Mientras Zircón y Perla luchaban con Ojo de gato, Granate y Apatita continuaron su batalla. A Apatita parecían habérsele bajado los humos al ver que Granate mantenía el ritmo con facilidad. Ahora en vez de mirarla con desprecio la miraba con una sonrisa de satisfacción, desafiante, hacía años que no disfrutaba así de una batalla. Apatita se dirigió a ella: – "Jasper era fuerte, incluso más que yo, el problema es que se dejaba llevar por la furia haciéndola estúpida en batalla"-. Granate la miró divertida: – "Demuéstrame que eres más que ella"-. Apatita cogió su desestabilizador, lo tiró lejos y entonces miró a Granate: - "Eso pienso hacer" -. Apatita y Granate se lanzaron la una a por la otra. Apatita balanceaba el enorme martillo como si fuera de papel, intentando golpear a Granate, la cual esquivaba sus golpes con gracia. En un instante Granate invocó sus guanteletes y se lanzó al contraataque generando una tormenta de impactos entre las armas de las dos contrincantes. Los impactos de sus golpes destilaban poder, levantando la arena y quebrando las rocas de su alrededor. Ambas se miraban desafiantes sin ceder un ápice de terreno. En ocasiones una alcanzaba a la otra pero en un solo instante se recuperaban y seguían luchando como si nada. Las dos retrocedieron y empezaron a andar en círculo sin dejar de mirarse. Apatita se dirigió a Granate con un gesto de satisfacción en el rostro y sin dejar de moverse : – "Una fusión tan perfecta que es difícil darse cuenta de que eres realmente una fusión… Jasper odiaba las fusiones, creía que la pureza de la gema se perdía y el poder real se enmascaraba… "-. Granate soltó una pequeña risa y le contestó : – "Entonces debí herir profundamente su orgullo al vencerla" -. Apatita le devolvió una sonrisa y ambas se volvieron a lanzar al ataque. Granate intentó golpear a Apatita pero esta retrocedió un paso , esquivándola. Sin perder un instante esta golpeó el suelo con el martillo, levantándolo violentamente y enviando a Granate a volar. De un salto Apatita persiguió a Granate en el aire pero esta le lanzó los puños enviándola de nuevo al suelo de una explosión. Apatita se levantó se frotó el cuello y en un segundo se lanzó a por Granate de nuevo.
Tras un tiempo luchando hubo una fuerte explosión en el cielo y tanto Granate como Apatita se detuvieron en seco. Para sorpresa de Apatita de la explosión salió el cuerpo humeante de Ojo de gato que cayó al suelo como un plomo. – "¿Cómo es posible?"- dijo apatita sin dejar de mirar sorprendida a Ojo de gato. Granate se dirigió a ella : – "Estamos luchando por nuestro planeta, eso nos hace más fuertes que vosotras"-. Apatita la miró con una mezcla de rabia y confusión : – "¿Por qué crees que luchamos nosotras?, ¿sabes que nuestra raza está en el filo de la navaja? , ¿Sabiendo eso no harías lo que fuera necesario para salvarla?"- . Granate negó con la cabeza y le contestó serena : – "No, es demasiado tarde, elegí este planeta y prometí protegerlo hasta de mis propias hermanas, ninguna de las criaturas que viven aquí tiene culpa o tiene porque pagar que nuestras malas decisiones nos hayan encaminado a la destrucción"-. Apatita la miró sin dar crédito a lo que estaba oyendo. Entonces su rostro cambió de repente dejando ver ira. Apatita golpeó el suelo con rabia generando una pared de rocas alrededor de Granate. Esta saltó para salir de ahí y en el aire se encontró que Apatita se había lanzado a por ella. Granate, Cubriéndose a duras penas, recibió un fortísimo martillazo, estampándola contra el acantilado. Esta cayó al suelo herida y Apatita se acercó a paso lento. Se puso delante de Granate, que se levantó con cierta dificultad. Apatita la miraba con odio. – "Ahora siento realmente deseos de matarte"- . Granate le dedicó una sonrisa desafiante. – "Inténtalo"-. Apatita intentó golpearla pero Granate la esquivó y saltó encima de su martillo propinándole una fuerte patada en la cara que hizo a su enemiga soltara el arma y retrocediera unos pasos. Aprovechando ese hueco Granate se acercó como una centella y le castigó el torso con un duro puñetazo que hizo que Apatita esbozara un gesto de dolor. Granate intentó darle un segundo en el rostro pero Apatita la esquivó ladeando la cabeza. Entonces esta la cogió del traje y del otro brazo y girando sobre sí misma la lanzó por encima del hombro contra el suelo. Acto seguido invocó un segundo martillo e intentó golpear a Granate con él. Esta lo paró con las manos pero Apatita puso más fuerza, generando una onda sísmica a través de este que produjo tanto calor que la arena bajo Granate se cristalizó. Esta apretó los dientes dolorida y soltó el martillo apartándose justo antes de que este golpeara el suelo. Granate salió despedida del lugar por la fuerte onda generada por el martillazo. Esta se levantó zarandeándose y jadeando mientras Apatita la miraba con frialdad : - "Estas acabada"-. Granate le regaló una sonrisa y sin decir nada le hizo un gesto desafiante con la mano invitándola a que fuera a por ella. Apatita volvió a arremeter pero Granate a pesar de estar muy herida la esquivaba con facilidad y sin dejar de sonreírle. Eso enfurecía a Apatita que cada vez atacaba con más y más violencia. En su rabia golpeó el suelo con tal potencia que cristalizó la arena, dejándola atrapada por un instante. Granate aprovechó el momento y de una patada la separó de su arma y antes de que volviera a invocar otro martillo le propició una fuerte serie de golpes. Con dificultad Apatita le paró ambos puños pero Granate le dio un fuerte cabezazo haciendo que esta se apartara dolorida, echándose la mano a la cabeza. Justo cuando intentó contraatacar Granate le dio una patada circular en la cara que la tiró de lado. Al intentar levantarse Granate le propició un rodillazo de nuevo en el rostro que la tiró de espaldas. Sin perder el tiempo la gema de cristal saltó muy alto, multiplicó el tamaño de sus guanteletes y se dejó caer encima de Apatita como si fuera un meteoro para propiciarle el golpe de gracia. Apatita se levantó desorientada y vio que iba a aplastarla sin remedio. En el último instante se dirigió a Granate con una mezcla de resentimiento y tristeza: – "¡Maldita traidora!" -. Granate cayó entonces sobre Apatita estampándola contra el suelo y generando una nube de arena a su alrededor mientras se desvanecía, quedando solo su gema en el suelo. Granate cogió la gema, la encapsuló, y dijo en alto: -"Lo siento, pero este es ahora mi planeta y no voy a dejar que le pongáis una mano encima"-
