Disclaimer: Digimon no me pertenece.


Recordando el capítulo anterior en tres puntos.

1. Los chicos al fin debutaron sobre el escenario, bajo el nombre de Diam S.
2. Mimi y su papá al fin hablaron. Él aceptó apoyar a su hija.
3. Mimi y Yamato consumaron su amor.


Dream High

Segunda Etapa


Éxtasis. La noche anterior se había quedado dormida en el más puro y profundo estado de éxtasis, y ahora le sorprendía despertarse y seguir sintiéndolo. Claro, no era con la misma intensidad. No con la misma necesidad. Pero ahí estaba, recordándole lo feliz que era. Sonrió para sí misma, aún sin abrir los ojos, y respiró hondo, reconociendo su aroma favorito en el universo… el de Yamato.

Se quedó un rato así, recostada al lado de él, sintiéndolo y amándolo. ¿Qué hora era? Abrió los ojos con lentitud dispuesta a mirar el reloj, pero se quedó sin aliento al toparse con el rostro del rubio frente a ella. Aún estaba profundamente dormido. La sonrisa en su labios se ensanchó y sus mejillas se tiñeron de rosa. Dios, ella nunca habría imaginado todo lo que era hacer... eso. Todo lo que significaba. Lo hermoso que se sentía hacer el amor con la persona que más amas en el mundo. Imposible de describir con palabras. No había suficientes letras que pudieran expresar lo perfecto que había sido. Y despertar en sus brazos solamente lo hacía más irreal... pero al mismo tiempo...

Enteramente real.

Era tanta la felicidad que sentía en estos momentos, que le asustaba no ser merecedora de ella. ¿Y si se la arrebataban? ¿Cómo podía todo estar TAN perfecto de un momento para otro? Las cosas con su padre, su debut, su relación con Yamato. En un abrir y cerrar de ojos era como si su vida se hubiera arreglado mágicamente.

Su subconsciente la golpeó. No, no se había arreglado por arte de magia. Había sido ella quien había luchado contra los obstáculos y había conseguido alcanzar sus sueños. Sí. Entonces claro que se merecía esa felicidad. Tenía que pensar positivo.

Un profundo suspiro salió de su garganta y, sin moverse mucho, levantó un poco la cabeza, con cuidado de no despertar al rubio. Se veía tan relajado así dormido. Tan absolutamente bello. A veces no podía creer que ese hombre tan hermoso fuera suyo. Todo suyo. Sin pensarlo mucho alargó la mano y le acarició el torso con suavidad, deslizando los dedos entre finos trazos de su piel.

Anoche había sido simplemente maravilloso. Lo más maravilloso.

Se acurrucó de nuevo, pegándose a él, y le depositó un beso casto en el pecho. Ante ese contacto, Yamato abrió los ojos con lentitud, topándose al instante con los miel de ella, quien ahora lo miraba con una sonrisita culpable.

– Hola… – dijo él, sonriéndole.

– Hola. – respondió. – Buenos días…

De verdad, que bonito era amanecer así.

– ¿Llevas mucho despierta? – preguntó el rubio.

– Hmm, algo…

Él arqueó una ceja.

– ¿Y por qué no me despertaste? – hablaba de forma suave.

– Estaba entretenida.

– ¿Qué hacías?

– Mirarte. – hasta a ella le sorprendía lo sincera que estaba siendo.

¿Sería que ya no había barrera alguna entre ellos?

La sutil sonrisa en los labios del rubio se convirtió en una más pronunciada. Por Dios, cómo amaba a esa chica. Adoraba a Mimi Tachikawa. Y era suya, era toda suya, ahora más que nunca. Alzó su mano para pasar un mechón del cabello de la castaña detrás de su oreja, y después la bajó lentamente, acariciando sus mejillas.

– Mimi, ¿tienes idea de lo feliz que me haces?

Oh, eso la había tomado desprevenida, por lo que un rubor cubrió sus mejillas al instante. Pero aun así, no pudo evitar responderle con todo su corazón.

– Sí… lo sé perfectamente, porqué tú me haces inmensamente feliz. – respondió, sin apartar sus ojos de los de él. – Así que creo que estamos igual.

Él la rodeó con sus brazos y la atrajo a su pecho, aspirando el aroma que su cabello desprendía. Ella volvió a cerrar los ojos, situando ambas manos en el pecho desnudo de su novio. Ambos sentían que ya no había inhibiciones entre ellos. No después de haberse entregado el uno al otro en cuerpo y alma.Y se preguntaban...

¿Se podía ser más feliz?

– Te amo tanto... – susurró ella.

– Yo también te amo, Mimi.

No. Simplemente no se podía.

::

El lunes llegó sin prisas, pero muy anticipado por todos. Había sido un día de clases normal para los alumnos de la Academia YG, excepto para seis chicos. Seis chicos que ese mismo día iban a tener su primera entrevista televisada. Era en un show vespertino semanal que estaba alcanzando popularidad. El rating era bueno, pero no el mejor de su horario. Sin embargo, lo importante era que ya se les estaban abriendo las puertas que antes pareciera que estarían cerradas bajo llave por siempre.

El programa estaba siendo grabado en vivo, y la verdad, les estaba yendo bastante bien. Los más platicadores eran Taichi, Sora y Takeru, pues estaban algo más acostumbrados a ese tipo de cosas, pero conforme fueron pasando los minutos, los demás también comenzaron a involucrarse, y terminó volviéndose casi como una plática casual entre el anfitrión y los chicos de Diam S.

– Vaya, pues no tenía idea… – exclamó el entrevistador, un hombre de mediana edad y cabello negro. – Entonces si no hubieras tomado el camino de la música, ¿habrías sido educadora? – le preguntó a Hikari, quien justo acababa de contarle sobre ese hecho.

La castaña menor asintió.

– Sí, adoro a los niños. Definitivamente habría sido maestra de kínder. – dijo, risueña. – Pero cantar es mi sueño más grande. Quien sabe, tal vez, cuando termine esta etapa en mi vida, pueda dedicarme a la educación infantil… – confesó con ilusión.

– ¿Y qué me dicen de ustedes? – preguntó el hombre, mirando a los demás. – ¿Qué sería de ustedes si no hubieran elegido el camino de la música? ¿Taichi?

– Supongo que yo me habría ido por los deportes, siempre he sido bueno en el fútbol – habló el moreno. – Cuando decidí irme por la música, lo hice sin estar convencido, fue un impulso. No tenía idea de todas las satisfacciones que me traería.

El entrevistador asintió.

– ¿Y qué me dices tú, Yamato?

– Hmm, la música siempre ha sido mi sueño. No exactamente ser un ídolo, siempre me imaginé más en una banda de rock, tocando instrumentos, así que esto es nuevo para mí, pero lo estoy disfrutando, porque estoy con mis amigos. – sinceró. – Antes estaba perdido estudiando arquitectura, una carrera que no me llenaba en lo absoluto.

– ¿Y porqué tan perdido?

El rubio sonrió, melancólico.

– Digamos que… hacía falta que alguien me abriera los ojos. – exclamó, mirando de reojo a Mimi, quien al darse cuenta, desvió la mirada, levemente sonrojada. Él rió para sus adentros, y después prosiguió. – Y algo que a nadie le he dicho, es que hace unos cuantos años, incluso pensé en ser astronauta.

– ¿Astronauta tú? – habló Takeru. – You've gotta be kidding.

El público soltó una carcajada ante tal comentario.

– No, en serio. – respondió Yamato, riendo. – No se en qué estaba pensando en ese entonces.

– Yama, creo que no estabas pensando. – esta vez fue Mimi la que habló. Podía imaginar a Yamato de todo, menos de astronauta. Eso estaba muy alejado de la realidad. Tanto como si de pronto le dijera que le gustaba Sora o algo así. Por Dios, que ridiculez. Se rió ante sus propios pensamientos, sintiéndose de pronto muy graciosa.

– ¿Y qué me dices de ti, Mimi?

La voz del entrevistador la sacó de sus absurdas divagaciones.

– Yo siempre he sabido lo que quiero. – contestó de inmediato. – La música ha sido mi único sueño. En estos momentos estoy concentrada con Diam S, pero en un futuro me gustaría retomar la música clásica. – confesó. – Hasta hace poco pensaba que tenía que dejar ir una cosa para poder alcanzar la otra, pero luego me di cuenta de que no es así. Aún tengo mucha vida por delante, y tengo la certeza de que en un futuro podré dedicarle su tiempo a lo que ahora dejé de lado.

– ¿A la música clásica? – preguntó el pelinegro. – Vaya, todos ustedes son como una caja llena de sorpresas. A ver, Sora y Takeru, ¿qué me dicen de ustedes?

La pelirroja fue la primera en responder, y todos escucharon atentos como narraba sobre cuando conoció a Mimi y gracias a ella comenzó a interesarle la música. Después habló Takeru y así la entrevista prosiguió, tomando temas diversos. Al final del programa les pidieron que presentaran Dream High al centro del foro, y ellos lo hicieron gustosos. Se ganaron una ronda de fuertes aplausos y una invitación para volver al programa dentro de algunos meses.

Eran las siete de la noche cuando salieron del edificio, todos con una gran sonrisa en sus rostros. Iban acompañados por Joe, quien iba hablando por teléfono con Matsui Arukawa. Éste había visto el programa y había quedado muy satisfecho con el desempeño de los chicos. De hecho, si no fuera lunes, los habría invitado a celebrar, pero como al día siguiente había clases, no era lo más recomendable. Así que después de la entrevista, los chicos se dirigieron a la Academia YG. Tal vez no podían salir a celebrar, pero por lo menos cenarían en la cafetería y la pasarían juntos.

::

Un nervioso Joe Kido iba caminando por los pasillos que daban a la dirección. El director Yano lo había llamado justo cuando volvió de la entrevista y, a juzgar por lo que dijo la profesora Ari Suou, estaba furioso. Si bien ya no le intimidaba el hombre, todavía no era inmune a sus gritos. Suspiró. ¿Qué querría ahora? Sabía perfectamente que no iba a felicitar a sus chicos por su debut. ¿Entonces? No podía quitarles los permisos para entrevistas o sesiones de foto. Era una regla de la Academia YG impuesta por él mismo. Sería contradecirse. Aunque pensándolo bien, no le sorprendería mucho que Yano se sacara algo sucio de la manga.

Cuando al fin llegó a su destino, tocó la puerta tres veces, un tanto dudoso.

– ¿Director? ¿Quería verme? – preguntó en voz alta, para que el hombre pudiera escucharlo.

– Adelante.

Fue lo único que escuchó desde adentro.

Tomando aire, giró la perilla de la puerta y entró al recinto del director. Éste se encontraba sentado en la silla de piel de su escritorio, dándole la espalda. No podía ver su cara, pero todo en el aire indicaba tensión. Sí. El hombre estaba enojado. Tragó saliva. Lo mejor sería terminar con esto de una buena vez. Caminó hacia el escritorio, y justo cuando estuvo a dos pasos de éste, Yano giró bruscamente la silla, encarándolo.

Como diría su pequeña alumna Yagami. El hombre traía cara de limón ácido.

– Esto llegó para usted.

Entonces Yano metió la mano a uno de sus cajones y sacó un gran sobre blanco de ahí. Después, sin darle tiempo a Joe de digerirlo, se lo lanzó directo a la cara.

El peliazul reaccionó rápido y lo tomó antes de que cayera al suelo.

– ¿Qué es esto? – le preguntó.

El mayor puso los ojos en blanco.

– ¿Qué no sabe leer? – bramó. – Viene de Sony Music. Al parecer uno de sus alumnos pasó a la siguiente etapa de las audiciones. – le anunció con un tono bastante desdeñoso.

– ¡Wow! ¿U-uno de mis chicos pasó a la segunda ronda? – preguntó, con una sonrisa pintada en el rostro. – ¡Dios mío! ¡Esto es increíble! ¿Me pregunto quien habrá sido? ¡Tengo que darles la noticia a los chicos cuanto antes y…!

Pero su alegría fue cortada por las manos del director Yano estampándose con fuerza contra la superficie del escritorio. Joe dio un brinco en su sitio. El mayor lucía como si en cualquier momento se fuera a lanzar sobre él.

– ¿Y eso lo hace sentirse superior? – exclamó Yano, luciendo afligido. – Ahora que sus estudiantes están triunfando, usted cree que puede pisotear a los demás… – finalizó, soltando un bufido.

Joe arqueó una ceja.

– ¿Por qué dice eso? ¿Acaso hice algo malo? – preguntó, realmente intrigado. ¿De dónde había sacado el director esas absurdas conclusiones?

Pero al parecer había hecho las preguntas equivocadas, pues Yano lo fulminó con la mirada y se levantó de su escritorio, caminando amenazadoramente hacia él.

– ¿Quién rayos te crees que eres, Kido? – gritó el hombre, conteniéndose de tomarlo de las solapas de su saco. – ¡Te la vives haciéndote el tonto! ¿Cómo puedes jugar así con los sentimientos de mi adorada sobrina?

Joe miró hacia ambos lados, confundido.

– S-se refiere a la profesora Fujioka, ¿cierto? – preguntó entrecortadamente.

Sabía que se refería a ella. Pero el tema de Rae Fujioka siempre lo ponía nervioso. Él no era nada bueno con las mujeres. Y la profesora a veces le resultaba tan intimidante… Igual que su tío. Definitivamente eran familia. Sólo que… ella había cambiado. Desde hacía varios meses era más femenina, más dulce, más compasiva, más… soñadora. Y bueno, siempre había sido muy bella. Claro que sabía que algo pasaba entre los dos. Eran muchas miradas, muchas señales, más sin embargo… con ella no podía asegurar nada. No podía leerla. No podía saber lo que pensaba.

– No hagas preguntas sin sentido, Joe Kido. – sentenció Yano. – Sabes perfectamente que mi única sobrina es Rae. La quiero como la hija que nunca tuve. – espetó, acercándose más. – ¡No me gusta nada ver como ella se muere por ti y tú simplemente la ignoras! ¡La haces sufrir porque te crees un ser superior a ella!

– ¡O-oiga! Yo no sabía que la profesora era su única sobrina y a… – se detuvo al analizar bien las palabras del mayor. Su mandíbula casi llega al suelo de la impresión. – ¿E-está diciendo que le gusto a la profesora Fujioka? ¿Le gusto… de verdad? – preguntó, incrédulo.

– ¡SÍ! – respondió gritando, con la cara roja del coraje.

– N-no lo puedo creer… – fue lo único que pudo decir.

¡Ciertamente no lo podía creer! ¿Entonces sí le gustaba? ¿A ella? ¿Cómo es que una mujer tan perfecta como Rae se había podido fijar en él? ¡Pensaba que sólo se habían vuelto buenos amigos! Pero… ¿gustar? ¡Eso era otra cosa! No pudo evitar la sonrisa que se fue formando en sus labios. Definitivamente, hoy el director Yano le había dado dos muy buenas noticias.

Lo miró, y pudo ver como éste lo observaba con incredulidad.

– Profesor Kido… está diciendo que… – le estaba volviendo a hablar de usted. – ¿No lo sabía?

Joe negó con la cabeza.

– No. Realmente no lo sabía. – aceptó con sinceridad. – Soy algo lento para esas cosas, pero… ¿entonces de verdad le gusto? – preguntó. Yano asintió dos veces. La sonrisa del peliazul se hizo más grande. – ¡Es increíble! – exclamó, girándose sobre sus talones. – Ahora, si me disculpa, tengo que ir a hablar con mis alumnos y después… oh… ¿qué haré después?

El profesor siguió murmurando mientras atravesaba la oficina de un atónito director Yano. El mayor se quedó estático en su sitio durante unos segundos. Oh, demonios. ¿Qué acababa de hacer? ¡Su pequeña Rae lo iba a matar si se enteraba que le había dicho todo a Kido! ¡Rayos! ¡Tenía que detenerlo!

– ¡Kido! ¡E-espere!

Dicho esto, salió corriendo tras el peliazul.

Ah, ¿cómo es que todo se le estaba saliendo de las manos?

::

En el aula principal de prácticas, se encontraban los seis miembros de Diam S sentados en una misma banca, algo apretujados. La escena de lejos era un poco cómica, pero la verdad, querían estar lo más unidos posible para escuchar las noticias que estaban a punto de darles. En el salón también se encontraban Joe Kido al frente, y Rae Fujioka, parada a un lado de la banca donde estaban los chicos. Todo alrededor era silencio sepulcral. El peliazul les había informado que habían llegado los resultados de las audiciones de Sony Music y, a causa de eso, todos estaban expectantes y muy nerviosos. Ni siquiera él mismo se había atrevido a abrir el sobre. Quería enterarse al mismo tiempo que sus alumnos.

Y ya era hora de saberlo.

– ¡Ay! ¡Ya no puedo más! – chilló Hikari, apretando con su mano la de Takeru.

– Calm down… – exclamó el rubio para calmarla, pero la verdad es que él también lucía impasible.

– No. Ya. Es cierto, ¡apúrese y abra ese sobre! – gritó Taichi, tratando de no levantarse de la banca a arrebatarle el papel al profesor.

– ¡Tai! – lo regañó Sora, dándole un codazo.

– Tenían que ser hermanos… – exclamó Mimi, girando los ojos ante la actitud de los Yagami.

– Ya, ya… – habló Fujioka. – Dejen de hablar para que su profesor pueda abrir el sobre de una buena vez.

Y ante ese comentario, como por arte de magia de nuevo el silencio invadió la habitación. El peliazul rompió la parte superior del sobre y lanzó la tira al cesto de basura. Después, con un movimiento visto en cámara lenta, introdujo su mano al sobre y tomó el único papel dentro de éste, comenzando a deslizarlo hacia arriba…

– ¡Oh por Dios! ¿Es verdad? ¿Es verdad?

La voz de Izzy retumbó por los pasillos, escuchándose cada vez más cercana. Eso rompió la concentración de Joe, quien le dedicó una mirada de pocos amigos al recién llegado, que ahora estaba a su lado, respirando con dificultad.

– ¿Es verdad que uno de los alumnos calificó para la segunda etapa de las audiciones de Sony? – preguntó, tomando a Joe de los hombros y agitándolo.

– Sí, sí, y no me desconcentres. Estoy a punto de anunciar quién quedó elegido.

– ¡Pues hazlo ya! – respondió el pelirrojo.

Joe suspiró, y volvió a introducir su mano al sobre.

– Chicos, quien quiera que sea el que haya pasado, hay que darle nuestras felicitaciones y todo nuestro apoyo. – dijo Sora, sin dejar de mirar el sobre.

– Ajá, lo que sea. – exclamó Mimi, mostrándose aburrida. – Sinceramente, no es la gran cosa, a mí ya hasta se me había olvidado que participamos en esa competencia.

– No seas amargada... – bufó Takeru, incrédulo. – Eres la única que no está emocionada al respecto.

– Basta ya, T.K. – habló Yamato. – Dejen al profesor continuar.

Joe le dio las gracias silenciosamente, asintiendo. Entonces tomó aire y cerró los ojos para comenzar a sacar el papel que anunciaba el tan esperado resultado. Hikari apretó con fuerza la mano de Takeru y él hizo lo mismo. Sora se afianzó del brazo de Taichi y éste mantuvo sus manos firmes sobre sus rodillas. Yamato alzó la cabeza, expectante. Y Mimi… ella seguía mirando hacia adelante con aburrimiento, de piernas cruzadas y manos sosteniendo su barbilla.

El peliazul apenas había sacado una cuarta parte de la hoja cuando decidió abrir uno de sus ojos para ver si ya se alcanzaba a ver el nombre de la persona elegida. ¡Dios mío! ¡Ahí estaba! Soltó un suspiro de alivio y una sonrisa de orgullo se posó en sus labios.

Todo seguía siendo silencio.

– ¡Aquí dice Mimi Tachikawa! – gritó Joe, emocionado y apuntando hacia la castaña. – ¡Mimi! ¡Pasaste a la segunda etapa!

Y para sorpresa de todos, la aludida soltó un grito de dicha que seguramente se escuchó en cada rincón de la Academia YG.

– ¡OH POR DIOS! ¡Pasé! ¡Pasé! – exclamó Mimi, levantándose de la banca de un salto y comenzando a aplaudir como loca. – ¡Que emoción! ¡Que emoci…!

Pero al darse cuenta de que todos la estaban observando con la boca completamente abierta, de inmediato dejó de aplaudir y, lo más dignamente que pudo, pasó una mano por su sedoso cabello y lo lanzó para un lado, volviendo a sentarse en la banca como toda una dama.

– Insisto, no es la gran cosa. – dijo, una vez en su lugar.

– ¡Mimi, es grandioso! – exclamó Yamato, sonriendo de oreja a oreja. – De verdad, es una gran oportunidad, felicidades.

El rubio tomó a su novia de las mejillas y la atrajo hacia él para unir sus labios con los de ella. Mimi estaba completamente roja, pero no pudo apartarse, no cuando sus propios labios aclamaban los de Yamato con tanto anhelo.

Todos en la habitación los miraban en completo estado de shock. Primero por la gran noticia. Y segundo, por la muestra pública de afecto que ambos estaban dando. No era propio de Yamato hacer eso. Tampoco era propio de Mimi. ¿Qué rayos había pasado con el mundo? ¿Eran esos dos los mismos chicos que conocían? ¿O eran unos clones? Tenía que haber una explicación razonable…

La profesora Fujioka se aclaró la garganta.

– Está bien que estén felices y quieran demostrarlo, pero este es un instituto. Ante todo, respeto. – sentenció la mujer.

Entonces Mimi empujó a Yamato al instante, ahora más roja que nunca. Demonios. ¿Por qué era tan débil cuando se trataba de él? Y sin embargo, a Yamato parecía no haberle afectado nada. Tan sólo la había soltado y se había vuelto a sentar derecho y muy fresco.

– Lo sentimos, profesora. – dijo el rubio.

Mimi cerró los ojos. Oh, si Rae Fujioka supiera lo que habían hecho en los dormitorios. Ese inocente beso no era nada en comparación.

– Pues, ¡felicidades Mimi! – exclamó Hikari antes de que el silencio incómodo invadiera la habitación.

– Sí, muchísimas felicidades. – secundó Sora.

– Te lo mereces, niña arrogante. Te felicito. – dijo Taichi, utilizando el apodo con el que solía llamarla hace ya un año.

Y al ver que Takeru seguía callado, Hikari le dio un pisotón y le dedico una mirada de asesina serial.

– ¡Auch! – se quejó el rubio, pero al ver los ojos endemoniados de su novia, forzó una sonrisa y miró a Mimi. – Yeah, good job… – dijo, alzando el pulgar.

– ¡Es grandioso, Tachikawa! ¡Sólo deberás controlar tu mal genio y todo saldrá bien! – exclamó un sonriente Koushiro. – ¡Sabía que lo lograrías y…!

– ¡Esperen! – lo cortó Joe.

Todos lo miraron, expectantes.

El peliazul entonces sacó el resto de la hoja del sobre. Sus ojos se abrieron de par en par ante lo que veía y su sonrisa se hizo aún más grande, si es que eso era posible.

– ¡No me lo van a creer! – exclamó con un tono de alegría e incredulidad.

Eso llamó la atención de todos en el aula.

– ¿Qué cosa? – preguntó Hikari.

– Sí, ¿qué? – la siguió Takeru.

Joe se tomó cinco largos segundos de suspenso.

– ¡Los seis pasaron a la segunda etapa! – anunció, completamente emocionado.

Pero no obtuvo la reacción esperada. Los chicos se miraron entre ellos, algo dudosos y completamente confundidos.

– Eso no es posible… – dijo Yamato.

– Sí, no juegue con nuestros magullados corazones… – dramatizó Hikari.

– Hey, ¡pero es cierto! Mírenlo ustedes mismos.

El peliazul alzó la hoja y se la mostró a los presentes. Abajo del nombre de Mimi Tachikawa, venían algunos nombres más en lista. Seis, para ser exactos.

Un sonido de asombro salió de las bocas de todos al unísono. Y en menos de un segundo, los chicos ya se habían levantado de la banca para acercarse a la hoja y leer más de cerca. ¡Por Dios! ¡Era cierto! Ahí, en la lista, venían sus nombres. Mimi Tachikawa, Yamato Ishida, Takeru Takaishi, Sora Takenouchi, Taichi Yagami y Hikari Yagami.

– ¡ES CIERTO! – chilló Hikari. – ¡Todos pasamos!

Y en ese momento todo se hizo gritos y saltos y aplausos. Los seis chicos se abrazaron entre ellos y siguieron saltando, llenos de felicidad. ¿Podrían las cosas estar saliendo mejor? Con haber pasado a la segunda etapa de una prestigiada compañía de índole internacional como lo era Sony Music, ya era bastante. ¡Eso saldría en los periódicos del país y le daría buena publicidad a Diam S!

– ¡Oigan! – la voz de Sora los hizo dejar de gritar. – Esto me hace pensar, ¿no se les hace raro que hayamos pasado todos? Siento que con el solo hecho de habernos atrevido mandar la audición, el pase era automático.

– Hmm, puede ser… – respondió Yamato, comenzando a pensar.

– ¡Amor, no pienses en pequeñeces! – dijo Taichi, tomando en sus brazos a su novia. – ¡Lo importante es que pasamos!

– Sí, ya pasamos. Pero creo que Sora tiene razón, hermano. – secundó Hikari. – Ninguno de nosotros, salvo Takeru, habla tres idiomas. Además, es seguro que tampoco hemos ganado más de diez competencias, ni hemos escrito veinte mil canciones… – explicó. – No cumplíamos con los requisitos y aun así pasamos a la siguiente ronda.

– Interesante deducción. – habló Fujioka. – En parte podrían tener razón, pero como ha dicho Taichi, lo importante es que pasaron. Y ahora no sólo tienen que concentrarse en la grabación de su álbum completo, sino también en ensayar para la segunda etapa. – miró a Joe. – ¿Cuándo y dónde tienen que presentarse?

El peliazul dirigió su vista al papel.

– Es dentro de un mes, en el Auditorio Nacional. Vendrán los finalistas de toda Asia. Wow… – exclamó, sin despegar sus ojos del texto de la hoja.

– Wow… – replicaron todos a coro.

– Será un evento grande. – dijo Izzy. – ¿Y después que sigue?

Joe continuó leyendo.

– Según dice aquí, elegirán a sólo un ganador de cada continente y la gran final se realizará en Londres. – informó. – De ahí, el ganador grabará su disco con ellos, en los Estados Unidos. – hizo una pausa, atónito. – Es… asombroso, ¿no lo creen?

– ¿Asombroso? Esa palabra se queda corta. – exclamó Taichi. – Esto es grande, grande de verdad.

– Exacto, pero recuerden que su prioridad en estos momentos es Diam S. – dijo Rae Fujioka. – Lo de Sony sigue siendo sólo una competencia, y claro que deben esforzarse e impresionar a los jueces. Pero lo más recomendable será hacer un itinerario y alternar prácticas. Por ejemplo, les daré permiso de usar este salón para que practiquen lo que sea que vayan a mostrar en la competencia, pero sólo será dos veces por semana. Los demás días, tienen que ocuparse de sus entrevistas, sesiones fotográficas, grabaciones, y promociones, ¿entendido?

Todos asintieron, impresionados por lo competente que era la mujer.

– ¡Es una buena idea, profesora! – apoyó Izzy. – Y chicos, saben que si me necesitan, sólo tienen que decirlo. Pero por ahora, si me disculpan, iré a postear en la página de internet de la academia las noticias. ¡Felicidades de nuevo!

Dicho esto, el pelirrojo salió a paso veloz del aula, ansioso por encender su computadora.

– ¿Y cómo nos organizaremos para usar el salón? Las presentaciones son individuales, aquí no podemos ensayar todos… – habló Mimi, cruzándose de brazos.

– Ustedes decidan. Elijan el horario que más les convenga a cada uno y listo. – dijo Fujioka.

– A mí se me facilita a las dos de la tarde. – exclamó Taichi.

Takeru bufó.

– A todos se nos facilita a esa hora, no puedes elegirla, es trampa.

– ¡Pues alguien tiene que usarla! No pasa nada si soy yo.

– No, no, no, hermano, hay que ser justos. – dijo Hikari, haciendo un puchero.

El moreno frunció el ceño con indignación.

– ¡Hey! Sólo porque es tu novio no tienes que apoyarlo en todo. ¡Yo soy tu hermano, el único que tienes! – se quejó.

– Oigan, no tenemos que decidir esto ya, aún falta un mes… – dijo Sora.

– ¡Pero hay que empezar a ensayar pronto! ¡Sí que hay que decidirlo ya! – respondió Takeru.

– Pues… sólo hay una forma de arreglarlo. – intervino Mimi.

Todas las miradas se dirigieron a ella.

– Hagamos papelitos numerados. El que saque el número uno elige primero su hora. Luego el número dos, y así hasta el número seis. – dijo con simpleza.

– Are you serious? Eso es de jardín de niños. – exclamó el rubio menor con incredulidad.

Ella se encogió de hombros.

– Así nos evitamos pleitos. ¿Qué dicen?

– A mí me parece bien. – dijo Yamato.

– ¡Bien! Pero no se vale hacer equipos, esto es individual. – espetó Taichi, mirando a su hermanita y a su rubio noviecito. – Lo digo especialmente por ustedes dos.

– Está bien, ¿alguien trajo una libreta? Yo haré los papelitos. – dijo Sora.

– ¡Sí! Está en mi mochila… – exclamó Hikari.

– ¡Esperen! ¡Iré a ver que no hagan trampa! – las siguió el moreno.

De pronto las risas inundaron el ambiente a la vez que todos comenzaban a discutir –amistosamente– sobre el orden en el que harían las cosas. Rae Fujioka y Joe Kido se habían alejado un poco de los alumnos para dejarlos hacer todo a su manera. Ambos estaban en el marco de la puerta, mirándolos con unas sonrisas satisfactorias en sus rostros. En sus ojos se podía ver lo orgullosos que estaban de esos seis chicos que tanto habían luchado para salir adelante.

– Podrá sonar absurdo, pero creo que estoy celosa. – dijo de pronto la Fujioka, cruzándose de brazos. La sonrisa no abandonó su rostro.

Joe la miró.

– ¿De qué?

– De ellos. – respondió con simpleza. – Mírelos. Siempre brillan, sin importar lo que hagan. Aun cuando están discutiendo, se siente la felicidad en el aire. – hizo una pausa. – Quisiera regresar a esa época, donde los sueños eran la más grande ilusión… – finalizó, enternecida.

– Sí, creo que en parte, yo también añoro todo eso… – comenzó a decir el peliazul. – Pero uno de mis sueños era verlos así. Brillando en todo su esplendor. Y ahora que lo veo realizado, no puedo evitar sentirme inmensamente feliz.

La profesora lo miró, admirando aun más a ese hombre del que estaba tan enamorada. ¿Cómo era que siempre sabía que palabras usar para deslumbrarla?

– Siéntase afortunada, profesora. – continuó Joe.

– ¿Eh? ¿Por qué?

– Porque usted los ha visto crecer. Y ahora puede formar parte de su dicha y brillar con ellos. – respondió el hombre. – Claro, ellos aún no saben de todo lo que son capaces, pero nosotros sí. No sólo han pasado a la segunda etapa de unas audiciones, en estos momentos también están en la segunda etapa con Diam S... y estoy seguro de que pronto pasarán al a siguiente, y a la siguiente, y nunca van a detenerse.

La mujer sonrió ante esas palabras.

– Van a llegar muy lejos. – dijo, muy segura de ese hecho.

En ese momento, el grito enérgico de Takeru los hizo voltear hacia el frente de nuevo.

– ¡Sí! ¡Me tocó el número uno! – exclamó el rubio menor. – ¡Me quedo con el horario de las dos!

– ¡Ah! – chilló Hikari. – ¡No puede ser, me tocó el número seis!

Takeru miró a su novia, y en menos de un segundo ya la había tomado de las manos.

– No importa, tú y yo practicaremos juntos. – le dijo, pegando su frente con la de ella.

Un apresurado moreno se interpuso entre ellos.

– ¡Hey! ¡A eso me refería con que esto es INDIVIDUAL! – bramó Taichi. – ¿Ustedes dos están pegados o qué?

– ¡Hermano! ¡No seas envidioso! – exclamó Hikari, dándole un codazo.

– De hecho, T.K. – habló Yamato. – Yo soy tu hermano, deberías dejarme usar el salón al mismo tiempo que tú.

– ¿Qué? ¡Ishida, no lo puedo creer de ti! – se quejó el moreno.

– Nada más no se pasen de su hora, porque a mí me tocó el número dos y quiero el horario de las tres. No pienso tolerar retrasos. – dijo Mimi con simpleza.

– ¡A mí me tocó el cinco! – bufó Sora, haciendo un puchero. – ¡Hagamos el sorteo de nuevo! ¡Que sean dos rondas de tres!

– ¡Ni en sueños!

La profesora Fujioka negó con la cabeza ante dicha escena. Si no fuera porque tenía que guardar su compostura y feminidad frente a Joe, ya se habría soltado a carcajadas. Esos chicos realmente eran imposibles. Estaban haciendo un caos de algo que se podía arreglar de un modo muy simple. Pero esa era parte de su encanto. De su esencia. Estaban emocionados y dispuestos a trabajar el doble con tal de lograr hacer bien las cosas. Ahora tenían dos fuertes compromisos. Diam S y Sony Music. Pero no se preocupaba, estaba segura de que ellos podrían con la carga. Siempre le habían demostrado que podían.

– Uhm, y dígame, profesora… ¿ya cenó?

La voz de Joe la sacó de sus cavilaciones. Lo miró y arqueó una ceja.

– ¿Qué dice? Son casi las diez de la noche, por supuesto que ya… – pero calló en seguida al analizar bien la pregunta del hombre. OH-POR-DIOS. ¿Podría ser que…? – P-por supuesto que… no he cenado. – se apresuró a decir. – No he cenado nada, absolutamente nada, de hecho.

El peliazul sonrió con timidez.

– Ah, ehm… bueno, entonces me preguntaba si querría ir a cenar conmigo. Yo invito. – dijo, pasándose una mano por el cabello.

¡Por Dios! ¿Había escuchado bien? ¿Joe Kido la había invitado a cenar? ¡Esto era mejor que el aventón a casa que le había ofrecido después del concierto de debut de los chicos! De hecho, esto era mejor que cualquier otra cosa en la vida. ¡Hasta podía ver fuegos artificiales imaginarios de la emoción! Podía sentir su corazón queriéndosele escapar por la garganta. Si fuera por ella, se habría puesto ya a dar brincos de alegría. ¡Al fin! ¡Al fin iba a salir con él! Aunque por supuesto, ante todo estaba su porte y elegancia de mujer.

– Claro, eso suena bien. – respondió como si nada.

– ¿Le parece si nos vemos en la entrada en veinte minutos? Iré por mis cosas. – dijo el peliazul.

– Adelante, vaya.

Joe asintió y sin dejar de sonreír bobaliconamente, se giró sobre sus talones y salió del aula de prácticas. Rae Fujioka no le quitó la vista de encima hasta que éste finalmente se perdió entre los pasillos. Entonces se abrazó fuerte a sí misma y dio sus merecidos saltitos de victoria. Miró a los chicos, que seguían inmersos en su mundo, y les dio la espalda, sacando de su bolso un pequeño espejo de mano.

– No he cenado. No he cenado. – se dijo a sí misma, para convencerse. – No me comí ese filete de pescado. No me lo comí.

Se arregló un poco el cabello, se puso un poco de gloss y comenzó a prepararse mentalmente para una noche inolvidable. Tenía que verse perfecta. Perfecta para él.

.

.

El sol salió de nuevo para la ciudad de Tokyo. Era una mañana fresca, como casi todas, y el aire que se respiraba era puro, limpio. Un aire nuevo. Las clases en la Academia YG ya habían comenzado para todos y el lugar estaba bastante activo. Eran las diez de la mañana y Joe Kido se encontraba en la desierta cafetería del lugar, sentado frente a Matsui Arukawa, quien había decidido ir personalmente a comunicarles al profesor y a los chicos algunas cosas sobre Diam S y sus promociones.

– …Y en la entrevista les fue tan bien, que ya los pidieron en otros dos programas. Oh, y los chicos de MBLAQ Kiss the Radio quieren de regreso a las simpáticas Kari y Mi. – decía Arukawa, hablando lleno de orgullo. – Tenemos pendientes tres sesiones fotográficas también, pero esperaré a que los chicos salgan de sus clases para discutir los horarios con ellos. ¿Qué más? – hizo una pausa, pensativo. – ¡OH! Ya cuatro compositores se han ofrecido a ayudar con el álbum, les interesa que Diam S cante sus canciones. Claro que quiero que Yamato se encargue de unas cuantas… ¿usted que opina?

Joe había estado callado, completamente maravillado por lo que el presidente de los MA Records le estaba diciendo. Es que sencillamente las cosas habían dado un giro total. Hace unas semanas, nadie quería saber de Diam S, y ahora eran de lo más popular en todo el país. El single Dream High seguía siento el número uno en todas las listas de descarga.

– Creo que Yamato estará encantado de componer algunas canciones. – respondió el peliazul, sonriente. – Los chicos se van a emocionar mucho cuando les comente todos los planes que hay.

El mayor asintió.

– Y si seguimos así, creo que en unos dos o tres meses podremos salir de tour por el país, todo dependerá de las fechas en las que salga el álbum. No sería un tour demasiado largo, pero sí recorreríamos puntos importantes como Yokohama, Osaka, Hiroshima, Sapporo, Nagoya y obviamente Tokyo. – explicó. – Tal vez al final se añadan más ciudades… después con un segundo álbum podríamos pensar en un tour por todo Asia. ¡Tengo grandes planes para estos chicos! Realmente, me tienen muy sorprendido…

Oh, hablando de sorpresas…

– Presidente Arukawa, de hecho, ayer nos llegaron unas muy buenas noticias que usted debería de saber. – dijo Joe.

El aludido arqueo una ceja, intrigado.

– ¿De qué se trata?

– Pues… ¿recuerda las audiciones de Sony Music a las que los chicos se inscribieron? – preguntó, aunque sabía de antemano que el mayor sí que se acordaba. Esas audiciones fueron las que lo habían convencido de reclutar a los seis.

– Ciertamente. – respondió, pero al analizar la pregunta, sus ojos se abrieron de par en par. – ¿Está a punto de decirme que uno de mis chicos pasó a la segunda etapa?

El peliazul asintió.

– Algo así. Verá… – hizo una pausa. – Los seis pasaron a la segunda etapa.

La mandíbula de Arukawa casi llega hasta el suelo ante la impresión.

– ¿E-está diciendo que TODOS mis chicos pasaron a la segunda etapa? – exclamó, incrédulo.

– Eso dije. – contestó, manteniendo su sonrisa.

– ¡Increíble! – bramó. – ¡Es Sony Music! ¿Cuál es el premio para el ganador? – preguntó emocionado.

– Uhm, tengo entendido que un único ganador en todo el mundo va a grabar un disco producido por ellos y se ira de gira internacional. – dijo Joe.

– ¡Madre santa! – exclamó el mayor. – ¡Un disco producido por Sony Music!

Arukawa desvió la mirada mientras una gran sonrisa se asomaba por su rostro. Entonces juntó las palmas de sus manos y comenzó a frotarlas. Su cerebro ahora trabajaba a mil por hora. ¡Ja! Si uno de sus chicos quedaba en la final, la reputación de MA Records subiría hasta los cielos. Y no sólo eso, ¡los ingresos incrementarían de sobremanera!

– Hmm… ¿cuánto dinero cree que podré ganar a raíz de eso? – se le escapó en voz alta. – ¡Seré más rico que ahora! – y dejó salir una de sus risas malévolas y escandalosas.

Joe le dedicó una mirada de confusión.

– ¿Dinero?

La risa maquiavélica de Matsui Arukawa cesó, y pasó a aclararse la garganta.

– Err… quiero decir. Estoy muy feliz de que los sueños de mis chicos sigan realizándose. – se corrigió. – ¿Cuándo es la competencia de la segunda etapa?

– Dentro de un mes, ya comenzaron a prepararse. Creo que Asia es la primera parada, por lo que la final será hasta dentro de unos tres meses, tienen que hacer audiciones en cada continente.

– Bien, bien. – respondió, y su semblante volvió a tornarse pensativo. – Habrá que alternar prácticas de las audiciones con las del grupo. Trabajaremos duro para sacar ambas cosas adelante. Estoy seguro de que si le echamos ganas, el álbum de Diam S quedará listo muy pronto.

– Yo también pienso lo mismo. – dijo el peliazul.

Era definitivo que se venían tiempos ocupados para los seis chicos, pero, después de todo lo que habían pasado para llegar a dónde estaban, era seguro que iban a lograrlo Entrevistas, grabaciones, ensayos, sesiones fotográficas, programas de televisión y de radio, prácticas, todo. Si había un grupo de personas capaz de hacer todo eso, era Diam S.

::

¿Qué son los días? ¿Qué son las semanas? Dicen que el tiempo se pasa rápido cuando uno no piensa mucho en él. El tiempo pasa, siempre acaba pasando, es sólo una cuestión de tiempo. Dicen que el tiempo se pasa lento mientras más deseamos que se apresure. Y sin embargo, no hay día que no llegue.

En un abrir y cerrar de ojos, ya había pasado un mes. Un mes en el que se habían dedicado de lleno a trabajar para continuar forjando el camino hacia sus más grandes sueños. Y hoy, justo hoy era un día importantísimo en la vida de los seis chicos de Diam S. Era un día para el que se habían estado preparando sin tregua. Un día que habían estado esperando con ilusión. Hoy era el día en el que se celebraría la segunda etapa de las audiciones de Sony Music.

Las audiciones serían privadas, por lo que sólo podían pasar los participantes junto a un acompañante. A Mimi la acompañaba su papá, Sora iba feliz con su madre, lo mismo para Taichi y Hikari, quienes llevaban a sus padres. Takeru y Yamato llevaron al profesor Kido y al profesor Izumi. La primer opción de Takeru había sido Rae Fujioka, pero ella hoy tenía un compromiso al que no podía faltar, por lo que sólo les deseó la mejor de las suertes. Había en total treinta y siete participantes de toda Asia, lo cual significaba que el jurado había sido muy selectivo o que de verdad nadie se había atrevido a audicionar con los requerimientos absurdos e imposibles de cumplir.

Los invitados de los participantes estaban en el área del público general, mientras que los participantes se encontraban sentados en el área VIP, que eran los asientos que quedaban más cerca del escenario. Delante de esta zona había una mesa alargada, con cinco sillas, la cual estaba asignada al jurado. Ya habían ahí cuatro personas sentadas –ninguna asiática, por cierto–, y la única silla vacía era la del centro.

– ¿Cuánto falta? – preguntó Hikari, apretando fuerte la mano de Takeru.

– Se supone que ya es hora. – le contestó Yamato.

– Y cálmate ya, me vas a poner nerviosa. – intervino Mimi.

– ¿P-pero no estás nerviosa ya? – indagó la menor, mirándola con incredulidad.

La Tachikawa se encogió de hombros.

– ¿Por qué habría de estarlo?

– Oh, no le hagas caso, Kari. Ya sabes que de repente tiene sus ataques de grandeza… – dijo Takeru, poniendo los ojos en blanco.

Mimi le lanzó una mirada asesina.

– ¿Quieres morir, Takaishi? – lo retó.

– Oigan, parecen niños chiquitos peleando. Incluso se están portando más inmaduros que yo. – rió Taichi. – Y eso ya es demasiado.

– Por primera vez en mi vida, le daré la razón a Tai. Compórtense. – habló Sora, riendo.

– ¡Hey! ¡Eso es mentira! – bufó el moreno. – ¡Ya antes me has dado la razón!

– A ver, ¿dime cuándo?

Pero en ese instante, las luces se atenuaron y la pantalla gigante sobre el escenario se encendió, mostrando un breve video de Sony Music y todos sus artistas. Eso los hizo callar de inmediato. Los cuatro jueces entonces se pusieron de pie y comenzaron a aplaudir, por lo que ellos y todos los presentes los imitaron. Entró al escenario una mujer joven y castaña, vestida con un traje bastante elegante, de corte ejecutivo. Llevaba un micrófono en mano, y con una sonrisa radiante, hizo una pequeña reverencia al público.

– Bienvenidos a la segunda etapa de las audiciones para encontrar a la nueva estrella de Sony Music. – exclamó la mujer. – Mi nombre es Tiffany y seré la maestra de ceremonias del evento. Pero antes de decir cualquier otra cosa, quiero que le demos un fuerte aplauso al presidente de Sony Music Asia, el señor Hirai Ken.

Todos los presentes volvieron a aplaudir.

Subió al escenario un señor de mediana edad y aspecto joven. Con un traje negro de marca, puesto de manera impecable. Tenía un porte elegante y lleno de confianza. Su cabello estaba perfectamente bien peinado y sonreía mostrando su alineada y blanca dentadura. Un digno representante de Sony en Japón.

Pero… había algo más…

– Oigan, ¿no se les hace familiar ese hombre? – susurró bajito Hikari.

– Ahora que lo mencionas, creo que lo he visto antes… – dijo Sora.

– ¿En serio? Yo creo que lo soñaron o algo así. ¿Cómo es que ya habrían visto al director de Sony? – preguntó Taichi.

Hikari iba a responder, pero el hombre en el escenario comenzó a hablar.

– Bienvenidos sean todos. – dijo él, con una dicción envidiable. – Quiero felicitar a los treinta y siete jóvenes que están aquí presentes, a punto de audicionar. Los requisitos de la primera etapa fueron algo intensos, ¿no es así? – rió.

El público imitó su risa. Vaya, el sujeto era carismático.

– E independientemente de que fueran requerimientos ridículos y casi imposibles de cumplir, ustedes decidieron arriesgarse y aceptar el desafío. Y eso ya habla de lo que son como personas. – continuó el presidente de Sony. – Nos desafiaron y con estar aquí, ya ganaron. Su espíritu soñador fue el que los trajo aquí el día de hoy. La estrella que nosotros buscamos tiene que tener esos aspectos, debe ser arriesgado y luchador. Debe mostrar pasión…

Toda la sala escuchaba en silencio. Hirai Ken decidió proseguir.

– Digamos que, por el hecho de atreverse, ya estaban un cuarenta por ciento dentro de la segunda etapa. Un veinte por ciento fueron los videos que mandaron. Y el cuarenta por ciento restante fue del estudio personal que realicé durante estas últimas semanas.

¿Estudio personal? ¿De qué estaba hablando?

– Viendo sus caras, me doy cuenta de que no me están siguiendo. Veamos… – exclamó el hombre, y después se aclaró la garganta. – ¿Y q-qué tal si hablo a-así? ¿Tan p-poco memorable es el pobre reportero de Fishing Time United?

¿Qué demonios…?

– No puede estar hablando en serio… – susurró Takeru, con la boca abierta de la incredulidad.

– ¡Lo sabía! Sabía que su rostro me era conocido. – exclamó Hikari, también en voz baja. – ¡Es el señor que nos vio ensayar para el flashmob y nos tomó una fotografía para su revista de pesca!

– Creo que estoy en shock… – habló Mimi, completamente atónita.

– ¡Rayos! ¡Sí que sabe disfrazarse! – dijo Taichi, apenas digiriendo la información. – Vaya que la ropa hace mucha diferencia. Ese pobre reportero se veía desaliñado y torpe… nunca habría imaginado que fuera… bueno… el director de Sony Music Asia…

– El día del flashmob también nos tomó fotos, yo lo vi entre el público… – confesó Yamato, sin poder ocultar el tono de sorpresa en su voz. Tampoco terminaba de creérselo.

– Por Dios. ¿Entonces nos estuvo calificando todo el tiempo que nos vio ensayar? ¿También el día del flashmob? – exclamó Sora, con cara de horror.

– Así parece. – respondió el rubio mayor, comenzando a sonreír. – Pues… mis respetos para él. Sabe hacer muy bien su trabajo.

La risa de Ken Hirai hizo a la audiencia callar. De pronto los seis chicos se dieron cuenta de que no habían sido los únicos engañados por el director de Sony Music. Y es que, a juzgar por las caras de los otros treinta y un participantes, ellos también habían caído por completo.

– Me alegra saber que no se lo esperaban. Vaya sorpresa, ¿no? – continuó el hombre. – Siendo aquel reportero de la revista de pesca, pude conocer como eran en su vida diaria. Pude verlos ensayar, pude verlos esforzarse, pude ver lo mucho que deseaban superarse. Y por eso y todo lo demás, hoy están aquí, a punto de demostrarnos en vivo lo que son capaces de hacer. – hizo una pausa. – Yo ya los conocí un poco como personas, y me encantaron. Pero ahora es momento que me muestren a la estrella que llevan dentro. Muchas gracias por estar aquí.

Entonces hizo una reverencia ante el público y éste estalló en aplausos y ovaciones. Hirai bajó del escenario no sin antes devolverle el micrófono a Tiffany. Llegó hacia la mesa de jueces y tomó su lugar al centro. Las audiciones estaban a punto de empezar. La anfitriona dijo unas cuantas palabras de cortesía antes de dar por comenzado el evento, otra horda de aplausos inundó el salón, y así dio inicio lo que sería la segunda etapa de uno de los momentos más importantes en la vida de los chicos.

Habían recorrido un largo camino, y en un día como hoy, era cuando se daban cuenta de todo lo que habían cambiado las cosas…

"No puedo estudiar música porque todo el mundo pensará que me estoy colgando de la fama de mi padre, incluyéndolo a él".

"¿Es una broma? Esa escuela de tercera clase no es digna de mi talento".

"No creo que tener un sueño sea importante".

"No sé si realmente me interese cantar. Yo sólo… quiero llegar a ser grande. Quiero que él se sienta orgulloso de mí".

"Yo siempre he sentido que soy el segundo lugar en todo… y me preguntaba… Me eligieron porque tengo talento, ¿verdad?"

"Dejaré la academia. Dudo que mi ausencia les afecte. Además... no creo poder bajar de peso".

Esos pensamientos se habían transformado. Esos pensamientos ya no existían. Ahora veían las cosas de un modo distinto. Ahora eran más fuertes. Ahora tenían claras sus metas. Y era seguro que a partir de ahora, no dejarían que nadie los alejara de sus sueños. En ese camino lleno de obstáculos habían aprendido. Habían luchado. Y sobre todo… habían superado.

::

– Madre mía… – bufó Hikari, golpeando su cabeza levemente contra la pared. – Estoy más nerviosa que el día que audicioné para la Academia YG…

Las audiciones de la segunda etapa de Sony Music habían acabado oficialmente hace diez minutos. El jurado había dado un descanso de media hora para todos, mientras ellos deliberaban quién sería la persona que pasaría a la final internacional. Los padres y maestros de los jóvenes ya los habían felicitado y yacían en sus lugares, platicando entre ellos. En cambio, todo era tensión para los treinta y siete participantes, que habían decidido tomar el consejo que Ken Hirai les había dado al final: Salgan de esta sala y relájense un poco.

Los seis chicos de Diam S no fueron la excepción, y ahora se encontraban en la gran recepción del lugar, matando el tiempo.

– Calma, lo hiciste bien… – exclamó Takeru, pasando su brazo por encima de los hombros de su novia. – De hecho, debo admitir que todos lo hicieron bien. Hasta tú, Tachikawa.

Mimi le lanzó una mirada de odio.

– Quisiera decir lo contrario de ti, pero eso sería mentir. Buenos pasos de baile, Takaishi. – respondió, sonriendo al final.

– Oigan, ¿y qué pasará con la persona que escojan? – preguntó Sora.

– Tengo entendido que deberá a ir a la final en Londres, que será dentro de unos cuantos meses. – dijo Yamato.

– Es grandioso, pero no me había puesto a analizarlo… – exclamó Hikari. – Imagínense que uno de nosotros va a la final, y después gana…

Todos la miraron sin decir nada, por lo que la menor continuó.

– Eso significaría que tendría que irse a vivir a otro país. Tendría que dejar Diam S y bueno… se separaría de nosotros. – dijo con tristeza.

– Pues eso sería lo único malo de ganar. – habló Taichi. – ¿O qué? ¿Entonces si ganas no te irías?

Hikari frunció el ceño.

– Claro que me iría. Es una oportunidad única en la vida. – contestó, abrazándose de Takeru y recargando la cabeza en su hombro. – A lo que me refiero es a que… los extrañaría demasiado y me sentiría muy sola.

– Pues es una cosa por la otra. – dijo Sora. – Siempre se tienen que hacer sacrificios. Y supongo que dejar tu vida atrás es parte de convertirte en una gran estrella. Si te comprometes, incluso podrías a llegar a ser la mejor. La más grade…

– Hmm, ¿qué se sentirá ser el mejor? – soltó Taichi, pensativo.

– Qué preguntas… – exclamó Takeru. – Es obvio que se sentiría increíble. Ser el mejor en algo te hace sentir invencible, inalcanzable. Es una sensación que te llena.

Yamato sonrió ante las palabras de su hermano.

– Podrías tener razón, pero yo no pienso así… – habló, algo abstraído – Creo que ser el mejor implica elegir un camino solitario e inestable. Podrás tener tus momentos de felicidad, pero una vez que bajes del escenario, ¿no te sentirías solo?

Mimi observó a su novio, repentinamente inquieta. Y es que el tenía razón. La verdad, todos tenían algo de razón. Ser una gran estrella, ser "el mejor", implicaba muchísimas cosas. Sí, habría momentos felices y muchísimos éxitos. Pero el camino sería solitario. Se harían sacrificios. Dejar atrás toda una vida. Dejar atrás a los seres queridos. Una cosa por la otra. Tal y como había dicho Sora.

– Yama, haces que quiera retirarme de la audición… – chilló Hikari, haciendo un puchero.

– Ay, Kari, todos sabemos que no lo harás. – exclamó Taichi.

– Sí... es cierto. – admitió la menor. – Pero Yama tiene mucha razón. Es a lo que yo me refería cuando dije que no querría separarme de ustedes.

– Pero no por eso nos vamos a frenar. ¿O sí? – contestó el moreno, y después posó sus ojos exclusivamente sobre Yamato. – ¿No quieres llegar a convertirte en el mejor?

El rubio esbozó una tenue sonrisa antes de responderle.

– Por supuesto que quiero. – dijo al fin.

Taichi soltó un bufido.

– Entonces déjate de dramas, Ishida. – exclamó, riendo.

En ese momento, las bocinas del auditorio resonaron en todo el lugar. La voz de Tiffany se escuchó al otro lado, anunciando que los jueces ya habían deliberado y la decisión estaba hecha. Habían elegido a una persona de las treinta y siete. Y era hora de que todos volvieran a sus lugares para que el señor Hirai Ken anunciara el tan esperado resultado.

En menos de cinco minutos todos ya estaban reunidos en el auditorio y el director de Sony Music se encontraba parado arriba del escenario, con los otros cuatro jueces tras él. Todos llevaban una sonrisa en el rostro. Parecían muy satisfechos con su elección. Tiffany entonces le pasó el micrófono al hombre y éste dio un paso al frente.

– Me complace anunciar que ya hemos elegido a la persona que representará a Asia en la final de Londres y tendrá la posibilidad de convertirse en la nueva estrella de Sony Music. – comenzó a hablar. – Fue una decisión bastante difícil de tomar, pero al final, todos estuvimos de acuerdo con el resultado.

Todo era silencio en la habitación. Cada par de ojos estaba posado en el sobre que sostenía Hirai en sus manos.

– Y bueno, no pienso alargar la agonía. – hizo una pequeña pausa. – Sin más preámbulos, anunciaré ahora mismo a la persona que ganó en esta segunda etapa de audiciones... – exclamó.

Ese era el momento que todos habían estado esperando. El hombre arriba del escenario comenzó a abrir el sobre con una lentitud dolorosa. Hasta parecía se había activado una especie de cámara lenta. Sacó un pequeño papel de dicho sobre y sonrió, leyendo mentalmente y sólo para sí mismo el nombre que estaba escrito ahí. Él ya sabía de antemano quien era la persona elegida, pero el ver ese nombre plasmado en papel, le causaba una sensación de enorme satisfacción.

Dejó de mirar el sobre y alzó la vista.

Ya era hora.

"Y esa persona es…"

Después, el nombre que se escuchó en el auditorio resonó como un eco en los oídos de todos.


.

Notas de la apenadísima autora:

He. Ahora sí que me da vergüenza. Casi me tardé dos meses en actualizar. La palabra clave es "casi" XD, o sea que no fueron dos meses, lalala. Merezco ser perdonada. Tengo excusas, uy, sí. Está la universidad, el trabajo, la maldita tesis, mi vida social, blablabla. Pero la principal razón de mi tardanza es que... vilmente reemplacé el mundo de los fics por el mundo de los libros D: ~ Sip. Estos casi dos meses me he leído fácil diez libros, todos de romance adolescente, haha.

Esos libros me inspiraron tanto, que mi nuevo fic ya tiene siete capítulos listos. También quiero hacer la adaptación del último libro que leí. Ya luego les contaré. Es una historia que aún no ha sido traducida al español, pero que vale la pena compartir, obvio en versión Mimato. Entonces, tengo dos proyectos en puerta. Bueno, tres con el fic que haré con mi hermana, pero ella anda peor de ocupada que yo, así que eso tendrá que esperar. EN FIN, sí, estuve escribiendo siete capítulos de un fic nuevo y tenía Dream High en stand by. ¡Pero he vuelto! Faltan dos capítulos y no pienso hacerlos esperar demasiado. No puedo empezar a publicar una nueva historia sin haber terminado esta, que es de mis mayores orgullos :').

Ahora, el capítulo... hmm, pues yo quería meterle más romance, pero siento que se hubiera visto algo forzado XD. Además pues, lo más romántico ya pasó (?). Aunque en el próximo capítulo habrá algo de eso y oh, un poco de drama, pero sólo un poquitito. ¿Qué estaba diciendo? ¡AH! El capítulo. Pues sí, los chicos al fin están probando las mieles del éxito y WAH, todos quedaron en la segunda etapa de las audiciones de Sony Music. Claro que al final sólo uno (o una) pasará a la final. Y claaaro que esa personita es de Diam S, si no, no habría dejado el capítulo ahí. UFF, hagan sus apuestas, ¿quién es la persona ganadora?

Y OOOH. ¿Ya vieron que el señor de la revista de pesca sí era relevante? ¡Estaba en una misión de espionaje! (Haha, ando algo chiflada). Y es que estudiando personalmente a todos los chicos, pudo ver quiénes realmente valían la pena como personas. YAY. ¿Qué más? OH. Hice mención "disimulada" del horroroso epílogo de Digimon 02, hahaha. Mimi no puede imaginar a Yamato como astronauta ni tampoco enamorado de Sora, haha, es tan poco realista (?). Uh, y también utilicé seis frases que nuestros seis chicos dijeron alguna vez, hace ya muchos capítulos. ¿Pudieron identificar quién dijo cada una de las frases? :P ~

Y pues, pues, pues, espero que el capítulo les haya gustado. No me convence del todo, pero siento que logré lo que quería ^^. Hehe, quiero agradecerles muchísimo por todo el apoyo brindado y por sus hermosos reviews. A todos. A los que ponen la historia en alertas, en favoritos, a los que me escriben siempre, a los que lo hacen a veces, a los que aun no lo han hecho. ¡Gracias! Realmente, sin ustedes, mis actualizaciones serían una vez cada seis meses, hahaha. ¡Pero los amo! No los haría esperar tanto. Nunca me cansaré de agradecerles. Y como siempre, ya les contesté :'D, es lo menos que puedo hacer por ustedes.

Por ahora me retiro, prometiendo solemnemente traer los próximos capítulos sin tardar. Tal vez también traiga pronto el primer capítulo de mi nuevo fic, hehehe. Sólo les aviso, está algo sexoso, pero ah, culpen a todos los libros que me leí XD.
Laters babies,
Atto. Rolling Girl
aka: Gravi ~


RR's sin cuenta:

Anahiihana: ASDF. Te iba a responder por privado, pero tienes desactivada la mensajería, así que te contesto por aquí. Kukuku. Qué bueno que te gustara el capi. ¿Lo ves? Yo sí cumplo cuando digo que les daré Mimato XD, uff, y sí que lo tuvieron. ¡Y WAH! ¿Fan de mis fics? ¿En serio :'D? Hahaha, que hermosa. De verdad, me has sacado una sonrisa. Espero que mis próximos proyectos te gusten tanto como este. ¡Saluditos!

Rach: ASDF. Tú me tienes chiflada :'D. ¿Soy tu escritora de fics favorita? ¿Tienes idea de lo bonito que se siente saberlo? Huhuhu, quiero perdirte perdón por mi obscena tardanza, ¡pero más vale tarde que nunca! Ahora, contestando el RR, ¡yay! ¡Yo les mando a los muchachos tu porra XD! Sí, los pobres ya tenían merecido ese debut. Han sufrido mucho y nunca les daban tregua, ya les tocaba un poquito de felicidad. Claro que para Mimi y Yama la felicidad se desbordó XD. Y haha, ya sé, los de las televisoras se van a terminar tragando sus palabras con respecto a Tai y a Sora. Como tú dices, que coman popó XD. ¡Y sí! Al fin Keisuke comprendió lo que debutar significa para Mimi, y hubo momento padre-hija enternecedor XD. Y HAHAHAHA, exacto, el pobre hombre iluso entró al camerino interrumpiendo una escena HOT y él ni idea de que Yamato estaba apunto de "darle" a su hijita XD. Oh, y sí, haha, era el punto dejarlos en shock con eso de que Rae es sobrina de Yano, hahaha. ¡Y PUFF! Espero verte por ahí en mi nueva historia *3*. Amo tus reviews y platicar contigo. Gracias por tu apoyo incondicional, bonita. ¡Un beso!

Tity: ¡YEAH! Haha, que bueno que te gustó el capítulo. Sí, fue de cumplidera de sueños. Después de veinte mil años (?), lo lograron. Haha, ya sé, yo me reí bastante escribiendo la forma en que promocionaron su disco XD, claro, hablar por megáfono es liberador. ¡Y yo también habría sido de las que le creyó a Sora! Pero en el mundo de la farándula hay gente muy fea, y sólo quieren chisme. Hooo, yo disfruté mucho escribiendo la parte "calurosa" de Mimi y Yama en los vestidores XD, lo bueno es que llegó el papi de Meems. Sí, tienes razón, si no llegaba, capaz y estos dos calenturientos (?) no habrían estado listos para el concierto. WAH. Me alegra que te gustara el lemon, sí, yo también creo que así es como se refleja el acto de hacer el amor. En mi próximo fic no será así, será más "sexo" y ya XD. Si no te molesta eso, espero que me sigas acompañando ^^. ¡Te mando un beso, hermosa!

Danpurple: ¡YAY! ¡Hola! WAH. Me encantan las primeras veces :D. Huhu, gracias por dejarme un review, me alegra muchísimo ver gente nueva por aquí. ¡Y WOW! Que halagador saber que te tuve leyendo como desquiciada XD. ¡Y sí! Hice el fic porqué ADORO ese dorama, Dream High me dejó con un trauma y sólo pude desquitarme esta adaptación. Y PFF, ¡Takari tenía que ser la Milky Couple! No podía haber sido de otra manera XD. El único personaje que me preocupaba que no encajara era Sora, pero al final creo que la manejé más o menos bien (?). A Mimi la disfruté mucho como Hye Mi, y a Yama le quité mucho de Sam Dong XD. Y WOW de nuevo. ¿Leíste los 37 capítulos mega largos en dos días y medio? ¡Eso tiene que ser un record! Me encanta que te gustara tanto :'D. Espero volver a leerte en los últimos capis, ha sido un placer. Te mando un abrazo.

Ofelia de Ishida: Que bueno que te gustó el capítulo. Y sí, al fin rebasaron la felicidad consumando su amor y debutando :'D. Fue un día de puras alegrías para ellos. Y haha, claro, que bueno que la cajita de ojitos sensuales te animó a dejarme un RR, es un encanto esa cajita, ¿a que sí? XD. ¡Y OMG! ¿Tienes dibujos de Dream High? ¡Pásamelos! Pásamelos y me harás muy feliz :'D. Y pff, te pido una disculpa enorme por haber tardado tanto en actualizar, prometo que no volverá a pasar. ¡Yo también te mando un abrazo de oso a distancia! ¡Eres un amorsh!

ILoveMimato4Ever: ¡WOW! ¡Hola! Es un gusto conocerte :'D. Gracias por darte el tiempo de escribirme. ¡Y vaya review! Me trajiste sonriendo como boba todo el tiempo. Me alegra saber que te guste tanto la historia. ¡En serio! Sentí bien bonito leyendo tu review. ¡GRACIAS! Oww, me hiciste viajar en el tiempo con todo lo que mencionas. Sí, haha, Mimi de grosera, como conoció a Yama, a Tai, los alumnos especiales, la actitud de Sora, las injusticias, la bruja de Catalina. ¡Ha sido toda una travesía! Huhuhu, que lindo que te hayan gustado tantos detallitos que pensé que nadie se fijaba en ellos :'D. AWWWN. ¡El primer beso de Yama y Mimi! Aún lo recuerdo. Y HAHA, ya sé, estuvieron varias veces a punto de hacer ESO, y siempre los interrumpían de la manera más ridícula posible XD. Por cierto, me alegra saber que el lemon te haya dejado satisfecha y fuera lo que esperabas. No quería decepcionar a nadie. Y sí, el punto era representar todo de una manera intensa y pasional, con muchas sensaciones. Y WAH. También me hiciste recordar todos los problemas, literal, era traba sobre traba. Sí, el papá de Mimi de terco, lo de Miss X, Taichi y la cárcel... todo. ¡Y JUM! El capítulo del Showcase con Yama y su papá también es de mis favoritos. Cuando lo escribí, estaba muy orgullosa de mí misma (bien humilde yo XD). ¡Y hahaha! Hablando ya del capítulo pasado, sí, obviamente los iban a interrumpir en los camerinos, no era el momento XD, pero no pude resistirme a la escena hot. Siempre pongo a Mimi y a Yama tan buenos, que se me olvida que tienen hormonas, y con esa escena quedó demostrado ;D. Huhuhu, y ya ves, al final Keisuke terminó aceptando el sueño de su hijita. El día de Mimi no habría sido perfecto si su papá no la apoyaba en ese momento tan importante. ¡Diam S debutó! Kukuku. Y haha, ya en este capítulo quedó claro que Joe y Rae no fueron a ningún sitio indecoroso después del concierto XD, él sólo la llevó a su casa, haha, ese peliazul es un LENTO. Y oh, volvemos en el tiempo, haha, con Mimi y Sora también ha sido todo un viaje. Antes su relación de amistad era falsa, después fue de odio, y ahora son amigas de verdad. Haha, en serio, me encantó tu review :'D. ¡Gracias por escribirme! Me hiciste muy feliz. Y OOOH, sobre tu pregunta final, ¡claro que las audiciones de Sony Music no se iban a quedar ahí! Ya en este capítulo puedes verlo. No quiero dejar nada inconcluso en la historia. En fin, perdón por la mega tardanza en actualizar. Prometo no volver a tardar tanto. ¡Saludos para ti también!

Mag: ¡YAY! ¡Qué bueno que te gustó el capítulo! Hehe, te agradezco mucho el review. Aunque sea pequeñito, lo aprecio igual que los demás. ¡Te mando un beso, linda!

Ukime: Aw mujer, claro que me preocupo por ti. Me asustaste mucho con tu review de la vez pasada y el no saber de ti me hizo pensar en cosas feas. Realmente sentí miedo, y fue un alivio verte por aquí de nuevo. No sé que decir ante todo lo que me cuentas. Mucho ánimo, la vida sigue a pesar de todo. A veces sentimos que nadie nos valora, pero no es así. En serio, piensa un poquito, siempre hay personas que nos quieren. No te rindas. Keep moving forward. ¡Y nunca dejes de leer! Leer es mágico. Nos transporta a otro mundo. Te mando un abrazo, be happy. En serio, no te dejes de nada ni de nadie.

Lilith: ¡Qué genial que amaras el capítulo! WAH, ¿casi te hice llorar con la presentación? Que bonito es saberlo, significa que me quedó decente :'D. AINS. Gracias por todas tus lindas palabras. Y haha, ¿la escena hot? Sí, sí. Traté de hacerla lo más metafórica y especial posible. ¡Qué bueno que te gustó! Fue difícil centrarme sólo en emociones y sensaciones y no poner obcenidades XD, quería que todo fuera muy light y apasionado a la vez. Intenso. ¡Y sí! Mi próxima historia será Mimato, espero tener tu apoyo en esa, que le tengo ya mucho cariño :'D. Eso sí, aviso que está un poco más sexosa, pero no demasiado, sólo que Mimi y Matt ya serán más maduros y más... hormonales (?). Y HAHAHA, me gusta Vampire Knight, pero no sé si pueda inspirarme para hacer un fic. Eso sí, Kaname es la sensualidad en dibujo XD. ¡Gracias por tu review! Espero seguirte viendo por aquí :D. ~

Anitha: ¡AAAAHHH! ASDFDKFGKH. Hahaha, ¿moriste con el capi? Eso es bueno, ¿cierto? XD. ¡WAH! Eso de que te pareció uno de los mejores me sube los ánimos *v* ~ Sí, era el punto, hacer un capítulo memorable. También me alegra haberte levantado el animo con la actualización :'D. Y OSISHSH, ¿en serio te parece que escribo buenos lemons? WAH, haces que me de pena XD, ¡gracias! Realmente me esfuerzo por hacerlos bien. Y puff, siento bien bonito cuando me dices que la historia es perfecta para ti, en serio, gracias. Y hahaha, no te apures, yo también estoy forever alone XD, no ha llegado mi Yamato en su caballo blanco (?). ¡Y me fue excelente en Disney! Gracias por preguntar. HOHOHO, y aunque no tenga tiempo, claro que seguiré escribiendo, espero verte por ahí en mis nuevos proyectos. ¡Un besote!

Daiana: ¡Hola hermosa! ¡Sí! Los chicos debutaron y ahí van más o menos abriéndose camino en el mundo del espectáculo. Hahaha, ¿te pareció graciosa la interrupción del papá de Mimi? XD ~ Puff, ¡pero si les arruinó el momento HOT a esos dos! Igual fue lo mejor, luego no llegaban al escenario XD. Y pff, ¡que ya no te gane la flojera para escribirme ;v;! Se te extraña, mujer, luego me siento abandonada XD. En fin, espero que te haya gustado el capi. Te mando un abasho.


¿Me dejan review? (sí, la cajita les sigue haciendo ojitos sensuales) ~

l
l
l
V