#Defteros#

La batería sonó, la guitarra se unió con rabia al compás, y el teclado irrumpió con su oscura dulzura, esperando el inusual solo de bajo que a Defteros se le resistía en los ensayos y que Radamanthys ejecutó a la perfección. Y ya no había vuelta atrás. La rueda de la noche había empezado a girar a ritmo vertiginoso y sólo quedaba que la voz tomara el escenario.

Defteros sólo escuchaba su propio corazón reverberando en su interior, pero una desconocida fuerza empezó a hormiguearle por todo su cuerpo, arrebatándole la inmovilidad y empujándole a conquistar su merecido espacio con su grave voz dando vida a las primeras palabras de esa melancólica canción. Con una seguridad abrumadora Defteros pisó el escenario, arrancando gritos de emoción ante su aplastante aparición, la cuál se presentaba imponente, desafiante...terriblemente intensa...y viva.

"Blinded I am and so are you by shedding tears, confusion that separates us two we hold dear, just look into my eyes...kiss our fears goodbye..."

No había temblor en su voz, ni dudas...ni mucho menos temor, sino una recién desatada pasión que rápidamente se filtró por los poros del alma de todos los presentes, haciendo que Asmita se estremeciera con las carícias de esa voz que amaba profundamente, sintiendo todo su cuerpo temblar por el derroche de sentimiento que emanaba de cada sílaba cantada por Defteros, mientras a su lado Aspros se sentía pequeño y atrapado por la magnitud de la visión que se desplegaba frente a todos. Pero Defteros no estaba con ellos...ni siquiera los había visto. Había irrumpido ante el entregado público con los ojos casi cerrados y la mirada perdida, como si estuviera absorto en otro mundo muy distinto y lejano a esa pequeña sala dónde un montón de almas ya vibraban con él.

"I'm reaching for your shadow drowning in the kiss of dawn, touching the pain that you left me with...at the kiss of dawn... I'm tired of the games I'm playing with you when you're not here, death frees from the fear of dying, it's true, have no fear... Let me look into your eyes and see death pass us by..."

La letra desprendía una nostalgia que con celeridad tomó el control de las siempre escondidas emociones de Aspros, el cuál notaba cómo un nudo de emoción contenida le estrujaba el estómago, dejándose arrastrar por un significado que inevitablemente le hizo pensar en Defteros, en su madre, en él mismo...y en todo lo que perdieron un día cuando el amanecer daba su beso de despedida a la noche más larga y triste que ambos tuvieron que compartir, cuando ellos mísmos dieron su último beso a una alma que agonizaba con la temblorosa luz de un nuevo día que ya no iba a ver crecer.

"I'm reaching for your shadow drowning in the kiss of dawn, touching the pain you left me with...at the kiss of dawn."

No pensar...vivir... sentir...derrochar el espíritu en cada palabra ofrecida a la emoción...éso era lo que Bennu le había dicho que debía hacer...y Defteros obedeció. Con entrega y excelencia. Con divina pasión y maestría. Arrancando vítores y aplausos a la multitud una vez la pieza finalizó. Consiguiendo que el corazón de Asmita bombeara al mismo son de la música y que los ojos de Aspros escocieran de emoción.

Defteros se había posicionado al centro del escenario, y sólo se permitió abrir los ojos cuando el griterío de su público le obligó a ello, percatándose por primera vez de toda la concurrencia que se agolpaba frente a sí, viendo a sus pies los rostros de todos los presentes controlados por la energía electrificante que se había desplegado a su alrededor, no siendo consciente aún que entre todos los presentes había dos personas que se habían rendido a su talento y pasión. Dos personas que él deseaba ver, convencido que éso no iba a poder ser.

Por arte de magia los nervios se habían convertido en una corriente de adrenalina que controlaba todo su ser, instándole a hacerse el dueño absoluto de esos dominios que se presentaban extraños pero al mismo tiempo incitantes y placenteros, ansiando arder con sus compañeros. Deseando hacer arder al público. Necesitando quemarse él mismo con el fuego que estaba abrasando su interior.

Las primeras gotas de sudor empezaron a deslizarse por su sien, e inconscientemente tuvo la irrefrenable urgencia de voltearse y echar una rápida ojeada a todos sus compañeros, que habían ejecutado sus respectivas partes a la perfección, hallando en sus rostros unas expresiones de sorpresa y unas amplias sonrisas que le alentaron a seguir con esa descomunal locura que les había engullido en su infinita espiral. Defteros quiso decir algo, pero las notas del teclado de Pandora le cortaron esa intención, arrancando la segunda canción de la noche, una peculiar versión del "In the shadows".

El pegadizo ritmo de esa canción hizo que Defteros volviera a zambullirse en su bullicioso mundo interior, y que sus piernas empezaran a seguir un compás que se percibía exquisitamente sensual y provocativo. Todo su ser se presentaba provocativo...la negrura de sus ropas contrastaba con su larga y salvaje cabellera azul, que reflejaba las ráfagas de luz con delícia, y el inconsciente y rítmico movimiento de sus caderas y piernas, enfundadas en esos pantalones de cuero ajustados como una segunda piel, moldeando a la perfección cada una de las líneas de los músculos que celsoamente acariciaban, hizo que los griteríos del público se intensificaran y se regocijaran con tal derroche de sensualidad y prohibida tentación.

Pero para Defteros esa canción nunca había sido tan alegre como su melodía pretendía hacer creer. Esa canción le transmitía un dolor muy profundo, muy interno...demasiado personal. Esa canción hablaba de él. Y era hora de no dejarse acobardar más por ella. Era hora de hacerla suya, y convertirla en su propio himno de reivindicación.

La gravedad de su voz le otorgaría una profundidad inédita, derrocharía todo el pesar que su alma había almacenado durante demasiado tiempo...y haría estremecer a otros corazones que palpitaban con intensa fuerza no muy lejos de él.

"No sleep, no sleep until I am done with finding the answer
Won't stop, won't stop before I find a cure for this cancer
Sometimes, I feel like going down and so disconnected
Somehow, I know that I am haunted to be wanted..."

Tantas respuestas que nunca llegaban, tantas ansias de sanarse de una oscuridad que hacía años que le consumía...la urgencia de sentirse valorado...un mensaje que Defteros derrochaba para él mismo, pero que Aspros percibía directo a él...un recordatorio de todas las tinieblas que nunca había querido visitar, y que siempre habían estado dormidas a tan sólo un par de metros de sus recelos y temores.

"I've been watching, I've been waiting, in the shadows for my time, I've been searching, I've been living for tomorrows all my life. They say, that I must learn to kill before I can feel safe, But I...I'd rather kill myself than turn into their slave, sometimes I feel that I should go and play with the thunder, somehow I just don't wanna stay and wait for a wonder..."

El nudo que ya ataba la garganta de Aspros también había acudido a ahogar los sentidos de Asmita, que se había entregado por completo al dispendio de fuerza que Defteros exhalaba por todo su ser. Defteros había vivido sumergido y protegido en las sombras que él mismo se había creado para no afrontar una luz que nunca se cansaba de esperarle, pero que no tenía la valentía de afrontar, y ahora estaba reivindicando su camino, aceptando las consecuencias de sus acciones, recordando que aunque en las sombras, él siempre había estado allí. Pero Asmita también tenía sombras en su vida. Muchas sombras derivadas de una oscuridad que él no había buscado. Una oscuridad que vilmente le había sido impuesta por un destino que se había presentado despiadado y cruel. Pero los milagros no existen...los milagros sólo se consiguen si las almas luchan por hacerlos posibles...y vencer a la oscuridad era posible. Lo era para Defteros. Y debía serlo para él.

"I've been watching, I've been waiting, in the shadows for my time, I've been searching, I've been living for tomorrows all my life. Lately I been walking walking in circles, watching, waiting for something... Feel me, touch me, heal me, come take me higher"

Era hora de tomar los mañanas, de no dejarlos escapar, de vivirlos, de exprimirlos al máximo, y Defteros lo estaba reclamando a gritos moldeados en la excelencia de su poderosa voz, capaz de calar hondo en el corazón de quién se dejara embriagar por ella, serpenteando hasta el mismo abismo de Asmita, recordándole que su oscuridad, que la negrura que se cernía sobre ambos, se podía superar...que debía ser superada, afrontada...Y derrotada. Siénteme...tócame...cúrame...llévame hasta lo más alto...cantaba Defteros, removiendo sin piedad todas las esquinas de un alma que había estado en letargo, empequeñecida, asustada ante el misterio de sus innatas posibilidades, haciéndola vibrar a su voluntad, confesándole sin saberlo lo que sus labios no eran capaces de vocalizar cuando sus cuerpos se consumían en su recién descubierta complicidad.

I've been watching, I've been waiting...
In the shadows...In the shadows...I've been waiting.."

Habían permanecido como pasivos espectadores en las densas sombras...habían esperado...pero la luz no se puede esperar. Se debe alcanzar...dentro de uno mismo.

Asmita sentía cómo la emoción estaba haciendo con él lo que quería. Su metódica y odiosa razón había desaparecido por completo, y sólo le envolvía en maravilloso mundo sensorial. Ése mundo que recientemente había descubierto al lado del que ahora se había convertido en el demonio del escenario. Del hombre que sólo conocía por su tacto y que estaba sacudiendo a todos con intensidad. El que le había hecho querer encontrar la luz que hacía tiempo que le había sido vetada...el que ahora mismo se sentía con el derecho de arrebatarle tímidas gotas de emoción que él mismo ya no quiso contener.

Aspros apreció la contenida emoción de Asmita, y grandes esfuerzos tuvo que hacer para controlar las propias lágrimas, que pugnaban para delinear sus ojos con intensidad desde el mismo momento que Defteros había irrumpido en el escenario para hacerlo estremecer como un volcán al borde de la erupción. Con delicadeza pasó su brazo alrededor de los hombros de Asmita, posando su mano sobre el hombro de éste y apretándolo levemente en un sincero gesto de afecto, haciéndole saber que no pasaba nada, que estaba bien...que no estaba solo...y que su compartida locura no podía ser compensada de mejor manera.

La canción había llegado a su fin, y los vítores no se hicieron esperar. Defteros dejó el micro en el soporte y se pasó ambas manos por los cabellos, llevándoselos hacia atrás, notando la humedad que el sudor estaba infringiendo en ellos. Una profunda respiración fue necesaria para recuperar parte de las fuerzas entregadas a su talento, y otro vistazo a sus compañeros volvió a ser imprescindible cargarse otra vez de energía, hallandóse correspondido por una sincera sonrisa brindada por Manigoldo, que estaba siendo excepcional en la guitarra, otra dulce sonrisa regalada por su bellísima teclista, un afectuoso asentimiento de su viejo amigo, ahora improvisado bajista que defendía a la perfección el nuevo rol que debía jugar, y un significativo guiño de ojo proveniente de su batería, que aprovechaba el parón para secarse el sudor que ya perlaba todo su rostro con una toalla dispuesta para tal función.

El espectáculo debía seguir, éso había sido sólo el inicio, pero los constantes vítores de ánimo de los asistentes se empeñaban en persistir, llamándole poderosamente la atención una gruesa voz que emergía por ecima de todas las demás. Una voz que se desgañitaba poseída, y que le reclamaba toda su atención.

- ¡Eres un puto genio, Defteros!- Gritaba la masculina voz.- ¡Guapo, guapo!- Insistía, riéndose en secreto de las espontáneas fans que habían aparecido del flamante cantante, haciendo enrojecer los rostros de las entregadas muchachas a su alrededor, embelesadas con la arrebatadora y salvaje belleza de Defteros...sintiéndose delatadas en sus más íntimos pensamientos por las palabras de un hombre que medía casi dos metros de alto y otros dos de ancho, y que se había postrado firme a primera fila, privando de la visión del escenario a los pobres desalmados que habían conocido la mala suerte de estar a sus espaldas.- ¡Fantástico! ¡Genial!

Hasgard vociferaba para llamar su atención, y no cesó en sus intentos hasta que Defteros cruzó su vista con él a sus pies, no pudiendo evitar abrir los ojos con enorme sorpresa al descubrir al grandote amigo de su hermano entregándose sin medida. Al saberse conocido y ubicado entre la multitud, Hasgard sonrió ampliamente, y con extraña insistencia ladeaba su cabeza hacia un costado, arqueando las cejas y amplificando sus ojos como si quisera transmitirle algo. Defteros le devolvió la sonrisa, pero al observar sus enigmáticos gestos no pudo evitar enviarle una mirada de interrogación acompañada de un levísimo encogimiento de hombros. Hasgard seguía impertérrito en sus intenciones, luchando para que Defteros dejara de mirarle a él y se decidiera de una vez por todas a seguir las indicaciones de sus gestos y sus divertidas expresiones, hasta que por fin, Defteros decidió virar su vista y dirigirla hacia dónde Hasgard no se cansaba de señalarle. Descubriendo decenas de rostros con ansias de más espectáculo, no sabiendo muy bien qué debía buscar entre las sombras y la concurrencia.

Hasta que sus ojos llegaron a la zona lateral de la sala. La parte dónde acostumbra a quedarse la gente ávida de espectáculo, pero también de cierta comodidad. La parte del ambiente dónde había la barra.

Quedándose helado al instante.

Notando como el corazón volvía a desbocarse sin control, y las piernas a flaquearle.

Sintiendo como un cálida placidez y una agradable sensación de sosiego se apresuraban a calmar la emoción del primer impacto.

Encontrándose con la brillante mirada de Aspros y la emocionada presencia de Asmita a su lado, fielmente acompañados por el siempre sereno Sísifo.

Viviendo, en ese preciso instante, realizado el mayor sueño que nunca se había permitdo siquiera soñar.

Sabiendo que, pasara lo que pasara durante la noche, él ya se sentía triunfador.

#Continuará#


Comentarios adicionales:

La primera canción es "The Kiss of Dawn" de HIM, y la segunda es "In the Shadows", de The Rasmus, ambos grupos finlandeses (admito que es una elección muy personal ^^)

Fabilola, Mhey, Krista ¡Mil gracias!