- ¿A qué "madres" estas jugando "Sasuke"? - decía con molestia Itachi.

Ya había pasado tres semanas

desde que la pelirosa había llegado a la gran resistencia Uchiha y ciertamente su estado era mucho mejor ya que el mismo doctor dijo que su evolución era buena y que muy pronto podría llevar un embarazo normal sin ningún problema. Esta situación era de esperarse gracias al Uchiha menor, quien dedicaba todo su tiempo libre en cuidar de ella, trabajo del que despojo a Ibizu y por así decirlo hasta al mismo Itachi quien muy a su pesar y enojo no decía nada para no perturbar a Sakura y provocarle algún malestar ya que de alguna manera reconocía que la presencia de su hermano en la vida de su tan amada "cerezo" le ayudaba a tener un mejor semblante y humor. En muchas ocasiones hablo al respecto con su prometida, alegando que no le era muy grato aquel comportamiento efusivo por parte de su hermano menor hacia ella, pero pacientemente Sakura le explicaba que no debía preocuparse de nada ya que ella sería su esposa y jamás lo traicionaría, que siempre le sería leal y se dedicaría en ser la mejor madre y esposa del mundo, la chica se mentía diciendo que Sasuke solo era una buena compañía cuando el estaba ausente y que aquel vínculo solo era de una buena amistad entre cuñados. Itachi no se sentía con derecho de reclamar más, ya que en el asunto de no estar en casa la pelirosa tenia mucha razón, este se la pasaba la mayor parte del tiempo en la Editorial viendo los asuntos del que debe de encargarse un líder, puesto que Fugaku lo puso al tanto de que en cuanto se case el recibiría ese lugar, el que sin dudar aceptaría asegurando un excelente futuro para su hijo y su esposa.

En esta ocasión el Uchiha mayor había terminado temprano con sus asuntos y en vez de ir a tomar unos tragos decidió llegar temprano a casa para estar con su prometida, pero tal fue su sorpresa y el colmo encontrar a su hermano menor junto con ella recostados en la gran cama platicando entre risas, cabe destacar que solo eran lo que hacían, platicar, pero eso ya no le importo a Itachi, no soportaría más la sombra de aquella relación que alguna vez hubo entre ellos.

- Sasuke..,¿podemos hablar? - decía Itachi de modo serio quien se encontraba recargado en la puerta de la habitación mientras los veía.

- ¡Oh Itachi! ..., has llegado, le estaba contando a Sasuke sobre Deidara, hoy le he marcado y me ha dicho que se dará un tiempo para venir a nuestra boda..., - la pelirosa hablaba con entusiasmo.

- Me parece bien "cariño"..., - dicho esto mostrando una sonrisa, para después volver a dirigirse a su hermano de nuevo con forma seria - "Sasuke..., ¿necesito repetirlo de nuevo?" -

- Claro que no hermano - contesto el pelinegro menor mientras se incorporaba en su totalidad de la cama sin antes dirigirse a la pelirosa - ahora te dejo para que descanses y pases tiempo con Itachi - agrego Sasuke sonriendo mutuamente con la chica quien asentía.

Este tipo de acciones irritaban más al Uchiha mayor, asunto que según el terminaría hoy.

Sasuke salio de la habitación indicándole a su hermano que lo esperaría en la estancia quien asintió con la cabeza en respuesta afirmativa, antes de ir tras él, dedico una tierna mirada a la chica y le dijo que pronto regresaría.

- Claro..., quiero contarte algunas cosas Itachi - contesto con cierta alegría en su rostro.

- Bien ahora regreso - tras decir esto salio cerrando la puerta tras de él.

Al llegar a la sala, Sasuke ya lo esperaba sentado en uno de los sillones tomando una cerveza, en la mesita central había dejado una para que él la tomará. Itachi tomo asiento en otro de los sofás a lado de su hermano y no muy convencido tomo la lata de cerveza.

- ¿A qué "madres" estas jugando "Sasuke"? - decía con molestia Itachi, después de dar su primer trago.

- Habla claro..., no soy un "puto" adivino - el chico miraba airadamente a su hermano mientras daba un trago a su bebida.

- Me refiero a tu "mamada" de estar al pendiente de "mi" futura esposa - Itachi de igual modo veía enojado a Sasuke - eso es algo que solo me concierne a mi ya que por si no te habías dado cuenta esta embarazada de "mi" "cabrón", no te atribuyas derechos que no te corresponden, me enferma ver como estas pegado a ella como "puta sandijuela" -

- Jajaja..., no me "jodas" "pendejo", ahora si es "tu" asunto, en fin, si tu lo dices..., mira no voy a discutir con una "mirada" como tu..., y que te quede claro, mientras ella no me lo pida yo no me voy a retirar..., no debes preocuparte hermano, a diferencia de ti yo si se respetar a la familia y como tu lo has dicho, Sakura pronto se casará contigo, eso la incluye a ella también..., claro a menos que ella quiera lo contrario..., pero la conozco tan bien que dudo mucho que quiera llegar a ese extremo y eso deberías tenerlo muy en cuenta para que dejes de pensar en "estupideces" - el pelinegro menor miraba de reojo a su hermano mientras bebía más de su cerveza.

- "Tsk"..., por favor Sasuke los dos sabemos de que pie cojea el otro..., no me vengas ahora que eres el súper amigo de mi futura mujer..., buscate una excusa mejor "imbécil"- Itachi decía con desagrado sin quitar la mirada en su hermano.

- Mira "cabron" te lo voy a poner así de fácil..., tu sigue jugando al prometido ejemplar, incapaz de engañar a su futura esposa y a mi dejame tranquilo -

- ¿A qué te refieres? - el Uchiha mayor quedo atónito ante las palabras de Sasuke.

- Sabes bien a que..., "maldito enfermo de mierda"..., creíste que nunca me daría cuenta, de tus "malditos gustos tan repugnantes" - la ira en la mirada de Sasuke aumentaba - me vale una "mierda" a quien le pagues por aguantar tus "estúpidos gustos masoquistas" por mi mejor..., pero atrévete a hacerle daño a Sakura y te juro que te aniquilo con mis propias manos -

Itachi quedo con los ojos abiertos, si su hermano y padre fueron capaz de enterarse, porque de hecho Fugaku ya le había reclamado al respecto, entonces Sakura de igual modo podría descubrirlo en algún momento. Sasuke se levanto de su lugar al no ver respuesta por parte del otro, decidió retirarse por hoy, aquel triunfo ante su hermano significaba más de lo que aparentaba y ambos lo tenían en cuenta. Antes de irse volvió a dirigirse a su hermano.

- Recuerda una cosa Itachi..., ella no perdona una traición, te lo dice la voz de la experiencia - el chico mostró una sonrisa triunfante ante el Uchiha menor - bien me retiro a descansar, mañana sera un largo día -

Itachi quedo solo en la sala, con la furia que sentía aplastó la lata de cerveza con su mano, aunque quisiera no podía hacer nada, lo único viable era adelantar su boda para que de ese modo asegurará su futuro con Sakura, tal vez sería muy pronto pero no importaba lo que tuviera que hacer para que todo se apresurara.

Sakura había terminado con el Convenio que le había entregado Fugaku, al parecer su futura familia era muy tradicional y patriarcal ya que en una de las secciones de este estipulaba que la futura esposa si podía concluir una carrera universitaria para tener más clase y valor como toda una digna esposa para el Líder de la Casa Editorial Amaterasu, más no para ejercerla a nivel profesional. También decía que los concubinos no dormirían juntos a no ser para tener intimidad y así poder procrear, algo sumamente extraño pero que de cierto modo agradecía, ya que el tener un solo hijo durante los primeros 5 años de matrimonio también era un punto importante en el papel, y así muchos puntos más demasiados raros para ella, pero no imposibles de realizar o de comprender. En fin, lo último era comprobar su nacionalidad pero este punto lo diluyó el líder Uchiha ya que sabía muy bien que la familia de la pelirosa por parte de Tsunade eran de descendencia europea y eso no sería bien visto entre el círculo de socios involucrado en sus negocios. Ahora solo faltaban detalles para la tan afamada boda.

Muy temprano por la mañana, Tsunade, Shizune y Anko se encontraban con la pelirosa en su habitación, le ayudarían a prepararse para el evento que cambiaría por completo su vida.

- Oye Saku..., quien hará el honor de entregarte en el altar - pregunto preocupada Shizune viendo a las demás, mientras cepillaba el largo cabello rosa.

- Pues es obvio..., mi tía Tsuna - la pelirosa miraba a la mujer rubia a través del espejo de su tocador.

- Claro..., aunque ¿sabes? siempre pensé que Dan sería el que te entregaría..., bueno uno nunca sabe lo que puede pasar - Tsunade dijo con nostalgia viendo a su sobrina de igual modo a través del reflejo - Saku..., se que tal vez sea demasiado tarde, pero de verdad siento haber sido una "estúpida", me sentía tan mal con lo de Dan que no me di cuenta que tu también estabas pasando por un mal momento por mi causa - las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos color miel.

Shizune y Anko quedaron estupefactas ante la situación, a lo que esta última dio señal a la otra de salir para darles un momento a solas. Una vez quedando ellas dos en la habitación, la chica se levantó de la silla en donde estaba acomodada y se acercó a su tía.

- Tía - la chica se inclino sujetando de los brazos a la mujer con ambas manos - no debes disculparte..., todo este tiempo te he estado muy agradecida por todo lo que hiciste por mi y entiendo como te sentías, tu amabas a Dan y el perderlo no fue fácil asimilarlo - los ojos jades de la pelirosa empezaron a derramar lágrimas junto con los de su tía.

Ambas se abrazaron fuertemente y lloraron entre palabras de consuelo y afecto, para Sakura fue alentador el reconciliarse y aclarar las cosas con su querida tía ya que siendo su única familia la quería cerca. En ese momento entro Anko, observando así la conmovedora escena pero sin dejar de ser ella interrumpió abruptamente.

- Bueno, bueno..., basta de sentimentalismos, debemos preparar a la futura sentenciada a muerte..., a no, no,..., perdón a la novia jajajaja - la joven quería animar el ambiente a su modo.

La pelirosa y Tsunade secaron sus lágrimas para empezar a reír de igual forma. De la nada Shizune llego acompañada de aquel guapo Uchiha vestido de traje.

- ¡¿Sasuke?! - dijo asombrada Sakura observando al pelinegro a lo que este solo le sonrió sutilmente.

- Bueno..., Shizune y yo llegamos a la conclusión de que Tsunade se vería nada "genial" llevándote en su silla de ruedas ante el altar - Anko se dirigió a Sasuke tomándolo del brazo - así que tuve la increíble idea de que debes ir del brazo de mi adonis - la joven sonrió ampliamente ante las miradas sorprendidas del pelinegro y de Sakura.

El Uchiha poso sus ojos en la pelirosa mostrándole una tierna sonrisa y en modo de respuesta asintió con su cabeza haciéndole saber que el lo haría complacido. Anko sabía bien que a Itachi no le daría nada de gracia ver a Sakura del brazo del hombre que siempre le haría sombra "sera divertido", se decía en su interior.

Así, el día siguió su curso, todo se encontraba listo y en su lugar,

con la llegada de los invitados dio inicio la ceremonia y fue entonces cuando la pelirosa supo que sería su última oportunidad de transmitir lo que sentía. Una vez en sus posiciones la chica empezó a sentirse intranquila, el pelinegro se percató de ello por el temblor de su brazo el cual estaba entrelazado con el de él, al voltear al verla sus ojos negros se cruzaron con las deslumbrantes iris jades de la pelirosa fue el momento perfecto para hablar, antes de que las grandes puertas del salón se abrieran.

- Sasuke..., te amo - dijo Sakura de tal modo como si se tratara del fin del mundo.

El Uchiha sonrió nostálgico y sin dudar se acercó besando con ternura y dolor aquella amplia frente que siempre le molesto por gustarle tanto.

- Yo también te amo - respondió al separar sus labios de ella.

La música acústica de fondo los saco de su hermoso momento regresándolos a la realidad, ya era tiempo de dejar atrás aquel sueño truncado.