Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

No pude aguantarme hasta el lunes, les dejo este capitulo, esperando les endulce el fin de semana. Y a partir de aqui, pues ejem, habrá lemmons. Y muchas otras cosas, esto aún no acaba, no señor.

besos

Bella Cullen H.

Cap.38 DICHA ABSOLUTA.

Después de desayunar, Edward cómo lo había prometido, no me dejó salir, estuvimos todo el día en nuestra recamara; haciendo el amor. Era inmensamente feliz, dichosa, no creo que hubiera persona en el mundo más feliz que yo.

Así llegó de nuevo la noche mientras nosotros no pensábamos más que en fundirnos en uno solo. La dulzura y pasión de mi marido me dejaba sorprendida pues era tan tierno, pero también tan apasionado, tan ardiente. Que me costaba trabajo pensar que estaba viviendo una hermosa realidad.

POV Edward

Había pasado por la mayor prueba de mi existencia. Cuando hice mía a Bella, la sensación fue tan poderosa, que tuve miedo de perder el control y morderla, y estuvo a punto de suceder.
Mi boca se inundó de ponzoña, no era dueño de mi mismo, la delicia de su sangre inundada de ese otro aroma enloquecedor, que descubrí como su deseo, me llevaron a las cumbres del placer nublaron mi mente, perdiéndome en sensaciones jamás experimentadas. Sin embargo en un instante de lucidez que ella mencionó mi nombre, pude evitar una catástrofe. No puedo ser tan maldito como para condenarla a ella también a esta vida. Suficiente fue con lo despreciable que fui como humano y lo que tuve que pasar siendo lo que soy… aborreciendo mi naturaleza, habiendo perdido mi alma, como para hacerle lo mismo a ella.

Eso fue lo que la salvo de una inminente transformación, jamás la haría pasar por semejante dolor. Mordí salvajemente la almohada y rompí un barrote de la cama, al que hice puré. Es una gran suerte contar con una vidente, y que Bella no notara lo que hice, es claro que se hubiera asustado. Y aproveché que cuando mi hermosa Bella se quedó dormida, pude limpiar el desastre que hice. Mientras mi hermana dejaba otra almohada junto a la puerta y esperaba para llevarse lo que había dejado, con una enorme sonrisa en su rostro de hada, me hizo ver que ella despertaría feliz y… hambrienta.

-No te preocupes, yo me encargo de esa parte, tú sólo consiéntela, se lo merecen-y se fue. Y yo regresé al lado de mi amor, abrazándola protectoramente, y deseando poder saber lo que pensaba. Era increíble que para estar dotado con el poder de leer las mentes, la de ella estuviera cerrada para mi. Otra cosa más que me fascinaba de ella. Hubiera dado lo que fuera por saber sus pensamientos, pero me conformaba. Tarde o temprano se lo diría. Pero aún no.

Deseaba poder aferrarla a mi, sentir su calida piel en todo momento, dándole vida a este muerto corazón, que parecía que palpitaba por ella. Dudo que algún humano hubiera podido seguir vivo después de experimentar tal magnitud de dicha y placer combinados, eso me envió literalmente al séptimo cielo. Aunque debo decir que el cielo estaba conmigo desde el momento en que ella me dijo que me amaba.

"Mía"-pensé con deleite y posesión. Ella ahora es completamente mía. La observé dormir, completamente fascinado, y el que pronunciara mi nombre repetidas veces en medio de suspiros, me llenaba de dicha absoluta.

Todo el miedo de antes, todo el pánico por su partida y las cosas que pensaba se desvanecieron como la bruma ante el amanecer, ahora mi Bella me pertenece por completo y siento como si fuera un sueño, aún tengo algo de miedo que ella, algún día pueda enamorarse de algún otro que pueda ofrecerle lo que yo no puedo.

Incluso en los momentos de mayor felicidad no puedo dejar de ser un poco pesimista. Es algo que me perseguirá por siempre, por eso cada segundo junto a mi ángel es infinitamente valioso. Y lo atesoraré como el mayor de los tesoros. Ella nunca sabrá todo lo que hay detrás de nuestra historia, no puedo darle tal dolor. Después de todo lo que ha sufrido, solo merece felicidad. Y yo se la daré al precio que sea.

POV BELLA

A la mañana siguiente, con renuencia Edward permitió que saliéramos de la recamara, quería darles las gracias a toda mi familia. Ahora era inmensamente feliz.

Cuando bajamos, todos se encontraban en el comedor. Emmett sonrió pícaro mientras me ruborizaba de manera visible, Carlisle y Esme, se veían radiantes de felicidad. Edward me llevaba de la cintura y no me soltó en ningún momento.

-Creo que no es necesario preguntar si están bien, eso se nota a leguas-Rosalie le dio un golpe en las costillas a Emmett quien había hecho el comentario.

-Solo quiero decirles que los quiero mucho, y les debo aún más, no sé cómo pagarles tantas cosas buenas que han traído a mi vida. Especialmente por Edward-al voltear a verlo, sus preciosos topacios me dejaron hipnotizada mientras él sonreía y negaba.

-No Bella, soy yo quien te esta agradecido por todo lo hermoso que has traído a mi vida.-Su padre sólo comentó:

-Yo soy feliz de verlos felices, ya era hora de que pudieran disfrutar de la felicidad y me da mucho gusto Bella, que por fin sepas la verdad. Y estoy impresionado de ver cómo lo has tomado.-Sonreí a mi familia con el corazón rebosante de dicha. No cabía duda que era afortunada, la mejor familia del mundo era mía.

-Creo que ahora Bella, me debes una salida de compras…-comentó Alice, mientras yo asentía a pesar de que eso significaba que me separaría de mi Edward.

-Ohh por favor, no se irá a ningún lado. Se portará bien, porque si no… no los dejaré en la misma recamara.-Edward miró a su hermana primero con fingido enojo y después con una amplia sonrisa de esas que me quitaba el aliento.

Todos en menos de un segundo estaban abrazándome y felicitándonos por nuestra dicha.

-Esto hay que celebrarlo.-comentó Esme feliz. Y siguió hablando no sé de qué pues mi atención la tenia por completo mi marido, quien también me sonreía dichoso. Aprovechaba cualquier descuido para besarme, y yo no sabia cómo hacer para poder retirarnos y escapar a nuestra habitación.

-Bien, después de que desayune Bella, nos iremos por las cosas-comentó Alice, mientras Edward hacia gesto de enojo. Me tomó en brazos para sorpresa mía. Y dijo:

-Entonces que suban el desayuno, tardará un poco en estar lista.-y salió conmigo en brazos para nuestra recamara, mientras ambos íbamos riéndonos de la cara de Alice.

Para que describir lo que hicimos nomás entrar a nuestra habitación. El tiempo era poco para poder amarnos, pues no teníamos suficiente uno de otro. El desayuno prácticamente fue olvidado, hasta mucho después.

Mientras en casa de Michael.

Su padre estaba muy enfermo y Michael estaba preocupado, no había vuelto a tocar a su esposa desde que le dijo que estaba embarazada, cosa que la tenia muy molesta, su madre y ella, administraban la casa mientras su suegro Augustus se iba consumiendo rápidamente.

Esa tarde, como todas las tardes, Jessica entró en la recamara de su suegro con el té para él.

-Por favor suegro, tome un poco, ya sabe que esto le hará bien. Sabe que lo aprecio mucho y que debe recuperarse pronto para que vea a su nieto cuando nazca.-el hombre tomaba el té y poco después su medicina. Aunque no le encontró el doctor nada que pudiera curarle, le mando medicina.

Michael, se veía obligado a estar ahí, cuando en realidad lo que quería hacer era ir a ver a Bella, aunque recordar su estadía en esa mansión le produjo escalofríos.

-Mi pobre Bella, lo que ha de estar sufriendo-se imaginaba a su amor, desesperada por verlo ó hablarle. Eso lo hizo tomar una decisión.

Cuando Jessica salió de la recamara de su padre, le dijo:

-Mañana iremos a ver a los Cullen-ella volteó como una serpiente, al saber que tendría que ver a los odiosos Cullen, no quería ni acercarse, los detestaba.

-Pero amor, ¿es necesario?-él le contestó con frialdad como siempre.

-Totalmente, no admito un no. Así que estarás lista a las once de la mañana.-Salió de ahí, para dirigirse al despacho de su padre. Ahora él tenia que hacer frente a todo, mientras su padre se recuperaba.

"Bella, mi amor, espera solo un poco más. En cuanto mi padre se mejore, dejaré a Jessica y huiré contigo vida mia" -esos pensamientos eran lo único que lo hacían seguir con esa farsa. Ya ni siquiera la ilusión de su hijo lo podría detener.

Y pronto terminaría su suplicio.


Mil gracias a:Estrella, NADUSOLE,Love Vampire, monikilla, les, monica morales, Ary, Denis Isbel y mi adorada Caresme(te quiero mucho nena) mil gracias por comentar hermosas.

Besos