Capitulo 39
D: ¿Has visto esto? – Dijo Dianna desde el baño aun desnuda después de la dosis de sexo, acercándose a Lea con el móvil
L: No, ¿qué es?
D: Al parecer están haciendo una lista de las mejores parejas de la televisión, y alguien ha decidido que Faberry es una de ellas
L: ¿Qué? ¿Dónde lo has visto?
D: Me ha mandado el enlace una chica por twitter
L: Déjame verlo – dijo cogiendo el móvil – Que fuerte, de la pagina de E! Online, y dicen que la pareja que gane será entrevistada.
D: Eso parece, aunque bueno, Faberry ni son pareja, seguro que las eliminan enseguida – hizo una pausa – Que frío, tápame con la manta – dijo esperando a que Lea cogiera una manta que tenía cerca del sofá y se apoyara de nuevo en su regazo.
L: Seguramente nos eliminen, aunque es innegable que tenemos mucha química en la pantalla – dijo con una sonrisa picara.
D: Quinn esta loquita por Rachel, de eso no tengo duda – dijo dándole un beso.
L: ¿Votamos?
D: Vale, aunque sea un voto que tengan. Mierda, no me deja votar por el móvil.
L: Bueno, luego con el ordenador votamos un par de veces ¿contra quien competimos?
D: Pues de todo un poco, creo que dice que son 64 parejas.
L: Dios… nos van a eliminar en la primera ronda ya veras.
D: Ten fe en las Achele/Faberry fans – dijo guiñándole un ojo.
L: Por cierto, ¿has leído el guión del episodio que viene?
D: Lo he ojeado un poco ¿por?
L: Finn le va a pedir matrimonio a Rachel – dijo con tono de indignación
D: Si, lo sabia, parece que los guionistas no saben que hacer
L: Eso parece. Se están cargando a mi personaje de una forma muy descarada, ya queda muy poco de la Rachel de la primera temporada.
D: No te quejes que lo de Quinn ha sido peor jajajajaja
L: La única que ha evolucionado para mejor ha sido Naya, que Santana cada vez canta más, habla más y tiene más planos
D: Noto cierto tono Berry en ese discurso, ¿estas celosa de no cantar ya en cada capitulo como antes?
L: Puede ser – dijo poniendo morritos
D: Tranquila, siempre serás la protagonista de Glee – dijo dándole un beso
L: Oye no me malinterpretes, me ha encantado esta dosis de sexo que acabamos de tener, pero ¿a que ha venido?
D: ¿No puedo tener sexo con mi novia cuando me apetezca?
L: Cierto, que somos novias, se me olvidaba – dijo con tono de broma dándole un pequeño empujón.
D: Que graciosilla. Pues nada, que he estado comiendo con Anna, y después de la conversación que he tenido con ella, lo que mas me apetecía era verte y sentirte.
L: ¿No será porque Anna te ha calentado? Y has venido ha desfogarte conmigo – seguía burlona.
D: Pues que sepas graciosa, que me ha dicho que soy su tipo – dijo con tono triunfante
L: ¿Qué, qué?
D: Pues eso que acabas de escuchar, que me ha dicho que una rubia con una sonrisa perfecta como yo es totalmente su tipo.
L: ¿Enserio te ha dicho eso? No me lo creo, es una mujer casada
D: Casada y con ojos Lea – dijo con soberbia.
L: Pero que chulita eres.
D: No, yo solo te cuento lo que ha pasado
¡SORPRESA! LEA TIENES LA ENTRADA MUY DESORDENADA, CON LO LIMPITA QUE TU ERES, TE DEJO SOLA Y TE VUELVES UN DESASTRE – Unos chillidos desde la entrada dejaban a las dos enmudecidas, no habían oído la puerta y la cara de ambas era un autentico poema.
L: Mierda, mierda, mierda, mierda – no dejaba de susurrar
D: ¿Qué hago? ¿Me escondo?
L: No da tiempo, métete debajo de la manta – justo cuando Dianna desapareció en la manta hizo su aparición triunfal en el salón la persona que chillaba
L: ¿MAMA? ¿Qué haces aquí? – trataba de mantener la compostura, teniendo en cuenta que tenia a una mujer desnuda debajo de la manta, y que ella misma no tenia ni una sola prenda en el cuerpo.
E: He venido a darte una sorpresa ¿no me das un abrazo?
L: Mama… tendrías que haber llamado… Veras, este no es un buen momento.
'Joder, joder, joder… No me lo puedo creer, estoy desnuda, cuando aparece Edith que viene por sorpresa a ver a su hija ¿todo me tiene que pasar a mi? Claro que no es un buen momento, hay una mujer desnuda bajo tu manta, sin olvidar que desde esta posición un solo movimiento en falso y el pezón de Lea me saca un ojo, ¿cómo puedo estar pensando en el pezón de Lea cuando mi suegra acaba de aparecer en escena? Y a menos que sea invidente, tiene que notar que hay algo debajo de la manta… Mierda, mierda, mierda'
E: ¿Por? Pasa algo
L: Mama… No, no, no estoy sola – dijo mirando la manta
E: Ohhhh vaya, lo siento mucho, que vergüenza, si es que tendría que haber llamado, para un día que me decido a darte una sorpresa, lo siento, lo siento… ¿quién esta ahí abajo? ¿Lo conozco?
L: MAMAAAAAA – Chillo con todas sus fuerzas – Ahora no es el momento
E: Perdona, perdona. La culpa es tuya por darme una copia de las llaves de tu apartamento
L: No mama, la culpa es tuya por venir sin avisar.
E: Hija, se llama sorpresa
L: MAMA POR DIOS, TE PUEDES IR DE UNA VEZ! – Chillo con intensidad
E: Si, si, perdona… ahora entiendo lo del desorden
L: QUE TE VAYAS!
E: Encantada persona de debajo de la manta, siento mucho la interrupción, solo quería darle una sorpresa a mi hija, luego voy a quedar a comer con ella, si te quieres unir estas invitado.
L: FUERA!
E: Ya me voy, ya me voy – dijo saliendo de la habitación, pero cuando estaba en la entrada se percato de que toda la ropa que había esparcida por la entrada era de mujer y no salio de su asombro – Hija perdona, puedes salir un momento – dijo asomando la cabeza de nuevo en el salón.
L: MAMA NO SE PUEDE SER TAN PESADA!
E: Es importante
L: JODER… VOY UN MOMENTO, QUEDATE AHÍ – Lea se envolvió en la manta y le hizo un gesto a Dianna para que entrara en su cuarto y se quedara allí.
E: Hija
L: Mama, vale que nos llevemos muy bien, que seamos muy amigas y todo lo que tu quieras, pero existen unos limites. Cualquier madre medianamente normal se habría ido al segundo de ver que su hija no estaba sola, pero no, yo no puedo tener una madre normal, yo tengo que tener una que se queda a darme conversación y a preguntar a quien sea que este conmigo si luego se viene a comer.
E: Hija
L: Si, mama, soy tu hija, y tu mi madre y por eso tendrían que existir los limites
E: Hija, estas con una mujer – susurro
L: ¿Qué? – pregunto sorprendida
E: La ropa que hay por el suelo, es toda de mujer, hay dos sujetadores y a menos que te los pongas de dos en dos, es que al otro lado de la puerta hay una mujer
L: Mama, no es momento de hablar de esto
E: ¿Eres lesbiana?
L: MAMA POR DIOS!
E: No pasa nada, yo te quiero igual, pero, si te acuestas con mujeres, y eres una mujer, eso es ser lesbiana
L: Mama, ¿a ti te parece normal estar hablando de eso ahora? No podemos hablarlo mas tarde.
E: No puede ser ahora, dile a la mujer que haya ahí dentro que se vaya a su casa, que tu madre ha venido a verte
L: Creo que la presencia de mi madre ha quedado clara
E: Claro no puede irse a casa, porque toda su ropa esta esparcida por el salón, por cierto no me gustan nada esos pantalones que llevaba la muchacha
L: Estupendo, ahora nos vamos a poner a hablar de moda
E: No, es que ese color para un pantalón no favorece a ninguna mujer, ya lo pensé la vez que viniste a Nueva York con Dianna que le quedaban fatal… OHHH OHHHH OHHH DIOS MIO! ES! ES! ES DIANNA! – La cara de Lea se volvió roja como un tomate
L: Mama de verdad, vete y vuelve en 15 minutos y si quieres te cuento todo, pero vete por favor.
E: Hija, solo dime si es Dianna
L: ¿Si te contesto te iras?
E: Si
L: Pues, si mama, es Dianna – dijo con resignación
E: Pues me parece estupendo, porque me cae genial.
L: Mama ¿y la parte de drama?
E: ¿Drama?
L: Si, no se, acabas de descubrir que tu hija esta con una mujer, un poco de asombro y de aspavientos no vendría mal.
E: Aspavientos a estas alturas de la vida
L: ¿No te sorprendes?
E: Mucho la verdad, pero en la comida quiero que me cuentes todo, que me he quedado ANONADADA
L: Vale
E: Bueno te dejo, pero en media hora vuelvo, te aviso para no pillarte de nuevo en ninguna situación comprometida
L: MAMAAAAA!
E: Hija, no estas haciendo nada que no haya hecho yo antes
L: VETE YA DE UNA VEZ
E: Aunque claro, yo nunca he estado con una mujer, así que, si estas haciendo algo que yo no he hecho.
L: ADIOS! – Dijo cogiéndola y arrastrándola hacia la puerta
E: ADIOS DIANNA – chillo para que la escuchara, pero no hubo respuesta – Que maleducada no contesta.
L: Mama, no es maleducada, esta avergonzada nada más
E: Pobre, dile que se venga a comer
L: Adiós mama – dijo cerrándole la puerta en las narices.
