Capítulo 38

¡Saluuud!

Nunca había estado en una fiesta donde todos los asistentes irradiaran felicidad. Bueno, había estado en las fiestas que organizaban en el circo, las cuales eran muy divertidas, pero nada como esto.

Volteó a su alrededor mientras bailaba con Peeta, y observó a todos con detenimiento; dos parejas más adelante, pudo observar a Effie echar la cabeza hacia atrás riendo de algo que le estaba diciendo Haymitch, se veía radiante; a su derecha Prim bailaba con Rory, y tenía una gran sonrisa en los labios, al final de cuentas había tenido que aceptar el noviazgo de su pequeña hermana con el chico Hawthorne, era mejor estar a favor y ser su amiga, de esta forma su hermana se abría más con ella y le contaba sus cosas, que tenerla en contra; a su izquierda, Hazelle bailaba con su hijo Vick y Jack lo hacía con Posy, la pareja sonreía mientras bailaban con sus hijos.

― ¿Qué tanto ves? ― le preguntó Peeta.

― Nada es solo que… ― cómo explicarlo sin que se burlara de ella, cómo poner en palabras lo que sentía.

Él levantó una ceja y sonrió, esperaba su respuesta.

― Es tonto.

― ¿Quién? ¿Yo soy tonto? ― la apretó más por la cintura.

― No, claro que no ― sabía que él bromeaba. Sacudió la cabeza ― Es solo que… mira a tu alrededor. Todos están sonriendo, están felices. Y ese sentimiento se contagia, yo misma no puedo quitarme esta estúpida sonrisa de la cara.

― Me gusta verte sonreír ― se acercó a ella y le dio un corto beso en los labios. Katniss de inmediato volteó a su alrededor, no le gustaba llamar la atención de esa forma ― Pero tienes razón, creo que, en esta fiesta en particular, la gente se ve más feliz que de costumbre y debe ser por culpa de Finnick y Annie ― le guiñó un ojo ― El amor está en el aire y se puede respirar ― aspiró hondo.

Ella río.

La canción terminó y todos comenzaron a tomar sus lugares, era la hora de la cena.

Un mesero colocó frente a ella un nuevo vaso de piña colada frappé. Katniss sonrió, tomó la pequeña cereza que adornaba la bebida, la mordió y después se llevó el vaso a los labios.

― ¡Esto está delicioso! ― colocó de nuevo el vaso frente a ella, se había tomado la mitad de un solo trago.

― Despacio, bonita. No es agua, tiene alcohol.

― ¡No seas aburrido, Mellark! ― le dijo Johanna a su lado ― Deja que la chica tome y se divierta. Esto no es algo que hagamos todos los días ― levantó la mano con su propia piña colada y brindó con ella ― ¡Salud!

Les dieron un trago a sus bebidas y de inmediato la domadora le pidió al mesero que les llevara dos más.

Después de la cena, la música cambió de ritmo a uno más movido. Todos se pararon a bailar, y ella se sintió más relajada, simplemente disfrutando del momento y bromeando con sus amigos con los pasos tontos de baile que hacían.

― ¡Señoritas! ― comentó en el micrófono el amigo de Finnick que la hacía de animador ― Ha llegado el momento que todas estaban esperando, ¡el ramo!

Los hombres abandonaron la pista en ese momento, mientras todas las mujeres se reunían en ésta, incluyendo las que estaban sentadas en las mesas.

Annie se subió a una silla y Finnick la sujetó por la cintura para servirle de apoyo mientras ella mantenía la vista fija atrás, sonriéndole a todas sus amigas mientras hacía la finta de arrojar el ramo varias veces.

A Katniss la empujaron por la espalda un grupo de chicas con los brazos levantados, esperando ser ellas las que atraparan el ramo ― Vaya, hay muchas mujeres realmente desesperadas. No puedo creer que crean que con el hecho de atrapar el ramo aseguran un pronto matrimonio ― le susurró a Johanna.

― Ni que lo digas ― la castaña estaba cruzada de brazos ― Yo solo estoy aquí porque Annie me amenazó con que, si no me veía a la hora de lanzar su ramo, haría que me vocearan por el micrófono.

La arquera río y volvió la vista al frente, al tiempo que el animador contaba hasta tres y el ramo salía disparado de las manos de Annie. Por un momento creyó que le caería a ella, pero aterrizó a su lado en el rostro de Johanna quien no tuvo más remedio que agarrarlo.

Todos comenzaron aplaudir, pero se podía ver el horror en los ojos de la chica ― ¡Tómalo Katniss!

― Yo no lo quiero ― levantó las manos para no tocarlo.

― ¡Agárralo tú, Clove! ― comentó girándose a su izquierda.

― Llegas tarde, cariño ― levantó la mano izquierda mostrándole sus anillos y se frotó con la derecha su abultado vientre.

― ¡Prim! Tenlo ― le dijo desesperada.

― ¿Sabes cuántos años tengo? ― la rubia se puso las manos en la cintura ― Solo me paré aquí porque se me hizo divertido ― le sonrió ampliamente.

― Delly, tengo que encontrar a Delly ― murmuró y se empezó a mover entre el grupo de mujeres que estaban aún sobre la pista.

Pero era tarde, en el micrófono ya habían pronunciado su nombre y todos le aplaudían y chiflaban.

Katniss no pudo evitar reír junto con Clove al ver el rostro mortificado de Johanna, mientras Bannock se le acercaba por la espalda y la abrazaba por la cintura, susurrándole algo al oído que al parecer la tranquilizó.

― A continuación, solicitamos a todos los caballeros que pasen a la pista y no, no se vale esconderse debajo de las mesas, todos los solteros deben pasar.

Annie se sentó en la silla donde minutos antes estuvo parada.

El grupo comenzó a tocar la canción You can leave your hat on, y Finnick comenzó a bailarle sensualmente a Annie, quitándose lentamente el saco, lo que hizo que la pelirroja riera y se cubriera el rostro con las manos, dejando los dedos separados para observarlo.

Era una de sus rutinas de baile en el trapecio, los miembros del circo lo habían visto muchísimas veces, pero los otros invitados no dejaban de gritar.

Entonces Finnick se acercó a su esposa, metió su cabeza bajo la falda del vestido para retirarle con los dientes la liga ante los chiflidos y gritos de todos los presentes. Después de eso, fue turno del cobrizo de subir a la silla para arrojar la liga.

― Me informa Finnick, que no todos los solteros están en la pista ― anunciaron al micrófono ― Se solicita la presencia de Chaff y Brutus.

Sae, quién estaba sentada una mesa atrás de ella, comenzó aplaudir, mientras Seeder reía, empujando el brazo del moreno.

― ¡Me encantan las bodas! Definitivamente, mi fiesta favorita ― Prim estaba emocionadísima a su lado.

― Seguro que sí, patito.

― Ya quiero comenzar a organizar la boda de Jo ― dijo la rubia.

― Yo jamás me voy a casar ― la domadora estaba a su lado, aun sujetaba el ramo en sus manos, y aunque trataba de mostrarse enojada, lo cierto es que estaba tratando de contener su sonrisa.

― ¡Muy bien a la cuenta de tres! Uno, dos, tres.

La liga salió volando y aterrizó sobre la duela de la pista. Todos los hombres se hicieron a un lado como si hubieran arrojado una bola de fuego.

Todo mundo rio.

― Va de nuevo, pero esta vez, tienen que agarrarla ¿de acuerdo? ― el animador contó de nuevo y en esta ocasión, Finnick la arrojó con más fuerza, aterrizando en las manos de Gale.

Gale sonrió cortésmente y giró la liga en su dedo índice. Pero Katniss pudo darse cuenta de que la sonrisa no le llegaba a los ojos, lo que significaba que no estaba muy cómodo.

Peeta se acercó a ella y le dijo al oído que iba ir al baño y regresaba en un momento más. Así que Katniss siguió con la mirada al mayor de los Hawthorne y al ver que se sentaba solo en una de las mesas, decidió ir con él.

― Hola, Catnip ― la saludó en cuanto se sentó a su lado.

Un mesero pasó con una bandeja llena de bebidas y ambos tomaron un vaso, ella de piña colada y él, de tequila con toronja.

― ¿Qué tal la estás pasando? ― preguntó él después de dar un trago al vaso.

― La verdad muy bien ― sonrió ― Aunque sea difícil de creer. Pero dudo mucho que tú te sientas igual.

― Sí, bueno… ― se encogió de hombros y negó ligeramente con la cabeza.

― ¿Es por Madge? ― la música estaba lo suficientemente alta para que alguien los escuchara, además estaban solos en la mesa.

Gale no tenía muchas personas con las cuales hablar de su relación con la nieta de Snow, solo Finnick, Bannock y ella, así que fue sincero, necesitaba desahogarse con alguien ― Sí ― suspiró ― A veces siento que nuestra relación tiene una fecha de caducidad.

― ¿Por qué?

― ¿Por qué? ― levantó las cejas y comenzó a enumerar ― Circos rivales, relación a distancia, nos vemos solamente dos veces por año… no es como que se pueda salir de allá y venirse aquí conmigo, no cuando su apellido es Snow ― se pasó una mano por el cabello ― Pero la amo, así que... ― tomó de nuevo el vaso ― supongo que seguiremos juntos hasta que ya no podamos.

Katniss no sabía que decirle, se sentía mal por su amigo. Estaba tratando de buscar una frase de aliento cuando fueron interrumpidos.

― Gale ― Clove apareció a su lado ― ¿Quieres bailar conmigo? ― preguntó ― Ya sabes que a Cato no le gusta bailar, y tengo que aprovechar para moverme antes de que ya no pueda hacerlo ― se frotó su vientre.

― Ánimo ― le guiñó un ojo Katniss cuando él se puso de pie, fue lo único que se le ocurrió decirle con las prisas, pero esperaba que Gale hubiera interpretado su apoyo.

Ella tomó el vaso y se acabó lo que quedaba de la bebida.

― Te estaba buscando ― escuchó la voz de Peeta a un lado.

Sonrió, lo tomó de la mano y lo llevó a la pista donde estaban sus amigos bailando.

La música cambió de nuevo, todos reían, bailaban, colocándose sombreros graciosos que les regalaron los del grupo, lentes y globos.

Nunca había bailado tanto en su vida, y no quería parar aún.

Poco a poco los miembros mayores del circo comenzaron a retirarse. Era la una de la madrugada, pero la boda había comenzado en la tarde. Prim también se despidió de ella, se quedaría con los Hawthorne, lo que le dio tranquilidad a Katniss, sabía que Hazelle la tendría vigilada.

Continuaron el baile, ahora solo quedaba un grupo más pequeño de amigos de los novios.

― ¡Shots! ― comenzaron a gritar.

Colocaron un carrito a un lado de la pista lleno de caballitos con bebidas frappés de diferentes colores.

― ¡Vamos! ― la jaló de la mano Johanna.

Cuando llegaron ahí, la domadora le pasó dos caballitos ― Yo fui a la degustación de estos, tienes que probarlos todos.

No lo pensó, se tomó de un trago el de color amarillo ― Mmm… mango ― después se tomó el otro ― ¡limón! No estoy segura cual me gusta más, los dos están muy buenos.

Johanna le quitó los caballitos vacíos de las manos ― No puedes decidir hasta que los hayas probado todos ― le entregó dos más.

― Katniss, esos tienen alcohol, tómalos con calma ― le advirtió Peeta.

― No seas aguafiestas como dijo Jo, y pruébalos.

― Estoy tomando otra cosa, mejor no mezclo.

― Anda ― acercó un vasito a sus labios.

― No, así estoy bien ― dijo riendo ante la insistencia de su novia.

Ella hizo un puchero, se lo tomó y después tomó al rubio por el cuello y lo besó, vertiendo en su boca parte de la bebida, pero ahí no paró el beso, éste se tornó obsceno y Katniss recorrió su boca con la lengua antes de morderle el labio inferior y finalmente separarse de él ― ¿Te gustó? ― susurró contra sus labios.

― No tienes idea de cuánto ― la tomó de la cintura y la acercó más a él, de forma que pudiera sentir contra su vientre cuánto le había gustado― Pero creo que ya estás un poquito pasada de copas ― le dijo al oído.

― ¡Claro que no! ― rio y se volvió a acercar a él para besarlo, repitiendo el beso anterior.

Cuando se separaron él juntó la frente con ella ― Katniss, en el momento que empiezas con estas demostraciones públicas de afecto, de las cuales no me quejo, sé que estás un poquito tomada.

Se sentía relajada, desinhibida, amaba a ese chico y no le importaba en ese momento que todos los presentes la vieran ― Quizás un poco, pero no lo suficiente como para no recordar este momento ― lo abrazó fuerte por el cuello haciendo que se inclinara más hacia ella ― Prim se fue con Jack y Hazelle, tenemos mi habitación solo para nosotros ― se restregó contra él, provocándolo más.

― No me hagas esto, bonita. Que soy capaz de tomarte de la mano y llevarte a esa habitación ya mismo.

― ¿Qué esperas? ― le preguntó con un brillo travieso en los ojos. Si bien no estaba completamente borracha, el alcohol que había consumido la hacía más atrevida y valiente, así que tomó su mano derecha y se la llevó a los labios ― Extraño éstos ― no apartó la vista de él mientras introdujo tres dedos en su boca, chupándolos lentamente.

― ¡A la mierda todo! ― susurró. La tomó de la mano y sin despedirse de nadie, comenzaron su camino hacia el hotel.

Pero su movimiento no pasó desapercibido a sus amigos.

― ¡Eh! ¿A dónde creen que van? ― les gritó Finnick.

Ambos cerraron los ojos. Estaban frustrados.

― ¡Regresen su culo para acá en ese instante! ― levantó una botella de tequila ― Mis padrinos no se van a ir hasta que esta botella de tequila esté vacía.

― Sí, Katniss ― se acercó a ella Annie y la tomó de la mano ― Todavía quedan muchos de esos deliciosos shots.

...


...

La cabeza le dolía muchísimo y no podía abrir los ojos, los sentía demasiado pesados, pero la resequedad en la garganta le pedía a gritos que tomara un poco de agua.

Suspiró y movió su mano derecha, pero pronto se dio cuenta que ésta estaba sobre un cuerpo caliente. Así que abrió los ojos de inmediato, pero al ver a Peeta a su lado se tranquilizó.

No recordaba mucho después de que los hicieron regresar a la fiesta para continuar tomando.

Abrió y cerró varias veces la boca, la sentía pastosa además de seca. Se sentó en la cama y se llevó una mano a la cabeza, pero cuando la sábana cayó sobre su regazo, se quedó paralizada de terror. ¡Tenía los pechos desnudos! Levantó la sábana con dedos temblorosos solo para descubrir que estaba ¡completamente desnuda!

¡No puede ser! Volteó hacia su izquierda para ver a Peeta quién aun dormía profundamente con una sonrisa en los labios. El rubio tenía el pecho desnudo, pero ella necesitaba saber si al igual que ella, no traía nada de ropa, así que despacio levantó la sábana que cubría sus caderas, pero apenas lo hizo, dejó caer la sábana de nuevo y se tapó la boca con las dos manos, todo malestar debido a la resaca parecía haberse esfumado. Los dos estaban cómo Dios los trajo al mundo.

¿Qué habían hecho?


¡Hola!

Les mando esta actualización desde el aeropuerto, ya que me voy de vacaciones.

Lo siento porque en esta ocasión no hubo flashback, pero con el viaje encima no tuve mucho tiempo para escribir y no quise dejarlos sin nada. Para las que leen esta historia por hayffie, no se apuren que serán recompensadas, habrá más hayffie en otros capítulos, después de todo tenemos que ver que pasa con la FIV de Effie.

Bueno, ¿Qué les pareció el capítulo? ¿Qué creen que pasó con Katniss y Peeta? Si quieren saber todo con lujo de detalles me avisan, si no, solo pondré leves recuerdos.

Espero sus comentarios!

Muchas gracias por leer y por dejarme sus reviews: atalinunezz1, 75everything, AbyEvilRegal4ever, Ilovehayffie, Igora Mellark, 0catita, Carla, BrendaTHG y claudiacobos79.

saludos

Marizpe