Estaba en algún lugar calido y confortable, tenía los ojos cerrados pero no los quería abrir, sentía que flotaba, su cuerpo era ligero, estaba allí, pero era casi como si fuera alguna cosa irreal que no podía manejar, no se sentía atrapado dentro de su propio cuerpo, si no más bien libre todo era una expansión de su mente.

- despierta… - una voz suave y amable le hablaba, le llamaba instándole a dejar esa burbuja en que se había sumergido donde no había nada más que él, sin responsabilidades, sin dolor, sin pasado, sin destino que cumplir.

A pesar de todo lo que se oponía a 'despertar' lo hizo.

Todo a su alrededor era completamente blanco, se extendía hacia donde mirara sin diferencia alguna que marcara algo, no había ni principio ni final.

De pronto una sensación fría le recorrío por la espalda, entonces notó que no tenía nada encima, tampoco sentía sus lentillas o anteojos y sin embargo podía ver perfectamente bien, sabía que en otro momento estaría en pánico pero por alguna razón esta vez no podía todo estaba en paz dentro de él, no entendía nada y eso le confundía, a pesar de todo no era algo malo en este momento sentir que poco a poco sus capacidades motoras regresaban, su pensamiento se hacía más racional, dejaba de flotar en esta mancha blanca en el espacio y regresaba a la realidad de lo que le pasaba y seguía tan tranquilo como al principio.

- es un lugar muy grande ¿no crees?

Pegó un bote en el lugar que estaba, sorprendido se giró para ver a quien le había despertado con palabras suaves, era una hermosa mujer joven, un poco mayor que él; quizás en sus veinte, largo cabello atado en una simple elegante coleta alta que corría suave por su espalda y llegaba hasta sus pies, sus ojos color rubí brillaban con experiencia demostrando que tenía más edad de la que aparentaba, la sabiduría oculta tras esas pestañas negras era embriagadora; si al mago le preguntaran diría que era la mujer más hermosa que había visto, con curvas bien pronunciadas pero suaves, en una piel cremosa que se mostraba tal cual era frente a él que se sintió inseguro de si mismo al ver que ella no tenía ningún defecto y él veía en si mismo las cicatrices de su pasado.

- esta bien, pequeño no tienes nada por lo que sentirte incomodo aquí – ella le tendio una mano que con cautela tomo para verse presionado en un abrazo casi maternal.

Antes de siquiera notarlo estaba llorando con su rostro escondido en el pecho turgente de ella, mientras esta le dejaba desahogarse de todo lo que tenía dentro. Cuando se hubo calmado ella le sonrió.

- ¿quién eres? – preguntó finalmente ya recompuesto de su llanto y sintiendo la calidez que ella emanaba de su cuerpo envolviéndolo con sus delicados brazos aún.

- sabes quien soy – le dijo ella con una sonrisa divertida – nos hemos encontrado antes, pero entonces no tuviste tiempo para fijarte bien en mi, tenías que salvar a la niña y tu vida…

- ¿qué… - los recuerdos de lo último que estaba haciendo llegaron a su mente, ¿no podía ser o si? – La espada de Gryffindor – afirmo mirando a los ojos rubís chispeantes de alegría al reconocimiento. - ¿cómo?

- eres un mago poderoso, un mago que ha tomado una decisión, un mago que necesita ayuda para cumplir sus metas y un mago digno de llevarme una vez más para usar mi potencial en lo que es justo para ti.

- ¿yo? – el mago le miraba con incredulidad

- por supuesto, dejar todo por tu familia, formar lazos sin olvidar los anteriores, tomar en tus manos tu destino y aun así no dar la espalda a quienes te necesitan – ella le acarició con cariño el cabello – muchos han querido usarme, no eres el primero en conseguir usarme después de Godric, pero había pasado tanto tiempo que creían estaba perdida aunque yo solo esperaba la persona adecuada – ella le hablaba con calma y como pensando cada palabra antes de decirla para que fuera más fácil para él entender, casi como si le hablara a un niño – en nuestro encuentro furtivo se podría decir, no pude hablar contigo, luego nos separaron, haciendo que te quedaras en el mismo lugar que yo cada cierto tiempo, estabas en el castillo, pero no estabas conmigo, y no podía hablarte como ahora – lágrimas corrían por la cara de ella en silencio mientras hablaba – después de todo el tiempo que espere, me alejaron de ti, las personas se han vuelto ignorantes en su arrogancia de 'conocimiento', tan contradictorio como se escucha…pequeño tienes mucho que hacer en tu vida aún, será mejor que regreses a la realidad en la que habitas, porque creo que a más de alguien allí esta por darle un ataque de nervios – le sonrió una vez más divertida

- espera, ¿nos volveremos a ver verdad?

- claro, solo que esta vez quería asegurarme que las cosas fueran por el camino correcto y que sepas de mi existencia facilita las cosas para nosotros – finalmente se rompió el abrazo y ella dio unos pasos atrás – hasta pronto pequeño.

- Lupin-san – en solo un segundo el hombre mencionado estaba frente a la enfermera, de no ser porque estaba acostumbrada a tratar con shinobis se habría asombrado por la rapidez con la que acudió, para el ANBU que le acompañaba tampoco paso desapercibido el gesto.

- ¿Cómo esta? – se estaba muriendo de los nervios de estar en esa sala de espera sin poder hacer nada por la bebé que había quedado a su cuidado los últimos días, esperaba que Sirius pudiera hacer algo para mantener tranquilos a los niños, sabía que no debía dejarle la 'responsabilidad' a Sasuke de Sirius también, pero por lo determinado que era el chico eso lo mantendría cuerdo un poco más antes de sucumbir al estrés y el cansancio.

- Lili-chan esta bien, ahora se encuentra estable, solo fue un pequeño virus, sumado al estrés en el que se encuentra para su joven edad, es una chica fuerte, la dejaremos en observación el día de hoy para asegurarnos que todo este bien – la enfermera que antes le había regañado le sonreía honestamente y le calmaba los nervios con sus palabras – será mejor que vaya a casa y descanse también Lupin-san, debe estar bien para cuidar a su hija.

- eh, si, sí, como diga, muchas gracias – hizo una pequeña y torpe reverencia como había visto era la costumbre aquí, la mujer lo despidió con un gesto de la mano mientras partía seguido de su silencioso compañero con muchas ideas en la mente.

'Merlín, esperaba que su cachorro regresara pronto para saber de donde habían salido los niños y que pasaría con ellos; porque mínimo si los niños habían llegado a allí el joven mago los tendría que conocer o a alguien directamente relacionado con ellos, ¿Por qué no podía ir a un lugar y vivir tranquilamente sin meterse en problemas salvando a todos los que se le pasen por delante?'

Naruto dejo caer todo lo que había tomado de bolso de su hermano cuando se dio vuelta, allí frente a sus ojos, ahora enormes, estaba Itachi-teme besando a su hermano, mientras que Ra, lloraba…?

- ¿Qué diablos…? – hubiera seguido de no ser porque su hermano comenzó a toser empujando lejos a Itachi de él, para escupir el agua que había tragado…

- Maldita sea eso si fue una experiencia – Shiro se sentó y tomo en su entorno, estaba en el mismo bosque, con Itachi mirándolo enfadado a saber porque, Ra llorando seguramente por culpa suya y Naruto en shock por alguna razón desconocida – ok…¿qué les pasa a todos ustedes? – solo había estado inconsciente unos minutos ¿no? El mundo no podía ponerse tan mal en solo unos segundos…bien, al parecer si sabía.

Ra se paso la manga de su chamarra por la cara para sacarse las lágrimas y le miró con el rostro enrojecido, algo dentro de Shiro se movió con la imagen del niño frente a él, se veía tan indefenso y frágil que parecía mentira que fuera el mismo niño que conoció hace unos meses en el desierto del país del viento.

- Itachi te sacó del agua – el mencionado arqueo delicadamente una ceja sin decir nada por la falta del 'teme' u otro apelativo seguido de su nombre – y…y no tenías pulso…y él, él… - lloraba y no podía evitarlo, su hermano había estado muerto frente a él, lo había perdido por solo unos minutos y se sentía horriblemente vacío cuando lo hizo, este hombre le había dado tanto que cuando sintió que lo perdía se sintió perdido en el mundo no solamente en soledad como había sido cuando estaba aún en Suna, si no que era más que eso, su mundo increíblemente giraba a su Shiro-nii, la aparición del desierto que lo saco de la soledad.

Envuelto en los brazos de su hermano que nuevamente en solo unas horas lo dejaba llorar, se sintió más tranquilo, no le importo que el otro estuviera empapado simplemente se aferró a él y se prometió que haría lo que estuviera en su alcance para protegerlo, después de todo era un jinchuuriki, algo tendría que poder hacer ¿no?

Itachi se guardo algo de su furia mientras veía la interacción de los hermanos, ¿Cómo irían a ser las cosas con él y Sasuke desde ahora? Tenía que cambiar las cosas para que mejoran, no se alejaría de su otouto, su única verdadera familia, además de los niños que debían ser primos lejanos o algo…ahora mirándolo bien, Shiro no dejaba de sorprenderlo, en un momento parecía ser una persona muy fuerte, y al siguiente su personalidad se derrumbaba para convertirse en la más virtuosa de las 'madres', todo un complejo personaje, que tenía alguna rara relación que quería descubrir con esa castaña bonita que se quedo en la casa/castillo.

- ¿Naruto? – los otros dos Uzumaki estaban frente al rubio, el los había visto moverse pero hasta ahora no notaba la actitud extraña del rubio - Naru-chan, me estas asustando ¿Qué te pasa?

- ¿¡qué me pasa! ¡el teme te besó! – apunto acusadoramente a Itachi que le miro con incredulidad, ¿de que hablaba? Nunca había hecho tal cosa a pesar de que ganas no le faltaban, notó que Ra también le miraba con los ojos muy abiertos y sorprendido; Shiro…maldita sea, Shiro tenía la cara en blanco ¿Cuándo aprendió a ser de esa manera?

- Naru-chan creo que tienes algunas cosas mal… - el mago trató de explicarle pero el niño se negaba a escuchar.

- ¡pero yo lo vi! Él…él…puso sus labios en los tuyos y…y…

- Naruto – Ra le tiro de una manga y el rubio lo miró como pidiendo apoyo, pero vio otra cosa en los ojos de su otouto, algo que no supo descifrar pero se calmó un poco; solo un poco ahora no dejaría a ese pervertido solo cerca de su aniki, después de lo que podía hacerle; no señor, nadie se aprovechaba de su hermano de esa manera!

Mientras los pensamientos de Naruto se aclaraban y sus hermanos le explicaban la situación, Itachi pensó bien las cosas, porque si lo había hecho, indirectamente, pero había besado a Uzumaki Shiro, había tenido sus labios contra los del otro, lo había tocado sintiendo su piel, tan suave y sin marcas en el pecho de ninguna cosa, él tenía algunas cicatrices, pero Uzumaki Shiro era suave…como sus labios, calidos increiblementes a pesar de haber estado tanto en el agua fría, era tan extraño ahora que pensaba en ello, se había sentido bien, demasiado bien de hecho…kami-sama si solo un beso indirecto le causaba eso no quería saber lo que un beso real haría en él…ni pensar en algo más. Sus mejillas se encendieron de un fuerte rojo y dio la espalda a los hermanos Uzumaki antes de que lo notaran.

Estaba jodido…

Oh tan jodidamente enamorado…

Dolores Umbridge tenía un plan, no sería fácil llevar a cabo bajo estas circunstancias, pero lo lograría no importa lo que le costará, no iba a dejar las de esa manera, ella haría lo que tendría que hacer, y Dumbledore no se podría más en su camino.

Salió del Ministerio en el que aún reinaba el caos, era increíble como las personas se dejaban influenciar por lo primero que les pasaba por en frente, solo uno que grita y el resto le sigue, gente tonta, ignorante y dominada por el temor de algo que ni siquiera vieron ellos mismos.

- Auror Song, venga conmigo – ordeno cuando vio a la chica que se había asustado en el ataque en Hogsmead, ella le podría ayudar.

El Hokage estaba esperando alguna noticia de Itachi, rezaba porque el muchacho estuviera vivo, no importa donde pero que estuviera vivo, no se perdonaría si no fuera el caso, por el momento había conseguido calmar a los viejos del consejo y los líderes de los clanes, había que hacerse cargo de la situación exterior antes de tomar medidas con todo lo demás, el complejo Uchiha había quedado bloqueado, tenían una gran cantidad de cuerpos que identificar de acuerdo a los registros, por no mencionar una cantidad inconmensurable de documentos que revisar y tratar junto con las pruebas obtenidas del lugar, además de encontrar los cuerpos que faltaban, porque a pesar de todo, las cuentas con los registros no cazaban y faltaban además de Itachi otros cuatro cuerpos.

Gracias a los kamis, Naruto no estaba en el pueblo y no lo podían culpar o como sugirieron algunos meterlo entremedio de todo y desaparecerlo alegando un accidente 'desafortunado', era increíble que protegiera a personas como esa, pero ya no había que darle rienda suelta a esos pensamientos tenía cosas más importantes que hacer, como averiguar ¿de donde Lupin-san saco una 'hija'?

Necesitaba un trago y uno muy fuerte para el caso.

Suspirando cansado, salió camino a la casa Uzumaki, donde se le había informado estaba el mencionado sujeto; Itachi tenía aún 15 horas para aparecer, hasta entonces el consejo le dejaría un momento de paz antes de desatar su tormenta sobre él.

Molly Weasley, estaba furiosa, Fred y George nuevamente haciendo de las suyas y esta vez habían incluido a Ron, por lo menos tuvieron la decencia de avisar que estaban bien y que no se preocupara, ¡que no se preocupara! Era su madre, por supuesto que se iba a preocupar, estaba en todo su deber y derecho al hacerlo no importa lo grandes que fueran sus hijos, seguían siendo y siempre serían sus niños.

Lo peor y que más le molestaba es que entendía a sus hijos, a pesar de que nunca lo diría en voz alta no quería que los gemelos sobre todo se aprovecharan más de la situación, ella como toda madre quería lo mejor para sus hijos y ellos no se lo ponían fácil; ahora a lo que iba, respiro profundamente y llamo a la puerta de una casa muggle en Londres, era un lugar muy bonito en un barrio tranquilo, lastima que la noticia que iba a dar no fuera del mismo estilo.

Jean Granger había salido antes de su trabajo tenía un mal presentimiento, algo le había pasado a su hija y ella no podía hacer nada para comunicarse con su única hija y saber de ella ya que estaba en esa escuela de magia escondida de gente como ella, en estos momentos se sentía tan impotente, sabía…lo sentía a su hija le había pasado algo, esperaba que nada grave, sabía que su niña podía manejar muchas cosas, pero no podía dejar de desear en estos momentos tenerla a su lado, en su rango de visión, sabía como su marido le había señalado sin mala intención que ellos no podían hacer nada para ayudarla a defenderse contra la magia, pero ella era su madre y se sentiría mejor con tener a su hija cerca.

Fue sacada de sus pensamientos tristes mientras cenaba con su marido cuando llamaron a la puerta, raro, no sabía que el timbre no funcionaba, frunciendo el ceño abrió la puerta para encontrarse con la madre de ese amigo mago de su hija, las preocupaciones regresaron más fuerte que antes al notar la expresión de la otra mujer, la hizo pasar rápidamente a la sala llamando a su marido.

- ¿qué le paso a mi hija?

- ella esta bien – Molly la entendía por lo que lo primero era calmar a la mujer, luego la parte difícil de decirle que la chica había abandonado la escuela y estaba en paradero desconocido.

- bien ahora que eso esta aclarado, vayamos a casa – les había tomado una media hora poder explicarle a Naruto todas las cosas, pero aún así seguía tachando a Itachi de pervertido, con todo las cosas iban bastante bien, casi normal, o tan normal como puede ser con un ANBU de 13 años, un mago fugitivo, un niño de Suna jinchuuriki de Shukaku y el jinchuuriki de Kyuubi, los dos últimos pre-genin con una clara idea de proteger a su hermano de todo y de todos…

- casa… - Itachi no estaba seguro de querer llegar, tendría que enfrentar tantas cosas ahora.

- ey, esta bien, no estas solo ¿vale? – Shiro le animo un poco aunque aún estaba seguro de que había pasado.

- … - Ra los miró y luego se pego a su hermano – vamos a casa Shiro-nii.

- Naru-chan, vamos

- hai

- espero que esta vez el traslador funcione bien…3, 2, 1 – todos fueron jalados del ombligo como antes perdiéndose en la sensación tan extraña y desagradable que les permitiría volver finalmente a Konoha parecía increíble que solo hubieran estado fuera del pueblo dos días, con todas la cosas que habían pasado se sentían casi como años…


Muchas gracias por los reviews!

Me han dado muchos ideas ;)

Lamento no haber actualizado el lunes como les había dicho pero andaba medio colapsada con todas las cosas :3 ya tengo todo controlado de nuevo!

Por lo tanto de regreso a lo que nos interesa o al menos a mi; pareja para Remus y Sirius, de acuerdo a lo que me han dicho ustedes, boten por sus dos parejas favoritas de acuerdo a lo siguiente!

1 Sirius/Zabuza

2 Sirius/algún Hyuuga

3 Sirius y Tsunade

4 Sirius y Anko

5 Remus y Kurenai

6 Sirius/Kakashi

7 Remus/Iruka

8 Remus/Kakashi

9 Sirius/Draco

10 Remus y Tonks

11 Sirius y Shizune

12 Remus y Anko

13 Sirius y Kurenai

14 Sirius y Temari

15 Sirius con la Mizukage! xD (esta idea me pareció genial ;3)

16 Sirius y Tsume

17 Remus y Tsume