Cap 37 El Roswell Macroniano
Atención al lector: Curiosamente hoy es 7 de julio. °68 Aniversario del Supuesto incidente de Roswell en Nuevo México. Así que hoy conmemoramos ese día y por eso quise llamarlo así este capítulo. No se preocupen, Miri no está muerta ;) pero quise hacer una seudo escena similar al de la autopsia que se llevó a cabo, con la diferencia que nuestra huésped esta viva. Disfruten la lectura.
Thomas remolcó ambas naves como pudo. Al ir acercándose al SDF-1, 3 miembros del Vermillion coordinaron apoyo para asistir en el aterrizaje.
Llegado al hangar de la Prometheus, Máx pudo salir de su Valquiria, la cuál quedó en muy mal estado luego de la batalla mano a mano, con Milia.
-Saquenla con cuidado. Puede reaccionar mal.
El habitáculo del Rau, estaba cerrado herméticamente. Para abrirlo, tuvieron que perforar el vidrio esmeralizado en la parte del frente. Cuando pudieron quitarlo, encontraron postrada e inconsciente sentada en su butaca, lo que parecía ser una mujer joven. Todos se pensaban que se encontrarían con un ser grotesco, como tantas películas de ciencia ficción personificaron, en reiteradas producciones Hollywoodenses.
Dos asistentes médicos, la quitaron con delicadeza del habitáculo. Max estaba al lado de ellos, cuando la colocaron en una camilla.
-Déjenme quitarle el casco.- Decía Max, junto a otros técnicos.
-Teniente Jenius. Debemos respetar las medidas de seguridad biológicas. Ya sabe lo que sucedió con Hayase e Ichijo. Si le quitamos su traje en una zona estéril, será más seguro que no contraigamos un posible contagio.
-Entiendo. Disculpen.
Maistrov observaba todo a la distancia. Cuando se la llevan a un transporte militar, Máx se acerca a él. Maistrov amigablemente le conversa. -¿Está bien Teniente? .
-Si señor. Todo en orden.
-Bien. Deberá reportarse con Global, que esta en camino. Internaron a Hayase y a Ichijo.
-¿Qué les paso?-Preguntaba Max preocupado.
-Sufrieron un altercado, a causa del contagio que recibieron. Están bajo observación.
-Ok.
Max ve como el transporte se aleja con Milia. -¿Dónde se la llevan?.
-Irá a una zona de máxima seguridad, con personal médico calificado, que ya envío Lang.
En ese momento se hace presente Global. Max lo saluda protocolarmente. -Capitán.
-Teniente. Shammy me contó todo. Buen trabajo.
-Gracias señor.
-Bien. Ya desde aquí usted y Thomas pueden descansar.
-Gracias señor, pero estoy interesado en la Meltran que capturamos. Quiero ir a verla.
-¿No estará enamorado Teniente?-Preguntaba Maistrov irónicamente.
-No señor. Solo quiero ver en el estado que está solamente.
-Bien era solo una broma. No se lo tome a mal Teniente.
-Ja ja. Pues claro que no Coronel. Si me disculpan, seguiré al equipo médico.
-Vaya con cuidado.
-Gracias señor.
Máx abordaba otro transporte militar, que seguía al que llevaban a Milia.
Enfermería.
Misa estaba recostada y durmiendo. Vestida con una camisola común y corriente. Mientras que Hikaru optó por vestirse con ropa para dormir. Unos joggins tipo pijama y una blusa de mangas largas, a cambio de la bata que le habían ofrecido, debido a que eso le traía malos recuerdos por su larga estadía en la clínica de recuperación psicológica.
"-Espero que Misa no tome a mal esto. De encerrarnos en el mismo cuarto, con el solo hecho de experimentar nuestras conductas-".
Misa recobra la conciencia. Sus párpados se abren lentamente, dejando pasar la luz atraves de sus ojos. Hikaru estaba a la par de ella, esperando a que despierte. Ella ve la figura de una persona mirandola sentada al borde de su cama
-¿Hi...karu?.
-Si. Estamos aquí.
Hasta que Misa recobra el conocimiento, se sienta en su cama y observa alrededor. -¿Donde estamos?.
-Es un cuarto, en enfermería.
-¿Por qué?
-Lang dijo que quieren probar nuestras reacciones juntos.
-¿Qué tipo de reacciones?.
Hikaru no contestaba y hacia expresiones con su rostro, en desentimiento.
-Ya me imagino.-Decía Misa molesta. -Quieren vernos discutir.
-Bueno en realidad, no creo que eso sea todo. Tal vez quieren estudiar si somos conscientes de nuestros actos, en determinadas circunstancias.
-No me sorprendería. Por tratarse de nosotros, podemos hacer cualquier cosa.
Hikaru se pone de pie y se dirige a su cama y se recuesta en ella, boca arriba y posicionando sus brazos de tal forma de sostener su cabeza por detrás con sus manos -Depende. Tal vez tengas algo para decirme, con respecto a Kaifun.
Misa se sobresalta al escuchar ese nombre. Se levanta de su cama y se pone de pie, en defensiva. -¿Estas insinuando que yo lo provoque?.
-No esperaba esa respuesta por parte de ti. En realidad quiero que me des una explicación y que sea lo más sincera posible.
-No tengo que darte ninguna explicación. Total ya no somos nada.
-Ah. Ya veo. Entonces te gusta.
-No me gusta. Me agarró de sorpresa y no quise aceptarlo. ¿Por eso te pusiste como loco?.
-En realidad no recuerdo lo que sucedió. Solo me quedó esa imagen de ustedes dos besándose. Mis actitudes luego de eso, no recuerdo. Solo imágenes entrecortadas. ¿Tú?.
-Yo... La verdad estoy en la Misma situación. No recuerdo nada de nada, luego de ese episodio.
-Igual. Me gustaría saber si sientes algo por él o solo es atracción. ¿Sabes?. No te culpo. Ya que nuestra relación solamente se basa en oficial superior a subordinado, puedes hacer lo que quieras. No seré el único hombre con el que estarás. "-Ufff ni yo me creo Lo que digo-".
Un silencio se generó entre ellos dos. Hasta que ella optó por responder.
-En realidad... yo no se... si me atrevería a estar con otro hombre que no seas tú. -Decía Misa sonrojada. -Tengo miedo de que no me sepan tratar, como tú lo hiciste conmigo. Y si no podría estar con nadie, -Mirándolo a él- tú serias la única opción. Aunque no fuéramos nada.
-No entiendo tu postura hacia a mí persona. Formalmente. ¿Qué somos?.
-Diría que... nos gustamos pero no sabríamos si llegaríamos a algo. "-No quiero arriesgarme. De verdad lo sigo amando, pero quiero escuchar su respuesta-".
-¿Sabes Qué?- él se levanta de su cama. -Quiero probar algo. ¿Puedo?.
-¿Qué quieres hacer?.
Él se acerca a ella. Misa decide cambiar de postura y sentarse al borde de la cama. Él por su parte se sienta a la par. -Sólo quiero mirarte. -Decía el colocando una mano en su rostro y acariciandola. Ella se deja y siente que los latidos de su corazón, se incrementan. -Hikaru. ¿Harás lo que estoy pensando?. Mira que posiblemente estén moritoneando.
-¿Te importa tanto que vean lo que hagamos?-Le dice él en una tonada tierna.
Misa se dejaba llevar por su encanto. Era fácil perderse en esa mirada que él mostraba, con esos ojos celestes profundos. Ella acerca su rostro al de él para conectar su deseo. Cuando se dio cuenta, sus labios fueron poseídos por los de él, y el resto fue historia. Esos besos apasionados, fueron el inicio de lo que alguna vez el fuego dejo. ¿Alguna vez esa llama se apagó?.
Zona restringida de enfermería.
En una sala de cirugía, Milia aún estaba siendo observada por 5 especialistas médicos. Max, junto a Maistrov que llegó luego de unos papeleos y Global, se encontraban en otro lado, observando todo a través de un vidrio. Se daba comienzo a la revisacion de la alienigena Meltran.
Ella estaba recostada sobre una camilla. Aun su traje no fue quitado, incluyendo su casco.
La especialista Kariozuki, dio comienzo.
-Caballeros. Empecemos.
-Bien doctora.
-El espécimen, es un ser en principio humanoide, concaracterísticas femeninas y de tamaño normal al del ser humano, a diferencia de los gigantes Zentraedis. Intentaremos quitar su casco. ¿Jones el láser?.
-Si doctora
En ese instante, Lang se hace presente y pasa por delante de Max, Global y Maistrov.
-Caballeros.
-Doctor Lang.
-Acompanaré al equipo médico que esta examinando a la Meltran. ¿Algún voluntario en caso de que tengamos que usar la fuerza?.
-Si me permite Capitan. -Decía Máx ofreciéndose. -Con gusto quiero acompañar al Doctor Lang a examinar a la Meltran.
-Autorización conseguida Teniente.
-Gracias señor.
-Bien, en ese caso venga conmigo Teniente Jenius. Le proporcionaré un traje aislante, por razones para mantener la seguridad biológica de la nave.
Max y Lang se alejan de ambos oficiales. Maistrov codea a Global. -Lo sabía. Le interesa la Meltran.
-¿A quién?.
-Al teniente.
-Tonterías. Espero que no. Imagínese el desastre que podría ocasionarse si pasase eso de mezclarse con una de ellas. No sabemos nada de ellos. Ni siquiera sabemos como esta conformado, su estructura biológica.
-Lang le tomará muestras de sangre, para análisis. Si es que tienen sangre.
-Mmmm. No seamos brutos. Por supuesto que tienen sangre. ¿Sino Cómo viven?.
Lang y Max estaban en una sala de descontaminación antes de ingresar a la zona en donde estaban examinando a Milia.
-Bien Teniente. Tome, la necesitará por si las dudas-Lang le entrega una beretta reglamentaria de la UN SPACY.
Despresurizan el cuarto intermedio e ingresan a la sala en donde examinaban a Milia. Akane Kariozuki estaba a cargo de la operación, con asistencia de Lang y junto a otros 4 especialistas. Todavía no pudieron sacarle su casco, hasta que Lang nota un círculo que sobresalía, al costado del mismo.
-Kariozuki, eso debe ser un interruptor.
-¿Abrirá el casco?.
-Probemos.
Lang lo apreta y efectivamente, el caso se despresuriza, liberando el poco oxígeno en el interior de su traje.
-Bien, ya podemos quitarselo. Con 2 asistentes y con mucha delicadeza quitaban el casco hacia arriba.
-Oh...- Máx elevó una expresión de encanto. Cuando el casco se deslizaba a través de la piel de la Meltran, un rostro angelical se hacía ver, con ambos ojos cerrados. Era extremadamente pálida y sus labios rojos eran carnosos. Tenia puesto un gorrito del tipo Buzz, para ocultar el bulto de su cabellera. Al quitársela, todos se asombraron. Su cabello era naturalmente verde brillante y estaba trenzado por una especie de tira que parecía ser un látex transparente.
-Es una mujer.
-Y vaya. Que mujer.-Decía uno de los asistentes masculinos.
-¿Le quitamos su traje Doctora?.
-Veamos- Kariozuki le toca su traje, que parecía tener una cierta elasticidad. -Quizás por aquí. Ella acciona lo que parecía ser un dispositivo de cremalleras automáticas. Eso asusta a todos, pensandose que se trataba de algún artefacto suicida, emitiendo un sonido mecánico. Todos se alejan del cuerpo a una distancia segura. El traje se desarmaba y se desprendía de Milia por partes y caían al piso, lo que develaba una especie de malla de una pieza, al estilo de lo que se usan en natación. -Eso debe ser su ropa interior- Decía Lang.
-Parece ser que el traje es colocado por una máquina previamente, como en la película de IronMan- Quería afirmar Máx.
Todos se acercan a la Meltran. Su cuerpo era bastante atractivo, con unas curvaturas agradables y medidas de pecho y cintura bien proporcionadas.
-Qué modelo que tenemos aquí- Decía uno de los asistentes.
-Doctor Lang. ¿Creé que seria conveniente colocarle un suero y un sedante, previo a quitarle sangre?.
-Si. Kariozuki, hágalo.
Tres asistentes se acercaban a otra mesa. Tomaban una aguja y un tubo de ensayo para alojar una muestra de sangre. -Bien, busquemos una vena si es que tiene. ¿De que color será su sangre?.
-Amarilla.
-Yo digo azul
-Vamos no sean tontos por favor. Doctor Lang ¿Me ayuda para ubicar la vena?
-Si doctora.
Lang Palpa intentando identificar la vena y la ubica. Coloca la loción anestésica, para reducir el efecto del pinchazo. Es en ese instante cuando Milia despierta y su rabia aumenta de forma descomunal. Su primer golpe de gracia, fue mandar volando lejos a Lang, que por suerte aterrizó en el suelo sin rasguños a causa del empujón de Milia con su mano izquierda Con su pierna derecha, patea a otro de los asistentes. Entre 3 intentan reducirla, pero ella se defendía.
El principal error de la operación, fue no amordazarla. Lo cual hubiese venido perfectamente bien, en este caso. Pero nadie se percató. Max, utilizando sus técnicas de combate militar, intenta reducirla, ejerciendo fuerza sobre ella mientras Lang le inyectó una solución de cócteles tranquilizantes. De esa forma pudo calmarse, y volvió a dormirse.
-Es fuertemente. - Decía Max.
-¿Todos están bien?
-Si, un poco doloridos.
-Deberían haberla atado previamente.- Decía Global, desde el otro lado del cuarto.
-A propósito. ¿En qué andarán la Comandante y el Teniente?
-Iré a ver. Te dejo a cargo aquí Maistrov.
-Si señor.
Global se dirigía de regreso al cuarto en donde estaban Misa y Hikaru. Al acercarse por el pasillo, Bountime estaba fuera de la sala de observación.
-¿Sucede algo Doctora?
Ella le acerca un pequeño parlante y lo enciende con discreción. Se escuchaban gemidos y respiraciones agitadas.
Ambos se sonrojan avergonzados.
-Bien. Esto es parte del experimento ¿No es así?.
-Creo que si. Se los nota bastante apasionados a estos dos.
-Aviseme si hay algo raro. Mientras estén así, creo que no habrá peligro alguno.
-Si señor.
-Estaré en el puente.
Global se alejaba en dirección al puente.
5 Horas después.
Max estaba en su barraca, descansando. Cuando escucha que tocan a su puerta. Se acerca y la abre. Era Roy.
-Niño.
-¿Sucede algo Roy?. Pasa.
-Oye. Menuda batalla hiciste. Estuviste excelente.
-Gracias.
-¿En que andabas?.
-Descansando un poco.
-¿Cómo está nuestra prisionera?
-Sedada en una cama. Participe de su análisis luego que se despertó y entre 4 la tuvimos que domar.
-Es fuerte. ¿Físico?. Me dijeron que es una modelo.
-Ejem. ... cof cof. Eso me pareció.
-Jajajajaj- Roy lo abraza fuerte. -¡Lo sabia diablito!. Te gusta la Meltran. Será extraterrestre, pero parece humana. ¿No es así?.
-Así parece. Los análisis dieron que nuestra estructura genética es idéntica.
-Oh. Eso es interesante. Significa que te la puedes tirar Jajajajaj.
-¡Hey!. No tengo esas intenciones- Se sonrojaba. -Aunque aún no puedo creer que ella allá sido, con la piloto de élite que me enfrenté en todo este tiempo.
-La vida nos da sorpresas Max. ¿Sabes?. Tómalo como si fuera una señal divina. Un ángel guerrero como ella, se te cruzó en el camino para que la conozcas de una forma peculiar como esta.
-No se. Quiero conocerla, pero por curiosidad. Igual no quiero presentarme como su enemigo, sino como un tipo común y corriente. No quiero cagarla.
-Bien dicho. ¿Tienes algo para beber por aquí o tengo que volver a casa por mi Ron?.
-Tengo un Johnny Walker del 99.
-Traelo.
Max se dirige a búscalo, en una cómoda. Abre la puertecilla y saca el Whisky y dos vasos.
-¿A las rocas?.
-Por supuesto mi amigo.
Max apoya los dos vasos, en sus respectivos posavasos y la botella en el medio. Va a la nevera en búsqueda de hielo y vuelve nuevamente, colocando los hielos.
-A propósito. ¿Sabes algo de Hikaru y la Comandante?.
-Seee. Fornicaron esos bastardos. No tienen vergüenza. No se lo que esas Enzimas pueden causarte, pero nuestra oficial superior se ha transformado en verdadera loba come hombres. Igual esta mas pendiente del bebé. Solo le sucede con Hikaru. -Max le servía un trago a Roy.
-Si que tiene suerte. Aunque no entiendo la relación que tiene con la Comandante. Es como de amor, odio y celos.
-Amigo, -Max se servía en su vaso- hay diferentes tipos de relaciones. Hay gente que ama, gente que odia y gente que molesta. Creo que la relación de ambos, es de ese tipo. El niño esta embobado por dos mujeres. Pero creo que siente más atracción por Misa que por Minmay.
-¿Por qué crees eso?.
Roy levanta el vaso. -¿Por qué brindamos?.
-¿Por la amistad y el amor?.
-Brindo por eso- Chocaban los vasos.
-Bien, responderé esa pregunta tuya. Misa es una mujercita especial. La conozco desde hace años y siempre fue bastante tímida, aplicada y honorable. Cuando era una adolescente, era una hermosura. A veces se me escapaban los ojos, creo que te lo conté una vez. Hasta el día de hoy, lo sigue siendo y cuando se le cruzó Hikaru, fue su oportunidad. Él es apuesto y Misa tiene debilidad por los pequeños. No le gusta los hombres, le gusta los niños.
-Jajajajaja. Una loba come hombres.
-Come niños abusadora.
-Jajajajaja. No me hagas reír que me ahogare con la Bebida.
-Bueno bueno yaaa.
-¿Qué hay con Minmay?
-Ella es un capricho. Algo que nunca él pudo tragar. Una etapa que le quedó inconclusa toda su vida. Se lamenta en no haberla elegido, como podía. Pero las circunstancias de la vida, hizo que no fuera así. Lo entiendo, es difícil tener en un mismo sitio dos personas que quieres.
-Eso sí que es tener suerte. Maldito Hikaru.
-Siiii. Maldito afortunado.
Ya se habían tomado un poco más de 4 vasos. Pero Max no quería terminar toda la botella. Solo bebía después de cada batalla, un pequeño sorbo.
-Amigo, no quiero acabarme tu suerte.
-Llámalo como quieras, pero desde que se me cruzó esa Meltran, después de cada batalla me tomaba un sorbo de este Whisky.
-Bien. Por eso ¿Por qué no vamos a un bar?. Le diré a Claudia. ¡Vamos!.
-No se jefe.
-Ooohh ¡Vamos! .Es una orden soldado.
-Ja ja ja. Espera que me pongo algo más cómodo y salimos.
Cuarto de Misa y Hikaru.
Después de ¡2 horas! de una sesión de sexo intermitente, ambos estaban rendidos, acostados en una misma cama, completamente desnudos y abrazados bajo las sábanas.
Ella estaba rendida con su cabeza apoyada en su pecho y él la tenia abrazada, como si un macho alfa reclamaba por su hembra. Descansaban sus ojos en estado de vigía. Ella emite un pequeño suspiro.
-Eso sí que estuvo bueno- Decía ella satisfecha.
-¿Qué hicimos Misa?
-Lo que hacen los que se gustan.
-¿Sólo sexo?.
-Sexo y algo más. Sexo cariñoso.
-Ja ja. Que tierna eres. ¿Lo nuestro se basa en Sexo cariñoso?.
Para mi que fue salvaje.
-¿Qué es salvaje para ti Hikaru?. Si soy la única mujer con la que has estado.
-Y yo soy el único con el que estuviste también. Así que estamos a mano. Ja ja Sexo cariñoso. Me dejaste cansado.
-Puedo hacerte una segunda vuelta si quieres.
-No tigresa. Espera por favor. Déjame descansar un rato y si quieres hacemos lo que quieres.
En el cuarto se observación, Bountime escuchaba el diálogo concentrada.
"-Esto sí que es tierno. No se si las enzimas tienen que ver en algo, pero por ahora todo viene tranquilo entre ellos-".
Sonaba un intercomunicador en la sala de observación.
-¿Si?.
-Elena. La Meltran despertó. Por ahora está sedada. ¿Cómo vienes con los tortolos?.
-Por ahora todo tranquilo por aquí. ¿Nuestra invitada cómo se encuentra?.
-No se. Por ahora mucho no habla. Tendremos que instalar un traductor, basándonos en la maquina que construí. Tengo que hacer una versión reducida, utilizando un software en una laptop.
-Buena idea. Cariño, con custodia por favor.
-Si, tú también con ese par de locos.
-Lo sé. Corto.
- Nos hablamos después.
La conversación cesa. Lang, desde otro cuarto de observación mira a Milia, que era asistida por 2 enfermeras pero siendo custodiada en el cuarto por 5 militares con rifles de asalto. Maistrov ordenó que si Milia reaccionaba como no debía, la orden era a matar sin discreción.
