiente capítulo.
―¡Esa táctica es muy sucia! ―gritó Kanade, quién obviamente estaba enojada―. Tenerlos a ellos de rehenes, ¡eso no es justo, no tienen nada que ver!
―Tranquila, Kanade, no dejaremos que les ocurra nada malo ―dijo Satou para tranquilizarla un poco, ella solo suspiró molesta, y preocupada igualmente, mientras se quedaba en silencio.
―Satou tiene razón, Kanade, además, ten por seguro que a Kotori se le ocurrirá algo ―añadió Hikari, apoyando a Satou en su reciente comentario.
―¡Tienen razón, por algo ella es la comandante y todavía los tiene a ustedes tres! ―Nightmare se unió a la conversación y decidió levantar un poco el ánimo.
―Nightmare tiene razón, solo no se desanimen y ya verán que todo puede salir bien ―dijo Berserk tratando de contribuir para que se esfumara esa mala atmosfera.
―Ah, cierto, acabo de recordar algo ―murmuró Kanade, mientras sacaba una hojita de quien sabe dónde―. De parte de los autores, queremos comunicarles que solo faltan dos capítulos para el especial, así que no se preocupen.
―¡Bien, esto es todo por hoy! Gracias de nuevo por leer hasta aquí, si tienen alguna duda pueden dejarla en su review o si quieren por mensaje privado, esperamos que les haya gustado y nos alegraría verlos en el próximo capítulo, ¡nos vemos! ―dijo Diva, con consola en una mano y la otra se despedía amigablemente, mientras miraba a la audiencia y enseguida se ponía de nuevo a jugar otra partida nueva.
―¡Oye, Diva, eso no se vale!
―¡Me tocaba a mí!
―Eh…. ¿Qué no ese es el trabajo de Shidou…?
