Los personajes de Katekyo Hitman Reborn! No me pertenecen.

Te amo como nadie.

Lo ama, lo quiere y haría cualquier cosa por él, por más humillantes y denigrantes para personas humanas, pero lo haría, oh, porque lo amaba. El amor le cegaba pero le daba un delicioso sentimiento de regocijo cuando cumplía el cometido, así que cuando él estuvo en problema y solo hubo una forma de salvarlo lo hizo, ni siquiera vacilo. Se armó de valor, coraje y frialdad, cogió el arma de Reborn, lo robo y ultrajo, pero si las cosas se veían bien eso decía que era Reborn que quería que portara el arma, solo había sido un préstamo nada más, así que avanzo a zancadas, callo cada palpitación de arrepentimiento que quería dar su pobre y maltrecho corazón, oprimió y apretó cada palabra coherente que quería hilar su boca y cubrió con una venda su lucidez, se alzó como pantera al acecho, saltó como animal y apretó el gatillo. Y sus oídos escucharon el sonido lúgubre y alicaído que daban los cuerpos al caer. Sonido demasiado atemorizante antes para ella, pero ahora no, no era el momento de temblar.

Corrió por los pasillos, manchándose de más sangre, apretando a cada segundo más el arma, y abrió la puerta.

Le miro, él también y se supo todo.

Ella bajo la vista, intento deshacerse del arma pero ya nada podía hacerse, así que la cargo con todo el orgullo que le quedaba, alzo los ojos al frente y apretó su delicada mandíbula, le cogió de un brazo intentando que él se levantara y cuando él intentaba preguntar la razón de las manchas de carmín en sus ropas ella le callaba con otro apretón en el brazo.

Caminaron por el mismo pasillo donde había pasado, pasaron las trampas y él, si, él vio como ella empezó a disparar a esas personas, intento detenerla pero solo valió una mirada para hacerlo callar, esa mirada que decía no importa en qué problema estés, yo te salvare.

Salieron de donde lo tenían secuestrado y ella cayó sobre sus propias piernas, mirando al horizonte, uno demasiado manchado del color carmín. Y él solo pudo mirarle de reojo avergonzado.