Parte 3: Ruleta rusa.

- Mabel, esto duele... en realidad si quiero hacerlo, pero debo ganármelo, solo así sentiré que...

- No te lo regalaré así- la interrumpió Mabel-. Necesito que me des un tiempo a solas con él, para poder terminarlo, y así estará libre... estoy segura de que te aceptará, porque sé que siente algo por ti, lo he notado, y si no hubiera interrumpido yo en su camino, ustedes dos estarían juntos.

- El destino es muy cruel a veces- rió Pacífica-. Cuando supe que él ya estaba con alguien más, primero me sentí mal porque pensaba que debí haber sido más rápida, luego quise odiar a la persona con la que él estaba, pero no tenía fundamentos, y nunca me imaginé que esa misma chica terminaría siendo mi mejor amiga, y ahora, míranos... esto es una cruel broma del destino.

- Lo siento Pacífica, sé que te estoy pidiendo demasiado, y más aún por todo lo que te ocultamos, pero no puedo confiar en nadie más, tu eres también mi mejor amiga...

Las chicas se miraron fijamente, y sonrieron. A pesar de lo que estaban pasando, se sentían apoyadas la una con la otra, y sabían que estaban en eso juntas. En realidad se sentían como mejores amigas.

- ¿Estás segura de hacerlo Mabel?- preguntó Pacífica por última vez-. Sería como jugar una ruleta rusa, puede no funcionar.

- Lo sé... y no, no lo estoy- aceptó Mabel derrotada-. Pero, es algo que tenemos que hacer. Necesito que me des un tiempo a solas con él...

- Primero necesito hacer algo yo- la interrumpió Pacífica-. Me he enterado de algo recientemente, es algo que aún no les he contado, pero necesito tiempo para reunir fuerzas, y así poder hacer eso que me pides, y para eso, necesito resolver un problema.

- ¿De qué se trata?- le preguntó Mabel preocupada de eso.

- Se trata de mis padres, o bueno... mira, es confuso, pero una persona me confesó algo que al principio no podía creer, pero tengo mis dudas- comenzó Pacífica, confundiendo a Mabel completamente-. Bueno, el caso es que parece ser que no soy una Northwest, y quiero averiguar la verdad.

- ¿Qué?, ¿hablas en serio?... pero, ¿quién es esa persona?...

- Eso es lo difícil de explicar, pero también tengo mis dudas... logré hacer, sin que se enteraran, una prueba de ADN, y él me dijo que me la daría, aunque no he tenido tiempo de verlo; es un tanto, extraño, y no es del tipo de persona que encuentras fácilmente, así que se me ha hecho difícil contactarlo, pero en la primera oportunidad quiero verlo, quiero enterarme...

- Hazlo este fin de semana Pacífica, es algo que tienes que saber... puedes hacerlo el domingo, y puedo aprovechar ese día para hablar con Diper.

- Tengo miedo- confesó Pacífica-. Pero no por lo que crees, al contrario, tengo miedo de que sea mentira, y que si sea su hija, de ser así, podría ser como ellos.

- Tu eres amable, bondadosa, especial, nunca pienses lo contrario- la regañó Mabel con un tono serio-. Ahora vamos a la sala, necesito un té para evitar marearme otra vez.

Pacífica aceptó sonriendo por el comentario de la chica, y la ayudó a ponerse de pie, aunque Mabel insistía a caminar por su cuenta. Pacífica entonces tomó su celular, y notó algo que la hizo trastabillar un poco... era un mensaje, y el nombre de contacto decía "Madre".

PREVIEW Capítulo 30: ¿Gizrxrlm l qfhgrxzr?

Pacífica estaba recibiendo muchas llamadas ese día, la mayoría de ellas no de su agrado. Para que la quería él en ese momento, para nada nuevo se suponía. No iba a contestarle, mucho menos ahora que ya había alcanzado la cumbre de su felicidad... no se la iba a arruinar con su egoísmo.

(...)

- Pero, ¿tu lo amas?- le decía Wendy, no muy convencida-. Te he visto con ese chico, y no se compara a como te veías antes.

- ¿En qué sentido?- preguntó Mabel, aunque con curiosidad, muy nerviosa.

- Con tu antiguo novio, si te veías feliz.

(...)

Pacífica se quedó mirando a la ventana, mirando su celular. Esa foto que se habían tomado ese mismo día. Ambas se veían felices, sonreían sinceramente. A pesar de las cosas, parecían seguir siendo buenas amigas.

- No te merezco Mabel- susurró Pacífica sin dejar de mirar a esa foto-. Tu confiaste en mí, y te he fallado... esperabas que conmigo él estuviera seguro, y que algún día volvería a tu lado...- un par de lágrimas salieron de los ojos de Pacífica, lágrimas agridulces-. Mabel, lo siento, pero ahora que lo tengo, no lo dejaré ir...

Los personajes le pertenecen a Alex Hirsch y solo los uso para fines de este fic.