-¿Qué te ha dicho?- Preguntó Emma al ver lo nerviosa que se encontraba la morena.
-Quiere quedarse con la casa.- Soltó Regina cogiendo la llaves.- ¿Cómo las habrá conseguido?- Preguntó más para sí misma que para la rubia.
-Ve con David, ahora subo yo.
Emma obedeció sin decir nada mientras que Regina se dirigía a la cocina muy furiosa por todo lo que había sucedido. La rubia se metió de nuevo en el cuarto y se encontró a David tumbado sobre la cama jugando con su peluche mucho más tranquilo.
-¿Y Gina?- Preguntó él mirando a su madre.
-Viene ahora, ¿Estas más tranquilo?- Preguntó la rubia tumbándose a su lado.- ¿Qué te dijo?
-Sí, esa mujer es mala.- Aseguró él abrazándose fuertemente a su madre.- Me dijo que era un bastar…bastra…- David no daba con la palabra aunque Emma sabía perfectamente lo que quería decirle.- Bastrado y que quería quedarme con las cosas de Regina.- Añadió él bastante triste.
-Esa mujer es mala y por eso nosotros debemos proteger a Regina de ella y no hacer caso a nada de lo que diga porque sólo quiere separarnos.- Dijo Emma acomodándose en la cama.
-Me gusta eso, yo seré el caballero más valiente del mundo y no dejaré que la bruja le haga daño a Gina.- Aseguró orgulloso.
-Claro que sí, pero ahora el caballero va a cambiarse de ropa para desayunar e ir al colegio.- Afirmó la rubia haciendo cosquillas al niño.
-Jooo, yo quiero quedarme.- Pidió él poniendo sus cara más dulce.
-Buen intento, pero esa estrategia no servirá conmigo.- Aseguró Emma levantándose y cogiendo al niño en peso para ir a la otra habitación.
Emma lavó la cara al pequeño y lo comenzó a vestir entre risas. David adoraba ir al colegio pero ese día se estaba poniendo difícil, no se dejaba vestir, pues deseaba quedarse en casa de Regina.
La morena volvió arriba y escuchó las risas en el dormitorio del niño por lo que se dirigió directamente hacía allí. Se encontró con David que tenía la mitad de la camiseta puesta y la otra mitad sobre su cabeza porque no dejaba de moverse y Emma no conseguía colocársela. La rubia se reía e intentaba seguir el ritmo del niño pero era demasiado rápido y cuando se quiso dar cuenta ya se había quitado la camiseta de nuevo.
-David, por favor…- Pidió perdiendo un poco la paciencia.- Sí no te vistes llegaremos tarde.
-Quiero quedarme aquí.- Aseguró él tirando la camiseta.
Emma se giró para recogerla y se encontró con que Regina ya la tenía en sus manos. La morena se acercó al niño y con una simple mirada consiguió que se pusiese la camiseta y se vistiese tranquilamente.
-Muy bien.- Dijo Regina dándole un beso en la frente.- Sabes que puedes venir aquí cuando quieras, pero primero las obligaciones.
-Pero…- David iba a protestar pero Regina lo interrumpió.
-Nada de peros, recuerda que en nada nos iremos a Storybrooke y que allí pasaremos todo el tiempo juntos.- Aseguró ella sabiendo que había ganado ese asalto cuando él se bajó de la cama y se comenzó a poner los calcetines sin demasiado acierto.
-Se te da bien…- Murmuró Emma que se había arrodillado para ayudar a su hijo a terminar de vestirse.
-No creo que sea para tanto.-Aseguró Regina saliendo de la habitación seguida de los dos.
-David, ve bajando que necesito hablar con Regina un momento.- Dijo Emma mirando como el niño corría hacia abajo dejándolas solas.- ¿Qué ha pasado?- Preguntó pues conocía a la morena lo bastante bien para saber que algo malo le sucedía.
-Uno de mis empleados ha estado ayudando a mi madre a entrar en casa, me faltaban algunas cosas, incluido un par de cuadros.- Explicó Regina que se había dirigido hacia su dormitorio para empezar a cambiarse de ropa.
-¿Cómo lo sabes?- Preguntó Emma que también comenzó a cambiarse.
-Lo he pillado cuando he visto las llaves que había dejado Cora en la puerta, son las que les di a ellos el día que los contrate.- Explicó Regina.
-¿Qué has hecho?- Preguntó entonces Emma.
-Lo he despedido y lo denunciaré por ello, no puedo permitir que algo así se vuelva a repetir.- Sentenció más duramente de lo que le hubiese gustado.
-Tranquila, Gina.- Pidió Emma cogiendo sus manos.- Estamos aquí, juntos. Tú madre, Cora.- Se corrigió rápidamente.- No se acercará a ti o se las tendrá que ver conmigo y créeme puedo dar mucho miedo cuando me enfado.- Susurró haciendo que la morena sonriese.
-No lo dudo ni por un segundo.- Aseguró Regina dándole un dulce y casto beso en los labios para después levantarse y comenzar a peinarse.-Deberías vestirte o será por tu culpa que llegaremos tarde.- Añadió al ver que la rubia no se movía del sitio en el que se encontraba.
Las dos bajaron unos minutos después y llegaron a la cocina donde David ya tenía un gran tazón de leche con cereales.
-¿Me puede llevar Gina al colegio?- Preguntó el niño de repente haciendo que las dos mujeres se miraran.
-¿No podemos llevarte las dos?- Preguntó Regina que estaba enternecida por las palabras del niño.
-¡Sí!- Gritó él con una gran sonrisa en la cara.
Emma cogió la mano de Regina y le mostró esa sonrisa que sólo tenía reservada para ella.
Los tres salieron de la casa de la morena en dirección a la escuela de David, el niño se había olvidado por completo de todo lo acontecido esa mañana y disfrutaba de la presencia de las dos mujeres a su lado. Iba sonriendo y balanceándose junto a ellas que también tenían una gran sonrisa dibujada en su rostro.
-¿Vendrás a recogerme?- Pregunto David una vez que habían llegado a la puerta.
-Regina tiene trabajo que hacer…- Contestó Emma que sabía que Regina no sabría negarse y eso le supondría tener que echar más horas por la tarde. Al ver la mala cara que ponía su hijo añadió.- Sabes que si no termina todo el trabajo no podrá venirse con nosotros a Storybrooke y no podremos estar juntos en navidad.
David entonces se quedó pensativo y luego simplemente se abrazó a la morena que sonrió, parecía que el argumento de Emma le había valido.
-Vale, entonces trabaja mucho.- Soltó para después darle un beso a su madre y entrar a la escuela.
-Gracias.- Dijo Regina sabiendo que la rubia la había salvado.
-Es un arma de manipulación, aprenderás a controlarlo.- Soltó ganándose un golpe en el brazo de parte de la morena.- ¿Qué?- Espetó.
-No hables así de tu hijo.- Le regañó Regina dirigiéndose hacia el coche.
-Todo lo que sabe se lo he enseñado yo, así que nohabló mal simplemente puntualizo… es el maestro de la manipulación, podría conseguir que hicieses cualquier cosa.- Explicó Emma subiéndose en el asiento del copiloto.
-De eso nada, Swan.- Dijo Regina que había olvidado el tema.
-¿Qué he hecho?- Preguntó sin entender nada.
-Desde aquí te vas andando, no pueden vernos llegar juntas. Tus amigas sospecharían o los demás profesores…- Explicó Regina muy convencida de sus palabras.
-Sobre eso… Ruby lo sabe.- Soltó para después salir rápidamente del coche y echar a andar en dirección a la universidad.
-¡Qué!- Espetó Regina que se había quedado sola en el coche.- ¡Swan!- Grito arrancando para llegar a la altura de la rubia.- Sube al coche.
-No creo que sea correcto, profesora. Podrían pensar que tenemos una relación más personal.- Dijo en tono de broma pero ganándose una mala mirada de la morena.
Emma se metió en el coche sin que Regina tuviese que hablar de nuevo, sabía que esa mirada no era nada bueno así que prefirió no jugar más con fuego para evitar quemarse. La rubia se acomodó, Regina miró el reloj del coche y vio que aún tenía tiempo para hablar con Emma y llegar a clase así que busco donde aparcar y apago el coche para poder mirarla a los ojos.
-Explícate.- Dijo Regina al ver que la rubia no tenía ninguna intención de hablar.
-Ruby sospechaba algo y cuando me vio salir del pasillo de los despachos algo azorada por lo que había sucedido pues unió los cabos.- Soltó sin respirar y sin mirar a la morena por miedo a su reacción.
-¡Mierda!- Espetó Regina frustrada por el contratiempo.
-Ella no dirá nada. Es de fiar, ni siquiera Bella lo sabe.- Explicó Emma que intentaba relajar lo máximo posible la situación.
-Eso no lo sabes, Emma.- Dijo la morena en tono bastante resignado.-¿Qué pasará si suspende mi asignatura? ¿O sí hago o digo algo que no le siente bien?- Preguntó Regina aunque no dejo contestar.- Puede usar lo que sabe para manipularme a su antojo.
-No la conoces, no la puedes juzgar así.- Dijo Emma que se estaba enfadando de verdad.
-Es precisamente porque no la conozco que no puedo pensar de otra manera.- Se justificó Regina.
-Será mejor que dejemos el tema, no quiero discutir contigo.- Dijo Emma que se giró para salir del coche.
Regina en un acto reflejo cogió el brazo de Emma y no la dejo salir. La rubia se giró bastante molesta pero al ver los tiernos ojos de la morena fijos en ella se ablando y se volvió a colocar cómodamente.
-Tengo miedo, Emma. No es fácil, créeme que intento que no sea así pero la realidad es la que es. Tú eres mi alumna, yo soy tu profesora. Tengo muchos fantasma que aún siguen revoloteado a mi alrededor.- Confesó Regina ganándose un dulce abrazo de la rubia que sintió su corazón explotar al ver ese lado vulnerable que la morena sólo le había dejado ver unas pocas veces.
-No dirá nada, te lo aseguro. Y si alguien se entera le haremos frente, no vamos a dejar que esto acabe con lo que tenemos. – Aseguró Emma apretando su abrazo.
Las dos se quedaron en esa posición hasta que sus cuerpos pidieron tomar una postura más cómoda, pues a pesar de disfrutar de la cercanía coche no era el lugar más cómodo para ello. Regina sorprendió a Emma con un dulce beso y luego arranco el coche sin dejar que la rubia se bajara.
-Te dejaré algo más cerca.- Explicó Regina cuando se dio cuenta de que Emma no entendía nada.
-Estoy deseando que nos vayamos a Storybrooke.- Confesó entonces Emma cogiendo la mano que Regina llevaba apoyada en su muslo.
-Yo también lo estoy deseando.- Afirmó Regina apretando el agarre.
Feliz 2017! OS dejo un capítulo antes de lo esperado, por fin he podido comprarme otro ordenador y he podido volver a escribir cómodamente. Como ya os dije sigo teniendo complicado escribir, en este caso por la universidad, pero espero poder actualizar algo más seguido.
Al revisar mis archivos me dí cuenta de que tenía otra historia con unos cuantos capítulos escritos, sé que mi tiempo es escaso pero si os apetece y os interesa puedo empezar a subir algunos de los capítulos que tengo escritos, sabéis que tenéis que tenerme paciencia…
Espero que os haya gustado y que me dejéis vuestros comentarios sobre el capítulo y sobre la nueva historia.
