Disclaimer: Todo lo que reconozcan como propiedad de Stephenie Meyer, lo es. La trama es en mayoría mía, la otra parte es basada en una película algo retorcida que les tendré que ocultar hasta nuevo aviso para no arruinar el misterio de la historia.


Capítulo 35

- Esta es muy graciosa – rió Lilian, o Sra. Hale, sosteniendo en alto una foto.

Me acerqué para ver y me reí también, Emmett se había transformado en cuerpo y alma en el personaje de su disfraz – Él seguía haciendo esas poses al azar mientras hablaba de cualquier trivialidad.

- Hizo derramar unos cuantos vasos a su alrededor, las chicas seguían llamándolo idiota y los chicos querían comenzar peleas hasta que veían el festival de músculos que él mostraba con esa apretada camiseta – dijo Edward desde el sofá.

Alice asintió mientras reía - Fue desternillante.

Me parece que los seis meses luego de aquel día en el que Emmett descubrió la verdad sobre la muerte de nuestra familia, han pasado muy rápido, aunque al mismo tiempo, siento como si fue hace diez años. Las cosas han mejorado mucho para mí, he avanzado en la terapia y en mi vida personal; la Dra. Blind dice que se debe a que mi mayor miedo era que Emmett me odiara si llegase a saber la verdad, y eso no me dejaba avanzar como era correcto, pero en vista de que él llegó a un acuerdo pacífico con lo que sucedió y no me perjudicó, me he quitado ese gran peso de encima. La Dra. Blind y Jessica siguen insistiendo en que debería decirle lo demás, porque aún sigo ocultando cosas, pero no soy capaz de hacerlo.

Otras cosas han sucedido, como el hecho de que Emmett y Rose son oficialmente novios. No se sabe exactamente desde cuándo, ni siquiera ellos mismos lo saben, simplemente empezaron a comportarse como tal en algún punto de estos seis meses. Sé de primera mano que no son más que novios anormales como lo fuimos Edward y yo por tanto tiempo, Rose me cuenta cada detalle de su relación, pero puedo ver que ella está muy cerca de vencer ese miedo y superar su horrible experiencia.

Lilian, como le decimos ahora, sigue siendo la Sra. Hale, porque sigue casada. El Sr. Hale ha intentado hacerla volver a casa incontables veces, pero como no ha conseguido su propósito, se niega a darle el divorcio. Aun así, ella no se ha rendido, y en cuanto a su personalidad, la ha estado recuperando poco a poco; sus expresiones faciales son vistas a menudo, muestra su enojo, tristeza, felicidad y diversión. Y se ha convertido en una orgullosa madre de siete jóvenes a tiempo completo.

Lo único arruinado en la feliz vida que llevamos todos aquí, es mi amistad con Jasper. Después de que él fuera la razón por la cual Emmett se enteró de parte de lo sucedido en Forks, estuve muy enojada con él. Y Rose también lo estuvo. Y Emmett. Y Edward. Eventualmente, los demás dejaron de estar enojados y retomaron su habitual actitud hacia él, pero, aunque yo también dejé de estar enojada, lo que hizo no dejó de dolerme. Las cosas resultaron bien al final, más aún porque Emmett se concentró en el incendio y no en lo mencionado sobre Seth, él se olvidó completamente de eso, pero ¿qué hubiera sucedido si las cosas no hubieran resultado de esa manera? ¿Si hubiera preguntado qué tenía que ver Seth en todo esto? Yo había confiado en Jasper cuando le confesé parte de mis secretos, había confiado en que iba a entenderme y guardar para mí algo que era tan difícil y traumático, algo que estaba dispuesta a ocultar y por lo que estaba dispuesta a mentir por el resto de mi vida, pero él había traicionado esa confianza por un momento de rabia. Sé que él lo lamenta y se siente terrible por lo que hizo, me lo ha dicho un millón de veces. Le he dicho que lo he perdonado, pero él y yo sabemos que tomará un tiempo antes de que esas palabras sean realmente sinceras.

Solo hablábamos si era necesario, y todo tenía un aire impersonal e incómodo a nuestro alrededor. Alice odia cada segundo de eso, pero hemos mejorado. Un poco.

En este momento, Lilian, Alice y yo estábamos separando y guardando las fotos que se revelaron ayer en los álbumes. Sí, teníamos álbumes. Porque después de que Rose le regaló aquella cámara a Edward la navidad antepasada, había hecho falta unos cuantos álbumes para conservar el montón de fotos que eran tomadas.

En la mesita de café había muchas fotos tomadas en nuestra vida cotidiana, pero también de los momentos y ocasiones especiales.

Como la foto grupal que nos tomamos en Halloween: habíamos ido a una fiesta de disfraces en una casa de fraternidad y la habíamos pasado realmente bien. Nunca fui una chica demasiado fiestera, y la personalidad de la antigua Jessica tuvo mucho que ver con eso, así que fue un poco sorprendente que la misma Jessica fuera quien nos convenciera a todos de ir a dicha fiesta. Esa noche Emmett era Johnny Bravo, incluso se pintó el pelo de rubio con un spray de acabado instantáneo; Rose era un piloto de carreras de NASCAR, Alice se disfrazó de una atrevida hada punk rock, Jasper era un apuesto científico loco, Edward un sexy y pálido vampiro, Jessica tenía un diminuto disfraz de pirata, y porque Alice me obligó, yo era una ridículamente escotada princesa Leia de Star Wars. En la foto también estaba Jacob, quien tenía la poca tela que usa Tarzán, su novia Leah era la princesa Jasmín de Aladdín y Embry, que con solo pantalones de mezclilla cortos y un montón de pelo artificial, representaba a un hombre lobo.

Embry había sido la cita de Jessica, una cita que la obligamos a llevar. Ella estuvo enojada por quedar atascada con el chico de preparatoria y se portó grosera y condescendiente con él, lo cual no fue un desaliento para el mismo Embry, él estaba extasiado por ser la cita de una chica universitaria, su deslumbrante sonrisa no vaciló ni una sola vez.

Otra foto en el montón era una donde Esme y Lilian estaban de pie frente a la encimera cocinando para Acción de Gracias, mientras un relajado Carlisle se tomaba una copa de vino con Jasper en la mesa. Los padres de Edward habían venido a Phoenix para cenar con nosotros, y esa noche todos sonreímos ampliamente para dar las gracias.

Y la graciosa foto donde Emmett y Edward, vistiendo gorros navideños, estaban rodando los ojos porque Jessica había irrumpido en la toma junto al árbol con una diadema de reno. O aquella en la que Rose, Alice y yo estábamos posando, elegantemente vestidas, para recibir el año nuevo con una copa de champagne en las manos. O la foto en la que Jessica estaba horrorizada mirando la caja de chocolates que Embry le envió para San Valentín. Sin mencionar una a una las fotos en las que estamos soplando velitas y embarrados de glaseado en cada cumpleaños.

Esos habían sido muy buenos momentos, y me alegraba que estuvieran inmortalizados en esas fotografías.

- ¡Chicas! ¡Oh por Dios! – gritó Rose entrando al departamento apresuradamente, Emmett entró más despacio detrás de ella, los dos vestidos con ropa deportiva por haber estado en el gimnasio.

- ¿Qué pasa, cariño? – preguntó su madre con preocupación.

Rose se dejó caer sobre sus rodillas y apoyó los codos en la mesa de café para poder inclinarse y estar más cerca de nosotras – He recibido una llamada de Tatiana mientras conducíamos hacia aquí. ¡Finalmente me ha llamado! No tienen idea de lo aliviada y feliz que estoy.

- ¿Y qué te ha dicho? – pregunté.

- Que Vera está bien, casi totalmente recuperada. Le han dado salida indefinida en la clínica en la que estuvo internada y ha vuelto a casa. Bueno, a la nueva casa en la que se mudaron, en California.

- ¿Te dijo por qué no se comunicó contigo en todo este tiempo? – preguntó Alice.

Negó con la cabeza, su entusiasmo decayendo un poco – No, solo dijo que llamó porque Vera quiere verme. Dice que ha insistido hasta el cansancio en eso desde que salió de la clínica.

La expresión en el rostro de Lilian demostró que no sentía el mismo entusiasmo que su hija por lo acontecido – ¿La verás?

- Claro – respondió Rose inmediatamente – Tengo la dirección del lugar donde viven y Emmett dijo que me acompañaría.

Lilian volteó a ver a Emmett antes de regresar la mirada hacia Rose - ¿Estás segura, cielo? Yo… no creo que debas ir – ahora podía ver claramente lo mucho que le afectó a ella lo que le sucedió a Rose, estaba en sus ojos – Has estado muy bien todo este tiempo, no necesitas verla. No quiero que te vuelvas a acercar a nadie de esa familia.

Rose miró a su madre con comprensión, pero ya se había decidido a ir – Mamá, sabes que Vera y Tatiana no tuvieron nada que ver en lo que ese hombre hizo, ellas también son víctimas. Entiendo por qué no quieres que vea a Vera, pero ella y yo pasamos por lo mismo, sé cuan mal lo pasó. Tal vez después de su tiempo de recuperación en la clínica, lo único que necesita para superar completamente lo que sucedió sea hablar conmigo. No quiero negarle esa oportunidad.

Lilian sabía que el argumento de Rose era válido, y se veía derrotada, pero seguía queriendo evitar que su hija sufriera – Esto te va a hacer daño – susurró.

La sonrisa de Rose fue triste y resignada cuando tomó la mano de su madre – Tiene que doler para que pueda sanar.

¿Escuchas eso? Significa que no vas a deshacerte de mí si sigues siendo una cobarde, ¿crees que todo acabó con admitir lo del incendio? Faltan cosas por aclarar.

Me enderecé y estremecí, sorprendida. Esta era la primera vez en mucho tiempo que escuchaba esa voz en mi cabeza, había hablado con la Dra. Blind sobre eso y ella me dijo, en términos sencillos, que era mi conciencia. La culpa me hacía escuchar esa voz, acusándome constantemente. La Dra. me dijo que debía ignorarla, que nunca debía responder, pero era difícil no hacerlo cuando todo lo que esa voz decía era cierto.

Aun así, no respondí. Suspiré para relajarme y la ignoré.

Ignorar la molesta voz… ese es un plan genial. ¿Quieres comprobar cuánto tiempo puedes fingir que no me escuchas? Ayudaría con tu terapia, así mediríamos tu resistencia.

Mordí el interior de mi mejilla y continué metiendo las fotos en el álbum.

Bien, comencemos. Te haré una serie de preguntas que tienes que responder. Oh, perdón, que NO tienes que responder. ¿Estás lista para el desafío?

Mordí más fuerte y mi habilidad de meter fotos mejoró.

Ahora pareces ser muy feliz, ¿crees que ya no eres la responsable de la muerte de tu familia?

Emmett parece muy contento contigo, ¿crees que no está molesto porque no le importa? ¿o crees que, en realidad, en lo profundo de su corazón, sí te guarda rencor?

Todavía ocultas cosas, grandes y gordos secretos, pero no van a durarte para siempre. ¿Qué crees que dirá Emmett cuando se entere? ¿O Edward?

Los dos ya te han dado la oportunidad de que seas sincera y no lo fuiste, ¿qué crees tú que pasará?

¿Edward debería saber… o no saber?

¿Emmett debería saber… o no saber?

¿Qué escoges, Bella?

¿Saber o no saber?

- Cállate – susurré.

- ¡Por Dios, Bella!

Levanté la vista bruscamente hacia Alice, quien corrió repentinamente a uno de los baños y regresó inmediatamente con un montón de papel higiénico para acercármelo al rostro. Limpió una de las comisuras de mi boca, continuó con mi barbilla con rapidez, y luego comenzó limpiar también las gotitas de sangre que habían caído en las fotos que estaban en la mesita de café. Gotitas de sangre que habían salido de mi boca.

Todo el mundo enloqueció, creyendo que estaba vomitando sangre y que iba a morir en un futuro cercano, apenas pude decir que me había mordido el interior de la mejilla antes de que el olor de la sangre me dejara grogui y todo empezara dar vueltas.

Creí que estaba oficialmente loca cuando todo se volvió borroso y escuché a esa voz reírse con deleite.

Has perdido.

- Quiero que sepas que te considero una persona total y completamente loca. Demente.

Levanté la mirada de mi tarea de literatura inglesa y arqueé una ceja hacia Jessica – Pues… buenas tardes a ti también.

Resopló mientras ponía su maleta en la silla junto a ella – No, es en serio – se inclinó hacia mí desde su lado de la mesa – Alice me contó lo que pasó el fin de semana y estoy enojada por el hecho de que nadie se haya tomado la molestia de decirme hasta cuatro días después. ¿Qué demonios te hizo mutilarte el interior de la mejilla?

Me encogí de hombros – Me dejé llevar por una batalla mental conmigo misma, no es la gran cosa – ella abrió la boca para decir algo, pero la interrumpí – Mira, no quiero hablar de eso. He tenido suficientes personas interrogándome acerca de eso y estoy harta.

- ¿Por lo menos lo hablaste con esa extraña terapeuta tuya? – Jessica había conocido a la Dra. Blind mientras hacíamos compras para la navidad pasada. Nos la encontramos en el centro comercial con un sorprendentemente apuesto hombre llamado Randall, el cual fue presentado como su esposo. La Dra. había estado muy contenta de encontrarse conmigo fuera del consultorio y nos obligó a Jessica y a mí a cenar con ella y su esposo, estuve mortificada la mayoría del tiempo, pero gano puntos por elegir una cena de comida italiana.

Asentí – Tuve una cita ayer – fruncí el ceño - ¿Estás bien? Te ves un poco pálida.

Ella rodó los ojos y ondeó una mano – Sí, no me he estado sintiendo muy bien estos días, creo que voy a enfermarme o algo así, pero no cambies el tema. ¿Qué dijo la loquera?

Esta vez fui yo la que rodó los ojos – Está triste porque se supone que todo iba bien conmigo, también está preocupada. Escuchar voces en mi cabeza y hacerme daño a mí misma debido a esos episodios son signos de algunas enfermedades mentales como la esquizofrenia, si empiezo a tener alucinaciones visuales, estoy frita y ella me enviará directo al sanatorio mental.

El rostro de Jessica se llenó de pánico – Bella…

Las comisuras de mis labios se levantaron y me eché a reír a carcajadas, siendo reprendida inmediatamente por la bibliotecaria, así que me puse una mano sobre la boca y me incliné hacia Jessica – Eres tan tonta… ¡es una broma!

Ella soltó airé, aliviada, y se frotó la frente – Voy a matarte. No vuelvas a asustarme de esa manera, por Dios…

Seguí riendo silenciosamente hasta que me dolió el estómago. Sequé las lágrimas de mis ojos y suspiré para calmarme – Debiste ver tu cara. ¿Vas a venir a casa este fin de semana?

Jessica abrió una de sus libretas de dibujo – Claro, Alice va a hacerme la manicura y pedicura.

La miré dibujar en su libreta por un largo rato después de eso.

Mientras aun limpiaba las lágrimas que salían de mis ojos.


Hola!

Culpo a la universidad por la demora, he estado muy ocupada.

Espero que les haya gustado el cap.

Tiempo ha pasado y nuevas cosa están ocurriendo, ¿qué opinan?

Para responder la pregunta de Jane Bells: Jasper ya sabía de parte del secreto de Bella porque la misma Bella se lo dijo cuando tuvo una pesadilla en el departamento de él (final del capítulo 14 y principio del capítulo 15).

Chicas, les agradezco por sus comentarios, sigan teniendo paciencia, que ya se está acabando esto.

Les mando un beso y un abrazo, nos leemos en el próximo cap.

Bye!