Hola a todos!! Si, se que no es jueves, hoy es sábado y debo pedirles disculpas por haberme atrasado tanto con este capitulo. No piensen que será excepcional, creo que en realidad es una porquería, pero bueno, al menos se deja leer…

Gracias por todos los saludos y por darme ánimos… la cosa se esta poniendo peliaguda, y no se como terminaré esto…. Este capitulo en realidad tuve que cortarlo porque era demasiado largo, y la segunda parte comenzaré a escribirla cuando pase todos mis datos a la nueva computadora, que acabamos de comprar. Ahora si, disculpen que no haga una entrega tan periódica como lo hacia antes…

Solo me resta decirles que los últimos tres capitulo eran parte de un capitulo solo, pero como lo desdoblé, se convirtió en tres… asi que el fic se alargará unos capítulos más, pero no pasarán de 50… No se quejen!! He visto fics hasta de 132 capítulos!!

Ahora si, les dejo el capitulo y espero que les guste…

Capitulo 37

Confesiones esperadas

Llegaron a la mesa, riendo de la cara de Cho al saber que Ginny y Harry eran novios. Solo estaba Harry esperándolas. Ginny lo miró decidida a preguntarle por Ron, pero él le hizo una mirada tranquilizadora. Ella sonrió y dejando a su amiga, se sentó nuevamente en las piernas de su amado. Hermione, buscó con la mirada a su novio por todo el salón pero no lo encontró. Giró para entablar conversación con sus amigos, pero estos estaban demasiado ocupados… pensó en levantarse y marcharse a casa de sus padres. Cuando vio que Fred y George se acercaban a la mesa, tuvo que quedarse. Los gemelos, molestaron un momento a Ginny y Harry, y se sentaron.

- ¡Podrían soltarse un poco, por favor!! – dijo Fred – ¡con tanto calor entre ustedes, derretirían la Antartida!! – Harry rió.

- Cállate Fred – dijo Ginny, abrazando mas a su novio.- ¿no tienes nada que hacer?

- ¿Aparte de molestarte? – Fred hizo como si pensara – ¡no! – George rió.

- Por favor, Harry – dijo George – suelta un poco a Ginny y ven a conversar con los hombres…

- No…- dijo mirando a su novia - demasiado tiempo estoy aguantándolos a ustedes en mi departamento. ¡Déjenme al menos estar con Ginny un ratito!!

- ¿Ratito? – bufó Fred – si al espacio de tiempo que estás con mi hermana le llamas ratito, cuando estés un rato¡te volveremos a ver con una barba, de un largo astronómico!! – rieron.

- ¿Vinieron a fastidiar? – preguntó Ginny.

- No… - dijo Fred - vinimos a saber, por qué una de las muchachas mas lindas de la fiesta tiene cara de estar en un velorio - Hermione, que no participaba de la reunión, ni se inmutó – ¡Ey¡A ti te hablamos Hermione!!

- Qué quieren… - dijo fastidiada

- Queremos saber qué te pasa, querida cuñada… – dijo George.

- ¿Han visto a Ron? – preguntó ella, como si George nunca hubiera hablado.

- Si… - dijo burlón Fred – lo hemos visto escondido detrás de un cortinado, charlando muy risueño y coqueteando con una chica rubia, por allá… al final del salón – rieron. Ginny le dio una patada por debajo de la mesa, cuando vio a su cuñada, a punto de llorar.

- Eh… - dijo George – no es verdad Hermione… - ella lo miró – Ron no está con una rubia… - Ginny respiró aliviada – ¡en verdad es morena!! – mas risas.

- ¡Idiotas!! – dijo Ginny – Se van, o les juro que sus nuevas amiguitas sabrán de sus calzones floreados… - Harry rió.

- No tenemos novias… – dijeron en coro – decidimos que la vida es muy bella para ponerse el lazo tan joven – miraron a Harry - ¡lo sentimos por ti!!

- ¿Por qué? – preguntó Harry.

- Con tu fama y tu presencia… - resoplaron – ¡Merlín!! deberías estar espantando a todas las que se te pegarían a la túnica – él sonrió colorado.

- ¿Si, verdad? – dijo riendo divertido. Luego sintió un pellizco a la altura de las costillas – ¡pero no! Nunca haría eso…

- Me gustaría verte intentarlo, Potter – dijo Ginny – ¿de qué te ríes¿acaso deseas tener todas las mujeres a tus pies?

- ¿Estás celosa?

- ¿Debería estarlo?

- Pues…

- ¡Harry!! – dijo pegándole en el brazo – ni se te ocurra…

- Sabes que solo soy tuyo… - le dio un tierno besó.

- Bueno… el ambiente se ha puesto pesado – dijeron mientras se levantaban – ¡te compadezco Harry, por la fiera que te elegiste!!

- Malditos idiotas- refunfuño Ginny – ¿no pueden decir algo apropiado en su vida?

- ¿En verdad Ron está con una chica morena? – dijo Hermione, con cara de haber estado mucho tiempo debajo del agua, sin respirar.

- Ay Hermione – dijo Harry – ¿vas a creerle a esos dos? – ella gimoteó. –mira, Fred y George se pasan haciéndole la vida imposible a Ron… qué mas querrían ellos que le hagas una escena a su hermano, para dejarlo en ridículo…

- ¿Piensas que pedirle explicaciones a Ron, es ponerlo en ridículo? – Preguntó Hermione, mirándolo ofendida.

- No… pero estoy seguro, de que tu pedido de explicaciones, hará que Ron, diga una barbaridad, y tu comiences a gritarle un montón de cosas de las cuales luego te arrepientes, pero que no dejan de herir a mi amigo. – Ginny miró a su novio sin poder creer, esa deducción fue brillante.

- ¿En verdad hago eso? – dijo ella seria.

- Si.

- Pero… ¿sabes dónde está? – Harry decidió tomar aire antes de contestar.

- Dijo que tenía que hacer algo y volvía – Giró para hablar con su novia – tienes ganas de bailar?

- No… me gusta estar así, contigo…

- A mi también…

- Damas y caballeros… - dijo la voz del cantante de la banda – bueno, generalmente no hacemos este tipo de cosas, porque nos parecen ridículas – los demás rieron- pero un joven ha venido a pedirnos expresamente un tema, para dedicárselo a su novia – Ginny miró a Harry, sonriente, creyendo que la canción era para ella. El negó divertido y señaló a Hermione, que mirando a la banda no se enteraba de nada. – Bien… Esta canción va dedicada con amor para ti, "Hermy" – la muchacha se puso roja y miró a sus amigos, que se hacían los sorprendidos (y les salía demasiado exagerado) – de parte de tu insensible novio… que te ama mucho.

- Oye… – dijo Ginny al oído de su novio – ¡podrías haberle aconsejado que diga algo mas romántico!!

- ¿Qué quieres¡Estamos hablando de Ron!! – sonrió- Le dije que le recite un poema. Le dije qué poema decir, pero debe ser que al idiota se le olvidó.

- Espero que la canción no sea la favorita de mi hermano… - dijo Ginny, estirando el cuello, para divisar entre la gente a Ron.

- ¿Cuál es? –preguntó Harry, ignorante hasta ese momento de los gustos musicales de su amigo. A decir verdad, Ron no habia dado nunca muestras de que era amante de la música.

- "Hasta luego cocodrilo"(1) - Harry la miró un rato y luego, hundió la cara en el cuello de su novia para no lanzar una carcajada, mientras los acordes de una dulce melodía, invadían el salón…

"Soy yo

Quien mira la lluvia y se acuerda de ti, soy yo.

También…

A quien le haces falta y se siente morir, soy yo..

Hermione, levantó la mirada, esperando ver a su pelirrojo en algún lugar del salón, pero no tuvo suerte…

Soy yo,

que por tu palabra, ha empezado a sentir.

Aquel, a quien en el cielo, lo has hecho vivir…

No le des mas vueltas, sin lugar a dudas, yo soy...

- Hermione – dijo Ron suavemente, haciendo que ella se sobresaltara – quieres bailar? – agregó con timidez. Ella con los ojos llenos de lágrimas se levantó y le tomó la mano. Caminaron hacia el centro del salón. Hermione, se quedó un momento quieta esperando, pero él la tomó por la cintura y la atrajo hacia su cuerpo. Ella pasó las manos alrededor del cuello y comenzaron a bailar.

Soy yo,

Quien busca el encuentro, para ser de ti, Soy yo

Y soy, quien todo lo ha dado, sin pensar en mi, yo soy…

Ella apoyó su cabeza en el pecho de Ron, quien le dio un suave beso en la cabellera. Hermione puro jurar que lo escuchó decirle "Te amo". Ella cerró los ojos, pero no pudo evitar derramar algunas lágrimas. El corazón de Ron latía con fuerzas.

Aquel que una estrella del cielo te quiere bajar

Quien solo el tenerte, despierto con ganas de amar

Quien más se te arrima, y mas te adivina soy yo.

Si un día el universo completo tu quieres te doy

No olvides un loco en el mundo tu tienes, yo soy

Quien más te ha anhelado, y más te ha esperado soy yo…

- Ron – dijo ella, no pudiendo controlar un sollozo. El la separó un poco y la miró. Odiaba verla llorar.

- Perdóname Hermione… - Dijo apenado – yo… no pensé que mi actitud podría herirte…

- No, Ron… yo soy una tonta… - dijo mientras unos lagrimones recorrían su cara. El sonrió, y le pasó los dedos por su mejilla

- No me gusta verte llorar… - la abrazó – lo siento. He estado tan empecinado en tratar de ser alguien… en lograr que te sientas orgulloso de mí…

- ¡Pero yo estoy orgullosa de ti!! solo que me he sentido algo sola… ya no compartimos todo, entre los tres… ahora son Harry y tu, y yo…

- Lo sé… pero entiéndeme… todo lo que hago, es para ti.

- ¡Yo sólo te quiero a ti!!

- Y yo también… - la besó – Te amo linda…

- Te amo Ron, no al gran estudiante… amo a mi Ron, algo loco, divertido, despistado y vago…

Aquel que del cielo una estrella te quiere bajar

Quien solo el tenerte despierto con ganas de amar

Quien más se te arrima, y mas te adivina soy yo.

- Prometámonos que si algo nos molesta, hablarlo… no te quedes callada, dime si algo de lo que yo hago te hace sentir mal…

- Prometido - dijo ella sonriendo.

- Tengo algo para ti… - le dió un paquetito.

- Ya me has regalado el libro de cocina… – dijo ella. El rió

- Sé que te enojaste por eso – ella sonrió – pero te lo regalé por una razón.

- Ah, si? Y cuál es...

- Pensé que tú, siendo tan inteligente, lo adivinarías…

- Pues mi mente estaba algo turbada, cuando vi ese libro!

- Bueno… tú me dijiste que no eras como Ginny a la hora de cocinar… por eso te lo regalé.

- Pero…

- Así cuando te pida que nos vayamos a vivir juntos, sepas al menos freír un huevo.

- En verdad? – dijo ella mirándolo con ilusión.

- Si… a mi me gustan los huevos no muy crudos, bien cocidos…

- ¡No! – dijo dándole un golpecito suave en el pecho – ¡eso de vivir juntos!!

- Si – ella se puso de puntas de pie y le dio un beso en la boca.

- Entonces te prometo que me convertiré en una experta cocinera, lo más pronto posible – se abrazaron.

Si un día el universo completo tu quieres te doy

No olvides un loco en el mundo tu tienes yo soy

Quien más te ha anhelado y mas te ha adorado… soy yo."(2)

Ginny y Harry miraban desde la mesa la escena, aunque de vez en cuando, se perdían en arrumacos.

- ¿Tu le sugeriste esa canción? – dijo ella perdida con los besos que Harry le daba en el cuello.

- Si – respondió suavemente.

- Es bellísima… - dijo ella haciendo un suave ronroneo cuando Harry pasó, sensualmente, la lengua y le dio un pequeño mordisco en el lóbulo de la oreja – Harry... no hagas eso… - dijo algo colorada.

- Perdón…- dijo él con una voz ronca – te quité el aro – ella sonrió. – Mejor tenlo, me molesta en mi actividad favorita…

- Y cuál es…

- Saborearte… - ella lo miró y sin mas, le dio un beso… demasiado candente para ambos… se separaron un instante – no sabes, lo mal que me hace, tenerte así… - ella sonrió – en verdad Ginny… - besó su nariz – quiero…

- ¡Hola! – dijo Ron, abrazado a Hermione, y se sentaron a la mesa.

- ¡Ron¡Felicitaciones!! – dijo Ginny para salir del paso, porque sabía que iba a decirle Harry. Cómo no saberlo, si ella estaba deseando lo mismo.

- ¿Por qué me felicitas?

- La canción ha sido hermosa…

- Ah… - dijo mirando a Harry, que estaba a punto de matarlo por la interrupción– si, bueno… tuve una buena ayuda.

- Me alegro por ti – dijo Harry apretando los dientes – ¿ya se van?

- Bueno, si eso quieres… – dijo Hermione.

- No nos iremos… - dijo Ron – le hice un regalo a Hermy – miró a su novia – aun no lo has abierto. – ella rompió el envoltorio. Ginny miraba expectante, aguantando estoicamente, los besos de Harry en el cuello, mientras le acariciaba suavemente la cintura. El gritito agudo de Hermione, los hizo separar.

- Ron… - dijo levantando una delicada cadena de oro blanco de la que pendía un diamante amarillo, en forma de estrella. – es …

- Lo que te mereces… - le dio un beso.

- Pero no has debido… es muy...

- ¿Hermosa?

- ¡Si!! Pero…

- Hermione – dijo tomando la cadena y poniéndosela – el ministerio les paga un sueldo a los aspirantes… no es gran cosa, pero lo he ahorrado casi a todo.

- No has debido… - dijo mirando embelesada la estrella en su pecho.

- Te lo dije – la tomó del mentón – es lo que te mereces… - le dio un besito – mereces que te baje todas las estrellas del universo, pero como no puedo, esto es como si lo fuera…

- Eres un amor Ron – Se besaron, intensamente, situación que utilizo Harry para acercarse al oído de su novia.

- No soporto más… Quiero estar contigo esta noche – ella lo miró – Te amo… -le dio un beso.

- Yo… - dijo ella perdida en sus ojos. Se quedaron así, un rato largo.

- Crees que te dejen quedar en mi apartamento? – susurró.

- No lo creo… – dijo una voz grave, que hizo brincar a Ginny de la falda de su novio. Harry se puso de pie.

- ¿Qué, papá? – dijo ella colorada. "¡Mi suegro me mata!!", pensó Harry, creyendo que Arthur lo había escuchado.

- Le decía a tu madre, que no creo que podamos quedarnos más tiempo…

- Pero…

- Ginny… si bien tu estás de vacaciones, yo trabajo y…

- Pero señor Weasley – dijo Harry – la fiesta aun no ha terminado…

- Lo siento Harry… - dijo él limpiándose los lentes – No podremos aparecernos… tu madre ha bebido algo y yo también, la red Flu estará congestionada, y si vamos en taxi tenemos que salir ahora, porque…

- ¡No quiero que ella se vaya ahora! – dijo Harry terco.

- ¿Cómo? – preguntó Arthur sorprendido de la forma en que Harry le hablaba.

- Digo… - carraspeó abochornado – es que… no hemos bailado mucho… y ella quiere… bailar… - miró a su novia, pidiendo socorro – no?

- Si – dijo ella mirándolo como para matarlo - Papá, si tu quieres irte por mi no hay problema – su padre arqueó una ceja – puedo ir a dormir a casa de Ron…

- No lo sé… - dijo algo dubitativo.

- Vamos señor Weasley – dijo Hermione – Estaremos en el departamento de Harry, que hay lugar de sobra.

- Y tu cómo sabes? – dijo Molly. Hermione quiso cavar una fosa y enterrarse.

- Algunas veces hemos ido con... con…

- Algunos amigos – dijo Ron – ¿verdad?

- ¡Si!! – dijeron los tres amigos, incluida Ginny, que nunca había visitado el departamento de Harry.

- Pues no sé… – dijo Molly, entornando los ojos – no creo… vamos Ginny.

- ¡Pero mami!!- dijo ella zapateando – ¡no quiero ir!!

- Vámonos nena...- dijo dulcemente su padre.

- ¡Ya no soy una nena! – dijo furiosa – soy mayor de edad y puedo decidir donde dormir…

- Mira… - iba a gritar la señora Weasley.

- Ginny – dijo Harry, que ya veía su noche arruinada – será mejor que hagas caso a tus padres...

- Disculpen… - dijo Remus quien se acercó al ver que discutían – qué sucede?

- ¡Mi hija, la rebelde!! – dijo Molly.

- Me parece que es temprano para dejar la fiesta – se abrazó a su novio.

- No entiende que para cuando lleguemos a casa, será de día y bueno… ¡tu padre tiene que trabajar!!

- Sólo porque se te fue la mano con los brindis…

- ¡Ginevra!! –dijeron sus padres.

- Si me permiten… -carraspeó Remus – Ginny parece ser la gemela de Nimph, porque ella, que tiene sobradas razones para ya estar en la cama, se ha empecinado en quedarse hasta mas tarde…

- ¿Ves? No soy la única con ganas de divertirse…

- Sin embargo… – dijo en voz alta Remus - si ustedes están de acuerdo… podrían quedarse en la fiesta y pasar la noche en Grimmauld Place – "Si, ese es mi tío querido!!" pensó Harry a quien la alegría le volvió al cuerpo.

- No lo creo…

- Anda papá- dijo Ron – queremos divertirnos un poco más… y luego todos juntos, tomamos un taxi y llegamos a la casa de Remus.

- ¿Qué dices Molly?

- Si todos están de acuerdo…

- ¡Si!! – dijeron.

- Pero no entiendo como podremos organizarnos.

- No hay problemas Molly – dijo Remus – Harry tiene su habitación, y Ron, que ya es como de la familia para nosotros tiene la suya – ellos asintieron – las chicas dormirán juntas en su antigua habitación, y a ustedes les daremos otra… asunto resuelto.

- si ya tienes todo organizado – Arthur miró a su esposa – no me queda mas remedio que aceptar.

- Bien… - dijo Remus – ¿les apetecería una copa con nosotros? – dijo dándole una palmada en el hombro a Arthur.

- Claro, vamos Molly querida?

- Si – dijo contenta, de poder quedarse a cotillear un poco con las mujeres.

La chimenea de la sala, en el nro 12 de Grimmauld Place, estaba encendida cuando todos llegaron aproximadamente a las dos de la madrugada. La señora Weasley y Tonks, decidieron preparar algo de café, para menguar el frío invierno. El señor Weasley y Remus, las acompañaron a la cocina, mientras los jóvenes se quedaron a disfrutar del calor en la sala. Ron se acomodó en un gran butacón junto a Hermione, que miraba embelesada su estrella. Ginny se había sentado en la punta del sofá, y Harry estaba recostado, con el cabeza sobre las piernas de su novia, completamente relajado, debido a las caricias que esta le hacía en la cabellera.

- ¡No soporto más estos zapatos!! - dijo al rato Harry, quitándoselos – ¡me han torturado los pies!! Merlín, la próxima vez…

- Alégrate… - dijo Ginny sonriendo – la próxima vez, no estarás flanqueando la entrada… ¡serás de segundo año!!

- Tienes razón, hermosa – dijo tomándole una mano y besándosela.

- Me encantó la fiesta – dijo Hermione… - ¿Vieron la cantidad de magos importantes que asistieron?

- Vieron a Umbridge? – preguntó Ginny.

- Si la veo, la escupo – dijo Ron, arrugando la frente.

- ¡Ronald!! Cuida tu lenguaje, aunque nos disguste, ella es miembro del ministerio.

- Si por mi fuera, estaría en un cubo de basura… - dijo Harry serio.

- No te enojes cariño – dijo Ginny.

- Pero no es ni la sombra de lo que era… - acotó Hermione.

- Bueno… también estaba Fudge… - agregó Harry.

- Vaya… - dijo Ron - la fiesta podría haberse catalogado como "El regreso de los muertos vivos"- carcajadas generales – Hasta Skeeter estaba…

- Y Cho… – dijo Ginny ahogando una risita, mirando a Hermione.

- Te escuché! – dijo Harry, haciéndole cosquillas en el cuello – pero tienes razón.

- Su hermano es lindo… - risitas femeninas.

- Eh, Hermione… ¡te recuerdo que tu novio está presente!! – dijo Ron algo molesto.

- Es la verdad… ¿lo viste Ginny?

- Aha… - dijo colorada. Rubor que Harry vio.

- ¿Por qué te pones colorada?

- Por nada… - dijo mirando al fuego.

- Ginny…

- Bien... cuando te fuiste al baño… se acercó un joven muy…

- Muy, qué? – dijo sentándose de golpe.

- Atractivo… - dijo sin mirarlo.

- ¿Atractivo? – e hizo una mueca desdeñosa.

- ¡Pero nada extraordinario!! –

- ¿Y?

- Y me dijo que se llamaba Michael Chang – Harry bufó - sólo eso…

- ¿Y?

- Me pidió que bailara con él- dijo mirando el suelo.

- ¿Y? – preguntó nuevamente, tratando de acomodarse los lentes, y bastante molesto.

- ¡Basta Harry!! – dijo nerviosa – no me hagas una escena de celos porque no tienes por que hacerla… ¡le dije que tenia novio y que gracias pero no¿Satisfecho?

- Si…- dijo acercándose y dándole un beso – te amo

- Celoso.

- Por ti, siempre…

- Pero también estaba Michael Corner… - dijo ella - ¿no tenías celos de mi primer novio?

- No – dijo mirándose las manos.

- ¿No? – pregunto incrédula. Ron hizo una risita estúpida.

- Es porque Harry lo amenazó con que si lo veía mirarte una sola vez, lo desollaba vivo!! – rieron.

- No seas tonto… - dijo ella sonriendo. El se hacía el indiferente – Harry – dijo ella abrazándolo - sabes que no tienes que sentir celos de…

- No lo sé – dijo él. – No lo se, porque tu no me amas… - Agregó en un susurro. Ginny lo miró, con lágrimas a punto de salir. El la miró y cuando iba a besarla aparecieron los mayores.

- Bien – dijo Remus… - me parece que es tarde ya.

- Si – dijo Molly – niños, será mejor que se vayan a acostar…

- Molly – dijo Arthur - Remus y yo necesitamos hablar un rato con Harry, Ron y Hermione…

- ¿Por qué yo no? – terció Ginny.

- Es algo relacionado al viaje...- dijo Remus.

- Bueno… - dijo Ginny mirando a Harry– entonces yo salgo sobrando… buenas noches –y subió por las escaleras, sin ver que su novio la miraba con tristeza.

- En ese caso, yo me marcho con Tonks… buenas noches a todos. – dijo Molly.

- Adiocito!! - Dijo la señora Lupin.

- Bueno…- dijo Remus mirando hacia la escalera – ¿Ya tienen todo listo para el viaje?

- Si – dijo Ron - pensamos ir en automóvil, hasta …

- ¿Por qué mejor no se van en avión? – Preguntó Arthur.

- ¿Tu crees, papá?

- Si… y de paso me averiguas cómo…

- Arthur, el tema es que en avión llegarán más rápido. – dijo cortante Remus.

- Bien… será cuestión de que compremos los boletos – agregó Harry.

- Ya lo hice por ustedes… - dijo algo incómodo Remus, por la mirada de su sobrino.

- Bien – dijo Harry – algo mas que hicieron por nosotros?

- Harry – dijo Arthur - no te enojes…

- Disculpen, es que… bueno, yo…

- Lo importante aquí es saber que harán allá - Los chicos asintieron – Hemos contactado a un miembro de la Orden que es auror en el ministerio de magia en España. – Suspiró – Ella los esperará en el aeropuerto.

- No sabía que hay miembros de la Orden en España – dijo Hermione, sorprendida.

- La Orden no sólo actúa en Inglaterra, Hermione – dijo Arthur - Hay varias sedes, en toda Europa, y nos mantenemos en contacto, cuando necesitamos de su ayuda… como en este caso.

- ¿Cómo la conoceremos?

- Ella los conocerá – Les dio un papel – esta es la contraseña. Su apodo es Zafiro.

- Bien… al menos tenemos alguna foto?

- No serviría de nada si ella está camuflada…

- Camu, qué?

- ¡Disfrazada, Ron!!

- Ah…

- Lo único que les pido es que se comporten – Advirtió Arthur mirando especialmente a Ron y Hermione.

- Pero… - dijeron algo colorados.

- ¿Iremos a un hotel? – dijo Harry

- No – respondió Remus – se quedarán en la casa de Zafiro… ella está casada y tiene una niña pequeña. Les ruego que no rompan la rutina de la familia, porque el marido es muggle y...

- ¿En qué trabaja su marido? – preguntó Ron.

- Es chef internacional.

- ¡Qué bien!! al menos no nos moriremos de hambre… - agregó con una sonrisa y sobándose el estómago.

- ¡Ron!! – chilló Hermione.

- Alégrate Hermione... – dijo sonriente –puede enseñarte ya sabes qué – el codazo que recibió fue brutal.

- Bueno… el resto de la información se las daré el día que se vayan

- Snape…

- Zafiro tiene información mas completa…

- Creen que ya se fue a…

- Aun no ha salido de España, según las últimas informaciones…

- ¿Bien, algo más? – dijo Ron, ya bostezando.

- Creo que no.

- Okay – abrazó a Hermione – Nosotros nos vamos a dormir…

- Si… - dijo ella colorada, al ver la cara de Arthur – yo me voy… Ginny me está esperando.

- Ah… - dijo Ron igual de rojo – si… y yo me voy a dormir, a mi cuarto, solito… - miró a su padre – como siempre – Harry quería reírse a carcajadas por la metida de pata de su amigo.

- En ese caso, yo también me voy - dijo Remus.

- Eh... tío? – dijo Harry – ¿podría pedirte algo? – preguntó mientras veía como Arthur Weasley subía las escaleras.

- ¡Claro Harry!

- Mira… mientras este afuera – lo miró. – yo quería pedirte que cuidaras a…

- ¿Hogwy? – dijo sonriendo, con una mueca de burla en su rostro.

- No… a Ginny.

- ¿Por qué?

- Bueno… ella lo ha tomado a broma, pero no confío mucho en Malfoy…

- Entiendo – dijo sonriente – pero debes saber que no podré cuidarla todo el tiempo…

- Si… ya he buscado un protector para cuando tu no estés disponible…

- Quién… - lo miro – ah, Dobby.

- El aceptó la misión con gusto.

- Harry…

- No quiero que le suceda nada…

- Es una bruja extraordinaria – dijo Remus – Deberías tener mas confianza en ella.

- ¡La tengo! – dijo seguro – es sólo que a veces no hay que tentar a la suerte, no?

- Lo mismo te diría yo a ti… - dijo mirándolo de reojo.

- ¿Por qué? – lo abrazó mientras iban hacia la escalera.

- No deberías ser tan evidente… - Harry lo miró sin entender – La forma en que le contestaste a Arthur…

- Yo… -dijo rojo – lo siento…

- A mi no me pidas disculpas… - lo miró con picardía – cuídate… y cuídala.

- Remus…

- Buenas noches.

En la habitación de las chicas, Ginny ya se habia puesto un gracioso camisón que le prestara Tonks, y estaba a punto de acostarse en su mullida cama, cuando Hermione abrió la puerta. Ginny miró a su amiga y sonrió, mientras esta se acercaba a su cama y buscaba la ropa de dormir que le prestaran. Pero para sorpresa de Ginny, la muchacha, tomó el camisón, y diciéndole buenas noches, enfiló nuevamente hacia la puerta.

- Hermione…

- ¡Buenas noches Ginny!

- ¿A dónde vas?

- ¿Donde crees? – dijo mirándola – ¿Crees que voy a dormir con Buckbeak? – rio

- ¿Te vas con Ron?

- ¡Claro!! Tengo que agradecerle mi regalo… - dijo acariciando el dije que colgaba en su pecho.

- Eres… - rieron - ¡no se lo agradezcas tanto!! – mas risas

- Cállate, o vas a despertar a tus padres…

- Buenas noches… - dijo acomodando las frazadas

- ¿No vas con Harry?

- ¡Hermione!! – dijo colorada – ¿cómo crees?

- ¡Ey, en el verano no dudabas en meterte en su cama!! – Ginny le tiró con la almohada – y ahora te haces la pudorosa…

- No sé…

- Piensalo… tendrán pocas oportunidades como esta para estar juntos.

- ¿Desde cuando te has vuelto tan libertina? – dijo mirando con asombro a su amiga.

- Bueno… de vez en cuando hay que dejar salir el lado salvaje… - y sonriendo cerro la puerta, dejando dentro del cuarto, a una Ginny demasiado pensativa.

Pensó que cuando abriera la puerta de su habitación, esa hermosa pelirroja que había estado volviéndolo loco toda la noche, estaría esperándolo, pero eso no ocurrió. Entendió perfectamente su decisión de no pasar la noche juntos porque, si era honesto con el mismo, ella aun no se sentía en la necesidad de entregarse a él….

"Vamos, eso ni tu te lo crees!!"

"Okay, en esto te doy la razón."

"Ella te ha dado sobradas muestras esta noche, que no le has sido indiferente… no entiendo a las mujeres!!"

"Ponte en la fila, amiga mente"

"No vas a buscarla?"

"No creo… si ella quisiera…"

"A lo mejor necesita un empujoncito"

"¿Un empujoncito¡Pero si estuve tratando de seducirla toda la noche!!"

"¡Si claro!! Fue una estrategia estupenda decirle: quiero estar contigo esta noche, con esa cara de borrego que te delata a leguas que le quieres levantar la falda, con desesperación"

"¿Vas a empezar de nuevo?"

"¡Es la verdad! mírate…"

"Mejor me voy a dar un baño, así se me pasa…"

"¿La calentura?"

"¡No!! El cansancio!!"

"Para el cansancio es mejor dormir…"

"¡Pero yo me quiero bañar!!"

"Porque estás…"

"¿Acaso la mente no duerme nunca?"

"Contigo, que te vives durmiendo, debo estar en alerta permanente."

"Solo Harry Potter debe tener esta conciencia, mente o como se llame tan fastidiosa!!" Pensó mientras iba al cuarto de baño.

"¡No te quejes, peor sería ser la mente de Ron!! A propósito¿sabes que dentro del coco de tu amigo, no hay cerebro? Sólo hay un cartel…"

"No¿qué dice el cartel?"

"¡Cerrado por duelo!!" Harry sonrió mientras buscaba su pijama y se perdía en el interior del baño.

Estuvo media hora bajo el agua, tratando de ordenar su mente. Debía pensar en la misión, prepararse para el momento de partir… era algo nuevo. Ir a otro país, conocer otra cultura, y tratar de atrapar a ese infeliz. Bufó… al menos Snape no había salido de continente. Bloquear las cuentas bancarias de Narcissa Malfoy, fue oportuno… quizás eso lo obligó a quedarse en España mas tiempo del que solía estar en un sitio… le faltaba dinero… algo a favor de Harry. Pero a pesar que pensaba en lo que debía hacer cuando saliera de misión, no dejó de imaginarse que podría estar haciendo en este momento, si Ginny lo hubiera estado esperando en una pose demasiado sensual, recostada en su mullida cama, con un camisón extremadamente sexy, y su larga cabellera desparramada por la sabana… dando un suspiro de resignación, cerró el grifo y aun con el agua chorreando por su pelo, buscó la toalla. Comenzó a secarse pensando que si bien, debía enfocar sus objetivos en el viaje, esta semana de vacaciones, debía actuar con rapidez para dar la última puntada, en relación a Ginny. No quería darle mas largas al asunto... debía arrancar entre suspiros y besos, esas palabras que tanto esperaba que Ginny dijera. Terminó de secarse la cabeza y se puso el pantalón del pijama. Salió del baño lentamente, cerrando la puerta.

- ¡Vaya Potter! – dijo una voz femenina, que reconoció al instante. Se dio vuelta, y caminó lentamente hacia la enorme cama – ¡pensé que querías ahogarte en la ducha!! – rio

- Bien… - dijo subiéndose a la cama, y acercándose a su novia – tú tienes la culpa…

- ¿Yo? – dijo con cara de inocente.

- Si, tu – dijo acercándose y soltando su pelirroja cabellera, que aun estaba recogida en una torzada.

- ¿Y se puede saber por qué?

- Pues… - la miró con una picara sonrisa - porque no estabas cuando entré… - dijo y le dio un sugerente beso en el cuello.

- Bueno… - dijo ella dando un suspiro- pensé que tu charla con los adultos iba a ser larga – él se separo y la miró serio.- Y como yo no soy parte en nada de lo que se refiera a ese viaje…

- Eso no tiene nada que ver con lo nuestro – ella se acercó triste y lo abrazó – eso es algo mío…

- ¡Y mío también!! - chilló – ¿no te das cuenta que si a ti te pasa algo ya no habrá nosotros? – él rió – búrlate si quieres… pero yo…

- No me río de eso – dijo tomándole la cara y mirándola a los ojos – me alegra que pienses así – le dio un suave beso en los labios – lo que me da risa es tu camisón… - ella se puso roja y miró lo que llevaba puesto.

- Es de Tonks… - dijo apenada.

- ¿Freddy Krugger, eh? – más risas – ¡no se puede decir que sea algo sexy!!

- Basta… se que es algo horrible este dibujo del viejito…

- Es un personaje de una película muggle de terror… - dijo acariciando sutilmente los pechos de la chica, por encima del camisón.

- ¿Ah, si? – dijo ella, tratando de quitarle las manos, pero a estas alturas, Harry parecía haber quedado pegado con cola a la tela.

- Es un asesino psicópata que lo queman y vuelve del mas allá a través de los sueños de sus victimas, y mata a muchas personas - tocó su estomago señalándole el guante de metal que el personaje tenía en la mano – ves? Con esto, las desgarraba….

- Vaya… ¡así voy a dormir feliz!! – bufó.

- ¿Quién te dijo que vas a dormir?

- ¿Qué propones? – dijo ella mirándolo sensualmente.

- Lo primero… - dijo arrodillándose y obligándola a que hiciera lo mismo – será quitarte ese horrible camisón - lentamente, la ayudó a despojarse de la prenda dejándola en ropa interior – mucho mejor…

- ¡No se vale! – dijo ella riendo.

- ¿Qué sucede? – preguntó siguiéndole el juego.

- Tu estás demasiado vestido – agregó jugando con el elástico del pantalón.

- Bien… - dijo, y en un movimiento se quitó el pantalón, quedando en bóxer – asunto arreglado.

- Y ahora… – se acercó y se abrazo al joven.

- Apagaremos la luz, y que sea lo que Merlín quiera…

- No… - dijo ella, largando un suspiro.

- No quieres?

- No, será lo que nosotros querramos – se besaron desesperadamente, mientras Harry buscaba la manera de quitarle el sostén. Al cabo de pelear con la traba, lo logró, tirándolo al piso. – Harry… ya sabes…

- Si, - dijo besándole el cuello y los hombros – solo déjame recordar donde dejé la varita… - hizo el encantamiento anticonceptivo, e insonorizo el cuarto – Te amo… - fue lo ultimo que le dijo cuando cayeron en la cama.

No habían encendido las velas. La habitación era iluminada por el fuego de la chimenea que le daba al ambiente un cálido tono dorado, demasiado especial para lo vivido momentos antes. Harry estaba recostado, y sobre su pecho tenía al objeto de sus deseos. Ginny acariciaba suavemente el pecho desnudo de su novio, mientras él se dedicaba a tomar suavemente un mechón de su rojiza melena, con sus dedos y llevarlo a la nariz. Estaban relajados. Era la primera vez que disfrutaban del momento posterior a la entrega, sin que alguno de los dos saliera corriendo, se durmiera borracho, o dijera algo fuera de lugar. Estaban en silencio, disfrutando de la suave respiración del otro. Ella levantó rápidamente la cabeza y lo miró.

- Pensé que te habías dormido… - dijo. El sonrió y se acercó para darle un suave beso.

- ¿Por qué creíste eso?

- Es que tu respiración es tan pausada….

- Es porque estoy tranquilo… contigo siempre me siento así…

- ¿Así como?

- En paz… como en casa – la apretó suavemente contra su pecho. Quedaron mirándose unos segundo – eres tan hermosa… - dijo besando su nariz.

- Harry… ¡no seas exagerado!! – dijo riendo suavemente.

- No sabes lo que significas para mi, encanto…

- Harry…- dijo ella mirándolo a los ojos.

- "Baby you are all that I want… – comenzó a susurrar Harry una suave melodía. Ginny lo miró a los ojos y él no rompió el contacto – When you're lying here in my arms, I'm finding, It's hard to believe, we're in heaven…"

- Qué cosas tontas dices… - dijo ella, con los ojos aguados.

- "And love is all that I need – cantó, con una sonrisa, y tocó su pecho a la altura del corazón – and I found it there in your heart – ella sonrió y una lágrima resbaló por su pecosa mejilla – it isn't hard to see, We're in Heaven…"

- Harry yo también siento lo mismo cuando estoy contigo – él sonrió complacido. – Harry – dijo decidida – tengo que decirte que… - la calló, poniéndole el dedo índice en sus labios.

- "Oh, once in your life you find someone, who will turn your world around, bring you up when you're feeling' down. Now, nothing' could change what you mean to me, oh, there's lots that I could say, but just hold me now – Ella lo abrazó con fuerza, al igual que él pasó suavemente sus brazos por la espalda de Ginny - 'cause our love will light the waybaby you're all that I want, when you're lying' here in my arms, I'm finding' it hard to believe, we're in heaven- apoyó su nariz, en su cabeza, inundando su cerebro con el dulce perfume a manzana que emanaba el pelo de su novia - and love is all that I need, and I found it there in your heart, it isn't too hard to see – la miró a los ojos - we're in heaven" – se besaron suavemente al principio, pero Harry no pudo dejar de sentir desesperación por tenerla otra vez, y no dejarla salir nunca de su vida…

- Harry… - dijo ella mientras los labios del joven, bajaban suavemente, por el cuello y se dirigían a los hombros –

- I've been waiting' for so long, for something' to arrive, for love to come along… - la miró con deseo, sus ojos brillaban de una manera nunca antes vista por Ginny, quien se imaginó que sus ojos castaños de seguro estarían luciendo igual - now our dreams are coming' true, through the good times and the bad… - la tomó de la nuca - yeah, I'll be standing' there by you … - y esta vez se ocupó de hacerle saber con sus labios pegados a los suyos, que deseaba que la noche no terminara nunca…

- Harry… - volvió a repetir ella, tratando de que su corazón se serenara y que sus lágrimas no nublaran su visión. Supo que era el momento justo…ese del que hablara con Hermione, ese momento que ella quería que llegara, solos en la intimidad, sintiendo cada centímetro de su piel arder… Trató de separarse lo suficiente para que pudieran mirarse a los ojos. La tonalidad naranja y ocre que la luz del fuego le daba al rostro de Harry, la hacía sentirse en el paraíso… él tenia razón, estar entre sus brazos, sintiendo su calor, era estar en el cielo. Se miraron sin pestañear... él sonrió cálidamente, y ella tomó aire, desvió un momento su mirada hacia esos tentadores labios, luego lo miró a los ojos, sin poder contener las lágrimas – Harry… Te amo - el silencio que se creó entre ambos, sólo era roto por el crepitar del fuego. Ella cerró los ojos, tratando de serenar su respiración. Y no pudo, porque su silencio era mortal.

- Por qué lloras? – dijo al fin.

- Eh? – dijo abriendo los ojos, sin poder creer… - yo…

- Te pregunté por qué lloras... – dijo pasándole suavemente la mano por las mejillas para secárselas.

- Te dije que…

- Sé lo que dijiste – acotó, y sonrió, dándole un suave beso en los labios… - te pregunto por qué lloras…

- Porque soy una tonta… - dijo apoyando su cabeza sobre el pecho del joven – porque te amo, me he dado cuenta que soy una estupida… que nunca dejé de amarte y que me siento en el cielo contigo, y no quiero que te vayas… y quiero irme contigo porque no soporto verte cada cuatro meses, porque estuve a punto de dejar la escuela… porque no soporto estar alejada de ti, y porque le rompí la escoba en la cabeza a Malfoy y ahora no sé con qué diablos voy a jugar los partidos que restan de Quidditch… porque no permitiré que diga nada de ti y… – La besó.

- Respira, linda… y trata de ordenar la cantidad de cosas sin sentido que dijiste - dijo tomándola de la cara y mirándola a los ojos – repítelo otra vez…

- Quieres que te diga todo lo que acabo de decirte, otra vez? – dijo en un tono desesperado. El rió.

- No tontita – dijo y le dio un beso en el mentón – dime que me amas otra vez.

- Por qué?

- Porque quiero escuchártelo decir, todo el tiempo, por el resto de mi vida… - sonrieron.

- Te amo…

- Repítelo…

- Te amo!

- Creo que no te escuché… – ella sonrió.

- Te amo!! – dijo elevando la voz. El hizo un movimiento con la cabeza, diciendo no.

- !No te escucho, soy de palo, tengo orejas de pescado!! - dijo sonriendo. Ella se puso roja de la rabia.

- TE AMO!! – gritó y se abalanzó sobre su novio con ganas de matarlo.

- ¡Shhh¡No grites!! – dijo riendo - despertarás a tus padres, con los alaridos.

- ¡Eres una porquería!! – dijo ella, haciéndose la enojada.

- Yo también te amo…- se besaron con pasión. Ella estaba sobre él - no sabes lo feliz que soy ahora…

- Te amo, Harry… perdona por… - la besó de nuevo.

- No tengo nada que perdonarte… - dijo sereno – o, si? – enarcó una ceja y ella negó, con el rostro colorado… no era el tiempo de decir toda la verdad…

- Te amo… – volvió a repetirle, mientras acariciaba delicadamente el pecho de su novio. El ronroneó, complacido, y ella sin esperar que se lo pidiera, comenzó a besarlo desde el cuello bajando lentamente, por el torso. En algunas partes, utilizaba la lengua, haciéndolo suspirar. - Amo lo que veo y lo que ocultas… - dijo sonriendo, bajando suavemente, la mano por debajo de la sabana. El sonrió entusiasmado, y de un movimiento, la dejó bajo su cuerpo. Ella protestó, pero él la calló con un beso.

- Amo lo que muestras o insinúas… - le dijo él, mientras también se dedicaba a besar su cuerpo.

- Amo lo que eres o imagino… - suspiró ella, mientras disfrutaba de esas caricias.

- Te amo en lo ajeno, y lo que es mío… - dijo él mirándola a los ojos.

- Amo lo que entregas, lo que escondes…

- Amo tus preguntas, tus respuestas – sonrieron felices

- Yo amo tus dudas, tus certezas – dijo ella en un gemido, cuando Harry besó uno de sus pechos.

- Te amo en lo simple y lo compleja… - ella le dio una suave colleja.

- Y amo lo que dices, lo que callas… - dijo Ginny, él la miraba mientras acariciaba la parte interna de sus muslos.

- Amo tus recuerdos, tus olvidos – dijo él profundizando la caricia, haciendo que ella gimiera.

- Amo tus olores, tus fragancias – dijo Ginny, acariciando con vehemencia su cabellera.

- Te amo en el beso, y la distancia – dijo Harry, demasiado excitado para esperar más. Con decisión, se acercó a la boca de su novia y le hizo sentir las ganas de tenerla de nuevo, ella no lo hizo esperar. Harry se acomodó lentamente, y sin perder contacto visual, la hizo estremecer, cuando suavemente se adentro en su cuerpo, soltando un suspiro - Y amo lo que amas yo te amo, te amo por amor sin doble filo - le dijo en un suave susurro al oído.

- Te amo y si pudiera no amarte… - dijo ella totalmente perdida, entre los suaves vaivenes de sus cuerpos - Sé que te amaría aun lo mismo…

- Y amo lo que amas yo te amo – la besó en su cuello - Te amo por amor a dar lo mío…

- Te amo con orgullo de quererte… - Se miraron a los ojos, ella levantó suavemente las piernas para sentirlo mas, querían fundirse en un solo cuerpo. Se miraron a los ojos, sabiendo que el tiempo de soledad, para ambos había terminado… que ninguno de los dos, jamás, intentaría separarse del otro… que eran uno solo, para siempre, para toda la vida… los dos juntos…

- Porque para amarte yo he nacido…. – dijeron a la vez, y se besaron como si el mañana no existiese, dejándose abrazar por el calor y el amor que se profesaban… Ya no importaban los momentos de sufrimientos… Sabían que desde esa noche, su destino estaba sellado. Ya no habría trampas en el juego del amor… no habría perdedores… Harry y Ginny decidieron esa noche, inconscientemente, tomar las cartas, barajar de nuevo y comenzar una nueva partida, pero sabiéndose ganadores, porque desde esa noche, jugarían juntos.

Aun no quería despertarse… parecía que apenas hace minutos Había logrado cerrar los ojos, y esa molestia en su nariz, no la dejaba seguir… Lentamente sintió algo cálido y húmedo tocarle el cuello, y recordó… no era difícil distinguir entre sueños de qué se trataba. Los labios de Harry insistían con suaves besos… luego lo escuchó susurrar, demasiado cerca de su oreja, produciéndole un escalofrío… abrió los ojos castaños. El la miró sereno… sus ojos verdes, transmitían paz… serenidad y amor. Ella sonrió y él sin dejarla hablar, le dio un beso en los labios…

- ¡Me encantaría despertarme así todo el tiempo!! – El sonrió.

- Ya tendremos toda la vida para hacerlo… - dijo en un suave tono – pero creo, que hoy no – ella frunció las cejas, no entendiendo – tu madre acaba de despertarse y pasó hacia la cocina – ella abrió los ojos – no dudo que tardará algunos minutos en ir a despertarte… – ella hizo un mohín con la boca que hizo reír a Harry.

- ¡No quiero levantarme!! – dijo y se arropó con las frazadas – ¡hace frío, y tengo sueño!!

- ¡Vamos remolona!! – le dijo abrazándola – ¿quieres que nos descubran?

- ¡Si!! – dijo seria. El la miró sin entender – así, nos obligan a casarnos y no tendríamos que separarnos mas – sonrió.

- No…

- No quieres…

- No me malinterpretes – dijo levantándose, tomando el pijama que estaba en el suelo y colocándoselo – es que… – la miró – creo que te mereces algo mas que un matrimonio a las apuradas.

- A mi no me importaría, si eso me trae, como consecuencia estar contigo…

- Te amo – dijo sonriendo.

- ¡Yo te amo más! – dijo ella mostrando su brillante dentadura.

- No creo… - dijo él, probándola.

- ¿Desde cuándo me amas tu? – . Preguntó ella aceptando el reto. El la miro – Yo te amo desde que tengo uso de razón – y sonrió triunfante.

- Tu estabas deslumbrada por la leyenda… - dijo sonriendo y volviendo a la cama.

- Pero luego amé al niño… - le sacó a lengua – ¡!y luego odié al joven, ciego!! – él rió – y volví a enamorarme del…

- De qué? – dijo apretándola contra su cuerpo. Ella dio un suspiro.

- Del hombre tan romántico en que te has convertido… - se besaron, pero Harry lentamente, se separó.

- No caeré en tu jueguito, amor… debes vestirte y…

- No me pondré ese ridículo camisón… - dijo ofuscada.

- ¿Saldrás de este cuarto desnuda? – dijo burlón.

- ¡No!! Dame una de tus remeras, así tengo algo con que contentarme mientras estás lejos de mi…

- Te di mi corazón, recuérdalo – ella sonrió – es como si estuviera contigo.

- Pero ese corazón no me dará lo que me diste anoche… - dijo, y le guiñó el ojo coqueta.

- Te gustó?

- Qué pregunta estupida… - dijo seria. El se levantó y fue hacia el ropero – acaso me escuchaste quejar por algo anoche? – él la miró y volvió con una remera de color verde inglés, y se la tiró por la cabeza…

- Tus gritos podrían malinterpretarse… - dijo sonriendo.

- Eres un… – miró la remera – ¡es de la academia!!

- Aja - dijo acercándose y ayudándosela a colocar - es del uniforme de entrenamiento…

- Súper… ahora tendré con que pavonearme frente a mis amigas… ¡Miren! Tengo un novio que será un estupendo auror… - golpearon la puerta. Ginny terminó de ponerse la remera.

- ¿Quién es? – dijo Harry nervioso.

- Soy yo, Tonks - dijo la mujer – ¡déjame entrar!!

- No, espera – dijo, haciendo que Ginny saliera de la cama – estoy… eh… ¡ya te abro!

- Me voy – dijo Ginny riendo – te veo en la cocina… Harry - el la miró - me encantó lo de anoche - y dándole un besito, desapareció. Harry se acomodó el cabello, y abrió la puerta…

- Pasa.

- vaya… - dijo Tonks, entrando como si tratara de descubrir algo raro- ¿qué estabas haciendo?

- Dormía – dijo serio – qué querías…

- Venía para decirte que… - miró la cama – ¿tuviste pesadillas anoche?

- No…- dijo

- ¿Y por qué la cama está tan revuelta? – Harry se ruborizó un poco, pero luego para salir del paso se fue hacia el baño.

- ¿Venías a preguntarme eso?

- Oh... yo… - sonrió – sólo quería preguntarte qué harás el resto de las vacaciones… - se escuchó el sonido de la ducha.

- Me iré a la madriguera… por?

- Aha… – dijo ella, al acercarse y acomodar la cama, descubrió un camisón demasiado conocido por ella.

- Tonks?

- Eh… bueno¡debo irme!!

- ¿Me molestaste sólo para preguntarme esa estupidez? – dijo enojado.

- Perdona si interrumpí algo con tu pelirroja…

- ¿Qué?- Dijo saliendo del baño. Ella le aventó el camisón. El sonrió - supongo que no dirás nada…

- ¡Te tengo, cachorro!! – dijo ella triunfante – me debes una muy grande…

- Tía querida…

- Descuida, no diré nada… - salía - ¿no te pareció sexy mi camisón? – Y cerró la puerta, dejando a Harry preguntándose, cuánto le costaría el silencio de Tonks….

Nota de la autora: Se los habia dicho, no fue una gran creación, pero al menos se dejó leer… de todas maneras dejen su opinión.

La canción favorita de Ron, es un rock, muy conocido de la década del 50, que cantaba Bill Halley y sus cometas "See you later aligator"

Las canciones son una de Luis Miguel "soy yo"; Heaven, De Bryan Adams; y "Amo" De Axel Fernando.

Saludos y no esperen el próximo capitulo pronto!!

Silvia