lamento los inconvenientes del capitulo, puse dos veces el 35

Esta computadora se posee y tiene vida propia aunque no lo crean

Es mas inteligente que yo U¬¬

Bien, aquí si esta el capitulo 36 ^^U


Tenía varias bolsas en las manos

Suspiro

No le agradaba nada ir a hacer las compras, pero no se quejaba, despues de todo, su madre con cuatro de embarazo no podia cargar cosas pesadas, menos podia salir y dejar a sus hermanitos solos.

Volvió a suspirar

El maldito semáforo estaba en rojo hace una completa eternidad

Por fin dio el verde, vio a su idiota amigo rubio desde el otro lado de la calle acompañado de su hermanita, parece que les toco la misma mision de ir a hacer compras. La mano de Minato se alzo llamando su atencion para que fuera con ellos.

Podía demorar unos minutos más para ir con ellos, no llevaba mucha prisa

Puso un pie en la calle para comenzar a cruzarla, el semaforo aun estaba en verde asi que su paso era tranquilo.

Apresúrate

El sonido de llantas a gran velocidad llamo la atencion de todos, sobre todo porque ese vehiculo de vidrios polarisados iba directamente al pelirrojo quien se quedo estatico mirando ese automovil rojo aproximándose a él.

En menos de un segundo escucho el grito de Minako, los pasos apresurados de Minato corriendo hasta donde él estaba, las miradas de la gente horrorizada, y cuando ya había sido impactado y choco contra el parabrisas de el vehículo, un segundo antes de entrar al estado de shock e inconsciencia, distinguir a quien le había impactado

Solo vio los labios de esta moverse junto a una sadica sonrisa y fue todo…

OoOoOoO

Desperto de la nada, reconocia que estaba sudado, su pulso no era normal en lo absoluto. Al parecer no habia alcansado a gritar ya que sus padres no estaban allí aun.

¿Por qué?

¿Por qué tenía otra vez esos sueños?

Eran muy comunes, recurrentes y hasta diarios en algunas épocas

Sintió sobre su cara un liquido que no era precisamente sudor, al colocar una de sus manos en su cara distinguió que eran lagrimas

Estaba asustado, demasiado asustado, tanto que su respiración aun era agitada, sobre todo al recordar las últimas palabras de quien le arrollo

"Yo también cumplo mis promesas"

Pero… ¿Qué promesa era de la que hablaba?

- ¿Qué me está pasando?, ¿Por qué tengo estos sueños?se pregunto el pelirrojo apretando el cobertor de su cama sumamente alterado-

Miro el reloj que estaba junto a su cama sobre un mueble de noche, este marcaba las tres de la mañana.

Siempre era esa la hora en que despertaba

Él antes, de pequeño, soñaba que concia a su padre y con las manos gentiles de su madre, ambas se cumplieron, dando paso a la etapa mas de feliz de su vida.

Pronto comenzó a soñar con sus hermanitos, la pelirrosa de ojos negros quien seria sumamente tranquila y estudiosa, junto a él, complice en muchas ocaciones para esconder a sus hermanitos menores, los gemelos que serian bastante traviesos y mostrarian su energia a travez de sus ojos verdes y el cabello negro en su mayoria, desarreglado. Hasta el punto de soñar con el ultimo de sus hemanitos, aquel bebe del que solo tenia la imagen de cuando nacía.

Si… esos eran sueños muy bonitos, junto a los que aparecia su madre y su padre, como una completa familia, como lo eran ahora.

Entonces… ¿Por qué?, ¿Por qué soñaba esas cosas ahora?

"Yo también cumplo mis promesas"

¿De qué promesa hablaba?

Había algo, algo que estaba olvidando, algo que su mente estaba bloqueando, algo lo cual era la respuesta principal de aquello.

A medida que mas pensaba, mas sentia las lagrimas caer en sus mejillas sin que control tuviera sobre ellas, sentia sus hombros temblar y su temperatura corporal, tibia por estar en la cama, disminuir a costa de escalofríos.

A pesar de tener 12 años, lo admitía

Tenía miedo

- papá… mamá… ¿Qué es lo que me esta pasando?se preguntaba el pelirrojo apretando aun más el cobertor de su cama-

Ya no podía dormir, estaba muy alterado, lo mejor sería comenzar a vestirse, tenía un grandioso día por delante y no iba a permitir que una estúpida pesadilla

La cual no sabía si se cumpliría o no

Le arruinara uno de los días más divertidos del año escolar

Las alianzas deportivas

Sobre todo porque ese mismo año Yuuki se había quedado a vivir con sus tíos Ino y Sai porque el trabajo de sus padres les hacia viajar mucho

¡Y claro!

Fue inscrita en su misma escuela, por lo cual ella ahora debía jugar Voleibol por su grado

Se le encendieron las mejillas al pensar en la niña con uniforme de Voleibol

Genial, pasaba del miedo al enamoramiento

¡Genial! ¡Pasaba de la imagen de Yuuki con uniforme a la imagen en que era arrollado por el automóvil!

Prefería haberse quedado con la anterior

OoOoOoO

Sus ojos no dejaban de ver asombrados lo que estaban obserbando, tanto asi que se los refrego con flojera para ver si aun estaba soñando o era realidad.

Sintió la mirada de aquellos ojos negros sobre si cuando se dieron cuenta de que habia entrado en la cocina, perfecto, ahora sabria que algo estaba pasando.

- buenos días mamá–saludo Satoshi quien ya estaba vestido con su uniforme de futbol y con una taza en su mano la cual emanaba vapor de su contenido-

Pero no cualquier contenido

¡Era chocolate caliente!

El mismo que Satoshi odiaba igual que a cualquier cosa dulce que existiera en la tierra, el mismo que siempre tomaba cuando estaba estresado hasta la medula, cuando estaba triste…

O cuando dormía mal

- dirás buenas noches, son las 4:30 de la mañana, ¿ahora tienes habitos nocturnos o que?–Pregunto algo divertida y somnolienta la pelirrosa mirando a Satoshi beber un sorbo de su tazón-

- no podía dormir mas, llamale la emocion del dia de las alianzas, ya sabes, es uno de mis dias favoritos, ¿y tu que haces a estas horas en pie?–pregunto intentando desviar la atención de él, del tema que le tenía despierto y a la vez descubrir que hacia su madre a esas horas en pie-

- cuando estas embarazada no sabes cuando los bebes se comienzan a mover dentro, sobre todo este par de gemelitos serán muy inquieto, siempre me despiertan a mediados de la madrugada, así que aprovecho a tomar una taza de algo y me vuelvo a dormir–comento la pelirrosa con gracias recordando que Satoshi siempre les comentaba que sus hermanitos serian sumamente inquietos a diferencia de él y su hermanito pelirrosa-

- leche sin lactosa tendrá que ser, me acabe el chocolate cuando lo prepare–informo con tono neutro el pelirrojo bebiendo otro sorbo a su tazón-

Dejando los ojos de su madre agrandados hasta el tope

Del poco chocolate que Satoshi podría beber cuando estaba mal, jamás se lo acababa si como mucho una taza lo hostigaba

Algo grave pasaba allí

- no tenía ganas de chocolate de todas formas–sonrió la pelirrosa sacando del refrigerador la caja de leche que Satoshi le menciono y luego un vaso de la alacena-

Veía con ojos tiernos a su madre, ya no quedaba mucho para que ellos nacieran, a su vez, tampoco quedaba mucho para que pasara a secundaria, ese seria el ultimo año que jugarían por la primaria.

Sabia a la perfección lo inquietos que ellos serian, tanto como para despertar a las tres de la mañana riendose de sus propios sueños tras esconder a los pequeños gemelos luego de hacer sus maldades y de hacer perder su paciencia a su madre.

La imagen de aquel vehiculo rojo arrollandole vino subitamente a su cabeza logrando que sus ojos de ternura desaparecieran de un momento a otro siendo reemplazados por el miedo y pronto un leve sudor frio en su frente.

Algo que la pelirrosa percibió muy bien

Y el bien percibió que su madre lo había notado

Le dio un sorbo al contenido de su tazon, sintiendo aquel sabor dulce que tanto le disguistaba y que en ese momento era lo unico que le calmaba, agarro ese habito poco despues de comenzar a tener esas pesadillas, descubriendo que el azúcar sirve para algo.

- ¿me dirás la verdad algun dia hijo?–pregunto Sakura llamando la atención de su ya no tan pequeño hijo, en esos dos años había crecido tanto que ni siquiera ella podía creerlo-

- ¿Cuál?–pregunto haciéndose el ignorante Satoshi queriendo ocultar sus temores internos y su estado de ánimo alterado de ese momento-

- no importa…-suspiro la pelirrosa a sabiendas que Satoshi era igual de duro que Sasuke a la hora de confesar cosas, que si a ellos no les nacía decirlas no lo harían ni aunque les castraran-

Abrió sus ojos con diversion mientras una leve risilla salio de su boca dejando a su hijo mirandole con duda. Sin cambiar su expresion, tomo la mano de Satoshi y la coloco sobre su pancita de aproximados siete meses bajo la curiosa mirada de Satoshi.

Vio como la expresión del pelirrojo cambiaba a una de diversion al mismo tiempo que ella. Habia sentido como es que los gemelitos se movian dentro del vientre de su madre, si que eran inquietos, pero no pudo mas que sonreir ante el hecho de haberlos sentido.

- te dije que se movían mucho, parece que igual que su hermano mayor, tienen hábitos nocturnos–bromeo Sakura mirando a Satoshi reír levemente y asentir con la cabeza sin dejar de mirar su pancita-

- son inquietos–susurro Satoshi quien desvió nuevamente la mirada a su tazón para dar otro gran sorbo a su chocolate caliente, dándose cuenta que ese era el ultimo ya que se lo había terminado-

Vio a su hijo con la mirada perdida en el tazon vacio. Sus ojos se asustaron al ver como Satoshi nuevamente cerro los ojos apretandolos de forma poco natural y verlo abrirlos levemente negando con fuerza como queriendo sacas algo de su cabeza. Vio luego como el pelirrojo se volteaba hasta el termo donde habia hecho el chocolate caliente y como llenaba nuevamente otra taza.

Sintió que su estomago se apretaba el verlo tomar otro sorvo largo de chocolate casi como si un vaso de alcohol fuera lo que bebia. Esa actitud en el no era normal, Satoshi usualmente tenía toda la cordura para mantenerse siempre derecho, de hecho, hace demasiado que no lo veía así de afectado

Algo le pasaba

Algo malo

Algo grave

Y no tenía ni una pista por dónde empezar

- ¿Crees que… yo fui igual de inquieto cuando aun no nacia?–pregunto el pelirrojo sin siquiera mirarle, sacándole de sus meditaciones mentales-

Y allí estaba la pista por la que rogaba

- puedes… preguntarle a tu padre si tienes dudas, seguro él lo sabrá–le contesto Sakura intentando colocar una sonrisa-

Un intento inútil, porque se sentia demaciado mal al pensar que ella no podia saberlo por no ser su madre real, y demaciado mal al ver asi de afectado al que siempre seria su bebe.

Y fue cuando su mente ato cabos

- ¿es por Karin?–pregunto de la nada Sakura quien se vio por contestada en silencio cuando Satoshi, sin siquiera mirarla o apartar la vista del tazón, abrió los ojos de forma tan desmesurada que a nadie ese detalle podría habérsele pasado-

- no mamá, tranquila–aseguro con una demasiado forzada sonrisa Satoshi, no quería darle más problemas a su madre, mas de los que toda la vida le dio y sobre todo ahora que estaba embarazada no quería preocuparla cuando le hacía daño estresarse-

- Satoshi… me duele más… cuando me mientes que cuando tratas de hacerme sentir mejor–le confesó Sakura quien bajo la cabeza con una triste mirada bajo los ojos asombros de Satoshi-

- mamá, no es eso…-dejo en suspenso Satoshi, no quería hablar más de la cuenta, sabía que si seguía hablando, nuevamente comenzaría a llorar como un bebe, como cuando estaba en su cuarto-

Y no quería llorar frente a su mamá

- Satoshi, soy tu mamá, y no es solo un titulo que quiera en las buenas, no importa que cosa sea, para mi tus asuntos siempre seran de mi interes, pero a veces no se como tratarte para no herirte o no estorbarte, no se como hacerte sentir mejor y apoyarte si tu no me lo dices–escucho la voz entrecortada de su madre quien seguia con la mirada pegada al suelo sin querer verlo-

"creo que no entiendes que tus problemas siempre serán de incumbencia de tu madre, por eso es tu madre"

- tu eres mi primer hijo, no es mi intencion, pero contigo aprendo a ser madre cada dia y se que puedo cometer errores, pero no habria aprendido a ser madre sino es porque he estado contigo casi toda mi vida y aun asi… siento que a veces te alejas tanto de mi queriendo sufrir tu solo que me siento triste de no poder ayudarte como tu siempre me has ayudado a mi –escucho la voz de su madre con un triste tono, casi entre cortado, mientras que sus ojos perdia ese caracteristico brillo de felicidad que en ellos habitaba y que a él tanto le gustaba-

"si le ocultas cosas realmente será un problema mayor para ella al no saber cómo actuar contigo"

Recordó aquellas palabras que el azabache, su propio padre, le habia dicho aun antes de que supieran que eran padre e hijo.

Suspiro

Lo había olvidado, había olvidado que su madre era muy sensible a los sentimientos de él, siempre tuvo la cualidad de saber cuando estaba mal aun si para el resto de las personas estaba cuerdo y feliz

Pero no la podía engañar a ella

No a su madre

- si, es por Karin–confeso con dificultad el pelirrojo llamando en pleno la atención de la pelirrosa quien jamás se espero que Satoshi realmente lo confesara, incluso ni el mismo podía creer que lo había dicho-

- ¿Qué pasa con ella?, ¿la extrañas?, ¿te hubiera gustado conocerla mas?–pregunto preocupada la pelirrosa, es decir, ella después de todo era la madre biológica del pelirrojo, incluso había heredado su cabello y algunas de sus manías maniacas-

La sangre tira

- no–respondió con sinceridad Satoshi, sinceridad que a la pelirrosa tranquilizo levemente y a la vez dejo aun más confusa-

- ¿entonces? –pregunto Sakura quien vio a Satoshi beber otro sorbo de chocolate caliente y apoyarse en el mueble de la cocina mirando su tazón- antes de llegar a Tokio, muchas veces soñé con conocer a mi padre, tú lo sabes, hasta que nos enteramos que Sasuke Uchiha era mi padre y yo el niño al que él por 10 años busco, desde entonces hemos sido muy felices los tres, cuatro con Hana–recordó con una sonrisa el pelirrojo al recordar que ahora su familia ya no eran solo tres, eran cuatro-

- y pronto seremos seis–afirmo la pelirrosa logrando hacer sonreír mas ampliamente a Satoshi al segundo que este asintió-

Y al siguiente segundo su sonrisa nuevamente se borro

- cuando… ustedes formalizaron antes de saber que él era mi padre, comencé a soñar cosas muy diferentes, escenas como gravadas de un video, donde estaban ustedes, yo, Hana, mis hermanitos, soñé con ellos desde antes de cumplir los 11 años, y acerté al pedir esos tres deseos–recordó con gracia su cumpleaños numero 11, ese sin duda había sido el mejor cumpleaños de su vida, el primero que vivió con sus padres y el primero en el cual sintió aquel deseo paternal de Sasuke de no separarle a él de su madre como si lo sintió de Sasori-

La primera vez que sintió que podía llamar padre a alguien

- lo recuerdo bien, todos lo recordamos–afirmo divertida la pelirrosa recordando la vergüenza que Satoshi les había hecho pasar y que desde entonces se enteraron que el pequeño tenia complejo de adivino-

- después… comencé a soñar con unos ojos verdes, con Yuuki, lo admito, me gusta, pero es muy pequeña y yo aun muy niño para pedirle algo, sobre todo porque Minato se burlaría de mi–bufo Satoshi recordando como lo molestaron sus amigos en la boda luego de haber sacado a bailar a Yuuki, logrando así la risa de su madre-

- ya tendrás la edad, ahora comprendo porque Sasuke desde siempre te ha dicho precoz–volvió a reír Sakura logrando hacer soltar una leve risilla a Satoshi-

- si, de acuerdo, lo soy y no me quejo, sobre todo porque de ustedes no tenia por donde no sacarlo, después de todo, ambos son mis padres–expreso con una dulce sonrisa el pelirrojo mirando a su madre con ternura, esa con la que siempre había mirado a su madre y que su madre siempre había usado con él-

- Satoshi…-susurro feliz la pelirrosa al darse cuenta que no importa los años que pasaran o que tanto su hijo creciera, este igual le seguiría amando-

Pero las sonrisas no lo son todo en la vida

Sobre todo cuando vio al pelirrojo volver a desviar la mirada con ojos vacios a su tazon mientras apretaba los labios.

- pero… tengo miedo mamá–confeso finalmente Satoshi quien agacho un poco más la mirada logrando así ocultar sus ojos con el flecho de su cabello-

- ¿de qué?–pregunto preocupada la pelirrosa quien se coloco al lado del pelirrojo tomándole un hombro y sintiendo como los hombros de este comenzaban a temblar levemente-

- cuando sueño cosas de este estilo, sin que yo quiera, se cumplen, al principio era divertido saber que pasaría y esperaba con entusiasmo el desenlace, pero no cuando ves tu vida irse a negro–escucho hablar con un tono de voz tan afligido al pelirrojo que hasta sintió el vacio de este en su propio estomago-

Ni siquiera tuvo el valor de mirarle a los ojos ocmo siempre solia hacerlo. No pudo siquiera controlar el tono de su voz para intentar bajarle el perfil a sus problemas como siempre lo hacía.

Si, tenía miedo

- ¿Qué sueñas Satoshi?–le pregunto entre preocupada y tratándose de mantener integra la pelirrosa, le afectaba demasiado ver a su hijo actuar así, era por demás extraño, jamás pensó verlo así-

Pero era su madre, tenía que apoyarlo

- por diversas circunstancias, siempre cruzo una calle, ya sea por ir de compras o jugar con mis hermanitos, pero jamás llego al otro lado, siempre despierto cuando estoy a punto de ser arrollado o cuando soy arrollado por un vehículo rojo –confeso Satoshi intentando de ser lo más simple y objetivo para relatar lo que soñaba y tanto le afectaba, para así no afectar tanto a su madre-

Pero no pudo, sintió el miedo en su propia voz cuando hablo

- hijo, fue solo sueño –confirmo la pelirrosa intentando calmar el temblor del cuerpo de su hijo en un inútil intento ya que sabía que si se hubiera podido calmar, ya lo habría hecho solo-

- no ha sido uno, han sido muchos, varios, desde hace más de un año, a veces son más seguidos –conto el pelirrojo logrando llamar la atención completa de Sakura a quien le temblaron levemente los ojos ante esta afirmación-

- Satoshi, Karin esta presa, no saldrá en no menos de 50 años, tu estas a salvo –intento consolar sin mucho éxito a Satoshi, sabía bien que él sabía eso, entonces no entendía porque también compartía ese miedo-

Tras de ti siempre estará la sombra del pasado

- lo sé, sé que es un sueño y es ridículo, pero tengo miedo de todas formas, porque es ahora cuando deseo que los sueños no se cumplan y aun así se siguen cumpliendo las cosas que alguna vez soñé –hablo con voz temblorosa Satoshi, por fin soltando aquel miedo que le tenia paralizado, ese que se guardo desde hace ya un tiempo y que no había querido confesar por no hacer más problemas-

- ellos no son solo parte de un sueño Satoshi, son parte de un deseo, de la felicidad, parte del amor que yo y Sasuke compartimos, y ambos te amamos también, también eres ese hijo parte de nuestra felicidad, porque sin ti jamás nos hubiéramos conocido o empezado algo –reconoció Sakura con un dulce sentimiento en el corazón, ese sentimiento que Satoshi ayudo a crear en su vida cuando este apenas era un pequeño bebe que llego a darle un motivo por el cual vivir-

- yo también siempre quise una familia, y ahora los tengo a ambos y a mis hermanitos, es por ustedes que soy feliz –volvió a hablar Satoshi, contando quiso lo mas meloso que en su vida había dicho o sentido, pero era la verdad-

Ahora era feliz

Nada es perpetuo

Nada dura para siempre

Lo sabía, pero aun así…

- y lo seguiremos siendo –escucho la voz de su madre sacándole de sus pensamientos, logrando que se concentrara en sus ojos los cuales tomaron un brillo bastante intenso pero a la vez algo triste- yo soy débil, lo admito, en muchas oportunidades fui débil sin poder jamás protegerte, cuando vivíamos con Sasori jamás tuve el valor de dejarlo, valor que tu si tuviste, pensando en mi, cuando vivíamos solos, tu siempre fuiste el que cuido de mi, aun siendo un niño, tú fuiste el que acepto con madurez absoluta y el que me dejo dar el paso para establecer algo con Sasuke, de aceptar a tus hermanitos sin celo o rechazo alguno, Satoshi, tu eres mi fuerza, y siento ser tan inútil como para no poder prometer protegerte, pero si hay algo que se y es que Sasuke si prometió hacerlo, prometió protegerte a ti y a mí, a los pequeños, a su familia y yo a él le creo, porque nos ama –dijo llevándose las manos al pecho con una enorme sonrisa mientras una lagrima salía de sus ojos al recordar todas aquella situaciones que le habían ayudado a madurar y llegar a ser lo que hoy en día era-

Una madre

- tu siempre me protegiste mamá, siempre cuidaste te mi –le contradijo Satoshi negando gran parte de lo que esta había dicho-

Jamás se sintió solo

Jamás se sintió desprotegido

Siempre estuvo aquella pelirrosa para él

En las buenas y en las malas

Siempre su madre

- solo lo que pude cuidarte cuando te enfermabas, ayudarte cuando debías estudiar, pero jamás pude darte esa protección que tuviste solo que adquirir, yo te tome cuando tenía 14 años y aun era una adolecente, no sabía ser madre, no podía protegerte, no sabes la impotencia que sentí cuando tenias 6 años y esos matones te golpearon sin yo haberte podido proteger, no sabes la tranquilidad que sentí cuando a los 10 te enfrentaste a ellos para proteger a Yuuki y sentir la confianza de que tu pudiste cuidarte solo, no sabes la felicidad que sentí cuando aquel año nuevo en Osaka nos volvimos a encontrar con esos matones de los que yo jamás pude haberte defendido y saber que allí Sasuke estaba para protegerte cuando no pudieras hacerlo solo –expreso con ternura la pelirrosa llamando al pelirrojo para que se acercara a donde ella estaba sentada y esta le tomo las manos a su hijo- no estás solo Satoshi

- jamás lo estuve, siempre estuve contigo y ahora estamos con papá, por eso nunca me sentí triste

- y es por eso que no debes preocuparte, no importa que los sueños que tengas se cumplan o no, estoy segura que si ese sueño, esa pesadilla, llega a hacerse realidad allí estará Sasuke para cuidarte y protegerte de Karin, como lo hizo cuando eras un bebe recién nacido, como jamás dejo de buscarte esos 10 años, ahora estamos bajo su protección, Sasuke es un hombre admirable, y tu eres su hijo, no sientas miedo, sabes que aquí estaremos, sobre todo él si es que pasa algo, será el primero en gritar tu nombre y salir corriendo a ser arrollado él antes que tu

- lo sé… -asintió Satoshi quien no pudo evitar que nuevamente las lagrimas salieran de sus ojos aun frente a su madre-

No tenia vergüenza de que ella le viera, era su madre

Y no eran esas lagrimas de miedo que sintió hace un rato, sabia que ella tenia toda la razon y hasta estupido se sintio cuando al saber que todo lo que su madre dijo era verdad y él lo sabía.

Eran lagrimas de tranquilidad

- vamos, no llores, eres un hombre, eres fuerte, eres un Uchiha de sangre y no eres débil –afirmo con una confiada sonrisa Sakura al momento que sus ojos volvieron a brillar con alegría y orgullo al ver a su pequeño hijo crecer de forma tan completa y a la vez grandiosa-

- en algo te quedas corta mamá –comento Satoshi secándose las lagrimas y mirando a su madre directamente a los ojos con sinceridad absoluta- si soy tan fuerte como dices que soy, no es solo porque lleve la sangre de mi padre en las venas, porque haya heredado sus genes o porque haya aprendido a ser como él, soy fuerte porque quería aprender a cuidar lo que mas quería en la vida, sabía que era un niño y que si no aprendía a ser fuerte para cuidarte, quedaríamos desprotegidos, por eso quise crecer y ser fuerte, para que jamás nos separáramos –dijo apretando las manos de su madre las cuales aun tenían sujeta una de sus manos, aquella que no uso para limpiarse la cara-

- y nada nos va a separar Satoshi, al menos en muchos años mas cuando el tiempo pase y la vida nos lleve a mí y a tu padre antes que a ti, hasta ese momento no nos separaremos, lo prometo Satoshi, nada va a pasar –prometió Sakura colocándose de pie y abrazando a Satoshi con toda la ternura que su instinto maternal le permitió abrazarle y transmitirle al pelirrojo-

Siempre seria su primer hijo

- gracias mamá… gracias… -susurro entre el abrazo Satoshi dejándose envolver por el abrazo de su madre y el mismo rodeándole con sus brazos correspondiendo aquel abrazo-

Y ella siempre seria su única madre

- Satoshi, aun sigues siendo en el alma ese pequeño bebe de seis meses que solo abrió conmigo su corazón, gracias por dejarme entrar en él, aun ahora, cuando ya eres lo suficientemente grande para entenderlo -pensó con agradecimiento la pelirrosa sonriendo al sentir como Satoshi a pesar de ya estar grande, jamás sentiría vergüenza de abrazarla-

Siempre serian una familia

Siempre

OoOoOoO

Veia el sol de un color rojizo entrar levemente por aquella ventana en aquella habitacion oscura, pronto desapareceria dando comienzo a la noche. Escuchaba hablar a dos personas y como pronto una de estas se iba y la otra comenzaba a caminar por el pasillo.

Le miro detenerse en la puerta de donde estaba. Su mirada agrasiva ya no le hacia nada, acostumbraba esas miradas en aquel lugubre lugar, bastante diferente a las sinicas miradas de admiración que antes recibía.

Apenas estaba empezando su condena

- te trajeron esto, y si alguien descubre que yo te las paso pagaras con sangre–amenazo aquella mujer de uniforme lanzando un sobre hasta donde ella estaba para luego marcharse-

Recogió el sobre con prisa y se dedico a abrirlo. Sus ojos y puños ardian en rabia al ver lo que estas contenían.

Fotos

SI, eran muchas fotos, presisamente de aquel dia. Fotos donde se mostraba a un pelirrojo que conocia por el nombre de Satoshi, levantando una copa de ganador junto a todos lo que serian sus compañeros de clase y vestidos con uniformes de futbol. Vio luego la foto de un rubio levantando una copa similar mientras un pelinegro que ella muy bien conocia estaba parado a su lado con una cara de fastidio extrema por sus constantes gritos.

Otra de ellas era la del pequeño pelirrojo siendo abrazado de un brazo por una pequeña peliplata quien vestia uniforme de Voleybol y esta tenia las mejillas sonrojadas. La secuencia de la foto despues mostraba al mismo pelirrojo golpeando al rubio de su edad mientras todos los niños reian. La siguiente era una en la cual Satoshi y su padre se miraban con rayitos y pegando sus frentes enfrentandose quien sabe porque cosa mientras una pelirrosa reía nerviosa tras ellos.

Habían fotos de ellos como familia, una en especial que llamo su atencion, donde el pelirrojo sale agachado con una pequeña pelirrosa sujetandose de sus manos dando a entender que apenas caminaba, y detrás de estos, una pelirrosa mayor con una tierna pancita, la cual el azabache de su marido abrazaba mientras colocaba su cabeza en el hombro de la pelirrosa y sonreia como jamás pensó verlo.

Su sangre hirvió aun más…

De un lugar escondido bajo lo que seria su cama saco una caja de zapatos y la destapo dejando ver en su contenido un montón de fotos.

Vacio la caja revolviendo y buscando una foto en especial. Entre estas habian fotos de una boda, donde el pelirrojo salia lanzando flores como la peor vergüenza de su vida, fotos donde bailaban Valls, fotos en familia de aquel matrimonio donde luego Satoshi salia con su traje negro.

Fotos de años nuevos y cumpleaños, navidades, fiestas, salidas a parques, fotos escolares y demas. Todas eran fotos de la familia Uchiha, todas mostraban lo bien que la pasaban y lo felices que eran.

Se le revolvió el estomago

Por fin encontró la foto que queria, una muy peculiar. No era una familia en lo absoluto, solo habia una persona en aquella foto, un pequeño bebe pelirrojo de aproximados seis meses quien veia con sus ojos negros a la camara, aquella foto que habia sido el registro del orfanato donde habian dejado al pelirrojo alguna vez.

Tomo la foto con rabia y saco un encendedor prendiendole fuego mientras su sonrisa llena de pura maldad aparecia.

Tenia rabia, rabia de cómo ellos disfrutaban mientras ella estaba alli encerrada.

Tenia envidia, envidia de ver como ellos lo tenían todo y a ella le despojaron de todo

Y sobre todo quería venganza…

- me las pagaran todas juntas, yo también cumplo mis promesas, querido hijo–susurro con maldad sin dejar de ver el resto de las fotos regadas en el suelo-

Mismo momento en que la foto del pequeño pelirrojo termino de quemarse