Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... nosotras sólo jugamos con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... nuestro único pago son vuestros comentarios

Summary: Bella empieza a hacerse cargo de sus responsabilidades dentro de la manada, donde se encontrará con situaciones que no se espera… La adaptación entre ambos grupos, lobos y vampiros, se complica y Bella hace de intermediaria… Secuela de ~ Amor contra Natura ~

Note: Historia compartida con Edward-Kirtash… escribimos esta historia de forma conjunta… así que nos pertenece a las dos, aunque sea yo la que la suba por aquí

Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...


~ Triunfo sobre Natura ~

{ Saga Natura 2 }

Capítulo 15: Los entrenamientos

Después del bochornoso espectáculo que protagonizamos, las cosas se calmaron un poco en el campo de entrenamientos. El siguiente combate fue entre Jasper y Sam, precisamente para dar ejemplo a todos. Fue un combate modélico, todo elegancia y destreza, con un gran despliegue de buenas habilidades. Era todo lo que se podía esperar de nuestro jefe y del soldado experto de la familia.

Ninguno de los dos sufrió ningún daño, pero siempre quedaba claro cuando un golpe iba en serio y cuando era una finta. Fue maravilloso verlos enfrentarse, sobretodo por la profesionalidad de Jasper. Tenía que ser cosas de haberse pasado media vida de ejercito en ejercito. Después de unos cuantos amagos y ataques serios, mi cuñadito se proclamó vencedor arrinconando a Sam contra el suelo.

Tras esa lucha, la siguiente en adelantarse hasta la zona de combate fue Alice. La mayoría de los lobos la miraron casi divertidos, al parecer no esperaran que pudiera hacer gran cosa en el cuerpo a cuerpo. Sabían que no podía 'vernos' y no la consideraban un peligro. Pero a pesar de ello, era una vampira muy lista y rápida.

Alice no era inofensiva para nada. Creo que habían olvidado la impresionante demostración que realizó con Jasper tiempo atrás, durante los primeros entrenamientos que tuvieron lugar ante la llegada del ejército de neófitos. Esa experiencia nunca se borraría de mi mente.

_ Ten cuidado, cariño. Recuerda que a ellos no los puedes ver venir - le dijo Jazz.

La miraba fijamente desde el margen del campo con mucha seriedad. Se le notaba algo preocupado por su chica, quizás incluso ansioso. A pesar de verle así, ella se limitó a sonreírle confiada. Se giró y se quedó mirándonos con descaro y algo de chulería. Todo lo malo se pega y ese gesto era puro Emmett en acción.

Leah hizo amago de levantarse para enfrentarse a ella, pero Seth fue más rápido y se le adelantó. Al parecer si que tenía ganas de entrenar en serio.

"¿Dónde vas tú, enano?" - le preguntó Leah molesta -. "Esto es para los mayores."

"Pues te chinchas, hermanita. ¡Qué soy más alto que tú! ¿O no te habías dado cuenta?" - se burló Seth.

"Déjale, Leah. Él también necesita entrenar." - intervino Sam -. "Además no creo que le pase nada contra ella."

Los dos miembros más canijos de ambas familias comenzaron a dar vueltas en circulo, imitando en plan parodia total a los boxeadores de la tele. De vez en cuando intentaban atraparse el uno al otro, pero ambos eran muy escurridizos y nunca lo conseguían. Eran de lo más graciosos, sólo que resultaban algo infantiles. Así que paso lo que tenía que pasar. Era inevitable.

Al final acabaron los dos rodando por el suelo… ¡abrazados! Alice se puso a hacerle cosquillas a Seth, mientras él se dedicaba a darle lengüetazos a ella. Eran tal para cual y se tenían muchísimo cariño. Era realmente dulce verlos de esa guisa en mitad de un entrenamiento serio.

El resto de los espectadores se miraban entre sí exasperados. Otra vez se había ido al garete la seriedad en los entrenamientos. A pesar de la bronca que precisamente ellos nos habían echado a nosotros antes, yo no tenía cuerpo para echárselo en cara. Eran tan encantadores.

Pero al mirar la cara de Jasper me quedé parada. Allí veía otra cosa. Arrugaba la nariz cosa mala. Me parece que mi cuñadita se iba a quedar sin ración de Jasper por una temporada. Me preguntó cuánto le durará el olor a lobo, después de revolcarse de esa manera con Seth. Después de todo Jasper, a diferencia de Edward, no estaba acostumbrado al olor de lobo en la intimidad.

No pude evitar reírme de su cara entre dientes, disimulando como podía. Todo su esfuerzo para acabar con su sequía marital no le había valido de nada. Ahora sería él mismo el que se mantendría alejado de ella… o simplemente estaría desanimado por el olor.

Era una situación hilarante. Tanto esfuerzo para nada. Y lo peor de todo es que tendría que seguir aguantando las pullas de Emmett por la mañanas. Cada vez me parecía más gracioso y me costaba más no reírme a carcajada limpia. Una mirada acerada de Jasper acabo con mi diversión de golpe.

Devolví mi atención al entrenamiento, esquivando la mirada de Jasper. El siguiente en pedir su ración de pelea fue Jared. Todos supusimos que le tocaría Carlisle, ya que era el siguiente en la línea formada por los Cullen al otro lado del campo. Así que nuestra sorpresa fue mayúscula cuando la que saltó al terreno de juego fue Esme. Todos nos quedamos de piedra, sobretodo el propio Jared.

"Sam, creo que deberías cambiarme por Leah. No creo que pueda luchar contra la señora Cullen" - dijo Jared implorando al jefe -. "Es una mujer, no puedo atacarla".

Se había dejado caer en el suelo, renunciando claramente a la lucha. Su gesto parecía hasta avergonzado. No tenía nada que ver con la actitud decidida con la que había saltado al centro del claro. Esme se extrañó al ver que el lobo no la atacaba y se volvió hacia Edward, con un gesto inquisitivo.

_ No quiere atacarte, porque dice que no puede atacar a una mujer - le explico su hijo divertido -. Creo que te ve como alguien débil y frágil. Supongo que teme hacerte daño si te ataca.

_ ¿Débil, eh? - dijo Esme sin poder contener una sonrisa -. Prueba a ver que puedes hacer, cachorro.

Ante ese desafío, Jared no tuvo opción. Su hombría se lo imponía. Se centró en el combate a regañadientes, al darse cuenta de que mi suegra no se iba a echar atrás. Pero para cuando fue a moverse hacia ella, Esme ya había desaparecido. Se puso a buscarla por todas partes frenético, al igual que nosotros, pero no la veíamos. Los Cullen mientras tanto se limitaban a sonreír.

Sin previo aviso, Esme apareció justo delante de las narices de Jared. Y de un solo golpe lo mando volando por los aires hasta el otro lado del claro. Todos nos quedamos mirándola muy impresionados. No parecía ser capaz de hacer daño a una mosca y mucho menos de lanzar a un lobo por los aires… ¡pero lo había hecho!

Jared permanecía en el suelo, mirándola fijamente con la mandíbula desencajada. Creo que más de uno teníamos la misma cara que él. Esme estaba mirándose las uñas tranquilamente, plantada en su sitio, muy ufana de sí misma.

"Jo con la señora Cullen" - dijo Seth, el único capaz de juntar dos palabras -. "La próxima vez que me mande comer las verduras, no me quejaré."

Lo dijo muerto de miedo, con un nuevo respeto hacia Esme. Era una caja de sorpresas, mi suegra. Siempre la veía tan comedida y maternal, que costaba verla como una de esas vampiras peligrosas y mortales. Guau… Era rápida, muy rápida.

Edward no lo pudo evitar y empezó a reírse a carcajada limpia, sujetándose la tripa y todo, doblado en dos. Jamás lo había visto reírse con tantas ganas, en todos estos años era algo nuevo para mí. El resto de su familia se quedó mirándole extrañado, casi tanto como yo. Vale, para ellos también era una novedad.

Alguno tuvo que preguntarle mentalmente qué le pasaba, porque pasó a explicárselo. Él les contó en pocas palabras cómo nos habíamos quedado nosotros ante la actuación de Esme y ellos sonrieron muy orgullosos de ella. Esme se limitó a sacudirse el polvo tranquilamente y volver sonriendo a su sitio entre los vampiros.

Carlisle sonrió alegremente y se levantó para dirigirse en busca de su turno en el combate. Tras un breve instante de debate entre nuestras filas decidimos que el más indicado para que saliera a enfrentarse a él era Quill. El pobre chaval estaba un poco 'asustado' tras la demostración que nos había hecho Esme. Si una mujer de aspecto frágil podía hacer eso, a saber de que sería capaz un vampiro de 400 años.

El combate se desarrolló bastante tranquilo, con fintas, regates, algún que otro golpe ligero, pero poco más. La ventaja del patriarca de los Cullen era bastante clara, pero por alguna razón no se decidía a atacar en serio. Todos teníamos esa idea rondando en la cabeza, porque era más que evidente.

"Creo que Carlisle tiene miedo de hacer daño a Quill, por eso no le ataca en serio" - le comenté a Sam.

"Eso es una estupidez, Bella. Nosotros sabemos cuidarnos. No me parece bien que se contenga hasta tal extremo" - me respondió él.

Lo dijo muy serio y creo que incluso algo dolido. Habíamos venido a entrenarnos, no a hacer el tonto. Si Carlisle se estaba conteniendo, desde el punto de vista de Sam, nos estaba haciendo un flaco favor. Al otro lado del claro Edward y Jasper parecían estar comentando entre ellos nuestra conversación.

"Sam, no lo hace por ofendernos o porque nos infravalore. Simplemente ésa es la forma de ser de Carlisle" - le expliqué, en parte orgullosa de que mi suegro fuera tan buena gente -. "No le gusta la violencia de ningún tipo, ni siquiera en un entrenamiento necesario para todos. Probablemente si peleara contra sus hijos haría lo mismo que ahora con Quill."

"Tiene razón, Sam" - me apoyo inesperadamente Jacob.

Él había tenido mucho contacto con Carlisle cuando estuvo enfermo, así que también conocía su forma de ser. Le había prestado atención médica, le había roto los huesos y se los había recompuesto. Y Jacob había seguido sus todas instrucciones al pie de la letra. No se podía decir que le gustara seguir las ordenes de nadie y sin embargo a mi suegro le había hecho caso.

"El doctor colmillos es un trozo de pan" - añadió Jacob estropeando la buena impresión que me había dejado.

"No lo llames así, Jake" - le increpó Seth muy enfadado -. "Debes tener más respeto por el señor Cullen. No te rías de él de esa forma, no se lo merece."

"Lo sieeeento" - dijo Jacob arrastrando la palabra hasta que perdió su sentido.

Menudo par estaban hechos estos dos. Más parecían hermanos de verdad que otra cosa, mucho más que entre los demás miembros de la manada. Y eso tenía su parte positiva y su parte negativa, pero que se le iba a hacer.

En eso que pillé a Jasper y Edward intercambiaron unas rápidas palabras en un aparte. ¿Qué estarían tramando estos dos? Con el ruido de la pelea y lo bajo que hablaban, no nos estábamos enterando de nada.

_ Sam, ¿qué te parece si dejamos este combate en tablas?- dijo Jasper muy relajado.

Obviamente sabía que el combate no iba a llegar a ninguna parte. Nadie mejor que él conocida la poca disposición de mi suegro para la violencia física. Quill no podía con Carlisle, pero éste no parecía dispuesto a darle un final apropiado al entrenamiento. Sam también pareció verlo igual, ya que dio su conformidad a dejar el resultado en tablas y se dio por terminado ese enfrentamiento. No era plan el estar mirando cómo Quill y Carlisle se esquivaban mutuamente durante horas.

El siguiente en presentarse para la batalla, quiero decir el entrenamiento, fue Edward. Y pronto quedó bastante claro para todos quien se iba a ofrecer para ese combate. En cuanto mi marido puso un pie en el circulo de combate, Jake salió como de la nada disparado a su encuentro.

_ Sam, quizá debería combatir contra alguien más a parte de Jacob -dijo Edward divertido -. Tengo bastante ventaja al poder de leer la mente. Me es bastante fácil luchar contra un solo oponente.

_ No es por fardar, noooo - soltó Emmett lo suficientemente alto como para que lo oyéramos todos.

"Leah, con Jacob" - dijo Sam sin pensárselo dos veces.

En su mente todos podíamos ver claramente sus intenciones al nombrarla a ella. Quería comprobar qué tal trabajaban esos dos juntos, ver si eran capaces de trabajar en equipo. Había habido demasiados encontronazos entre ellos, pero era necesario conocer su comportamiento luchando juntos.

"Jooooooo, Sam, ¿no tenías a nadie más pesado que enviarme?" - preguntó Jacob con gesto de enfado.

Leah se limitó a gruñirle, pero mentalmente le estaba dando un buen mordisco. Me reía ante esa imagen. Era realmente cómico.

"Señorita, como desgracies a mi marido me enfadaré seriamente contigo" - le dije para que se olvidara de Jacob y se centrara en la lucha.

"Tranquila, primita. Después de todo tú sólo necesitas al pequeño Eddy, ¿no?" - me respondió riéndose -. "¿O debería decir 'el pequeño GRAN Eddy?"

Me la podía imaginar haciéndome un gesto con las cejas y no pude evitar reírme yo también. Edward sin embargo puso mala cara, sabiendo de lo que estábamos hablando. No podía creer que mi prima lo hubiera soltado tal cual. Tendría que acordarme de patentar el nombre, pues era toooooooooooodo mío.

"Ejem, exceso de información" - dijo Seth carraspeando mentalmente-. "Ahora que nos habíamos olvidado de Jake y Tanya, será mejor que no empecéis vosotras."

Leah y yo no pudimos evitarlo y volvimos a reírnos de mala manera. Menos mal que mi mente era terreno privado para todos los demás. Así no corríamos peligro de que determinadas escenitas subidas de tono fueran de dominio público.

El combate fue bastante normalito. Leah y Jake se esforzaban mucho y se lanzaban a por Edward una y otra vez, pero él se escabullía con facilidad. Mis dos compañeros iban perdiendo la paciencia por momentos, y eso nunca era bueno. El tiempo no tardó en darme la razón, evidentemente. Se descuidaron un segundo y acabaron él uno sobre el otro, con Edward a un lado mirando divertido la escena.

Y claro, como es evidente, se olvidaron de mi vampiro y comenzaron a pelearse entre ellos. ¡Vergonzoso! Al final Paul y yo tuvimos que intervenir para separarlos a la fuerza. Los Cullen iban a pensar que éramos unos payasos de feria.

Se sucedieron algunos enfrentamientos más, alternando los contrincantes hasta que todos tuvimos nuestra oportunidad. Una vez que todos recibimos nuestra ración de golpes, nos sentamos en corrillo a comentar en detalle todos los combates. Estuvimos bastante rato sacando los fallos y los puntos fuertes de cada uno de los emparejamientos.

Si no eran unos los que ponían la puntilla en algún detalle doloroso, eran los otros. No sé cómo no tuvimos algún que otro rifirrafe durante la charla posterior de análisis. Menos mal que Sam y Jasper tenían la situación controlada con ayuda de Edward. Si hacía falta, no se cortaba en darle un codazo o un capón al que intentaba provocar una reyerta.

Según íbamos analizando, Jasper nos iba dando consejos personalizados a todos sobre como mejorar. No podíamos haber tenido un mejor instructor. Se lo curró de lo lindo y no dejó pasar ningún detalle. Impresionante.

Una vez terminada la sesión, los Cullen se fueron de caza para reponer fuerzas y nosotros hicimos lo propio. Corrimos a casa de Emily, desesperados por tomar nuestra enorme ración de azúcar y grasas. Me apetecía mucho más eso que hincarle el diente a un ciervo. Que ganas tenía de pillar una de sus super-magdalena.


N/A: Esperamos que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejarnos vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como nosotras

Muchas gracias a Alejandracullen21, alice-bella1124, BlackCullen, ceci9123, Dark kurogane, el angel de la muerte, isa-21, Jessica, mari, Patry Clan Meyer y sandryttaa por los reviews que nos vais dejando a lo largo de los capítulos... y nuestra bienvenida a los nuevos lectores...

Os recuerdo que tanto Edward-Kirtash como yo subimos otras historias por aquí, por si queréis pasaros... Nos vemos el Sábado con el Capítulo 16: "Ayúdanos, por favor" Besos a todos