幸せな 父 の 日
Felicidades a todos los padres en su día, en mí país hoy es el día del padre coincidiendo con el de Japón, ya saben que hay variaciones, pero igual celebremos y en honor a los seres que nos han dado la vida, va este capítulo para un padre que amamos los SasuSaku. Sasuke Uchiha!
Es un gusto seguir con ustedes, gracias por todo su apoyo. Seguimos amando el SasuSaku 3
°Anime Naruto
Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto
Perdón por los errores de cualquier índole que encuentre.
Sin más a leer!
MI ÚNICO AMOR
CAPÍTULO 38
"UN MARAVILLOSO DESCUBRIMIENTO"
El frío en su espalda hizo que abriera los ojos lentamente, una sonrisa se asomó en su rostro y no pudo evitar admirarla nuevamente. Sakura dormía tranquilamente hundida en su pecho, mientras él la abrazaba. Le dio un tierno beso en la frente, tratando de no despertarla. Un sonrojó se asomó al jalar la manta que los cubría y ver que estaban sin nada bajo ella. Tenía que admitir que les gustaba la aventura, en cuanto hacían el amor. Estaban en la intemperie y le agradaba. Ella se acurrucó más en su pecho y él disfrutando de su calidez volvió a dormirse.
El sol ya empezaba a salir y ahora fue ella, quien despertó primero, lo vio dormir y adoraba hacerlo, se acercó y le dio un beso tímido, que en seguida fue correspondido.
-Sakura que buena forma de despertar me-
-¡Sasuke !- Sakura se sonrojó e intentó voltear el rostro por la pena, pero él no se lo permitió.
-Dormido no lo sentí, dame otro- diciendo esto Sasuke besó a Sakura y así recibieron los rayos del sol con más amor.
Después de vestirse ambos se dispusieron a regrese a su hogar. Sasuke la tomó entre sus brazos y la llevó a la planicie. Allí empezaron a caminar para llegar a Konoha.
La tomó de la cintura y así caminaron con el aire puro golpeando sus rostros, de momento se veían de reojo y uno que otro sonrojó los delataba del recuerdo que tenían de su celebración en la noche recién pasada.
Las palabras siempre sobraban entre ellos, sus miradas eran el canal de comunicación y lo disfrutaban, porque amaban sus miradas, ella ese negro de sus hermosos ojos que la transportaban a un misterio deslumbrante y con mucha fuerza y él esos hermosos ojos verdes que le llenaban de esperanza, de alegría y de pureza, reflejado en esos ojos se sentía vivo y con mucha fuerza para seguir luchando para mantenerla siempre feliz. Admirándose llegaron al pueblo. Sasuke vio como Sakura tomaba su mano, ya sabiendo que le apernaría que los vieran más cariñosos. Amaba que lo conociera también y le apenaba que ella supiera que era tímido en esa cuestión.
Llegaron a su casa y empezaron su jornada. Guardando en su memoria ese bello recuerdo de su bienvenida llenos de amor en su primer mes de matrimonio.
Los días pasaron y en un abrir y cerrar de ojos llegó septiembre, el otoño ya estaba en el lumbral de la puerta y Temari estaba próxima a dar a luz. Sakura estaba emocionada, pues ella recibiría al pequeño Nara.
Sasuke veía a su esposa feliz por los niños que ya estaban recibiendo en Konoha y aún más entusiasmada por los que vendrían que eran de sus amigos, una generación que creció y luchó para defender el mundo. Ahora estaban en paz y pronto todos serian padres, Sakura y Sasuke aún no tenían noticias de ser paternidad. Más se sentían felices por sus compañeros y amigos. Sakura había tenido su período el mes pasado y eso alejaba cualquier sospecha, porque Sakura le había dicho que en cuanto se retrasará esa sería la señal porque ella era muy puntual en ese asunto, sin embargo eso no les importaba, principalmente a Sasuke que disfrutaba la vida junto a Sakura, solo los dos, día con día. Sakura por fin era suya y se regocijaba cada vez que pensaba en ello. Sakura por su parte, también estaba feliz de tener a Sasuke, no es que fuera posesiva pero aún sentía cosquillas en el estómago de solo pensar en el hecho de que Sasuke Uchiha era su esposo. Por fin su sueño se había hecho realidad y no porque lo hubiesen forzado, el mismo Sasuke se lo había pedido y la sorprendía cada día demostrándole cuanto la amaba.
El mes de septiembre empezaba a avanzar y aunque trabajarán, Sasuke y Sakura siempre tenían tiempo para estar disfrutando de su vida juntos. Él se las apañaba en terminar sus misiones en periodos sumamente cortos, algo increíble pues siempre eran récords en los ninjas de Konoha, la verdadera razón, Sakura, por ella lo hacía todo, adoraba ver su rostro de sorpresa cada vez que llegaba a casa, cuando debería estar muy lejos.
Algo era evidente y es que últimamente Sakura y Sasuke experimentaban mucho sueño.
-Sakura levántate… Sakura ya es hora de despertar-
-Sasuke amor, por favor…-. Sakura se acomodaba más en el pecho de Sasuke y seguía durmiendo.
-Está bien pero solo un poco más, después de todo yo también quiero seguir durmiendo-. Sasuke la abrazaba y tras bostezar se quedaba profundamente dormido, él no era así y lo sabía muy bien, pero si estaba con Sakura era tanta su tranquilidad que deseaba permanecer a su lado, y aún cuando habían hecho el amor, se recuperaban muy pronto, pero recién unos días, notó que quedaban sumamente agotados tras sus sesiones de amor. Empezaba a creer que se estaban excediendo, pero a quien le importaba, si eran ellos los que disfrutaban.
Ahora hasta en el trabajo empezaban a sentirse muy cansados. Sakura realizaba sus actividades y enseguida sentía su cuerpo pesado. Ino había notado su bostezadora reacción ante cualquier tiempo libre. Mientras que Sasuke en cuanto podía, al realizar sus misiones, se recostaba en un árbol y trataba de descansar.
Esto ya no era normal, Sakura en verdad se veía agotada.
-¿Sakura otra vez dormida?... Dile a Sasuke que no se exceda, no todas las noches deben hacerlo-
-¡Ino!-
-Ese es unos síntomas de embarazo, pero no siento otra energía en tu interior, por lo que lo descarté, pero amiga ya en serio, debes poner más cuidado en tu salud.-
-Tienes razón Ino el embarazo está descartado, tuve mi periodo normal el mes pasado y de un momento a otro me llegará este mes, pero en verdad me siento muy agotada y el sueño me invade a casa momento-.
-Es la verdad, dice Sai que Sasuke está igual que tú. Trata de estar la mayor parte del tiempo descansando, fue cuando nos dimos cuenta que están teniendo mucha actividad últimamente- Ino soltó una carcajada al ver a su amiga sumamente avergonzada. Le encantaba molestarla con esos asuntos porque sabía que su amiga se apenaba al hablar del tema.
Sakura salió bostezando del hospital y lo vio en las mismas condiciones, así que no pudo evitar sonrojarse al pensar si en realidad estaban haciéndolo con obsesión, pero debía admitir que habían noches en que solo dormían disfrutando de estar abrazados por el cansancio, sacudió su cabeza y se acercó a darle un tierno beso.
-Hoy saliste más temprano-
-Sai dijo que diéramos por concluida la misión por mi estado-
-Te dijo que nos contuviéramos… en tu ya sabes- Sakura vio como Sasuke bajo la mirada y un leve sonrojo lo acompañó.
-Algo así-
-Es que Ino me dijo eso también-
-Pero Sasuke no le hagas caso ellos son unos… ¡ay esa Ino!-
-Lo sé, ese paliducho es un fastidio… pero te quiere mucho, es un buen amigo-
-Si tienes razón le agradezco su amistad al igual que a Ino, además Sai está ahora trabajando contigo y se que trata de cuidarnos a ambos, después de todo ellos saben lo que pasamos para estar juntos-
-Le agradezco que te haya cuidado Sakura y solo por eso le dejo pasar ciertas estupideces-
-Gracias amor-. Sakura se acercó aún más y lo abrazó. Mientras Sasuke se recostaba en su cabeza y le daba otro beso.
Así la feliz pareja regresó a su hogar para tener un largo descanso.
Sakura repentinamente empezó a disminuir su comida, no sentía muchos deseos de comer. En ocasiones se sentía llena y si hacía lo acostumbrado, sentía que no podía más o vomitaría. Pero Sasuke insistía, pues la estaba viendo más pálida y delgada. Por ello trataba de pedir comidas que le gustaba a ella. Sin contar que por alguna razón el deseaba comer esos platillos y su comida favorita estaba pasando a segundo plano. Los tomates definitivamente estaba descartados.
Algo más vino a preocupar a Sasuke, fue una mañana de un domingo. Al tener el día libre, decidieron dormir un poco más, cuando Sakura decidió levantarse y prepara el desayuno estuvo a punto de caer, pero Sasuke al verlo no dudo en sostenerla inmediatamente. Ella no podía estabilizarse, así él la recostó nuevamente y se encargó de preparar el desayuno. Sakura insistió en levantarse, porque ya se sentía bien. Pero Sasuke lo impidió. Estaba sentado al lado de ella y revisando que se comiera todo.
-Te sietes mejor, estás muy pálida-
-Cariño no te preocupes, es solo cansancio. Pronto se pasará, además acabo de tener mi periodo, es normal que tenga este color-
-Pero ya llevas unos días así y ahora te mareaste eso no es normal-
-Sasuke, amor, si sigues consintiéndome así me voy a acostumbrar-. Sakura le brindó una linda sonrisa, calmando su angustia.
-Pero no está de más cuidarte, soy tu esposo y debes escucharme. Cuídate por favor… yo no sé qué haría sin ti- Sasuke le acarició la mejilla y ella sintió estremecerse. Eran esas atenciones que solo ella recibía de él y las amaba y atesoraba en su corazón.
-Gracias amor-. Sakura le dio un beso y continúo comiendo.
Sasuke sonrió satisfecho al ver como terminaba de comer. La veía tan hermosa aún en esas situaciones y últimamente había notado un brillo especial en su mirada que le hacía latir el corazón de emoción. Más fue sacado de sus pensamientos, cuando la vio taparse la boca.
-¿Qué sucede?-
-Yo… no… debo ir al baño- se puso de pie y salió corriendo. En cuanto entro al baño devolvió todo lo que había comido. Al mismo tiempo todo le daba vueltas. Definitivamente no estaba bien.
-Sakura debemos revisarte por favor-Sasuke la ayudo a ponerse de pie. Ella fue a limpiarse y se dirigió a la cama.
Estaba nerviosa temía estar enferma, empezó a palparse escaneando su estómago y no percibía ningún desorden.
-Sabes yo… creí que…-Sakura tapo sus ojos con su mano ocultando su sonrojo.
-Que estabas embarazada- Sasuke terminó la frase y vio como Sakura solo asintió.
-Aunque tengo mi periodo creo que podría estarlo, muchas veces sucede así-
-Yo también lo creí- Sasuke se sonrojó y se acercó hasta ella acariciando su vientre. -Es normal porque tarde o temprano el fruto de nuestro amor estará aquí con nosotros. Yo te examinare también, se que puedo ver con mi sharingan si tienes energía maligna por alguna enfermedad que haya surgido por las alteraciones a las que te expuso Yusuke-. Dicho esto la observó detenidamente y no encontró nada. Más por alguna extraña razón ambos sentían sus corazones acelerados.
Sakura se sentó y Sasuke la abrazó fuertemente. Ambos felices de tenerse el uno al otro. Continuaron con sus actividades y Sasuke no dejó de estar al tanto de cada comportamiento de Sakura. Ella por su parte seguía sintiéndose mareada y con terribles náuseas, pero lo ocultaba de sus compañeras de trabajo, aún así de una amiga fue imposible hacerlo.
-Sakura qué ocurre, he notado que tienes náuseas y mareos. Ahora sí estás embarazada verdad?-
-No Ino, ya me examine y no tengo nada. Incluso Sasuke lo hizo pensando que era alguna alteración maligna y tampoco detecto algo-
-Bueno pues lo haré yo- Ino la preparó y la examino, lo hizo varias veces para cerciorarse pero no encontró nada . -Es extraño tienes síntomas pero no hay otra energía-
-Creo que fue el estrés de volver al trabajo-
-Ya veo pero de todos modos, ten mucho cuidado-
Shizune entró en ese momento y con curiosidad al ver a las chicas preocupadas, preguntó por el estado de la chica, cuando le contaron todo, ella también la revisó lo mejor que pudo sin resultados, pero eso sí, en el fondo la energía de Sakura estaba alterada en un porcentaje muy bajo, algo no alarmante pero que era raro en Sakura. De todos modos ella le había demostrado que no era una chica normal, la había superado en todo e incluso a la propia Tsunade. Así que era una chica sorprendente y se podría deber a su poder. Sakura almacenaba gran energía y eso podría ser la razón. Así que se lo hizo saber para dejarla más tranquila. Sakura se lo contó a Sasuke y esto hizo que el chico se tranquilizara, pero no bajó la guardia, él sabía que debía estar al pendiente.
Sasuke estaba en la oficina del Hokage, terminando su misión y entregando su informe. Quería llegar lo antes posible a su casa. Recordaba que llevaba una semana entera cuidando de Sakura pues los mareos eran frecuentes y las náuseas la despertaban cada mañana. Por nada del mundo quería que le sucediera algo. Kakashi veía preocupación en su ojos por lo que se atrevió a Intervenir.
-¿Sasuke te ocurre algo? Sabes que puedes contar conmigo, tú y Sakura son como mis hijos.
Sasuke lo vio con ternura en verdad Kakashi lo conocía y ya había decidido verlo como a un padre, así que se confesó con él-
-Kakashi me preocupa Sakura, últimamente no está bien-
-¿Esta enferma?-
-No lo sé ya se examinó ella misma, lo hice yo, Shizune e incluso Ino pero no detectamos nada. Sus síntomas continúan. Se marea y tiene náuseas, aunque a veces trata de ocultarlo. Shizune le dijo que puede deberse a la acumulación de energía-
-Ya veo, Sakura es sorprendente, superó a la misma Tsunade, más creo esta vez están fallando-
-¿A qué se refiere?- Sasuke no pudo evitar mostrar su preocupación.
-No crees que esté embarazada, son los síntomas-
-Ya lo consideramos pero no se detecta ninguna energía que nos lleve a pensar que a esta embarazada-
-Sasuke muchacho, ellas son ninjas médicos, pero este es un caso especial, ninguna de ellas ha tratado un embarazo de un Uchiha. Tu clan fue muy cuidadoso en ese aspecto, se especializaron en todo e incluso enser médicos. Tú mismo sabes de cuidados médicos, no pueden confiar en todas las personas por sus poderes. Así lo hicieron hasta que… ya sabes- Kakashi no quiso traerle recuerdos de la extinción de su clan, pero era necesario que el chico recordara ese aspecto para entender a su esposa. -La mayoría de embarazos y nacimientos fueron tratados dentro de las personas del mismo clan. Es evidente que guardaron los secretos y hasta ahora ningún Uchiha había formado un hogar desde el incidente. Ya no hay más Uchihas, Sakura y Sasuke serán los primeros en llevar a la nueva generación del clan Uchiha, no lo olvides será diferente, ambos deben saber cómo tratar ciertos asuntos que serán desconocidos-
-Entonces debo ser más cuidadoso y observador para ayudarla-
-Lo ves, Sakura es muy fuerte e inteligente seguro ella también sabrá que hacer y no dudo que ya lo este deduciendo-
Estaban hablando cómodamente cuando un ninja le llevo a Kakashi un postre. Era un helado de fresa, que para sorpresa de Kakashi fue observado con deseo por Sasuke. El Hokage sabiendo que el chico no era tan amante del dulce se lo ofreció algo dudoso por la reacción que tendría el chico. Para su sorpresa lo aceptó y empezó a degustar.
-Me alegra que te haya gustado-
-Gracias Kakashi, no creí que tuviera hambre-
-Yo diría que es un antojo-
Sasuke se quedó sin palabras observando sorprendido a Kakashi.
-¿A qué se refiere?-
-Sabes en ocasiones cuando una pareja está embarazada, ambos sienten los antojos. Sakura debe saberlo pero como el embarazo está descartado no lo ha notado-
Sasuke empezó a recordar como él al igual que ella sentía mucho sueño, sin contar con el reciente anhelo de querer comer helado, se preguntó si Sakura estaría sintiendo lo mismo. Una sonrisa se dibujó en su rostro y se puso de pie.
-Kakashi muchas gracias por todo debo ir con Sakura-
-Adelante muchacho y felicidades, creo que te espera una buena noticia, recuerda deben ver con nuevos ojos-
Sasuke le sonrió a Kakashi y tomó su abrigo, saliendo a toda prisa. Sentía que no llegaba a su casa. Pues por la hora Sakura ya debería estar allí, al saber que ese día él no podía ir a recogerla al hospital.
Sakura estaba sentada en la orilla de su cama comiendo un delicioso helado, lo había deseado en todo el día y por fin podía degustarlo. Sonrió al verse frente al espejo comiendo como una niña, al terminarlo y desear más. Realmente parecía un antojo, ese pensamiento le hizo acelerar el corazón. Ese era un síntoma de "embarazo" pero cómo podría ser, después de tantas pruebas. Aunque ya lo habían pensado con Sasuke, aún no era posible, pero empezó a recordar la conducta de su esposo con tanto sueño, mareos, náuseas y ahora ese enorme deseo de comer helado, se preguntó si Sasuke también lo están experimentando. Pensó intuitivamente que si ella estaba embarazada no sería normal, pues su hijo era de Sasuke Uchiha, un acontecimiento nuevo y por ende su detección también sería especial. Colocó energía en su mano y volvió a palparse el vientre. Su mano temblaba de la emoción y con dulce voz se habló.
-Yo te amo, por favor permíteme sentirte- Sakura experimentaba mucho amor en su corazón. Así eran los Uchiha, ella lo sabía y Sasuke se lo había dicho, ellos experimentaba mucho amor que los llevaba a la locura. Por lo que eran desconfiados por temor a ser lastimados.
De pronto Sakura abrió desmesuradamente sus ojos, por fin pudo detectar algo en ella, era una energía extra en su cuerpo, casi imperceptible, pero ella estaba segura que no era su imaginación, era real.
-Sakura tú…- Sasuke al entrar a la habitación vio como Sakura derramaba lágrimas y sonreía al mismo tiempo, la observó hermosa y radiante y en cuanto fijó sus ojos en él sintió desfallecer.
-Sasuke estoy segura que aquí en mi interior está nuestro hijo- Sasuke se acercó y la abrazó fuertemente.
-¡Sakura estás embarazada!-
-¡Sí amor! Hazlo tú también- Sakura jaló la mano de Sasuke y la posó sobre su vientre. -Solo dejar fluir tu amor-
Sasuke solo sitio calidez y su corazón acelerarse, mientras veía el rostro de su amada esposa.
-Es tu padre y te ama tanto como yo, por favor permite que te sintamos- Sakura sonreía viendo a Sauke que estaba igual que ella.
Fue allí cuando sintieron una energía parecida a la de ambos mezclada y muy fuerte en el interior de Sakura, Sasuke empezó a derramar lágrimas de felicidad imitando a Sakura. Así sus manos fusionadas permitieron activar su sharingan y que ambos vieran la energía dentro de Sakura, con tanta vitalidad que les embargó el corazón de felicidad.
-Gracias a Dios- Ambos lo dijeron al unísono y se vieron fijamente.
-Sakura serás madre-
-Y tu Sasuke serás padre-
Ambos soltaron una carcajada y se abrazaron fuertemente. Seguían llorando llenos de felicidad y Sasuke sin perder tiempo atrapó los labios de Sakura y la beso con ternura, para llegar a uno apasionado, que ella correspondió con la misma intensidad. Con una enorme felicidad en sus corazones, porque ambos habían podido sentir al fruto de su amor, ahora sabían que serían unos padres muy felices.
-Niña o niño será bien recibido y amado por nosotros-.
Vieron el calendario, el cual marcaba 16 de septiembre, una fecha que guardarían en sus corazones, como él recuerdo del día que hicieron "un maravilloso descubrimiento".
Continuará...
Muchas gracias por apoyar esta historia de Sasuke y Sakura, ya saben lo hago con mucho amor, espero les haya gustado y sigan apoyando este humilde trabajo. y Nuevamente Feliz día del padre.
じゃね
