Capítulo XXXVII
Sesshōmaru vio la falda de la montaña desde lejos y notó los vehículos que subían. Se volteó a ver a su pareja y le mencionó:
—Debemos apresurarnos para recibir a los kitsunes. Pues no sería bien visto que no estemos InuYasha o yo.
—Si. Entiendo.
Respondió Naraku y arreó a Ah-Um. El dragón voló intentando igualar o mínimo no ser dejado atrás por el Rīdā.
Naraku sonrió ante los intentos de su cabalgadura y lo instó:
—¡Vamos Ah-Um!
Los exshichinintai bufaron y decidieron ir a su ritmo, pues no podrían igualar la velocidad de sus señores volando.
000
InuYasha y Kōga arribaron al lugar y notaron que ya todo mundo estaba.
Takeshi llegó con el de orejitas e iba negando moviendo la cabeza.
—Ya veo... —dijo el de orejitas— La conclusión es la misma.
Al ver a Tsume, el bocchan Inu supo que su hermano ya se había retirado.
—Regresemos, dejen una guardia sencilla; no creo que haya problemas por el momento.
Los grupos se movieron y dos guardias por cada zona se quedaron.
Kohaku y Takeshi se colocaron al lado de su bocchan.
—Esto es una mala señal. —opinó Kohaku.
—Alistándose para una batalla, sin lugar a dudas. —aseguró Rin.
—Y nosotros también lo haremos, mi aniki debe estar frustrado y molesto a partes iguales.
—Creo que era cuestión de tiempo que se decidieran a buscar la supremacía y con eso, la temporada de caza a su disposición.
Terminó Takeshi. Los otros estuvieron de acuerdo.
000
Okamimaru recibió el mensaje de parte de los Tengu, al leerlo suspiró resignado. Salió hasta el área de las viviendas de los del clan. Tocó en una de las primeras casas y esperó.
—Akiyama...
—¿Qué sucede señor?
—Hay problemas. Vamos, caminemos.
Okamimaru se dirigió al patio seguido de su mano derecha.
El Rīdā del Ôkami relató lo del mensaje y algunas sospechas que el mismo tenía. Al concluir se encontraban en el jardín trasero y Akiyama comentó:
—Si ya se ha enviado el correo con el permiso de circulación a la montaña; iremos ¿no?
—La cuestión es que debemos partir de inmediato para estar a tiempo.
—Bueno, mis hijos y el bocchan por lo menos ya están allá.
—Si, por eso saldremos en veinte minutos. También lamento esto, pero debe aplazarse la reunión del compromiso de Ginta.
—Ah... Cierto; no es un problema, no son tiempos de fiesta.
—Por desgracia. Ve a alistarte, aún debo hablar con mi esposo.
—Sí señor.
Los dos yôkai lobo se separaron cada uno por su lado.
000
El médico revisó a los pequeños, más estos dormían tranquilamente. Los ayakashi que los vigilaban no se movieron. Suikotsu se sintió sereno con semejantes nanas para Ren y Yumiko.
Salió y caminó de nuevo a la sala donde a las hermanas Higurashi se les unió, Naori Uchiha que también dejó descansando a su hija Harumi* con su esposo Iruka.
Naori alzó la vista hacia la puerta y murmuró...
—Sesshōmaru-sama ya vuelve. Es extraño que lo haga tan pronto.
—¡¿Malo?! —preguntó con temor Kaede.
La Tengu se giró a verla y negó:
—No, más bien no debió haber problemas o...
Suikotsu se levantó y fue hacia la puerta, él comprendió de lo que hablaba la Uchiha, que el ejército de los Inu no tuvieron mayor batalla y eso -por extraño que pareciera- no era algo bueno.
El Kagewaki llegó hasta la entrada y ahí se hallaba Jaken.
—Ya vuelven... —susurró Suikotsu.
El sapo recargado en su bastón asintió...
—Así es y también llegaron las visitas... Las primeras.
—Oh, si los kitsunes... Espera ¿dijiste las primeras? ¿Qué está pasando?
—Usted debería saber de primera mano.
—... Las agresiones no fueron algo simple, ni pocas ¿verdad?
—No.
—Ya veo. Creo que me familia y yo nos quedaremos, si nos lo permite el Lord.
—El amo bonito, no se negaría. Sin embargo, conociéndolo, eso es lo que lo enfada más...
—...
—Que la gente que está bajo su protección no pueda vivir sin preocuparse por ser asesinado o alimento de demonios.
—Lo imagino.
—¿Puede avisarles a los otros invitados? Debo aguardar por mi amo.
—Claro. Yo lo hago.
Suikotsu entró de nuevo, al mismo tiempo que Sesshōmaru bajaba y veía que Jaken llegaba con él para darle un mensaje.
Sesshōmaru no tuvo que leerlo para saber de qué era. El Inugami deseó bufar, más no era su costumbre y acotó:
—Alista todo para recibirlos. Y los Kitsune no tardan.
—Ya se ha arreglado todo para su estancia, amito.
—Bien Jaken. Avísame iremos a nuestros aposentos a refrescarnos.
Naraku bajó y Sesshōmaru fue hasta él para ayudarle a bajar. Naraku notó la contradicción en su esposo, no obstante decidió esperar a que estuvieran a solas para que éste le contara sobre lo que le tenía de ese modo.
000
Los soldados corrieron de regreso a la montaña, pues todos esperaban cansarse por lo menos de ese modo, porque los combates no les hicieron Mella.
La tropa de Royakan, incluidos sus lobos y chicos se internaron por entre la arboleda en lugar del camino de tierra y los otros los imitaron para usar el terreno como obstáculo.
InuYasha y Kōga iban a la par cuando el lobo oteó el viento y juzgó prudente comentar:
—Los Kitsune ya están llegando al estacionamiento. Debemos avisarle a Naruto.
El de orejitas estuvo de acuerdo y llamó a voces al were; quién iba más tranquilo coqueteando con el Tengu.
—Oye, si los kitsunes vienen y por lo que hemos descubierto, mi padre no debe tardar.
—Seguramente.
—InuYasha... Quiero decirle sobre nosotros.
—Es mi deber.
—Lo haremos los dos.
—Llámame arrogante, más dudo que se moleste u oponga.
Kōga se rió jovial y siguió el recorrido.
000
La cama se veía apetecible, más el Inugami dudaba que pudiera dormir algo antes de salir de nuevo a recibir a Minato y su gente.
Jaken colocó las ropas de casa para el Lord y su consorte, pero Sesshōmaru pidió:
—No Jaken, saca un pijama para Naraku.
El aludido se hubiera negado, más se sentía cansado y decidió dejar los modales al no recibir a los invitados y dormir.
En lo que el sapo ayudaba a los dos a vestirse el Dai-Yôkai, este le explicó a su esposo.
—Teníamos razón y no me agrada.
—... ¿Ellos te pedirán que seas el General?
—Definitivamente.
—Sabes... No lo tomes como una obligación, si no como algo natural que vino con la herencia de tu padre.
—...
—Por supuesto, que capitanees tu propio Hyakki Yakō** será algo especial de lo que hablarán las futuras generaciones.
—Quiero que a ninguno de esos arribistas les quede duda de que mi territorio es intocable.
Naraku asintió y se subió a la cama ayudado por su pareja.
— Y nosotros te ayudaremos...
Fue lo último que afirmó el demonio araña/dragón antes de quedarse dormido. Sesshōmaru volteó a ver a Jaken y le pidió.
—Quédate con ellos.
El sapo no replicó, pues era normal que el deslindara labores a Kaede o Myōga para poderse quedar con el consorte gestante.
El de Luna en la frente salió. Estaba más tranquilo y no tardaría en llegar su otōto por lo que no estaría a solas con los visitantes.
000
Ginta miró hacia la carretera desde el edificio en el que estaba con Neji.
Suspiró nervioso, que varios autos fueran rumbo a la montaña era la confirmación de que sus días de tranquila convivencia llegaron a su fin. Igualmente reconoció el del Ôkami y por un momento se sintió egoísta, pues con su padre y Okamimaru en el castillo, esa fiesta de compromiso se aplazaría.
Sintió a alguien a su lado y sonrió, por eso se ofreció de voluntario.
Neji miraba en la misma dirección que él, minutos antes.
000
Los zorros por fin llegaron y fueron recibidos por Sesshōmaru, ya vestido con algo más liviano.
—Bienvenidos. Sé que están cansados, y Naruto...
—Llegué Sesshōmaru-sama.
Dijo un recién llegado y cambiado Naruto.
Minato estaba por explicar el motivo de su tardanza, pero Sesshōmaru al ver el rostro con muestras de cansancio de Kushina, opinó:
—Por favor dejemos las formalidades para mañana, deben estar fatigados. Naruto guíalos a sus habitaciones. Y estoy enterado de muchos pormenores, mañana lo hablaremos. Si llegando todos antes, les avisaré.
Los zorros siguieron al rubio que en una extraña ocasión no estaba acompañado por el Tengu.
Sesshōmaru vio llegar por la puerta principal a su hermano y esperó.
InuYasha no evitó el encuentro y dejó que Kōga se adelantara para ir a descansar o esperar para estar presente en la reunión, lo más seguro lo último.
—Ya vienen los otros clanes.
—Veo... ¿Cómo te sientes?
—Bien. Es un honor, como se vea y siendo sincero; no distinguiría a nadie más en esa situación
InuYasha rió y agregó:
—No seguiríamos a nadie, no hay duda. En ese caso; los capitanes deben estar presentes.
—Que los otros Rīdās, sepan que algunos de los nuestros son jóvenes, sin embargo no sin conocimientos.
InuYasha se cruzó de brazos y siguió, sólo él podría decirle lo siguiente a su aniki.
—No tenemos experiencia y lo sabes, hay que ir con tacto y aceptemos si estamos al mando de otro yôkai veterano.
—¿Estás seguro?
—Lo estoy y mis amigos no son tan necios como para no verlo igualmente.
—...
—¿Porque creo que ya lo habías pensado?
—Confiaba en tu falta de arrogancia tonta.
—Lo imaginé. ¿Esperaremos?
—Por lo menos para que vean que nos importa. Y por supuesto es totalmente cierto.
—Envié a Neji a verificar si Tsukuyomaru ya tomó el poder de los Kashas o que sucedió.
—Los kashas sueltos y cazando sólo se vio con el viejo Taigokumaru.
—Neji confirmará tu presentimiento. ¿Qué haremos con esa información, aniki?
–Saber más de nuestro enemigo y buscar a su hija Shiori, ella deben estar en peligro o necesitara aliados. –terminó el Inugami.
–Estoy casi seguro de que ya no existe.
–La esposa si, de eso puedo estar seguro, ella era humana, pero su hija era una hanyō, debe seguir viviendo.
Sesshōmaru no dijo más, pues avisaron que los Tengu llegaban por aire, para ser de los primeros.
000
Kuro y Takeshi se cambiaron y refrescaron para estar con su Lord si se llevaba a cabo la reunión esa madrugada, además de que no podrían dormir sin ver de regreso a Lee.
–Sabes, me temo que Lee sea muy apegado al bocchan tanuki.
Comentó Kuro.
–¿Por qué?
–Somos guerreros y sabemos cómo se manejan los nobles yôkai, no deseo que mi hijo confunda las cosas; no creo que una relación del futuro Rīdā Tanuki con un were sea bien vista y ni de lejos deseo que Lee sea lastimado.
–No lo veas de ese modo, mi hijo vale lo que cualquier bocchan o líder yôkai.
–Por supuesto, más no todos piensan de ese modo.
–Kuro, tus miedos son infundados, si no mal recuerdo Nagato-san es un were conejito y es el esposo de Rasa-sama.
Kuro se encogió de hombros:
–Lo sé,... simplemente... o yo...
–Kuro... ¿estás sensible?
–...
–Podría ser que InuYasha bocchan nos haya concedido otro regalo cuando te regresó.
–Creo...
–Cariño...
Takeshi se acercó a su esposo y lo abrazó y besó con ternura, Lee sería un hermano mayor.
...
*Belleza primaveral.
** Desfile Nocturno de los cien demonios.
...
Si a alguien le interesa. Ya casi llegamos al final, eso espero.
