PRENDA…
Skipper bajo de su auto y miro el alto edifico del departamento de Kitka, ahora se sentía peor que mal por lo que aria, no sentía las piernas para moverlas hacia el apartamento, tomo algo de fuerza, respiro muy profundo y comenzó a dirigirse hacia su apartamento. Finalmente al llegar, toco la puerta casi sin fuerzas, cuando la mujer le abrió la puerta le sonrió y lanzo ambos brazos a su cuello. Comenzaron a besarse con pasión, Skipper esta vez se estaba empeñando en corresponderle como quería, la razón, era por qué quería olvidar, olvidar a aquella mujer que lo había enamorado como un loco, pero que a la vez había roto aquellas ilusiones, quería olvidar a Marlene en los besos y caricias de Kitka. Solo eso pedía a cabio de pasar una noche más con una mujer que no amaba y que nunca amo con sinceridad.
-(ayúdame a olvidarla… ayúdame a olvidar a Marlene).- imploraba a la castaña mentalmente, mientras la besaba con desesperación, la cargo entre sus brazos y la llevo hacia su habitación, más que para estar con ella, era para ayudarlo a olvidar.
_oOo_
Marlene miro la habitación vacía aun con su presencia, miraba a todos lados, pero más seguido agachaba la cabeza y veía a su costado un lugar vacio.
-(esta con ella… se que esta con ella).- Marlene cerro sus parpados con dolor y dejo derramar unas cuantas lagrimas, antes de dirigir su mano hacia la almohada desocupada.- estas con ella… pero no es motivo para quejarme si después de todo la vas a hacer tu esposa… tienes razón suficiente para haberte cansado de esperarme.- difícilmente se acostó y trato de conciliar el sueño, su mente no dejaba de perturbarla con hacerla imaginar a Skipper, estrechando entre sus brazos a Kitka, mientras ambos podían desahogar el amor que sentían el uno por el otro.
A la mañana siguiente como pudo despertó, aun se encontraba sola, el capitán aun no habia regresado.
_oOo_
Por otro lado, el capitán apenas y comenzaba a despertar, miro a su acompañante a un lado, por un segundo se esperanzo a que fuera Marlene.
-(como me gustaría que la mujer con la que compartí la noche fueras tu Marlene).- dejo de hablar en su mente al mirar a Kitka voltear de su lado para quedar de frente con él.
-qué bueno que las siguientes noches de mi vida serán como las que vivimos anoche, mi amor.- le acerca su mano a su mejilla para acariciarla.
-si, así será.- le asegura él, quitándose la mano de su rostro para después besársela. Se quita las sabanas de encima y se sienta en el colchón.
-¿te vas tan rápido?
-si… tu papá puede llegar en cualquier momento y vernos así.
-ya te dije que mi papá regresara hasta en la tarde, anda, ven, quédate conmigo otros minutos más.- le implora acariciando su espalda.
-no, mejor…
-¡Kitka!.- Skipper calla al oír la voz de la madre de Kitka, se levanta rápido de la cama y se viste, lo mismo hace la mujer, apenas y tuvieron tiempo de estar decentes frente a la señora Montenegro.
-mamá, creí que tu y papá llegarían más tarde.- comienza a dirigirle la palabra Kitka, reuniéndose con ella en la sala, era una mujer como de 50 años, cabello castaño y corto, ojos cafés y de estatura mediana, piel blanca, vestía con ropa de marca y a diferencia de Kitka, es buena persona.
-no hija, tu padre decidió quedarse hasta esta tarde, yo preferí regresar temprano.- Skipper se acomodo mejor su traje, salió de la habitación y se aproximó a donde estaban ambas mujeres, aun estando a pocos pasos para llegar a la sala, se detuvo al oír algo referente a otra plática.- ¿y qué tal te fue con ese chico?, con el tal Marsell.
-sshhh.- Kitka la callo de inmediato.- ¡cállate!, Skipper está en la casa, te puede oír.- le reclama entre susurros.
-hay discúlpame, creí que tu y ese chico ya eran amantes, con eso de que me dijiste que estarías dispuesta a pasar la noche con el…
-¡sshhh!, ¡que te calles mamá!.- le exige mirando hacia la dirección donde quedaba su dormitorio.- si, en eso quede, pero… no sabes la gran noche que aun así, pase con Marsell.- Skipper cerró los ojos y por un momento, sintió como la castaña de cabello rizado muy bien que sabia verle la cara, no solo ella si no también Marsell, ahora no le cabía duda alguna que ellos dos lo podían agarrar como su títere, no quiso escuchar los detalles de "aquella velada que paso con Marsell", así que se apresuro a llegar con ellas.
-buenos días, señora Montenegro.
-buenos días Skipper, que bueno volver a verte.- le saluda de igual manera con un apretón de mano.
-gracias… bueno, yo me retiro, espero y pronto volvamos a vernos, adiós.- ahora se despide con un beso en la mejilla.
-¿no te quedas a desayunar?.- pregunta Kitka, sin soportar la idea que Skipper la dejara así de rápido.
-no, desayunare algo en la base, adiós.- le besa rápido la boca y se va sin más que decir, para Kitka y para su madre esa acción fue demasiado extraña por parte del capitán y ni siquiera podían explicarse el por qué.
_oOo_
Stacy tendió la cama antes de salir del cuarto, debía ir a visitar a Kowalski para saber cómo había quedado la situación. Toco la manija de la puerta pero esta se giro sola, ya que alguien entraba en ese momento.
-¿a dónde vas?.- pregunta Braulio con buena intención, a lo que Stacy lo confundió con la mala intención.
-que, ahora también tengo la obligación de decirte a donde voy cada vez que vaya a salir.
-no me lo tomes a mal, solo quiero saber por curiosidad.
-¿por curiosidad?, ¿o por metiche?
-¡bueno ya basta!, veo que contigo no se puede razonar, corre, vete, te deben estar esperando.
-pues aunque no lo creas, si, así es, me están esperando.- Stacy termino con aquella discusión saliendo del cuarto y cerrando la puerta, apenas camino dos pasos cuando de pronto se cruzó con el soldado alto.- Kowalski, ¿qué paso?, ¿pudiste hablar con tu hijo?
-si.- responde casi con la cabeza abajo. Omar no estaba tan lejos de ellos, así que se quedo pegado a la puerta para oír tal conversación, no era de su incumbencia y sabia que hacia mal al escuchar conversaciones privadas, pero no podía evitar tener algo de curiosidad, ya que Kowalski formaba parte de la base y por las pocas palabras que hasta ahora escuchó, sabía que hablaban sobre una relación que ellos dos hayan tenido.
-¿qué te dijo?
-no lo entiende Stacy, mi hijo Fabián no entiende nuestra relación.- la pelirroja dejo salir un pesado suspiro.
-por qué no me dejas hablar con él, tal vez yo si pueda hacerlo entrar en razón.
-no, no creo, conozco a mi hijo, es capaz de dar la espalda ante las palabras aun más razonables.
-¿entonces?, ¿qué pasara con nosotros?... andamos a sus espaldas.
-no, Stacy a mi no me gustaría llevar una relación a espaldas de otras personas, escucha, lo mejor será… distanciarnos un poco, dejemos que las cosas con Fabián se tranquilicen y ya después, podremos esta vez estar juntos.
-¿qué?, ¿quieres terminar conmigo solo… por una corta temporada?, ¿te parece que esa es la solución?
-solo será por un momento, mientras intento hacer recapacitar a mi hijo para que nos entienda, te juro que yo le tratare día con día para que el entienda lo nuestro, además no podemos andar a escondidas de Fabián para siempre, ambos desearemos casarnos, formar una familia.
-en eso tienes razón… está bien, acepto la idea, pero por favor, trata de apresurarte, no quiero estar muy lejos de ti por mucho tiempo.- le abraza por el cuello antes de regalarle un beso en los labios.
-descuida, sabré manejar la situación.- le asegura devolviéndole el beso, esta vez haciéndolo por más tiempo.
_oOo_
Pamela entro algo temerosa a la base, esta vez no venia acompañada de su amiga Paty. Con la simple mirada comenzó a buscar a Omar, no lo encontró en el lugar donde estaba, comenzó a caminar y continuo buscando con su visión, hasta llegar a los comedores de la base, continuo buscando mesa por mesa, hasta que por fin logro ver al chico sentado, ocupando una mesa para desayunar, pero desgraciadamente no lo pudo encontrar solo, enfrente de él se encontraba una chica vestida con uniforme deportivo, sentada en una silla, compartiendo la mesa con él. Se veía feliz, se reía a cada momento, Pamela pensaba que seguro solo se reía de cualquier cosa con tal de mostrarle a Omar su sonrisa de niña buena, Omar también reía con ella, se veía feliz, complacido con su compañía, incluso se podría iluminar un arcoíris sobre de ellos, mostrando aquella feliz pareja como una ideal. Pamela apenas y podía soportar lo que estaba teniendo enfrente, de pronto tuvo un arranque de celos al mirar como la mujer le tocaba una mano, posteriormente miro como le giñaba un ojo, fue ahí donde ya no pudo soportar más la escena, camino furiosa ante ellos dos, estaba demasiado enojada y con la mayor intención de armar una escena de celos sin importarle nada.
-vaya, no sabía que incluso aquí en la base militar aceptaban a las resbalosas.- comenzó a hablarles al llegar hasta ellos, acentuando mas la última palabra, dirigiéndosela a su acompañante.
-¡Pamela!... esto no es lo que parece, pídele una disculpa a Jacqueline.
-¿disculpa?, aun no puedo creer que después de lo que aviamos hablado tu ya estés tratando de olvidarme.- la chica se impresionó ante las palabras de la joven, le parecía increíble que una joven de secundaria le estuviera rogando a un hombre mayor por amor.
-oye pequeña, no sé exactamente de que hablas, pero te puedo asegurar que entre Omar y yo no hay nada, solo estamos desayunando.- se defiende.
-no, pero claro que no, pero con tal solo ver cómo le coqueteas me doy cuenta que andas tras él.
-Pamela, ¡basta!
-no Omar, tu prometiste hablar conmigo sobre nosotros, prometiste entenderme y ahora te veo al lado de esta mujer, ¿pues como esperabas que reaccionaria?, es obvio que me siento celosa.
-te pedí que vinieras al día siguiente de nuestra platica y no viniste.
-es que no tuve tiempo por mis clases, pero es por eso que vengo ahora, para hablar contigo de nosotros.
-pequeña.- toma la palabra la chica.- creo que no deberías excederte tanto, después de todo, Omar y tu no pueden estar juntos, no sería bien visto por la sociedad.
-¡¿y a ti quien te dijo que podías opinar?!.- reclama la joven.
-por favor, entiende que su relación no estaría bien, ustedes no se pueden querer…- Pamela la interrumpió al darle una bofetada grande, fue tan grande y tan fuerte que de ese solo golpe logro impulsarla hacia atrás, logrando tirarla de la silla por la espalda. Omar junto con los demás presentes que compartían el desayuno también se quedaron boquiabiertos con aquel impacto, la chica solo se quejaba tirada en el suelo, mirando con algo de temor a Pamela, que era la más impresionada con su fuerza.
_oOo_
Marlene bostezo al momento de oír un toque en su puerta, estaba desvelada, había pasado unas cuantas horas llorando, pensando en cómo resolvería su problema. Se levanto de la cama y se acerco a la puerta para abrirla.
-hola Marsell.- le saluda un soldado.- oye, el entrenador me aviso que debes hacer entrenamientos físico, aun que hoy no te toque.
-sí, está bien, gracias.- agradece la chica cerrando nuevamente su puerta, se quito la chamarra que llevaba puesta y una playera delgada, miro la gran faja larga que le cubría desde el inicio de los pechos hasta la cintura, pues aquella faja le ayudaba cubrir su parte femenina, selo desabrocho y posteriormente decidió cambiarse también de ropa interior, se quito el sostén y lo aventó hacia la cama, pero recordó que su cambio de ropa completo se encontraba en el baño, tomo su faja nuevamente y olvidándose de todo camino hacia él para terminar de cambiarse, y debía hacerlo rápido, pues sabía que en cualquier momento el capitán llegaría a su cuarto.
Skipper bajo de su auto algo malhumorado, las palabras de la madre de Kitka no dejaban de resonar en su cabeza, tomo un camino diferente para ir a su recamara. Llego a su destino muy rápido, pues apresuro su caminata por lo mismo, giro la manija de su cuarto y observo que no le permitía la entrada, Marsell la había cerrado por dentro, saco las llaves de su saco y las introdujo en la cerradura, esta vez pudiendo entrar en aquel cuarto. Miro a su alrededor pero su vista no lo encontró, de pronto miro hacia abajo y vio algo que le impacto de inmediato, miro sobre la cama el sostén, era de color rosa con vivos morados. Lo tomo entre sus manos y su mente comenzó a viajar a uno de sus recuerdos, en el cual, una noche pasada en la que compartió con Kitka, ella trato de seducirle con un juego de ropa interior, el sostén que tiene en la mano, era el mismo en el cual la castaña de cabello rizado poseía en aquella noche.
Apretó con fuerza la prenda de vestir y su coraje fue aumentando aun más, ahora ya no le cabía duda que entre Marsell y Kitka había algo, le traicionaban a sus espaldas, se sentía la persona más estúpida de todo el mundo. En ese instante escucho la puerta de su baño abrirse, miro de reojo a Marsell y este lo miro con la prenda en la mano.
-…capitán…
-… ¿me puedes decir… ¿qué haces tú con el sostén de Kitka?.- pregunta el capitán con una ira voz, Marlene se quedo pasmada ante todo lo que estaba enfrente de ella, pero absolutamente no entendía que significaba aquellas palabras que le aclaran que aquella prenda era de la castaña de cabello rizado.
Amiga MFDLPDM gracias :D para mí sería un gran honor poder conocer esos dibujos :,) enserio, ¡dibuja a Skipper!, Y a Omar, y a Kowalski, y a Braulio, y a Hans, y a Marsell… en fin, dibuja a todos xD créeme, tus dibujos son geniales :,D cuentas con mi autorización… cambio y fuera xDD
