Hoy os traigo 3 capitulos seguidos... asi me pongo al dia y publico al mismo tiempo que en el foro.
Sirius estaba totalmente desquiciado, caminando de un lado a otro del salón, cuando por fin oyó que el coche aparcaba frente a la puerta, salió apurado al encuentro de la joven la abrazo como si hiciera años que no la veía.
- ¿Qué tal? ¿Cómo ha ido todo? – le pregunto
- Bien, no tuve ningún problema, tu madre me dejo recoger todo sin problema, es más le pidió a Kreacher que me ayudase, espero no haberme dejado nada importante – respondió la joven- tu padre me ha dicho que cuide de ti y que si algún día necesitamos algo no dudemos en hablar con él, a escondidas de tu madre me lo dijo.
- ¿En serio? – pregunto sorprendido
- Si, en el fondo pese a todo ha demostrado que eres su hijo – dijo ella con una leve sonrisa – Joe, nos ayudas a subir todo esto al que a partir de ahora será el cuarto de Sirius, el contiguo al mío.
- Yo lo subo todo, no se preocupen – respondió Joe.
- Gracias – le dijo a Joe la joven - ¿Seguimos solos? – pregunto dirigiéndose a Sirius este asintió- Esta tarde se lo contamos y mañana vamos unos días a la playa. ¿Te parece?
- Si es a tu lado, me parece todo estupendo -
- Eres un poco empalagoso a veces… no quiero un perrito faldero, quiero un novio…
- Si quieres te digo que no a unos días a solas en la playa, pero vamos…- dijo con una mirada picara.
- ¿Qué te apetece comer? – le pregunto la joven devolviéndole la sonrisa
- Lo que tú quieras preciosa –
- Pues vaya ayuda… - soltó la joven un poco mosqueada, entro en la casa dirigiéndose a la cocina, seguida de cerca por Sirius – Bueno pues como te da igual… te voy a hacer algo típico de Bulgaria, toma ve pelando patatas – dijo tendiéndole una bolsa con ellas.
La joven fue a la nevera a por una poca de carne picada, tomate, rebusco por los estantes las especias y la cebolla, corto la cebolla muy finita, la puso en una sartén con sal y un poco de pimienta, lo fue removiendo y vigilando que no se quemase hasta que la carne estaba doradita, añadió el tomate, junto con algunas especias, añadió agua y lo dejo un raro al fuego, cuando Sirius acabo de pelar y cortar las patatas las añadieron, dejándolo todo a fuego medio durante unos 10 min, luego lo paso a una bandeja para el horno y lo metió, mientras preparaba la salsa de yogur, el horno sonó, la joven saco el preparado, le echo una buena capa de queso y lo dejo a Gratinar por unos minutos, cuando por fin estuvo listo, lo sirvió en unos platos y lo llevo a la mesa la cual Sirius había puesto.
- Un plato típico búlgaro, Musaka - dijo la joven poniéndole el plato delante – espero que te guste.
Los jóvenes se sentaron a la mesa a comer, tranquilamente mientras conversaban cuando acabaron la joven fue a la nevera siempre había algún postre que hacia su abuela cuando ella estaba en casa.
- De postre… Arroz con Leche, ¿Te gusta? – le pregunto la joven
- Pues no lo sé, mi madre no es de cocinar mucho y lo que me hacia Kreacher de comer… pues… estaba más bien malo – dijo con una pequeña sonrisa nostálgica.
- Pruébalo, si no te gusta no tienes por que comértelo. ¿Vale? – contesto ella poniendo el cuenco delante, el solo asintió.
Cuando acabaron de comer, la joven se levanto de la mesa y comenzó a recoger, echo todo en la pila de fregar y salió al patio trasero a darle de comer a los perros
- Vaya… creo que podría acostumbrarme a esto… - dijo la joven entrando de nuevo en la casa, vio que Sirius estaba fregando los platos.
- Vas a tener que hacerlo, espero… no pienso ser como mi padre y dejar que tu lo hagas todo… ¿no? – respondió el, la joven se acerco y le abrazo por la espalda.
- ¡Althea! – vocifero la abuela, avisando que estaba en casa - ¡He llegado!
- Estamos en la cocina – respondió
- ¿Qué tal todo? – pregunto cuando llego a la cocina
- Bueno, mas o menos… -
- ¿Ha pasado algo? – pregunto sorprendida.
- Si, tenemos que hablar – sentándose en la mesa invitándola a hacer lo mismo, Sirius se quedo de pie tras la joven - Pues, veras, resulta que Sirius no se lleva muy bien con su familia y ayer por la tarde han tenido una bronca importante y le han echado de casa, he tenido que ir a buscar yo sus cosas, porque su madre no le quiere ni ver y no tiene donde quedarse, ¿Te importaría que se quedara con nosotros?
- Emm… - la abuela se había quedado un poco sorprendida ante tal noticia – Pues si se comporta correctamente y te respeta, no hay ningun problema, hay espacio de sobra… lo que no quiero es alguien como tu padre, que con uno tuvimos suficiente –
- No se preocupe, yo adoro a su nieta… - dijo Sirius – Yo no conocí a su padre, pero prometo no tratarla como una reina y si fuera necesario protegerla con mi vida…
- Pues Bienvenido a tu casa Sirius – respondió la abuela.
- Gracias – contestaron al unisonó
- Vamos a acabar de hacer la maleta que nos vamos unos días a la casa de la hermana de mama – respondió la joven, dándole un abrazo a su abuela.
Los jóvenes subieron al piso superior, para acabar con la maleta, entraron en el cuarto de la muchacha.
- Pensé que iba a decir que no podía quedarme – dijo el joven sentándose en la cama suspirando.
- Mi abuela es encantadora, solo quiere lo mejor para mí, ella cree que eres tú… así que si no lo eres o me haces daño, la estarás defraudando a ella y créeme, que no querrás verla enfadada.
- Sin presiones ¿No? – contesto entre divertido y un poco asustado
- Exacto – le dijo riéndose – Aun que en el fondo yo se que por mucho que la líes… siempre vas a ser mi chucho – acercándose a la cama donde él estaba, sentándose sobre sus piernas, besándole.
- Espero que no me cambies por la serpiente rubia que te persigue.
- A mi no me persigue nadie – respondió ella
- Venga no quieras hacerme el tonto, sé que tuviste encuentros con el… te crees que no me entere cuando te beso y os pillo Nym… ella se lo conto a Lily y James les oyó… que cuando desaparecías nadie sabía dónde estabas… y volvías tan nerviosa, las excusas que dabas sin pedírtelas… no soy tan tonto como aparento, pero claro no quería armar bronca por que si no me expulsaban porque si me si me valía del genio y los celos…
La joven no sabia que responder, estaba estupefacta.
- Incluso mi padre quiso arréglame el matrimonio con él, pero ya le tiene arreglado uno con tu prima Narcisa.
- Menos mal que no lo hicieron, si no yo estaba en Azkaban…
- Ni se te ocurra pensar eso, me muero si te encierran allí o te pasa algo… - dijo la joven.
- No pensemos en eso ahora, vámonos a la playa a descansar y cuando ocurran las desgracias ya las solucionaremos.
- Me parece bien – respondió ella más relajada.
Los muchachos fueron a despedirse de la abuela, ambos se metieron en la chimenea del salón que era la más amplia y minutos después se encontraron en otro salón, tenia un sofá, muy grande, una mesa larga para muchos comensales, encima un jarrón con flores y había una nota apoyada en él.
"Querida Althea,
Aun que hace muchos años que no nos vemos, entiendo que querrás estar unos días a solas con tu chico (Si, tu abuela me lo ha contado). No hagas nada que yo no haría, nos vemos el fin se semana.
Besos,
Farah"
